{"id":50398,"date":"2024-07-12T21:33:45","date_gmt":"2024-07-12T19:33:45","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=50398"},"modified":"2024-07-12T21:33:45","modified_gmt":"2024-07-12T19:33:45","slug":"apocrifos-y-pseudoepigrafos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/","title":{"rendered":"Ap\u00f3crifos y Pseudoep\u00edgrafos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los t\u00e9rminos \u00ab<strong>ap\u00f3crifos<\/strong>\u00bb y \u00ab<strong>pseudoep\u00edgrafos<\/strong>\u00bb significan, respectivamente, \u00abcosas (libros) ocultas\u00bb y \u00ablibros falsamente atribuidos\/inscritos\u00bb. Sin embargo, bajo los problem\u00e1ticos encabezamientos de \u00abap\u00f3crifos del Antiguo Testamento\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos del Antiguo Testamento\u00bb han llegado a designar colecciones o grupos de antiguos escritos jud\u00edos que fueron compuestos durante el periodo del Segundo Templo o que conservan tradiciones que posiblemente se remontan a esa \u00e9poca. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, estas denominaciones, tal y como se utilizan convencionalmente hoy en d\u00eda, no son descriptivas y no siempre reflejan la forma en que (y los conceptos que las sustentan) se utilizaban a veces en la antig\u00fcedad. Es el trasfondo antiguo, especialmente tal y como lo informan ahora los escritos conservados entre los Rollos del Mar Muerto, el que puede sugerir que lo que \u00abap\u00f3crifo\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb significan apropiadamente puede necesitar ser repensado. Dado que el uso contempor\u00e1neo de estos t\u00e9rminos est\u00e1 determinado en gran medida por los acontecimientos posteriores al periodo del Segundo Templo, en el presente debate se revisar\u00e1 su uso en la tradici\u00f3n cristiana y jud\u00eda desde la antig\u00fcedad tard\u00eda hasta la posreforma y, a continuaci\u00f3n, se considerar\u00e1 c\u00f3mo los aplicaban algunos de los escritores jud\u00edos que los compusieron.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#apocrifos\">Ap\u00f3crifos<\/a>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-apocrifos-durante-y-desde-la-reforma-y-la-contrarreforma\">Los ap\u00f3crifos durante y desde la Reforma y la Contrarreforma<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-apocrifos-en-las-tradiciones-ortodoxas\">Los ap\u00f3crifos en las tradiciones ortodoxas<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-apocrifos-en-los-codices-griegos-de-la-biblia\">Los ap\u00f3crifos en los c\u00f3dices griegos de la Biblia<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-apocrifos-en-la-antiguedad\">Los \u00abap\u00f3crifos\u00bb en la Antig\u00fcedad<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#uso-reciente-de-apocrifo-como-titulo-para-documentos-antiguos\">Uso reciente de \u00abap\u00f3crifo\u00bb como t\u00edtulo para documentos antiguos<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#coherencia-de-los-apocrifos-del-antiguo-testamento\">Coherencia de los \u00abap\u00f3crifos del Antiguo Testamento<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-libros-externos-en-la-tradicion-judia\">Los \u00ablibros externos\u00bb en la tradici\u00f3n jud\u00eda<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#las-colecciones-apocrifas-en-los-manuscritos-judios-medievales\">Las colecciones ap\u00f3crifas en los manuscritos jud\u00edos medievales<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#pseudoepigrafos\">Pseudoep\u00edgrafos<\/a>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#el-problematico-termino-pseudoepigrafa\">El problem\u00e1tico t\u00e9rmino \u00abpseudoep\u00edgrafa<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#por-que-escritos-pseudoepigrafos\">\u00bfPor qu\u00e9 escritos \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb?<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#los-pseudoepigrafos-desde-la-ilustracion-y-los-rollos-del-mar-muerto\">Los pseudoep\u00edgrafos desde la Ilustraci\u00f3n y los Rollos del Mar Muerto<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/#libros-recomendados\">Libros Recomendados<\/a><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"apocrifos\">Ap\u00f3crifos<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-apocrifos-durante-y-desde-la-reforma-y-la-contrarreforma\">Los ap\u00f3crifos durante y desde la Reforma y la Contrarreforma<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Com\u00fanmente, el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb se refiere a una colecci\u00f3n de escritos que quedan fuera de los c\u00e1nones de la Biblia hebrea (Antiguo Testamento) y del Nuevo Testamento, pero que sin embargo se incluyen en algunas traducciones cristianas modernas de la Biblia, normalmente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las traducciones modernas, este grupo de escritos est\u00e1 formado por los siguientes: 1 Esdras (= 3 Esdras), 2 Esdras (= 4, 5 y 6 Esdras), Tob\u00edas, Judit, Adiciones al Libro de Ester, Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, Sirac (o Eclesi\u00e1stico), Baruc y Carta de Jerem\u00edas, la Oraci\u00f3n de Azar\u00edas y el Cantar de los Tres J\u00f3venes, Susana, Bel y el Drag\u00f3n, Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, 1 Macabeos y 2 Macabeos. Sin embargo, las definiciones y juicios tradicionales protestantes y cat\u00f3licos sobre el valor de estos escritos han divergido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los reformadores protestantes, el valor atribuido a los \u00abap\u00f3crifos\u00bb no fue del todo uniforme. Mart\u00edn Lutero, cuya traducci\u00f3n de la Biblia (terminada en 1534) no inclu\u00eda 1 y 2 Esdras entre los ap\u00f3crifos, defini\u00f3 los ap\u00f3crifos como \u00ablibros que no se consideran iguales a las Sagradas Escrituras\u00bb aunque son \u00abprovechosos y buenos para leer\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros reformadores, como Ecolampadio, adoptaron un punto de vista similar, mientras que traducciones como la Biblia holandesa (1526) y la Biblia suizo-alemana (1527-1529) prologan los \u00abAp\u00f3crifos\u00bb con declaraciones, respectivamente, de que estos libros, que no se encuentran en la Biblia hebrea de los jud\u00edos, \u00abno est\u00e1n en el canon\u00bb y \u00abno se consideran b\u00edblicos\u00bb. Una declaraci\u00f3n m\u00e1s discriminatoria sobre su valor fue ofrecida en 1520 por Andreas Bodenstein de Karlstadt (De Canonicis Scripturis Libellus): algunas obras (Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, Eclesi\u00e1stico, Tob\u00edas, Judit, 1 y 2 Macabeos) fuera del canon hebreo son \u00abescritos sagrados\u00bb y su contenido \u00abno debe despreciarse\u00bb (secciones 114, 118), mientras que otras (1 y 2 Esdras, Baruc, Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, Oraci\u00f3n de Azar\u00edas, Cantar de los tres j\u00f3venes, Susana, Bel y el drag\u00f3n) son tan problem\u00e1ticas que \u00abmerecen la prohibici\u00f3n de un censor\u00bb. \u00bb As\u00ed, a pesar de la inclusi\u00f3n de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb en varias traducciones protestantes, sentimientos comparables a los de Karlstadt fueron ampliamente sostenidos (por ejemplo, la Confesi\u00f3n Belga de 1561, el S\u00ednodo de Dort de 1618-19, la Confesi\u00f3n de Westminster de 1647) y han llevado a la eliminaci\u00f3n de estos escritos en muchas traducciones de la Biblia hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cr\u00edtica generalizada de los ap\u00f3crifos entre los reformadores protestantes llev\u00f3 a la Iglesia cat\u00f3lica romana a una respuesta durante el primer Concilio de Trento. En la sesi\u00f3n VI de las deliberaciones de 1546, los delegados pronunciaron una maldici\u00f3n contra quienes no estuvieran dispuestos a reconocer todos los libros contenidos en la Biblia Vulgata latina. (Aunque muchos manuscritos latinos hab\u00edan incluido tambi\u00e9n 1 y 2 Esdras y la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, el Concilio les neg\u00f3 la canonicidad concedida a los otros libros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9stos fueron reincorporados como ap\u00e9ndices al Nuevo Testamento en la Biblia Clementina publicada en 1592). Desde Sixto de Siena (1566), muchos eruditos cat\u00f3licos romanos se han referido a los escritos del Antiguo Testamento no incluidos en la Biblia hebrea como <strong>\u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb,<\/strong> un t\u00e9rmino que no pretende tanto implicar su estatus secundario o inferior como reconocer que su canonicidad no hab\u00eda sido formalizada por las autoridades eclesi\u00e1sticas hasta una \u00e9poca m\u00e1s reciente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-apocrifos-en-las-tradiciones-ortodoxas\">Los ap\u00f3crifos en las tradiciones ortodoxas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante recordar que el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb, si bien ha desempe\u00f1ado un papel importante en el protestantismo, ha tenido poca trascendencia en otras tradiciones. A este respecto, podemos llamar la atenci\u00f3n sobre las confesiones ortodoxas orientales, como las iglesias griega, rusa, sir\u00edaca y et\u00edope, que han definido sus c\u00e1nones b\u00edblicos de forma que incluyen algunos de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb y, de hecho, incluso m\u00e1s escritos (que var\u00edan en cada tradici\u00f3n). Cada una de estas tradiciones eclesi\u00e1sticas incluye un n\u00facleo de estos escritos dentro de su Biblia, mientras que la determinaci\u00f3n de lo que constituye la Escritura en su conjunto var\u00eda, dependiendo de factores como la forma y el formato de las tradiciones recibidas en sus respectivas lenguas, el uso en la liturgia, otras cuestiones de la autodefinici\u00f3n emergente y la comprensi\u00f3n del \u00abcanon\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1_0otwl-vj8kgvr4xfu8kwla.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1170\" height=\"410\" data-attachment-id=\"50423\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/1_0otwl-vj8kgvr4xfu8kwla\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1_0otwl-vj8kgvr4xfu8kwla.jpg\" data-orig-size=\"1170,410\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;Patric N Marchitto&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;Copyright 2015 Patric Marchitto. All rights reserved.&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"1_0Otwl-vj8kgVr4xFU8KWLA\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1_0otwl-vj8kgvr4xfu8kwla.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1_0otwl-vj8kgvr4xfu8kwla.jpg?resize=1170%2C410&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50423\" style=\"width:672px;height:auto\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las tradiciones ortodoxas, unos trece escritos considerados \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb por el Concilio de Trento han adquirido alguna forma de estatus b\u00edblico. Mientras que cinco de ellos aparecen como material adjunto al final de otros libros (Salmo 151, Carta de Jerem\u00edas [a Baruc], Adiciones a Ester y Adiciones a Daniel en la oraci\u00f3n de Azar\u00edas, Canci\u00f3n de los tres j\u00f3venes, Susana y Bel y el drag\u00f3n), los siete restantes se han transmitido como obras independientes (Tob\u00edas, Judit, Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, 1 y 2 Macabeos, Sirac y Baruc).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Iglesia ortodoxa griega, tras cierto debate, estos escritos fueron etiquetados como \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb durante el S\u00ednodo de Jerusal\u00e9n de 1672; sin embargo, con m\u00e1s frecuencia se hace referencia a ellos como \u00abcosas que se leen\u00bb (Gr. anagign\u014dskomena). Este grupo de libros, que no se encuentra en la Biblia hebrea sino que se transmite como parte del Antiguo Testamento griego, incluye tambi\u00e9n la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, 1 Esdras y 3 Macabeos (mientras que 4 Macabeos, transmitido en un n\u00famero m\u00e1s limitado de manuscritos b\u00edblicos, se coloca ahora en un ap\u00e9ndice). La afirmaci\u00f3n de la validez de los escritos \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb por parte del S\u00ednodo fue m\u00e1s un elogio que un pronunciamiento dogm\u00e1tico, por lo que la opini\u00f3n sobre su estatus can\u00f3nico en la Iglesia ha variado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de la lista b\u00e1sica, la Iglesia ortodoxa rusa, inspir\u00e1ndose en una tradici\u00f3n que recibi\u00f3 la Biblia griega, incluy\u00f3 en su primera Biblia publicada en eslavo antiguo (en Ostrog 1581) una lista de escritos que difiere ligeramente de la de la ortodoxia griega: Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, 2 Esdras (= 1 Esdras), 3 Esdras (= 2 Esdras) y 3 Macabeos. Aqu\u00ed puede observarse no s\u00f3lo la diferencia en la nomenclatura de los libros de Esdras, sino tambi\u00e9n la ausencia total de 4 Macabeos. El estatus de estos libros, sin embargo, no se ha mantenido rigurosamente en los siglos posteriores, por lo que ahora tienen un lugar y una funci\u00f3n ambivalentes dentro del canon b\u00edblico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia ortodoxa et\u00edope tiene una concepci\u00f3n del canon que no ha funcionado con el mismo grado de fijeza que en otras tradiciones. Adem\u00e1s, a diferencia de la mayor\u00eda de las iglesias ortodoxas, la tradici\u00f3n et\u00edope no hered\u00f3 la Biblia griega. Muchos manuscritos b\u00edblicos copiados en la tradici\u00f3n et\u00edope cl\u00e1sica (Ge\u02bfez) contienen la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s (donde sigue inmediatamente a 2 Cr. 33:12), 1 Esdras, 2 Esdras 3-14 (= 4 Esdras, sin las adiciones cristianas de los caps. 1-2 y 15-16), 1 Enoc y Jubileos. El grado de reconocimiento concedido a estas dos \u00faltimas obras y, de hecho, a varios libros del Antiguo Testamento puede haber variado durante las primeras etapas de su recepci\u00f3n y consolidaci\u00f3n en la tradici\u00f3n et\u00edope. Por ejemplo, aunque hay pocas pruebas, o ninguna, de que el estatus escriturario de Jubileos se pusiera nunca en duda, otras obras podr\u00edan considerarse \u00abdiscutidas\u00bb (Cr\u00f3nicas, Ester, Job, Proverbios, Eclesiast\u00e9s, Cantar de los Cantares), mientras que algunas de \u00e9stas e incluso otras podr\u00edan calificarse de \u00abno can\u00f3nicas\u00bb (Esdras-Nehem\u00edas, 1 Esdras, 2 Esdras, Tob\u00edas, Judit, Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, Eclesiast\u00e9s, Baruc, 1 Enoc, Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas, 4 Baruc).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No est\u00e1 claro si las tradiciones ortodoxas sir\u00edacas occidentales (por ejemplo, las iglesias ortodoxas sir\u00edacas y ortodoxas monofisitas), como la et\u00edope, recibieron inicialmente un Antiguo Testamento basado en la Biblia hebrea o lo derivaron del griego. Aunque la Peshi\u1e6dta, la traducci\u00f3n sir\u00edaca normalizadora de la Biblia, transmiti\u00f3 la Biblia jud\u00eda como su Antiguo Testamento, pronto se a\u00f1adieron a esta tradici\u00f3n los escritos del Antiguo Testamento que no figuraban en la Biblia hebrea. No s\u00f3lo los padres del siglo IV, Aphrahat y Ephrem, los trataron como parte de su Biblia, sino que estos escritos est\u00e1n copiados en las primeras Biblias sir\u00edacas completas cuyos manuscritos pueden remontarse hasta el siglo VI. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Significativamente, uno de estos primeros manuscritos, designado 7a1, conten\u00eda incluso 2 Baruc, 4 Esdras y 4 Macabeos. Adem\u00e1s, la versi\u00f3n sir\u00edaca m\u00e1s antigua del Salterio del siglo XII (actualmente en Bagdad, en la Biblioteca del Patriarcado de Caldea) incluye cinco salmos adicionales (Salmos 151-155), de los cuales el Salmo 151 corresponde al mismo documento con ese nombre en el Salterio griego y, junto con los Salmos 154 y 155, se conserva en hebreo entre los manuscritos del Mar Muerto (11Q5). Adem\u00e1s, un documento del siglo IV llamado C\u00e1nones de los Ap\u00f3stoles, cuyo texto sir\u00edaco se remonta al menos al siglo VII, incluye Judith, Tobith y Ben Sira en su lista de \u00ablibros aceptados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-apocrifos-en-los-codices-griegos-de-la-biblia\">Los ap\u00f3crifos en los c\u00f3dices griegos de la Biblia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces se define casualmente a los \u00abap\u00f3crifos\u00bb como aquellos libros o partes de libros que se encuentran en la Septuaginta pero no en la Biblia hebrea jud\u00eda. Si consultamos los tres destacados c\u00f3dices griegos que contienen los escritos del Antiguo Testamento -los c\u00f3dices Sinaiticus (siglo IV), Vaticanus (siglo IV) y Alexandrinus (siglo V)- aparecen los siguientes libros:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-light-gray-background-color has-background has-fixed-layout\"><thead><tr><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sinaiticus<\/th><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Vaticanus<\/th><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Alexandrinus<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ester griega<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ester griega<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ester griega<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Judith<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Tobit<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">1 Macabeos<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">2 Macabeos<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">3 Macabeos<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">4 Macabeos<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">4 Macabeos<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sirach<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sirach<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Sirach<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Salmos de Salom\u00f3n<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">1 Baruch<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">1 Baruch<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">1 Baruch<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ep\u00edstola de Jerem\u00edas<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ep\u00edstola de Jerem\u00edas Susana<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Ep\u00edstola de Jerem\u00edas Susana<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Bel y el drag\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Bel y el drag\u00f3n<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Salmos y Odas (incluida la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s)<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparte, dos c\u00f3dices b\u00edblicos algo posteriores conservan copias de varios de estos escritos: Marchalianus (siglos VI\/ VII) incluye 1 Baruc, Ep\u00edstola de Jerem\u00edas, Susana y Bel y el Drag\u00f3n, mientras que Venetus (siglo VIII) tiene Ester griega, Judit, Tobit, 1-4 Macabeos, Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, Sirac, 1 Baruc, Ep\u00edstola de Jerem\u00edas, Susana y Bel y el Drag\u00f3n. Adem\u00e1s, el Papiro 967 de Colonia-Chester Beatty (siglo II-III), parcialmente conservado, contiene versiones fragmentarias de Susana y Bel y el Drag\u00f3n junto a varios libros b\u00edblicos (Ester, Ezequiel, Daniel). Por \u00faltimo, al igual que el Codex Alexandrinus, el Codex T del siglo VII transmite la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s entre las Odas anexas a los Salmos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tradici\u00f3n manuscrita refleja as\u00ed una comprensi\u00f3n fluida de d\u00f3nde se encuentran los l\u00edmites de la literatura no conservada en hebreo. Los manuscritos atestiguan las siguientes obras, que se omiten en las colecciones modernas de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb o \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb: Salmos de Salom\u00f3n, 3 y 4 Macabeos. De esta fluidez se hace eco el manuscrito sir\u00edaco 7a1 (v\u00e9ase m\u00e1s arriba) y, por supuesto, la tradici\u00f3n et\u00edope ortodoxa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, dos obras que no se encuentran en el griego pero que se conservan en numerosos manuscritos latinos se han abierto camino en esta colecci\u00f3n: 2 Esdras (cuyos caps. 3-14 = 4 Esdras) y la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s (atestiguada por primera vez en manuscritos sir\u00edacos del siglo IX y en manuscritos latinos del siglo XIII, pero que tambi\u00e9n se encuentra en la Geniza de El Cairo).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-apocrifos-en-la-antiguedad\">Los \u00abap\u00f3crifos\u00bb en la Antig\u00fcedad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La opini\u00f3n de Lutero de que los \u00abap\u00f3crifos\u00bb son provechosos de leer sin ser Escritura se remonta a Jer\u00f3nimo. Los prefacios a sus traducciones latinas de escritos jud\u00edos y del Antiguo Testamento (ca. 405 E.C. ) dejan claro que para Jer\u00f3nimo los \u00abap\u00f3crifos\u00bb como la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, el Eclesi\u00e1stico, Tobit, Judit y 1 y 2 Macabeos pod\u00edan leerse para edificaci\u00f3n en la iglesia; sin embargo, la iglesia no los recibe \u00abentre los libros can\u00f3nicos\u00bb y no deben utilizarse para establecer doctrina (as\u00ed los pr\u00f3logos de Jer\u00f3nimo al libro de los Reyes [= Prologus Galeatus], Judit, Tobit, los libros de Salom\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el uso que Jer\u00f3nimo hizo del t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb no fue coherente. No s\u00f3lo pod\u00eda admitir en los prefacios de las traducciones un cierto solapamiento entre lo que \u00e9l llamaba \u00abap\u00f3crifos\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb (por ejemplo, en el caso de la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n), sino que incluso pod\u00eda parecer que equiparaba los dos t\u00e9rminos por completo. En una carta (107.12) escrita en el a\u00f1o 403, instruye a una tal Laeta para que haga que su hija \u00abevite todos los escritos ap\u00f3crifos\u00bb porque no se pueden leer por \u00abla verdad de las doctrinas que contienen\u00bb, \u00abno est\u00e1n escritos realmente por aquellos a quienes se atribuyen\u00bb y tienen \u00abmuchos defectos\u00bb que \u00abse han introducido en ellos\u00bb. Esta valoraci\u00f3n negativa de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb no significaba que Jer\u00f3nimo les negara todo valor religioso; pero hace falta \u00abgran prudencia (grandis \u2026 prudentiae) para encontrar oro en el fango (in luto)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/sin-titulo.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"202\" height=\"250\" data-attachment-id=\"50426\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/sin-titulo-8\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/sin-titulo.jpg\" data-orig-size=\"202,250\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Sin t\u00edtulo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/sin-titulo.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/sin-titulo.jpg?resize=202%2C250&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50426\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00faltima interpretaci\u00f3n de \u00abap\u00f3crifo\u00bb era una opini\u00f3n muy extendida entre los contempor\u00e1neos de Jer\u00f3nimo y se refleja en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica romana posterior. Por ejemplo, Cirilo de Jerusal\u00e9n (mediados del siglo III) hab\u00eda aplicado el t\u00e9rmino a obras \u00abdiscutidas\u00bb que no son reconocidas por todos; la Iglesia no debe estudiarlas ni leerlas, por lo que es mejor evitarlas por completo. Para Cirilo de Jerusal\u00e9n, las Escrituras consisten en \u00abveintid\u00f3s libros del Antiguo Testamento que fueron traducidos por los setenta y dos traductores\u00bb de la Septuaginta, aunque tanto esta numeraci\u00f3n como su descripci\u00f3n de los propios libros individuales dejan claro que, salvo 1 Baruc (considerado un ap\u00e9ndice de Jerem\u00edas), esto no inclu\u00eda ninguna de las obras que Jer\u00f3nimo habr\u00eda llamado ap\u00f3crifa en ning\u00fan sentido (Lecturas catequ\u00e9ticas 4.33). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rufino, un contempor\u00e1neo m\u00e1s antiguo de Cirilo, fue m\u00e1s expl\u00edcito al distinguir entre tres grupos de escritos (Expositio Symboli 34): <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(a) obras \u00abcan\u00f3nicas\u00bb, es decir, los \u00abveintid\u00f3s\u00bb libros del Antiguo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(b) libros \u00abeclesi\u00e1sticos\u00bb -Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, Eclesi\u00e1stico, Tob\u00edas, Judit, 1-2 Macabeos- que pueden leerse pero no para confirmar la fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(c) \u00abap\u00f3crifos\u00bb, es decir, escritos falsamente atribuidos (pseudoep\u00edgrafos) y libros her\u00e9ticos que no deben recibirse en absoluto en la iglesia, como se indica en el prefacio a una lista de \u00abap\u00f3crifos\u00bb en el Decreto Gelasiano (siglo V). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este \u00faltimo uso del t\u00e9rmino queda ilustrado acertadamente ya a finales del siglo II d.C. por Ireneo, quien en su Contra las herej\u00edas (1.20.1) se refiri\u00f3 a la existencia de \u00abun n\u00famero indecible de escritos ap\u00f3crifos y espurios\u00bb que confunden a los necios e ignorantes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del mismo modo, Or\u00edgenes, en el siglo III de nuestra era, declar\u00f3 que ciertos escritos se denominan ap\u00f3crifos porque \u00abmuchas cosas en ellos est\u00e1n corrompidas y son contrarias a la verdadera fe\u00bb (Comentario sobre el Cantar de los Cantares; cf. tambi\u00e9n Comentario sobre Mateo 10.18, 13.57). La equiparaci\u00f3n de los libros \u00absecretos\u00bb con el enga\u00f1o, aunque aplicada por Ireneo (y Or\u00edgenes) a las tradiciones inaut\u00e9nticas sobre Jes\u00fas, con el tiempo se aplicar\u00eda tambi\u00e9n a las composiciones jud\u00edas \u00abpseudoep\u00edgrafas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, el doble uso que Jer\u00f3nimo hizo de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb ser\u00eda recogido, respectivamente, en la Reforma (Lutero) y la Contrarreforma (Concilio de Trento). Los \u00abap\u00f3crifos\u00bb protestantes tuvieron su contrapartida en los \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb de la Iglesia romana, mientras que esta \u00faltima ha considerado \u00abap\u00f3crifos\u00bb los restantes escritos religiosos (en su mayor\u00eda pseudoep\u00edgrafos) de la antig\u00fcedad jud\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La raz\u00f3n del uso de \u00abap\u00f3crifos\u00bb para designar obras no can\u00f3nicas durante el siglo IV puede encontrarse en la extendida noci\u00f3n de libros \u00abocultos\u00bb o \u00absellados\u00bb en la antig\u00fcedad grecorromana y especialmente jud\u00eda (Dan. 8.26; 12.4, 9-10; Sib. Or. 11.163-71; 4 Esdras 12:37; 14:5-6; 14:44-47; 2 Bar. 20:3-4; 87:1; impl\u00edcito en Jub. 1:5; 1 Enoc 82:1-3; 107:3; 2 Enoc 35:1-3). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En varios escritos apocal\u00edpticos jud\u00edos, los autores a veces se presentaban a s\u00ed mismos (o, m\u00e1s bien, a las figuras antiguas cuyos nombres utilizaban) como habiendo recibido instrucciones de Dios o de un \u00e1ngel para \u00absellar\u00bb u \u00abocultar\u00bb sus obras. Esta instrucci\u00f3n ficticia funcionaba como una forma de explicar c\u00f3mo las obras atribuidas a dichos autores antiguos no hab\u00edan estado en circulaci\u00f3n hasta el presente. La existencia de estos libros era un \u00absecreto\u00bb hasta el momento en que realmente aparecieron. Una idea estrechamente relacionada es la instrucci\u00f3n de que un escritor \u00abselle\u00bb el libro para que su contenido no sea accesible hasta el momento oportuno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A este respecto, tres textos en particular parecen haber ejercido cierta influencia: Daniel, 4 Esdras y 2 Baruc. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(a)<\/strong> El libro de Daniel se presenta como una obra ap\u00f3crifa. Al escritor se le dice que \u00abselle la visi\u00f3n\u00bb que se le ha dado, \u00abpues se refiere a muchos d\u00edas a partir de ahora\u00bb (8:26). Esta instrucci\u00f3n se repite luego en 12:4 (\u00abmant\u00e9n las palabras en secreto y el libro sellado hasta el tiempo del fin\u00bb), mientras que seg\u00fan 12:9-10 el vidente, que ha terminado de escribir sus revelaciones, debe consignar su obra \u00abpara que permanezca secreta y sellada hasta el tiempo del fin\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta autopresentaci\u00f3n de Daniel est\u00e1 estrechamente ligada a la opini\u00f3n de que la revelaci\u00f3n especial de este libro s\u00f3lo ser\u00e1 comprendida por los sabios (12:10). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(b) <\/strong>4 Esdras recoge ideas similares en varios pasajes. En 12:37-38 la orden de que el vidente registre sus visiones va acompa\u00f1ada de la directiva de que las deposite \u00aben un lugar oculto\u00bb; de forma similar a Daniel, la condici\u00f3n oculta del escrito establece su contenido como ense\u00f1anza para \u00ablos sabios\u2026 cuyos corazones\u2026 sean capaces de comprender y guardar estos secretos\u00bb. En un pasaje posterior (14:5-6) se presenta la figura del propio Mois\u00e9s como receptor de una doble revelaci\u00f3n (cf. Deut. 29:29), una abierta y disponible para todos, la otra secreta y de acceso restringido. Mientras que la ense\u00f1anza generalmente disponible se refiere a la Tor\u00e1 mosaica, la ense\u00f1anza esot\u00e9rica implica \u00ablos secretos de los tiempos\u00bb y \u00abel fin de los tiempos\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi al final del libro (14:44-47), el vidente, que se asemeja a Mois\u00e9s, afirma haber recibido, junto con cinco hombres que le acompa\u00f1aban, noventa y cuatro libros para registrar durante cuarenta d\u00edas de revelaci\u00f3n. De estos libros, los veinticuatro que han de hacerse p\u00fablicos han de ser le\u00eddos por \u00ablos dignos y los indignos\u00bb, mientras que los setenta restantes han de ser entregados a \u00ablos sabios\u00bb en los que se encuentran \u00ablos manantiales del entendimiento\u00bb, \u00ablas fuentes de la sabidur\u00eda\u00bb y \u00abel r\u00edo del conocimiento\u00bb. La asociaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n esot\u00e9rica con los lectores m\u00e1s perspicaces recuerda a Daniel. Resulta tentador ver aqu\u00ed una distinci\u00f3n entre escritos \u00abcan\u00f3nicos\u00bb y \u00abno can\u00f3nicos\u00bb. Sin embargo, la fuerza del pasaje subraya que ambos grupos de escritos, aunque distintos, son igualmente reveladores. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, si a partir de 4 Esdras 12:37-38 se tiene la impresi\u00f3n de que la actividad que hay detr\u00e1s de 4 Esdras en s\u00ed est\u00e1 \u00aboculta\u00bb, en 14:37-48 el escritor se presenta a s\u00ed mismo como el principal mediador entre los que produjeron los noventa y cuatro libros (sin mencionar siquiera a Mois\u00e9s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo m\u00e1s tarde, por ejemplo en el siglo IV de nuestra era, Epifanio de Salamina (De Mensuris et Ponderibus 10, armenio), quiz\u00e1 influido por 4 Esdras 14, convirti\u00f3 la partici\u00f3n del mismo n\u00famero de escritos en una clasificaci\u00f3n de libros de primera y segunda categor\u00eda en la Septuaginta: veintid\u00f3s obras del Antiguo Testamento y setenta y dos obras \u00abap\u00f3crifas\u00bb. Esta clasificaci\u00f3n, sin embargo, dice menos sobre 4 Esdras en s\u00ed que sobre las ideas de canonicidad que se hab\u00edan desarrollado en tiempos de Epifanio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(c)<\/strong> En 2 Baruc, el vidente, habiendo recibido instrucciones de sellar los mandatos divinos que se le hab\u00edan dado (20:3-4), concluye su obra diciendo: \u00abLo dobl\u00e9, lo sell\u00e9 con cautela y lo at\u00e9 al cuello del \u00e1guila. Y lo solt\u00e9 y lo envi\u00e9 lejos\u00bb (87:1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pasajes que acabamos de citar de Daniel y 4 Esdras dejan claro que su recepci\u00f3n prevista entre una clase m\u00e1s exclusiva de lectores \u00absabios\u00bb subraya su valor especial en lugar de tener algo que ver con cualquier medida de inferioridad asociada posteriormente con el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb como, por ejemplo, ocurrir\u00eda m\u00e1s tarde con Rufino y Jer\u00f3nimo. En su lugar, la revelaci\u00f3n para un grupo privilegiado habr\u00eda subrayado su valor particular. Puede detectarse una analog\u00eda de esto en la ense\u00f1anza exclusiva de par\u00e1bolas por parte de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, conservada en los Evangelios sin\u00f3pticos (v\u00e9ase Marcos 4:10-11; Mateo 13:10-11; Lucas 8:9-10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autopresentaci\u00f3n de Daniel, 4 Esdras y 2 Baruc como obras \u00abocultas\u00bb muestra hasta qu\u00e9 punto el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb no describe el car\u00e1cter de los libros que m\u00e1s tarde se recopilar\u00edan bajo esta denominaci\u00f3n. De hecho, mientras que Daniel lleg\u00f3 a entenderse como \u00abb\u00edblico\u00bb, 4 Esdras fue tratado como \u00abdeuterocan\u00f3nico\u00bb o \u00abap\u00f3crifo\u00bb, y 2 Baruc fue asignado a los \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"uso-reciente-de-apocrifo-como-titulo-para-documentos-antiguos\">Uso reciente de \u00abap\u00f3crifo\u00bb como t\u00edtulo para documentos antiguos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que la noci\u00f3n de \u00abocultaci\u00f3n\u00bb forma parte de la t\u00e9cnica literaria empleada por los autores de Daniel, 4 Esdras y 2 Baruc, el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb se ha aplicado m\u00e1s recientemente de forma m\u00e1s laxa a aquellos escritos que representan o contienen tradiciones cuya existencia se desconoc\u00eda antes de que fueran descubiertos en la \u00e9poca moderna. Este es el caso de una serie de documentos de los Rollos del Mar Muerto, de los que los ejemplos m\u00e1s destacados ser\u00edan: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ap\u00f3crifo del G\u00e9nesis (1Q20), Ap\u00f3crifo de Mois\u00e9s (1Q22, 1Q29, 2Q21, 4Q375, 4Q376, 4Q408), Profec\u00eda ap\u00f3crifa (1Q25, 2Q23, 6Q12), 2QAp\u00f3crifo de David (2Q22), 4QAp\u00f3crifo de las Lamentaciones (4Q179, 4Q501), 4QAp\u00f3crifo de Daniel (4Q246), 4QAp\u00f3crifo del Pentateuco A (4Q368), 4QAp\u00f3crifo de Josu\u00e9 (4Q378), 4QAp\u00f3crifo de Jerem\u00edas (4Q383, 4Q385a, 4Q387, 4Q387a, 4Q388a, 4Q389-390), 4QAp\u00f3crifo de Eliseo (4Q481a), 4QAp\u00f3crifo de Malaqu\u00edas (5Q10) y 11QSalmos ap\u00f3crifos (11Q11). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los t\u00edtulos asignados a algunas de estas obras han variado, en este caso \u00abap\u00f3crifo\u00bb ha funcionado como designaci\u00f3n de una tradici\u00f3n desconocida hasta entonces relacionada con un libro o una figura b\u00edblica. Como tal, el t\u00e9rmino puede ser fuente de confusi\u00f3n, ya que no se ha hecho referencia ni a los \u00abap\u00f3crifos\u00bb en los sentidos que han adquirido en los c\u00edrculos cat\u00f3licos y protestantes ni a las obras que utilizan formalmente la \u00abocultaci\u00f3n\u00bb como forma de presentarse.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"coherencia-de-los-apocrifos-del-antiguo-testamento\">Coherencia de los \u00abap\u00f3crifos del Antiguo Testamento<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si ni el uso t\u00e9cnico ni el eclesi\u00e1stico son propiamente descriptivos, \u00bfc\u00f3mo deben caracterizarse los libros llamados \u00abap\u00f3crifos\u00bb en la tradici\u00f3n protestante? En primer lugar, podemos reconocer que tanto los grandes c\u00f3dices de los siglos IV y V como los \u00abap\u00f3crifos\u00bb protestantes o los \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb cat\u00f3licos romanos incluyen tipos de literatura muy diferentes: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(a)<\/strong> Varias obras se compusieron como material suplementario a libros b\u00edblicos ya existentes: Ester (ampliaciones con m\u00e1s cap\u00edtulos en griego); adiciones a Daniel (Oraci\u00f3n de Azar\u00edas, Canci\u00f3n de los tres j\u00f3venes, Susana y Bel y el drag\u00f3n); y 1 Baruc y la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(b) <\/strong>Dos de las obras son historiogr\u00e1ficas: 1 y 2 Macabeos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(c)<\/strong> Dos pueden clasificarse como relatos literarios: Tob\u00edas y Judit. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(d) <\/strong>Tambi\u00e9n se incluyen oraciones lit\u00fargicas: Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s (v\u00e9ase tambi\u00e9n Salmos de Salom\u00f3n, Salmos y Odas y Salmo 151). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(e) <\/strong>La literatura sapiencial o de sabidur\u00eda est\u00e1 representada por Ben Sira y Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n. Por \u00faltimo, <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(f)<\/strong> 4 Esdras es una visi\u00f3n apocal\u00edptica. El \u00fanico sentido en el que estas diversas composiciones son todas \u00abap\u00f3crifas\u00bb es si se evita cualquier significado etimol\u00f3gico y se las considera simplemente como una colecci\u00f3n moderna (y algo fluida) de libros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, estos escritos fueron compuestos originalmente en distintas lenguas. Para varios de los documentos se confirma una composici\u00f3n original en hebreo o arameo a trav\u00e9s de las pruebas de los Rollos del Mar Muerto. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1130\" data-attachment-id=\"50430\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/filippino_lippi_016\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/filippino_lippi_016.jpg\" data-orig-size=\"800,1130\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Filippino_Lippi_016\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/filippino_lippi_016.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/filippino_lippi_016.jpg?resize=800%2C1130&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50430\" style=\"width:257px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El <strong>Libro de Tobit<\/strong> (en griego: \u03a4\u03c9\u03b2\u03af\u03b8 o \u03a4\u03c9\u03b2\u03af\u03c4, <em>T\u014db\u00edth<\/em> o <em>T\u014db\u00edt<\/em>; en hebreo: \u05d8\u05d5\u05d1\u05d9\u200e, <em>Tob\u00ed<\/em> \u2018bondadoso m\u00edo\u2019), tambi\u00e9n llamado <strong>Libro de Tob\u00edas<\/strong> (en lat\u00edn: <em>Tobias<\/em>; en hebreo: \u05d8\u05d5\u05d1\u05d9\u05d4\u200e, <em>Tobyah<\/em>, \u2018Yahveh es bondadoso\u2019).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los cap\u00edtulos de Tobit se encuentran en fragmentos de un manuscrito hebreo (4Q200) y en cuatro manuscritos arameos (4Q196-199); existen textos hebreos de Ben Sira en dos manuscritos de las cuevas de Qumr\u00e1n (2Q18 [de 6: 14-15 o 1:19-20 y 6:20-31]; 11Q5 21:1-22:1 [de Sirach 51]) y en el rollo de Ben Sira de Masada (texto fragmentario de 39:27-44:17); el Salmo 151 se encuentra en 11Q5 col., 28 [de Sirach 51]. 28, aunque, a diferencia del Salterio griego ortodoxo, est\u00e1 dividido en dos salmos separados por un vacat y que llevan sus propias superscripciones (151A en 11Q5 28:3-12; 151B en 28:13); y, finalmente, se conservan textos hebreos para los salmos 154 y 155 del Salterio sir\u00edaco, respectivamente, en 11Q5 18:1-16 y 24:3-17.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, los estudios ling\u00fc\u00edsticos han hecho probable que varios documentos conservados s\u00f3lo en versiones griegas o latinas deriven de versiones sem\u00edticas hoy perdidas: Judit, 1 Esdras, la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas (conservada en un fragmento griego de Qumr\u00e1n, 7Q2), la Oraci\u00f3n de Azar\u00edas, la Canci\u00f3n de los Tres J\u00f3venes, Bel y el Drag\u00f3n y 1 Macabeos. Curiosamente, Jer\u00f3nimo afirma haber conocido versiones sem\u00edticas de Tobit (arameo), Ben Sira (hebreo) y Judit (hebreo). Menos cierto es si detr\u00e1s de los textos griegos de 1 Baruc, Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s y Susana se esconde una versi\u00f3n sem\u00edtica y en qu\u00e9 medida. Por otra parte, varias de las obras fueron compuestas originalmente en griego. Se trata de Ester griega, Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, 2 Macabeos y 3-4 Macabeos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tercer lugar, aunque es imposible precisar la fecha de composici\u00f3n de cada uno de los \u00abap\u00f3crifos\u00bb protestantes, al menos es seguro que surgieron durante el per\u00edodo comprendido entre las conquistas de Alejandro Magno en el siglo IV a.C. y la revuelta de Bar Kokhba en 132-135 a.C. La redacci\u00f3n de Tob\u00edas, Ben Sira y la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas se sit\u00faa en la primera parte de este per\u00edodo, es decir, desde el a\u00f1o 300 a.C. hasta la crisis macabea en 175-164 a.C. a.C. hasta la crisis macabea en 175-164 a.C. La mayor\u00eda de los libros proceden de la \u00e9poca entre las guerras macabeas hasta el cambio de la era com\u00fan: 1 Esdras, Judit, Ester griega, Oraci\u00f3n de Azar\u00edas, la Canci\u00f3n de los tres j\u00f3venes, Susana, Bel y el drag\u00f3n, 1 y 2 Macabeos, y posiblemente Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s. La \u00faltima composici\u00f3n es 4 Esdras (hacia el a\u00f1o 100 d.C.), que aborda las circunstancias derivadas de la destrucci\u00f3n del Segundo Templo de Jerusal\u00e9n por los romanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diverso origen ling\u00fc\u00edstico, g\u00e9nero literario y fecha de estas obras indican por qu\u00e9 no se convertir\u00edan en una colecci\u00f3n de libros durante el periodo del Segundo Templo. S\u00f3lo con el desarrollo del c\u00f3dice (que hizo posibles colecciones de libros m\u00e1s grandes) y s\u00f3lo cuando hubo que tomar decisiones sobre la canonicidad se reunieron formalmente en diferentes formas, primero en griego y luego en lat\u00edn. Lejos de ser descriptivo, pues, el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb es anacr\u00f3nico, y sigue siendo un problema encontrar una terminolog\u00eda que se ajuste con mayor precisi\u00f3n a las respectivas formas en que se presentan los libros y que, al mismo tiempo, reconozca su historia de recepci\u00f3n entre jud\u00edos y cristianos durante los dos \u00faltimos milenios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-libros-externos-en-la-tradicion-judia\">Los \u00ablibros externos\u00bb en la tradici\u00f3n jud\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un problema relacionado con el desarrollo temprano de clasificaciones para la \u00abEscritura\u00bb, por un lado, y los libros considerados her\u00e9ticos o rechazados, por otro, se encuentra en la designaci\u00f3n rab\u00ednica \u00ablibros exteriores\u00bb (s\u0115f\u0101r\u00eem ha-\u1e25\u00ee\u1e63\u014dn\u00eem), que aparece por primera vez en m. Sanh. 10:1, donde un dicho atribuido a R. Akiba afirma que entre los que no tienen lugar en el Mundo Venidero se incluye a cualquiera \u00abque lea los libros exteriores.\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los comentarios del Talmud de Babilonia y Palestina sobre este pasaje se\u00f1alan \u00ablos libros de Ben Sira\u00bb como un ejemplo conmovedor. Sin embargo, esta condena no es inequ\u00edvoca. Por ejemplo, en el Talmud de Babilonia (b. Sanedr\u00edn 100b), despu\u00e9s de que la condena de R. Akiba sea refrendada por una sentencia de Rab\u00ed Iosef, \u00e9ste se hace, no obstante, permitir el uso de Ben Sira para la instrucci\u00f3n. Esta tensi\u00f3n queda subrayada en el n\u00famero de casos en los que el rabinato sigui\u00f3 citando a Ben Sira con el mismo respeto mostrado hacia las obras b\u00edblicas (b. Berakot 48a; y. Berakot 11b; y. Nazir 54b; Bereshit Rabbah 91:3; Qohelet Rabbah 7:11), presumiblemente porque su ense\u00f1anza pod\u00eda considerarse coherente con la Tor\u00e1. En su condena de los lectores de Ben Sira, el Talmud palestino (y. Sanhedrin 10a) a\u00f1ade a los que hacen uso de los libros de un supuesto \u00abBen Laana\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto, sin embargo, afirma que otra categor\u00eda de literatura, enigm\u00e1ticamente llamada \u00ablos libros de hamiras\u00bb (\u00bfobras hom\u00e9ricas?), no es problem\u00e1tica en absoluto: \u00abquien los lee es como quien lee una carta\u00bb (ha-q\u014dr\u00ea\u02be b\u0101-hen k\u0115-q\u014dr\u00ea\u02be b\u0101-\u02beigeret). De manera crucial, pues, el texto deja la impresi\u00f3n de que el peligro de Ben Sira consiste en su potencial para ser confundido con la Tor\u00e1, mientras que no existe tal dificultad para la literatura antigua considerada no religiosa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque puede ser enga\u00f1oso generalizar de Ben Sira a otros libros, esta amplia clasificaci\u00f3n sugiere que para los rabinos los \u00ablibros ajenos\u00bb habr\u00edan consistido al menos en el tipo de escritos jud\u00edos que la tradici\u00f3n cristiana posterior considerar\u00eda \u00abap\u00f3crifos del Antiguo Testamento\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos del Antiguo Testamento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"las-colecciones-apocrifas-en-los-manuscritos-judios-medievales\">Las colecciones ap\u00f3crifas en los manuscritos jud\u00edos medievales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La devaluaci\u00f3n comparativa de los \u00ablibros ajenos\u00bb en la tradici\u00f3n jud\u00eda no signific\u00f3 evitarlos por completo. Varios manuscritos jud\u00edos arameos y hebreos de la Edad Media contienen breves colecciones de obras que en cierta medida se asemejan a lo que se convertir\u00eda en los \u00abap\u00f3crifos\u00bb protestantes. Aqu\u00ed, los textos de cada una de las obras eran versiones secundarias (por ejemplo, Tobit y Judit, traducidas del lat\u00edn y\/o del griego; Ep\u00edstola de Jerem\u00edas), res\u00famenes (por ejemplo, Baruc, Ben Sira, Ester, Macabeos, Susana, Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s), o adaptaciones (Bel y el drag\u00f3n), materiales relacionados (a Ester: El sue\u00f1o de Mardoqueo y los Libros de Asuero), y a menudo piezas oscuras adicionales (con t\u00edtulos como el Libro de Yashar, los Proverbios de Salom\u00f3n, el Libro de Enoc [ni 1 ni 2 Enoc], las F\u00e1bulas de Esopo, los Proverbios de Sandabar, La haza\u00f1a del jerosolimitano, El discurso de Afar y Dina, etc.). La raz\u00f3n de tales colecciones dentro de los manuscritos -es decir, si estaban impulsadas por una din\u00e1mica jud\u00eda interna o si en cierto sentido pretend\u00edan ser contrapartidas de las compilaciones cristianas existentes- a\u00fan no se ha estudiado adecuadamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"pseudoepigrafos\">Pseudoep\u00edgrafos<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-problematico-termino-pseudoepigrafa\">El problem\u00e1tico t\u00e9rmino \u00abpseudoep\u00edgrafa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las dificultades descritas anteriormente en relaci\u00f3n con el uso de \u00abap\u00f3crifo\u00bb se aplican tambi\u00e9n a \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb. En primer lugar, si \u00abpseudoep\u00edgrafa\u00bb se refiere a una obra falsamente atribuida a una figura que no es el verdadero autor, entonces no pertenece a una colecci\u00f3n discreta de obras. De hecho, varios libros de la Biblia hebrea son posiblemente pseudoep\u00edgrafos (por ejemplo, el Deuteronomio, los Proverbios, Qoh\u00e9let, Daniel y los Salmos dav\u00eddicos), mientras que lo mismo puede decirse de \u00abap\u00f3crifos\u00bb como 1 Baruc, la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas, la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s, el Salmo 151 (y los Salmos sir\u00edacos 154-155), la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y 4 Esdras. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, como ya se ha se\u00f1alado, en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica romana son las obras pseudoepigr\u00e1ficas fuera de los \u00abdeuterocan\u00f3nicos\u00bb las que se denominan \u00abap\u00f3crifos\u00bb; esto concuerda con el uso antiguo del t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb. En tercer lugar, dado que el t\u00e9rmino no describe un conjunto de escritos que puedan distinguirse de otras colecciones existentes (por ejemplo, \u00abb\u00edblicos\u00bb, \u00abap\u00f3crifos\u00bb), a menudo se refiere hoy a un corpus siempre creciente y fluido de documentos conservados de la antig\u00fcedad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este \u00faltimo sentido, la estrecha definici\u00f3n de \u00abpseudoep\u00edgrafa\u00bb no describe todos los documentos que ocasionalmente se han recogido bajo este ep\u00edgrafe. Un buen ejemplo de ello es la edici\u00f3n de James H. Charlesworth de The Old Testament Pseudepigrapha (1983-1985), que, por ejemplo, incluye una serie de obras o partes de obras asociadas a los nombres de sus autores reales (por ejemplo, Aristeas el Exegeta, Arist\u00f3bulo, Artapano, Cleodemo Malco, Demetrio el Cron\u00f3grafo, Eupolemo, Ezequiel el Tragediano y Teodoto).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Old-Testament-Pseudepigrapha-James-Charlesworth\/dp\/1598564897\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"894\" height=\"780\" data-attachment-id=\"50296\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/01\/el-judaismo-primitivo-en-la-erudicion-moderna-por-john-j-collins\/61dq0buygjl-_ac_uf8941000_ql80_\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/61dq0buygjl._ac_uf8941000_ql80_.jpg\" data-orig-size=\"894,780\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"61DQ0BUYgjL._AC_UF894,1000_QL80_\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/61dq0buygjl._ac_uf8941000_ql80_.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/61dq0buygjl._ac_uf8941000_ql80_.jpg?resize=894%2C780&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50296\" style=\"width:427px;height:auto\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varias consideraciones hacen posible una comprensi\u00f3n y definici\u00f3n m\u00e1s precisas de un \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb jud\u00edo antiguo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(a)<\/strong> La denominaci\u00f3n es formalmente un subconjunto de los escritos \u00aban\u00f3nimos\u00bb, es decir, aquellas composiciones de las que se desconoce la identidad del autor hist\u00f3rico. Esto significa que cualquier informaci\u00f3n sobre los escritores depende de lo que revelen sobre s\u00ed mismos en los textos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(b)<\/strong> A partir de ah\u00ed, un \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb suele adoptar una de las dos formas b\u00e1sicas siguientes: un escritor (i) se comunica en primera persona adoptando directamente el nombre de una figura paradigm\u00e1tica importante o antigua (por ejemplo, 1 Enoc, 2 Baruc, Testamento de Job, Or\u00e1culos sibilinos); o bien, de forma m\u00e1s laxa, (ii) compone un relato en tercera persona que atribuye conocimientos, instrucciones o actividades reveladoras a dicha figura (por ejemplo, Jubileos [Mois\u00e9s], Vida de Ad\u00e1n y Eva, Proverbios de Ahiqar, Testamento de Abraham). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(c)<\/strong> As\u00ed pues, aunque la asunci\u00f3n del nombre de una antigua figura ideal es ficticia en s\u00ed misma, de ello no se deduce que antiguas historias novelescas o legendarias como Tobit, Judit, Jos\u00e9 y Asenet, Libro de los Gigantes o 11QMelquisedec sean \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb en sentido estricto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(d)<\/strong> A veces, las composiciones antiguas combinan estas formas literarias. Varios ejemplos ilustran este punto. En el Ap\u00f3crifo del G\u00e9nesis (1Q20) un autor an\u00f3nimo encadena una serie de peque\u00f1os relatos en primera persona atribuidos a diferentes patriarcas como Lamec, No\u00e9 y Abraham para formar una obra mayor que en su conjunto no es un pseudep\u00edgrafo. Aunque el macrog\u00e9nero de Tobit es el de un relato, parte de \u00e9l se presenta como las palabras del protagonista, Tobit; en este caso, el lenguaje en primera persona, cuyo alcance difiere entre las versiones del libro, forma una parte relativamente peque\u00f1a de la obra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, en varias obras el discurso predominante en primera persona est\u00e1 introducido o enmarcado por una breve narraci\u00f3n en tercera persona que sirve de marco (por ejemplo, Testamento de los Doce Patriarcas, Testamento de Job, Testamento de Mois\u00e9s, Escalera de Jacob). No siempre est\u00e1 claro en estos casos si el uso de la tercera persona es secundario u original en una obra determinada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"por-que-escritos-pseudoepigrafos\">\u00bfPor qu\u00e9 escritos \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los lectores actuales, la noci\u00f3n de una obra literaria falsamente atribuida puede conllevar la connotaci\u00f3n de \u00abfalsificaci\u00f3n\u00bb. Es precisamente esta caricatura la que ha dificultado que las comunidades religiosas valoren los \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb por sus ideas teol\u00f3gicas. Sin duda, en la antig\u00fcedad a veces se criticaba el uso de otro nombre por parte de un escritor, y el criterio de autenticidad o no autenticidad pod\u00eda invocarse como raz\u00f3n, respectivamente, para la inclusi\u00f3n o no inclusi\u00f3n de un libro entre las tradiciones sagradas. Josefo, en el siglo I E.C., por ejemplo, trat\u00f3 el libro de Daniel como escrito durante el exilio babil\u00f3nico por un profeta de ese nombre; puesto que lo que profetiz\u00f3 sobre el acceso de los griegos al poder se hizo realidad gracias a las conquistas de Alejandro Magno, los \u00ablibros\u00bb de Daniel (es decir, incluidos los a\u00f1adidos conservados en griego) deben encontrarse \u00abentre los escritos sagrados\u00bb (Ant. 10.210; cf. 10.190-281; 11.337-38; 12.322). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, en la medida en que 1 Enoc, por ejemplo, era tratado como procedente del propio patriarca Enoc, pod\u00eda ser considerado como escritura (Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 4.3; 16.5-6; Tertuliano, De Cultu Feminarum 3, De Idolatria 4; cf. Judas 14-15) o al menos muy valorado (Ireneo, Adversus Haereses 4. 16; Clemente de Alejandr\u00eda, Eclogae Prophetarum 2 y 53; Anatolio de Alejandr\u00eda, Canon Pascual 5; tradici\u00f3n ortodoxa et\u00edope), aunque el principal criterio de valor se basaba m\u00e1s en la importancia concedida al contenido del libro. Por otra parte, como ya se ha se\u00f1alado, la espuriosidad era esgrimida con frecuencia por jud\u00edos y cristianos como raz\u00f3n para rechazar el uso de ciertos escritos (Tertuliano, De Cultu Feminarum 3; cf. Or\u00edgenes, Contra Celsum 5.54; Agust\u00edn, De Civitate Dei 18.38).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de toda la creciente preocupaci\u00f3n por la pseudoepigraf\u00eda expresada por los escritores jud\u00edos y cristianos durante los primeros siglos de la era com\u00fan, sigue siendo cierto que el fen\u00f3meno en s\u00ed no s\u00f3lo estaba muy extendido, sino que tambi\u00e9n era ampliamente recibido. Tanto es as\u00ed que la noci\u00f3n de falsa adscripci\u00f3n a los autores no pod\u00eda aplicarse como criterio de rechazo en todos los casos; el uso de algunos libros en las comunidades de fe hab\u00eda cobrado, por diversas razones, un impulso irreversible. Sin embargo, la cuesti\u00f3n principal que hay que plantearse es por qu\u00e9 la pseudoepigraf\u00eda era tan popular, es decir, por qu\u00e9 tantos en la Antig\u00fcedad estaban dispuestos a escribir bajo el nombre de un personaje importante. A esta pregunta se pueden dar varias respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, bibliotecas como la gran de Alejandr\u00eda estaban deseosas de coleccionar ejemplares de obras de escritores conocidos. En respuesta a tal publicidad, se pod\u00eda producir una oferta de escritos para la compra que satisficiera esta demanda. No s\u00f3lo se dice que la traducci\u00f3n griega de la Tor\u00e1 jud\u00eda se produjo por tal motivo durante el siglo III a.C. (v\u00e9ase la Carta de Aristeas), sino que durante los primeros siglos muchas obras \u00abher\u00e9ticas\u00bb de valor sospechoso fueron llevadas a la Biblioteca de Alejandr\u00eda, que quiz\u00e1 por ello fue objeto de actividades destructivas en el 48 a.C. a.C. (Julio C\u00e9sar), 270-275 a.C. (Aureliano), y especialmente en 391 a.C. (decreto del emperador Teodosio) y 634 (por orden del califa Umar).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, escribir bajo el nombre de alguien importante serv\u00eda con frecuencia para ganar audiencia para las propias opiniones. As\u00ed, las analog\u00edas entre la \u00e9poca del autor real y la figura antigua invocada no siempre pod\u00edan ocultar las preocupaciones muy reales e inmediatas que hab\u00eda detr\u00e1s de la composici\u00f3n. Abundan los ejemplos de esto, m\u00e1s obviamente en los documentos pseudoepigr\u00e1ficos que contienen alusiones hist\u00f3ricas a acontecimientos presentes o m\u00e1s recientes (as\u00ed las profec\u00edas post-eventum de 1 Enoc 85-90 y 91:11-17; 93:1-10; Daniel 8-11; 2 Baruc). Por ejemplo, mientras que el libro b\u00edblico de Esdras se asocia con el regreso del exilio, la erecci\u00f3n y rededicaci\u00f3n de un nuevo Templo y el restablecimiento de la Tor\u00e1 entre el pueblo, 4 Esdras se ocupa de forma m\u00e1s inmediata de las secuelas de la destrucci\u00f3n del Segundo Templo por los romanos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, las afinidades entre el contexto b\u00edblico y la \u00e9poca de la escritura se vieron desbordadas por los intereses acuciantes del autor real. Adem\u00e1s, el proceso de transmisi\u00f3n intent\u00f3 remodelar o reorientar las tradiciones pseudoepigr\u00e1ficas recibidas para abordar nuevas circunstancias y cuestiones teol\u00f3gicas; esto puede observarse en las actividades posteriores de los escribas cristianos que editaron e incluso interpolaron en los textos (por ejemplo, Testamentos de los Doce Patriarcas, Testamento de Job, Testamento de Abraham, 3 Baruc, 4 Baruc, 2 Enoc, Apocalipsis de Sofon\u00edas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tercer lugar, en algunas corrientes de la tradici\u00f3n, como las escuelas filos\u00f3ficas o los c\u00edrculos apocal\u00edpticos, la noci\u00f3n de escribir en nombre propio pod\u00eda considerarse sencillamente poco \u00e9tica. Este fue el caso durante las generaciones posteriores a Pit\u00e1goras y Plat\u00f3n entre los estudiantes que produjeron un gran n\u00famero de escritos en nombre de su maestro. Tal pr\u00e1ctica era considerada por los escritores como una forma razonable de expresar su humildad, endeudamiento y devoci\u00f3n en relaci\u00f3n con la tradici\u00f3n recibida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una cuarta raz\u00f3n est\u00e1 relacionada con las dos anteriores: el nombre de un maestro famoso o de una figura conocida del pasado pod\u00eda invocarse para combatir o refutar otras interpretaciones o puntos de vista de la misma tradici\u00f3n. Esto era especialmente cierto, de nuevo, en la producci\u00f3n literaria de las escuelas filos\u00f3ficas y en la recepci\u00f3n, transmisi\u00f3n y reapropiaci\u00f3n de la tradici\u00f3n pseudoepigr\u00e1fica anterior. Un ejemplo de ello lo ofrece la Ep\u00edstola de Enoc del siglo II a.C. en 1 Enoc 104:10-11, un pasaje conservado en textos et\u00edopes y griegos:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-light-gray-background-color has-background has-fixed-layout\"><thead><tr><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Et\u00edope<\/th><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Griego<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">(10) Y ahora conozco este misterio, que muchas veces los pecadores alterar\u00e1n y pervertir\u00e1n la palabra de verdad; y hablar\u00e1n palabras malignas, y mentir\u00e1n, y har\u00e1n grandes obras y escribir\u00e1n mis libros con sus propias palabras.<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">(10) \u2026] de la verdad alterar\u00e1n; y los pecadores co[piran] y cambian muchas cosas, y mienten y modelan grandes obras y w[rit]e libros en sus propios nombres.<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">(11) Y ojal\u00e1 escribieran todas las palabras con exactitud en sus lenguas y no pervirtieran ni omitieran (nada) de mis palabras, sino que escribieran con exactitud todo lo que he testificado antes acerca de ustedes.<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">(11) Y [desear\u00eda] que [escribieran] todas mis palabras con exactitud en sus nombres y [nei]ter omitieran ni cambiaran estas palabras, sino que escribieran con exactitud todas las cosas de las que les doy testimonio.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos han argumentado, sobre todo bas\u00e1ndose en la versi\u00f3n griega, que el escritor de este pasaje est\u00e1 realizando una defensa de su propia obra como seudep\u00edgrafo. Si esto es as\u00ed, la posible acusaci\u00f3n de escribir bajo el nombre de otra persona se responde invirtiendo la acusaci\u00f3n: los que escriben \u00aben su propio nombre\u00bb son los que perpetran la falsedad y corrompen la verdad. Sin embargo, no est\u00e1 claro que esta lectura refleje el sentido del texto en su totalidad. El \u00e9nfasis en ambas versiones en \u00abmis palabras\u00bb en el vers\u00edculo 11 sugiere que el ataque del escritor se refiere predominantemente a quienes, desde su punto de vista, han subvertido o tergiversado la tradici\u00f3n de Enoc que todos han recibido. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escritor, al utilizar el nombre de Enoc, afirma ser el aut\u00e9ntico int\u00e9rprete y transmisor de la revelaci\u00f3n enoquica y muestra que es consciente de que otros se han encargado deliberadamente de hacer un uso indebido de ella. Aunque la pol\u00e9mica puede dirigirse aqu\u00ed contra las interpretaciones de la figura de Enoc en obras como Ben Sira, Jubileos o Pseudo-Eupolemo, el car\u00e1cter ficticio de la Ep\u00edstola de Enoc da paso moment\u00e1neamente a la admisi\u00f3n de que el verdadero autor no es, de hecho, el propio Enoc. Si esta admisi\u00f3n es suficientemente clara, entonces el texto asume una recepci\u00f3n entre sus lectores como pseudoep\u00edgrafo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/figures_god_took_enoch.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"245\" height=\"377\" data-attachment-id=\"15557\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2016\/03\/01\/enoc\/figures_god_took_enoch\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/figures_god_took_enoch.jpg\" data-orig-size=\"245,377\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Figures_God_took_Enoch\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/figures_god_took_enoch.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/figures_god_took_enoch.jpg?resize=245%2C377&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-15557\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, hay que ser cauteloso a la hora de considerar 1 Enoc 104:10-11 como paradigm\u00e1tico de c\u00f3mo otros autores pseudoep\u00edgrafos entend\u00edan lo que hac\u00edan. En casi toda la literatura existente, los escritores ofrecen pocas o ninguna pista directa sobre su propia persona, y es notoriamente dif\u00edcil identificar el contexto de origen y los grupos para los que escrib\u00edan. No obstante, desde la perspectiva de los propios autores, \u00abpseudoep\u00edgrafa\u00bb es una etiqueta enga\u00f1osa. Presentaban sus obras como una revelaci\u00f3n divina vinculante para sus lectores. La \u00abverdad\u00bb del contenido era m\u00e1s importante que el g\u00e9nero literario o el lenguaje elegido para transmitirla. Al atribuir las instrucciones y las l\u00edneas argumentales a figuras remotas, los escritores de obras pseudoepigr\u00e1ficas contextualizaban sus mensajes dentro o en relaci\u00f3n con narraciones maestras que hab\u00edan circulado ampliamente y durante mucho tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, la eficacia de su comunicaci\u00f3n puede haber dependido de lo que cab\u00eda esperar que los lectores ya conocieran de la tradici\u00f3n antigua y, sobre la base de dicha familiaridad, fueran capaces de extraer por s\u00ed mismos inferencias de las analog\u00edas. Por otro lado, los escritos pseudoepigr\u00e1ficos establec\u00edan sus propios t\u00e9rminos de referencia y ya se filtraban a trav\u00e9s de las tradiciones antiguas de formas particulares (como en los apocalipsis hist\u00f3ricos o en las revisiones del pasado sagrado), por lo que el conocimiento directo de dichas tradiciones no habr\u00eda sido necesario. En este sentido, los lectores impl\u00edcitos se ven arrastrados al mundo sagrado que se les presenta: las marcadas distinciones trazadas entre los fieles piadosos y los ap\u00f3statas desobedientes en las narraciones y entre la sabidur\u00eda divina o celestial y el conocimiento errante en las instrucciones invitan a los lectores, sobre todo si est\u00e1n idealmente alineados con las intenciones del autor, a participar de forma imaginativa en las verdades religiosas que se les revelan. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las obras apocal\u00edpticas que anticipan el juicio escatol\u00f3gico, a los lectores se les presenta una decisi\u00f3n: alinearse con la forma en que se describe a los justos en el libro y ser recompensados o rechazar el mensaje del autor, sabiendo que por ello sufrir\u00e1n las consecuencias del castigo. As\u00ed, a instancias del protagonista ficticio, los lectores se ven transportados a un mundo \u00abb\u00edblico\u00bb que se ha extendido hasta su \u00e9poca y m\u00e1s all\u00e1 de ella. Los problemas que acosan a los lectores en el presente -ya sea la marginaci\u00f3n religiosa, la opresi\u00f3n social y pol\u00edtica, la apostas\u00eda o cualquier otra forma de desorden religioso- se resuelven apelando a un paradigma del pasado remoto y del futuro inminente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lenguaje pseudoep\u00edgrafo habr\u00eda recordado a los lectores que la actividad divina en favor de los piadosos se encuentra esencialmente fuera del tiempo en que viven. Ahora es el momento de la acci\u00f3n, de una decisi\u00f3n clara de ser fiel, sean cuales sean las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-pseudoepigrafos-desde-la-ilustracion-y-los-rollos-del-mar-muerto\">Los pseudoep\u00edgrafos desde la Ilustraci\u00f3n y los Rollos del Mar Muerto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde principios del siglo XIX se ha producido un crecimiento significativo de los testimonios textuales de una serie de escritos pseudoepigr\u00e1ficos. Muchos de estos textos sobreviven en las siguientes lenguas: Lat\u00edn, griego, eslavo antiguo, armenio, georgiano, rumano, copto, sir\u00edaco y et\u00edope; como tales, demuestran hasta qu\u00e9 punto la conservaci\u00f3n de las tradiciones jud\u00edas compuestas durante el periodo del Segundo Templo o derivadas del mismo dependi\u00f3 de la actividad de escritores, traductores, editores y copistas cristianos a lo largo de muchos siglos desde el siglo I de nuestra era.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto en once cuevas entre 1947 y 1956 tuvo un impacto significativo en el estudio de la pseudoepigraf\u00eda antigua. Esto es as\u00ed en dos aspectos principales. En primer lugar, los materiales del Mar Muerto han aportado pruebas jud\u00edas no cristianas de al menos parte de esta literatura. Entre las pseudoep\u00edgrafas conocidas hasta ahora (si tomamos como punto de partida el significado t\u00e9cnico del t\u00e9rmino), se ha confirmado la presencia en Qumr\u00e1n de las siguientes obras:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>1 Enoc (arameo)<\/strong>:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Libro de los Vigilantes (caps. 1-36): 4Q201, 4Q202, 4Q204, 4Q205, 4Q206, XQpapEnoch.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Libro Astron\u00f3mico (caps. 72-82): 4Q208, 4Q209, 4Q210, 4Q211.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Apocalipsis animal (caps. 85-90): 4Q204, 4Q205, 4Q206, 4Q207.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Exhortaci\u00f3n (91:1-10, 18-19): 4Q212.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Apocalipsis de las Semanas (93:1-10; 91:11-17): 4Q212.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Ep\u00edstola de Enoc (92:1-5; 94:1-105:2): 4Q204, 4Q212.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Nacimiento de No\u00e9 (caps. 106-7): 4Q204.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Daniel (arameo):<\/strong> 1Q71, 1Q72, 4Q12, 4Q13, 4Q14, 4Q15, 4Q16, 6Q7<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Jubileos (hebreo):<\/strong> 1Q17, 1Q18, 2Q19, 2Q20, 3Q5, 4Q176 frgs. 17-19, 4Q216, 4Q217, 4Q218, 4Q219, 4Q220, 4Q221, 4Q222, 4Q223-224, 11Q12<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Materiales relacionados con los Testamentos de los Doce Patriarcas.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Testamento de Jud\u00e1 [?]:3Q7 hebreo, 4Q484 arameo.<\/li>\n\n\n\n<li>Testamento de Neftal\u00ed: 4Q215 arameo.<\/li>\n\n\n\n<li>Documento arameo de Lev\u00ed (arameo): 1Q21, 4Q213, 4Q213a, 4Q213b, 4Q214, 4Q214a, 4Q214b.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Salmos 151, 154, 155: 11Q5<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Relacionado, aunque no formalmente un pseudoep\u00edgrafo, est\u00e1 el Libro arameo de los Gigantes<\/strong> (1Q23, 1Q24, 2Q26, 4Q203, 4Q206a, 4Q530, 4Q531, 4Q532, 4Q533, 6Q8).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, han salido a la luz documentos pseudoepigr\u00e1ficos de los que no exist\u00edan pruebas anteriores a trav\u00e9s de fragmentos procedentes del Mar Muerto:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Tradiciones relacionadas con el libro b\u00edblico de Daniel (arameo)<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li>Oraci\u00f3n de Nabonido (4Q242)<\/li>\n\n\n\n<li>Los Cuatro Reinos (4Q552, 4Q553)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Material testamentario (arameo)<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Testamento de Jacob (4Q537).<\/li>\n\n\n\n<li>Testamento (o ap\u00f3crifo) de Jud\u00e1 (4Q538).<\/li>\n\n\n\n<li>Testamento (o ap\u00f3crifo) de Jos\u00e9 (4Q539).<\/li>\n\n\n\n<li>Testamento (o ap\u00f3crifo) de Lev\u00ed (4Q540, 4Q541).<\/li>\n\n\n\n<li>Testamento de Qahat (4Q542).<\/li>\n\n\n\n<li>Visiones de Amram (4Q543, 4Q544, 4Q545, 4Q546, 4Q547, 4Q548).<\/li>\n\n\n\n<li>Ap\u00f3crifo del G\u00e9nesis (arameo) (1Q20).<\/li>\n\n\n\n<li>Nueva Jerusal\u00e9n (arameo) (1Q32, 2Q24, 4Q554, 4Q555, 5Q15, 11Q18).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De nuevo, los materiales relacionados con \u00e9stos incluyen una serie de documentos que, en sus formas conservadas, no muestran indicios de ser pseudoep\u00edgrafos: Pseudo-Daniel (4Q243, 4Q244, 4Q245); Apocalipsis arameo (4Q246); \u00bfApocalipsis? (4Q489, 4Q490); No\u00e9 (4Q534, 4Q535, 4Q536; y 1Q19, 1Q19 bis); Daniel Susanna? (4Q551); y Cuatro Reinos (4Q552, 4Q553).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque estos materiales, conservados en manuscritos que datan del siglo III a.C. hasta el siglo I d.C., confirman y aumentan la existencia de escritura pseudoepigr\u00e1fica en el juda\u00edsmo del Segundo Templo, hay que se\u00f1alar dos puntos. En primer lugar, ninguno de ellos es un documento cuyo origen pueda rastrearse hasta la comunidad de Qumr\u00e1n, cuya literatura existente fue compuesta invariablemente por escritores (formalmente) an\u00f3nimos. Esto significa que, aunque la recopilaci\u00f3n y, posiblemente, la copia de estos materiales implica que la comunidad de Qumr\u00e1n no los rechazaba, el fen\u00f3meno de la pseudoepigraf\u00eda estaba bastante extendido entre los jud\u00edos de la \u00e9poca de habla hebrea y, especialmente, aramea. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, estos textos, especialmente los que puede decirse que son anteriores a la revuelta macabea (Libro de los Vigilantes, Libro Astron\u00f3mico) o que contienen tradici\u00f3n pred\u00e1nica (Documento arameo de Lev\u00ed, Oraci\u00f3n de Nabonido, Visiones de Amram, Testamento de Qahat), demuestran que la pr\u00e1ctica de atribuir sabidur\u00eda y discurso estaba bien establecida durante el siglo III a.C. Esto sustenta nuestra confianza en que varias otras obras que muestran pocos o ning\u00fan signo evidente de intrusi\u00f3n editorial cristiana son originalmente jud\u00edas y fueron compuestas durante el periodo del Segundo Templo (o al menos antes de la revuelta de Bar Kokhba): Ejemplos de ello son 1 Enoc 108 (Admonici\u00f3n escatol\u00f3gica), 4 Esdras, 2 Baruc, Apocalipsis de Abraham, Testamento de Abraham, Carta de Aristeas, Pseudo-Filo (= Liber Antiquitatum Biblicarum), Salmos de Salom\u00f3n, Similitudes de Enoc (= 1 Enoc 37-71), Testamento de Job, Testamento de Mois\u00e9s, Jos\u00e9 y Asenet, Vida de Ad\u00e1n y Eva, Pseudo-Foc\u00edlides, 3 Macabeos, 4 Macabeos y Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero a pesar de toda su importancia, los manuscritos de Qumr\u00e1n no deben inducir a error a la hora de suponer que muchos o la mayor\u00eda de los pseudoep\u00edgrafos del \u00abAntiguo Testamento\u00bb no atestiguados en Qumr\u00e1n tambi\u00e9n se compusieron durante el periodo del Segundo Templo. Para empezar, muchas de estas composiciones son simplemente cristianas o contienen muy pocos rastros de pr\u00e9stamos directos de la tradici\u00f3n jud\u00eda no cristiana (Or\u00e1culos sibilinos libros 6-8, 5 Esdras, 6 Esdras, Cuestiones de Esdras, Apocalipsis griego de Esdras, Visi\u00f3n de Esdras, Apocalipsis de El\u00edas, Apocalipsis de Sofon\u00edas, Apocalipsis de Sedrac, Apocalipsis de Daniel, Testamento de Ad\u00e1n, Testamento de Isaac, Testamento de Jacob, Testamento de Salom\u00f3n, Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas, Odas de Salom\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios otros parecen ser tan predominantemente cristianos en su perspectiva y tono que los indicadores de la tradici\u00f3n jud\u00eda parecen explicarse mejor como una cuesti\u00f3n de recepci\u00f3n o pr\u00e9stamo por parte de escritores cristianos o judeocristianos (Vidas de los profetas, Or\u00e1culos sibilinos libros 1-2 y 14, Historia de los recabitas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con una perspectiva m\u00e1s jud\u00eda, varios documentos pueden derivar de al menos algunas fuentes escritas jud\u00edas que han sido editadas, complementadas o interpoladas por escribas cristianos (as\u00ed, por ejemplo, los libros 3, 4 y 5 de los Or\u00e1culos sibilinos; 3 Baruc; 4 Baruc; las Oraciones sinagogales helen\u00edsticas; y los Testamentos de los Doce Patriarcas). Aqu\u00ed, algunas de las interpolaciones cristianas son f\u00e1ciles de identificar (4 Bar. 8.12-9.32; Sib. Or. 1.324-400; Sib. Or. 3.776; T. Levi 4:4; 10:2-3; 14:2; 16:3, passim; Hell. Sin. Oraciones 5:4-8 y 20-24; 7:4, etc.). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, algunos escritos pueden haber circulado tanto en c\u00edrculos jud\u00edos como cristianos, pero muestran muy poca influencia directa de uno u otro (Proverbios de Ahiqar, Sentencias del Menandro sir\u00edaco). Estas clasificaciones no son tajantes; a veces sigue siendo dif\u00edcil, si no imposible, determinar si un documento dado o uno de sus pasajes sin ideas evidentemente cristianas procede por tanto de una tradici\u00f3n jud\u00eda no cristiana (por ejemplo, muchas partes de los Testamentos de los Doce Patriarcas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, cuando las tradiciones jud\u00edas y cristianas no cristianas han confluido en una composici\u00f3n, los estudiosos de los \u00faltimos a\u00f1os han empezado a pasar de la suposici\u00f3n de que una fuente jud\u00eda ha sido reelaborada por los cristianos a una visi\u00f3n por defecto que atribuye la forma esencial del documento a los cristianos que se inspiraron en las tradiciones jud\u00edas. Tal cambio se ha hecho patente en los tratamientos recientes de Testamentos de los Doce Patriarcas (de Jonge, en numerosas obras desde 1953 hasta 2003), Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas (Norelli 1995), Vidas de los Profetas (Satran 1995), 3 Baruc (Harlow 1996) y Jos\u00e9 y Asenet (Kraemer 1998). Un corolario metodol\u00f3gico de este cambio es que, cuando las pruebas m\u00e1s antiguas de tales documentos existen en manuscritos cristianos, son estos contextos cristianos los que deben proporcionar el punto de partida para el estudio y el an\u00e1lisis (Kraft 2001; Davila 2005). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo que respecta al juda\u00edsmo del Templo Temprano o del Segundo Templo, entonces, resulta crucial identificar y hacer uso de criterios que puedan (o no) ayudar a determinar hasta qu\u00e9 punto los escritos pseudoep\u00edgrafos se originaron entre grupos jud\u00edos (o judeo-cristianos). Los eruditos seguir\u00e1n debatiendo acerca de hasta qu\u00e9 punto cada uno de estos escritos puede clasificarse precisamente de las formas esbozadas anteriormente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, las distintas posibilidades aqu\u00ed enumeradas ilustran (a) las complejidades a las que se enfrentan los estudiosos de los materiales cuando intentan determinar su fecha y procedencia religiosa, (b) las diferencias ocasionalmente marcadas entre la tradici\u00f3n jud\u00eda y la cristiana, y sin embargo (c) lo similares y, de hecho, a menudo indistinguibles, que pod\u00edan ser las tradiciones jud\u00eda, judeo-cristiana y no judeo-cristiana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, los t\u00e9rminos \u00abap\u00f3crifos\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb se refieren a colecciones de escritos de los que muchos no reflejan estrictamente el significado literal de estos t\u00e9rminos. Los ap\u00f3crifos (o, para el catolicismo romano, los deuterocan\u00f3nicos) son una colecci\u00f3n fluida si se comparan las listas de los mismos entre las distintas tradiciones eclesi\u00e1sticas. Sin embargo, dentro de cada tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, su identificaci\u00f3n ha sido notablemente estable. Se puede considerar con seguridad que estos escritos son de origen jud\u00edo; adem\u00e1s, todos datan de antes de la revuelta de Bar Kokhba (132-135 E.C.) y, salvo 4 Esdras, todos fueron compuestos originalmente antes de la destrucci\u00f3n del Segundo Templo (70 E.C.). Al mismo tiempo, el uso libre del t\u00e9rmino \u00abap\u00f3crifo\u00bb para una serie de documentos descubiertos entre los Rollos del Mar Muerto refleja el antiguo significado de tradiciones \u00abocultas\u00bb sin ser, sin embargo, \u00abocultas\u00bb en el sentido m\u00e1s t\u00e9cnico que se encuentra en Daniel, 4 Esdras y 2 Baruc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el contrario, las colecciones de \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb (o \u00abap\u00f3crifos\u00bb en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica romana) han sido cualquier cosa menos estables. Esto se debe a varios factores: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(a) <\/strong>El t\u00e9rmino \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb no se ha aplicado a menudo en su sentido estricto de escrito falsamente atribuido. En su lugar, a veces ha servido como una categor\u00eda amplia que se refiere a escritos religiosos jud\u00edos y cristianos que no se encuentran en la \u00abBiblia\u00bb ni est\u00e1n incluidos en la lista de \u00abap\u00f3crifos\u00bb de una iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(b) <\/strong>Desde principios del siglo XIX, cuando empresarios y coleccionistas trajeron a Europa manuscritos antiguos procedentes de monasterios de \u00c1frica y Oriente Pr\u00f3ximo, y hasta la actualidad, a medida que han seguido saliendo a la luz manuscritos de nuevos documentos procedentes de Etiop\u00eda, Armenia y el Mar Muerto, las colecciones de pseudoep\u00edgrafos (sea cual sea la definici\u00f3n del t\u00e9rmino) han ido creciendo en n\u00famero. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(c) <\/strong>Las colecciones modernas de obras traducidas -aqu\u00ed podemos tomar como ejemplo las publicaciones alemanas e inglesas desde 1900- han diferido entre s\u00ed en lo que deben (y no deben) incluir. Algunas de estas diferencias pueden atribuirse a la nomenclatura, es decir, a si un editor determinado se centr\u00f3 o no en los \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb per se (Kautzsch 1900, Charles 1913, Charlesworth 1983-1985, Sparks 1984: \u00abAntiguo Testamento ap\u00f3crifo\u00bb), m\u00e1s en general en obras \u00abfuera de la Biblia\u00bb (Riessler 1927), o en escritos jud\u00edos del periodo grecorromano (la serie J\u00fcdische Schriften aus hellenistisch-r\u00f6mischer Zeit [JSHRZ] 1973-presente). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, estas colecciones de mayor difusi\u00f3n han fluctuado mucho en cuanto al n\u00famero y la selecci\u00f3n de documentos: Kautzsch (trece documentos), Charles (diecisiete), Riessler (sesenta y uno, incluidos Shemoneh Esreh, Megillat Ta\u02bfanit, Her\u00e1clito de \u00c9feso, Teodoto, Cuevas de los Tesoros), Sparks (veinticinco), Charlesworth (sesenta y cinco, aunque diez obras no seud\u00f3nimas se incluyen en una secci\u00f3n suplementaria titulada \u00abFragmentos de obras judeohelen\u00edsticas perdidas\u00bb), y JSHRZ (cincuenta, incluidos los \u00abAp\u00f3crifos\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de los escritos incluidos en estas colecciones, podr\u00edan incluirse otros documentos. La importancia de los Rollos del Mar Muerto ha sido se\u00f1alada por la adici\u00f3n de nuevos materiales, y hay pocas dudas de que estos materiales fueron compuestos durante el periodo del Segundo Templo. Otro proyecto titulado M\u00e1s pseudoep\u00edgrafos del Antiguo Testamento (MOTP), con sede en la Universidad de St. Andrews y bajo la direcci\u00f3n de James Davila, pretende complementar la edici\u00f3n de Charlesworth con otros cincuenta escritos pseudoep\u00edgrafos, adem\u00e1s de casi treinta m\u00e1s que se encuentran en fragmentos o en citas. La colecci\u00f3n MOTP est\u00e1 echando su red m\u00e1s ampliamente para incluir pseudoep\u00edgrafos compuestos por jud\u00edos y cristianos hasta el a\u00f1o 600 d.C. y el surgimiento del Islam. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con algunas excepciones notables (por ejemplo, Documento arameo de Lev\u00ed, Libro de los Gigantes, Neftal\u00ed hebreo, Texto de Balaam [de Deir Alla], Apocalipsis hebreo de El\u00edas, Texto sapiencial de Geniza, Espada de Mois\u00e9s, Massekhet Kelim, Midrash Vayissa\u02beu, Octavo Libro de Mois\u00e9s, Sepher ha-Razim, Sepher Zerubbabel), muchas de las obras adicionales del MOTP son composiciones cristianas y se enfrentan a las mismas cuestiones relativas a la relaci\u00f3n entre la tradici\u00f3n jud\u00eda y la cristiana esbozadas anteriormente. En consecuencia, aqu\u00ed se ha tendido la red m\u00e1s ampliamente para incluir algunos documentos pseudoep\u00edgrafos de los Rollos del Mar Muerto, pero tambi\u00e9n obras compuestas hasta el a\u00f1o 600 d.C. As\u00ed pues, la importancia de cada obra para el periodo del Segundo Templo var\u00eda ampliamente y requerir\u00e1 un an\u00e1lisis caso por caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los problemas que acosan a los t\u00e9rminos \u00abap\u00f3crifos\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb no han impedido que los eruditos los apliquen a colecciones discretas de obras antiguas que se encuentran junto a otras colecciones reconocidas de obras como los Rollos del Mar Muerto, la literatura rab\u00ednica, los textos de Hekhalot, la Biblioteca de Nag Hammadi y las obras de Fil\u00f3n y Josefo. Estas clasificaciones diferentes, aunque a veces superpuestas, de los textos no pueden ocultar el hecho de que, para ser interpretados, necesitan ser le\u00eddos conjuntamente para una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa de las diversidades del juda\u00edsmo que floreci\u00f3 durante los siglos anteriores y posteriores al cambio de la era com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"libros-recomendados\">Libros Recomendados<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Introducing-Pseudepigrapha-Second-Temple-Judaism\/dp\/1540965414\/ref=pd_bxgy_thbs_d_sccl_1\/133-8653088-4410420?pd_rd_w=jbTp5&amp;content-id=amzn1.sym.c51e3ad7-b551-4b1a-b43c-3cf69addb649&amp;pf_rd_p=c51e3ad7-b551-4b1a-b43c-3cf69addb649&amp;pf_rd_r=9A37GS3Z63CVCPPT8DK3&amp;pd_rd_wg=i27rx&amp;pd_rd_r=7f31ae72-a626-4fd1-8284-bcfc060e4bb8&amp;pd_rd_i=1540965414&amp;psc=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1003\" height=\"1500\" data-attachment-id=\"50434\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/91trqweh4-l-_sl1500_\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/91trqweh4-l._sl1500_.jpg\" data-orig-size=\"1003,1500\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"91TRQwEH4-L._SL1500_\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/91trqweh4-l._sl1500_.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/91trqweh4-l._sl1500_.jpg?resize=1003%2C1500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50434\" style=\"width:357px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Este libro presenta a los lectores un surtido de escritos jud\u00edos de la \u00e9poca del Nuevo Testamento muy descuidados e incomprendidos. Disipando las nociones err\u00f3neas de \u00abescritos falsamente atribuidos\u00bb que suelen inferirse de la denominaci\u00f3n \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb, Daniel Gurtner demuestra la rica deuda que estas obras exhiben con las tradiciones y escrituras del pasado de Israel. Al examinar muchas de las obras m\u00e1s importantes, Introducing the Pseudepigrapha of Second Temple Judaism muestra c\u00f3mo los pseudoep\u00edgrafos se aprecian mejor en sus propios y variados contextos que como meros \u00abantecedentes\u00bb del cristianismo primitivo o del juda\u00edsmo rab\u00ednico emergente. <br><br>Pr\u00f3logo de Loren T. Stuckenbruck.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Introducing-Apocrypha-Message-Context-Significance\/dp\/080109741X\/ref=pd_sim_d_sccl_1_1\/133-8653088-4410420?pd_rd_w=oichh&amp;content-id=amzn1.sym.fc475966-e837-48fc-9ed0-f4ca6ae9337b&amp;pf_rd_p=fc475966-e837-48fc-9ed0-f4ca6ae9337b&amp;pf_rd_r=1BW6SNAW3JEWYQJ49YBM&amp;pd_rd_wg=PvgBt&amp;pd_rd_r=a1586623-1587-441c-b173-a6a4fec71a19&amp;pd_rd_i=080109741X&amp;psc=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"1500\" data-attachment-id=\"50436\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/2024\/07\/12\/apocrifos-y-pseudoepigrafos\/81xohztonhl-_sl1500_\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/81xohztonhl._sl1500_.jpg\" data-orig-size=\"1000,1500\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"81XoHZToNHL._SL1500_\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/81xohztonhl._sl1500_.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/81xohztonhl._sl1500_.jpg?resize=1000%2C1500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-50436\" style=\"width:401px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Esta completa y actualizada introducci\u00f3n a los libros ap\u00f3crifos del Antiguo Testamento resume su contexto, mensaje y significado. La primera edici\u00f3n ha sido muy bien rese\u00f1ada y ampliamente adoptada. Es la introducci\u00f3n m\u00e1s sustancial a los ap\u00f3crifos disponible y se ha convertido en una autoridad est\u00e1ndar sobre el tema. La segunda edici\u00f3n ha sido sustancialmente revisada y actualizada en su totalidad para reflejar la erudici\u00f3n m\u00e1s reciente. <br><br>El libro incluye un pr\u00f3logo de James H. Charlesworth.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-coblocks-dynamic-separator\" style=\"height:50px\" \/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2726 Ensayo extra\u00eddo y traducido de:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Loren T. Stuckenbruck, \u00abAp\u00f3crifos y pseudoep\u00edgrafos\u00bb, ed. John J. Collins y Daniel C. Harlow, The Eerdmans Dictionary of Early Judaism (Grand Rapids, MI; Cambridge, U.K.: William B. Eerdmans Publishing Company, 2010), 143-161.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2726 <strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Baum, Armin Daniel. 2001. Pseudepigraphie und literarische F\u00e4lschung im fr\u00fchen Christentum. T\u00fcbingen: Mohr-Siebeck.<br>Charles, Robert H., ed. 1913. The Apocrypha and Pseudepigrapha of the Old Testament. 2 vols. Oxford: Clarendon.<br>Charlesworth, James H., ed. 1983\u20131985. The Old Testament Pseudepigrapha. 2 vols. New York: Doubleday.<br>Chazon, Esther G., and Michael E. Stone, eds. 1997. Pseudepigraphic Perspectives: The Apocrypha and Pseudepigrapha in Light of the Dead Sea Scrolls. Leiden: Brill.<br>Collins, John J. 1998. The Apocalyptic Imagination: An Introduction to Jewish Apocalyptic Literature. 2d ed. Grand Rapids: Eerdmans.<br>Davila, James R. 2005. The Provenance of the Pseudepigrapha: Jewish, Christian, or Other? Leiden: Brill.<br>de Jonge, Marinus. 2003. Pseudepigrapha of the Old Testament as Part of Christian Literature: The Case of the Testaments of the Twelve Patriarchs and the Greek Life of Adam and Eve. Leiden: Brill.<br>DeSilva, David. 2002. Introducing the Apocrypha: Message, Context and Significance. Grand Rapids: Baker.<br>Flint, PeterW. 1999. \u201c&nbsp;\u2018Apocrypha,\u2019 Other Previously-Known Writings, and \u2018Pseudepigrapha\u2019 in the Dead Sea Scrolls.\u201d In The Dead Sea Scrolls after Fifty Years. 2 vols. Ed. Peter W. Flint and James C. VanderKam. Leiden: Brill, 1:24\u201366.<br>Harlow, Daniel C. 1996. The Greek Apocalypse of Baruch (3 Baruch) in Hellenistic Judaism and Early Christianity. Leiden: Brill.<br>Harrington, Daniel J. 1999. Invitation to the Apocrypha. Grand Rapids: Eerdmans.<br>Hollander, Harm W., and Marinus de Jonge. 1985. The Testaments of the Twelve Patriarchs: A Commentary. Leiden: Brill.<br>Kautzsch, Emil, ed. 1900. Die Apokryphen und Pseudepigraphen des Alten Testaments. 2 vols. T\u00fcbingen: Mohr.<br>Kraemer, Ross S. 1998. When Aseneth Met Joseph: A Late Antique Tale of the Biblical Patriarch and His Egyptian Wife, Reconsidered. Oxford: Oxford University Press.<br>Kraft, Robert A. 2001. \u201cThe Pseudepigrapha and Christianity Revisited: Setting the Stage and Framing Some Central Questions.\u201d JSJ 32: 371\u201395.<br>Nickelsburg, George W. E. 2001. 1 Enoch 1. Philadelphia: Fortress.<br>\u2014\u2014\u2014. 2005. Jewish Literature between the Bible and the Mishnah. 2d ed. Philadelphia: Fortress.<br>Norelli, Enrico. 1995. Ascensio Isaiae, vol. 1, Commentarius. Turnhout: Brepols.<br>Riessler, Paul. 1927. Altj\u00fcdisches Schrifttum ausserhalb der Bibel. Heidelberg: Kerl.<br>Satran, David. 1995. Biblical Prophets in Byzantine Palestine: Reassessing the \u201cLives of the Prophets.\u201d Leiden: Brill.<br>Sparks, H. F. D., ed. 1984. The Apocryphal Old Testament. Oxford: Clarendon.<br>Stone, Michael E. 1990. Fourth Ezra. Minneapolis: Fortress.<br>\u2014\u2014\u2014. 1996. \u201cThe Dead Sea Scrolls and the Pseudepigrapha.\u201d DSD 3: 270\u201396.<br>Stuckenbruck, Loren T. 2007. 1 Enoch 91\u2013108. Berlin: de Gruyter.<br>Wyrick, Jed. 2004. The Ascension of Authorship: Attribution and Canon Formation in Jewish, Hellenistic, and Christian Traditions. Cambridge: Harvard University Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los t\u00e9rminos \u00abap\u00f3crifos\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos\u00bb significan, respectivamente, \u00abcosas (libros) ocultas\u00bb y \u00ablibros falsamente atribuidos\/inscritos\u00bb. Sin embargo, bajo los problem\u00e1ticos encabezamientos de \u00abap\u00f3crifos del Antiguo Testamento\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafos del Antiguo Testamento\u00bb han llegado a designar colecciones o grupos de antiguos escritos jud\u00edos que fueron compuestos durante el periodo del Segundo Templo o que conservan tradiciones que posiblemente se remontan a esa \u00e9poca. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, estas denominaciones, tal y como se utilizan convencionalmente hoy en d\u00eda, no son descriptivas y no siempre reflejan la forma en que (y los conceptos que las sustentan) se utilizaban a veces en la antig\u00fcedad. Es el trasfondo antiguo, especialmente tal y como lo informan ahora los escritos conservados entre los Rollos del Mar Muerto, el que puede sugerir que lo que \u00abap\u00f3crifo\u00bb y \u00abpseudoep\u00edgrafo\u00bb significan apropiadamente puede necesitar ser repensado. Dado que el uso contempor\u00e1neo de estos t\u00e9rminos est\u00e1 determinado en gran medida por los acontecimientos posteriores al periodo del Segundo Templo, en el presente debate se revisar\u00e1 su uso en la tradici\u00f3n cristiana y jud\u00eda desde la antig\u00fcedad tard\u00eda hasta la posreforma y, a continuaci\u00f3n, se considerar\u00e1 c\u00f3mo los aplicaban algunos de los escritores jud\u00edos que los compusieron.<\/p>","protected":false},"author":80235555,"featured_media":50421,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1460447],"tags":[767052734,7562604,605120451,760624195,605120487,26804221,26804222,7052346,772853171,772853177,772853176,772853173,772853172,772853179,772853170,772853168,209840,285921,257052342,28529519,772853140,9797532,5549787,150843,201453132,1838240,15700846,87967903,772853182,468981722,694202722,772853147,128220939,772853121,6796066,766180507,770680918,6299595,54083,305028,204846,772853161,181755124,7052345],"class_list":["post-50398","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-varios","tag-1-enoc","tag-1-esdras","tag-1-macabeos","tag-2-baruc","tag-2-macabeos","tag-3-esdras","tag-4-esdras","tag-alexandrinus","tag-apocrifo-de-david","tag-apocrifo-de-eliseo","tag-apocrifo-de-jeremias","tag-apocrifo-de-josue","tag-apocrifo-de-las-lamentaciones","tag-apocrifo-de-malaquias","tag-apocrifo-de-moises","tag-apocrifo-del-genesis","tag-apocrifos","tag-apocalipsis","tag-bel-y-el-dragon","tag-ben-sirah","tag-cantar-de-los-tres-jovenes","tag-deuterocanonicos","tag-eclesiastico","tag-esther","tag-judaismo-del-segundo-templo","tag-judit","tag-libro-de-enoc","tag-libro-de-jaser","tag-libros-externos-en-la-tradicion-judia","tag-odas-de-salomon","tag-oracion-de-azarias","tag-oracion-de-manases","tag-pseudoepigrafos","tag-pseudoepigrafos-del-antiguo-testamento","tag-rollos-del-mar-muerto","tag-sabiduria-de-salomon-2","tag-salmos-apocrifos","tag-sinaiticus","tag-sirah","tag-susana","tag-tobias","tag-tradicion-etiope","tag-tradicion-ortodoxa","tag-vaticanus"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":7}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-d6S","jetpack-related-posts":[],"brizy_media":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/apocrifos-y-pseudoepigrafos.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80235555"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50398"}],"version-history":[{"count":25,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50398\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50439,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50398\/revisions\/50439"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}