{"id":43510,"date":"2022-11-06T11:20:08","date_gmt":"2022-11-06T11:20:08","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=43510"},"modified":"2022-11-06T11:22:20","modified_gmt":"2022-11-06T11:22:20","slug":"el-nacimiento-la-visita-de-los-magos-de-oriente-en-mateo-21-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2022\/11\/06\/el-nacimiento-la-visita-de-los-magos-de-oriente-en-mateo-21-2\/","title":{"rendered":"El nacimiento &amp; la visita de los magos de Oriente en Mateo 2:1-2"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"730\" data-attachment-id=\"43515\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2022\/11\/06\/el-nacimiento-la-visita-de-los-magos-de-oriente-en-mateo-21-2\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1.jpg\" data-orig-size=\"1200,730\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1.jpg\" data-id=\"43515\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016-1.jpg?resize=1200%2C730&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-43515\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovechando la serie de estudios del evangelio de Mateo nos detendremos en el capitulo 2 para hablar el suceso del nacimiento del Mes\u00edas y la visita de los magos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Mateo 2:1-2 &#8211; <em>\u00ab&#8230;(1) Despu\u00e9s que Jes\u00fas naci\u00f3 en Bet-l\u00e9hem de Judea en d\u00edas del rey Herodes, he aqu\u00ed unos magos\u00b0 del oriente llegaron a Jerusalem,<br>(2) diciendo: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el que ha nacido Rey\u00b0 de los jud\u00edos? Porque vimos su estrella en el oriente y vinimos a adorarlo&#8230;\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edici\u00f3n (Sociedad B\u00edblica Iberoamericana, Inc, 1999), Mt 2:1\u20132.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los siguientes comentarios son extraidos del comentario de Craig Evans (<sup>1<\/sup>&nbsp;Craig A. Evans, <a href=\"https:\/\/ref.ly\/logosres\/pbb:5feb81b58eeb44bc95f202b528f306b7?art=a_113andzerubbabelthefatherofabiud_eliakimandeliakimthefatherofazor&amp;off=2883&amp;ctx=as+the+%E2%80%9Cgood+god+of+~the+inhabited+world%2c\"><em>Mathew (New Cambridge Bible Comentary)<\/em><\/a>, s. f. &amp; el comentario de: <sup>1<\/sup>&nbsp;Craig S. Keener, <a href=\"https:\/\/ref.ly\/logosres\/pbb:6b40f5c6d4db4bbab0d6644500dbc2b7?art=a_excursussinagogas&amp;off=9582&amp;ctx=esiq.+R.+15%3a+14%2f15.%0a~6+.+Muchos+estudioso\"><em>Un Comentario sobre el evangelio de Mateo<\/em><\/a>, s. f.):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El relato de la infancia de Mateo invita a comparar la realeza de Jes\u00fas con la del t\u00edtere idumeo Herodes el Grande. El reinado de Jes\u00fas est\u00e1 enraizado en la profec\u00eda y tendr\u00e1 como resultado la salvaci\u00f3n de su pueblo. Esto contrasta fuertemente con la realeza ego\u00edsta de Herodes, cuyo gobierno tiene como resultado el terror y la muerte. El relato de la infancia, sobre todo en el cap\u00edtulo 2, prepara a los lectores para los relatos de la pasi\u00f3n y la resurrecci\u00f3n, en los que la realeza de Jes\u00fas volver\u00e1 a pasar a primer plano. 35 Despu\u00e9s de tomarse la molestia de narrar las inusuales circunstancias que rodearon la concepci\u00f3n de Jes\u00fas, es sorprendente que Mateo no diga nada sobre el nacimiento real de Jes\u00fas, aparte de la noticia m\u00e1s bien superficial de que \u00abJes\u00fas naci\u00f3 en Bel\u00e9n de Judea\u00bb (vs. 1). A diferencia de Lucas (cf. Lc 2,4), Mateo no prepara a sus lectores para el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n; simplemente afirma que ocurri\u00f3. M\u00e1s adelante, en Mt 2,4-6, se dar\u00e1 una explicaci\u00f3n (prof\u00e9tica). Sin embargo, el evangelista s\u00ed proporciona una referencia temporal, diciendo que el nacimiento de Jes\u00fas tuvo lugar \u00aben tiempos del rey Herodes\u00bb. Aunque \u00abel rey Herodes\u00bb podr\u00eda referirse al hijo del rey, Arquelao, que sucedi\u00f3 a su padre como etnarca de Judea y Samaria (gobern\u00f3 entre el 4 a.C. y el 6 d.C. y se menciona en Lc 1,5), 36 es probable que la referencia sea a Herodes el Grande, que gobern\u00f3 desde 37 a.C hasta su muerte en 4 a.C Herodes es llamado \u00abel grande\u00bb (ho megas) s\u00f3lo una vez por Josefo (Ant 18.130). Aunque sus hijos fueron llamados a veces \u00abrey\u00bb (por ejemplo, en Marcos 6:14, donde Antipas el tetrarca es llamado \u00abRey Herodes\u00bb), s\u00f3lo Herodes el Grande pose\u00eda oficialmente este t\u00edtulo, conferido a \u00e9l por el Senado Romano.La referencia al rey Herodes prepara el terreno para la historia de los \u00absabios de oriente\u00bb (vs.1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La NRSV (New Revised Standard Version) traduce el vers\u00edculo como \u00abhombres sabios\u00bb, pero puede que este no sea el sentido adecuado (como se discutir\u00e1 m\u00e1s adelante). Probablemente sea mejor utilizar el t\u00e9rmino magos (griego: magoi ). Estos hombres son probablemente magos (no en el sentido moderno de ilusionistas) o astr\u00f3nomos de la regi\u00f3n de Caldea, <strong>quiz\u00e1<\/strong> de vocaci\u00f3n sacerdotal. Como observadores de las estrellas y eruditos, o bien al servicio de los reyes (cf. Estrab\u00f3n, Geograf\u00eda 15.1.68; Jenofonte, Ciropaedia 8.1.23-24), se espera que observen y comprendan los fen\u00f3menos extra\u00f1os de los cielos.&nbsp;Los caldeos eran famosos en la antig\u00fcedad por la magia y la astrolog\u00eda (Arriano, Alexander 7.18.2,4 ; Satires 6.553-564 ; Fil\u00f3n, Sue\u00f1os 1.53; Or\u00e1culos Sibilinos 3.227)<strong>.&nbsp;<\/strong>Dado que los regalos que trajeron los magos son paralelos a los de Isa 60,3 y Sal 72,10-11, en los que los reyes traen regalos a Israel (v\u00e9ase el comentario a Mat 2:1), no es de extra\u00f1ar que surgiera la tradici\u00f3n de que los magos eran ellos mismos \u00abreyes\u00bb (como se ve, por ejemplo, en Ces\u00e1reo de Arl\u00e9s, Sermo [ PL 39.2018 ], pero matizado en Tertuliano, Contra Marci\u00f3n 3.13.8; v\u00e9ase tambi\u00e9n la referencia a Plinio en el comentario al v.2 ). Y, por supuesto, se hablaba de los magos como \u00absabios\u00bb (como se ve, por ejemplo, en Cris\u00f3stomo, Mat. Hom 7.3 [ PG 57.75-76]: \u00absabios de lo alto\u00bb). En una inscripci\u00f3n, procedente de Capadocia y tal vez del siglo III, se habla de \u00abconvertirse en mago\u00bb, es decir, de asumir el oficio de mago.38<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los int\u00e9rpretes modernos tambi\u00e9n se han preguntado por la identidad y la vocaci\u00f3n de los tres magos. 39 Se ha investigado el trasfondo caldeo y persa. 40 Recientemente se ha cuestionado la suposici\u00f3n de que los magos eran gentiles; tal vez habr\u00eda que entenderlos como jud\u00edos. 41 De hecho, la costumbre de llamar a estos hombres \u00absabios\u00bb ha sido cuestionada recientemente. Se ha argumentado que se trata de una visi\u00f3n m\u00e1s o menos moderna, en la que los magos son retratados como una especie de eruditos, cuya erudici\u00f3n les lleva con raz\u00f3n a buscar al Mes\u00edas. Sin embargo, los lectores de Mateo, especialmente los que eran jud\u00edos, habr\u00edan visto a los magos con recelo y habr\u00edan tenido poca consideraci\u00f3n por sus conocimientos m\u00e1gicos. De hecho, el odiado Balaam, considerado en su momento como el archienemigo del pueblo jud\u00edo, era considerado un mago (cf. Fil\u00f3n, Mois\u00e9s 1.276). La visita de los magos debe entenderse como el viaje de hombres \u201cignorantes\u201d en busca de la sabidur\u00eda que s\u00f3lo puede provenir del Mes\u00edas de Israel y del Hijo de Dios (cf. Mt 11,28-30). Asimismo, los magos no deben ser considerados como reyes. 42<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los magos preguntan d\u00f3nde pueden encontrar al reci\u00e9n nacido \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb (v. 2). El t\u00edtulo \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb es la designaci\u00f3n romana del monarca de Israel y se aplic\u00f3 a Herodes el Grande, nombrado como tal por el Senado romano en el a\u00f1o 40 a.C., por recomendaci\u00f3n del amigo de Herodes, Marco Antonio (v\u00e9ase Josefo, J.W . 1.282). 43 A lo largo de los escritos de Josefo, Herodes es llamado regularmente \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb. Ser\u00eda natural que los magos visitantes se refirieran al sucesor de Herodes con este t\u00edtulo. No hay raz\u00f3n para pensar que los magos vieran esto como algo controvertido o como una amenaza para el propio Herodes. El hecho de que Herodes tuviera que convocar a los magos (v. 7) habr\u00eda dejado claro a los visitantes que este rey de los jud\u00edos reci\u00e9n nacido no era \u00e9l mismo hijo del rey anciano y enfermo. El estado ca\u00f3tico e incierto de la sucesi\u00f3n de Herodes seguramente desempe\u00f1\u00f3 un papel en el desarrollo y la transmisi\u00f3n de la historia del nacimiento de Jes\u00fas y los peligros que conlleva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los magos explican que han visto \u00absu estrella al salir\u00bb ( v. 2 ). Los nacimientos (y las muertes) de los grandes hombres se auguraban a menudo por la aparici\u00f3n de una estrella (como en el caso de Alejandro Magno, Julio C\u00e9sar y otros). 44 La estrella a la que se refieren los magos est\u00e1 seguramente relacionada de alg\u00fan modo con la profec\u00eda de N\u00fam 24,17: \u00abLo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca &#8211; una estrella saldr\u00e1 de Jacob, y un cetro se alzar\u00e1 de Israel; aplastar\u00e1 las tierras fronterizas de Moab, y el territorio de todos los setitas.\u00bb En la par\u00e1frasis aramea, este pasaje se entiende en un sentido expl\u00edcitamente mesi\u00e1nico: \u00abLo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no est\u00e1 cerca. Cuando gobierne el rey fuerte de los de la casa de Jacob, y sea ungido el Mes\u00edas y la vara fuerte de Israel&#8230;\u00bb (Sal.-Jonathan; cf. Onqelos y Neofiti). La antig\u00fcedad de esta tradici\u00f3n est\u00e1 atestiguada por los Rollos del Mar Muerto (cf. CD 7:18-8:1 [= 4Q266 frag. 3, col. iii, l\u00edneas 20-23; 4Q269 frag. 5, l\u00edneas 3-4]; 1QSb 5:27; 1QM 11:6-7; 4Q175 1:9-13). Con toda probabilidad, es a N\u00fam 24:17 a lo que tambi\u00e9n se refiere Josefo cuando dice que fue un \u00abor\u00e1culo ambiguo\u00bb lo que m\u00e1s que nada incit\u00f3 a sus compatriotas a rebelarse contra la autoridad romana (Josefo, J.W . 6.312-13), un or\u00e1culo que se cree que se cumpli\u00f3 por una estrella o cometa, \u00abparecido a una espada\u00bb, visto en el cielo sobre Jerusal\u00e9n ( J.W . 6.289). 45<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los astr\u00f3nomos modernos nos dicen que hubo fen\u00f3menos celestes que podr\u00edan haber tenido alg\u00fan significado para los jud\u00edos y otras personas del Oriente Medio de la antig\u00fcedad tard\u00eda: una alineaci\u00f3n de J\u00fapiter y Saturno en el a\u00f1o 7 a.C. habr\u00eda creado una estrella de brillo inusual, y una alineaci\u00f3n de Venus y Saturno en el a\u00f1o 3 a.C. habr\u00eda hecho lo mismo; tambi\u00e9n se han sugerido otras alineaciones y configuraciones en los a\u00f1os 3 y 2 a.C. 46 Es posible que haya habido un fen\u00f3meno celestial de un tipo u otro, pero las interpretaciones astron\u00f3micas no pueden explicar en \u00faltima instancia el texto de Mateo. En la \u00e9poca del evangelista, las estrellas se consideraban seres vivos. 47 A esto se refer\u00eda Tatiano en el siglo II cuando hablaba de un \u00abesp\u00edritu en las estrellas, esp\u00edritu en los \u00e1ngeles&#8230; esp\u00edritu en los humanos, esp\u00edritu en los animales\u00bb ( Oratio ad Graecos 12.4). 48 Esta interpretaci\u00f3n se ve tambi\u00e9n en Fil\u00f3n, el fil\u00f3sofo e int\u00e9rprete jud\u00edo, que vivi\u00f3 un siglo antes: \u00ablas estrellas&#8230; son criaturas vivas\u00bb ( Plant . 12); \u00ablas estrellas son almas divinas\u00bb ( Gig . 8); y \u00ablos cuerpos celestes&#8230; criaturas vivas dotadas de mente\u00bb ( Opif . 73). La misma idea se encuentra en los Papiros M\u00e1gicos: \u00ab[Una estrella] descender\u00e1 y se detendr\u00e1 en medio de la azotea, y cuando la estrella [se haya disuelto] ante tus ojos, contemplar\u00e1s un \u00e1ngel al que has convocado y que ha sido enviado\u00bb ( PGM I.74-77). Muchos textos describen a los \u00e1ngeles como una luz brillante (por ejemplo, 2 Cor 11:14; T. Job 3:1; 4:1; 1QS 3:20; 1QM 13:9-10; Jos\u00e9 y Asenet 14:1-7). En consecuencia, no debe sorprendernos que el Evangelio ap\u00f3crifo \u00e1rabe del Salvador diga que \u00abse les apareci\u00f3 [es decir, a los magos] un \u00e1ngel en forma de estrella que los hab\u00eda guiado en su viaje; y se fueron siguiendo la gu\u00eda de su luz\u00bb. 49 Tambi\u00e9n dice Teofilacto: \u00abCuando oig\u00e1is \u00abestrella\u00bb, no pens\u00e9is que era una estrella como las que vemos, sino un poder divino y ang\u00e9lico que apareci\u00f3 en forma de estrella&#8230; la estrella era un poder ang\u00e9lico\u00bb. 50 La decisi\u00f3n del Segundo Concilio de Constantinopla en 553 de que la creencia de que el sol, la luna y las estrellas son seres vivos es una herej\u00eda desaconsej\u00f3 interpretar la estrella de los magos como un \u00e1ngel. 51&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos piensan que Jes\u00fas pudo haber nacido en la primavera; sin embargo, otros han sugerido el oto\u00f1o. Las inferencias basadas en el momento en que los pastores cuidaban a sus ovejas en el campo son poco convincentes y, en cualquier caso, se trata de un detalle tomado de Lucas. No hay ning\u00fan argumento convincente que se oponga a una fecha de mediados de invierno. 52 Teniendo en cuenta todo esto, probablemente siga siendo mejor pensar que Jes\u00fas naci\u00f3 en el a\u00f1o 5 a.C. o en torno a \u00e9l, no mucho antes de la muerte de Herodes el Grande. 53&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los magos afirman que \u00abhan venido a rendirle homenaje\u00bb ( v. 2 ). La palabra griega subyacente se traduce a veces como \u00abadorar\u00bb (como en la RSV), pero proskunesai tambi\u00e9n significa \u00abrendir homenaje\u00bb, que es lo que significa aqu\u00ed. Los magos no pretenden adorar a Jes\u00fas como si fuera Dios, sino mostrarle el respeto debido a un gran rey. Por supuesto, los lectores originales de Mateo pueden haber conjeturado que los magos sab\u00edan m\u00e1s que las personas ordinarias y, por tanto, pueden haber reconocido con raz\u00f3n en el ni\u00f1o Jes\u00fas la presencia de Dios mismo (cf. Mt 1,23; 2,15). Tambi\u00e9n se piensa en las palabras de Tiridates, rey de Armenia, que viaj\u00f3 desde el este para presentar sus respetos al C\u00e9sar (es decir, Ner\u00f3n, hacia el a\u00f1o 60 d.C.): \u00abHe venido a ti, mi dios, para rendirte homenaje\u00bb (Plinio, Historia Natural 30.6.16-17). 54<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Herodes se enter\u00f3 del prop\u00f3sito de la visita de los magos, \u00abse asust\u00f3\u00bb ( v. 3 ). Y cuando Herodes se asust\u00f3, tambi\u00e9n lo hicieron todos los dem\u00e1s. Herodes era muy posesivo en cuanto a su trono, y en sus a\u00f1os de decadencia se hab\u00eda vuelto paranoico, lo que a veces le llevaba a cometer terribles actos de violencia (como su plan de hacer matar a varios ciudadanos prominentes en el momento de su muerte, garantizando as\u00ed que el d\u00eda de su muerte no se celebrara; v\u00e9ase Josefo, Ant . 17.180-81). Esperando saber m\u00e1s, Herodes convoc\u00f3 a \u00abtodos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo\u00bb ( v. 4 ). Es decir, Herodes reuni\u00f3 a todas las autoridades religiosas, aquellas que conocer\u00edan el contenido de las Escrituras y la literatura relacionada y c\u00f3mo deb\u00edan interpretarse. Es probable que el sumo sacerdote jud\u00edo, junto con los sacerdotes gobernantes, asesorara a las autoridades seculares, incluidos los gobernadores romanos. Uno piensa en Teudas, que convoc\u00f3 a los pobres para que se reunieran con \u00e9l en el Jord\u00e1n, cuyas aguas se separar\u00edan a su orden (Josefo, Ant . 20.97-98), o en el jud\u00edo de Egipto que persuadi\u00f3 a muchos para que se unieran a \u00e9l en la cima del Monte de los Olivos, donde prometi\u00f3 que ver\u00edan derrumbarse los muros de Jerusal\u00e9n (Josefo, Ant . 20.169-70), o el profeta samaritano de la renovaci\u00f3n que afirm\u00f3 saber d\u00f3nde se pod\u00edan encontrar los vasos del templo samaritano destruido hace tiempo (Josefo, Ant . 18.85-87). En todos los casos, las autoridades romanas parecen comprender la importancia de estos supuestos profetas. Sab\u00edan lo que ocurr\u00eda porque \u00ablos principales sacerdotes y los escribas del pueblo\u00bb les informaron. Herodes \u00ables pregunt\u00f3 d\u00f3nde iba a nacer el Mes\u00edas\u00bb ( v. 4 ). La profec\u00eda de que el Mes\u00edas nacer\u00eda en una ciudad concreta tiene su paralelo en una profec\u00eda que se dice que presagiaba el nacimiento de Augusto: \u00abAntiguamente, cuando una parte de la muralla de Velitrae fue alcanzada por un rayo, se predijo que un ciudadano de esa ciudad gobernar\u00eda un d\u00eda el mundo&#8230; por fin, mucho tiempo despu\u00e9s, el acontecimiento demostr\u00f3 que el presagio hab\u00eda predicho el gobierno de Augusto\u00bb (Suetonio, Augusto 94). Por supuesto, la pregunta de Herodes proporciona a Mateo la oportunidad de subrayar la profec\u00eda de Bel\u00e9n y su cumplimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sacerdotes y escribas gobernantes responden a la pregunta de Herodes, explicando que el Mes\u00edas ha de nacer \u00aben Bel\u00e9n de Judea, porque as\u00ed lo ha escrito el profeta\u00bb ( v. 5 ). Se identifica a Bel\u00e9n \u00abde Judea\u00bb, para no confundirla con Bel\u00e9n de Galilea, a unas seis millas al oeste de Nazaret. Como Jes\u00fas creci\u00f3 en Galilea, algunos pueden haber pensado en el Bel\u00e9n equivocado. Los escribas explican a Herodes que el lugar de nacimiento del rey de Israel es Bel\u00e9n porque as\u00ed \u00ablo ha escrito el profeta\u00bb. Hablar de algo escrito por un profeta o en un libro de un profeta concreto es habitual en Qumr\u00e1n (por ejemplo, 4Q174 3:15, \u00abcomo est\u00e1 escrito en el libro del profeta Isa\u00edas\u00bb; 3:16, \u00abest\u00e1 escrito en el libro del profeta Ezequiel\u00bb; 4:3, \u00abest\u00e1 escrito en el libro del profeta Daniel\u00bb; 4Q177 1:2, 5, 6, 9; 2:13; 4Q265 frag. 1 l\u00ednea 3; 4Q285 frag. 4 l\u00ednea 3; frag. 7 l\u00ednea 1). A diferencia de las profec\u00edas \u00abcumplidas\u00bb en Mt 1,22-23 (Is 7,14) o 2,15 (Os 11,1), la profec\u00eda de Mic 5,2 se ha cumplido en un sentido m\u00e1s convencional. No obstante, sigue habiendo un elemento de tipolog\u00eda en el sentido de que est\u00e1 presente un modelo de salvaci\u00f3n: Dios salv\u00f3 a Israel hace mucho tiempo resucitando a David de Bel\u00e9n de Judea; lo ha vuelto a hacer resucitando a su Mes\u00edas, el hijo de David, de \u00abBel\u00e9n de Judea\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cita que los sacerdotes y escribas gobernantes recitan a Herodes ( v. 6) no concuerda exactamente ni con el hebreo ni con el griego. Adem\u00e1s, la cita es una combinaci\u00f3n de Miq 5:2 (\u00abPero t\u00fa, Bel\u00e9n de Efrata, que eres uno de los peque\u00f1os clanes de Jud\u00e1, de ti saldr\u00e1 el que ha de gobernar en Israel\u00bb) y 2 Sam 5:2b (\u00abT\u00fa ser\u00e1s el pastor de mi pueblo Israel, t\u00fa ser\u00e1s el gobernante de Israel\u00bb). 55 El Targum entiende al gobernante real en t\u00e9rminos mesi\u00e1nicos. El hebreo \u00abde ti saldr\u00e1 el que ha de gobernar en Israel\u00bb se traduce en arameo como \u00abde ti saldr\u00e1 ante m\u00ed el Mes\u00edas, para ejercer el dominio sobre Israel\u00bb. Una de las tareas del Mes\u00edas esperado era pastorear a su pueblo, que a veces es comparado con \u00abovejas que no tienen pastor\u00bb (cf. Nm 27,17; 1 R 22,17; 2 Cr 18,16; Zac 10,2; Mc 6,34; Jn 10). No es inveros\u00edmil que Herodes consultara con los magos visitantes. O\u00edmos que los funcionarios romanos recib\u00edan a los magos (por ejemplo, Di\u00f3 Casio, Historia Romana 63.1.7; Suetonio, Ner\u00f3n 13). Herodes llama a los magos \u00aben secreto\u00bb ( v. 7a ) porque no quiere alertar a los sacerdotes y escribas gobernantes. Lo \u00faltimo que quiere el impopular monarca es que sus s\u00fabditos, que le odian, se enteren de la existencia de un rival. Herodes desea saber de los magos \u00abla hora exacta en que apareci\u00f3 la estrella\u00bb ( v. 7b ). Al saber cu\u00e1ndo \u00abhab\u00eda aparecido la estrella\u00bb, Herodes puede calcular la fecha aproximada del nacimiento del ni\u00f1o \u00abnacido rey de los jud\u00edos\u00bb. Para ir sobre seguro, Herodes decide matar a los varones de dos a\u00f1os o menos (Mateo 2:16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Herodes \u00ablos envi\u00f3 a Bel\u00e9n\u00bb ( v. 8a ) debido a lo que hab\u00eda aprendido de los sacerdotes y escribas gobernantes en Mateo 2:4-6. Herodes, por supuesto, no tiene intenci\u00f3n de buscar al ni\u00f1o para \u00abrendirle homenaje\u00bb ( v. 8b ); tiene otros planes. Los magos hacen lo que Herodes les pide. La estrella se adelant\u00f3 a ellos \u00abhasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el ni\u00f1o\u00bb ( v. 9 ). La idea de que la estrella \u00abse detuvo [literalmente se par\u00f3] sobre\u00bb el lugar donde estaba Jes\u00fas tiene un paralelo formal en la descripci\u00f3n que hace Josefo de la estrella que \u00abse par\u00f3 sobre la ciudad\u00bb de Jerusal\u00e9n ( J.W . 6.289). Josefo y Mateo utilizan las mismas o similares palabras para \u00abestrella\u00bb ( astron\/aster ) y \u00abse par\u00f3\u00bb ( histemi ). 56 Cuando los magos encontraron a Jes\u00fas y a sus padres, \u00able ofrecieron regalos de oro, incienso y mirra\u00bb ( v. 11 ). Los int\u00e9rpretes han propuesto un significado simb\u00f3lico para estos regalos. El paralelismo es con los regalos que recibieron los monarcas de Israel en el pasado; por ejemplo, \u00abQue los reyes de Tarsis y de las islas le rindan tributo [ dora ]; que los reyes de Sab\u00e1 y de Seba le traigan regalos [ dora ]. Que todos los reyes se postren ante \u00e9l, que todas las naciones le sirvan\u00bb (Sal 72,10-11 [LXX: 71,10-11]), o \u00abLas naciones acudir\u00e1n a tu luz, y los reyes al resplandor de tu aurora.&nbsp;. . . La riqueza de las naciones vendr\u00e1 a ti.&nbsp;. . . Una multitud de camellos te cubrir\u00e1, los j\u00f3venes camellos de Madi\u00e1n y Ef\u00e1; vendr\u00e1n todos los de Sab\u00e1. Traer\u00e1n oro e incienso, y proclamar\u00e1n la alabanza del Se\u00f1or\u00bb (Isa 60:3, 5, 6). En la par\u00e1frasis aramea, este pasaje de Isa\u00edas prev\u00e9 el regreso de los exiliados de Israel en los \u00faltimos d\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas alusiones implican que todos los reyes reconocer\u00e1n la autoridad suprema del Mes\u00edas de Israel, Jes\u00fas nacido en Bel\u00e9n. Los magos escapan de la astucia y la ira de Herodes, \u00abhabiendo sido advertidos en sue\u00f1os de que no volvieran a Herodes\u00bb ( v. 12 ). De vez en cuando, los seres humanos son advertidos o instruidos en sue\u00f1os. Por ejemplo, en una historia ap\u00f3crifa, Abraham es advertido por Dios en un sue\u00f1o (ver 1QapGen 19:14-23). En la narraci\u00f3n de Mateo, Jos\u00e9, prometido a Mar\u00eda, pero irritado por su inesperado embarazo, ya ha sido instruido en un sue\u00f1o (Mateo 1:20). M\u00e1s adelante, en el relato de la infancia, Jos\u00e9 volver\u00e1 a ser instruido en sue\u00f1os (Mt 2:13, 19, 22). Uno se pregunta si Mateo vio una comparaci\u00f3n entre el patriarca Jos\u00e9, que so\u00f1\u00f3 e interpret\u00f3 sue\u00f1os (cf. Gn 37:5-10; 40:9-13, 16-19; 41:1-36). Por supuesto, durante la Pasi\u00f3n ser\u00e1 la esposa de Pilato la que reciba una especie de advertencia en un sue\u00f1o (Mt 27,19). Los magos escapan de Herodes, pero su b\u00fasqueda del rey de los jud\u00edos tendr\u00e1 consecuencias tr\u00e1gicas, pues Herodes, el monarca vengativo moribundo, tambi\u00e9n ha sido advertido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">______________________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">35 D. R. Bauer, \u00abThe Kingship of Jesus in the Matthean Infancy Narrative: A Literary Analysis\u00bb, CBQ 57 (1995): 306-23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">36 Como sostiene M. D. Smith, \u00abOf Jesus and Quirinius\u00bb, CBQ 62 (2000): 278-93. Smith sostiene que la \u00fanica fecha firme sde la administraci\u00f3n de Cirenio es posterior al a\u00f1o 6 d.C., cuando Arquelao fue destituido. Mateo desea que \u00abHerodes\u00bb se entienda como Herodes el Grande (que notoriamente ejecut\u00f3 a tres de sus hijos en su vida posterior y orden\u00f3 la ejecuci\u00f3n de jud\u00edos populares a su muerte) para facilitar una comparaci\u00f3n tipol\u00f3gica con la historia del Fara\u00f3n, cuya matanza de los infantes hebreos constituy\u00f3 una grave amenaza para Mois\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">37 El t\u00edtulo ser\u00eda conferido posteriormente a su nieto Julio Agripa I en 41 A.D.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">38 \u00c9. Lipinski, Studies in Aramaic Inscriptions and Onomastics (2 vols., Orientalia Lovaniensia Analecta 1, 57; Leuven: Peeters y Leuven University Press, 1975-1994), 1:173-84. La inscripci\u00f3n en griego dice: \u00abSagarios, [hijo] de Maipharnes, comandante de Ariaramneia, se convirti\u00f3 en magus [ emageuse ] de Mitra\u00bb. Para una docta revisi\u00f3n de la documentaci\u00f3n antigua, v\u00e9ase J. Bidez y F. Cumont, Les mages hell \u00e9 nis \u00e9s: Zoroastre, Ostan\u00e8s, et Hystaspe d&#8217;apr\u00e8s la tradition grecque (2 vols., Par\u00eds: Soci\u00e9t\u00e9 d&#8217;\u00c9ditions \u00abLes belles lettres\u00bb, 1938). Para una reciente estudio que se centra en la historia de los magos en Mateo, v\u00e9ase R. D. Kotansky, \u00abThe Star of the Magi: Lore and Science in Ancient Zoroastrianism, the Greek Magical Papyri, and &#8216;St. Matthew&#8217;s Gospel'\u00bb, Annali di storia dell&#8217;esegesi 24 (2007): 379-421.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">39 H. J. Richards, \u00abLos Reyes Magos (Mt. II.1-12)\u00bb, Scripture 8 (1956): 23-28; J. E. Bruns, \u00abThe Magi Episode in Matthew 2\u00bb, CBQ 23 (1961): 51-54; E. M. Yamauchi, \u00abThe Episode of the Magi\u00bb, en J. Vardaman y E. M. Yamauchi (eds.), Chronos, Kairos, Christos: Nativity and Chronological Studies Presented to Jack Finegan (Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1989), 15-39.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">40 A. Hultg\u00e5rd, \u00abThe Magi and the Star: The Persian Background in Texts and Iconography\u00bb, en P. Schalk y M. Stausberg (eds.), \u00abBeing Religious and Living through the Eyes\u00bb: Studies in Religious Iconography and Iconology (Uppsala: Biblioteca de la Universidad de Uppsala, 1998), 215-25. V\u00e9ase tambi\u00e9n el interesante enfoque comparativo en R. D. Aus, Barabbas and Esther and Other Studies in the Judaic Illumination of Earliest Christianity (South Florida Studies in the History of Judaism 54; Atlanta: Scholars Press, 1992), 95-111.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">41 D. C. Sim, \u00abLos Reyes Magos: \u00bfgentiles o jud\u00edos?\u00bb Hervormde Teologiese Studies 55 (1999): 980-1000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">42 Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre esta l\u00ednea de interpretaci\u00f3n, v\u00e9ase M. A. Powell, \u00abThe Magi as Wise Men: Reexaminando una suposici\u00f3n b\u00e1sica\u00bb, NTS 46 (2000): 1-20; M. A. Powell, \u00abThe Magi as Kings: Una aventura en la cr\u00edtica de respuesta al lector\u00bb, CBQ 62 (2000): 459-80. Powell sugiere que los magos de la narraci\u00f3n infantil mateana no son reyes, sino representantes de reyes, que reconocen en el Mes\u00edas reci\u00e9n nacido al verdadero rey. Del mismo modo, v\u00e9ase J. A. Gibbs, Matthew 1:1-11:1 (2006), 125.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">43 Roma y s\u00f3lo Roma otorg\u00f3 el t\u00edtulo y el cargo de \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb al gobierno de Israel en el per\u00edodo romano. Otros aspirantes a reyes de los jud\u00edos, ya sea el \u00faltimo pr\u00edncipe asmoneo, Ant\u00edgono (Di\u00f3 Casio, Historia Romana 49.22.6), o el galileo Jes\u00fas de Nazaret (Mateo 27:26), fueron azotados y crucificados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">44 Para una discusi\u00f3n y m\u00e1s ejemplos, v\u00e9ase R. A. Rosenberg, \u00abThe &#8216;Star&#8217; of the Messiah Reconsidered\u00bb, Bib 53 (1972): 105-9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">45 T. Nicklas, \u00abBalaam y la estrella de los Reyes Magos\u00bb, en G. H. van Kooten y J. van Ruiten (eds.), The Prestige of the Pagan Prophet Balaam in Judaism, Early Christianity and Islam (Themes in Biblical Narrative 11; Leiden: Brill, 2008), 233-46.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">46 V\u00e9ase K. Ferrari-D&#8217;Occhieppo, \u00abThe Star of the Magi and Babylonian Astronomy\u00bb, en J. Vardaman y E. M. Yamauchi (eds.), Chronos, Kairos, Christos (1989), 41-53.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">47 D. C. Allison, Jr., Studies in Matthew: Interpretation Past and Present (Grand Rapids, MI: Baker Academic, 2005), 17-41.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">48 Para el texto griego y la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s, v\u00e9ase M. Whittaker, Tatian: Oratio ad Graecos and Fragments (Oxford: Clarendon Press, 1982), 24-25.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">49 Evangelio \u00e1rabe del Salvador \u00a77; cf. ANF 8:406; Allison, Studies in Matthew (2005), 29.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">50 Com. Mateo sobre Mateo 2:1-12; PG 123:161.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">51 Allison, Studies in Matthew (2005), 31.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">52 Seg\u00fan m. Sheqalim 7:4, el ganado sal\u00eda a pastar (desde Jerusal\u00e9n hasta Bel\u00e9n) durante todo el a\u00f1o, incluidos los meses de invierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">53 Para una discusi\u00f3n detallada, v\u00e9ase H. W. Hoehner, Chronological Aspects of the Life of Christ (Grand Rapids, MI: Zondervan, 1977), 11-27.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">54 Plinio tambi\u00e9n se refiere a Tiridates y su compa\u00f1\u00eda como magos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">55 Para una discusi\u00f3n detallada del texto de la cita, v\u00e9ase R. H. Gundry, The Use of the Old Testament in St. Matthew&#8217;s Gospel with Special Reference to the Messianic Hope (NovTSup 18; Leiden: Brill, 1967), 91-93; A. J. Petrotta, \u00abA Closer Look at Matt 2:6 and Its Old Testament Sources\u00bb, JETS 28 (1985): 47-52; D. A. Hagner, Matthew (WBC 33; 2 vols., Dallas: Word, 1993-1995), 1:28-29.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">56 \u00abY los magos salieron. Y he aqu\u00ed que la estrella que vieron en el oriente iba delante de ellos hasta que entraron en la cueva, y se par\u00f3 sobre la cabecera de la cueva. Y los magos vieron al ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre\u00bb ( Protevangelio de Santiago 21:3). En algunos manuscritos se lee \u00ab. . . se par\u00f3 sobre la cabeza del ni\u00f1o. . .\u00bb, muy similar a la variante del C\u00f3dice D: \u00ab[la estrella] se par\u00f3 sobre el ni\u00f1o\u00bb, en lugar de \u00ab[la estrella] se par\u00f3 sobre el lugar donde estaba el ni\u00f1o\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup>&nbsp;Craig A. Evans, <a href=\"https:\/\/ref.ly\/logosres\/pbb:5feb81b58eeb44bc95f202b528f306b7?art=a_113andzerubbabelthefatherofabiud_eliakimandeliakimthefatherofazor&amp;off=2883&amp;ctx=as+the+%E2%80%9Cgood+god+of+~the+inhabited+world%2c\"><em>Mathew (New Cambridge Bible Comentary)<\/em><\/a>, s. f.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos consideran que el pasaje es sustancialmente fiable desde el punto de vista hist\u00f3rico, dejando la carga de la prueba a los interrogadores (Hagner 1993: 25); otros dudan incluso del nacimiento en Bel\u00e9n (p. ej, Meier 1991a: 216), a pesar de su atestaci\u00f3n en los dos Evangelios con narraciones de la infancia, as\u00ed como de los ecos (posiblemente derivados) en las primeras disputas rab\u00ednicas (Herford 1966: 253-55).70 El m\u00e9todo de Mateo en otros lugares nos lleva a aceptar su dependencia de la sustancia de su fuente; su fuente, sin embargo, no est\u00e1 disponible para un examen hist\u00f3rico m\u00e1s detallado.71<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La identidad de los Reyes Magos puede apoyar la fiabilidad esencial de la narraci\u00f3n: dada la atracci\u00f3n desenfrenada por la astrolog\u00eda en su cultura y la pol\u00e9mica oficial jud\u00eda contra ella, Mateo y su iglesia jud\u00eda probablemente no habr\u00edan inventado la historia de los Reyes Magos que creyeron en Jes\u00fas (v\u00e9ase Davies 1966b: 12), aunque podr\u00edan hacer buen uso de una historia preexistente. Dada su probable precocidad, lo m\u00e1s probable es que el relato conserve un n\u00facleo hist\u00f3rico; pero al no disponer de suficientes pruebas hist\u00f3ricas para ofrecer un juicio m\u00e1s amplio, me centrar\u00e9 principalmente en la teolog\u00eda de la narraci\u00f3n, que es el centro de atenci\u00f3n de Mateo en cualquier caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Mateo desaf\u00eda los prejuicios contra los paganos (Mat 2:1-2). Esta narraci\u00f3n se ajusta al tema de Mateo sobre la misi\u00f3n de los gentiles (por ejemplo, Mat 1:3, 5-6; 3:9; 4:15; 8:10-12, 28). El primer relato despu\u00e9s del nacimiento de Jes\u00fas se abre con unos Magos que han viajado una larga distancia para ofrecer homenaje a un nuevo rey nacido en Judea. Los l\u00edderes de algunos reinos sol\u00edan enviar representantes oficiales para felicitar a los nuevos l\u00edderes de otros reinos (p. ej., Jos. Guerra 2.309; 4.498-501; Hechos 25:13).72 Los Magos entran en Jerusal\u00e9n con una caravana lo suficientemente grande como para atraer la atenci\u00f3n de la ciudad (2:3; cf. Rut 1:19) y para mantenerlos con comodidad durante el largo viaje desde Oriente (cf. 2:16). (Las caravanas normalmente proporcionaban protecci\u00f3n contra los ladrones y los esp\u00edritus malignos, especialmente por la noche; v\u00e9ase, por ejemplo, t. &#8216;Abod. Zar. 1:16.) Los Magos debieron suponer que encontrar\u00edan al rey reci\u00e9n nacido en el palacio de Herodes en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Los Reyes Magos eran astr\u00f3logos persas, y no es inveros\u00edmil que respondieran a los fen\u00f3menos celestes de la manera que describe el texto (A. B. Bruce 1979: 1:71; Allen 1977: 14).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Excurso sobre los Magos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contra de algunas propuestas alternativas poco probables,73 la mayor\u00eda de los estudiosos reconocen que estos Magos<strong> pertenec\u00edan a una casta sacerdotal de astr\u00f3logos orientales<\/strong>.74 En la mayor\u00eda de los relatos los Magos proceden de Persia o Babilonia (por ejemplo, Cic. De Leg. 2.10.26; Philo Spec. 3.100; Prob. 74; Dio Chrys. Or. 36; Lucian Runaways 8; Diog. Laert. 8.1.3; Char. Chaer. 5.9.4; Philost. VA. 1.24).75<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los caldeos o persas eran conocidos por la <strong>adivinaci\u00f3n<\/strong> (Apul. Metam. 2.12; Arrian Alex. 7.18.2, 4) y la <strong>astrolog\u00eda<\/strong> (Diod. Sic. 1.81.6; 2.31.8; Juv. Sat. 6.553-64; Aul. Gel. 1.9.6; 14.1; Philo Dreams 1.53; Sib. Or. 3.227; Pesiq. R. 14:8) y los griegos y romanos asociaban regularmente a los magos caldeos con <strong>poderes m\u00e1gicos<\/strong> (Char. Chaer. 5.9.4), <strong>predicci\u00f3n del futuro<\/strong> (Marc. Aur. Med. 3.3.1; Arrian Alex. 7.16.5),<strong> interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os<\/strong> (Herod. Hist. 1.107, 127; 7.12-19; cf. Jos. Ant. 10.195-203; Cic. Divin. 1.46), <strong>o la sabidur\u00eda especialmente considerada<\/strong> (Diog. Laert. 8.1.3; 9.11.61; Dio Chrys. Or. 36.38-48; Lucian Runaways 8; cf. Cic. De Leg. 2.10.26; Philo Prob. 74; Spec. 3.100; Philost. V.A. 1.24).76 <strong>Se sabe que los funcionarios romanos recib\u00edan a los magos con honores<\/strong> (Albright y Mann 1971: 14; Schweizer 1975: 37), <strong>y Herodes era t\u00edpicamente generoso con las ciudades pagana<\/strong>s (v\u00e9ase Josefo 1982: 90-93). Una estrella supuestamente gui\u00f3 a Eneas hasta el lugar donde iba a fundar Roma (Virg. Aen. 2.694; Hagner 1993: 25), y una diosa hizo que un rastro de luz o fuego celestial guiara a los argonautas mientras lo necesitaran (Ap. Rhod. 294-97, 301-2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea cual sea el compromiso religioso de estos Magos, el p\u00fablico de Mateo probablemente recordar\u00eda a los Magos de su traducci\u00f3n griega del AT: eran los enemigos de Daniel, a quienes las narraciones de Daniel retratan bajo una luz negativa como paganos ego\u00edstas, incompetentes y brutales (cf. Dan. 2:2, 10). Esto es a\u00fan m\u00e1s claro en algunas versiones griegas posteriores del Antiguo Testamento (Teodoci\u00f3n: Dan 1:20; 2:2, 10, 27; 4:7; 5:7, 11, 15; Aquila: Deut 18:11; 1 Sam 28:3, 7-9; 2 Re 21:6; 23:24; Is 29:4); v\u00e9ase tambi\u00e9n Josefo Ant. 10.195-203. Aqu\u00ed un grupo de personas que formaban parte de la corte del gobernante persa, cuya funci\u00f3n inclu\u00eda honrar su reinado (\u00abrey de reyes\u00bb, Suet. Cal\u00edgula 5; Plut. Pompeyo 38.2; Arriano Alex. 6.29.11; Deissmann 1978: 363), honran en cambio a Jes\u00fas (Horsley 1993a: 58-59).77<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin condonar la astrolog\u00eda, la narraci\u00f3n de Mateo desaf\u00eda los prejuicios de su audiencia contra los extra\u00f1os a su fe (cf. tambi\u00e9n 8:5-13; 15:21-28): incluso el m\u00e1s pagano de los paganos puede responder a Jes\u00fas si se le da la oportunidad (cf. Jon\u00e1s 1:13-16; 3:6-4:1, 10-11). Para un evento especial en la historia, el Dios que gobierna los cielos eligi\u00f3 revelarse donde los paganos estaban mirando (cf. Hechos 19:12, 15-20; A. B. Bruce 1979: 1:70). Sin embargo, incluso una orientaci\u00f3n sobrenatural como la de la estrella s\u00f3lo puede llevar a los astr\u00f3logos hasta cierto punto; para obtener una direcci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica deben preguntar a los l\u00edderes de Jerusal\u00e9n d\u00f3nde va a nacer el rey (Mat 2:2). Es decir, su revelaci\u00f3n celestial era s\u00f3lo parcial; finalmente deben someterse a la revelaci\u00f3n de Dios en las Escrituras, conservadas por el pueblo jud\u00edo (cf. Meier 1980: 11).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mateo cuestiona los prejuicios que acomodan injustamente el poder pol\u00edtico (Mat 2:3, 7-8). Las cuestiones impl\u00edcitas en este pasaje no son meramente \u00e9tnicas; tambi\u00e9n abordan la estratificaci\u00f3n social. Los magos desempe\u00f1aban un papel pol\u00edtico importante en Persia (Horsley 1993a: 53-54), pero probablemente \u00e9sta no ser\u00eda su caracter\u00edstica m\u00e1s evidente para el p\u00fablico de Mateo.78 Por el contrario, muchos recordar\u00edan a Herodes como un rey-cliente de los romanos (Horsley 1993a: 40-44); si Persio Sat. 5.180 se refiere a Herodes el Grande (as\u00ed LCL 386-87n.4), el poder de Herodes se recordaba hasta Roma en la segunda mitad del siglo I. <strong>Los impuestos opresivos y la tiran\u00eda de Herodes<\/strong> (Horsley 1993a: 44-45) <strong>hab\u00edan invitado a la resistencia, por lo que se anhelaba la llegada del leg\u00edtimo gobernante de Israel<\/strong> (Horsley 1993a: 46-49). <strong>Asimismo, los sacerdotes y escribas del \u00faltimo reinado de Herodes representan la clase dirigente, cuyos intereses estaban aliados con los de Herodes<\/strong> (Horsley 1993a: 51).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que Herodes est\u00e9 consternado por el anuncio de los Magos no es sorprendente (Mat 2:3); <strong>la astrolog\u00eda estaba muy extendida, especialmente en el paganismo grecorromano<\/strong>.79 <strong>El mundo romano respetaba las confirmaciones astrol\u00f3gicas de sus gobernantes<\/strong> (cf. Oster 1982), <strong>y los emperadores tem\u00edan las predicciones astrol\u00f3gicas sobre su desaparici\u00f3n<\/strong> (Tac. Ann. 14.22; Suet. Nero 36). Aunque la Biblia hebrea prohib\u00eda la adivinaci\u00f3n (Dt. 18:9-13), incluida la astrolog\u00eda (Is. 47:13; cf. Dt. 4:19), \u00e9sta se hab\u00eda infiltrado en gran parte del pensamiento y la pr\u00e1ctica jud\u00eda en esta \u00e9poca. Aunque todos los jud\u00edos observantes afirmaban que Dios era soberano sobre las estrellas (Jos. Ant. 1.156; Fil\u00f3n Op. Mund. 46; Spec. Leg. 1.13), algunos aceptaban la relativa autoridad de las estrellas sobre las naciones (m\u00e1s tarde, por ejemplo, Test. Sol. 8:2-4). Muchos m\u00e1s, tanto si consideraban la astrolog\u00eda como pecaminosa como si no, aceptaban la precisi\u00f3n de la astrolog\u00eda en la predicci\u00f3n, al menos para las naciones (por ejemplo, Jos. Ant. 1.69; 18.216-17; Philo Creation 58-59; t. Qidd. 5.17; Cohen 1982). As\u00ed, a pesar de la oposici\u00f3n a la astrolog\u00eda,80 la mayor\u00eda del pueblo jud\u00edo parece haber aceptado su influencia generalizada en la antig\u00fcedad tard\u00eda.81 Por tanto, Herodes ten\u00eda motivos para creer el informe de los astr\u00f3logos (Mat 2:3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creerlo le llev\u00f3 a la consternaci\u00f3n, ya que no hab\u00eda espacio para dos reyes en su reino: aunque era idumeo de nacimiento (Jos. War 1.123; 1.313), <strong>se consideraba a s\u00ed mismo \u00abrey de los jud\u00edos\u00bb<\/strong>.82 Una se\u00f1al c\u00f3smica de otro gobernante indicar\u00eda necesariamente su propia desaparici\u00f3n. Los cometas (como el Halley, hacia el 12 a.C.) y otros signos celestes an\u00e1logos sol\u00edan se\u00f1alar la muerte de un gobernante y el consiguiente ascenso de otro (por ejemplo, Suet. Vesp. 23; Lucan C.W. 1.529; cf. Plinio N.H. 2.23.92 en Malina y Rohrbaugh 1992: 32; Artem. Oneir. 2.36; sobre la interpretaci\u00f3n antigua de los cometas, v\u00e9ase Keyser 1994). <strong>As\u00ed, la tradici\u00f3n declar\u00f3 que una constelaci\u00f3n inform\u00f3 a los magos del nacimiento de Alejandro Magno como futuro gobernante de Asia<\/strong> (Allen 1977: 14), y otras fuentes sostienen que los cielos ofrecieron predicciones similares para Mitr\u00eddates y Abraham (Albright y Mann 1971: 14; cf. Montefiore 1968: 2:9).83 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los escritores contempor\u00e1neos a menudo se\u00f1alaron signos celestiales que presagiaban eventos importantes (por ejemplo, Tac. Ann. 14.22; Hist. 5.13; Suet. Vesp. 23; Sib. Or. 3.334-37; 5.155-56);<strong> el propio Mateo puede establecer aqu\u00ed un paralelismo con la se\u00f1al del reino venidero de Jes\u00fas<\/strong> (Mat 24:29-30).84 Se dice que los magos predijeron el ascenso de otros gobernantes (Plinio N.H. 1.47; 30.6; Boring 1995: 42). Tampoco ten\u00eda por qu\u00e9 ser \u00e9ste el primer encuentro de Herodes con se\u00f1ales sobrenaturales de competencia; otros pueblos de Oriente anticipaban la llegada de un rey que iniciar\u00eda una era de paz universal (cf. Schweizer 1975: 38)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noticia de una estrella que se\u00f1alara un nuevo gobernante en su reino, sin duda, perturbar\u00eda a un gobernante tan paranoico como Herodes (comp\u00e1rese con Suet. Nero 36); otros gobernantes tambi\u00e9n se mostraron paranoicos respecto a los astr\u00f3logos (por ejemplo, MacMullen 1966: 133; Kee 1980: 71), MacMullen 1966: 133; Kee 1980: 71), y algunos hab\u00edan estado dispuestos a matar a sus propios descendientes para conservar el trono (Herodes. Hist. 1.107-10; v\u00e9ase el comentario m\u00e1s abajo sobre 2:16).85 El hecho de que los magos busquen a un \u00abrey de los jud\u00edos nacido\u00bb puede subrayar a\u00fan m\u00e1s el desaf\u00edo a Herodes, que era ampliamente conocido por haber conseguido el gobierno mediante la guerra y la pol\u00edtica, no por nacimiento (Overman 1996: 43). Si Herodes hab\u00eda permitido realmente que algunos lo aclamaran como una deidad (cf. OGIS 415) y, m\u00e1s probablemente, hab\u00eda recompensado a los profetas que aparec\u00edan para validar su reinado (Jos. Ant. 15.373-79; Witherington 1990: 93 sugiere que esta validaci\u00f3n estaba pensada en un sentido mesi\u00e1nico) o que de otro modo revelaban aspiraciones mesi\u00e1nicas (Agourides 1992), se puede entender qu\u00e9 tipo de amenaza representaba para \u00e9l el anuncio de los Magos. El hecho de que toda Jerusal\u00e9n estuviera preocupada por \u00e9l (un t\u00e9rmino fuerte; cf. 14:26) puede indicar hasta qu\u00e9 punto se sent\u00edan amenazados por la posibilidad de inestabilidad pol\u00edtica m\u00e1s que por el anhelo de un libertador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tradici\u00f3n jud\u00eda, tanto el fara\u00f3n como su pueblo temieron cuando se enteraron de antemano de la llegada del libertador de Israel (Jos. Ant. 2.206; Allison 1993b: 146), lo que hace que los dirigentes de Judea se equiparen a los opresores del verdadero remanente de Israel.86 Probablemente, la comunidad de Mateo segu\u00eda luchando con la gente a la que Herodes y los jerosolimitanos les recordaban: gente demasiado preocupada por su propia situaci\u00f3n o estabilidad pol\u00edtica y religiosa como para reconocer a Jes\u00fas como leg\u00edtimo gobernante de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Mateo desaf\u00eda lo que considera una complacencia espiritual. Al no saber \u00e9l mismo d\u00f3nde nacer\u00eda el rey, Herodes re\u00fane a los expertos religiosos (2:4), la mayor\u00eda de los cuales, en esta \u00e9poca, eran leales a sus programas (cf. Jos. Ant. 15.2, 5). Los sucesores de estos expertos, los sumos sacerdotes (Mat 16:21; 21:15, 23, 45; 26:3; 27:41, 62; 28:11) y los escribas (Mat 7:29; 15:1; 17:10; 21:15; 23:2; 26:3; 27:41), en la siguiente generaci\u00f3n se convierten con frecuencia en enemigos de Jes\u00fas; por lo tanto, alguien que escuchara el Evangelio m\u00e1s de una vez ver\u00eda a este grupo de forma negativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos expertos identifican inmediatamente el lugar donde nacer\u00e1 el Mes\u00edas bas\u00e1ndose en Miqueas 5:2 (Mt 2:5-6).87 El juda\u00edsmo contempor\u00e1neo no hab\u00eda olvidado la indicaci\u00f3n de Miqueas de que el Mes\u00edas saldr\u00eda de Bel\u00e9n (Jn 7:42; Edgar 1958: 48; cf. Jerem\u00edas 1969: 277; Justino 1 Apol. 34); los que m\u00e1s tarde polemizaron contra la apelaci\u00f3n cristiana a la profec\u00eda de Bel\u00e9n lo hicieron por otros motivos (Gen. Rab. 82:10; cf. Herford 1966: 253-55; Bagatti 1971: 15). Los oponentes de Mateo tampoco negaban que Jes\u00fas hubiera nacido all\u00ed (Stauffer 1960: 20); ya en el siglo II los betlemitas conoc\u00edan la cueva exacta donde supuestamente hab\u00eda nacido Jes\u00fas en el pesebre de Lucas (cf. Jer\u00f3nimo Carta 58 a Paulino 3; Paulino de Nola Ep\u00edstola 31.3; Stauffer 1960: 21; Finegan 1969: 20-23).88<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Pero aunque los l\u00edderes religiosos saben d\u00f3nde nacer\u00e1 el Mes\u00edas, no se unen a los Magos en su b\u00fasqueda (cf. tambi\u00e9n Filson 1960: 57). Estos eran los l\u00edderes religiosos, pero no actuaron en base a su conocimiento b\u00edblico m\u00e1s cr\u00edtico. Aunque estas autoridades no deseaban matar a Jes\u00fas como lo hizo Herodes, sus sucesores una generaci\u00f3n despu\u00e9s s\u00ed buscaron su muerte (26:57, 59), y sus sucesores de Judea en la \u00e9poca de Mateo aparentemente est\u00e1n resentidos con los seguidores de Jes\u00fas. Como sostengo en mis comentarios sobre el cap\u00edtulo 23, Mateo tambi\u00e9n pretend\u00eda que su vehemencia contra el establecimiento religioso de su \u00e9poca fuera una advertencia para sus compa\u00f1eros disc\u00edpulos. Mateo es enf\u00e1tico al afirmar que el pecado de dar por sentado a Jes\u00fas, al igual que el pecado de desear su muerte, es un pecado que puede caracterizar especialmente a los que dicen ser siervos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Los paganos adoran a Jes\u00fas (Mat 2:9-11).<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un camino conduc\u00eda hacia el sur hasta Bel\u00e9n, que estaba a unas seis millas de Jerusal\u00e9n (cf. Monson 1979: 1-1; Gardner 1981: 172-73). Sin una cola que se extendiera hasta la tierra, como sugieren algunas representaciones art\u00edsticas modernas del acontecimiento, una luz celestial podr\u00eda haberles se\u00f1alado s\u00f3lo de la manera m\u00e1s general o por medios simb\u00f3licos hacia Judea, y ahora podr\u00eda \u00abmoverse\u00bb ante ellos hacia Bel\u00e9n (Mat 2:9-10) s\u00f3lo en el sentido de que los objetos estacionarios en el cielo parec\u00edan moverse como lo hac\u00edan los viajeros. \u00bfPor qu\u00e9 entonces Mateo describe el \u00abmovimiento\u00bb de la estrella en estos t\u00e9rminos? Posiblemente la estrella en movimiento en Mateo alude a la columna de nube que guiaba a Israel en el desierto (Soares Prabhu 1976: 280), lo que sugiere que, independientemente de c\u00f3mo los astr\u00f3logos vieran la estrella, Dios la utiliz\u00f3 de una manera que recuerda la historia de la salvaci\u00f3n de Israel.89<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encuentran a Jes\u00fas en Bel\u00e9n, probablemente en una casa.90 El hecho de que los Magos ofrezcan a Jes\u00fas tanto el homenaje como los regalos habituales de Oriente (Mat 2:11) encaja con las pr\u00e1cticas orientales (Montefiore 1968: 2:9; cf. ANET 286; contrasta con Bultmann 1968: 292); <strong>el incienso y la mirra se utilizaban a menudo en las cortes reales<\/strong> (Van Beek 1960; cf. Fenton 1977: 47; Argyle 1963: 31);<strong> eran art\u00edculos de gran coste (<\/strong>Ap 18:13; Test. Job 32:10\/11; Sal 45:8; Cant 3:6; 4:6). 91 La alegr\u00eda era habitual en acontecimientos p\u00fablicos especiales (1 Sam 18:6; 2 Cr\u00f3n 30:26), como el nacimiento o la ascensi\u00f3n de un gobernante (1 Re 1:40; 2 Re 11:20), lo que puede ser relevante en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (Mat 28:8); Mateo podr\u00eda estar aludiendo entonces a las buenas noticias a Israel en la primera l\u00ednea de Zacar\u00edas 9:9, aunque lo omite en 21:5 (cf. Sof 3:14). Para Mateo, la alegr\u00eda es la respuesta adecuada al reino (Mat 5:12; 13:44; 25:21, 23), aunque no conlleva ninguna garant\u00eda de perseverancia (Mat 13:20-21).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos estudiosos encuentran en el homenaje de los Magos a Jes\u00fas un reflejo del lenguaje b\u00edblico que alude a la peregrinaci\u00f3n y el homenaje de las naciones en el Salmo 72:10 y\/o Isa\u00edas 60:6,92 o a la reina de Saba que visita a Salom\u00f3n (1 Reyes 10:1-13), o a los tres textos (Soares Prabhu 1976: 281; Gundry 1982: 32). Un midrash tard\u00edo sobre la historia de la reina de Saba incluye una estrella milagrosa (Brans 1961). Si Mateo tiene en mente el Salmo 72 o 1 Reyes 10, su relato presentar\u00eda a Jes\u00fas como el hijo mayor del rey Salom\u00f3n (cf. Mt 1:6-7; 12:42).93<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, la triple repetici\u00f3n del homenaje (Mat 2:2, 8, 11) refuerza el punto de la narraci\u00f3n: si Israel no honra a Jes\u00fas, lo har\u00e1n los gentiles (Harrington 1982: 17). El homenaje a Jes\u00fas tambi\u00e9n refleja cierto reconocimiento de su identidad (p. ej, 8:2; 9:18; 14:33; 15:25), culminando en el homenaje de 28:9, 17, un contexto que declara que la autoridad real de Jes\u00fas es equivalente a la del Padre (28:18-20; cf. 4:10; Meier 1980: 11; Edwards 1987).94 La postraci\u00f3n era habitual ante los gobernantes orientales (Char. Chaer. 5.2.2), y los jud\u00edos de la di\u00e1spora la consideraban un gesto apropiado de respeto ante los funcionarios (3 Mac 5:50; Test. Jos. 13:5; cf. Jos. y Asen. 5:7\/10); pero Mateo implica m\u00e1s que esto. Probablemente la narraci\u00f3n de los Reyes Magos ya implica alg\u00fan tipo de honor divino; en todo caso, los persas tendr\u00edan una mayor tendencia a ver la reverencia como algo m\u00e1s que un respeto mortal m\u00e1s que los jud\u00edos palestinos (cf. Arriano Alex. 4.11.8; Corn. Nep. 9 [Conon], 3.3; Esth 3:2).95<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que los Magos necesitaran una revelaci\u00f3n sobrenatural para advertirles que no regresaran por Jerusal\u00e9n (Mat 2:12) sugiere su inocente ingenuidad.96 Incluso si los Magos (o, menos probablemente, el p\u00fablico de Mateo) no supieran nada del car\u00e1cter de Herodes (v\u00e9ase el comentario sobre Mat 2:16), \u00a1pocos reyes estar\u00edan dispuestos a entregar su propio gobierno a alguien a quien algunos extranjeros aclamaban como rey! La reuni\u00f3n \u00absecreta\u00bb de Herodes con ellos (Mat 2:7; en sentido positivo, cf. 1:19) deber\u00eda haber sido tan sospechosa como la reuni\u00f3n secreta del Sanedr\u00edn en 26:3-5 (Gundry 1982: 30; cf. Prov 17:7). Su inocencia, comparada con la astucia asesina de Herodes, vuelve a recordar a los lectores de Mateo que no deben prejuzgar a los destinatarios adecuados del evangelio (Mat 13:3-23).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_____________________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">70. En vista de la improbabilidad de que Juan no est\u00e9 familiarizado con la tradici\u00f3n de Bel\u00e9n, Jn 7,42 o bien representa una pol\u00e9mica contra ella (por sus conexiones judaicas) o, m\u00e1s probablemente en nuestra opini\u00f3n, la asume como conocimiento com\u00fan entre su audiencia, polemizando ir\u00f3nicamente contra la ignorancia de la \u00e9lite judaica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;71. Para una reconstrucci\u00f3n hipot\u00e9tica de la fuente de Mateo, v\u00e9ase Brown 1977: 116-17. Es muy poco probable que Mateo haya transformado a los pastores de Lucas (pace Gundry 1982: 26): aunque las tradiciones en desarrollo podr\u00edan transformar a otras personas en gobernantes (p. ej., LXX Job 2:11; Test. Job 3:7\/6; tradici\u00f3n posterior sobre los Magos), esta historia tiene poco en com\u00fan con Lucas; incluso el momento (2:16) es bastante diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;72. Friedl\u00e4nder 1965: 1:211; O&#8217;Toole 1978: 16-17. Overman 1996: 44 se\u00f1ala la categor\u00eda m\u00e1s amplia de \u00abembajada\u00bb, de la que nuestros ejemplos representan un tipo m\u00e1s espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;73. McNamara 1968; Charbel 1983; Custance 1975: 19-20; Davies y Allison 1988: 228. Schnackenburg 1985: 23 no se compromete. La tradici\u00f3n b\u00edblica llamaba a Arabia \u00abOriente\u00bb, pero \u00e9ste no es un lugar frecuente para los Magos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;74. F. F. Bruce 1951: 184; Hagner 1993: 27; cf. Argyle 1963: 30; Liddell y Scott 1968: 1071; Montefiore 1968: 2:9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;75. Sobre los Magos de Persia, v\u00e9ase adem\u00e1s Olmstead 1959: 28-29, 196, 251, 372, 449, 477-78, 496, 517.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;76. Sin embargo, los Reyes Magos no fueron positivos en todos los casos; v\u00e9ase, por ejemplo, Herodes. Hist. 3.79-80. Los jud\u00edos tambi\u00e9n pueden haber visto su asociaci\u00f3n con los sue\u00f1os como una acomodaci\u00f3n divina a la incapacidad pagana de escuchar m\u00e1s claramente (cf. Gnuse 1990b)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">77. Los textos anteriores aplican \u00abRey de reyes\u00bb al gobernante babil\u00f3nico (Esdras 7:12; Ezequiel 26:7; Dan 2:37)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">78. Sin embargo, su p\u00fablico podr\u00eda asociarlos con Partia y, por tanto, con la oposici\u00f3n a Roma, la potencia con la que Herodes estaba aliado y que aplast\u00f3 Jerusal\u00e9n en el 66-70 (v\u00e9ase Horsley 1993a: 56).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;79. Por ejemplo, Horacio Oda 2.17.17-25; Petron. Sat. 76; Mart. Epig. 9.82.1; Juv. Sat. 6.579; Artem. Oneir. 2.36; Vettius Valens Anthologies 5.9.2; Stobaeus Eclogue 1.5.14; P. Tebt. 276; PGM 4.651; 13.709-11; 36.330-32; 62.52-75; PDM Sup. 183-84. Para m\u00e1s detalles, v\u00e9ase MacMullen 1966: 128-62; Friedlander 1965: 1:185-88; Winslow 1971: 243-44. Los griegos hab\u00edan tomado prestada la pr\u00e1ctica de Oriente (cf. Rochberg-Halton 1984; Rochberg-Halton 1988; Rochberg-Halton 1989 [incluyendo el comentario sobre los presagios de la natividad]; Grant 1953: 60; ANET 333). Para el escepticismo respecto a la astrolog\u00eda, v\u00e9ase, por ejemplo, Epicuro en Long 1974: 41-42; as\u00ed como Plinio N.H. 2.6.28-30; Sexto Emp\u00edrico Contra los Profesores 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;80. Cf. por ejemplo, 1 Enoc 6:7, MSS; 8:3; Jub. 8:3; 12:17; 13:16-18; Philo Praem. 58; Syr. Men. Sent. 292-93; Sib. Or. 3:221-22, 227-29; Sifra Qed. pq. 6.203.2.1; Sifre Deut. 171.4.1; Did. 3:4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;81. Mek. Pisha 2.44-46; para m\u00e1s detalles, v\u00e9ase Charlesworth 1977; cf. Allegro 1964; Mayer 1972: 123-25; Siker 1987; Stieglitz 1981; contraste Lehmann 1975. Los escritores del siglo I incluso interpretaron elementos del templo (Jos. War 5.214, 217; cf. Philo Q. Ex. 2.79) en consecuencia. El juda\u00edsmo posterior se abri\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a estas influencias (W\u00e4chter 1969; cf. Goldstein y Pingree 1979), y las sinagogas posteriores adoptaron el zodiaco griego para simbolizar el gobierno de Dios sobre el cosmos (May 1944: 9; Goodenough 1953\/68: 8:167-218; Hachlili 1977; Meyers 1980: 106; Narkiss 1986: 185-86; Shanks 1984; CIJ 2:212-13, 240-42); pero la astrolog\u00eda impregn\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el mundo mediterr\u00e1neo en esos siglos, por ejemplo, en relaci\u00f3n con el mitra\u00edsmo (cf., por ejemplo, Beck 1976abc; Campbell 1968: 44-180) y el gnosticismo (Burkitt 1932: 30-33). Los paganos tambi\u00e9n pod\u00edan aceptar la predicci\u00f3n sin causalidad (por ejemplo, el escritor tard\u00edo Plotino 2.3.1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;82. Aunque los jud\u00edos ten\u00edan razones para resentir el reinado de un extranjero (Dt 17:15), se sab\u00eda que los idumeos se hab\u00edan convertido a las costumbres de Judea (Estrab\u00f3n Geog. 16.2.34); a favor de la afirmaci\u00f3n de que Herodes era religiosamente jud\u00edo, v\u00e9ase Hadas-Lebel 1993. Sin embargo, tambi\u00e9n se sabe que Herodes el Grande construy\u00f3 templos paganos para los gentiles (por ejemplo, Jos. Ant. 15.298; 16.147; sobre sus intentos de lograr el honor mediante la beneficencia en general, v\u00e9ase Jacobson 1988). Para Mateo, Jes\u00fas es el rey leg\u00edtimo (21:5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;83. Algunos ven en la estrella una referencia simb\u00f3lica a N\u00fam. 24:17 (Meier 1980: 11; Harrington 1982: 17; Albright y Mann 1971: 14; cf. Test. Levi 18.3; Hagner 1993: 25); Davies y Allison 1988: 235 sugieren que Mateo no la cita porque sus citas de la f\u00f3rmula en 2:1-23 tienen un enfoque geogr\u00e1fico. (Mucho menos plausible es la sugerencia de que este vers\u00edculo fue extirpado del texto de Mateo por un redactor antign\u00f3stico -Albright y Mann 1971: 15-16-: carece de apoyo textual, data el gnosticismo demasiado pronto e ignora la pr\u00e1ctica habitual de Mateo de citar s\u00f3lo un texto primario por pasaje en los relatos de la infancia). Adem\u00e1s, Bar Kochba proporciona pruebas de principios del siglo II para la asunci\u00f3n de estrella o \u00abhijo de una estrella\u00bb como t\u00edtulo mesi\u00e1nico (Albright y Mann 1971: 15). Pero en Mt 2:1-12 la estrella se\u00f1ala la venida de Jes\u00fas y no representa al Mes\u00edas (Soares Prabhu 1976: 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;84. Kepler sugiri\u00f3 una luz temporal procedente de una nova o supernova (Sachs y Walker 1984); algunos estudiosos posteriores han sugerido en su nombre que el acontecimiento fue hist\u00f3ricamente una conjunci\u00f3n de J\u00fapiter y Saturno en el 7 a.C. (Stauffer 1960: 32-34; Harrington 1982: 16-17), o una conjunci\u00f3n de J\u00fapiter, Saturno y Marte seguida de una estrella brillante temporal en el 7-6 a.C. (Ramsay 1898: 215-17), una sugerencia que los textos astron\u00f3micos babil\u00f3nicos pueden desconfirmar (Sachs y Walker 1984). Los astr\u00f3nomos chinos observaron una nova durante 70 d\u00edas en 5\/4 a.C. (Quarterly Journal of the Royal Astronomy Society de 1977, citado en France 1985: 82; v\u00e9ase Humphreys 1992). Luz 1989: 132 estudia varias propuestas, pero, dado que Lucas no menciona la estrella y el aparente desconocimiento de los padres de Jes\u00fas (Mc 3:31-35), duda incluso de un n\u00facleo hist\u00f3rico aqu\u00ed. Las pruebas astron\u00f3micas claras para un n\u00facleo hist\u00f3rico pueden ser cuestionables aqu\u00ed, pero los contraargumentos son tambi\u00e9n m\u00e1s d\u00e9biles de lo que podr\u00eda parecer a primera vista: Las narraciones del nacimiento de Lucas no se extienden hasta el segundo a\u00f1o de Jes\u00fas, como aqu\u00ed, y la tradici\u00f3n evang\u00e9lica da otros ejemplos de que los milagros fueron menos que coercitivos (por ejemplo, la tradici\u00f3n Q, probablemente fiable, en Mt 11:3-6). Allison 1993c sostiene que la estrella representa a un \u00e1ngel; dado el car\u00e1cter ang\u00e9lico de las estrellas en el pensamiento jud\u00edo, esto es razonable, aunque no se ajusta a la imaginer\u00eda de la narraci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">85. K\u00fcchler 1989 piensa que Jes\u00fas sustituye aqu\u00ed a Augusto como emperador leg\u00edtimo porque la estrella podr\u00eda simbolizar a Augusto; pero tal interpretaci\u00f3n se ajustar\u00eda mejor a la presentaci\u00f3n que hace Lucas de la natividad de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">86. La importancia de esta representaci\u00f3n se hace m\u00e1s patente cuando recordamos el papel que desempe\u00f1aba este enemigo concreto en el pensamiento jud\u00edo; Egipto es pr\u00e1cticamente el \u00fanico enemigo de Israel en las par\u00e1bolas rab\u00ednicas (Johnston 1977b: 626). Para la aversi\u00f3n griega de Fil\u00f3n hacia los egipcios nativos, cf. Goodenough 1962: 132.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">87. El Efrata de Miqueas es el Efrata de G\u00e9nesis 35 con una he direccional, es decir, \u00abBel\u00e9n hacia Efrata\u00bb. Mateo probablemente omite el detalle por considerarlo irrelevante para sus lectores, sustituy\u00e9ndolo por el m\u00e1s \u00fatil \u00aben Jud\u00e1\u00bb. La afirmaci\u00f3n de \u00abpastor\u00bb alude a Miqueas 5:4; Mateo tambi\u00e9n cambia \u00abel m\u00e1s peque\u00f1o\u00bb por \u00abno el m\u00e1s peque\u00f1o\u00bb (v\u00e9ase Gundry 1982: 29 para los paralelos targ\u00famicos; cf. 20:26). Tambi\u00e9n es significativa la inclusi\u00f3n de una cl\u00e1usula de 2 Sam 5:2 dav\u00eddico (Gundry 1975: 207). Para los estudios sobre la interpretaci\u00f3n del texto por parte de Mateo, v\u00e9ase France 1981a; Petrotta 1985; \u00eddem 1990.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">88. Es posible que las generaciones posteriores hayan relacionado la gruta del nacimiento de Jes\u00fas con la cueva mitraica (Gervers 1979; cf. Campbell 1968: 6-11; sobre el pr\u00e9stamo del simbolismo cristiano por parte del mitraismo, cf. Latourette 1970: 247), pero la tradici\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas, y ciertamente las cuevas de Bel\u00e9n, son anteriores a la difusi\u00f3n primaria del mitraismo en el mundo romano en el siglo II (cf. Grant 1986: 40-41). Pace Boring 1995: 42-43, es poco probable que la arboleda de Tammuz indique un sitio de culto pagano anterior al sitio cristiano; Bel\u00e9n era una ciudad jud\u00eda, y la suposici\u00f3n de una arboleda pagana pre-hadriana all\u00ed exagera la paganizaci\u00f3n de Judea cerca de Jerusal\u00e9n. (Sin embargo, las arboledas sagradas eran comunes; v\u00e9ase, por ejemplo, Dt 16:21; Paus. 5.10.1; 8.38.2, 5; Lucano C.W. 3.399-425). Para la tradici\u00f3n de la cueva, v\u00e9ase tambi\u00e9n Justino Dial. 78; Or\u00edgenes Contra Celsum 1.51; y posteriormente Euseb. Vida de Constantino 3.43 (Finegan 1969: 20).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">89. Los primeros lectores cristianos a veces relacionaban la estrella con una \u00abcolumna de luz\u00bb; v\u00e9ase la Cr\u00f3nica siria de Zuqnin, redactada hacia el a\u00f1o 775, en Boring 1995: 41. Para la probable adaptaci\u00f3n de Mateo de esta columna por medio de Sab 10,17; 18,3, v\u00e9ase Viviano 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">90. Despu\u00e9s de lo que podr\u00eda haber sido hasta dos a\u00f1os (cf. 2:16), Jes\u00fas ya no estaba ciertamente en el pesebre de Lc 2:7, 13; ese alojamiento fue probablemente s\u00f3lo una medida temporal debido al hacinamiento en la casa familiar (v\u00e9ase Bishop 1964; Danker 1972: 25; Bailey 1979; Byrne 1982; Kipgen 1983; cf. La Verdiere 1985; Ottey 1986).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">91. Por supuesto, estos art\u00edculos ten\u00edan otras funciones en otros contextos (por ejemplo, 1 Enoc 29:2). Los egipcios utilizaban la mirra para embalsamar con cualquier especia excepto el incienso (Herod. Hist. 2.86); los esenios limpiaban la ropa para el s\u00e1bado con incienso (libona, CD 11.4). Crec\u00eda en Siria (Stern 1974\/84: 1:15), entre otros lugares. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s significativo es que se utilizaba con algunas ofrendas (por ejemplo, Ex 30:23, 34; Lev 2:1-2, 15-16; 5:11; 6:15; 24:7; Num 5:15 LXX; Jub. 3:27; 6:3; 16:24). Como la mayor parte del incienso y la mirra proced\u00edan de Arabia del Sur y Somalia, eran bastante caros (Plinio N.H. 12.65; Virg. Georg. 2.117; P. Tebt. 35; Horsley 1987: 129-31). Los magos babil\u00f3nicos quemaban incienso en altares de plata (Olmstead 1959: 517 cita a Arriano Anab. 3.16.3; Curt. 5.1.19ss; Marmor Parium B, 6)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">92. Ampliamente sostenido; v\u00e9anse, p. ej. Brown 1977; 187-88; Argyle 1963: 31; Meier 1980: 12; Davies y Allison 1988: 228, 253; Davies 1993: 36; cf. Montefiore 1968: 2:9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">93. Lachs 1987: 10 cita varias fuentes rab\u00ednicas (generalmente tard\u00edas) para ilustrar los regalos que tanto jud\u00edos como gentiles ofrecer\u00edan al Mes\u00edas (b. Pesiq. 118b; Esth. Rab. 1:1; Tanchuma Shoftim 19; Midr. Sal. 87.6, 189b; Gen. Rab. 78:16; Ex. Rab. 35:5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">94. Se \u00abcae\u00bb para adorar en el sentido m\u00e1s t\u00e9cnico, pero tambi\u00e9n para suplicar (8:2; 15:25; 17:6, 14; 18:26; 20:20; 26:39; Jos. Life 138; a veces con las rodillas juntas, por ejemplo, Eurip. Orestes 382). El respeto a una deidad pod\u00eda incluir mirar sus pies (PGM 13.704-5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;95. Si estos Reyes Magos eran zoroastrianos (v\u00e9ase, por ejemplo, b. Sanh. 39a; cf. Frye 1996: 67-74), eran dualistas en lugar de polite\u00edstas tradicionales (los zoroastrianos puros eran dualistas monote\u00edstas, pero en la pr\u00e1ctica el paganismo se hab\u00eda filtrado a veces en el zoroastrismo con el tiempo &#8211; v\u00e9ase Olmstead 1959: 475); pero la mayor parte del p\u00fablico de Mateo s\u00f3lo captar\u00eda el \u00e9nfasis de la narraci\u00f3n en que eran astr\u00f3logos paganos, sobre todo teniendo en cuenta su probable dependencia primaria de las narraciones de Daniel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;96. Esta ingenuidad podr\u00eda reflejar o entrar en conflicto con los estereotipos populares. Los habitantes del mundo mediterr\u00e1neo sol\u00edan pensar que algunos \u00abb\u00e1rbaros\u00bb orientales, especialmente los escitas, eran salvajes y asesinos (2 Mac 4:47; 3 Mac 7:5; 4 Mac 10:7; Jos. Apion 2.269; Herod. Hist. 1.15; 4.66, 76; Diog. Laert. 1.102; Hor. Ode 4.5.25; Sen. Dial. 4.15.1; Plut. Fortuna de Alex. 1.5, Mor. 328C; Char. Chaer. 2.9.3; Sext. Emp. Pyrrh. 1.149; 3.208, 210); pero algunos ve\u00edan a los escitas como nobles b\u00e1rbaros (por ejemplo, Anacharsis a Creso Ep. 9; Estrab\u00f3n 7.3.7; cf. Greek Anth. 7<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup>&nbsp;Craig S. Keener, <a href=\"https:\/\/ref.ly\/logosres\/pbb:6b40f5c6d4db4bbab0d6644500dbc2b7?art=a_excursussinagogas&amp;off=9582&amp;ctx=esiq.+R.+15%3a+14%2f15.%0a~6+.+Muchos+estudioso\"><em>Un Comentario sobre el evangelio de Mateo<\/em><\/a>, s. f.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puedes adquirir los siguientes comentarios por este medio:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Matthew (New Cambridge Bible Commentary)\" type=\"text\/html\" width=\"1870\" height=\"550\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"clipboard-write\" style=\"max-width:100%\" src=\"https:\/\/read.amazon.com\/kp\/card?asin=B00AKE1YQK\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"A Commentary on the Gospel of Matthew by Craig S. Keener (July 15,1999)\" type=\"text\/html\" width=\"1870\" height=\"550\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"clipboard-write\" style=\"max-width:100%\" src=\"https:\/\/read.amazon.com\/kp\/card?asin=B01B98FZ2Y\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aprovechando la serie de estudios del evangelio de Mateo nos detendremos en el capitulo 2 para hablar el suceso del nacimiento del Mes\u00edas y la visita de los magos: Mateo 2:1-2 &#8211; \u00ab&#8230;(1) Despu\u00e9s que Jes\u00fas naci\u00f3 en Bet-l\u00e9hem de Judea en d\u00edas del rey Herodes, he aqu\u00ed unos magos\u00b0 del oriente llegaron a Jerusalem,(2) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":43514,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_gspb_post_css":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1460447],"tags":[163921,640939,565080,5499769,7686410,11179552,17436316,2253829,623899,430819,3986862,65302,429127423,554562042,41455296,29564036,563507,619370,550581],"class_list":["post-43510","post","type-post","status-publish","format-gallery","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-varios","tag-adivinacion","tag-astrologos","tag-belen","tag-craig-evans","tag-craig-s-keener","tag-herodes-el-grande","tag-jose-2","tag-la-estrella","tag-magoi","tag-magos","tag-magos-de-oriente","tag-mateo","tag-nacimiento-de-jesus-2","tag-nacimiento-del-mesias","tag-persia-2","tag-rey-herodes","tag-reyes-magos","tag-sabios","tag-sacerdotes","post_format-post-format-gallery"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":7}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-bjM","jetpack-related-posts":[],"brizy_media":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/three_magi_mosaic_-_santapollinare_nuovo_-_ravenna_2016.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80235555"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43510"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43510\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43520,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43510\/revisions\/43520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}