¡Glorioso intercambio!

Martín Lutero hablaba del "glorioso intercambio" (der fröhliche Wechsel / wundersamer Tausch) como una de las expresiones más bellas del Evangelio. La idea central es que, en Cristo, ocurre un trueque asombroso:
Cristo toma lo nuestro: nuestro pecado, culpa, condena, muerte.
Nos da lo suyo: su justicia, santidad, vida eterna, adopción como hijos de Dios.








