{"id":31837,"date":"2016-12-04T11:10:32","date_gmt":"2016-12-04T11:10:32","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2016\/12\/04\/el-canon-del-nuevo-testamento-version-evangelica\/"},"modified":"2016-12-04T11:12:20","modified_gmt":"2016-12-04T11:12:20","slug":"el-canon-del-nuevo-testamento-version-evangelica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/12\/04\/el-canon-del-nuevo-testamento-version-evangelica\/","title":{"rendered":"El canon del \u201cNuevo Testamento\u201d (Versi\u00f3n evang\u00e9lica)"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>Definici\u00f3n:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El canon del Nuevo Testamento es el conjunto exclusivo de libros escritos por los Ap\u00f3stoles de Yesh\u00faa y sus colaboradores inmediatos, que las iglesias cristianas han reconocido hist\u00f3ricamente como poseedores de una autoridad suprema en cuestiones de doctrina y pr\u00e1ctica, proveniente del hecho de haber sido inspirados por Dios de manera singular.<\/p>\n<p>Si bien el canon qued\u00f3 de hecho completo en el momento mismo en que se termin\u00f3 de escribir el \u00faltimo libro que lo compone, el reconocimiento definitivo del canon por parte de la Iglesia universal fue un proceso que requiri\u00f3 varios siglos.<\/p>\n<p>El reconocimiento y la delimitaci\u00f3n del canon del Nuevo Testamento no fue el resultado de la decisi\u00f3n de una autoridad \u00fanica ni de una decisi\u00f3n conciliar. Algunos factores que influyeron en la delimitaci\u00f3n cada vez m\u00e1s precisa del canon fueron la desaparici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, la correspondencia hallada entre la doctrina recibida oralmente y el contenido de los libros que ser\u00edan can\u00f3nicos, el surgimiento de herej\u00edas que pretend\u00edan quitar o agregar libros, y las persecuciones en las cuales se pretend\u00eda obligar a los cristianos a entregar sus libros sagrados.<\/p>\n<p>Ya a principios del siglo II se admiti\u00f3 en forma general la autoridad de los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, as\u00ed como de las cartas del Ap\u00f3stol Pablo a las iglesias. Antes de terminar dicho siglo, los Hechos, las cartas de Pablo a Timoteo, Tito y Filem\u00f3n y las cartas primeras de Pedro y Juan formaban parte de la colecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las ep\u00edstolas 2 y 3 Juan, Judas, Santiago y 2 Pedro demoraron m\u00e1s en ser reconocidas generalmente, en parte por su brevedad y en parte por su circulaci\u00f3n limitada geogr\u00e1ficamente. La ep\u00edstola a los Hebreos hall\u00f3 cierta resistencia, en tanto que Apocalipsis era generalmente admitido por los occidentales pero \u2013en parte por la amenaza del montanismo \u2013 era visto con recelo en el Oriente. En cambio, ciertos libros que no forman parte del canon \u2013 como la carta de Clemente a los corintios, la Didaje y El Pastor \u2013 eran considerados de autoridad apost\u00f3lica en algunas regiones.<\/p>\n<p>Desde mediados del siglo II comienza a formarse un amplio y heterog\u00e9neo cuerpo de literatura hoy conocido como los libros \u201c<em>ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento<\/em>\u201d. Si bien la mayor\u00eda de ellos afirmaba tener autoridad apost\u00f3lica, por su propia naturaleza, origen sectario y contenido fantasioso o her\u00e9tico, nunca fueron candidatos serios para su inclusi\u00f3n entre las Escrituras de la antigua Iglesia universal.<\/p>\n<p>Si bien durante el siglo III no hubo grandes avances, se advierte un avance hacia un consenso general, especialmente debido a la influencia del gran biblista Or\u00edgenes. En el siglo IV, el obispo Atanasio de Alejandr\u00eda proporciona la primera lista conocida conteniendo exclusivamente los 27 libros de nuestro Nuevo Testamento. Este canon fue adoptado y ratificado m\u00e1s tarde por Jer\u00f3nimo y Agust\u00edn, por concilios regionales y diversas sedes episcopales.<\/p>\n<p>En Occidente la cuesti\u00f3n del canon se replante\u00f3 en el siglo XVI, en la \u00e9poca previa y posterior a la Reforma protestante. Sin embargo, a pesar de algunas vacilaciones de Mart\u00edn Lutero, los reformadores admitieron el canon hist\u00f3rico y, en el Concilio de Trento, los cat\u00f3licos hicieron lo mismo.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31824\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/manuscritos\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/manuscritos.jpg\" data-orig-size=\"379,264\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"manuscritos\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/manuscritos.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-31824\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/manuscritos.jpg?resize=379%2C264&#038;ssl=1\" alt=\"manuscritos.jpg\" width=\"379\" height=\"264\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El vocablo griego kanon significa \u201c<em>vara<\/em>\u201d o \u201c<em>ca\u00f1a<\/em>\u201d, y por extensi\u00f3n regla o instrumento de medida. En sentido figurado, \u201c<em>norma<\/em>\u201d, \u201c<em>modelo<\/em>\u201d o \u201c<em>principio<\/em>\u201d. Aplicado a las Sagradas Escrituras, se refiere a su car\u00e1cter de \u201c<em>regla de la fe<\/em>\u201d. Las Escrituras can\u00f3nicas son aqu\u00e9llas reconocidas como inspiradas por Dios y por tanto normativas para los cristianos. El canon de la Biblia es el conjunto de los libros reconocidos como normativos por las iglesias, poseedores de una autoridad \u00fanica y vinculante para todos los cristianos.<\/p>\n<p>Ridderbos observa que, al reconocer este canon, la Iglesia actu\u00f3 conforme a la autoridad que El Mes\u00edas mismo otorg\u00f3 a sus primeros disc\u00edpulos, los ap\u00f3stoles, y que por su propia naturaleza singular como testigos del Se\u00f1or, la tarea de ellos fue \u00fanica, irreemplazable e irrepetible. Su labor cristaliz\u00f3 definitivamente en su forma escrita:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cTal canon s\u00f3lo puede ser permanente si es fijado escrituralmente. En los comienzos no exist\u00eda diferencia alguna entre la tradici\u00f3n oral y la escrita (2 Tesalonicenses 2:15). La fijaci\u00f3n del canon tiene entonces un car\u00e1cter temporal y cualitativo: se limita a lo que lleva el sello del poder especial que El Mes\u00edas confiri\u00f3 a los ap\u00f3stoles pero que no se ha concretado a\u00fan en una limitaci\u00f3n de la cantidad de escritos. Un c\u00edrculo amplio debi\u00f3 estrecharse para que la tradici\u00f3n fuese preservada de excesos debido a errores y leyendas (\u2026) la iglesia ha diferenciado desde un principio entre lo que s\u00ed y lo que no pertenec\u00eda a la tradici\u00f3n [apost\u00f3lica] y finalmente ha optado \u00fanicamente por un canon escrito limitado\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Herman Ridderbos, Historia de la salvaci\u00f3n y Santa Escritura. La autoridad del Nuevo Testamento. Traducci\u00f3n de Juan L. van der Velde. Buenos Aires: Editorial Escaton, 1973, p. 54-55; cursivas en el original).<\/em><\/p>\n<p>No obstante, como veremos, el reconocimiento del canon no fue un suceso instant\u00e1neo, producto de la decisi\u00f3n de una autoridad centralizada, ni tampoco de un consenso formal como el proveniente de una decisi\u00f3n conciliar.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>En los inicios del cristianismo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La Biblia cristiana consta de dos grandes partes, llamadas Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. El conjunto de los libros que componen el Antiguo Testamento fue escrito a lo largo de varias centurias y concluido siglos antes del tiempo de Yesh\u00faa. La evidencia disponible indica que la existencia de un cuerpo de Escrituras hebreas normativas, o canon del Antiguo Testamento, era generalmente reconocida por los jud\u00edos en el tiempo de Yesh\u00faa.<img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17548\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/09\/04\/por-que-jesus-vivir-hasta-los-33-anos-en-la-tierra\/rabbi-yeshua\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/rabbi-yeshua.jpg\" data-orig-size=\"280,242\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"rabbi Yeshua\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/rabbi-yeshua.jpg\" class=\"  wp-image-17548 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/rabbi-yeshua.jpg?resize=224%2C194&#038;ssl=1\" alt=\"rabbi Yeshua\" width=\"224\" height=\"194\" \/><\/p>\n<p>La Biblia que Yesh\u00faa cit\u00f3, y la de sus primeros disc\u00edpulos, era precisamente lo que hoy llamamos \u201c<em>Antiguo Testamento<\/em>\u201d. Conviene insistir en que tanto Yesh\u00faa y sus disc\u00edpulos, como sus interlocutores hebreos, ten\u00edan una clara noci\u00f3n de cu\u00e1les eran los libros tenidos por Escritura sagrada, sin necesidad de pronunciamientos oficiales sobre la extensi\u00f3n del canon del Antiguo Testamento. No obstante, para los cristianos el texto del Antiguo Testamento resultaba intr\u00ednsecamente incompleto sin su culminaci\u00f3n en la revelaci\u00f3n de Dios en El Mes\u00edas, su vida, obra y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Yesh\u00faa fue, hasta donde sabemos, exclusivamente por v\u00eda de la palabra hablada y el ejemplo. Durante 15 \u00f3 20 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Yesh\u00faa, sus disc\u00edpulos predicaron el evangelio de la misma forma. Diversas circunstancias llevaron a los ap\u00f3stoles y algunos de sus colaboradores a poner por escrito las ense\u00f1anzas del maestro.<\/p>\n<p>Primero, la amplia regi\u00f3n cubierta por Pablo durante sus viajes misioneros hizo que debiera comunicarse por escrito con algunas de las congregaciones que ten\u00edan problemas o planteaban dudas. Los primeros libros del Nuevo Testamento en escribirse fueron probablemente las ep\u00edstolas a los g\u00e1latas y la primera a los tesalonicenses. Otras ep\u00edstolas, como las dirigidas por Pablo a los romanos y a los efesios, fueron motivadas por el deseo de exponer con claridad las creencias y pr\u00e1cticas cristianas.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31825\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/viajes-misioneros-de-pablo\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/viajes-misioneros-de-pablo.jpg\" data-orig-size=\"1210,723\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"viajes-misioneros-de-pablo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/viajes-misioneros-de-pablo.jpg\" class=\"  wp-image-31825 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/viajes-misioneros-de-pablo.jpg?resize=531%2C318&#038;ssl=1\" alt=\"Viajes Misioneros de Pablo.JPG\" width=\"531\" height=\"318\" \/><\/p>\n<p>Segundo, la necesidad de proveer registros de los hechos y dichos de Yesh\u00faa llev\u00f3 a la composici\u00f3n de los Evangelios, comenzando por el de Marcos, cuyo contenido se vincula tradicionalmente con la ense\u00f1anza oral del Ap\u00f3stol Pedro.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Nuestro Nuevo Testamento:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En la Tabla 1 se presenta una lista de libros del Nuevo Testamento, seg\u00fan su g\u00e9nero literario y en el orden que aparecen en las Biblias modernas. N\u00f3tese que los Hechos y el Apocalipsis son \u00fanicos en su g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s antiguos documentos del Nuevo Testamento son al parecer las cartas de Pablo, a los g\u00e1latas y la primera a los tesalonicenses (<em>aunque la ep\u00edstola de Santiago puede disputar esa primac\u00eda<\/em>), las cuales son datadas antes del a\u00f1o 50. Antes de sufrir el martirio hacia 67, Pablo continu\u00f3 escribiendo cartas: la segunda a los tesalonicenses, las cartas a los corintios, romanos, filipenses, efesios, colosenses; y cuatro cartas llamadas Pastorales, a cristianos individuales, a saber, dos a Timoteo, una a Tito y otra a Filem\u00f3n.<\/p>\n<p>El Evangelio de Marcos fue escrito hacia 65, unas tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de El Mes\u00edas. A este libro le siguieron los Evangelios de Mateo y Lucas, que contienen casi todo el material presente en Marcos, m\u00e1s otros de una posible fuente tradicional compartida, quiz\u00e1s escrita, que no se ha conservado.<\/p>\n<p>\u232a \u00a0 Tabla 1: El canon del Nuevo Testamento.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31826\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/4_bible-books\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/4_bible-books.gif\" data-orig-size=\"289,318\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"4_bible-books\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/4_bible-books.gif\" class=\"  wp-image-31826 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/4_bible-books.gif?resize=243%2C267&#038;ssl=1\" alt=\"4_bible-books.gif\" width=\"243\" height=\"267\" \/><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Evangelios<\/strong>: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.<\/li>\n<li><strong>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>Cartas de Pablo<\/strong>: Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, G\u00e1latas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses,\u00a02 Tesalonicenses,\u00a01 Timoteo,\u00a02 Timoteo,\u00a0Tito,\u00a0Filem\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Otras Cartas:<\/strong>\u00a0Hebreos,\u00a0Santiago,\u00a01 Pedro,\u00a02 Pedro,\u00a01 Juan,\u00a02 Juan,\u00a03 Juan,\u00a0Judas.<\/li>\n<li><strong>Apocalipsis de Juan.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Adem\u00e1s, tanto Mateo como Lucas aportaron dichos y hechos que no aparecen en Marcos ni en la presunta fuente com\u00fan. Es probable que Mateo y Lucas se hayan completado antes del a\u00f1o 67. En realidad, Lucas escribi\u00f3 una obra en dos partes: la primera es el Evangelio y la segunda el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, que finaliza con Pablo predicando en Roma, y no menciona la muerte de este Ap\u00f3stol ni la de Pedro, ocurrida en el tiempo de Ner\u00f3n.<\/p>\n<p>Otros escritos del Nuevo Testamento, como las ep\u00edstolas de Pedro y la carta a los Hebreos, probablemente datan de la misma \u00e9poca. El Evangelio de Juan, las cartas atribuidas a este ap\u00f3stol y el Apocalipsis se habr\u00edan escrito hacia fines del mismo siglo I.<\/p>\n<p>En resumen, todo el Nuevo Testamento se escribi\u00f3 en un intervalo de aproximadamente cinco d\u00e9cadas, cuando todav\u00eda exist\u00edan testigos presenciales de los dichos y hechos de Yesh\u00faa de Nazareth. Quienes suponen que el intervalo transcurrido entre el tiempo de Yesh\u00faa y la redacci\u00f3n del Nuevo Testamento fue excesivo y llev\u00f3 a una falta de fidelidad hist\u00f3rica en estas ep\u00edstolas y relatos pasan por alto dos hechos importantes.<\/p>\n<p>En primer lugar, que durante todo ese per\u00edodo, la memoria de los dichos y hechos del Se\u00f1or se conserv\u00f3 viva en las congregaciones cristianas en todo el imperio, donde hab\u00edan sido propagadas por los Ap\u00f3stoles y sus disc\u00edpulos, y atesoradas por los creyentes.<\/p>\n<p>En segundo lugar, que las pocas d\u00e9cadas transcurridas entre el ministerio terrenal de Yesh\u00faa y la redacci\u00f3n de los libros del Nuevo Testamento es un intervalo muy breve, hist\u00f3ricamente hablando Por ejemplo, incluso si hoy no se tuvieran registros escritos o electr\u00f3nicos de lo acontecido sobre el golpe militar que hubo en la Argentina en 1976, los principales hechos podr\u00edan reconstruirse muy aproximadamente a partir de testigos presenciales. Esta ilustraci\u00f3n no excluye que, como cristianos, creamos tambi\u00e9n que los autores humanos del Nuevo Testamento fueron guiados por el Esp\u00edritu Santo tal como Yesh\u00faa mismo lo prometi\u00f3.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Testimonios de Pablo y Pedro:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La certeza sobre la naturaleza inspirada y, por tanto, la autoridad divina de los escritos de los ap\u00f3stoles y sus disc\u00edpulos \u2013 a la par de aqu\u00e9llas del Antiguo Testamento \u2013 aparece ya en libros que habr\u00edan de formar parte del canon del Nuevo Testamento. En 1 Timoteo 5:18 leemos:<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13989\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/08\/10\/primeros-martires\/pablo\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/pablo.jpg\" data-orig-size=\"170,227\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;4.5&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;DSC-P100&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1201510321&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;16.7&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;100&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.033333333333333&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"pablo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/pablo.jpg\" class=\" size-full wp-image-13989 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/pablo.jpg?resize=170%2C227&#038;ssl=1\" alt=\"pablo\" width=\"170\" height=\"227\" \/><\/p>\n<p>Porque la Escritura dice:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cNo pondr\u00e1s bozal al buey que trilla. Y: Digno es el obrero de su salario\u201d<\/em><\/p>\n<p>La primera parte de esta cita compuesta proviene de Deuteronomio 25:4, pero la segunda son las palabras exactas del Se\u00f1or tal como aparecen en el Evangelio de Lucas 10:7. Esto indica que el tercer Evangelio ya era considerado Escritura al escribirse 1 Timoteo.<\/p>\n<p>Similarmente, en la segunda ep\u00edstola de Pedro, las cartas de Pablo figuran prominentemente entre las Escrituras que los falsos maestros pretend\u00edan tergiversar:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">2 Pedro 3:15-16 &#8211; <em>\u201cY considerad la paciencia de nuestro Se\u00f1or como salvaci\u00f3n; como tambi\u00e9n nuestro amado hermano Pablo os escribi\u00f3, seg\u00fan la sabidur\u00eda que le fue dada, como tambi\u00e9n habla de esto en todas sus ep\u00edstolas, en las cuales hay algunas cosas dif\u00edciles de entender, las cuales tuercen los indoctos e inconstantes (como tambi\u00e9n las otras Escrituras), para su propia perdici\u00f3n\u201d<\/em><\/p>\n<p>Es claro que estas referencias no constituyen evidencia de un canon en el sentido de una lista cerrada de libros con autoridad divina. No obstante, sugieren fuertemente que los escritos de los Ap\u00f3stoles y sus colaboradores inmediatos fueron considerados tempranamente a la par con las Escrituras del Antiguo Testamento. La misma noci\u00f3n se infiere de las obras de los denominados \u201c<em>Padres Apost\u00f3licos<\/em>\u201d, que a continuaci\u00f3n se revisan.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Los Padres Apost\u00f3licos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Con este nombre se conoce hoy a los autores cristianos de fines del siglo I y principios del siguiente, que representan el testimonio escrito m\u00e1s antiguo luego del propio Nuevo Testamento. Entre ellos se incluyen Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Pap\u00edas de Hier\u00e1polis, Policarpo de Esmirna, y los autores de la Didaj\u00e9 y la Ep\u00edstola de Bernab\u00e9. Sobre el conjunto de autores de esta era, en realidad post-apost\u00f3lica, observa Wescott:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cLos sucesores inmediatos de los Ap\u00f3stoles no percibieron (\u2026) que las memorias del Se\u00f1or, y los escritos dispersos de Sus primeros disc\u00edpulos, formar\u00edan una segura y suficiente fuente o prueba de doctrina cuando la tradici\u00f3n de entonces se hubiese tornado poco definida o corrupta (\u2026) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Pero aun as\u00ed, ellos ciertamente tuvieron un sentido indistinto de que su propia obra era esencialmente diferente de aquella de sus predecesores (\u2026) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Ya comenzaron a separar a los Ap\u00f3stoles de los escritores de su propio tiempo, como poseedores de un poder originador (\u2026) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Este hecho es de lo m\u00e1s significativo, pues muestra en qu\u00e9 manera la formaci\u00f3n de un Nuevo Testamento fue un acto intuitivo del cuerpo cristiano, no derivado de razonamiento alguno, sino realizado en su crecimiento natural, como uno de los primeros resultados de su autoconciencia\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Brooke Foss Wescott, The Bible in the Church. 3rd Ed. London &amp; Cambridge: Macmillan &amp; Co., 1870, p. 87-88, negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p>En la Didaj\u00e9 o \u201c<em>Doctrina de los Doce Ap\u00f3stoles<\/em>\u201d, tal vez el m\u00e1s antiguo tratado cristiano de instrucci\u00f3n moral y lit\u00fargica, aparecen dos citas expl\u00edcitas del Evangelio de Mateo, y posibles alusiones al Evangelio de Juan. No hay citas ni referencias claras a las ep\u00edstolas de Pablo. El autor se basa en gran medida en la tradici\u00f3n oral, lo cual es comprensible en un tiempo cuando, seg\u00fan la evidencia interna, todav\u00eda exist\u00edan ap\u00f3stoles y profetas itinerantes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_31827\" aria-describedby=\"caption-attachment-31827\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31827\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/220px-didache_colofon\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-didache_colofon.jpg\" data-orig-size=\"220,309\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"220px-didache_colofon\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-didache_colofon.jpg\" class=\" size-full wp-image-31827 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-didache_colofon.jpg?resize=220%2C309&#038;ssl=1\" alt=\"220px-Didache_Colofon.jpg\" width=\"220\" height=\"309\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31827\" class=\"wp-caption-text\">Didaj\u00e9 &#8211; \u00daltima p\u00e1gina de la obra, con la noticia de su composici\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Clemente de Roma fue un obispo que hacia 96 escribi\u00f3 una extensa carta a la Iglesia de Corinto, a ra\u00edz de algunos disturbios que all\u00ed se hab\u00edan producido. Del texto se infiere que Clemente consideraba Escritura al Antiguo Testamento. Pone las palabras de Yesh\u00faa en un nivel de autoridad no inferior al de los profetas, aunque no las cita como Escritura.\u00a0Tambi\u00e9n conoce, cita y alude a las ep\u00edstolas de Pablo, en particular Romanos, G\u00e1latas, Efesios y Filipenses, como dotadas de autoridad, aunque de nuevo, sin llamarlas Escritura. Otro tanto ocurre con Hebreos, ep\u00edstola que influy\u00f3 mucho en Clemente &#8211; (<em>ver especialmente 36:2-5; cf. Hebreos 1:1-3<\/em>). Un serm\u00f3n destinado a inculcar la santidad de vida es conocido como la Segunda ep\u00edstola de Clemente pero no pertenece al obispo romano y es datada a mediados del segundo siglo. Muestra conocer los Evangelios de Mateo y Lucas, 1 Corintios y Efesios, pero su uso libre de estos junto con palabras de Yesh\u00faa que no aparecen en los Evangelios sugiere la ausencia de una clara noci\u00f3n de canonicidad.<\/p>\n<p>Ignacio de Antioquia fue un obispo que hizo un largo viaje hacia Roma, donde muri\u00f3 como m\u00e1rtir bajo Trajano, hacia 110. Durante su traves\u00eda, escribi\u00f3 en Esmirna cuatro cartas y otras tres en Troas. En s\u00f3lo tres ocasiones escribi\u00f3 Ignacio \u201c<em>Est\u00e1 escrito<\/em>\u201d, y en todas ellas se refiere al Antiguo Testamento. Con respecto al Nuevo Testamento, conoci\u00f3 el evangelio de Mateo y probablemente el de Juan, adem\u00e1s de varias ep\u00edstolas de Pablo.<\/p>\n<p>En su carta a los cristianos de Esmirna se refiere a herejes que no han sido persuadidos ni por las profec\u00edas, ni por la ley de Mois\u00e9s, ni por el evangelio (<em>5:1<\/em>), aunque no queda claro si por \u201c<em>evangelio<\/em>\u201d se refiere a uno o m\u00e1s de los escritos can\u00f3nicos que llevan tal nombre. De todos modos, Ignacio exhorta a los cristianos de Magnesia a poner \u201c<em>todo empe\u00f1o en afianzaros en los decretos del Se\u00f1or y de los Ap\u00f3stoles<\/em>\u201d &#8211; (<em>Magnesios XIII:1<\/em>).<\/p>\n<p>En otra carta, dice que no se estima a s\u00ed mismo tanto que pretenda darles \u201c<em>mandatos como si fuera un ap\u00f3stol<\/em>\u201d &#8211; (<em>Tralianos III:3<\/em>). Meztger presenta el siguiente resumen sobre la posici\u00f3n de este obispo de Antioqu\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cLa autoridad primaria para Ignacio era la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica sobre la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Yesh\u00faa, aunque no hac\u00eda mayor diferencia para \u00e9l si aqu\u00e9lla era oral o escrita. Ciertamente conoci\u00f3 una colecci\u00f3n de las ep\u00edstolas de Pablo, incluyendo (en el orden de frecuencia de su empleo de ellas) 1 Corintios, Efesios, Romanos, G\u00e1latas, Filipenses, Colsenses y 1 Tesalonicenses. Es probable que conociera los Evangelios seg\u00fan Mateo y Juan, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n Lucas. No hay evidencia de que \u00e9l considerase ninguno de estos Evangelios o Ep\u00edstolas como \u201cEscritura\u201d\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament. Its origin, development, and significance. Oxford: Clarendon Press, 1987, p. 49)<\/em><\/p>\n<p>La Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 es un tratado de autor y lugar de composici\u00f3n desconocidos<\/p>\n<figure id=\"attachment_31828\" aria-describedby=\"caption-attachment-31828\" style=\"width: 147px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31828\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/5300f29d64293s30912\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/5300f29d64293s30912.jpg\" data-orig-size=\"231,281\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"5300f29d64293s30912\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/5300f29d64293s30912.jpg\" class=\"alignright  wp-image-31828\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/5300f29d64293s30912.jpg?resize=147%2C179&#038;ssl=1\" alt=\"5300f29d64293s30912.jpg\" width=\"147\" height=\"179\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31828\" class=\"wp-caption-text\">Bernab\u00e9<\/figcaption><\/figure>\n<p>(<em>probablemente escrito hacia 130<\/em>), destinado a mostrar c\u00f3mo el plan de salvaci\u00f3n establecido en el Antiguo Testamento se cumple en El Mes\u00edas. Emplea una interpretaci\u00f3n fuertemente aleg\u00f3rica con un tono singularmente antijud\u00edo. Su autor reproduce unos pocos textos que aparecen en el Evangelio de Mateo, entre ellos Mateo 22:14, al cual antepone la f\u00f3rmula \u201c<em>est\u00e1 escrito<\/em>\u201d &#8211; (<em>Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 IV:14<\/em>).<\/p>\n<p>Los escritos de Pap\u00edas, obispo de Hier\u00e1polis en Asia Menor (<em>ca. 60-130<\/em>), se han perdido excepto por fragmentos conservados por Ireneo de Lyon y Eusebio de Cesarea. Pap\u00edas amaba la tradici\u00f3n oral y escribi\u00f3 un extenso tratado con el t\u00edtulo Exposici\u00f3n de las sentencias del Se\u00f1or. En los fragmentos conservados hay una defensa de la autoridad de los Evangelios de Mateo y Marcos, aunque sin ninguna idea clara de canonicidad.<\/p>\n<p>Policarpo de Esmirna, obispo y m\u00e1rtir (<em>ca. 69-155<\/em>), fue disc\u00edpulo del Ap\u00f3stol Juan. Policarpo fue el destinatario de una de las cartas de Ignacio y \u00e9l mismo escribi\u00f3 a los cristianos filipenses una ep\u00edstola que se ha conservado, cuya fecha aproximada (<em>entre 107 y 108<\/em>) es cercana al martirio de Ignacio.<\/p>\n<p>La carta de Policarpo est\u00e1 llena de alusiones b\u00edblicas, de las cuales aproximadamente 90% proceden del Nuevo Testamento (<em>Mateo, Lucas, la mayor\u00eda de las ep\u00edstolas paulinas, Hebreos, 1 Juan y 1 Pedro<\/em>) . Aunque Policarpo no los llama \u201c<em>Escritura<\/em>\u201d y s\u00f3lo emplea la f\u00f3rmula \u201c<em>est\u00e1 escrito<\/em>\u201d con referencia a Efesios 4:26 (<em>en XII:4<\/em>) es evidente la autoridad e incluso superioridad que estas obras tienen para \u00e9l. En un pasaje establece una especie de cadena de mando o jerarqu\u00eda de autoridad, con El Mes\u00edas a la cabeza, luego los Ap\u00f3stoles \u201c<em>que nos predicaron el Evangelio<\/em>\u201d y finalmente los profetas del Antiguo Testamento \u201c<em>que, de antemano, pregonaron la venida de nuestro Se\u00f1or<\/em>\u201d &#8211; (<em>6:3<\/em>).<\/p>\n<p>Al igual que su amigo y colega Ignacio antes que \u00e9l, Policarpo establece una clara diferencia entre la autoridad de su propia ense\u00f1anza y la del Ap\u00f3stol Pablo:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cTodo esto, hermanos, que os escribo sobre la justicia, no lo hago por propio impulso, sino porque vosotros antes me incitasteis a ello. Porque ni yo ni otro alguno semejante a m\u00ed puede competir con la sabidur\u00eda del bienaventurado y glorioso Pablo, quien, morando entre vosotros, a presencia de los hombres de entonces, ense\u00f1\u00f3 puntual y firmemente la palabra de la verdad; y ausente luego, os escribi\u00f3 cartas, con cuya lectura, si sab\u00e9is ahondar en ellas, podr\u00e9is edificaros en orden a la fe que os ha sido dada. Esa fe es madre de todos nosotros, a condici\u00f3n que la acompa\u00f1e la esperanza y la preceda la caridad\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Carta de Policarpo a los filipenses, III:1-3. Traducci\u00f3n de Daniel Ruiz Bueno,Padres Apost\u00f3licos. Edici\u00f3n biling\u00fce completa, 4\u00aa Edici\u00f3n. Madrid: BAC, 1979, p. 663; negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p>En resumen, en los Padres Apost\u00f3licos se destaca con claridad la autoridad de las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or y los Ap\u00f3stoles, y algunos de estos autores emplean las nuevas Escrituras cristianas, pero todav\u00eda no aparece de manera definida la noci\u00f3n de un canon como cuerpo exclusivo de escritos inspirados. Como observa F.F. Bruce:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cEstas citas no alcanzan como evidencia de un canon del Nuevo Testamento; ellas s\u00ed muestran que la autoridad del Se\u00f1or y sus ap\u00f3stoles era reconocida como no inferior a aquella de la ley y los profetas. La autoridad precede a la canonicidad; si no se les hubiese atribuido suprema autoridad a las palabras del Se\u00f1or y sus ap\u00f3stoles, el registro escrito de sus palabras nunca hubiera sido canonizado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Se ha sugerido a veces que el reemplazo de la tradici\u00f3n oral en la iglesia por una colecci\u00f3n escritas ha de lamentarse en ciertas maneras (\u2026) Pero, en una sociedad como el mundo grecorromano, donde la escritura era el medio normal de preservar y transmitir material considerado digno de recordarse, la idea de confiar en la tradici\u00f3n oral para el registro de las obras y palabras de Yesh\u00faa y los ap\u00f3stoles no hubiese sido generalmente recomendable (sin importar lo que pudiesen pensar Pap\u00edas y algunos otros)\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(F. F. Bruce, The Canon of Scripture. Downers Grove: InterVarsity Press, 1988, p. 123)<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Progreso hacia la determinaci\u00f3n del canon en el siglo II:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align:center;\">\u00bfQu\u00e9 hicieron las congregaciones cristianas con las nuevas Escrituras, invalorables para ellas, cuyos autores ellas conoc\u00edan bien?<\/p>\n<p>Con toda probabilidad conservarlos celosamente y compartirlos unas con otras.<\/p>\n<p>Es probable que en la primera mitad del segundo siglo ya circularan los 4 Evangelios por una parte, y las cartas de Pablo a las iglesias por otra, como colecci\u00f3n. Poco despu\u00e9s comenzaron a circularon juntas ambas colecciones. En una etapa posterior, los Hechos y algunas de las cartas llamadas cat\u00f3licas por no estar dirigidas a ninguna congregaci\u00f3n o individuo en particular, formaron una tercera divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un factor que probablemente influy\u00f3 en la formaci\u00f3n de colecciones fue la transici\u00f3n del empleo de rollos al c\u00f3dice, precursor del libro moderno. El formato de rollo limitaba la extensi\u00f3n del escrito que pod\u00eda copiarse en \u00e9l. Por ejemplo, por su extensi\u00f3n, el Evangelio de Lucas y su continuaci\u00f3n, los Hechos de los Ap\u00f3stoles, requerir\u00edan cada uno un rollo. En cambio, un c\u00f3dice formado por p\u00e1ginas de papiro o pergamino individuales cosidas, permit\u00eda incluir vol\u00famenes manuscritos mucho mayores, incluso toda la Biblia. Adicionalmente, el formato de c\u00f3dice contribuy\u00f3 a establecer el orden tradicional de los libros.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n durante el siglo II, la mayor\u00eda de las Iglesias admitieron Hechos, 1 Pedro y 1 Juan como parte de las Escrituras. No obstante, algunos escritos del Nuevo Testamento no eran universalmente aceptados a\u00fan; concretamente las cartas m\u00e1s breves de Juan (<em>2 y 3 Jn<\/em>), Santiago, Judas y 2 Pedro. Los occidentales admit\u00edan el Apocalipsis pero muchos orientales no. Con Hebreos ocurr\u00eda al rev\u00e9s: los orientales la aceptaban pero no los occidentales. Por su parte, las cartas pastorales (<em>1 y 2 Timoteo, Tito)<\/em> tampoco eran universalmente admitidas, y puede que no fueran conocidas en algunas iglesias.<\/p>\n<p>El reconocimiento del canon del Nuevo Testamento no fue un acontecimiento, sino un proceso, no exento de prueba y error. Algunos libros como El Pastor, de Hermas, la Ep\u00edstola de (<em>Pseudo<\/em>) Bernab\u00e9, la Didaj\u00e9, la primera carta de Clemente a los corintios y el Apocalipsis de Pedro son algunas de las obras que eran estimadas por algunos como dignas de ser contadas entre las Escrituras. En contraste, como antes se dijo, algunos libros que componen el Nuevo Testamento todav\u00eda no hab\u00edan sido aceptados universalmente. Por otra parte, tambi\u00e9n se gener\u00f3, a partir de mediados del segundo siglo, un caudal de escritos de grupos cristianos marginales, que nunca fueron competidores serios para ser incluidos en el canon de la Iglesia universal &#8211; (<em>v\u00e9ase el Ap\u00e9ndice: Ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento<\/em>).<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Los apologistas griegos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En el siglo II, varios autores \u2013 conocidos como apologistas \u2013 redactaron obras que defendieron el cristianismo contra las injustas acusaciones de los paganos. El de mayor inter\u00e9s con respecto al canon es Justino M\u00e1rtir &#8211; (<em>ca. 100-165<\/em>). De origen palestino, se convirti\u00f3 al cristianismo hacia 130. Ense\u00f1\u00f3 primero en \u00c9feso y luego en Roma. Escribi\u00f3 una primera Apolog\u00eda dirigida al emperador Antonio P\u00edo hacia 150, el Di\u00e1logo con Trif\u00f3n el jud\u00edo poco despu\u00e9s, y m\u00e1s tarde una segunda Apolog\u00eda dirigida al senado romano. Adem\u00e1s de su extenso uso del Antiguo Testamento en el Di\u00e1logo, destinado a mostrar que El Mes\u00edas y su iglesia son el cumplimiento de las profec\u00edas de Israel, Justino menciona los \u201c<em>Recuerdos de los ap\u00f3stoles<\/em>\u201d o simplemente \u201c<em>los Recuerdos<\/em>\u201d (<em>tois genomenois<\/em>). Hablando de la Eucarist\u00eda dice:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cY es as\u00ed que los Ap\u00f3stoles en los Recuerdos, por ellos escritos, que se llaman Evangelios, nos transmitieron que as\u00ed les fue a ellos mandado, cuando Yesh\u00faa, tomando el pan y dando gracias, dijo: Haced esto en memoria m\u00eda, \u00e9ste es mi cuerpo. E igualmente, tomando el c\u00e1liz y dando gracias, dijo:Esta es mi sangre, y que s\u00f3lo a ellos dio parte\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Justino M\u00e1rtir, I Apolog\u00eda 66:3. Traducci\u00f3n de Daniel Ruiz Bueno, Padres Apologetas Griegos (s. II). 2\u00aa Ed. Madrid: BAC, 1979, p. 257; negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">\n<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31829\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/3-san-justino-apologista-2-638\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/3-san-justino-apologista-2-638.jpg\" data-orig-size=\"638,359\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"3-san-justino-apologista-2-638\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/3-san-justino-apologista-2-638.jpg\" class=\"  wp-image-31829 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/3-san-justino-apologista-2-638.jpg?resize=361%2C203&#038;ssl=1\" alt=\"3-san-justino-apologista-2-638.jpg\" width=\"361\" height=\"203\" \/><\/p>\n<p>Justino cita sobre todo los Evangelios, con mayor frecuencia el de Mateo, luego el de Lucas; existen algunas citas de Juan, y obviamente consideraba que el Apocalipsis era un libro prof\u00e9tico dotado de autoridad apost\u00f3lica. Hay algunas alusiones a las cartas de Pablo, pero casi ninguna cita. Una excepci\u00f3n son las palabras \u201c<em>Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios<\/em>\u201d &#8211; (<em>I Apolog\u00eda 19:6; cf. 1 Corintios 15:53<\/em>).<\/p>\n<p>El disc\u00edpulo de Justino, Taciano el Sirio, dio testimonio de la autoridad de los cuatro Evangelios can\u00f3nicos al componer el Diatessaron , t\u00e9rmino musical que significa \u201c<em>armon\u00eda de cuatro<\/em>\u201d. El Diatessaron compila con gran ingenio los relatos de los cuatro Evangelios can\u00f3nicos, siguiendo b\u00e1sicamente el marco de referencia del Evangelio de Juan. Pr\u00e1cticamente no contiene otro material, excepto unos pocos textos provenientes del ap\u00f3crifo conocido como Evangelio de los Hebreos. En Siria, el uso eclesi\u00e1stico del Diatessaron fue tan amplio e importante, que en el siglo III hubo resistencia a reemplazarlo por los cuatro Evangelios individuales, seg\u00fan lo establecido por las dem\u00e1s iglesias.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>El desaf\u00edo de las herej\u00edas:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Un factor que influy\u00f3 en el establecimiento del canon fue la aparici\u00f3n de herej\u00edas que pretend\u00edan redefinir la fe cristiana. Dos de las m\u00e1s influyentes hacia la mitad del siglo II fueron lideradas por Marci\u00f3n y Valent\u00edn.<\/p>\n<p>Marci\u00f3n era originario de Asia Menor, nacido hacia el 100 de padres cristianos. Emigr\u00f3 a Roma y all\u00ed propag\u00f3 sus ideas en una obra llamada Ant\u00edtesis, que pretend\u00eda establecer una<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31791\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/12\/02\/el-canon-del-nuevo-testamento-version-catolica\/225px-marcion_teaching\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/225px-marcion_teaching.jpg\" data-orig-size=\"225,156\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"225px-marcion_teaching\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/225px-marcion_teaching.jpg\" class=\" size-full wp-image-31791 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/225px-marcion_teaching.jpg?resize=225%2C156&#038;ssl=1\" alt=\"225px-marcion_teaching\" width=\"225\" height=\"156\" \/> incompatibilidad total entre la Ley y el Evangelio. Marci\u00f3n rechaz\u00f3 todo el Antiguo Testamento, reteniendo de las nuevas Escrituras lo que llamaba Evangelio y Ap\u00f3stol, que correspond\u00eda solamente al Evangelio de Lucas y las Cartas de Pablo, con excepci\u00f3n de las pastorales. Adem\u00e1s, extrajo de los escritos de Lucas y Pablo todo cuanto pudiera considerarse favorable al Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>Valent\u00edn lleg\u00f3 a Roma hacia 135, procedente de Alejandr\u00eda, e inicialmente estuvo en plena comuni\u00f3n con la Iglesia romana. No obstante, desarroll\u00f3 una doctrina gn\u00f3stica incompatible con la fe apost\u00f3lica. A diferencia de Marci\u00f3n, Valent\u00edn no rechaz\u00f3 el Antiguo Testamento ni los escritos apost\u00f3licos, sino que los reinterpret\u00f3 radicalmente mediante una ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica. Su obra m\u00e1s importante, accesible (<em>en copto<\/em>) a partir del descubrimiento de la biblioteca gn\u00f3stica de Nag Hammadi en 1945, es El evangelio de la verdad. El libro es una especie de meditaci\u00f3n sobre la naturaleza del evangelio, desde una perspectiva inequ\u00edvocamente gn\u00f3stica, que hace uso de escritos neotestamentarios. Bruce observa que \u201c<em>el tratado alude a Mateo y Lucas (posiblemente con Hechos), el evangelio y la primera carta de Juan, las cartas paulinas (excepto las pastorales), Hebreos y Apocalipsis, y (\u2026) los cita en t\u00e9rminos que presuponen que tienen autoridad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La iglesia antigua reconoci\u00f3 de inmediato los emprendimientos de Valent\u00edn y Marci\u00f3n como las innovaciones que eran, el primero principalmente por sus doctrinas ajenas a las creencias y pr\u00e1cticas b\u00e1sicas de las iglesias apost\u00f3licas y el segundo por su intento radical de fijar un canon en extremo restringido.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>La Iglesia responde a los herejes:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La respuesta de la iglesia cat\u00f3lica antigua a la herej\u00eda marcionita fue reafirmar la autoridad del Antiguo Testamento, los cuatro Evangelios, las ep\u00edstolas pastorales de Pablo, ep\u00edstolas atribuidas a otros ap\u00f3stoles, denominadas cat\u00f3licas, y del libro de los Hechos.<\/p>\n<p>Un texto que ejemplifica la referida respuesta es el denominado Canon de Muratori, una<\/p>\n<figure id=\"attachment_31830\" aria-describedby=\"caption-attachment-31830\" style=\"width: 182px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31830\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/972_1_45a1932972208\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/972_1_45a1932972208.jpg\" data-orig-size=\"259,370\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"972_1_45a1932972208\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/972_1_45a1932972208.jpg\" class=\"  wp-image-31830 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/972_1_45a1932972208.jpg?resize=182%2C260&#038;ssl=1\" alt=\"972_1_45a1932972208.jpg\" width=\"182\" height=\"260\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31830\" class=\"wp-caption-text\">Fragmento Canon Muratori<\/figcaption><\/figure>\n<p>lista \u201c<em>en b\u00e1rbaro lat\u00edn<\/em>\u201d con comentarios sobre los libros aceptados y rechazados, que fue publicada por Ludovico Antonio Muratori en 1740. El original datar\u00eda de la d\u00e9cada entre 160 y 170. Seg\u00fan Bruce, este documento debe considerarse \u201c<em>una lista de libros del Nuevo Testamento reconocidos como poseedores de autoridad en la Iglesia de Roma de aquel tiempo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El fragmento que se ha conservado comienza con una frase referida al Evangelio de Marcos, luego de lo cual habla de Lucas como el tercer Evangelio, y de Juan como el cuarto (<em>seguramente Mateo era el primero<\/em>). A continuaci\u00f3n reconoce los Hechos \u201c<em>de todos los ap\u00f3stoles<\/em>\u201d, las diez cartas de Pablo a las iglesias, y las Pastorales. Menciona tambi\u00e9n las cartas de Judas y dos de Juan m\u00e1s el Apocalipsis. En cambio, rechaza El Pastor de Hermas, pues fue \u201c<em>escrito en Roma muy recientemente<\/em>\u201d, y supuestas cartas de Pablo a los laodicenses y alejandrinos. Aunque dice que la Iglesia recibe el ap\u00f3crifo Apocalipsis de Pedro, a\u00f1ade que algunos no admiten que \u00e9ste \u201c<em>sea le\u00eddo en la iglesia<\/em>\u201d. En resumen, el Canon de Muratori menciona la mayor parte de los 27 libros de nuestro Nuevo Testamento; faltan las dos cartas de Pedro, Santiago, una carta de Juan (<em>\u00bfla tercera?<\/em>) y Hebreos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cDebiera observarse que el tono de todo el tratado no es tanto el de una legislaci\u00f3n, sino el de una declaraci\u00f3n explicativa concerniente a un estado de cosas m\u00e1s o menos establecido, con s\u00f3lo una \u00fanica instancia de diferencia de opini\u00f3n entre los miembros de la iglesia cat\u00f3lica (a saber, el uso que hab\u00eda de hacerse del Apocalipsis de Pedro). La validez exclusiva de los cuatro Evangelios (\u2026) es perfectamente clara\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament. Its origin, development, and significance. Oxford: Clarendon Press, 1987, p. 200)<\/em><\/p>\n<p>Aunque no existe una lista de libros can\u00f3nicos en las obras del prol\u00edfico Hip\u00f3lito de Roma (<em>ca. 170-236<\/em>) que han llegado a nosotros, de sus escritos conservados se desprende que admit\u00eda un canon esencialmente similar al de Muratori. Est\u00e1 compuesto por los cuatro Evangelios, Hechos, las trece ep\u00edstolas de Pablo, 1 Pedro, 1 y 2 Juan, y Apocalipsis, cuya autor\u00eda por el Ap\u00f3stol Juan defendi\u00f3 Hip\u00f3lito en un tratado contra un tal Gayo. Su descripci\u00f3n de la Escritura como constando tres partes, los Profetas, el Se\u00f1or y los Ap\u00f3stoles, muestra que pon\u00eda a los escritos del Nuevo Testamento a la par con los del Antiguo, y permite inferir que ten\u00eda en mente un cuerpo definido de libros.<\/p>\n<p>Originario de Asia Menor y disc\u00edpulo de Policarpo, Ireneo (<em>ca. 130-200<\/em>), obispo de Lyon en las Galias, fue un importante v\u00ednculo en la unidad de pensamiento y acci\u00f3n entre las iglesias de Oriente y Occidente, en particular en la refutaci\u00f3n de las herej\u00edas. Su obra en cinco libros Exposici\u00f3n y refutaci\u00f3n de la falsamente llamada gnosis, m\u00e1s conocida por su nombre latino Adversus omnes Haereses, presentaba por primera vez una filosof\u00eda cristiana de la historia y constituy\u00f3 a Ireneo en \u201c<em>el principal vocero de la respuesta cat\u00f3lica al gnosticismo y otras desviaciones del siglo II<\/em>\u201d &#8211; (<em>Bruce<\/em>). Los gn\u00f3sticos pretend\u00edan ser los aut\u00e9nticos preservadores de las ense\u00f1anzas de Yesh\u00faa, las cuales habr\u00edan sido transmitidas secretamente a disc\u00edpulos considerados dignos. En contra de esta concepci\u00f3n esot\u00e9rica del cristianismo, Ireneo sostuvo que la aut\u00e9ntica tradici\u00f3n apost\u00f3lica se hallaba viva y manifiesta en todas las iglesias fundadas por los ap\u00f3stoles, en las cuales exist\u00eda una sucesi\u00f3n ininterrumpida de obispos.<\/p>\n<p>En la respuesta de Ireneo, la apelaci\u00f3n a las Escrituras, conservadas en las iglesias apost\u00f3licas, tiene un papel fundamental. Es claro que considera cerrado el canon de los Evangelios, pues para la Iglesia universal existen s\u00f3lo cuatro Evangelios o, en sus propias palabras, un solo Evangelio en cuatro formas (<em>to euangelion tetramorfon<\/em>). Dec\u00eda Ireneo:<\/p>\n<figure id=\"attachment_31831\" aria-describedby=\"caption-attachment-31831\" style=\"width: 166px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31831\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/ireneo\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/ireneo.jpg\" data-orig-size=\"166,197\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ireneo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/ireneo.jpg\" class=\" size-full wp-image-31831 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/ireneo.jpg?resize=166%2C197&#038;ssl=1\" alt=\"ireneo.jpg\" width=\"166\" height=\"197\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31831\" class=\"wp-caption-text\">Ireneo de Lyon<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cLos Evangelios no pueden ser ni menos ni m\u00e1s de cuatro; porque son cuatro las regiones del mundo en que habitamos, y cuatro los principales vientos de la tierra, y la Iglesia ha sido diseminada sobre toda la tierra; y columna y fundamento de la Iglesia [1 Timoteo 3:15] son el Evangelio y el Esp\u00edritu de vida; por ello cuatro son las columnas en las cuales se funda lo incorruptible y dan vida a los hombres. Porque, como el artista de todas las cosas es el Verbo, que se sienta sobre los querubines [Sal 80 (79):2] y contiene en s\u00ed todas las cosas [Sab 1,7], nos ha dado a nosotros un Evangelio en cuatro formas, compenetrado de un solo Esp\u00edritu. Como dice David, rog\u00e1ndole que venga: \u00abMu\u00e9strate t\u00fa, que te sientas sobre los querubines\u00bb [Sal 80 (79):2]. Los querubines, en efecto, se han manifestado bajo cuatro aspectos que son im\u00e1genes de la actividad del Hijo de Dios [Apocalipsis 4:7]: <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u00abEl primer ser viviente, dice [el escritor sagrado], se asemeja a un le\u00f3n\u00bb, para caracterizar su actividad como dominador y rey; \u00abel segundo es semejante a un becerro\u00bb, para indicar su orientaci\u00f3n sacerdotal y sacrificial; \u00abel tercero tiene cara de hombre\u00bb para describir su manifestaci\u00f3n al venir en su ser humano; \u00abel cuarto es semejante a un \u00e1guila en vuelo\u00bb, signo del Esp\u00edritu que hace sobrevolar su gracia sobre la Iglesia\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Ireneo de Lyon, Adversus omnes Haereses III, 11:8; negritas a\u00f1adidas).<\/em><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/www.multimedios.org\/docs\/d001092\/p000021.htm#h31\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.multimedios.org\/docs\/d001092\/p000021.htm#h31<\/a><\/em><\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n de Ireneo es evidencia del reconocimiento general de los cuatro Evangelios can\u00f3nicos en su tiempo. Su justificaci\u00f3n expl\u00edcita es tan d\u00e9bil e indirecta que s\u00f3lo podr\u00eda apelar a quienes ya estuviesen persuadidos, por otras razones, de que no hab\u00eda sino cuatro Evangelios. Por tanto, este consenso deb\u00eda de estar firmemente establecido, tanto en Oriente como en Occidente, en la segunda mitad del siglo II.<\/p>\n<p>Es destacable que Ireneo es el primer autor cristiano que cita m\u00e1s el Nuevo Testamento que el Antiguo. En Adversus omnes Haereses hay 1075 citas del NT: 626 de los Evangelios, 54 de Hechos, 280 de las cartas de Pablo (<em>no cita Filem\u00f3n<\/em>), 15 citas de las ep\u00edstolas cat\u00f3licas (<em>no se refiere a 2 Pedro, 3 Juan y Judas pero s\u00ed a Hebreos<\/em>), y 29 del Apocalipsis. Metzger dice:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cA modo de sumario, en Ireneo tenemos evidencia de que para el a\u00f1o 180, era conocido en el sur de Francia se conoc\u00eda un Nuevo Testamento (\u2026) de aproximadamente veintid\u00f3s libros (\u2026) A\u00fan m\u00e1s importante que el n\u00famero de libros es el hecho de que Ireneo ten\u00eda una colecci\u00f3n claramente definida de libros apost\u00f3licos que consideraba como iguales al Antiguo Testamento en significaci\u00f3n. Su principio de canonicidad era doble: la apostolicidad de los escritos y el testimonio a la tradici\u00f3n mantenida en las iglesias\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament. Its origin, development, and significance. Oxford: Clarendon Press, 1987, p. 155-156)<\/em><\/p>\n<p>Por la misma \u00e9poca, en el norte de \u00c1frica, comienza a cobrar forma la idea de un canon definido. Aunque cit\u00f3 libremente muchas fuentes, tanto cristianas como paganas, adem\u00e1s de numerosas tradiciones orales, Clemente de Alejandr\u00eda (<em>ca. 150-215<\/em>) consideraba Escrituras b\u00e1sicamente los mismos libros del Nuevo Testamento que Ireneo.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Aproximaci\u00f3n hacia un consenso en el siglo III:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En el siglo III se verifica una coincidencia creciente en el sentir<\/p>\n<figure id=\"attachment_31793\" aria-describedby=\"caption-attachment-31793\" style=\"width: 180px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31793\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/12\/02\/el-canon-del-nuevo-testamento-version-catolica\/tertuliano\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/tertuliano.jpg\" data-orig-size=\"340,309\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"tertuliano\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/tertuliano.jpg\" class=\"  wp-image-31793 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/tertuliano.jpg?resize=180%2C164&#038;ssl=1\" alt=\"tertuliano\" width=\"180\" height=\"164\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31793\" class=\"wp-caption-text\">Tertuliano de Cartago<\/figcaption><\/figure>\n<p>de diversos autores eclesi\u00e1sticos. Tambi\u00e9n en el norte de \u00c1frica, pero en territorio de habla latina, Tertuliano de Cartago (<em>ca. 160-220<\/em>), nacido de padres paganos, abogado de profesi\u00f3n y convertido al cristianismo hacia 195, fue el primer gran te\u00f3logo que escribi\u00f3 en lat\u00edn. Escribi\u00f3 extensamente sobre muchos temas.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Tertuliano apela a argumentos legales:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Una de las muchas obras de Tertuliano, en la cual puso al servicio de la fe sus conocimientos jur\u00eddicos, es La prescripci\u00f3n de los herejes (<em>De praescriptione Haereticorum<\/em>). La prescripci\u00f3n era una figura jur\u00eddica mediante la cual el abogado defensor pod\u00eda detener el proceso iniciado por el demandante, que deb\u00eda ser presentada de antemano (<em>pre-escribir<\/em>) a la substanciaci\u00f3n del proceso. En el caso de las disputas entre la Iglesia de El Mes\u00edas y los herejes, ambas partes argumentaban a partir de la Biblia. La prescripci\u00f3n consiste b\u00e1sicamente en que los herejes no pueden apelar a las Escrituras, simplemente porque no les pertenecen a ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201c\u2026 \u00e9ste es el punto al que quer\u00edamos llegar (\u2026) para poner hoy fin a la lucha a la que nos invitan nuestros adversarios. Se arman con las Escrituras (\u2026) fatigan a los fuertes, triunfan de los d\u00e9biles y siembran inquietud en el coraz\u00f3n de los indecisos. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Por esto tomamos esta decisi\u00f3n contra ellos antes de dar ning\u00fan otro paso: negarles el derecho a discutir sobre las Escrituras. Este es su arsenal; pero antes de sacar armas de \u00e9l hay que examinar a qui\u00e9n pertenecen las Escrituras, a fin de que no pueda usarlas nadie que no tenga derecho a ellas\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Tertuliano, La prescripci\u00f3n de los herejes, 15. Texto seg\u00fan J. Quasten,Patrolog\u00eda I. Hasta el Concilio de Nicea. Versi\u00f3n espa\u00f1ola de Ignacio O\u00f1atibia. Madrid: BAC, 1978, p. 569)<\/em><\/p>\n<p>Para Tertuliano, la tradici\u00f3n y autoridad de las iglesias determinaban la regla de fe (<em>regula fidei, un t\u00e9rmino jur\u00eddico<\/em>), es decir, las genuinas creencias cristianas, basadas en las Escrituras y encapsuladas en el credo bautismal. Por tanto, esta regla de fe oral y las Escrituras concordaban y se sosten\u00edan mutuamente.<\/p>\n<p>Tertuliano consideraba a los Evangelios, Hechos, Ep\u00edstolas y Apocalipsis con igual autoridad que el Antiguo Testamento. Defendi\u00f3 contra Marci\u00f3n la autoridad de los cuatro Evangelios, los Hechos, las ep\u00edstolas Pastorales y Hebreos (<em>que cre\u00eda ser obra de Bernab\u00e9<\/em>). En sus obras cita casi todos los libros del Nuevo Testamento, con excepci\u00f3n de 2 Pedro, Santiago y las dos cartas breves de Juan. Una contribuci\u00f3n distintiva de Tertuliano acerca de la importancia del Nuevo Testamento fue que lo consider\u00f3 con una autoridad de car\u00e1cter judicial, empleando para \u00e9l t\u00e9rminos propios del derecho romano como Instrumentum y Testamentum.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>La amenaza del montanismo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Un hecho curioso de la historia del cristianismo es que en 207 Tertuliano abraz\u00f3 el montanismo, un movimiento apocal\u00edptico de moral muy estricta, fundada por Montano en Frigia, entre 156 y 172. Aunque Tertuliano permaneci\u00f3 doctrinalmente ortodoxo, qued\u00f3 fuera de la comuni\u00f3n cat\u00f3lica por lo que \u00e9l consideraba laxitud en la disciplina eclesi\u00e1stica. Por su propia naturaleza, sin embargo, el montanismo representaba una amenaza doctrinal:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cViv\u00eda en la expectaci\u00f3n del r\u00e1pido derramamiento del Esp\u00edritu Santo sobre la Iglesia, del cual ve\u00eda la primera manifestaci\u00f3n en sus propios profetas y profec\u00edas. Montano mismo (\u2026) proclam\u00f3 que la Jerusal\u00e9n celestial pronto descender\u00eda cerca de Pepuza, en Frigia. Dos mujeres, Prisca y Maximila, estaban estrechamente asociadas con \u00e9l\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(F. L. Cross, Editor, The Oxford Dictionary of the Christian Church. London: Oxford University Press, 1958, p. 918-919, s.v. Montanism)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31832\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/montanismoherejiafront\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/montanismoherejiafront.jpg\" data-orig-size=\"638,479\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"montanismoherejiafront\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/montanismoherejiafront.jpg\" class=\"aligncenter  wp-image-31832\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/montanismoherejiafront.jpg?resize=341%2C256&#038;ssl=1\" alt=\"Montanismoherejiafront.jpg\" width=\"341\" height=\"256\" \/><\/p>\n<p>Las profec\u00edas de los lideres montanistas comenzaron a ponerse por escrito y eran consideradas por sus seguidores a la par del Antiguo Testamento y los escritos apost\u00f3licos; Maximila lleg\u00f3 a decir que luego de ella no habr\u00eda m\u00e1s profec\u00eda, sino que vendr\u00eda el fin. Una reacci\u00f3n al montanismo fue, sobre todo en Oriente, poner en entredicho toda la literatura apocal\u00edptica, incluido el Apocalipsis de Juan (<em>defendido, como vimos, por Hip\u00f3lito<\/em>).<\/p>\n<p>En general, las iglesias apost\u00f3licas no estaban, empero, dispuestas a aceptar nuevas escrituras de origen dudoso, por m\u00e1s que sus defensores las atribuyeran al Esp\u00edritu Santo. Un obispo cuyo nombre se desconoce ejemplifica esta posici\u00f3n. Dirigi\u00e9ndose a otro obispo, dice que ha vacilado en escribir contra los montanistas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201c\u2026no por dificultad en poder refutar la mentira y dar testimonio de la verdad, sino por temor de que (\u2026) pareciera a algunos en cierto modo que yo agrego o sobrea\u00f1ado algo nuevo a la doctrina del Nuevo Testamento, a la que no puede a\u00f1adir ni quitar nada quien haya elegido vivir conforme a este mismo Evangelio\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Citado por Eusebio de Cesarea, Historia Eclesi\u00e1stica, V, 16:3. Versi\u00f3n de Argimiro Velasco Delgado. Madrid: BAC, 1973, 1:309)<\/em><\/p>\n<p>Los escr\u00fapulos expresados en esta carta, que es datada entre 192 y 193, indican que antes de finalizar el siglo II hab\u00eda conciencia de que el canon estaba cerrado y no era l\u00edcito a\u00f1adirle ni quitarle nada. Adem\u00e1s, esta es la menci\u00f3n m\u00e1s antigua que se conoce de la expresi\u00f3n griega kain\u00eas diath\u00eak\u00eas (<em>nuevo testamento<\/em>) con referencia a los Evangelios y dem\u00e1s escritos genuinos de los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Or\u00edgenes es la autoridad dominante del siglo III:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El te\u00f3logo, exegeta, y erudito b\u00edblico Or\u00edgenes (<em>ca. 185-254<\/em>) recibi\u00f3 educaci\u00f3n cristiana en el hogar paterno y fue disc\u00edpulo de Clemente de Alejandr\u00eda en la Escuela Catequ\u00e9tica de esa <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31799\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/12\/02\/el-canon-del-nuevo-testamento-version-catolica\/novaciano\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/novaciano.jpg\" data-orig-size=\"390,496\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"novaciano\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/novaciano.jpg\" class=\"  wp-image-31799 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/novaciano.jpg?resize=167%2C212&#038;ssl=1\" alt=\"novaciano\" width=\"167\" height=\"212\" \/>ciudad. Luego de la persecuci\u00f3n de 202, asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la mencionada Escuela. Viajero e incansable estudioso, en 230 viaj\u00f3 a Palestina, donde fue ordenado sacerdote y en 231 se estableci\u00f3 en Cesarea, donde fund\u00f3 una famosa escuela. Or\u00edgenes fue un autor extraordinariamente prol\u00edfico (<em>se dice que dictaba a varios escribas a la vez<\/em>) pero lamentablemente muy poco de su amplia producci\u00f3n ha sobrevivido. Coment\u00f3 virtualmente toda la Biblia en su predicaci\u00f3n, en notas breves y en comentarios extensos y detallados. Se ha escrito de \u00e9l:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cOr\u00edgenes fue esencialmente un erudito b\u00edblico cuyo pensamiento se nutr\u00eda en la Escritura, cuya inspiraci\u00f3n e integridad defendi\u00f3 contra los marcionitas. Reconoc\u00eda un triple sentido \u2013literal, moral y aleg\u00f3rico- de los cuales prefer\u00eda el tercero\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(F. L. Cross, Editor, The Oxford Dictionary of the Christian Church. London: Oxford University Press, 1958, p. 992, s.v. Origen).<\/em><\/p>\n<p>Aunque la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de Or\u00edgenes sea discutible, es innegable su enorme contribuci\u00f3n a los estudios b\u00edblicos. Una de sus obras fue la Hexapla, una edici\u00f3n cr\u00edtica del Antiguo Testamento en seis columnas paralelas con 1) el texto hebreo; 2) el texto hebreo en caracteres griegos; 3) la versi\u00f3n griega de Aquila; 4) la versi\u00f3n griega de S\u00edmaco; 5) la Septuaginta (<em>traducci\u00f3n jud\u00eda precristiana, la m\u00e1s empleada por los cristianos de habla griega<\/em>) y 6) la versi\u00f3n de Teodoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Or\u00edgenes fue m\u00e1s expl\u00edcito y concreto con respecto al canon del Antiguo Testamento que al del Nuevo. Al parecer, Or\u00edgenes no dej\u00f3 una lista precisa de libros del Nuevo Testamento, y es posible que sus opiniones hayan variado con el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cEs dif\u00edcil resumir las opiniones sobre el canon sostenida a lo largo de los a\u00f1os por una mente tan f\u00e9rtil y amplia como la de Or\u00edgenes. Ciertamente puede decirse, empero, que consideraba cerrado el canon de los cuatro Evangelios. Acept\u00f3 catorce ep\u00edstolas de Pablo, como tambi\u00e9n Hechos, 1 Pedro, 1 Juan, Judas y Apocalipsis, pero expres\u00f3 reservas concernientes a Santiago, 2 Pedro, y 2 y 3 Juan. En otras ocasiones Or\u00edgenes, como Clemente antes que \u00e9l, acepta como evidencia cristiana cualquier material que halla convincente o atractivo, incluso designando a veces como \u201cdivinamente inspirados\u201d tales escritos\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament. Its origin, development, and significance. Oxford: Clarendon Press, 1987, p. 141)<\/em><\/p>\n<p>De todos modos, el testimonio de Or\u00edgenes sobre el canon del Nuevo Testamento fue compilado de varias de sus obras por Eusebio, en el Libro Sexto de la Historia Eclesi\u00e1stica (<em>25:3-14<\/em>).<\/p>\n<p>En su Comentario sobre el Evangelio seg\u00fan Mateo, Or\u00edgenes afirma reconocer s\u00f3lo los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En laExposici\u00f3n del Evangelio seg\u00fan Juan, menciona las cartas de Pablo, la primera de Pedro y \u201c<em>quiz\u00e1s tambi\u00e9n una segunda, pues se la pone en duda<\/em>\u201d. De Juan, el Evangelio y el Apocalipsis, adem\u00e1s de \u201c<em>una Carta de muy pocas l\u00edneas, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n una segunda y una tercera, pues no todos dicen que \u00e9stas sean genuinas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, en una homil\u00eda sobre Hebreos nota diferencias con el estilo rudo de Pablo; pero \u201c<em>los pensamientos de la carta son admirables y no inferiores a los de cartas que se admiten ser del ap\u00f3stol<\/em>\u201d, y a\u00f1ade luego:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">\u201c<em>por mi parte (\u2026) dir\u00eda que los pensamientos s\u00ed son del Ap\u00f3stol, pero el estilo y la composici\u00f3n son de alguien que evocaba de memoria las ense\u00f1anzas del Ap\u00f3stol<\/em>\u201d<\/p>\n<p>En otra parte da testimonio de los Hechos. Or\u00edgenes re\u00fane estos escritos bajo el t\u00edtulo de \u201c<em>Nuevo Testamento<\/em>\u201d y dice que son Escrituras divinas. Sobre la carta de Judas dice en su ya mencionado Comentario sobre el Evangelio seg\u00fan Mateo que es muy breve, pero est\u00e1 \u201c<em>llena con las saludables palabras de la gracia celestial<\/em>\u201d. Menos clara es su posici\u00f3n sobre la carta de Santiago. No obstante, en serm\u00f3n sobre la ca\u00edda de Jeric\u00f3, menciona virtualmente todos los libros del Nuevo Testamento -incluida la carta de Santiago \u2013 como las \u201c<em>trompetas de los Ap\u00f3stoles enviados por El Mes\u00edas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de ciertas dudas persistentes con respecto a algunos de los escritos m\u00e1s breves, la contribuci\u00f3n de Or\u00edgenes es un avance hacia el reconocimiento final del Nuevo Testamento tal como ha llegado a nosotros.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Cipriano brilla en Cartago:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Nacido a principios del siglo III en un hogar de buena posici\u00f3n, Cipriano lleg\u00f3 a ser maestro de ret\u00f3rica en Cartago. Desencantado del paganismo, se convirti\u00f3 al cristianismo hacia 246 y se dedic\u00f3 a estudiar profundamente las Escrituras y los escritos de Tertuliano, a quien llamaba \u201c<em>el Maestro<\/em>\u201d. Su prestigio fue tal, que apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s de convertido fue elegido obispo de Cartago por aclamaci\u00f3n popular. En los diez a\u00f1os de su obispado, hasta su martirio el 14 de septiembre de 258, Cipriano escribi\u00f3 al menos seis tratados y 65 largas ep\u00edstolas de profundo valor doctrinal y sabidur\u00eda pastoral.<\/p>\n<p>Cipriano lleg\u00f3 a memorizar gran parte de las Escrituras y demostr\u00f3 haberlas estudiado a fondo. Los libros del Nuevo Testamento que m\u00e1s cit\u00f3 fueron, en orden decreciente, Mateo, Juan, Lucas, 1 Corintios, Romanos y Apocalipsis. No obstante, cit\u00f3 tambi\u00e9n los dem\u00e1s libros del Nuevo Testamento, con excepci\u00f3n de Santiago, Judas 2 Pedro, 2 y 3 Juan. Aunque no cit\u00f3 textos de Hebreos, con toda probabilidad conoc\u00eda esta ep\u00edstola, primero porque su admirado Tertuliano la emple\u00f3 y segundo porque parafrasea Hebreos 1:1-2 en uno de sus tratados (<em>Sobre la oraci\u00f3n del Se\u00f1or<\/em>):<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cLe plugo a Dios que muchas cosas fueran dichas y o\u00eddas mediante sus siervos, los profetas, pero \u00a1cu\u00e1nto mayores son aquellas habladas por el Hijo!\u201d<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Se alcanza virtual unanimidad en el siglo IV:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Un acontecimiento que, siendo malo, tuvo un efecto saludable en la fijaci\u00f3n del canon de las Escrituras fueron las persecuciones contra los cristianos. A los cristianos identificados como tales se les exig\u00eda que entregasen sus libros sagrados si quer\u00edan evitar los castigos, o incluso la muerte. La \u00faltima gran persecuci\u00f3n tuvo lugar a ra\u00edz de un decreto del emperador Diocleciano, publicado el 23 de febrero de 303. El decreto, al parecer sancionado por instigaci\u00f3n del proc\u00f3nsul de Bitinia, Hierocles, dispon\u00eda que los templos cristianos fuesen arrasados y sus Escrituras confiscadas para ser quemadas. Esto \u00faltimo torn\u00f3 importante, tanto para los perseguidores como para los perseguidos, saber exactamente cu\u00e1les documentos cristianos eran parte de las Sagradas Escrituras. De igual modo, luego de concluida la persecuci\u00f3n, los l\u00edderes de la Iglesia deb\u00edan saber qui\u00e9nes hab\u00edan entregado (<em>traditores<\/em>) copias de las Sagradas Escrituras, y qui\u00e9nes hab\u00edan evitado el castigo entregando libros menos importantes.<\/p>\n<p>En un c\u00f3dice del siglo VI, llamado Claromontanus (<em>catalogado D 06<\/em>), que contiene las ep\u00edstolas de Pablo y la ep\u00edstola a los Hebreos, se encuentra entre Filem\u00f3n y Hebreos una lista de libros del Nuevo Testamento, con el n\u00famero de l\u00edneas de cada uno. La opini\u00f3n general es que la lista fue hecha en Alejandr\u00eda, m\u00e1s o menos por la misma \u00e9poca que la persecuci\u00f3n de Diocleciano. La lista incluye espec\u00edficamente las ep\u00edstolas cat\u00f3licas 2 Pedro, Santiago, 2 y 3 Juan y Judas.<\/p>\n<p>Luego de varios a\u00f1os de cruenta persecuci\u00f3n contra los cristianos, que hab\u00eda sido un fracaso y adem\u00e1s era vista con disgusto por muchos paganos, se promulg\u00f3 en 311 el edicto de tolerancia de Galerio.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201c\u2026los emperadores otorgan perd\u00f3n y permiten \u00abque haya de nuevo cristianos y celebren sus reuniones religiosas, a condici\u00f3n de que no maquinen nada contra el orden p\u00fablico\u00bb. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Se promete un nuevo rescripto a los gobernadores, en el que se les dar\u00e1n instrucciones m\u00e1s concretas sobre la ejecuci\u00f3n del edicto. A los cristianos se les manda que rueguen a su dios por el bien del emperador, del Estado y del suyo propio\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Karl Baus, De la Iglesia primitiva a los comienzos de la gran Iglesia. En Hubert Jedin, Director: Manual de historia de la Iglesia. Traducci\u00f3n castellana de Daniel Ruiz Bueno. Barcelona: Editorial Herder, 1980, 1:568).<\/em><\/p>\n<p>Si bien el cumplimiento de lo que se dispon\u00eda fue dispar, y de hecho poco despu\u00e9s recrudecieron las persecuciones contra los cristianos orientales, la paz definitiva con el Imperio lleg\u00f3 con la victoria de Constantino sobre Majencio en 312. El posterior acuerdo entre Constantino, emperador de occidente y Licinio, su par oriental, en 313 (<em>mal llamado el \u201cedicto de Mil\u00e1n\u201d)<\/em> inici\u00f3 una pol\u00edtica no s\u00f3lo de tolerancia, sino de franco favor imperial hacia los cristianos.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Eusebio resume la situaci\u00f3n sobre el canon:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La situaci\u00f3n definitiva comienza a perfilarse luego del acceso al poder de Constantino y es presentada por el historiador de la Iglesia, Eusebio de Cesarea (<em>ca. 260-340<\/em>), en el Libro Tercero de su Historia Eclesi\u00e1stica:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cLlegados aqu\u00ed, es raz\u00f3n de recapitular los escritos del \u00abNuevo Testamento\u00bb ya mencionados. En primer lugar hay que poner la santa t\u00e9trada de losEvangelios, a los que sigue el escrito de Los Hechos de los Ap\u00f3stoles.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_31833\" aria-describedby=\"caption-attachment-31833\" style=\"width: 170px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31833\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/220px-eusebius_of_caesarea-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-eusebius_of_caesarea1.jpg\" data-orig-size=\"220,269\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"220px-eusebius_of_caesarea\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-eusebius_of_caesarea1.jpg\" class=\"  wp-image-31833 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/220px-eusebius_of_caesarea1.jpg?resize=170%2C208&#038;ssl=1\" alt=\"220px-Eusebius_of_Caesarea.jpg\" width=\"170\" height=\"208\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31833\" class=\"wp-caption-text\">Eusebio<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Y despu\u00e9s de \u00e9ste hay que poner en la lista las Cartas de Pablo. Luego se ha de dar por cierta la llamada I de Juan, como tambi\u00e9n la de Pedro. Despu\u00e9s de \u00e9stas, si parece bien, puede colocarse el Apocalipsis de Juan, acerca del cual expondremos oportunamente lo que de \u00e9l se piensa. Estos son los que est\u00e1n entre los admitidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>De los libros discutidos, en cambio, y que, sin embargo, son conocidos de la gran mayor\u00eda, tenemos la Carta llamada de Santiago, la de Judas y la II de Pedro, as\u00ed como las que se dicen ser II y III de Juan, ya sean del evangelista, ya de otro del mismo nombre.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Entre los espurios col\u00f3quense el escrito de los Hechos de Pablo, el llamado Pastor y el Apocalipsis de Pedro, y adem\u00e1s de \u00e9stos, la que se dice Carta de Bernab\u00e9 y la obra llamada Ense\u00f1anza de los Ap\u00f3stoles, y aun, como dije, si parece, el Apocalipsis de Juan; algunos, como dije, lo rechazan, mientras otros lo cuentan entre los admitidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Mas algunos catalogan entre \u00e9stos incluso el Evangelio de los Hebreos. en el cual se complacen much\u00edsimo los hebreos que han aceptado a El Mes\u00edas. Todos estos son libros discutidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Pero hemos cre\u00eddo necesario tener hecho el cat\u00e1logo de \u00e9stos igualmente, distinguiendo los escritos que, seg\u00fan la tradici\u00f3n de la Iglesia, son verdaderos, genuinos y admitidos, de aqu\u00e9llos que, diferenci\u00e1ndose de \u00e9stos por no ser testamentarios, sino discutidos, no obstante, son conocidos por la gran mayor\u00eda de los autores eclesi\u00e1sticos, de manera que podamos conocer estos libros mismos y los que con el nombre de los ap\u00f3stoles han propalado los herejes pretendiendo que contienen, bien sean los Evangelios de Pedro, de Tom\u00e1s, de Mat\u00edas o incluso de alg\u00fan otro distinto de \u00e9stos, o bien de losHechos de Andr\u00e9s, de Juan y de otros ap\u00f3stoles. Jam\u00e1s uno solo entre los escritores ortodoxos juzg\u00f3 digno el hacer menci\u00f3n de estos libros en sus escritos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Pero es que la misma \u00edndole de la frase difiere enormemente del estilo de los ap\u00f3stoles, y el pensamiento y la intenci\u00f3n de lo que en ellos se contiene desentona todav\u00eda m\u00e1s de la verdadera ortodoxia: claramente demuestran ser engendros de herejes. De ah\u00ed que ni siquiera deben ser colocados entre los espurios, sino que debemos rechazarlos como enteramente absurdos e imp\u00edos\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Eusebio de Cesarea, Historia Eclesi\u00e1stica, III, 25:1-7. Versi\u00f3n de Argimiro Velasco Delgado. Madrid: BAC, 1973, 1:165-166)<\/em><\/p>\n<p>Eusebio propone tres categor\u00edas de escritos: Los aceptados por todos, los discutidos y los \u201c<em>engendros de herejes<\/em>\u201d. La calificaci\u00f3n de \u201c<em>espurio<\/em>\u201d no significa ap\u00f3crifo o her\u00e9tico en Eusebio; \u00e9l la aplica a escritos que son ortodoxos pero que no son admitidos universalmente como \u201c<em>divinas Escrituras<\/em>\u201d . Los libros her\u00e9ticos son otra cosa, y deben ser totalmente rechazados.<\/p>\n<p>Entonces, a principios del siglo IV todos los cristianos reconoc\u00edan como Escrituras los cuatro Evangelios can\u00f3nicos, los Hechos, las ep\u00edstolas paulinas, 1 Juan y 1 Pedro. Por otra parte, todav\u00eda no todos, pero si la mayor\u00eda, admit\u00edan 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Santiago y Judas.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n del Apocalipsis de Juan es muy curiosa, pues Eusebio no lo coloca entre los \u201c<em>discutidos<\/em>\u201d, sino que lo incluye en las otras dos categor\u00edas simult\u00e1neamente: entre los reconocidos y entre los espurios, aclarando en ambos casos, \u201c<em>si parece bien<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La probable raz\u00f3n de esta extra\u00f1a actitud es que Eusebio sab\u00eda que el Apocalipsis era de hecho generalmente aceptado, pero \u00e9l mismo ten\u00eda reservas sobre el libro, por ser adversario del milenarismo.<\/p>\n<p>Eusebio y Constantino se hicieron amigos en 325. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el emperador le encarg\u00f3 al obispo, en una carta preservada en la \u201c<em>Vida de Constantino<\/em>\u201d escrita por el mismo Eusebio, 50 ejemplares de las Escrituras cristianas (<em>ambos Testamentos<\/em>) en griego para las Iglesias de la capital imperial, Constantinopla. Dec\u00eda el emperador:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cOcurre (\u2026) que grandes n\u00fameros se han unido a la sant\u00edsima iglesia en la ciudad que lleva mi nombre. Parece, por tanto, muy necesario (\u2026) aumentar tambi\u00e9n el n\u00famero de iglesias (\u2026) He pensado pr\u00e1ctico (\u2026) ordenar cincuenta copias de las sagradas Escrituras, la provisi\u00f3n y uso de las cuales, t\u00fa sabes, es de la mayor necesidad para la instrucci\u00f3n de la Iglesia, que sean escritas en pergamino preparado de manera legible, y en una forma portable y conveniente, por amanuenses profesionales muy avezados en su arte (\u2026) Tienes autoridad tambi\u00e9n, en virtud de esta carta, para emplear dos carruajes p\u00fablicos para su transporte, disposici\u00f3n mediante la cual las copias, cuando est\u00e9n adecuadamente escritas, ser\u00e1n m\u00e1s f\u00e1cilmente enviadas para mi inspecci\u00f3n personal\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Eusebio, Vida de Constantino, IV, 36. En Philip Schaff y Henry Wace, Editors:A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church, Second Series [1891]. Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, Reimpresi\u00f3n, 1991; 1:549)<\/em><\/p>\n<p>Las copias, sufragadas por el emperador, se prepararon de inmediato en la forma de \u201c<em>vol\u00famenes magn\u00edficos y elaboradamente encuadernados<\/em>\u201d, al decir de Eusebio. Es probable que, con esta acci\u00f3n, Eusebio haya contribuido a la formaci\u00f3n del canon, pues con toda probabilidad las copias conten\u00edan los 27 libros que reconocemos como can\u00f3nicos hasta hoy, y posiblemente en el mismo orden que en las Biblias modernas. Tal vez Eusebio hubiera estado inclinado a omitir el Apocalipsis, pero es dif\u00edcil creer que se atreviera, conociendo el aprecio que el emperador ten\u00eda por este libro, que por lo dem\u00e1s era generalmente aceptado por la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Cabe notar que Constantino no tuvo ninguna influencia directa en determinar cu\u00e1les Escrituras eran can\u00f3nicas, sino que se limit\u00f3 a solicitar copias, sin dar la menor instrucci\u00f3n sobre qu\u00e9 libros deb\u00edan contener o cu\u00e1les omitirse. Bruce observa que si, como parece, las 50 copias conten\u00edan de hecho los 27 libros, esto \u201c<em>hubiera provisto un \u00edmpetu considerable hacia la aceptaci\u00f3n del ahora familiar canon del Nuevo Testamento<\/em>\u201d. Evidentemente, el empleo de una edici\u00f3n tal en las Iglesias de Constantinopla favorecer\u00edan la admisi\u00f3n general de los libros aceptados hasta hoy.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Atanasio da la primera lista completa y exclusiva:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Tradicionalmente, los obispos de Alejandr\u00eda anunciaban la fecha de celebraci\u00f3n de la Pascua mediante cartas circulares, que adem\u00e1s sol\u00edan contener instrucciones u otras ense\u00f1anzas. Pocas d\u00e9cadas despu\u00e9s que Eusebio, Atanasio (<em>ca. 296-373<\/em>) obispo de Alejandr\u00eda y campe\u00f3n de la ortodoxia nicena, proporciona una lista de libros del Nuevo Testamento en su 39\u00aa Carta pascual para el a\u00f1o 367. El orden difiere del acostumbrado en nuestras Biblias, pero los libros son exactamente los mismos. N\u00f3tese adem\u00e1s que Atanasio no establece ninguna diferencia de jerarqu\u00eda entre los 27 libros.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cDe nuevo, no debemos vacilar en nombrar los libros del Nuevo Testamento. Son como sigue:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Cuatro Evangelios, seg\u00fan Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Luego de estos los Hechos de los Ap\u00f3stoles y las siete ep\u00edstolas de los ap\u00f3stoles llamadas cat\u00f3licas, como sigue: una de Santiago, dos de Pedro, tres de Juan y, \u2026 una de Judas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>A continuaci\u00f3n hay catorce ep\u00edstolas del Ap\u00f3stol Pablo, escritas en orden como sigue: Primero a los romanos, entonces dos a los corintios, y despu\u00e9s de \u00e9stas a los G\u00e1latas y luego a los efesios; entonces a los filipenses; luego a los colosenses y dos a los tesalonicenses y aqu\u00e9lla a los hebreos. Luego hay dos a Timoteo, una a Tito y la \u00faltima a Filem\u00f3n.\u00a0Adem\u00e1s, el Apocalipsis de Juan\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Atanasio, Carta Pascual 39. En Philip Schaff y Henry Wace, Editors: A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church, Second Series [1891]. Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, Reimpresi\u00f3n, 1991; 4:551)<\/em><\/p>\n<p>Es probable que la visita de Atanasio a Roma en 340 \u2013 durante su segundo exilio \u2013 cuando Julio I era obispo de esa ciudad, haya sido decisiva para la aceptaci\u00f3n de Hebreos por parte de la Iglesia de Roma y aqu\u00e9llas bajo su influencia. La misma lista es proporcionada m\u00e1s tarde en el norte de Italia por Rufino de Aquilea (<em>345-410<\/em>).<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Jer\u00f3nimo y Agust\u00edn:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El m\u00e1s grande erudito b\u00edblico posterior a Or\u00edgenes, Jer\u00f3nimo (<em>ca. 342-420<\/em>) tambi\u00e9n admit\u00eda como can\u00f3nicos los 27 libros, como lo demuestra, por ejemplo, en su Ep\u00edstola 53 a Paulino, obispo de Nola, sobre el estudio de las Escrituras:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cTratar\u00e9 brevemente del Nuevo Testamento. Mateo, Marcos, Lucas y Juan son el equipo cu\u00e1druple del Se\u00f1or, los verdaderos querubines o dep\u00f3sito de conocimiento (\u2026)<\/em><br \/>\n<em>El Ap\u00f3stol Pablo le escribe a siete iglesias (pues la octava ep\u00edstola, a los hebreos, no es generalmente contada con las otras). Instruye a Timoteo y Tito; intercede ante Filem\u00f3n por su esclavo fugitivo\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Los Hechos de los Ap\u00f3stoles parece relatar una historia sin adorno y describir la ni\u00f1ez de la iglesia reci\u00e9n nacida, pero una vez que nos damos cuenta de que su autor es Lucas, el m\u00e9dico cuya alabanza est\u00e1 en el evangelio, veremos que todas sus palabras son medicinas para el alma enferma. Los ap\u00f3stoles Santiago, Pedro, Juan y Judas produjeron siete ep\u00edstolas, a la vez espirituales y concisas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>El Apocalipsis de Juan tiene tantos misterios como palabras. Al decir esto, he dicho menos de lo que el libro merece \u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Jer\u00f3nimo, Carta LIII. En Philip Schaff y Henry Wace, Editors: A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church, Second Series[1892]. Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, Reimpresi\u00f3n, 1991; 6:101-102)<\/em><\/p>\n<p>Otro que recibi\u00f3 el canon del Nuevo Testamento como se admit\u00eda ya en esa \u00e9poca fue Agust\u00edn de Hipona, quien hacia 397 enumera los mismos libros que Atanasio, aunque en diferente orden. Empero, la siguiente instrucci\u00f3n del mismo Agust\u00edn da testimonio de que el canon no estaba cerrado m\u00e1s all\u00e1 de toda duda.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cAhora, con respecto a las Escrituras can\u00f3nicas, [el int\u00e9rprete] debe seguir el juicio del mayor n\u00famero de iglesias cat\u00f3licas; y entre \u00e9stas, desde luego, un elevado lugar debe darse a aquellas consideradas dignas de ser la sede de un ap\u00f3stol y de recibir ep\u00edstolas. Consecuentemente, entre las Escrituras can\u00f3nicas juzgar\u00e1 conforme a la siguiente norma: <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Preferir aquellas que son recibidas por todas las iglesias cat\u00f3licas a aqu\u00e9llas que algunas [iglesias] no reciben. Entre aqu\u00e9llas [Escrituras], de nuevo, que no son recibidas por todas, preferir\u00e1 las que tengan la sanci\u00f3n del mayor n\u00famero y de aquellas de mayor autoridad, aqu\u00e9llas sostenidas por un n\u00famero menor o son de menor autoridad. Empero, si hallase que algunos libros son defendidos por el mayor n\u00famero de iglesias, y otros por las de mayor autoridad (aunque no es muy probable que esto ocurra), pienso que en tal caso la autoridad de ambos lados debe ser considerada como igual.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>El [canon] del Nuevo Testamento, de nuevo, es contenido en los siguientes: Cuatro libros del Evangelio, seg\u00fan Mateo, seg\u00fan Marcos, seg\u00fan Lucas, seg\u00fan Juan; catorce ep\u00edstolas del Ap\u00f3stol Pablo \u2013 una a los romanos, dos a los corintios, una a los g\u00e1latas, a los efesios, a los filipenses, dos a los tesalonicenses, una a los colosenses, dos a Timoteo, una a Tito, a Filem\u00f3n, a los hebreos; dos de Pedro; tres de Juan; una de Judas; y una de Santiago; un libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles; y uno del Apocalipsis de Juan\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Agust\u00edn, Sobre la doctrina cristiana, II, 8. En Philip Schaff, Editor: A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church, First Series [1886]. Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, Reimpresi\u00f3n, 1993; 2:538-539)<\/em><\/p>\n<p>La regla enunciada por Agust\u00edn es muy reveladora sobre el verdadero proceso de formaci\u00f3n del canon. Por cierto que el canon del NT no estaba reconocido hacia fines del siglo I, pero tampoco fue la Iglesia de Roma la que lo estableci\u00f3. Esta \u00faltima idea es un anacronismo fatal, ya que en el siglo IV la Iglesia de Roma, hoy conocida como Iglesia Cat\u00f3lica, no ten\u00eda la autoridad ni el poder que luego se arrog\u00f3. Por tanto, no hubiera podido determinar por s\u00ed misma ning\u00fan canon, ni siquiera en el supuesto de que lo hubiera tenido claro.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el canon fue reconocido y proclamado no por la Iglesia Cat\u00f3lica romana, sino por la iglesia cat\u00f3lica (<em>o universal<\/em>) antigua, que ciertamente no era gobernada desde Roma, por m\u00e1s que \u00e9sta fuese una sede apost\u00f3lica de enorme influencia.<\/p>\n<p>De hecho, los obispos de Roma no llevaron la voz cantante en el tema del canon, ni mucho menos. Aunque seg\u00fan el testimonio de Eusebio hacia principios del siglo IV el consenso final estaba pr\u00f3ximo, fue fundamental la intervenci\u00f3n de los obispos africanos, primero Atanasio y luego Agust\u00edn, bajo cuya influencia los s\u00ednodos de Hipona (<em>393<\/em>) y el III y VI de Cartago, respectivamente de 397 y 419, determinaron los l\u00edmites del canon.<\/p>\n<p>No obstante, estos s\u00ednodos o concilios regionales no ten\u00edan autoridad sobre toda la Iglesia, como s\u00ed la hubiera tenido un concilio ecum\u00e9nico. Es por esta raz\u00f3n, y considerando la importancia del consenso de los obispos, que los correspondientes c\u00e1nones se enviaron al obispo de Roma y a otros obispos para su confirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ning\u00fan decreto papal pod\u00eda, en ese tiempo, reemplazar al consenso universal. De hecho, un s\u00ednodo regional asi\u00e1tico, el de Laodicea de 363, omiti\u00f3 el Apocalipsis tal como lo hac\u00eda el obispo Cirilo de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>En realidad, ning\u00fan concilio ecum\u00e9nico de la antig\u00fcedad discuti\u00f3 seriamente el asunto del canon. Es cierto que en el Concilio Quinisexto de Constantinopla (<em>553, 680<\/em>) se ratificaron las listas can\u00f3nicas presentadas en Cartago y en las Constituciones Apost\u00f3licas como si hubieran sido una sola, pero estas listasno eran coincidentes. Por tanto, esta decisi\u00f3n conciliar, en todo caso, enturbi\u00f3 las aguas en lugar de aclararlas.<\/p>\n<p>Con respecto a los obispos de Roma, la lista enviada por Inocencio I al obispo Exuperio en 405 omite Hebreos seg\u00fan los mejores manuscritos.<\/p>\n<p>A veces se menciona una lista atribuida al papa D\u00e1maso, supuestamente de 382 y por tanto apenas posterior a la de Atanasio. Es posible, pero en todo caso tal lista de hecho no puso fin a las diferencias. Adem\u00e1s, la misma lista, conservada en un documento italiano (<em>no de Roma<\/em>) de principios del siglo VI llamado Decreto Gelasiano, se atribuye variablemente tambi\u00e9n a los obispos romanos Gelasio (<em>492-496<\/em>) u Hormisdas (<em>514-523<\/em>).<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>La Reforma Protestante y el Concilio de Trento:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En los siglos que van desde fines del siglo IV al siglo XVI, el canon del Nuevo Testamento qued\u00f3 de hecho fijado sin mayores discusiones. A principios del siglo XVI, con el impulso dado al estudio por la invenci\u00f3n (<em>en el siglo anterior<\/em>) de la imprenta de tipos m\u00f3viles, y la edici\u00f3n impresa del Nuevo Testamento en griego por Erasmo de Rotterdam en 1516, eruditos de diversas tendencias discutieron la importancia relativa de los libros can\u00f3nicos.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>La posici\u00f3n de Lutero:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Uno de ellos fue el reformador Mart\u00edn Lutero (<em>1483-1546<\/em>), quien por sus puntos de vista sobre los libros del Nuevo Testamento ha sido excesiva e injustamente criticado. En su primera edici\u00f3n de la versi\u00f3n alemana de la Biblia, Lutero numer\u00f3 los libros del NT de<\/p>\n<figure id=\"attachment_28738\" aria-describedby=\"caption-attachment-28738\" style=\"width: 262px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"28738\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/10\/31\/31-de-octubre-la-reforma\/95-tesis-martin-lutero\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/95-tesis-martin-lutero.jpg\" data-orig-size=\"455,341\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"95-tesis-martin-lutero\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/95-tesis-martin-lutero.jpg\" class=\"  wp-image-28738 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/95-tesis-martin-lutero.jpg?resize=262%2C196&#038;ssl=1\" alt=\"95-tesis-martin-lutero\" width=\"262\" height=\"196\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28738\" class=\"wp-caption-text\">Lutero<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mateo a 3 Juan, y dej\u00f3 separados, sin numeraci\u00f3n, cuatro libros: Hebreos, Santiago, Judas y Apocalipsis. Sin duda, Lutero no los pon\u00eda al mismo nivel que el resto (<em>dentro de los cuales, por otra parte, atribu\u00eda m\u00e1s importancia al Evangelio de Juan y 1 Juan, Romanos, G\u00e1latas, Efesios y 1 Pedro que a las otras cartas paulinas, Hechos, 2 Pedro, y 2 y 3 Juan<\/em>). De todos modos, y pese a sus propias reservas ante los cuatro libros citados, insisti\u00f3 en que tal era su opini\u00f3n , la cual no deseaba imponer a otros, y que no pretend\u00eda sacar esos libros del NT.<\/p>\n<p>Hay que recordar que esta posici\u00f3n de considerar una jerarqu\u00eda dentro de los escritos can\u00f3nicos (<em>un \u201ccanon dentro del canon\u201d<\/em>) era tambi\u00e9n sostenida por algunos eruditos cat\u00f3licos, como el dominico Tom\u00e1s de V\u00edo (<em>\u201cCayetano\u201d, 1469-1534<\/em>) sin que nadie les calumniase. Por otra parte, la mayor\u00eda de los dem\u00e1s reformadores, incluido Calvino, as\u00ed como las grandes confesiones protestantes, admitieron sin discusi\u00f3n los 27 libros del Nuevo Testamento.<\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>El Concilio de Trento ratifica el Nuevo Testamento:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>El Concilio de Trento no realiz\u00f3 ninguna innovaci\u00f3n con respecto al canon del Nuevo Testamento, sino que admiti\u00f3 lo que era un consenso de largos siglos. Muy distinto fue su deslucido papel con respecto al canon del Antiguo Testamento, como lo hemos observado en otra parte.<\/p>\n<p>Finalmente, sobre la raz\u00f3n por la cual los libros que componen nuestro Nuevo Testamento son esos y no otros, podemos de buen grado asentir lo afirmado por la Iglesia Cat\u00f3lica nada menos que en el Concilio Vaticano I, sobre los libros del canon:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cAhora bien, la Iglesia los tiene por sagrados y can\u00f3nicos, no porque compuestos por sola industria humana, hayan sido luego aprobados por ella; ni solamente porque contengan la revelaci\u00f3n sin error; sino porque escritos por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, tienen a Dios por autor, y como tales han sido transmitidos a la misma Iglesia\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Concilio Vaticano I, Sesi\u00f3n III del 24 de abril de 1870; Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la fe cat\u00f3lica, Cap\u00edtulo 2 , De la revelaci\u00f3n; Denzinger # 1787; negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p>Dado que los libros sagrados tienen una autoridad intr\u00ednseca que proviene de su Autor, su car\u00e1cter can\u00f3nico no depende de la sanci\u00f3n humana en general, ni eclesi\u00e1stica en particular. La Iglesia cat\u00f3lica antigua (<em>de la cual por entonces era parte la Iglesia de Roma<\/em>) no decidi\u00f3 ni decret\u00f3 el canon, sino que lo discerni\u00f3 o reconoci\u00f3, y a continuaci\u00f3n lo confes\u00f3 y proclam\u00f3.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31834\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/concilio-de-trento-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/concilio-de-trento1.jpg\" data-orig-size=\"512,353\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"concilio-de-trento\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/concilio-de-trento1.jpg\" class=\"aligncenter  wp-image-31834\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/concilio-de-trento1.jpg?resize=368%2C254&#038;ssl=1\" alt=\"concilio-de-trento.jpg\" width=\"368\" height=\"254\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<ul>\n<li><strong>Los ap\u00f3crifos del Nuevo testamento:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>A partir del siglo II existe un cuerpo creciente de literatura cristiana que pretende ser inspirada, cuya autor\u00eda, con pocas excepciones, se atribuye pseudoepigr\u00e1ficamente a alg\u00fan ap\u00f3stol. Estas obras ten\u00edan generalmente una de dos intenciones, a saber:<\/p>\n<ol>\n<li>Rellenar huecos en ciertos aspectos de la vida de Yesh\u00faa o de sus Ap\u00f3stoles que a <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31835\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/e-apocrifos\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/e-apocrifos.png\" data-orig-size=\"254,320\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"e-apocrifos\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/e-apocrifos.png\" class=\"alignright  wp-image-31835\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/e-apocrifos.png?resize=198%2C250&#038;ssl=1\" alt=\"e apocrifos.png\" width=\"198\" height=\"250\" \/>juicio de sus autores no eran suficientemente descritos en los genuinos escritos apost\u00f3licos. Un tema favorito fue la infancia de Yesh\u00faa; otro, lo ocurrido en el intervalo entre su muerte y su resurrecci\u00f3n; un tercero, la actividad de los Ap\u00f3stoles que no se describe en el libro de los Hechos.<\/li>\n<li>Inculcar ciertas doctrinas sincr\u00e9ticas, nacidas del mestizaje entre el cristianismo y ciertas filosof\u00edas, en general neoplat\u00f3nicas, que habr\u00edan sido ense\u00f1adas por Yesh\u00faa de manera privada a los Ap\u00f3stoles y transmitidas s\u00f3lo a los disc\u00edpulos dignos de recibir tal conocimiento (<em>gnosis<\/em>). En esta categor\u00eda est\u00e1n los evangelios gn\u00f3sticos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Estos libros, que fueron tenidos en gran estima por ciertos grupos marginales pero que nunca fueron recibidos como aut\u00e9nticos por el conjunto de las iglesias antiguas, se denominan ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>La palabra griega apokryfa significa originalmente \u201c<em>oculto<\/em>\u201d, pero dicha calificaci\u00f3n pod\u00eda significar dos cosas muy diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cDesde el punto de vista de quienes aprobaban estos escritos, ellos estaban \u201cocultos\u201d o retirados del uso com\u00fan porque eran considerados como conteniendo conocimiento misterioso o esot\u00e9rico, demasiado profundo para ser comunicado a nadie, excepto los iniciados. Desde otro punto de vista, sin embargo, se juzgaba que tales libros merec\u00edan ser \u201cocultados\u201d porque eran espurios o her\u00e9ticos. As\u00ed, el t\u00e9rmino tuvo originalmente una significaci\u00f3n honorable as\u00ed como una peyorativa, dependiente de qui\u00e9n hiciera uso de la palabra\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament. Its origin, development, and significance. Oxford: Clarendon Press, 1987, p. 165; negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p>En la actualidad la denominaci\u00f3n de \u201c<em>ap\u00f3crifo<\/em>\u201d no implica necesariamente una de estas dos valoraciones opuestas, sino que se vincula primariamente con el concepto de un canon fijado del Nuevo Testamento. En este sentido, son ap\u00f3crifas todas aquellas obras que, no obstante la pretensi\u00f3n de sus autores, fueron excluidas del canon por no ser consideradas dignas de ser incluidas en \u00e9l.<\/p>\n<p>Los ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento tienden, con resultado variable, a imitar las formas literarias propias de los libros genuinos. Por ello se clasifican en evangelios, hechos, ep\u00edstolas y apocalipsis ap\u00f3crifos (<em>Tabla 2<\/em>). La adaptaci\u00f3n formal de la literatura ap\u00f3crifa a las formas literarias de las Escrituras can\u00f3nicas es un testimonio indirecto de la antig\u00fcedad y el reconocimiento general de estas \u00faltimas.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero m\u00e1s temprana y frecuentemente imitado es el de los Evangelios can\u00f3nicos. Un hecho interesante es que, pese a llevar el nombre de los Ap\u00f3stoles, los ap\u00f3crifos fuesen generalmente excluidos de seria consideraci\u00f3n en cuanto a su inclusi\u00f3n en el canon. En contraste, el hecho de que los cuatro Evangelios can\u00f3nicos sean an\u00f3nimos, y que s\u00f3lo dos de ellos (<em>Mateo y Juan<\/em>) se hayan atribuido tradicionalmente a Ap\u00f3stoles, no fue obst\u00e1culo para su pronto reconocimiento de su autoridad apost\u00f3lica y su inspiraci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>Algunos de los ap\u00f3crifos se han perdido, y hoy conocemos su existencia por referencias en la literatura cristiana primitiva. En su edici\u00f3n de 1924 de los ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento, Montague Rodhes James hizo las siguientes acertadas observaciones acerca de estos libros:<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cInteresantes como son (\u2026), no logran ninguno de los dos principales prop\u00f3sitos por los que fueron escritos, inculcar la verdadera religi\u00f3n y transmitir la verdadera historia.<\/em><br \/>\n<em>Como libros religiosos pretend\u00edan reforzar el conjunto existente de creencias cristianas: ya por revelaci\u00f3n de nuevas doctrinas (\u2026) , o destacando alguna virtud particular, como castidad y temperancia; o reforzando la creencia en ciertas doctrinas o acontecimientos, v.g., el nacimiento virginal, la resurrecci\u00f3n de El Mes\u00edas, la segunda venida, el estado final \u2013 mediante la producci\u00f3n de evidencia que, de ser verdad, fuese irrefutable. Para todos estos prop\u00f3sitos, estos escritos se arrogan la suprema autoridad (\u2026) Como libros de historia, apuntan a suplementar los escasos datos (como parec\u00edan ser) de los Evangelios y Hechos (\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Pero, como he dicho, fracasan en su prop\u00f3sito (\u2026) Sus autores no hablan con las voces de Pablo ni Juan, o con la apacible simplicidad de los tres primeros Evangelios. No es injusto decir que cuando intentan lo primero son teatrales, y cuando ensayan la segunda, son ins\u00edpidos. En resumen, el resultado de algo semejante al estudio atento de la literatura (\u2026) es un reforzado respeto por el buen sentido de la Iglesia Universal, y por la sabidur\u00eda de los eruditos de Alejandr\u00eda, Antioquia y Roma (\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>Si bien no son buenas fuentes de historia en un sentido, lo son en otro. Registran las imaginaciones, esperanzas y temores de los hombres que los escribieron; muestran lo que era aceptable para los cristianos incultos de los primeros tiempos, qu\u00e9 les interesaba, qu\u00e9 admiraban, qu\u00e9 ideales de conducta valoraban para esta vida, qu\u00e9 pensaban hallar en la venidera (\u2026) y para el amante y estudiante de la literatura y el arte medieval revelan la fuente de una parte considerable de su material y la soluci\u00f3n de muchos enigmas. De hecho, han ejercido una influencia (totalmente desproporcionada con sus m\u00e9ritos intr\u00ednsecos) tan grande y amplia, que nadie que se interese en la historia del pensamiento y el arte cristianos puede permitirse descuidarlos\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Citado por J. K. Elliott, The Apocryphal New Testament. A collection of Apocryphal Christian Literature in an English Translation. Oxford: Clarendon Press, 1993, p. xiv-xv; negritas a\u00f1adidas)<\/em><\/p>\n<p>\u232a \u00a0 Tabla 2: Algunos ap\u00f3crifos del Nuevo Testamento<\/p>\n<p>Evangelios<br \/>\nHechos<br \/>\nEp\u00edstolas<br \/>\nApocalipsis<\/p>\n<p>Del siglo II:<\/p>\n<ul>\n<li>De los Hebreos.<\/li>\n<li>De los Ebionitas.<\/li>\n<li>Pedro.<\/li>\n<li>Protoevangelio de Santiago.<\/li>\n<li>Papiro Egerton 2 (<em>sin nombre<\/em>).<\/li>\n<li>De Nag-Hammadi (<em>gn\u00f3sticos<\/em>).<\/li>\n<li>De Juan (<em>ap\u00f3crifo<\/em>).<\/li>\n<li>De la verdad (<em>Valent\u00edn<\/em>).<\/li>\n<li>De Tom\u00e1s.<\/li>\n<li>De Felipe.<\/li>\n<li>De Mar\u00eda Magdalena.<\/li>\n<li>Tard\u00edos (<em>siglos IV al VI<\/em>).<\/li>\n<li>Historia de Jos\u00e9 el carpintero.<\/li>\n<li>Tr\u00e1nsito de Mar\u00eda.<\/li>\n<li>Seg\u00fan Tom\u00e1s (<em>maniqueo<\/em>).<\/li>\n<li>De Mateo (<em>ap\u00f3crifo<\/em>).<\/li>\n<li>De Juan.<\/li>\n<li>De Pablo.<\/li>\n<li>De Pedro.<\/li>\n<li>De Tom\u00e1s.<\/li>\n<li>De Andr\u00e9s.<\/li>\n<li>De Pilatos.<\/li>\n<li>De los Ap\u00f3stoles\u00a0(<em>Epistula apostolorum<\/em>).<\/li>\n<li>De Pablo.<\/li>\n<li>3 Corintios.<\/li>\n<li>Laodicenses.<\/li>\n<li>Correspondencia entre\u00a0Pablo y S\u00e9neca.<\/li>\n<li>Predicaci\u00f3n de Pedro.<\/li>\n<li>De Pedro.<\/li>\n<li>De Pablo.<\/li>\n<li>De Tom\u00e1s.<\/li>\n<li>De Juan.<\/li>\n<li>De Esteban.<\/li>\n<li>De la Virgen.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A pesar de lo dicho, cada tanto surge, generalmente de personas ajenas al \u00e1mbito acad\u00e9mico, la tesis de que los textos ap\u00f3crifos revelan la verdadera historia de Yesh\u00faa, que habr\u00eda sido distorsionada por los autores can\u00f3nicos. En este sentido, la propuesta m\u00e1s reciente \u2013 pero seguramente no la \u00faltima \u2013 es la de Dan Brown, en su extraordinario \u00e9xito de ventas, El C\u00f3digo Da Vinci. Si bien se trata de una novela, en su prefacio hay una declaraci\u00f3n, con el t\u00edtulo \u201c<em>Los hechos<\/em>\u201d, seg\u00fan la cual:<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31836\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/9788408096146\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/9788408096146.jpg\" data-orig-size=\"1333,2000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"9788408096146\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/9788408096146.jpg\" class=\"alignright  wp-image-31836\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/9788408096146.jpg?resize=188%2C282&#038;ssl=1\" alt=\"9788408096146.jpg\" width=\"188\" height=\"282\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cTodas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta obra son veraces\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(Dan Brown, El C\u00f3digo Da Vinci. Traducci\u00f3n de Juanjo Estrella. Buenos Aires: Editorial Umbriel, 2003, p. 11)<\/em><\/p>\n<p>La verdad es que la obra contiene una serie de afirmaciones discutibles o descaradamente falsas. En el tema que nos ocupa, Brown sostiene, a trav\u00e9s de un ficticio historiador miembro de la Royal Society brit\u00e1nica, cosas como las siguientes.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cEn el concilio de Nicea, convocado por Constantino, \u201cse debati\u00f3 y se vot\u00f3 sobre (\u2026) la divinidad de Yesh\u00faa (\u2026) hasta ese momento de la historia, Yesh\u00faa era, para sus seguidores, un profeta mortal \u2026 un hombre grande y poderoso, pero un hombre, un ser mortal (\u2026) Al proclamar oficialmente a Yesh\u00faa como Hijo de Dios, Constantino lo convirti\u00f3 en una divinidad\u2026\u201d (p. 290)\u201d<\/em><\/p>\n<p>Es cierto que Constantino convoc\u00f3 el Concilio. De hecho, todos los concilios ecum\u00e9nicos de la antig\u00fcedad fueron convocados por emperadores. No obstante, las decisiones adoptadas fueron responsabilidad de los obispos reunidos. Adem\u00e1s, es un disparate afirmar que hasta Nicea los cristianos consideraban que Yesh\u00faa era meramente un hombre. Existe abundant\u00edsima evidencia de la literatura cristiana previa a Nicea que atestigua la creencia en la divinidad de El Mes\u00edas. Los cristianos nunca mantuvieron su fidelidad hasta la muerte por alguien que consideraban s\u00f3lo un hombre.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, semejante cambio doctrinal hubiera generado un esc\u00e1ndalo de proporciones colosales, de lo cual no hay rastro. En realidad, ninguno de los participantes en la controversia sosten\u00eda semejante cosa, pues todos aceptaban que Yesh\u00faa era un ser divino. La discusi\u00f3n radicaba en si \u00e9l era co-igual con el Padre \u2013como opinaba la mayor\u00eda \u2013 o si, como ense\u00f1aba Arrio, estaba un escal\u00f3n m\u00e1s abajo, como el primero y m\u00e1s poderoso de los seres creados.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cHay \u201cmiles de p\u00e1ginas de papeles anteriores a la \u00e9poca de Constantino, no manipulados, que lo reverenciaban absolutamente en tanto que maestro y profeta humano\u201d (p. 318)\u201d<\/em><\/p>\n<p>La verdad es que ning\u00fan documento cristiano antiguo, can\u00f3nico o ap\u00f3crifo, considera a Yesh\u00faa como exclusivamente humano. Hay, s\u00ed, documentos gn\u00f3sticos que pretend\u00edan separar lo humano y lo divino en Yesh\u00faa, considerando que un esp\u00edritu superior, el El Mes\u00edas, mor\u00f3 transitoriamente en el hombre Yesh\u00faa; pero al contrario de lo afirmado, exaltaban lo divino y rebajaban lo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cCirculan rumores de que en el tesoro tambi\u00e9n est\u00e1 incluido el documento \u00abQ\u00bb del que hasta el Vaticano admite su existencia. Supuestamente, se trata de un libro con las ense\u00f1anzas de Yesh\u00faa escritas tal vez de su pu\u00f1o y letra.\u201d (p. 318)<\/em><\/p>\n<p>El documento Q (<em>del alem\u00e1n Quelle, \u201cfuente\u201d<\/em>) es un documento hipot\u00e9tico cuya existencia se postul\u00f3 para explicar el material com\u00fan a los Evangelios de Mateo y Lucas, que no aparecen en el Evangelio de Marcos. De modo que a\u00fan si existiera Q, en todo caso ayudar\u00eda a explicar la redacci\u00f3n de los Evangelios can\u00f3nicos. Que Q pueda haber sido escrito por Yesh\u00faa mismo es pura fantas\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cConstantino encarg\u00f3 y financi\u00f3 la redacci\u00f3n de una nueva Biblia que omitiera los evangelios en los que se hablaba de los rasgos \u00abhumano\u00bb de El Mes\u00edas y que exagerara los que lo acercaban a la divinidad.\u201d (p. 291).<\/em><\/p>\n<p>Como vimos antes, Constantino simplemente encarg\u00f3 a Eusebio cincuenta copias de la Biblia para su uso en las iglesias de Bizancio (<em>Constantinopla<\/em>). No hay la menor evidencia de que haya indicado qu\u00e9 libros deb\u00eda contener y cu\u00e1les no; esto lo dej\u00f3 enteramente en manos del obispo. Es poco probable que hubiera sido capaz de hacer tal cosa, aun si hubiera querido.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, los cristianos, que pocos a\u00f1os antes hab\u00edan mostrado su veneraci\u00f3n por las Escrituras neg\u00e1ndose a entregarlas incluso al precio de su propia vida, no hubieran admitido cambios de los cuales no hay el menor rastro en la historia. Finalmente, hay que notar que los Evangelios can\u00f3nicos s\u00ed ense\u00f1an claramente la humanidad de El Mes\u00edas. Sobre su divinidad no son tan claros, con excepci\u00f3n del Evangelio de Juan. La situaci\u00f3n es exactamente opuesta a la que presenta Brown.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cPara la elaboraci\u00f3n del Nuevo Testamento se tuvieron en cuenta m\u00e1s de ochenta evangelios, pero s\u00f3lo unos pocos acabaron incluy\u00e9ndose, entre los que estaban los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan \u2026\u201d (p. 292).<\/em><\/p>\n<p>Como se ha descripto antes, la formaci\u00f3n del Nuevo Testamento no fue producto de una decisi\u00f3n s\u00fabita de alg\u00fan concilio, mucho menos de un emperador. Es simplemente falso que en la fijaci\u00f3n del canon se hayan tenido en cuenta \u201c<em>m\u00e1s de ochenta evangelios<\/em>\u201d (<em>no hab\u00eda tantos<\/em>) como si fueran candidatos con iguales probabilidades. En este proceso, desde el principio se aceptaron los cuatro Evangelios can\u00f3nicos, para la Iglesia antigua en su conjunto, ning\u00fan ap\u00f3crifo fue jam\u00e1s un contendiente serio.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201clas copias de los rollos de Nag Hammadi y del Mar Muerto\u201d son \u201clos primeros documentos del cristianismo\u201d (p. 305).<\/em><\/p>\n<p>Los rollos del Mar Muerto contienen manuscritos b\u00edblicos y material propio de la secta de los Esenios, que era jud\u00eda. Los rollos son anteriores al Nuevo Testamento, y no hay ning\u00fan material espec\u00edficamente cristiano.<\/p>\n<p>La biblioteca de Nag Hammadi ha proporcionado copias de ap\u00f3crifos de tendencia gn\u00f3stica en copto (<em>no en arameo como dice Brown<\/em>) que son traducciones del griego. Los m\u00e1s antiguos de estos escritos datan de mediados del siglo II y no provienen de un ambiente palestino, de modo que est\u00e1n cronol\u00f3gica, geogr\u00e1fica y culturalmente muy alejados de los hechos de la vida de Yesh\u00faa.<\/p>\n<p>Por su propia naturaleza y trasfondo neoplat\u00f3nico, no proveen material confiable para la idea central de El C\u00f3digo Da Vinci, a saber, que Yesh\u00faa despos\u00f3 a Mar\u00eda Magdalena y tuvo descendencia con ella. No solamente despreciaban lo natural a favor de lo espiritual, sino que no ten\u00edan un concepto muy elevado de las mujeres. Seg\u00fan el Evangelio de Tom\u00e1s, la \u00fanica forma en que una mujer puede salvarse es transform\u00e1ndose en var\u00f3n (<em>logion 114<\/em>):<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>\u201cSim\u00f3n Pedro le dijo: Que Mar\u00eda salga de en medio de nosotros pues las mujeres no son dignas de la vida. Yesh\u00faa dijo: Yo la guiar\u00e9 para hacerla macho, para que tambi\u00e9n se vuelva un esp\u00edritu viviente semejante a vosotros que sois machos. Pues toda mujer que se hiciera macho entrar\u00e1 en el Reino de los cielos\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><em>(El evangelio seg\u00fan Tom\u00e1s. Ap\u00f3crifo-gn\u00f3stico. Versi\u00f3n biling\u00fce copto-castellano. Barcelona: Siete y Media Editores, 1980, p. 107)<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, los evangelios ap\u00f3crifos de Nag Hammadi son mayormente colecciones de supuestos dichos de Yesh\u00faa y de los Ap\u00f3stoles, que no narran casi nada de los hechos de la vida del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Definici\u00f3n: El canon del Nuevo Testamento es el conjunto exclusivo de libros escritos por los Ap\u00f3stoles de Yesh\u00faa y sus colaboradores inmediatos, que las iglesias cristianas han reconocido hist\u00f3ricamente como poseedores de una autoridad suprema en cuestiones de doctrina y pr\u00e1ctica, proveniente del hecho de haber sido inspirados por Dios de manera singular. Si bien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":31838,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1460447],"tags":[439169,209840,550412053,3391176,2839001,263918,16479,983168,4113242,1023681,21220,13530289,2677475,417188,959038,142766887,5786939,184031,590826,1067298,193797,486133,192009,3956032,1067307,1770773,811833,547471327],"class_list":["post-31837","post","type-post","status-publish","format-gallery","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-varios","tag-agustin","tag-apocrifos","tag-apologistas-griegos","tag-atanasio","tag-bernabe","tag-calvino","tag-canon","tag-cipriano","tag-concilio-de-trento","tag-constantino","tag-dan-brown","tag-didaje","tag-el-codigo-da-vinci","tag-eusebio","tag-evangelio-de-tomas","tag-fragmento-muratori","tag-ireneo-de-lyon","tag-jeronimo","tag-lutero","tag-marcion","tag-montanismo","tag-nuevo-testamento","tag-origenes","tag-padres-apostolicos","tag-papias","tag-policarpo","tag-reforma-protestante","tag-tertuliano-de-cartago","post_format-post-format-gallery"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":7}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-8hv","jetpack-related-posts":[],"brizy_media":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/manuscritos1.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80235555"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31837"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31839,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31837\/revisions\/31839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}