{"id":43532,"date":"2023-02-19T18:30:52","date_gmt":"2023-02-19T18:30:52","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=43532"},"modified":"2023-02-19T18:30:52","modified_gmt":"2023-02-19T18:30:52","slug":"el-evangelio-de-mateo-y-sus-lectores-el-sermon-del-monte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/02\/19\/el-evangelio-de-mateo-y-sus-lectores-el-sermon-del-monte\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Mateo y sus lectores &#8211; El serm\u00f3n del Monte"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>(Esta introducci\u00f3n hist\u00f3rica presenta una muestra de las formas en que se ha le\u00eddo, entendido y aplicado este texto a lo largo de dos milenios). <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Howard Clarke, THE GOSPEL OF Matthew AND ITS READERS, s. f.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cap\u00edtulos 5 a 7 de Mateo est\u00e1n dedicados al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, y el cap\u00edtulo 8, del 1 al 17, a los milagros de exorcismo y curaci\u00f3n, especialmente del criado de un centuri\u00f3n romano y de la suegra de Pedro. La presi\u00f3n de las multitudes es tal que Jes\u00fas parte hacia la otra orilla del mar de Galilea en un barco que se ve envuelto en una \u00abgran tempestad\u00bb. Jes\u00fas calma la tempestad y desembarca en \u00abel pa\u00eds de los gergesenos\u00bb, pero despu\u00e9s de expulsar a los demonios de una piara de cerdos, regresa a Cafarna\u00fan. All\u00ed recluta a un recaudador de impuestos llamado Mateo, discute brevemente con los fariseos, consulta con algunos de los disc\u00edpulos de Juan y realiza milagros mientras predica el \u00abevangelio del reino\u00bb en las \u00abciudades y aldeas\u00bb cercanas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCuando comenz\u00f3 la protesta [en Montgomery], mi mente, consciente o inconscientemente, se remont\u00f3 al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, con sus sublimes ense\u00f1anzas sobre el amor, y al m\u00e9todo gandhiano de resistencia no violenta\u00bb. <\/p>\n<cite>\u2014Martin Luther King Jr. <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si Mateo es a la vez \u00abel evangelio jud\u00edo\u00bb y \u00abel evangelio de la Iglesia\u00bb, tambi\u00e9n puede ser \u00abel evangelio de los cristianos\u00bb, y en ning\u00fan lugar de forma m\u00e1s convincente que en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mt 5:1-7:29). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A estos tres cap\u00edtulos se les llama a veces la \u00abConstituci\u00f3n\u00bb del cristianismo, o al menos una especie de catecismo primitivo, ya que est\u00e1n redactados en gran parte a partir de los dichos de Q y, por tanto, son populares entre quienes preconizan el \u00abcristianismo light\u00bb, con un Jes\u00fas que era un maestro itinerante -una especie de gur\u00fa jud\u00edo del siglo I- y no el Salvador y Redentor de los relatos de la Pasi\u00f3n y las ep\u00edstolas de Pablo. Para muchos cristianos, el \u00e9nfasis aparente del Serm\u00f3n en las buenas obras, la autocontenci\u00f3n y la perfecci\u00f3n personal es preferible al \u00e9nfasis en la fe, la gracia y la indignidad personal de la teolog\u00eda de Pablo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a su conexi\u00f3n con el AT, vemos de nuevo el \u00abmotivo de Mois\u00e9s\u00bb, aqu\u00ed una simetr\u00eda entre Mois\u00e9s recibiendo la ley en el monte Sina\u00ed y Jes\u00fas ascendiendo a una monta\u00f1a para predicar una \u00abTor\u00e1 mesi\u00e1nica\u00bb, una nueva y radical reorientaci\u00f3n de valores. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Mateo no se nombra la monta\u00f1a, pero Lucas sit\u00faa su Serm\u00f3n en la llanura, ya que le preocupa menos que a Mateo el papel de Jes\u00fas como el nuevo Mois\u00e9s (en Lucas, Jes\u00fas s\u00f3lo va a las monta\u00f1as a rezar), e incluye algo m\u00e1s de la mitad de los vers\u00edculos que aparecen en Mateo. Un lugar tradicional para la \u00abmonta\u00f1a\u00bb de Mateo es una colina cerca del mar de Galilea, y este escenario fue la inspiraci\u00f3n para la predicaci\u00f3n al aire libre iniciada por el metodista George Whitefield y llevada a la perfecci\u00f3n por John Wesley a mediados del siglo XVIII (el Serm\u00f3n, dijo Wesley, fue \u00abun precedente bastante notable de la predicaci\u00f3n en el campo\u00bb). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1) Jes\u00fas est\u00e1 sentado, como un maestro jud\u00edo o un fil\u00f3sofo grecorromano, mientras se dirige tanto a sus disc\u00edpulos (\u00bfreunidos en las primeras filas?) como a \u00ablos multit\u00fadicos\u00bb (Nicholas Ray reuni\u00f3 a siete mil extras para su pel\u00edcula de 1961 Rey de Reyes), aunque a menudo no est\u00e1 claro qu\u00e9 grupo se supone que es su p\u00fablico principal. Es posible que el primero represente a la propia comunidad de Mateo; el segundo, al mundo m\u00e1s amplio a\u00fan por evangelizar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta extra\u00f1o que un bloque de discurso tan extenso aparezca tan pronto en la narraci\u00f3n de Mateo y en un momento en el que Jes\u00fas s\u00f3lo ha llamado a cuatro disc\u00edpulos y no ha realizado ninguna curaci\u00f3n o milagro espec\u00edfico. A lo largo de los siglos, los sentimientos del Serm\u00f3n han inspirado, frustrado y desconcertado a sus lectores; sus bruscas transiciones pueden molestar a quienes exigen -y a veces pretenden descubrir- el tipo de consistencia y coherencia que no suele encontrarse en los textos antiguos. En un cat\u00e1logo de interpretaciones tan desconcertantes como las del \u00abrey de Dios\u00bb, Clarence Bauman se\u00f1ala que, entre otras lecturas, el Serm\u00f3n ha sido dramatizado, secularizado, universalizado, criticado, psicologizado, politizado y radicalizado <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(2). Su consejo de perfecci\u00f3n puede ser elevado y desafiante, pero tambi\u00e9n puede ser subversivo, ya que la imposibilidad de realizarlo en la tierra puede inducir a la desesperaci\u00f3n, persuadiendo a algunos -especialmente a Mart\u00edn Lutero (que prefer\u00eda el mensaje radicalmente cristol\u00f3gico de Juan)- de que, dada la realidad de los defectos humanos, el Serm\u00f3n es en realidad un argumento a favor de la necesidad de la gracia divina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Albert Schweitzer pudo justificar estas exigencias radicales haciendo que su Jes\u00fas las impusiera s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os antes del fin del mundo. Pero todav\u00eda hay quien se pregunta hasta qu\u00e9 punto Jes\u00fas hablaba en serio, ya que algunos de sus mandatos son obviamente hiperb\u00f3licos (\u00abs\u00e1cate un ojo\u00bb); otros parecen incoherentes (lo que debe revelarse en Mt 5:15-16, como una luz que brilla, debe mantenerse a puerta cerrada en Mt 6:6); y algunos exigen un esfuerzo imposible, inimaginable (\u00abno resist\u00e1is al mal\u00bb) o son tentadoramente vagos (no observar la ley, sino \u00abcumplirla\u00bb). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos mandatos absolutos pueden ser provocadores, y han tenido un atractivo irresistible para los rigoristas religiosos, as\u00ed como para los extremistas y fan\u00e1ticos que los encuentran convenientes para acusar a los cristianos ortodoxos y a sus instituciones eclesi\u00e1sticas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1nto hay de precepto y cu\u00e1nto de \u00abconsejos evang\u00e9licos\u00bb? \u00bfSon reglas o principios? \u00bfConfinados a situaciones particulares y a atletas espirituales \u00bfo de aplicaci\u00f3n universal? \u00bfY qu\u00e9 margen hay para la exageraci\u00f3n ret\u00f3rica? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parte del problema puede ser de composici\u00f3n (es a la vez mosaico y mosaico), en el sentido de que Mateo ha recopilado y yuxtapuesto aqu\u00ed varios discursos y comentarios ad hoc de Jes\u00fas que ahora est\u00e1n separados de sus contextos aclaratorios de entorno, audiencia, ocasi\u00f3n y circunstancias, y as\u00ed el texto se deconstruye a s\u00ed mismo. O, para decirlo m\u00e1s sencillamente, Mateo tiende a honrar ideales y a legislar objetivos que son, cada uno a su manera, absolutos, pero que en \u00faltima instancia son irreconciliables en la pr\u00e1ctica. As\u00ed, el matrimonio es indisoluble, pero el divorcio est\u00e1 permitido; el ba\u00f1o de Sab es sagrado, pero puede ceder ante las emergencias; los juramentos est\u00e1n prohibidos, pero pueden hacerse en determinadas circunstancias. Y en la mayor\u00eda de los casos, los consejos de Jes\u00fas son personales e individuales, no sociales; su enfoque es interior y espiritual, y los que hacen buenas obras suelen tener recompensa asegurada. \u00abLa preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas no es tanto la salvaci\u00f3n de la sociedad, sino una sociedad de salvadores\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(3) Como todas las cosas b\u00edblicas, el Serm\u00f3n ha tenido sus detractores. En la antig\u00fcedad, Celso pensaba que las ense\u00f1anzas \u00e9ticas del cristianismo no eran ni originales ni impresionantes. Salvajemente elocuente, y a menudo tan oracular y enigm\u00e1tico como el propio Jes\u00fas, era Friedrich Nietzsche (1844-1900), que admiraba a Jes\u00fas pero despreciaba sus ense\u00f1anzas. Aunque rara vez mencionaba el Serm\u00f3n por su nombre, Nietzsche despreciaba su \u00abmoral de esclavos\u00bb, su \u00e9tica de no resistencia al mal, la abnegaci\u00f3n, la piedad y el amor al pr\u00f3jimo (\u00abincluso Dios tiene su infierno: es su amor al hombre\u00bb). Todos ellos eran sobornos para los d\u00e9biles y los cansados, consejos escapistas de sumisi\u00f3n y sometimiento, impedimentos para la grandeza humana a la que aspira el individuo excepcional, el \u00dcbermensch de Nietzsche, que \u00abdice Am\u00e9n a la vida, no a las palabras de un dios\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe cristiana, en cambio, est\u00e1 obsesionada con la culpa y el pecado; sacrifica \u00abtoda libertad, todo orgullo, toda confianza en s\u00ed mismo del esp\u00edritu\u00bb.4 Muchos de estos sentimientos sobre la primac\u00eda de la experiencia vital llegaron a los lectores ingleses a trav\u00e9s de las obras de D. H. Lawrence (1885-1930), el escritor m\u00e1s famoso del siglo XIX. Lawrence (1885-1930), aunque opt\u00f3 por eliminar de la novela publicada El arco iris (1915) las reflexiones de su hero\u00edna sobre el Serm\u00f3n, donde se niega a ser una ciudad en una colina (5:14) o a pensar en el rey de Dios y su justicia (6:33), imaginando en su lugar un romance con un Jes\u00fas de fantas\u00eda que ha elegido la vida sobre la muerte, el mundo sobre el cielo. Y Somers, el h\u00e9roe de Canguro (1923), se opone a las seguridades de las Bienaventuranzas del Serm\u00f3n: \u00abLa vida no hace declaraciones absolutas \u00ab5. La interpretaci\u00f3n del Serm\u00f3n se ha caracterizado generalmente por las distinciones, lo que es probablemente apropiado para una secci\u00f3n rica en ant\u00edtesis. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del siglo IV, Agust\u00edn, que dio nombre al Serm\u00f3n, escribi\u00f3 un largo comentario, De Sermone Domini in Monte, en el que subrayaba el contraste entre la Antigua y la Nueva Ley.6 Las distinciones tambi\u00e9n figuran en el comentario del Aquinate, esta vez entre los \u00abmandamientos\u00bb obligatorios del Serm\u00f3n, que se exigen a todos los cristianos para su salvaci\u00f3n, y sus \u00abconsejos\u00bb opcionales, que s\u00f3lo pueden ser alcanzados por aquellos cuyo compromiso total les conduce a la salvaci\u00f3n. Los reformadores tambi\u00e9n invocaron el Serm\u00f3n, y los radicales entre ellos, como los anabaptistas, insistieron a menudo en su aplicaci\u00f3n literal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lutero se opuso, distinguiendo entre los mandamientos espirituales, que requer\u00edan la obediencia de los individuos, y los mandamientos seculares, que pod\u00edan ser modificados por las circunstancias mundanas. Desde el siglo XX ha habido un nuevo tipo de distinci\u00f3n, entre lo que en el Serm\u00f3n proven\u00eda de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, lo que de las revisiones de Mateo, o, con Albert Schweitzer, entre lo que era v\u00e1lido para todos los tiempos y lo que se obten\u00eda s\u00f3lo para el intervalo antes del fin de los tiempos. &nbsp;Todo esto queda ilustrado por la enojosa cuesti\u00f3n de la actitud de Jes\u00fas hacia la ley mosaica, que Mateo ve como una combinaci\u00f3n de continuidad e innovaci\u00f3n. En 5:17-18, Jes\u00fas alaba la ley en todos sus detalles y afirma que no ha venido a destruirla, sino a cumplirla, con un \u00abde cierto os digo\u00bb que subraya su autoridad personal -\u00bfy mesi\u00e1nica? Y algunos han visto en el apoyo de Mateo a la ley una respuesta conservadora a Pablo, que hab\u00eda predicado en Antioqu\u00eda contra la justificaci\u00f3n \u00abpor las obras de la ley\u00bb (Gal 2:11-21). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, hay que se\u00f1alar que en el Serm\u00f3n no se menciona ninguno de sus preceptos, de los que se dice que comprenden 248 mandamientos positivos y 365 prohibiciones. Esto plantea el problema de observar cada \u00abjota y tilde\u00bb de la ley -como la circuncisi\u00f3n, el s\u00e1bado y las normas diet\u00e9ticas- y, sin embargo, \u00abcumplirla\u00bb (\u00bfcompletarla? \u00bfprofundizarla? \u00bftrascenderla? \u00bfperfeccionarla?), sobre todo porque Jes\u00fas mismo abroga libremente sus normas. \u00bfPermite el \u00abcumplimiento\u00bb de la ley -generalmente entendido como el cumplimiento de su intenci\u00f3n original- que los gentiles conversos abandonen estas pr\u00e1cticas? \u00bfDebe distinguirse entre leyes morales y ceremoniales? \u00bfSon los jud\u00edos conversos que siguen observando las antiguas leyes espiritualmente superiores a sus hermanos gentiles? \u00bfCu\u00e1l debe ser la relaci\u00f3n entre los cristianos que insisten en observar las disposiciones de la ley (dadas, despu\u00e9s de todo, por Dios mismo) y los que sienten que han sido trascendidas en la nueva y \u00abcumplida\u00bb ley de Jes\u00fas? \u00bfO es Jes\u00fas ahora el cumplimiento del Se\u00f1or, dispensando a sus seguidores de la ley? \u00bfO la sustituye por una nueva ley de amor? Despu\u00e9s de refrendar la ley, unas l\u00edneas m\u00e1s adelante (vv. 31-42) encontramos a Jes\u00fas \u00ababrog\u00e1ndola\u00bb (aparentemente) en referencias incidentales al divorcio, los juramentos y las represalias. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y m\u00e1s adelante en el evangelio (cap. 23) denunciar\u00e1 a los fariseos por su aplicaci\u00f3n de la ley, pero tambi\u00e9n instruir\u00e1 a las multitudes y a sus disc\u00edpulos para que observen \u00abtodo lo que os manden observar\u00bb. Tal vez sea posible conciliar estas incoherencias distinguiendo entre la letra de la ley, que puede ser interpretada y aplicada de diversas maneras, y su esp\u00edritu, que Jes\u00fas se propone cumplir, al igual que su ministerio cumple las palabras de los profetas. O Mateo, por razones t\u00e1cticas, puede querer mostrar a Jes\u00fas defendiendo la autoridad de la ley frente a los \u00abantinomianos\u00bb de la comunidad del evangelista, que la abolir\u00edan por completo. Pero tambi\u00e9n puede querer reconocer que la autoridad mesi\u00e1nica de Jes\u00fas la ley, sobre todo subordin\u00e1ndola al amor a Dios y al pr\u00f3jimo (22:37-40). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas alteraciones y ajustes continuar\u00edan despu\u00e9s del ministerio de Jes\u00fas, fundamentalmente a medida que la Iglesia abandonara su pasado jud\u00edo en el curso de su posterior misi\u00f3n al amplio mundo gentil. En t\u00e9rminos de influencia, la mezcla de idealismo moral y realismo religioso de estos tres cap\u00edtulos ha suscitado probablemente m\u00e1s comentarios, sobre todo entre los ajenos a la fe cristiana, que cualquier otra secci\u00f3n comparable de los Evangelios. Citas del Serm\u00f3n aparecen en uno de los primeros escritos cristianos, un manual an\u00f3nimo del siglo II llamado Didach\u00e9 (\u00abEnse\u00f1anza [de los Ap\u00f3stoles]\u00bb), descubierto en 1873 y que consta de unas diez p\u00e1ginas en un texto moderno. Ofrece instrucciones \u00e9ticas y lit\u00fargicas, y al recomendar lo que denomina el \u00abcamino de la vida\u00bb frente al \u00abcamino de la muerte\u00bb, se refiere ocho veces al cap\u00edtulo 5 en su secci\u00f3n inicial, sobre todo a los consejos morales de 39-48, y m\u00e1s adelante incluye el Padre Nuestro (6:9-13).8 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el apologista latino Justino M\u00e1rtir quiso impresionar al emperador romano Antonino P\u00edo con la elevada moralidad de sus compa\u00f1eros cristianos, llen\u00f3 dos secciones de su Primera Apolog\u00eda con citas del Serm\u00f3n.9 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, el Serm\u00f3n proporcion\u00f3 a los padres griegos y latinos un tesoro de ideales cristianos divorciados del dogma y la doctrina. Y en tiempos modernos, Tolstoi escribi\u00f3: \u00abDe todas las cosas de los Evangelios, el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a siempre tuvo para m\u00ed una importancia excepcional\u00bb. As\u00ed, pens\u00f3 que todas sus dudas sobre el cristianismo pod\u00edan resolverse en lo que \u00e9l ve\u00eda como \u00abprincipios cristianos claros y precisos\u00bb del Serm\u00f3n.10 La mayor parte del Serm\u00f3n se reproduce en el lenguaje de la KJV en el Libro de Morm\u00f3n (3 Nefi: 12-15), donde Jes\u00fas lo pronuncia a los ap\u00f3stoles en el Nuevo Mundo (!) despu\u00e9s de su crucifixi\u00f3n e instituci\u00f3n del bautismo.11 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Serm\u00f3n comienza, de forma bastante apropiada, con una bendici\u00f3n: las nueve o, para la mayor\u00eda, ocho Bienaventuranzas (5:3-12; Lucas s\u00f3lo tiene cuatro, en 6:20-22, y tienden a ser menos \u00abespirituales\u00bb que las de Mateo). El nueve es un ejemplo de las tres tr\u00edadas mateanas; el ocho simboliza el renacimiento, ya que la resurrecci\u00f3n tuvo lugar el octavo d\u00eda de la semana y se recuerda con las ocho puntas de la cruz de Malta. <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Bienaventuranzas tranquilizan y consuelan, prometiendo una participaci\u00f3n en el reino de los cielos a quienes conocen las escasas recompensas de este reino terrenal. Su t\u00f3nica es la felicidad interior -una visi\u00f3n de Dios en el sexto- disponible para los virtuosos y los oprimidos, en particular los que est\u00e1n personalmente deprimidos (\u00abpobres de esp\u00edritu\u00bb), o son de circunstancias modestas, o vulnerables a la violencia y la injusticia. Para ellos existe la seguridad \u00faltima de una recompensa divina: ser \u00abbendecidos\u00bb y salvados por Dios. De hecho, las formas verbales en 4, 5, 6 y 9 son ejemplos de la \u00abpasiva divina\u00bb, con Dios entendido como el agente, Su acci\u00f3n divina universal, no restringida a los jud\u00edos. El \u00abreino de los cielos\u00bb, anunciado ya en 4,17 como \u00abcercano\u00bb, parece sugerir, por el tiempo presente en la primera y la \u00faltima Bienaventuranzas, que para algunos la presencia salvadora de Dios ya es suya, pero para otros los detalles de la salvaci\u00f3n ya son suyos. para otros los detalles de su tiempo (\u00bfcu\u00e1ndo?), lugar (\u00bfen Judea? \u00bfen el mundo? \u00bfen el coraz\u00f3n humano?) y requisitos de entrada (\u00bfvirtud? \u00bfo virtud dentro de la humildad y el sufrimiento?) son, como siempre, inciertos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera bienaventuranza asegura a los mansos, presumiblemente aquellos que son tranquilos, modestos y modestos consigo mismos, que \u00abheredar\u00e1n la tierra\u00bb (5:5; tambi\u00e9n en el Salmo 37:11, que prefigura muchos temas de las bienaventuranzas) -pero no, seg\u00fan J. Paul Getty, los derechos mineros- y G. K. Chesterton (1874-1936) sugiri\u00f3 que esto s\u00f3lo ocurri\u00f3 una vez en la historia, cuando los monasterios sucedieron al Imperio romano en Europa.12 En cuanto a la mansedumbre, el bar\u00f3n d&#8217;Holbach (1723-1809), fil\u00f3sofo franc\u00e9s considerado el primer ateo declarado de Europa, era c\u00ednico: Jes\u00fas recomendaba a sus disc\u00edpulos una \u00abdocilidad piadosa\u00bb e instaba a \u00abla moderaci\u00f3n y la tolerancia como medios para insinuarse en las mentes de la gente\u00bb, mientras que la \u00abpaz y la concordia\u00bb que recomendaba eran \u00abnecesarias para una secta reci\u00e9n nacida, d\u00e9bil y perseguida, pero&#8230; se volv\u00edan superfluas cuando la secta hab\u00eda alcanzado la fuerza suficiente para dictar la ley. \u00ab13 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, pero la mansedumbre no era una virtud en una sociedad mediterr\u00e1nea tradicionalmente obsesionada con el honor, el estatus y su reconocimiento p\u00fablico; as\u00ed que los lectores modernos, m\u00e1s acostumbrados a profesiones de modestia y abnegaci\u00f3n, a menudo no aprecian la subversividad de las Bienaventuranzas. La sexta Bienaventuranza alaba a los \u00abpuros de coraz\u00f3n\u00bb, y puesto que \u00abpuro\u00bb es un adjetivo poco frecuente en la traducci\u00f3n evang\u00e9lica de la RV, ofrec\u00eda un honor\u00edfico halagador para los puritanos ingleses, cuyo t\u00edtulo era de origen y significado inciertos. A continuaci\u00f3n, y en contraste con la mansedumbre del vers\u00edculo 5, est\u00e1n las tres Bienaventuranzas \u00abactivistas\u00bb del 7 al 9. De hecho, gran parte del Serm\u00f3n de la Buena Nueva se refiere a la mansedumbre. De hecho, gran parte del Serm\u00f3n tiende a ser activista, predicando una justicia de obras y culminando en un inflexible, quiz\u00e1s ut\u00f3pico, mandato de perfecci\u00f3n (5:48). Se habla poco de la fe o de la gracia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que a la mayor\u00eda de los cristianos les resulte m\u00e1s f\u00e1cil considerar sus mandatos, no como normas radicales de conducta (aunque la mayor\u00eda parecen estar pensadas literalmente), sino como una serie de objetivos. La Bienaventuranza de los \u00abpacificadores\u00bb (utilizada en 1534 por Tyndale para sustituir a la de 1526 \u00abmantenedores de la paz\u00bb) fue el lema de Jacobo I de Inglaterra, el \u00abJacobo\u00bb de la RV, y durante los veintid\u00f3s a\u00f1os de su reinado, 1603-25, mantuvo a Inglaterra libre de conflictos internos y externos.14 Sin embargo, es posible que esta Bienaventuranza se refiera a la paz dentro de una comunidad, posiblemente la de Mateo, y no entre naciones, ya que Judea se beneficiaba de la Pax Romana del siglo primero. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agust\u00edn se\u00f1al\u00f3 que esto no es un argumento a favor del pacifismo, ya que el prop\u00f3sito de una guerra justa es lograr la paz.15 \u00abPlacemakers\u00bb apareci\u00f3 en lugar de \u00abpeacemakers\u00bb en la segunda edici\u00f3n de la Biblia de Ginebra (1562), y en Monty Python&#8217;s Life of Brian (1979) alguien al borde de la multitud cree o\u00edr \u00abBlessed are the Greeks\u00bb. Otro oye \u00abqueseros\u00bb, que un espectador explica que \u00abno debe tomarse al pie de la letra: se refiere a cualquier fabricante de productos l\u00e1cteos\u00bb. La \u00abPeacemaker\u00bb era tambi\u00e9n el nombre de la \u00abColt Single Action Army\u00bb, la pistola elegida para colonizar el Oeste americano. John Locke (1632-1704) record\u00f3 a los \u00abperseguidos\u00bb del vers\u00edculo 10 cuando abog\u00f3 por la caridad y la moderaci\u00f3n en su \u00abCarta sobre la tolerancia\u00bb (1685-86): \u00abEl Evangelio declara con frecuencia que los verdaderos disc\u00edpulos de Cristo deben sufrir persecuci\u00f3n; pero que la Iglesia de Cristo deba perseguir a otros, y obligar a otros por el fuego y la espada a abrazar su fe y doctrina, nunca lo he podido encontrar en los libros del Nuevo Testamento\u00bb.16 Pero otros han se\u00f1alado que la frase \u00abpor causa de la justicia\u00bb permit\u00eda a los creyentes perseguir a aquellos cuya causa no ten\u00eda -en opini\u00f3n de los perseguidores- ninguna justicia. Desde este punto de vista, los herejes no pod\u00edan, o al menos no deb\u00edan, invocar los vers\u00edculos 11-12 en su propia defensa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo 11 fue citado por John y Charles Wesley en 1743 en sus normas para los miembros de las Sociedades Unidas como prueba de la hostilidad que los metodistas deb\u00edan estar preparados para afrontar siempre que pusieran en pr\u00e1ctica su \u00abdeseo de salvaci\u00f3n\u00bb.17 Y los vers\u00edculos 11-12 fueron proclamados en la conclusi\u00f3n de un serm\u00f3n acad\u00e9mico que se convirti\u00f3 en un hito en el protestantismo franc\u00e9s. El orador fue Nicol\u00e1s Cop el 1 de noviembre de 1533, el d\u00eda en que iba a ser investido rector de la Universidad de Par\u00eds. Tras la cita, Cop pronunci\u00f3 las incendiarias palabras: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, ocultamos la verdad en vez de decirla con valent\u00eda?\u00bb, que para \u00e9l eran una interpretaci\u00f3n evang\u00e9lica de la \u00abrecompensa\u00bb del vers\u00edculo 12: que no era un pago por las obras humanas, sino el don gratuito de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado fue que Cop y Juan Calvino, que quiz\u00e1 particip\u00f3 en la redacci\u00f3n del serm\u00f3n, tuvieron que huir de la ciudad.18 \u00abSal de la tierra\u00bb (v. 13), que apareci\u00f3 por primera vez en la trans- laci\u00f3n del NT de Tyndale de 1525, es quiz\u00e1 la m\u00e1s famosa de las m\u00e1s de cincuenta im\u00e1genes del Serm\u00f3n, aunque es una especie de enigma, ya que la sal no puede perder su sabor sin dejar de ser sal, por lo que debe significar que si la sal se adultera de alg\u00fan modo ser\u00e1 descalificada como in\u00fatil. Pero como condimento y conservante se refiere al efecto que las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas tendr\u00e1n en el mundo, y \u00abmundo\u00bb, como \u00abtierra\u00bb en 14, ya insin\u00faa la universalidad del ministerio de Jes\u00fas. En algunas ceremonias bautismales se coloca una pizca de sal en la lengua del ni\u00f1o. De forma menos edificante, Lutero ampli\u00f3 el significado habitual de este pasaje para incluir el hecho de echar sal en las heridas de sus oponentes, normalmente monjes y sacerdotes, as\u00ed como te\u00f3logos de la Universidad de Par\u00eds. En un serm\u00f3n de 1937, Martin Niem\u00f6ller (1892-1984), el pastor luterano cuya heroica resistencia al r\u00e9gimen de Hitler lo conden\u00f3 a un campo de concentraci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 lo cerca que las im\u00e1genes de la sal y la luz segu\u00edan a la bendici\u00f3n de los perseguidos cuando inst\u00f3 a sus oyentes a que su sal no perdiera su sabor ni su vela su luz en medio de sus sufrimientos actuales.20 Y en 1937, el Papa P\u00edo XII, en su homil\u00eda, dijo que la sal y la luz eran la sal de la vida. Y en 1937, el Papa P\u00edo XI utiliz\u00f3 las im\u00e1genes de la sal y la luz (y la levadura) en una carta enc\u00edclica para caracterizar a los sacerdotes mexicanos que entonces eran perseguidos por el r\u00e9gimen anticlerical de ese pa\u00eds.21 A continuaci\u00f3n, Jes\u00fas habla del papel ejemplar de sus disc\u00edpulos. \u00abConsiderad que seremos como una ciudad sobre una colina; los ojos de todos los pueblos est\u00e1n puestos en nosotros\u00bb fueron las palabras pronunciadas por John Winthrop en un serm\u00f3n, \u00abUn modelo de caridad cristiana\u00bb, que pronunci\u00f3 en 1630 mientras navegaba hacia Nueva Inglaterra en el Arabella. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta era la perspectiva de Winthrop para la Colonia de la Bah\u00eda de Massachusetts de los puritanos, una \u00abcomunidad de santos\u00bb sagrada que deb\u00eda ser tanto un recuerdo de Jerusal\u00e9n como una prefiguraci\u00f3n de la Nueva Jerusal\u00e9n, y en tiempos modernos los presidentes Kennedy y Reagan la invocaron para caracterizar el papel ejemplar de Estados Unidos en el mundo22. Su imagen de una comunidad organizada tambi\u00e9n ha servido como texto de prueba para el establecimiento de una iglesia institucional; y la luz de 15-16, que no debe \u00abponerse debajo de un celem\u00edn [cesta]\u00bb, fue citada por Carlomagno en 789 al instar al clero a establecer escuelas para ense\u00f1ar a leer a los ni\u00f1os y a copiar manuscritos de textos sagrados a los hombres mayores.23 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mismo vers\u00edculo fue recordado m\u00e1s tarde por William Penn cuando cit\u00f3 las palabras de su predecesor espiritual, George Fox: \u00abQue vuestra luz brille entre los indios, los negros y los blancos, para que respond\u00e1is de la verdad en ellos\u00bb.24 Penn proclam\u00f3 la libertad de conciencia entre los fieles de todas las razas en Pensilvania, pero por desgracia estos sentimientos eran m\u00e1s f\u00e1ciles de proclamar que de promulgar, y los cu\u00e1queros y los indios tuvieron su cuota de problemas a lo largo del siglo XVIII. Este verso fue tambi\u00e9n la inspiraci\u00f3n de \u00abJesus Bids Us Shine\u00bb, un popular y sentimental himno infantil victoriano de Susan Warner (1819-95), y se recuerda en uno de los versos del espiritual negro \u00abThis Little Light of Mine\u00bb (\u00ab\u00bfEsconderla bajo un celem\u00edn? \u00a1No! \/ Voy a dejarla brillar\u00bb) y en la canci\u00f3n country \u00abYou can&#8217;t be a beacon (if your light don&#8217;t shine)\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, los calvinistas estar\u00edan m\u00e1s interesados en la imagen de su comunidad como un brillante ejemplo de fe que como una que produce buenas obras. La secci\u00f3n central del Serm\u00f3n (5:17-7:12) est\u00e1 rodeada de referencias en ambos vers\u00edculos a \u00abla ley y los profetas\u00bb, y los cristianos se han preocupado durante mucho tiempo por el lugar que ocupan las Escrituras hebreas en su fe, sus \u00abprofec\u00edas cumplidas\u00bb y los milagros como confirmaciones de la verdad cristiana. Pero uno de los primeros en rechazar radicalmente el Antiguo Testamento fue Marci\u00f3n (100-60), un cristiano gn\u00f3stico empe\u00f1ado en \u00abpurificar\u00bb las Escrituras, cuyos seguidores her\u00e9ticos desde\u00f1aban al \u00abDios de la ley y los profetas, declar\u00e1ndolo autor de males, amante de la guerra, inconstante en el juicio y contrario a s\u00ed mismo. \u00ab25 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La aparente incompatibilidad de la ley y el evangelio hizo que Marci\u00f3n, un pr\u00f3spero armador del Mar Negro que lleg\u00f3 a Roma a mediados del siglo II, rechazara incluso la mayor parte del Nuevo Testamento, excepto a Pablo y partes de Lucas. Cre\u00f3 entonces una versi\u00f3n del cristianismo que inclu\u00eda el ascetismo gn\u00f3stico (sin uso de vino en la Eucarist\u00eda y sin resurrecci\u00f3n corporal) y el docetismo (el Jes\u00fas divino s\u00f3lo \u00abparec\u00eda\u00bb ser humano), y tuvo cierto \u00e9xito en la fundaci\u00f3n de iglesias \u00abmarcionitas\u00bb que utilizaban sus \u00abescrituras\u00bb antijudaicas. Desde entonces, el marcionismo es el t\u00e9rmino que designa la separaci\u00f3n radical e invidiosa de la ley y el evangelio que practican los cristianos que crean un \u00abcanon dentro del canon\u00bb ignorando o, al menos, restando importancia a vastas extensiones del Antiguo Testamento en favor de aquellos pasajes en los que pueden encontrar apoyo para sus propias creencias. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un Marci\u00f3n moderno fue Le\u00f3n Tolstoi, que aprendi\u00f3 griego en sus \u00faltimos a\u00f1os y elabor\u00f3 su propia versi\u00f3n de la Biblia. Rechaz\u00f3 el Antiguo Testamento e ignor\u00f3 los milagros de los Evangelios, especialmente la resurrecci\u00f3n, en favor de una Escritura basada en gran medida en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. Su cristianismo, inspirado en parte en la fe sin afectaci\u00f3n de los campesinos rusos, era simplificado y exc\u00e9ntrico: humanizaba a Jes\u00fas y divinizaba sus leyes, o al menos algunas de ellas, en particular la no resistencia al mal, y propugnaba una moral intransigente aunque incoherente (que en ocasiones ignoraba) que se basaba en gran medida en el Serm\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Ilustraci\u00f3n inglesa, John Toland, autor del cl\u00e1sico racionalizador Christianity Not Mysterious (1696), interpret\u00f3 el \u00abcumplir\u00bb del vers\u00edculo 17 en el sentido de que Jes\u00fas pretend\u00eda despojar a la verdad \u00abde todos esos tipos y ceremonias infernales que la dificultaban antes de hacerla f\u00e1cil y obvia para las capacidades m\u00e1s mezquinas. \u00ab26 Pero Toland tuvo que lamentar que los cristianos gentiles corrompieran las sencillas verdades de su nueva fe con las \u00abvanas sutilezas\u00bb de la filosof\u00eda pagana; sustituyeran los rituales jud\u00edos por los suyos propios, extra\u00eddos de los cultos mist\u00e9ricos; y m\u00e1s tarde, bajo los emperadores cristianos, adoptaran la pompa y la ceremonia de la corte romana. M\u00e1s tarde, la promesa de Jes\u00fas de no \u00abdestruir la ley\u00bb fue una bendici\u00f3n para los misioneros cristianos que ten\u00edan que lidiar con las \u00ableyes\u00bb sociales tradicionales de los pueblos que evangelizaban. En la India, por ejemplo, pod\u00edan predicar el igualitarismo de 20:27 (\u00abY el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro servidor\u00bb) y tambi\u00e9n utilizar 17 para dejar intactas las leyes de las distinciones entre castas.27<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas pasar\u00e1 ahora a casos concretos (21-48), un conjunto de \u00abHab\u00e9is o\u00eddo. . . .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero yo os digo\u00bb que reflejan la afici\u00f3n de Mateo a las repeticiones, como en las \u00abbendiciones\u00bb de las Bienaventuranzas. Antit\u00e9ticas en la forma, aunque no siempre en el fondo, pretenden ampliar, profundizar, matizar y abrogar -pero no \u00aboponerse\u00bb- a la ley, ya que el Jes\u00fas de Mateo se preocupa ostensiblemente de preservar la ley, aunque esta preocupaci\u00f3n tienda a crear un nuevo conjunto de leyes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su distinci\u00f3n reiterada entre la letra de la ley y su esp\u00edritu, entre el comportamiento exterior y la disposici\u00f3n interior, no resuelve todos los problemas pr\u00e1cticos que plantea este dilema espiritual, aunque expresa elocuentemente su respeto por la ley al comprometerse a no quitarle ni \u00abuna jota ni una tilde\u00bb. La \u00abjota\u00bb es la letra m\u00e1s peque\u00f1a del alfabeto hebreo; la \u00abtilde\u00bb es una marca diacr\u00edtica, un peque\u00f1o trazo a\u00f1adido a algunas letras (NRSV: \u00abni una letra, ni un trazo de una letra\u00bb). \u00abJot\u00bb encontr\u00f3 su camino en la expresi\u00f3n inglesa \u00abjot down\u00bb, as\u00ed como \u00abnot one iota\u00bb. El hecho de que cada jota y tilde de la ley deba cumplirse record\u00f3 a Lutero la impotencia humana y la consiguiente ansiedad, que para \u00e9l s\u00f3lo pod\u00eda ser superada por la gracia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera ant\u00edtesis (21), sobre matar y la ira, fue una que lamentablemente el m\u00e1rtir anabaptista Michael Sattler (1490-1527) aplic\u00f3 a los otomanos en su juicio en la ciudad de Rottenburg, en el sur de Alemania, en 1527 (\u00abNo debemos defendernos de los turcos\u00bb). A continuaci\u00f3n, afirm\u00f3 que \u00abprefer\u00eda combatir contra los llamados cristianos que persiguen, capturan y matan a cristianos piadosos que contra los turcos\u00bb.28 Con ello, extendi\u00f3 sus disputas teol\u00f3gicas al terreno pol\u00edtico en un momento en que el Imperio Otomano amenazaba Europa, y sell\u00f3 su destino a los ojos de los austriacos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consecuencia, le cortaron la lengua (para que no pronunciara unas \u00faltimas palabras inspiradoras), le desgarraron el cuerpo con unas tenazas al rojo vivo mientras lo encadenaban a un armaz\u00f3n de madera y lo arrojaron a una hoguera con un saco de p\u00f3lvora colgado al cuello. A continuaci\u00f3n, su esposa fue ahogada en el r\u00edo Neckar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ant\u00edtesis planteaba el problema de distinguir entre la ira y la justa indignaci\u00f3n. Lutero consider\u00f3 que la condena de la ira por parte de Jes\u00fas no se aplicaba a la \u00abira y vejaci\u00f3n piadosas\u00bb de sus ataques contra monjes, magistrados, te\u00f3logos opositores, el Papa y, en un caso notorio, jud\u00edos; tampoco al vers\u00edculo 44 sobre amar a los enemigos, y cit\u00f3 la propia aspereza de Jes\u00fas hacia los escribas y fariseos (23:13-33), donde \u00e9l mismo utiliza la palabra \u00abnecios\u00bb (tambi\u00e9n en Lucas 11:40 y 24:25). 29 Aqu\u00ed culminan las palabras de Jes\u00fas con la primera menci\u00f3n del infierno en el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abFuego del infierno\u00bb (v. 22, repetido en 29 y 30) procede del griego gehenna, el vertedero de desechos humeantes del valle de Hinnom, a las afueras de Jerusal\u00e9n, donde anta\u00f1o se adoraba al dios Moloc con fuego y sacrificios humanos. El nombre sugiere un infierno de castigo eterno, mientras que \u00abhades\u00bb puede ser simplemente un lugar para los muertos que no est\u00e1n en el para\u00edso. Los fuegos del infierno son una preocupaci\u00f3n peculiar de Mateo, sobre todo en el cap\u00edtulo 25, que muchos lectores modernos consideran poco atractivo (Mark Twain: \u00abEl fuego del infierno ha desaparecido, pero el texto permanece\u00bb).30 No siempre fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este pasaje (vv. 21-23) justifica tambi\u00e9n el \u00abbeso de paz\u00bb que se intercambian los comulgantes antes de acercarse a la mesa eucar\u00edstica. Los sentimientos con- ciliatorios de 23-24 fueron citados en una declaraci\u00f3n conjunta emitida por el Papa Pablo VI y el Patriarca ortodoxo griego Aten\u00e1goras el 7 de diciembre de 1965, cuando trataron de cerrar la brecha secular entre las dos Iglesias cristianas. Lamentaron formalmente las palabras y los actos ofensivos, revocaron las excomuniones mutuas de 1054 y deploraron la desconfianza y los malentendidos subsiguientes, aunque se lograron pocos avances en los a\u00f1os siguientes.31<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mismos versos fueron citados por el P. Camilo Torres para justificar el abandono de su ministerio para unirse a un movimiento revolucionario en Am\u00e9rica Latina: \u00abHe dejado de decir misa, pero practicar\u00e9 el amor al pr\u00f3jimo en las esferas temporal, econ\u00f3mica y social. Cuando mi pr\u00f3jimo no tenga nada contra m\u00ed, cuando haya llevado a cabo la revoluci\u00f3n, entonces volver\u00e9 a oficiar misa \u00ab32. Es cuestionable hasta qu\u00e9 punto la \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb podr\u00eda \u00abllevarse a cabo\u00bb, ya que la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n que \u00e9l apoyaba nunca formul\u00f3 objetivos espec\u00edficos aparte de un socialismo vagamente cristiano y ut\u00f3pico, y el P. Torres muri\u00f3 en un tiroteo en la selva con soldados colombianos en 1966.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al modo de reconciliar a los hermanos enfrentados, Kant cit\u00f3 el vers\u00edculo 25 para argumentar que la reparaci\u00f3n deb\u00eda hacerse personal y \u00abr\u00e1pidamente\u00bb, y no simplemente desaparecer en medio de un arrepentimiento y contrici\u00f3n generales33.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notorio es el vers\u00edculo 28, citado por Aten\u00e1goras, un apologista cristiano del siglo II, que escribi\u00f3 una embajada (\u00abUn alegato a favor de los cristianos\u00bb) al emperador Marco Aurelio y a su hijo C\u00f3modo, en la que contrastaba esta moral rigurosa, que proh\u00edbe incluso las \u00abmiradas lascivas\u00bb, con los interminables coitos e incestos practicados por los dioses del paganismo34.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Jes\u00fas de Mateo probablemente aprobar\u00eda la admiraci\u00f3n e incluso lo que Agust\u00edn llam\u00f3 en su Comentario \u00abuna sensaci\u00f3n de placer carnal \u00ab35 (y el \u00abojo derecho\u00bb, como la \u00abmano derecha\u00bb, intensifica el efecto), pero durante su campa\u00f1a presidencial de 1976 Jimmy Carter fue ridiculizado por admitir en una entrevista para Playboy que \u00abhe mirado a muchas mujeres con lujuria. He cometido adulterio en mi coraz\u00f3n muchas veces\u00bb. Como de costumbre, nada se dice de las mujeres \u00ablujuriosas\u00bb que \u00abcosifican\u00bb a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al \u00abojo\u00bb en 29 (repetido en 18:9), el Papa Gregorio Magno (540-604), en su influyente Moralia in Job (Moral sobre el Libro de Job), vio que el ojo derecho representaba la vida contemplativa, el izquierdo la activa, esta \u00faltima vida la llevar\u00edan aquellos \u00abincapaces o incapacitados para contemplar el mundo de arriba y las cosas espirituales. \u00ab36<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reformador ingl\u00e9s Thomas Cranmer (1489-1556), arzobispo de Canterbury bajo Enrique VIII y condenado a la hoguera bajo \u00abBloody Mary\u00bb Tudor, aludi\u00f3 al vers\u00edculo 30 (\u00abesta mano ha ofendido\u00bb) cuando el d\u00eda de su muerte renunci\u00f3 a una declaraci\u00f3n de retractaci\u00f3n que hab\u00eda firmado. John Foxe, el historiador de los m\u00e1rtires protestantes, relat\u00f3 \u00abque alargando su mano derecha, la mantuvo inconmoviblemente en el fuego hasta que se redujo a cenizas&#8230; afirmando con frecuencia &#8216;esta indigna mano derecha'\u00bb.37<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los vers\u00edculos 31-32 giran brusca y repentinamente en torno a la disoluci\u00f3n del matrimonio, aunque no siempre queda claro si se trata del divorcio o de la separaci\u00f3n, qu\u00e9 pueden hacer los c\u00f3nyuges una vez terminado el matrimonio y c\u00f3mo entender la singular y controvertida \u00abexcepci\u00f3n mateana\u00bb (\u00absalvar por causa de fornicaci\u00f3n\u00bb), que Jes\u00fas repetir\u00e1 en 19:9. \u00bfRefleja la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, la pr\u00e1ctica de la comunidad de Mateo o una concesi\u00f3n a los conversos gentiles? Al ser a la vez un contrato social que implica cuestiones de propiedad y herencia, y un compromiso personal que implica elecci\u00f3n y afecto, el matrimonio ha tenido un estatus problem\u00e1tico en la teolog\u00eda cristiana; y no fue hasta el siglo XIII cuando se estableci\u00f3 como uno de los siete sacramentos que deb\u00edan celebrarse en la iglesia y en presencia de un sacerdote. Esto plantea la controvertida cuesti\u00f3n de los textos b\u00edblicos relativos al divorcio y las segundas nupcias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed la RV especifica \u00abfornicaci\u00f3n\u00bb, aunque porneia, la palabra griega usada aqu\u00ed, podr\u00eda incluir varios tipos de inmoralidad, incluyendo el matrimonio con parientes cercanos, y moicheia era la palabra t\u00e9cnica para adulterio. Se supone que el adulterio -un delito capital en Deuteronomio 22:22- es cometido por la esposa, que entonces se volver\u00e1 a casar; y no se dice nada del adulterio del marido o de ambos c\u00f3nyuges, presumiblemente porque la preocupaci\u00f3n primordial es que una esposa que quedara embarazada de este modo podr\u00eda traer de vuelta al matrimonio un hijo ileg\u00edtimo que complicar\u00eda los asuntos de la propiedad familiar y las herencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la gravedad de la adulterio radica en que, al igual que la deserci\u00f3n, tambi\u00e9n atenta contra G\u00e9nesis 2:24 (\u00abser\u00e1n una sola carne\u00bb). Muchos de los padres y concilios de la Iglesia, aunque no todos, mantuvieron que el matrimonio segu\u00eda siendo v\u00e1lido e indisoluble, incluso despu\u00e9s de que la esposa infractora hubiera sido despedida, y que aunque el divorcio era permisible por causa justa, ninguno de los c\u00f3nyuges ten\u00eda derecho a volver a casarse (lo que podr\u00eda dar tiempo a una reconciliaci\u00f3n). En cuanto a la prohibici\u00f3n de los segundos matrimonios por parte de la Iglesia, Voltaire cit\u00f3 la queja de un divorciado: \u00abDios me permite casarme de nuevo, pero el obispo de Roma me lo proh\u00edbe\u00bb.38<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las iglesias protestantes para las que el matrimonio no es un sacramento, sino un contrato voluntario y una instituci\u00f3n civil, han ampliado la Excepci\u00f3n Mateana para incluir casi cualquier fracaso matrimonial, con el consiguiente derecho a volver a casarse por la iglesia. Las iglesias ortodoxas la han utilizado para permitir el divorcio y las segundas nupcias, originalmente para las v\u00edctimas de adulterio, pero ahora para otras faltas graves, aunque s\u00f3lo consideran sagrado el primer matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Curiosamente, el Nuevo Testamento no dice nada sobre la poligamia (explicitamente), as\u00ed que en uno de los episodios m\u00e1s extra\u00f1os de la historia cristiana, un \u00abprofeta\u00bb anabaptista radical llamado Jan Bockelszoon (tambi\u00e9n conocido como Juan de Leyden) tuvo que apelar al Antiguo Testamento para justificar la adopci\u00f3n de diecis\u00e9is esposas. Era el a\u00f1o 1534 en M\u00fcnster (Alemania), donde se autoproclam\u00f3 \u00abrey del mundo\u00bb en preparaci\u00f3n de lo que proclam\u00f3 un inminente fin de los tiempos, del que s\u00f3lo se salvar\u00eda M\u00fcnster. Durante un a\u00f1o presidi\u00f3 una teocracia de poligamia obligatoria, propiedad compartida a la fuerza y anarqu\u00eda general, hasta que una fuerza conjunta de cat\u00f3licos y protestantes reconquist\u00f3 la ciudad y le someti\u00f3 a \u00e9l y a sus seguidores a torturas b\u00e1rbaras y a la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tertuliano vio en 5:36 una advertencia a las mujeres que se \u00abmanchan\u00bb el pelo, incluso tratando de parecer rubias y alemanas; pero el tema principal de los vers\u00edculos 34-37 son los juramentos.39 Seg\u00fan Jes\u00fas, la simple honestidad, sinceridad y franqueza al hacer promesas, y la confianza en quienes prometen obvian la necesidad de elaborados juramentos que menoscaban la dignidad de Dios. La Iglesia, citando a Pablo en Romanos 1:9, \u00abPorque Dios es mi testigo\u00bb, ha interpretado tradicionalmente que esta prohibici\u00f3n se refiere a los juramentos prestados ante los hombres, no a los hechos en nombre de Dios (a quien no se nombra); otros, citando la \u00abcomunicaci\u00f3n\u00bb del vers\u00edculo 37, lo ven como una prohibici\u00f3n s\u00f3lo de los juramentos en la conversaci\u00f3n oral; y Agust\u00edn lo entendi\u00f3 como la prohibici\u00f3n a los cristianos de cometer perjurio40.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Calvino, citando el \u00abtrono\u00bb y el \u00abescabel\u00bb de Dios, lo vio como la prohibici\u00f3n de juramentos \u00abque por cualquier abuso profanen el santo nombre de Dios\u00bb; y tanto cat\u00f3licos como protestantes eximen los tipos de juramentos exigidos por las autoridades civiles.41 Pero los anabautistas de Menno Simons lo tomaron en serio y literalmente, y en un mundo del siglo XVI donde los juramentos confirmaban rutinariamente las alianzas con el Estado y validaban las transacciones privadas y p\u00fablicas, su negativa a jurar los convirti\u00f3 en subversivos, mientras que su no resistencia al mal los hizo v\u00edctimas de persecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, una postura similar de la Sociedad de Amigos (cu\u00e1queros) fue uno de los motivos de su persecuci\u00f3n por parte de los gobiernos de la Vieja y la Nueva Inglaterra, ya que hab\u00edan hecho de la prohibici\u00f3n de jurar uno de los principales testimonios p\u00fablicos de su fe, junto con su pacifismo, sus \u00abthees\u00bb y \u00abthous\u00bb, su vestimenta sencilla y su negativa a quitarse el sombrero. Despu\u00e9s de citar estos vers\u00edculos, argumentaron que los juramentos eran in\u00fatiles, ya que trivalizaban el sagrado nombre de Dios, no pod\u00edan evitar la mentira y llevaban la ofensiva implicaci\u00f3n de que no se pod\u00eda esperar que alguien bajo juramento dijera la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo 37 fue aludido por el primer l\u00edder de los cu\u00e1queros, George Fox (\u00abNuestro s\u00ed es s\u00ed, y nuestro no es no\u00bb), cuando fue encarcelado en 1664 en Lancashire, Inglaterra, por no prestar juramento de lealtad. Fox se pregunt\u00f3 por qu\u00e9 el juez no hab\u00eda encarcelado tambi\u00e9n a la Biblia por su prohibici\u00f3n de los juramentos.42 Fue confinado en condiciones espantosas durante un a\u00f1o en el calabozo del castillo de Lancaster y m\u00e1s tarde en el castillo de Scarborough, en el Mar del Norte, y luego indultado y liberado por orden del rey.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1689, el Parlamento aprob\u00f3 una Ley de Tolerancia que permit\u00eda a los cu\u00e1queros sustituir los juramentos por \u00abafirmaciones\u00bb, aunque no pod\u00edan formar parte de jurados ni ocupar cargos p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1718 obtuvieron la aprobaci\u00f3n del gobierno para sustituir el juramento de fidelidad a la Corona por una afirmaci\u00f3n, y en 1725 se les permiti\u00f3 omitir las cruciales palabras \u00aben nombre de Dios Todopoderoso\u00bb. En Am\u00e9rica gobernaron su propio estado, Pensilvania, sin juramentos, lo que complic\u00f3 enormemente su sistema judicial, ya que los demandantes cu\u00e1queros no pod\u00edan solicitar juicios con jurado ni prestar juramento ante testigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prohibici\u00f3n de los juramentos en el Serm\u00f3n fue citada en un famoso \u00abMemor\u00e1ndum\u00bb presentado por los l\u00edderes de la Iglesia Luterana alemana a Adolfo Hitler el 4 de junio de 1936. Se opon\u00edan al juramento de lealtad a Hitler que se exig\u00eda a todos los j\u00f3venes alemanes y que pod\u00eda obligarles a participar en actividades \u00abcontrarias a los mandamientos de Dios\u00bb. \u00ab43 En general, los nazis y sus \u00abcristianos alemanes\u00bb, liderados por su principal ide\u00f3logo, Alfred Rosenberg, que m\u00e1s tarde fue juzgado y ahorcado en Nuremberg, desaprobaban el \u00abevangelio jud\u00edo\u00bb, especialmente la preocupaci\u00f3n de Mateo por Jes\u00fas como el cumplimiento de las profec\u00edas del Antiguo Testamento, la humildad y la no resistencia al mal predicadas en el Serm\u00f3n, y la universalidad del cristianismo exigida en la Gran Comisi\u00f3n de 28:19-20.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosenberg prefer\u00eda mucho el retrato de Marcos en el Evangelio de Mateo. Rosenberg prefer\u00eda el retrato de Marcos de lo que \u00e9l consideraba un Jes\u00fas \u00abpositivo\u00bb, que pronunciaba discursos resonantes y perturbaba los negocios del templo jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este mandato, junto con la prohibici\u00f3n del divorcio, ofrece un buen ejemplo de c\u00f3mo las \u00abinterpretaciones\u00bb y \u00abentendimientos\u00bb posteriores por parte de la Iglesia y el Estado a veces absolutizaron, pero m\u00e1s a menudo mitigaron o derogaron disposiciones del Serm\u00f3n. O, como observ\u00f3 Santo Tom\u00e1s Moro en su Utop\u00eda (1516):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos sacerdotes&#8230; al comprobar que a los hombres les disgustaba penosamente o\u00edr que su moral se ajustaba a la regla de Cristo&#8230; acomodaron Sus ense\u00f1anzas a la moral de los hombres\u00bb.44<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo remarcable de este precepto es que, como se\u00f1al\u00f3 Benjamin Jowett (1817-93) en un famoso ensayo \u00abThe Interpretation of Scripture\u00bb (1860), ha sido casi universalmente ignorado aunque no es \u00abpr\u00e1cticamente imposible de cumplir o incluso dif\u00edcil. \u00ab45 Y antes que \u00e9l, a Kant (para quien el Serm\u00f3n era una escritura favorecida) le resultaba \u00abdif\u00edcil entender por qu\u00e9 esta clara prohibici\u00f3n se considera tan poco importante\u00bb.46<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proverbial \u00abojo por ojo\u00bb (v. 38; de \u00c9x. 21:24 y Dt. 19:21) no es un mandato tan vengativo o sanguinario como parece, ya que pretend\u00eda restringir la venganza desproporcionada y evitar la escalada de enemistades sangrientas, y no hay indicios de que se llevara a cabo, es mas historicamente se interpreto en el antiguo Israel como una restituci\u00f3n del mal causado (en sentidos monetarios).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su recomendaci\u00f3n de una respuesta proporcionada puede aplicarse incluso al infierno, donde una eternidad de tortura ardiente es posiblemente apropiada para una ofensa contra un Ser infinito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tambi\u00e9n proverbial \u00abpon la otra mejilla\u00bb (39) sugiere un golpe con el dorso de la mano (a menos que el agresor sea zurdo), m\u00e1s un insulto que una herida. Pero incluso si este mandamiento se restringe a los seguidores de Jes\u00fas, ofrece pocas pruebas de que Jes\u00fas fuera un revolucionario social y ha sido invocado durante mucho tiempo por los pacifistas (\u00abEl ojo por ojo deja ciegos a los dos\u00bb) como se\u00f1ala por ejemplo Gandhi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n est\u00e1 el controvertido \u00abno resist\u00e1is al mal\u00bb (v. 39), que ha preocupado durante mucho tiempo a los lectores de Mateo, en parte porque Jes\u00fas no comenta las consecuencias de la no resistencia ni c\u00f3mo puede conciliarse con la necesidad de justicia. Celso se quej\u00f3 tempranamente (7.58, 433) de que Jes\u00fas lo hab\u00eda tomado del Crito de Plat\u00f3n (S\u00f3crates: \u00abEntonces no debemos vengarnos ni hacer da\u00f1o a ning\u00fan hombre, ni siquiera si sufrimos algo de \u00e9l\u00bb), y los lectores han observado a menudo que parece contradecirse con los exorcismos forzados de Jes\u00fas y su limpieza del templo (21.12-13).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agust\u00edn, que viv\u00eda en un imperio cristiano amenazado por herejes desde dentro e invasores desde fuera, matiz\u00f3 el pacifismo del Serm\u00f3n con su teor\u00eda de la \u00abguerra justa\u00bb, argumentando que en este mundo imperfecto un gobierno leg\u00edtimamente constituido tiene derecho a usar la fuerza armada para mantener la paz, el orden y la justicia47. Aquino estaba de acuerdo y, con la mirada puesta en las batallas de los israelitas en el Antiguo Testamento, tambi\u00e9n permit\u00eda la represi\u00f3n violenta de las herej\u00edas disruptivas, pero s\u00f3lo \u00abpara impedir que obstaculicen la fe de Cristo\u00bb.48 Pero Erasmo sosten\u00eda que \u00abguerra justa\u00bb era un t\u00e9rmino ambivalente, invocado invariablemente por todos los beligerantes, sobre todo cuando eran cristianos que guerreaban entre s\u00ed en nombre de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la guerra justa a la guerra santa s\u00f3lo hab\u00eda un paso, y para los cruzados este mandato pod\u00eda extenderse a la protecci\u00f3n armada de la Iglesia de Oriente y a la liberaci\u00f3n por la fuerza de Tierra Santa, del mismo modo que en el islam Dios promete una vida despu\u00e9s de la muerte en el para\u00edso a los que mueren en una guerra santa (Cor\u00e1n, 9.19).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, los puritanos ingleses no sintieron ning\u00fan reproche por el uso de la violencia coercitiva por parte de un gobierno cristiano para imponer su voluntad, y cuando en 1649 se aprob\u00f3 una ley que prohib\u00eda la voluntad, y cuando en 1649 un ataque imprevisto contra la ciudad irlandesa de Wexford tuvo \u00e9xito (\u00abuna providencia inesperada\u00bb), Oliver Cromwell lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que en la masacre de soldados, civiles y religiosos que se produjo, Dios \u00aben su justa justicia, les impuso un justo juicio\u00bb.49<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mart\u00edn Lutero, en las primeras l\u00edneas de su ensayo \u00abSobre la autoridad secular\u00bb (1523), reconoci\u00f3 que los vers\u00edculos 39-40 parec\u00edan contradecir el reconocimiento en otras partes de las Escrituras de que los delitos merecen castigo (p. ej., 26:52: \u00abLos que tomen la espada, a espada perecer\u00e1n\u00bb). Rechaz\u00f3 una explicaci\u00f3n tradicional, seg\u00fan la cual \u00e9ste era otro de los \u00abconsejos de perfecci\u00f3n\u00bb aplicables a los iluminados espiritualmente, y prefiri\u00f3 distinguir entre \u00abdos reinos\u00bb: el reino espiritual de Dios, presente en la vida privada de los verdaderos cristianos; y el reino secular -y abrumadoramente malvado- del mundo, en el que las autoridades seculares tienen la responsabilidad de usar la coerci\u00f3n para el bienestar de sus ciudadanos (lo que por desgracia deja sin resolver el problema de los conflictos fronterizos entre los dos reinos). Tambi\u00e9n permiti\u00f3 las guerras defensivas y las guerras entre iguales, distinguiendo entre la autodefensa y la defensa de los dem\u00e1s. \u00abLos cristianos pueden buscar retribuci\u00f3n, justicia, protecci\u00f3n y ayuda para los dem\u00e1s \u00ab50. As\u00ed, se puede resistir al mal al servicio de quienes no pueden hacerlo, como la obligaci\u00f3n de los padres de proteger a sus hijos o la del Estado de defender a sus ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros han considerado que prohibir la autodefensa es conspirar con el mal y perpetuar la injusticia, y Calvino distingui\u00f3 entre \u00abvenganza\u00bb y \u00abrechazar la fuerza de un asalto\u00bb sin causar da\u00f1o o recurrir a la venganza, se\u00f1alando tambi\u00e9n que el mandato de Jes\u00fas, tomado literalmente, s\u00f3lo podr\u00eda provocar a un atacante y agravar la lesi\u00f3n.51 As\u00ed, el debate contin\u00faa, con el horror de la guerra at\u00f3mica galvanizando a los pacifistas, y el horror del Holocausto dramatizando las consecuencias del mal no resistido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Reforma, el literalismo b\u00edblico de la Confesi\u00f3n de Schleitheim (1527) de los anabaptistas suizos era inflexible: \u00abTambi\u00e9n caer\u00e1n incuestionablemente de nosotros las anticristianas y diab\u00f3licas armas de fuerza, como la espada, la armadura y otras semejantes, y todo su uso para los amigos o contra los enemigos\u00bb. Y este vers\u00edculo fue citado por los menonitas en sus Art\u00edculos de Fe (XIV), en los que promet\u00edan: \u00abSi la necesidad lo requiriese, huir, por amor del Se\u00f1or, de una ciudad o pa\u00eds a otro, y sufrir el &#8216;despojo de nuestros bienes&#8217;, antes que dar ocasi\u00f3n de ofensa a nadie. \u00ab52<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los tiempos modernos fue el vers\u00edculo que hizo que \u00abel velo\u00bb cayera de los ojos de Tolstoi y proporcion\u00f3 la clave de su incomprensi\u00f3n de la religi\u00f3n de Cristo, su mezcla m\u00e1s bien eclesi\u00e1stica de anarquismo social, pacifismo y romanticismo (siguiendo 7:1, tambi\u00e9n rechaz\u00f3 todos los juramentos, para \u00e9l el sistema legal zarista). Los individuos deb\u00edan cultivar en s\u00ed mismos el amor y la veracidad, la humildad y el perd\u00f3n, que eran las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Pero lo que le molestaba especialmente era 5:22, \u00absin causa\u00bb (una palabra en griego), palabras \u00abque destruyen todo el sentido de la ense\u00f1anza de Cristo. . . . Cristo no pronunci\u00f3, no pudo haber pronunciado, esta horrible palabra\u00bb.53 (M\u00e1s tarde se alegr\u00f3 de saber que hay manuscritos que las omiten.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fundador del mormonismo, Joseph Smith, parece haber estado de acuerdo, ya que tambi\u00e9n las omiti\u00f3 de su \u00abnueva traducci\u00f3n\u00bb de la KJV. Esto fue posible para Smith ya que consideraba su versi\u00f3n como una interpretaci\u00f3n que Dios le hab\u00eda asignado (transfiri\u00f3 todos los pasajes de cumplimiento de Mateo a Jes\u00fas); m\u00e1s tarde se public\u00f3 como un tratado separado y luego, junto con el \u00abLibro de Mois\u00e9s\u00bb, en la Perla de Gran Precio (1851; rev. 1878).54 El vers\u00edculo 39 tambi\u00e9n evoc\u00f3 esta respuesta de Gandhi:&nbsp; \u00abMe sent\u00ed sencillamente encantado y encontr\u00e9 mi propia opini\u00f3n confirmada donde menos lo esperaba\u00bb.55<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tolstoi fue s\u00f3lo el m\u00e1s notable de una serie de escritores con conciencia social que han dado al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a -y, \u00faltimamente, al documento Q de los \u00abdichos\u00bb y al Evangelio de Tom\u00e1s- prominencia en sus propios esfuerzos por liberar al Jes\u00fas hist\u00f3rico de lo que consideraban el peso muerto de la teolog\u00eda, el dogma y la piedad popular. Todas estas cargas, han sostenido, se remontan a las obras de sus seguidores (aqu\u00ed se demoniza regularmente a Pablo), que empezaron por fabricar la resurrecci\u00f3n, convertir a Jes\u00fas en un dios, hacer de \u00e9l el mes\u00edas de la profec\u00eda jud\u00eda y fundar una iglesia para poder perpetuar su ministerio y disfrutar de sus prerrogativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un \u00abAnexo\u00bb a su carta fausta a Benjamin Rush, del 21 de abril de 1803, Thomas Jefferson, siendo presidente, prest\u00f3 su prestigio a una visi\u00f3n temprana pero t\u00edpica de este Jes\u00fas desmitificado y del destino de sus doctrinas morales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHan sido a\u00fan m\u00e1s desfiguradas por las corrupciones de seguidores cism\u00e1ticos, que han encontrado inter\u00e9s en sofisticar y pervertir las sencillas doctrinas que ense\u00f1\u00f3, injert\u00e1ndoles los misticismos de un sofista griego, convirti\u00e9ndolas en sutilezas y oscureci\u00e9ndolas con jerga, hasta que han hecho que los hombres de bien las rechacen con repugnancia y consideren al propio Jes\u00fas como un impostor\u00bb.56<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habiendo deplorado la transformaci\u00f3n del Jes\u00fas de la historia en el Cristo de la fe, estos escritores consideraron que ahora era necesario que sus admiradores modernos y menos cr\u00e9dulos invirtieran el proceso y recuperaran al Jes\u00fas humano tras la fachada eclesi\u00e1stica. El suyo fue un esfuerzo iniciado en la Ilustraci\u00f3n alemana del siglo XVIII por Hermann Samuel Reimarus (1694-1768), profesor de lenguas orientales y autor de Sobre las intenciones de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos (1778), y por su amigo, el dramaturgo Got- thold Lessing (1729-81), que se ocup\u00f3 de su publicaci\u00f3n p\u00f3stuma como el \u00faltimo de los siete Fragmentos de un desconocido, tambi\u00e9n conocidos como los Fragmentos de Wolfenbuettel (1774-78; trad. 1879).57<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alcance de esta obra era muy variado. En su alcance inclu\u00eda los cuatro evangelios, y su efecto, si no su prop\u00f3sito, era presentar a Jes\u00fas no s\u00f3lo como el Cristo redentor, el fundador de una religi\u00f3n intemporal, sino como un nacionalista jud\u00edo de Nazaret, desvinculado de los milagros y profec\u00edas del Nuevo Testamento y preocupado por la mejora individual y la reforma social, pero descarriado en el mesianismo pol\u00edtico que abort\u00f3 su ministerio y le cost\u00f3 la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tr\u00e1gico suceso dej\u00f3 en manos de sus disc\u00edpulos la tarea de transformar sus ense\u00f1anzas evang\u00e9licas en la nueva religi\u00f3n no jud\u00eda de las Ep\u00edstolas. Las publicaciones de Reimarus y Lessing marcaron el comienzo moderno del estudio hist\u00f3rico y cr\u00edtico de las Escrituras, y aunque a menudo sus objeciones hab\u00edan sido anticipadas por los primeros cr\u00edticos del cristianismo y m\u00e1s tarde por los de\u00edstas ingleses, fueron popularizadas por La b\u00fasqueda del Jes\u00fas hist\u00f3rico (1906; trad. 1910) de Albert Schweitzer y se convirtieron en una fuerza predominante en la erudici\u00f3n moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tan omnipresente es nuestra conciencia hist\u00f3rica que la \u00abrecuperaci\u00f3n\u00bb del Jes\u00fas humano y su ubicaci\u00f3n en el contexto del juda\u00edsmo del siglo I ha sido una empresa floreciente durante dos siglos, especialmente entre quienes disienten del dogma y la autoridad de la Iglesia. Los primeros cl\u00e1sicos en este campo fueron dos biograf\u00edas poco convencionales de Jes\u00fas. Una de ellas, escrita en alem\u00e1n por David Friedrich Strauss (1808-1804) (La vida de Jes\u00fas examinada cr\u00edticamente, 1835; sus dos vol\u00famenes fueron posteriormente revisados, traducidos y reeditados en 1864 como La vida de Jes\u00fas para el pueblo alem\u00e1n), hac\u00eda hincapi\u00e9 en lo que \u00e9l llamaba el elemento \u00abm\u00edtico\u00bb de los Evangelios (aceptaba la prioridad de Mateo), esos a\u00f1adidos legendarios que se adhieren con el tiempo a las biograf\u00edas de hombres famosos58. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Strauss se opon\u00eda a la racionalizaci\u00f3n de los milagros evang\u00e9licos: que, por ejemplo, Jes\u00fas curara a los enfermos con medicamentos ocultos, o que se quedara de pie en una balsa cuando parec\u00eda caminar sobre el agua, o que s\u00f3lo resucitara, no que resucitara. Para \u00e9l, las vidas de Jes\u00fas en los Sin\u00f3pticos no eran los relatos fiables de testigos oculares, sino una \u00ableyenda sagrada\u00bb producida a partir de la fe y la imaginaci\u00f3n de los seguidores de Jes\u00fas, que atribuyeron a su difunto l\u00edder las convicciones mesi\u00e1nicas que tomaron prestadas del Antiguo Testamento. Las narraciones del Nuevo Testamento son \u00abm\u00edticas\u00bb en el sentido de que son informes de acontecimientos que no sucedieron de la forma en que se han contado, pero que se conservaron porque transmiten verdades m\u00e1s importantes que los hechos reales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, la historia de Jes\u00fas caminando sobre las aguas en 14:22-33 es una dramatizaci\u00f3n de su capacidad para elevarse por encima de los mares tormentosos de la vida; su resurrecci\u00f3n de la hija en 9:25 es una recreaci\u00f3n de los milagros vivificantes atribuidos a El- isha y El\u00edas; la narraci\u00f3n de la tentaci\u00f3n cuenta que Jes\u00fas act\u00faa como Mois\u00e9s en una amalgama de episodios del \u00c9xodo; y el Jes\u00fas \u00abresucitado\u00bb se desarroll\u00f3 a partir del controvertido Siervo Sufriente de Isa\u00edas 53.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de Strauss, traducida por la novelista George Eliot, influy\u00f3 enormemente en el debilitamiento de la credibilidad de los Evangelios en la Inglaterra del siglo XIX, y el poeta Arthur Hugh Clough (1819-1861), en su \u00abEpi-strauss-ion\u00bb, la compar\u00f3 con una luz brillante que inundaba las vidrieras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra biograf\u00eda, radicalmente diferente, escrita por primera vez en franc\u00e9s, fue la Vida de Jes\u00fas (1863) de Ernest Renan (1823-92), que hac\u00eda hincapi\u00e9 en la humanidad de Jes\u00fas en una revisi\u00f3n que era m\u00e1s un idilio hist\u00f3rico que un recuento de los Evangelios.59 En Am\u00e9rica, Jeferson realiz\u00f3 un esfuerzo an\u00e1logo, aunque centrado en las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y libre de \u00absupersticiones, fanatismos e invenciones\u00bb. fueron finalmente publicados juntos en 1904 como The Life and Morals of Jesus. Y en Inglaterra, Essays and Reviews (1860), escrito en su mayor parte por cl\u00e9rigos anglicanos con conexiones con Oxford, provoc\u00f3 una protesta p\u00fablica cuando uno de sus colaboradores, Benjamin Jowett, afirm\u00f3 que la Biblia deb\u00eda interpretarse \u00abcomo cualquier otro libro\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy en d\u00eda, esta escuela de cr\u00edtica hist\u00f3rica est\u00e1 mejor representada por el \u00abSeminario de Jes\u00fas\u00bb, donde un grupo de eruditos liberales del NT se re\u00fanen regularmente para discutir y juzgar la autenticidad de las declaraciones de Jes\u00fas. Suelen ser minimalistas y s\u00f3lo han aceptado el 16% de las palabras registradas de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n han tenido un \u00e9xito extraordinario en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n para atraer la atenci\u00f3n popular, pero los resultados son desiguales, ya que los practicantes de la b\u00fasqueda hist\u00f3rica defienden posiciones tan variadas y conflictivas sobre la fiabilidad de los Evangelios y su relaci\u00f3n con el Jes\u00fas de la teolog\u00eda y el culto cristianos. Y todos ellos deben enfrentarse al hecho de que antes de los Evangelios estaba la irrecuperable tradici\u00f3n oral, as\u00ed como los escritos de Pablo, con su insistencia en la encarnaci\u00f3n y misi\u00f3n redentora de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las leyes injustas son una preocupaci\u00f3n universal, y el Aquinate cit\u00f3 los vers\u00edculos 40-41 sobre aquellas leyes que \u00abno obligan en conciencia, salvo quiz\u00e1 para evitar esc\u00e1ndalos o disturbios \u00ab60. De ah\u00ed que pueda ser prudente ceder a las \u00f3rdenes ileg\u00edtimas e \u00abir m\u00e1s all\u00e1\u00bb, como en el 41, que parece referirse a que los romanos obligan a sus s\u00fabditos a prestar ayuda a los legionarios cuando est\u00e1n en marcha. En cuanto a dar \u00abal que lo pide\u00bb (42), Lutero respondi\u00f3 que s\u00ed, \u00abpero al que realmente lo necesita\u00bb, no a los que quieren vivir a costa de los dem\u00e1s,61 y Calvino distingui\u00f3 entre la generosidad benevolente y \u00abuna prodigalidad insensata\u00bb.62<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Samuel Johnson se\u00f1al\u00f3 que incluso los creyentes m\u00e1s fervientes no siempre toman las Escrituras al pie de la letra: \u00abPor \u00faltimo, la abnegaci\u00f3n de los 41-42 no impresion\u00f3 a Elihu Palmer (1764-1806), uno de los primeros de\u00edstas estadounidenses. Solicita una acumulaci\u00f3n de insultos\u00bb, dijo, y \u00abpara cumplir con el esp\u00edritu de esta moralidad, debemos invertir el orden de la naturaleza\u00bb y renunciar a nuestra \u00abdignidad natural \u00ab64 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los vers\u00edculos 43-44 Jes\u00fas est\u00e1 interpretando la escritura hebrea, ya que el texto que tenemos no ordena espec\u00edficamente a los jud\u00edos que odien a sus enemigos, y Proverbios 25:21 aconseja: \u00abSi tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan; y si tiene sed, dale de beber agua\u00bb. Un mandamiento tan severo se dirig\u00eda probablemente m\u00e1s contra los enemigos de su fe (Sal. 139:21-22: \u00ab\u00bfNo odio yo, Se\u00f1or, a los que te odian?\u00bb) que contra los enemigos personales, ya que el amor podr\u00eda animar a los enemigos a convertirse, mientras que las represalias no lo har\u00edan; y algunos han visto aqu\u00ed una alusi\u00f3n a la secta jud\u00eda disidente de los esenios, cuyos miembros no ten\u00edan reparo en maldecir a sus enemigos. El ejemplo m\u00e1s llamativo de tal amor es la oraci\u00f3n de Jes\u00fas por sus crucificadores: \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb (Lucas 23:34), aunque en otras situaciones, como con los fariseos en el cap\u00edtulo 23, parece algo menos benevolente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, \u00abAmad a vuestros enemigos\u00bb es probablemente el mandamiento m\u00e1s famoso del Serm\u00f3n y ha suscitado diversas reacciones. Tertuliano lo cit\u00f3 para demostrar que los cristianos eran ciudadanos ben\u00e9volos del mismo Estado que los persegu\u00eda.65 Pero Thomas Paine se quej\u00f3 de que convertir\u00eda a la parte ofendida en un \u00abspaniel\u00bb, y \u00abamar en proporci\u00f3n a la injuria, si pudiera hacerse, ser\u00eda ofrecer una prima por el crimen\u00bb.66<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mark Twain (y otros) tambi\u00e9n se han preguntado por qu\u00e9 Dios no perdona entonces a sus otros enemigos y acaba con el fuego del infierno. Cuando se le record\u00f3 que el amor al pr\u00f3jimo socavaba la segregaci\u00f3n racial, el senador de Virginia Occidental Robert Byrd, en un \u00faltimo intento por oponerse a la legislaci\u00f3n sobre los derechos civiles, respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Pero la advertencia de las Escrituras no dice que no podamos elegir a nuestro pr\u00f3jimo!\u00bb67<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los puntos \u00e1lgidos del Serm\u00f3n se encuentra en 43-44, con los dos grandes mandamientos de la tradici\u00f3n judeocristiana: el amor a Dios y al pr\u00f3jimo (que aqu\u00ed incluye a los enemigos). Uno es teol\u00f3gico, el otro \u00e9tico, aunque no se especifican las acciones, condiciones y circunstancias del amor. Se repiten en los sin\u00f3pticos (Mateo, 22:37-40; Marcos, 12:29-31; Lucas, 10:27); y el segundo aparece dos veces en Pablo (Romanos, 13:9; G\u00e1latas, 5:14) y una en Santiago (2:8), siendo el mandamiento \u00e9tico el preferido por quienes se muestran indiferentes u opuestos a las \u00ableyes\u00bb de la revelaci\u00f3n, el dogma y la liturgia. Hay opiniones encontradas sobre el papel de las preferencias en el amor y sobre lo que Jes\u00fas quiso decir con \u00abcomo a ti mismo\u00bb, ya que un amor propio egoc\u00e9ntrico o narcisista se opone al amor caritativo (\u00e1gape en griego) que para los cristianos fue ejemplificado por la encarnaci\u00f3n y la cruz y que deber\u00edan practicar los seguidores de Jes\u00fas. De ah\u00ed que en Juan 15:9-12 Jes\u00fas haga hincapi\u00e9 en la receptividad y reciprocidad del amor cuando ordena a sus seguidores \u00abamaos los unos a los otros, como yo os he amado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Kant, los principales \u00abmandamientos\u00bb de Jes\u00fas (como se denominan en 22:40) eran una versi\u00f3n de su propio \u00abImperativo Categ\u00f3rico\u00bb: que se cumplieran \u00absin otro motivo que la estima incondicionada del deber mismo\u00bb. Y \u00abama a todo hombre como a ti mismo\u00bb, es decir, promueve su bienestar desde la buena voluntad que es imediata y no derivada de motivos de ventaja propia: \u00abEstos mandamientos no son meras leyes de virtud, sino preceptos de santidad que debemos perseguir, y la propia persecuci\u00f3n de ellos se llama virtud\u00bb. Esto, para Kant, es una forma pura de fe, centrada en el individuo y despojada de sobrenaturalismo, aunque, como el de\u00edsmo que profesa, ignora \u00abla ley y los profetas\u00bb, por no hablar de las obras de la gracia. Por eso no es de extra\u00f1ar que en 1794 fuera reprendido por el rey Federico Guillermo II y se comprometiera a no publicar nada que criticara la religi\u00f3n encubierta.68<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que el amor es una emoci\u00f3n, un afecto, una pasi\u00f3n, \u00abAmad a vuestros enemigos\u00bb es un texto de prueba para el emocionalismo del cristianismo evang\u00e9lico y revivalista. Los papeles contrapuestos del afecto y la raz\u00f3n fueron el centro de una controversia del siglo XVIII entre dos grandes predicadores de Nueva Inglaterra, Jonathan Edwards y Charles Chauncy. Aunque a menudo retratado como un calvinista sombr\u00edo, Edwards era un apologista de la \u00abreligi\u00f3n del coraz\u00f3n\u00bb y fue uno de los l\u00edderes del avivamiento de 1740 conocido como el \u00abGran Despertar\u00bb, mientras que Chauncy, el ministro liberal de la Primera Iglesia de Boston, se opon\u00eda a su emocionalismo. Edwards ve\u00eda el fuego del Esp\u00edritu Santo como calor, Chauncy como luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Martin Luther King Jr., que tuvo la oportunidad de amar a m\u00e1s enemigos de la cuenta durante la lucha por los derechos civiles, dijo: \u00abDeber\u00edamos alegrarnos de que no dijera: &#8216;Gustad a vuestros enemigos&#8217;. Es casi imposible querer a algunas personas. &#8216;Gustar&#8217; es una palabra sentimental y cari\u00f1osa\u00bb. Y al predicar -y practicar (\u00abMetednos en la c\u00e1rcel y os seguiremos queriendo\u00bb)- el amor en el sentido de \u00e1gape, \u00abbuena voluntad redentora para todos los hombres\u00bb, King llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el 45b, comentando: \u00abDebemos amar a nuestros enemigos, porque s\u00f3lo am\u00e1ndolos podemos conocer a Dios y experimentar la belleza de su santidad\u00bb.69<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final del cap\u00edtulo 5, Jes\u00fas ha progresado desde la felicidad interior y la promesa \u00faltima de las Bienaventuranzas, pasando por los mandatos de \u00absal\u00bb y \u00abluz\u00bb por los que su mensaje se compartir\u00e1 con el mundo, hasta el objetivo del Serm\u00f3n, la \u00abperfecci\u00f3n\u00bb. Dado que la perfecci\u00f3n divina parece un objetivo irrealizable (aunque el griego teleios tambi\u00e9n puede significar \u00abcompleto\u00bb o \u00abilimitado\u00bb), algunos piensan que, a diferencia de los Diez Mandamientos y de ciertas disposiciones del Serm\u00f3n, esto simplemente reafirma un objetivo ideal, que los cristianos deben tratar de ser tan perfectos como puedan por medio de la oraci\u00f3n y el ayuno (perfecci\u00f3n interior) y en su amor a Dios y caridad hacia el pr\u00f3jimo (perfecci\u00f3n exterior).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que, a pesar de las limitaciones humanas, la perfecci\u00f3n pudiera alcanzarse en este mundo, ha inspirado el perfeccionismo cristiano, un fen\u00f3meno que se repite peri\u00f3dicamente en la historia de la Iglesia y por el que los individuos se esfuerzan por alcanzar la santidad personal, a menudo al margen de sus iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del siglo II, Clemente de Alejandr\u00eda describi\u00f3 este proceso de autodeificaci\u00f3n en t\u00e9rminos de una ascensi\u00f3n casi plat\u00f3nica a la divinidad; y Pelagio (354- 420) defendi\u00f3 una voluntad que era el resultado de la voluntad de Dios. (420) defendi\u00f3 una voluntad que no s\u00f3lo era libre, sino lo suficientemente fuerte como para lograr una vida sin pecado, incluso sin una infusi\u00f3n de la gracia divina. M\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en un objetivo del monacato; continu\u00f3 con herejes medievales como los bogomilos y los c\u00e1taros; atrajo a sectas desviadas como los adanitas, que pensaban que la desnudez les ayudar\u00eda a adquirir una inocencia ed\u00e9nica; y, en el siglo XIII, inspir\u00f3 a los miembros del Esp\u00edritu Libre, que buscaban la bienaventuranza a trav\u00e9s de la libertad de las obligaciones eclesi\u00e1sticas y las normas convencionales de comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s recientemente, ha caracterizado a movimientos ut\u00f3picos como la Comunidad Oneida del siglo XIX, al norte del estado de Nueva York. Para algunos, la verdadera perfecci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda ser alcanzada por los m\u00edsticos a trav\u00e9s de una comuni\u00f3n personal con Dios, pero para los reformadores estaba generalmente excluida por su rechazo del monaquismo y su insistencia en el pecado original, la depravaci\u00f3n humana y las operaciones necesarias de la fe y la gracia (Calvino: \u00abTodo lo que el hombre tiene o hace por s\u00ed mismo lo declaramos maldito\u00bb), ya que incluso la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n personal est\u00e1 corrompida por el egocentrismo70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la perfecci\u00f3n cristiana se convirti\u00f3 en un objetivo pr\u00e1ctico para John Wesley (1703-91), el fundador del metodismo, para quien el imperativo del vers\u00edculo 48 era, como todos los mandamientos de Jes\u00fas, tambi\u00e9n una promesa. Redefini\u00f3 la perfecci\u00f3n como \u00abs\u00f3lo otro t\u00e9rmino para santidad\u00bb, es decir, libertad del pecado, aunque no, advirti\u00f3, de la ignorancia, la debilidad, las tentaciones y los errores, que pueden coexistir con el amor puro a Dios. La \u00absantificaci\u00f3n a largo plazo\u00bb hab\u00eda sido ejemplificada por Jes\u00fas y resumida en el amor del Serm\u00f3n a Dios y al pr\u00f3jimo; era alcanzable a trav\u00e9s de la fe; demostrada por el arrepentimiento, la conversi\u00f3n y la santificaci\u00f3n; y productiva de buenas obras71.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cu\u00e1queros rompieron con la \u00abdepravaci\u00f3n total\u00bb del calvinismo al creer que un individuo que ha adoptado plenamente el esp\u00edritu de Cristo, la \u00abluz interior\u00bb, puede, sin mediaci\u00f3n de las Escrituras y a trav\u00e9s de los impulsos del Esp\u00edritu Santo, \u00abver en otro estado o m\u00e1s firme que el de Ad\u00e1n en la inocencia, incluso en un estado en Cristo Jes\u00fas, que nunca debe caer. \u00ab72<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cl\u00e9rigo liberal de Boston William Ellery Channing (1780-1842) reflej\u00f3 el optimismo del Unitarianismo cuando cit\u00f3 el vers\u00edculo 48 al observar que en el cristianismo \u00abencuentro testimonios perpetuos de la divinidad de la naturaleza humana\u00bb. 73<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejemplo pintoresco es la historia del grupo Oneida, que pretend\u00eda santificar el mundo alcanzando la impecabilidad personal. La idea de una comunidad perfeccionista comenz\u00f3 cuando su fundador relat\u00f3 su reacci\u00f3n al leer Lucas 1:35: \u00abMientras estaba sentado meditando sobre mis dificultades y perspectivas, abr\u00ed desganadamente mi Biblia y mis ojos se posaron en estas palabras: &#8216;El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti&#8217;: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti\u00bb. Las palabras parec\u00edan brillar en la p\u00e1gina, y mi esp\u00edritu oy\u00f3 una voz del cielo a trav\u00e9s de ellas prometi\u00e9ndome el bautismo del Esp\u00edritu Santo y el segundo nacimiento\u00bb.74<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son las palabras de John Humphrey Noyes (1811-86) mientras estudiaba en la Yale Divinity School en 1833, quien a partir de ese momento se convirti\u00f3 en un ap\u00f3stol del perfeccionismo cristiano, fundando la Oneida Community en 1848 para demostrar que la santidad perfecta pod\u00eda ser alcanzada no s\u00f3lo por individuos sino por un grupo social. Este experimento de utopismo cristiano era aborrecible para los protestantes ortodoxos, ya que su convicci\u00f3n de que las personas pod\u00edan comprometerse tan totalmente con Dios que alcanzar\u00edan la impecabilidad en esta vida equival\u00eda a una negaci\u00f3n de la depravaci\u00f3n natural. Pero durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os el carism\u00e1tico Noyes gui\u00f3 a su reba\u00f1o de doscientos a trescientos creyentes, anim\u00e1ndoles a practicar una especie de comunismo b\u00edblico, incluyendo lo que \u00e9l llamaba \u00abmatrimonio complejo\u00bb, por el que pod\u00edan superar el ego\u00edsmo y la posesividad del amor y el matrimonio convencional (que \u00e9l caracterizaba como \u00abamativo\u00bb e \u00abid\u00f3latra\u00bb) teniendo maridos, esposas e hijos en com\u00fan (incluso acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abamor libre\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Noyes y sus principales asociados organizaban estas uniones, vali\u00e9ndose de la \u00abFraternidad Ascendente\u00bb, que permit\u00eda a las j\u00f3venes, normalmente de unos trece a\u00f1os, avanzar en la per- fecci\u00f3n espiritual teniendo primero relaciones sexuales con Noyes (su \u00abprimer marido\u00bb) y su c\u00edrculo interno de almas superiores. Estos matrimonios inclu\u00edan incluso el incesto, que Noyes fomentaba, etiquet\u00e1ndolo como \u00abestricultura consangu\u00ednea\u00bb. En este caso, el evangelio de Mateo se puso al servicio de la comunidad, que se consideraba una \u00abrama del reino de los cielos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El propio Jes\u00fas hab\u00eda dicho que no hay matrimonio en el cielo (22:30), as\u00ed que Noyes pens\u00f3 que no ten\u00eda por qu\u00e9 haberlo en esa parte del cielo llamada Oneida. Sin embargo, seg\u00fan todos los indicios, los miembros de la comunidad de Oneida estaban contentos con estos acuerdos, y las diferencias se resolv\u00edan en sesiones peri\u00f3dicas de cr\u00edtica mutua dirigidas por Noyes, que se consideraba el representante de Dios en la tierra y el int\u00e9rprete de su voluntad. Los vecinos de la comunidad del condado rural de Madison toleraban su existencia y los fines de semana acud\u00edan a sus terrenos para asistir a exhibiciones y entretenimientos, y en general consideraban a los perfeccionistas laboriosos, progresistas y una buena fuente de trabajo en sus tiendas y negocios. Pero algunos miembros de la iglesia local se mofaban de su convencionalismo y arremet\u00edan contra lo que consideraban el concubinato y el adulterio desenfrenados de la comunidad. Sus presiones, junto con las desavenencias entre facciones, acabaron por fracturar la que fue una de las m\u00e1s exitosas de las cuarenta comunas fundadas a principios del siglo XIX por buscadores de la perfecci\u00f3n mundana (otras dos fueron Brook Farm y New Harmony), y Noyes se vio obligado a huir a Canad\u00e1 en 1879.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Comunidad Oneida se disolvi\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s, convirti\u00e9ndose en una sociedad an\u00f3nima. Pero a partir de su historia de cuchara, el hijo de Noyes y otros crearon uno de los mayores y m\u00e1s respetados productores de plater\u00eda del mundo, y hoy los turistas pueden visitar la mansi\u00f3n de la comunidad en Sherrill, a las afueras de Siracusa, Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el cap\u00edtulo 6, Jes\u00fas se pronuncia contra el culto ostentoso (vv. 1-8). A algunos les resulta dif\u00edcil conciliar la piedad privada de este pasaje con el testimonio p\u00fablico recomendado en 5:14-16 (\u00abBrille vuestra luz ante los hombres\u00bb), aunque la orden anterior parece dirigida a animar a sus disc\u00edpulos a dar testimonio p\u00fablico de su fe cuando son perseguidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al escribir a su amada Helo\u00edsa, Abelardo (1079-1142) vio en ello un respaldo al monaquismo, interpretando \u00abarmario\u00bb como \u00abla reclusi\u00f3n de la soledad mon\u00e1stica\u00bb.75 En cuanto a la prometida \u00abrecompensa\u00bb, Mateo utiliza formas de esta palabra doce veces en su evangelio, y la frecuencia de sus referencias a recompensas por buen comportamiento y castigos por malo prestan, para algunos, una nota deprimente de c\u00e1lculo e inter\u00e9s propio a acciones que deber\u00edan hacerse o no por su propio bien. Por otra parte, el aparente activismo del Jes\u00fas de Mateo se equilibra con el \u00e9nfasis que pone el Serm\u00f3n en las actitudes y las intenciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oraci\u00f3n forma parte del culto. La costumbre moderna de juntar las palmas de las manos deriva de la costumbre medieval de que un vasallo colocara sus manos, con las palmas unidas, entre las manos de su se\u00f1or. Pero los primeros cristianos rezaban de pie, al igual que los jud\u00edos, y levantaban las manos, un gesto casi pagano que pronto dio lugar a la postura de la figura del orans (lat\u00edn: \u00aborante\u00bb) que se ve en las pinturas de las catacumbas -con los codos doblados, los antebrazos levantados y las palmas vueltas hacia fuera-, una postura que para algunos cristianos recordaba la crucifixi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Erasmo cit\u00f3 el vers\u00edculo 7 en su Enchiridion Militis Christiani (1501) para aconsejar al cristiano militante que combatiera el vicio con las armas de la oraci\u00f3n y el conocimiento. la oraci\u00f3n para controlar las pasiones y el conocimiento para fortalecer la mente. Pero conden\u00f3 las \u00abvanas repeticiones\u00bb, como hicieron los reformadores, que las encontraron en las recitaciones de las letan\u00edas y el rosario cat\u00f3licos.76 Puesto que el buen cristiano debe rezar en todas partes, san Ambrosio interpret\u00f3 el \u00abarmario\u00bb como el esp\u00edritu interior. \u00abPero Dietrich Bonhoeffer (1906-1945), el te\u00f3logo luterano moderno, advirti\u00f3 contra la exageraci\u00f3n de esta disyunci\u00f3n p\u00fablico-privada: \u00abEn cuanto a la respuesta de Dios, Lily Tomlin brome\u00f3: \u00abCuando hablamos con Dios, estamos rezando. Cuando Dios habla con nosotros, somos esquizofr\u00e9nicos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oraci\u00f3n fundamental del cristianismo (Lutero: \u00abLa mejor de las oraciones, superior incluso a los Salmos\u00bb) es el Padrenuestro (6:9-13; Lucas 11:2-4). Se llama as\u00ed porque la ense\u00f1\u00f3 el propio Jes\u00fas, aunque \u00abde esta manera\u00bb tambi\u00e9n puede sugerir que no es tanto un texto establecido como un esbozo de c\u00f3mo deben rezar los cristianos.79 En su mezcla de escatolog\u00eda y \u00absabidur\u00eda\u00bb, es una oraci\u00f3n ecum\u00e9nica, incluso jud\u00eda, ya que, como gran parte del Serm\u00f3n, no dice nada de la pasi\u00f3n o la resurrecci\u00f3n. Sus sentimientos, que pueden derivar del ministerio de Juan el Bautista, son comunitarios y activistas, y podr\u00edan haber formado parte de las primeras devociones cristianas, ya que se cita en el manual de ense\u00f1anza del siglo II, la Didach\u00e9. De ser as\u00ed, es dif\u00edcil saber por qu\u00e9 una oraci\u00f3n dictada expresamente por Jes\u00fas no fue conservada con sus palabras exactas por todos los evangelistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Originalmente arameo y situado en el centro del Serm\u00f3n, el Padrenuestro se divide entre el cielo y la tierra, con tres deseos \u00abt\u00fa\u00bb seguidos de cuatro deseos \u00abnosotros\/nosotros\u00bb, estos siete igualando, en la cuenta de Agust\u00edn, el n\u00famero perfecto de las Bienaventuranzas. Pero otros comentaristas han se\u00f1alado que tambi\u00e9n equivalen a los siete dones del Esp\u00edritu Santo, los siete sacramentos, las siete virtudes teologales y cardinales, e incluso los siete pecados capitales. Jes\u00fas se lo ense\u00f1\u00f3 supuestamente a sus disc\u00edpulos en una cueva del monte Olivete, el lugar que hoy ocupa la iglesia del Patern\u00f3ster, cuyo interior est\u00e1 decorado con placas del Padrenuestro en cien idiomas. M\u00e1s tarde, fue la \u00fanica oraci\u00f3n recitada y repetida por los bogomilos medievales, una secta her\u00e9tica de los Balcanes; y sus hom\u00f3logos europeos, los c\u00e1taros, cre\u00edan que recitarla sobre la comida y la bebida las transformar\u00eda en el cuerpo y la sangre de Cristo y que se condenar\u00edan si no la recitaban en el momento de la muerte. Se consideraba una poderosa defensa contra las brujas, y recitarlo al rev\u00e9s era una caracter\u00edstica est\u00e1ndar de las misas negras y otros rituales sat\u00e1nicos. Tambi\u00e9n se ha parodiado repetidamente, como cuando, en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n Francesa, los mon\u00e1rquicos rezaban: \u00abEn 1848, los revolucionarios franceses que obligaron al rey Luis Felipe (1773-1850) a abdicar respondieron: \u00abPadre nuestro, Luis Felipe, que est\u00e1s en las Tuller\u00edas, maldito sea tu nombre, cese tu reino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera palabra de la oraci\u00f3n es pater (\u00abpadre\u00bb), un t\u00e9rmino \u00fanico en el Nuevo Testamento para referirse a Dios. Tambi\u00e9n es interesante que Mateo no registre la palabra m\u00e1s \u00edntima abba, que en Marcos 14:36 suele tomarse como signo de la relaci\u00f3n personal de Jes\u00fas con Dios Padre. Pater tambi\u00e9n nos da \u00abpatter\u00bb, en el sentido de habla r\u00e1pida, como cuando la recitaban apresuradamente los monjes. Erasmo vio una llamada al pacifismo cristiano en el \u00abnuestro\u00bb comunitario, incluso uni- versal: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedes invocar a un padre com\u00fan si est\u00e1s desenvainando una espada para clav\u00e1rsela a tu hermano? \u00ab82<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSantificado sea tu nombre\u00bb es la primera de las tres expresiones paralelas (seguidas, literalmente, de \u00abvenga a nosotros tu reino\u00bb y \u00abh\u00e1gase tu voluntad\u00bb) que quedan oscurecidas por la traducci\u00f3n inglesa. En 1525, Lutero cit\u00f3 la \u00faltima, junto con \u00abl\u00edbranos del mal\u00bb, para instar en vano a los inquietos campesinos alemanes a no recurrir a la vio- lencia durante la Guerra de los Campesinos. \u00abPero sigue sin estar claro qu\u00e9 implica la \u00abvoluntad\u00bb de Dios y c\u00f3mo deben \u00abhacerla\u00bb los fieles. Y como estas palabras pueden interpretarse como un consejo de aceptaci\u00f3n pasiva, han irritado a los activistas sociales. Shaw, en una parodia del Padrenuestro, las reformul\u00f3 como \u00abHaz tu trabajo en la tierra, que entonces ser\u00e1 el cielo \u00ab84 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abVenga a nosotros tu reino\u00bb es la evocaci\u00f3n m\u00e1s familiar del mensaje de Jes\u00fas, y aparecen referencias similares unas 114 veces en los Evangelios; es un concepto lo suficientemente el\u00e1stico como para ser compartido tanto por jud\u00edos como por cristianos y se cita a menudo como base para el entendimiento interreligioso. Lutero, en su \u00abBreve exposici\u00f3n\u00bb del Padre Nuestro, dice que el reino de Dios comienza en las almas individuales para prepararlas para el reino venidero. Esto vuelve a plantear los problemas, ya examinados en nuestro debate sobre el bautismo de Jes\u00fas, de definir y situar el reino de Dios. \u00bfSu sugerencia de una instituci\u00f3n pol\u00edtica como la Iglesia y una ubicaci\u00f3n determinada representa adecuadamente la universalidad de la misi\u00f3n de Jes\u00fas y la soberan\u00eda de Dios? \u00bfHasta qu\u00e9 punto se justifica que los cat\u00f3licos romanos equiparen su iglesia -o una versi\u00f3n idealizada de la misma- con el reino de Dios? \u00bfO se trata de una oraci\u00f3n (seg\u00fan Calvino) \u00abpara que el Se\u00f1or a\u00f1ada d\u00eda a d\u00eda nuevos creyentes\u00bb?85 \u00bfO es tanto una agenda como un imperativo para los activistas cristianos, a realizar en un orden social ideal? Hay respuestas tentadoras a todas estas preguntas esparcidas por el Nuevo Testamento, y es una pena que no confluyan en una ense\u00f1anza clara y coherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNuestro pan de cada d\u00eda\u00bb (11), que recuerda el man\u00e1 veterotestamentario, puede ser una frase familiar en espa\u00f1ol, pero epiousion, el \u00fanico adjetivo de la oraci\u00f3n y tradicionalmente ren- derado como \u00abdiario\u00bb, es raro y oscuro (podr\u00eda significar el pan de \u00abma\u00f1ana\u00bb o, si la oraci\u00f3n se reza por la ma\u00f1ana, \u00abel pan de este pr\u00f3ximo d\u00eda\u00bb), lo cual es sorprendente si el Padrenuestro se recitaba mucho. La Vulgata latina de Jer\u00f3nimo lo traduce aqu\u00ed espiritualmente como supersubstantialem, sugiriendo a Jes\u00fas como pan de vida, y en Lucas 11:3 materialmente como quotidianum (lat\u00edn para \u00abdiario\u00bb). La Iglesia La Iglesia cat\u00f3lica ha insertado la palabra lukana de Jer\u00f3nimo, epiousion, en la versi\u00f3n mateana. En 1905, el Papa P\u00edo X afirm\u00f3 que era \u00abense\u00f1anza casi un\u00e1nime de los santos Padres de la Iglesia\u00bb que esto significaba el pan eucar\u00edstico; por lo tanto, lo tom\u00f3 como un texto de prueba que recomendaba la recepci\u00f3n diaria de la Comuni\u00f3n, y la mayor\u00eda de las confesiones cristianas incluyen el Padre Nuestro en sus liturgias eucar\u00edsticas86. Pero Voltaire invent\u00f3 a un Dr. Tamponet de la Sor- bonne, que afirmaba encontrar \u00abuna multitud de herej\u00edas en el Padre Nuestro\u00bb, acusando a esta petici\u00f3n de ofender al vers\u00edculo 25, \u00abno os preocup\u00e9is por . . . lo que comer\u00e9is\u00bb. Del mismo modo, la petici\u00f3n \u00abh\u00e1gase tu voluntad\u00bb pasa por alto el hecho de que nada puede hacerse a menos que Dios lo quiera; no nos atrevemos a obligar a Dios a que nos conceda nuestras deudas; y s\u00f3lo el diablo puede hacernos caer en la tentaci\u00f3n.87<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformadores se esforzaron por se\u00f1alar que el perd\u00f3n de los pecados por parte de Dios (v. 12), expresado aqu\u00ed como \u00abdeudas\u00bb morales contra\u00eddas con Dios, no deber\u00eda verse como una recompensa por la buena obra del perd\u00f3n humano, aunque para muchos esta petici\u00f3n no es m\u00e1s que una reformulaci\u00f3n del sistema de \u00abobras y recompensas\u00bb del ju- da\u00edsmo popular. Los traductores han traducido los opheilemata de Mateo como \u00abdeudas\u00bb, \u00abmales\u00bb, \u00abdeficiencias\u00bb, \u00abdelitos\u00bb o \u00abpecados\u00bb, los dos \u00faltimos m\u00e1s pr\u00f3ximos a hamar- tias en la versi\u00f3n de Lucas del Padre Nuestro (Lucas 11:4). Una vez m\u00e1s, al igual que el Dr. Tamponet de Voltaire, Benjamin Franklin desaprobaba la presuntuosidad de \u00abcomo nosotros perdonamos&#8230;\u00bb, que \u00abtiene el aire de una oraci\u00f3n\u00bb. que \u00abtiene el aire de proponernos a nosotros mismos como un ejemplo de bondad digno de que Dios nos imite\u00bb, as\u00ed que lo cambi\u00f3 por \u00aby perm\u00edtenos perdonar\u00bb. Tampoco le gustaba \u00abnuestro\u00bb pan de cada d\u00eda, ya que \u00abparece ponernos en una pretensi\u00f3n de derecho, y contener demasiado poco del reconocimiento agradecido y el sentido de dependencia que se convierte en criaturas que viven de la generosidad diaria de su Creador. Por lo tanto, se ha cambiado a &#8216;Prov\u00e9enos hoy, como lo has hecho hasta ahora'\u00bb88. La Nueva Biblia Inglesa (NEB) ofrece \u00abwrong\u00bb en lugar de los enga\u00f1osos \u00abdebts\u00bb o \u00abtrespasses\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Padre Nuestro fue el primer pasaje b\u00edblico que John Eliot (1604-90), el \u00abAp\u00f3stol de los Indios\u00bb, utiliz\u00f3 en un esfuerzo que conducir\u00eda a la publicaci\u00f3n en 1663 de una Biblia de 1.180 p\u00e1ginas en algonquiano, un logro monumental, teniendo en cuenta las diferencias entre el hebreo\/griego y los diversos dialectos indios. Pero a los indios de Massachusetts a los que Eliot instruy\u00f3 en la cristiandad puritana les resultaba dif\u00edcil entender por qu\u00e9 deb\u00edan perdonar (nutaquonta- mounnonog en algonquiano) a las tribus con las que hab\u00edan estado enemistados durante generaciones89.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u00bb (13) es una petici\u00f3n controvertida, aparentemente contradicha por Santiago 1:12-13 (\u00abBienaventurado el hombre que soporta la tentaci\u00f3n\u00bb). Como observ\u00f3 Or\u00edgenes, \u00abla mayor\u00eda de la gente no la entiende\u00bb, pues creen que no pueden evitar caer en la tentaci\u00f3n sin que el Se\u00f1or les gu\u00ede.90 A veces se critica como demasiado \u00abpsicol\u00f3gica\u00bb, una traducci\u00f3n de una l\u00ednea que deber\u00eda decir: \u00abNo nos pongas a prueba\u00bb (Nueva Biblia de Jerusal\u00e9n), es decir, a pruebas tan terribles que debiliten nuestra fe; o puede entenderse como \u00abNo nos dejes caer en la tentaci\u00f3n, donde, dada nuestra fragilidad humana, podr\u00edamos tomar decisiones equivocadas\u00bb. Recuerda el relato de la tentaci\u00f3n, aunque aqu\u00ed es m\u00e1s probable que sea una alusi\u00f3n a una liberaci\u00f3n de las supremas tribulaciones antes del Apocalipsis (Ap 3:10: \u00abYo tambi\u00e9n te guardar\u00e9 de la hora de la tentaci\u00f3n\u00bb). Pero la mayor\u00eda de los cristianos probablemente lo interpretan simplemente como \u00abNo nos dejes ceder a la tentaci\u00f3n\u00bb o, con Lutero en su \u00abBreve exposici\u00f3n\u00bb, de forma m\u00e1s com- prensiva como \u00abGu\u00e1rdanos de todas las aflicciones y tormentos del cuerpo\u00bb (entre los que Lutero incluye la s\u00edfilis). 91 Agust\u00edn, en su Comentario, distingui\u00f3 entre ser probado por el fuego y ser consumido por \u00e9l; y m\u00e1s tarde, al argumentar que nuestras voluntades, aunque libres, son d\u00e9biles (\u00abperd\u00f3nanos nuestras deudas\u00bb le demostr\u00f3 que nadie est\u00e1 libre de pecado), pregunt\u00f3 por qu\u00e9 Jes\u00fas incluy\u00f3 esta petici\u00f3n si somos capaces de evitar las tentaciones sin ayuda.92 Franklin, que prefer\u00eda \u00abl\u00edbranos de la tentaci\u00f3n\u00bb, rechaz\u00f3 el concepto original de que \u00abDios a veces tentaba, o dirig\u00eda o permit\u00eda la tentaci\u00f3n de las personas\u00bb por considerarlo una \u00abnoci\u00f3n\u00bb jud\u00eda e \u00abindigna de Dios\u00bb, ya que \u00abahora suponemos que la tentaci\u00f3n, en la medida en que es sobrenatural, procede \u00fanicamente del Diablo\u00bb.93<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abL\u00edbranos del mal\u00bb era para Agust\u00edn la petici\u00f3n comprensiva, la que incluye todas las dem\u00e1s. En griego se lee: \u00abdel mal\u00bb (neutro), pero el m\u00e1s generalizado \u00abdel mal\u00bb es est\u00e1ndar en las iglesias occidentales. No obstante, con Lutero y Wesley y en las iglesias orientales, tambi\u00e9n puede entenderse como \u00abel maligno\u00bb (masculino), el demonio.94 Calvino escribi\u00f3: \u00abNo hay necesidad de polemizar sobre el asunto, pues el sentido es pr\u00e1cticamente el mismo, que estamos expuestos al demonio y al pecado, pero Dios nos protege y nos arrebata\u00bb.95 Tambi\u00e9n es posible una alusi\u00f3n aqu\u00ed al conflicto final entre Dios y Satan\u00e1s. Para sus seguidores de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy ampli\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abmal\u00bb para incluir \u00abel pecado, la enfermedad y la muerte\u00bb;96 mientras que el gran defensor del Evangelio Social Walter Rauschenbusch insisti\u00f3 en el rostro cambiante del mal, de modo que para \u00e9l su forma actual era \u00abel terrible poder de la codicia orga- nizada y la opresi\u00f3n institucionalizada\u00bb. De hecho, consideraba que el Padrenuestro era \u00abla gran oraci\u00f3n del cristianismo social\u00bb, ya que se dirige a \u00abnuestro\u00bb Padre, no a \u00abmi\u00bb Padre, pide que se haga la voluntad de Dios \u00aben la tierra\u00bb, pide s\u00f3lo el pan necesario para el d\u00eda y aboga por el amor fraternal.97<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPorque tuyo es el Reino\u00bb. Aunque no se encuentran en Lucas, estas hermosas y familiares palabras -a veces llamadas el \u00abfinal protestante\u00bb- se encuentran ahora en la misa cat\u00f3lica romana, pero no se a\u00f1aden directamente a la oraci\u00f3n. Recordando la \u00abdoxolog\u00eda\u00bb, o palabras de alabanza, de 1 Cr\u00f3nicas 29:11 (\u00abTuya es, Se\u00f1or, la grandeza, el poder y la gloria\u00bb), mitigan la alusi\u00f3n final a Satan\u00e1s y, para Calvino, nos recuerdan \u00abque nuestras oraciones dependen m\u00e1s del poder y la bondad de Dios que de cualquier confianza nuestra\u00bb. Aparentemente originado como un final solemne para la Oraci\u00f3n cuando se recitaba en liturgias, encontr\u00f3 su camino en algunos manuscritos griegos inferiores y de ellos al Mateo de la KJV. No figuraba en las fuentes griegas utilizadas por Jer\u00f3nimo en su Vulgata latina, pero Erasmo la incluy\u00f3 en su texto griego (1516), se\u00f1alando que era una inserci\u00f3n posterior. Resulta ir\u00f3nico que esta adici\u00f3n a las Escrituras se asocie con los reformadores protestantes, que denunciaban a menudo las \u00abadiciones humanas\u00bb al mensaje de Jes\u00fas. Y sorprendentemente, esta inserci\u00f3n posterior se mantiene en la versi\u00f3n mormona del Padre Nuestro (3 Nefi 13:13) como si hubiera sido pronunciada por el mismo Jes\u00fas.98<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase \u00abel poder y la gloria\u00bb es tambi\u00e9n el ir\u00f3nico t\u00edtulo de la novela de Graham Greene (The Power and the Glory, 1940) sobre un \u00absacerdote del whisky\u00bb an\u00f3nimo que, a pesar de todos sus defectos humanos, sigue atendiendo valientemente a los cat\u00f3licos mexicanos durante las persecuciones religiosas de los a\u00f1os veinte. Figura casi de Cristo, acaba siendo traicionado por un Judas local y ejecutado. Pero la reducci\u00f3n definitiva del Padrenuestro aparece en el relato corto de Ernest Hemingway \u00abUn lugar limpio y bien iluminado\u00bb, con \u00abNuestro nada que est\u00e1s en nada, nada sea tu nombre, tu reino nada, tu voluntad sea nada en nada\u00bb.99 Es la oraci\u00f3n desesperada de un camarero anciano para quien s\u00f3lo un \u00ablugar limpio y bien iluminado\u00bb ofrece un refugio contra la nada de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Serm\u00f3n pasa ahora al ayuno, una pr\u00e1ctica religiosa que recuerda el relato de la tentaci\u00f3n, pero que por lo dem\u00e1s s\u00f3lo se menciona ocasionalmente en el Nuevo Testamento. Puede parecer que el vers\u00edculo 17 es una excepci\u00f3n inesperada a la advertencia contra las manifestaciones externas, pero probablemente significa que no deben hacer nada m\u00e1s que su aseo diario habitual. La siguiente admonici\u00f3n, contra la acumulaci\u00f3n de tesoros terrenales, culmina en el lapidario vers\u00edculo 21 (tambi\u00e9n en Lucas 12:34). En su Carta 22 (\u00abA Eustoquio\u00bb), Jer\u00f3nimo relat\u00f3 que \u00e9stas fueron las palabras que le dirigi\u00f3 en el a\u00f1o 374 el \u00abJuez\u00bb, que se le apareci\u00f3 en una visi\u00f3n cuando yac\u00eda febril y pr\u00f3ximo a la muerte y le acus\u00f3 de no ser cristiano, sino \u00abciceroniano\u00bb, pues prefer\u00eda el estilo elevado de los cl\u00e1sicos latinos a la burda ret\u00f3rica de los profetas hebreos. \u00abAlgunos lectores han se\u00f1alado que estos sentimientos de negaci\u00f3n del mundo eran caracter\u00edsticos de los fil\u00f3sofos c\u00ednicos de la \u00e9poca de Jes\u00fas, pero \u00e9ste nunca defendi\u00f3 su au- tonom\u00eda personal ni su comportamiento antisocial, ni inst\u00f3 a sus seguidores a vivir \u00abseg\u00fan la naturaleza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reformador escoc\u00e9s John Knox (1513-72) cit\u00f3 el vers\u00edculo 22 (tambi\u00e9n en Lucas 11:34) en su inacabado Segundo toque de trompeta (1558), cuando argument\u00f3 por el derecho de los cristianos a \u00abcastigar y deponer\u00bb incluso a un gobernante leg\u00edtimamente nombrado -el \u00abojo\u00bb del reino- si transgred\u00eda \u00ablos santos preceptos de Dios\u00bb. El \u00ab\u00e9l\u00bb tambi\u00e9n pod\u00eda ser un \u00abella\u00bb, y Knox se opuso a las mujeres gobernantes, especialmente a Mar\u00eda, reina de Escocia, en su Primer toque de trompeta contra el monstruoso regimiento de mujeres (1558).101<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emerson imagin\u00f3 que, mientras predicaba el Serm\u00f3n, Jes\u00fas \u00abvio los lirios blanqueando los prados, y los p\u00e1jaros volando sobre su cabeza\u00bb, por lo que en 24-34 se dirigi\u00f3 a sus disc\u00edpulos para tranquilizarlos.102 Los vers\u00edculos 28-29 suelen admirarse como uno de los pasajes m\u00e1s bellos de las Escrituras, pero no agradaron a un tal Edward Harwood (1729-94), cuya propia traducci\u00f3n sustituy\u00f3 las \u00abbarbaridades\u00bb de la RV por lo que \u00e9l consideraba elegancia dieciochesca: \u00abObserva con atenci\u00f3n los lirios del campo, y aprende de ellos lo impropio que es para las criaturas racionales abrigar una pasi\u00f3n sol\u00edcita por la alegr\u00eda y el buen vestir, pues no soportan ning\u00fan trabajo, no emplean ning\u00fan cuidado en adornarse, y sin embargo est\u00e1n revestidos de una belleza tan inimitable que ni el monarca m\u00e1s rico con el vestido m\u00e1s rico podr\u00eda igualar jam\u00e1s\u00bb.103<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras finales del vers\u00edculo 28 son el ep\u00edgrafe de la \u00abOda a la indolencia\u00bb de Keats, pero suelen interpretarse, no como un consejo contra el trabajo, que los mon\u00e1s- ticos consideraban un deber y los reformadores, una vocaci\u00f3n, sino contra las distracciones y ansiedades que a menudo puede generar el trabajo. Thomas Paine pensaba que era el \u00fanico pasaje del Nuevo Testamento que \u00abhace referencia a las obras de Dios\u00bb,104 y es el \u00fanico pasaje de Mateo que parece reflejar la libertad personal y la autosuficiencia que defend\u00edan los c\u00ednicos. Pero Shaw escribi\u00f3: \u00abHemos llevado la necesidad de pensar en el d\u00eda siguiente a tal extremo que muy pocos de nosotros somos capaces de pensar en otra cosa\u00bb.105 Y Elihu Palmer, librepensador y cr\u00edtico b\u00edblico de Nueva Inglaterra, argument\u00f3 que estos consejos, \u00absi se llevaran a la pr\u00e1ctica, provocar\u00edan en el mundo una hambruna universal y la extinci\u00f3n de la raza humana\u00bb.106 Las \u00abaves del cielo\u00bb, como se les llamaba a los c\u00ednicos, \u00abno son m\u00e1s que las aves de corral\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las \u00abaves del cielo\u00bb podr\u00edan sorprenderse al saber que Dios les ahorra la b\u00fasqueda de alimento. Pero las palabras de Jes\u00fas pretenden poner de relieve el sentido del pasaje: el mandamiento del vers\u00edculo 33: \u00abBuscad primero el reino de Dios y su justicia\u00bb. Hacer la voluntad de Dios y confiar en la providencia divina pondr\u00e1 las preocupaciones mundanas en la perspectiva adecuada. \u00abMamm\u00f3n\u00bb (v. 24; Lucas 16:13) es una palabra aramea que designa la riqueza y que se personific\u00f3 como esp\u00edritu maligno de avaricia, apareciendo como demonio en Faerie Queene (2.7) de Spenser y Paradise Lost (1.679) de Milton, y como el codicioso Sir Epicure Mammon en la comedia de Ben Jonson El alquimista (1610). M\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en un t\u00e9rmino peyorativo para el capitalismo corporativo en su forma m\u00e1s inescrupulosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros cristianos fueron acusados de varias cosas: que eran unos fan\u00e1ticos cr\u00e9dulos, ya que se basaban en la fe y no en la raz\u00f3n, y estaban demasiado dispuestos a martirizarse; que eran unos pervertidos inmorales, ya que celebraban org\u00edas nocturnas de incesto y canibalismo; que no eran originales en sus ense\u00f1anzas \u00e9ticas, ya que otros antes que ellos hab\u00edan denunciado la violencia y apoyado la fornicaci\u00f3n; que ofrec\u00edan una doctrina enga\u00f1osa, ya que su l\u00edder no era el hijo de Dios, sino un hechicero fracasado, y sus Escrituras un tejido de contradicciones y absurdos; que su pretensi\u00f3n de unidad era falsa, ya que estaban divididos por la discordia y el faccionalismo; y que eran malos ciudadanos, ya que no reconoc\u00edan a los dioses del Estado ni participaban en el culto al emperador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00faltima acusaci\u00f3n fue repetida por Celso, que cit\u00f3 el vers\u00edculo 24 como prueba de que los cristianos eran elitistas y separatistas y no pod\u00edan ser ciudadanos leales del Imperio romano, aunque tambi\u00e9n se contradec\u00edan al adorar a \u00abdos se\u00f1ores\u00bb, Dios y Cristo. Y observ\u00f3 que el \u00abHijo de Dios\u00bb que hablaba aqu\u00ed sonaba muy diferente del \u00abDios Padre\u00bb del Pentateuco, que promulgaba leyes y favorec\u00eda la prosperidad de los hebreos (7.18, 409). \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 equivocado? \u00bfMois\u00e9s o Jes\u00fas? O cuando el Padre envi\u00f3 a Jes\u00fas, \u00bfolvid\u00f3 los mandatos que dio a Mois\u00e9s? \u00bfO conden\u00f3 sus propias leyes y cambi\u00f3 de opini\u00f3n, y envi\u00f3 a su mensajero con el prop\u00f3sito totalmente opuesto?\u00bb. (8:2, 454).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cipriano, el obispo de Chipre (248-58), tambi\u00e9n cit\u00f3 el vers\u00edculo 24 en su ataque contra los libellatici, aquellos cristianos que hab\u00edan abandonado su fe durante las persecuciones (249-60) de los emperadores Decio y Valeriano y hab\u00edan obtenido un libellus, un certificado que atestiguaba que hab\u00edan sacrificado a los dioses romanos en presencia de su \u00abComisi\u00f3n de Sacrificios\u00bb local. \u00ab107 Las persecuciones provocaron tantas variedades de apostas\u00eda, a veces dirigidas por obispos, que una vez que las persecuciones remitieron, la Iglesia tuvo que convocar un s\u00ednodo en Roma para tratar el problema de aplicar la disciplina adecuada y organizar la reha- bilitaci\u00f3n posterior. Tambi\u00e9n fue citado por san Ambrosio en el a\u00f1o 384 en su famosa disputa con Quinto Aurelio S\u00edmaco (340-402), prefecto de Roma y pagano, despu\u00e9s de que \u00e9ste solicitara la restauraci\u00f3n del Altar de la Victoria que el emperador Graciano hab\u00eda ordenado retirar de la Casa del Senado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00edmaco cit\u00f3 la distinguida historia del altar como protector de los emperadores y garante de la prosperidad del imperio, y apel\u00f3 a la tolerancia de los antiguos ritos y poderes tradicionales que hab\u00edan salvado a Roma de los galos en el 390 a.C. y de An\u00edbal en la Segunda Guerra P\u00fanica (218-202). Pero no fue rival para Ambrosio, entonces obispo de Mil\u00e1n, que convenci\u00f3 a Valentiniano II, citando el vers\u00edculo 24, para que rechazara la petici\u00f3n de S\u00edmaco: \u00abDios no quiere ser adorado bajo la forma de piedras \u00ab108 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los vers\u00edculos 25-27 los p\u00e1jaros son los beneficiarios del cuidado amoroso del Se\u00f1or, pero en la \u00abPar\u00e1bola del Sembrador\u00bb (13:4) devoran las semillas que \u00abcayeron junto al camino\u00bb. En cuanto a a\u00f1adir codos (unos veinte cent\u00edmetros), Tertuliano cit\u00f3 el 27 (tambi\u00e9n en Lucas 12:25) al acusar de que era obra del diablo que los actores antiguos llevaran zapatos altos; e invoc\u00f3 el mismo vers\u00edculo contra las mujeres que intentaban aumentar su estatura con postizos.109 El cap\u00edtulo 6 termina con el 34, un vers\u00edculo que probablemente no sea el lema de una compa\u00f1\u00eda de seguros (\u00abNo os inquiet\u00e9is, pues, por el d\u00eda de ma\u00f1ana&#8230;\u00bb), pero una vida llevada estrictamente seg\u00fan los Evangelios hizo que San Francisco prohibiera a uno de sus frailes preparar verduras al d\u00eda o aceptar limosnas para m\u00e1s de un d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cap\u00edtulo 7 comienza con algunas palabras familiares (\u00abNo juzgues&#8230;\u00bb), aunque no, dijo Bertrand Russell, \u00abpopulares en los tribunales de justicia de los pa\u00edses cristianos\u00bb.110 Hay que juzgar, por supuesto (entre ellos Shaw cont\u00f3 cartas al London Times), y es dif\u00edcil ver c\u00f3mo podr\u00eda propagarse el cristianismo sin al menos implicar juicios sobre el mundo secular. Adem\u00e1s, todos los credos cristianos hablan del regreso de Jes\u00fas \u00abpara juzgar a vivos y muertos\u00bb. y los juicios ocupan un lugar importante en las propias palabras de Jes\u00fas. Pero en griego, \u00abjuzgar\u00bb se acerca m\u00e1s a \u00abcondenar\u00bb, y esta prohibici\u00f3n parece dirigida contra los individuos propensos a la culpabilidad y la justicia por mano propia. Adem\u00e1s, los que juzgan maliciosamente en este mundo tendr\u00e1n que enfrentarse al juicio divino en el otro. Este es uno de los vers\u00edculos m\u00e1s citados en las Escrituras, pero nunca tan memorablemente como por Abraham Lincoln cuando hablaba del Norte y del Sur en su \u00abSegundo Discurso Inaugural\u00bb el 4 de marzo de 1865: \u00abAmbos leen la misma Biblia y rezan al mismo Dios, y cada uno invoca su ayuda contra el otro. Y antes de Lincoln, Shakespeare encontr\u00f3 en el vers\u00edculo 2 el t\u00edtulo para una de sus comedias problem\u00e1ticas (Medida por medida, \u00bf1609?), en la que la estricta justicia impl\u00edcita en el t\u00edtulo est\u00e1 impregnada de misericordia y perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00abpaja\u00bb y la \u00abviga\u00bb de los vers\u00edculos 3-5 son \u00abmota\u00bb y \u00abviga\u00bb en la NRSV, aunque resulte dif\u00edcil imaginar una viga en el ojo de alguien. \u00abPaja\u00bb y \u00abviga\u00bb (as\u00ed como \u00abestrecha es la puerta y angosto el camino\u00bb, v. 14), aparecieron por primera vez en la Biblia de Wycliffe (1382). El vers\u00edculo 6 tambi\u00e9n puede desconcertar a los lectores modernos. \u00abLo que es santo\u00bb se refiere a la carne de los sacrificios de animales, pero es \u00abperlas delante de los cerdos\u00bb lo que se ha convertido en proverbial (la frase, como gran parte de este cap\u00edtulo, es de Tyn- dale). Sigue siendo un mandato extra\u00f1o, ya que Jes\u00fas mismo se asoci\u00f3 con los \u00abcerdos\u00bb de la tierra, y sin embargo aqu\u00ed aparece prohibiendo la difusi\u00f3n del evangelio a los gentiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;A veces se interpret\u00f3 como la prohibici\u00f3n de la Eucarist\u00eda a los no bautizados o a los no arrepentidos (Didaj\u00e9 2.5), o la \u00abBuena Nueva\u00bb del Evangelio en ocasiones inapropiadas o a los que no est\u00e1n espiritualmente preparados o son abiertamente no receptivos; y probablemente refleja una preocupaci\u00f3n por mantener la identidad cristiana en un mundo pagano y hostil. M\u00e1s tarde fue \u00fatil para sectas her\u00e9ticas como los c\u00e1taros bajomedievales, que reivindicaban ritos y doctrinas secretas, sobre todo porque una perla puede sugerir algo precioso y bello que tambi\u00e9n est\u00e1 oculto. En la Edad Media tambi\u00e9n justific\u00f3 la prohibici\u00f3n de las Biblias en lengua vern\u00e1cula, no tanto para que cl\u00e9rigos poderosos pero temerosos pudieran ocultar la Palabra de Dios a la gente (como hace cierta propaganda protestante), sino para protegerse de traducciones e interpretaciones err\u00f3neas que pudieran haberse basado en manuscritos inferiores o no aprobados de la Vulgata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orden se recuerda oblicuamente hoy en las iglesias cat\u00f3licas cuando los catec\u00famenos, candidatos que reciben instrucci\u00f3n, abandonan la iglesia despu\u00e9s de las lecturas de las Escrituras y antes de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo 7 es la traducci\u00f3n de Tyndale, que se repite en Lucas 11:9 y es un vers\u00edculo controvertido, dada su incondicionalidad. vers\u00edculo, dadas sus garant\u00edas incondicionales junto con su silencio absoluto sobre lo que se ha de pedir. Incluso podr\u00eda considerarse que anima a los disidentes a tratar de encontrar apoyo en la Biblia sin tener en cuenta las orientaciones de la Iglesia. A menudo se ha tomado como un texto de prueba para la opini\u00f3n tradicional de que, en t\u00e9rminos de la alianza que Dios ha hecho con el hombre, Dios se ha obligado a s\u00ed mismo a responder a las iniciativas humanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los reformadores m\u00e1s tarde llegaron a la visi\u00f3n pesimista, influenciados por Agust\u00edn, de que los individuos estaban tan sumidos en el pecado que ni siquiera pod\u00edan empezar a hacer el esfuerzo necesario para merecer una respuesta, y por tanto necesitaban el don de la gracia de Dios. No tenemos la fuerza para llamar a la puerta, pero Dios nos la concede gratuitamente, siempre que tengamos la fe que no es s\u00f3lo creencia y asentimiento, sino confianza y compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00abregla de oro\u00bb (v. 12) aparece en otra versi\u00f3n en 22:39, donde se a\u00f1ade \u00abamor\u00bb. Tambi\u00e9n aparece en diversas formas en la literatura profana, como en las Analectas de Confucio (551-479), aunque normalmente en su forma negativa (por ejemplo, en el Libro ap\u00f3crifo de Tobit: \u00abNo hagas a nadie lo que t\u00fa odiar\u00edas\u00bb, 4:15). Por eso es significativo que Jes\u00fas exija aqu\u00ed, no la evitaci\u00f3n del da\u00f1o, sino la pr\u00e1ctica de la virtud. La Regla de Oro ha tenido una presencia persistente en el pensamiento occidental y suele recomendarse.112<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero se ha cuestionado su valor prescriptivo como principio aparentemente evidente de conducta moral. La mutualidad que recomienda tambi\u00e9n puede parecer una reciprocidad calculadora: supone que existe una igualdad social y una coincidencia de intereses entre agente y receptores; es imprecisa en el sentido de que el \u00abhacer\u00bb indefinido bien podr\u00eda ser da\u00f1ino o inmoral; y puede entrar f\u00e1cilmente en conflicto con el deber y la responsabilidad, como cuando un empresario debe despedir a un trabajador o un juez condenar a un criminal. Algunos c\u00ednicos lo han revisado como \u00abQuien tiene el oro, manda\u00bb. En 1791, Jonathan Edwards Jr. predic\u00f3 sobre este texto a un grupo abolicionista, aplic\u00e1ndolo a la trata de esclavos. \u00ab\u00bfDebemos estar dispuestos a que los africanos o cualquier otra naci\u00f3n nos compren a nosotros, a nuestras esposas e hijos, nos transporten a \u00c1frica y all\u00ed nos vendan como esclavos perpetuos?113<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia a la \u00abpuerta estrecha\u00bb en 13-14 sugiere la puerta m\u00e1s peque\u00f1a de la ciudad reservada a los peatones y que se dejaba abierta por la noche cuando la puerta principal de la ciudad estaba cerrada, aunque aqu\u00ed conduce en direcci\u00f3n opuesta a la puerta ancha. Au- gustine lo interpret\u00f3 como la costumbre de las serpientes de forzarse a pasar por aberturas estrechas y desprenderse as\u00ed de sus pieles viejas; es decir, \u00abDespojaos&#8230; del hombre viejo\u00bb (Ef. 4:22).114 Al principio del Progreso del Peregrino de Bunyan (1678), las palabras de 13-14 estaban inscritas sobre la puerta estrecha por la que Cristo, seg\u00fan las indicaciones del Evangelista, debe entrar si quiere abrirse camino desde la Ciudad de la Destrucci\u00f3n hasta el Monte de Si\u00f3n. La buena voluntad le abre la puerta y le gu\u00eda por el camino \u00abrecto y estrecho\u00bb.115<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00abpuerta estrecha\u00bb se confunde a menudo con \u00abrecto\u00bb para referirse a la direcci\u00f3n de un camino, como en \u00abel recto y estrecho\u00bb, sobre todo por Joseph Smith, cuando incluy\u00f3 la mayor parte de la versi\u00f3n de la RV de los cap\u00edtulos 5-7 en su Libro de Morm\u00f3n. Para Kierkegaard (1813-55), la puerta era m\u00e1s ancha y el camino m\u00e1s ancho en la mundana y complaciente \u00abcristiandad\u00bb (su palabra) de su Dinamarca del siglo XIX. Este fue el impulso para su teolog\u00eda de la \u00abcrisis\u00bb, una apropiaci\u00f3n personal y pasional del mensaje b\u00edblico.116 Estas son, en cualquier lectura, palabras poco tranquilizadoras para aquellos que creen que la misi\u00f3n de Jes\u00fas era salvar a todos los miles de millones de personas del mundo, incluyendo a aquellos que nunca han o\u00eddo hablar de \u00e9l y que conducen sus vidas de acuerdo con las normas culturales y religiosas. que viven seg\u00fan c\u00f3digos culturales y religiosos que los cristianos considerar\u00edan burdos, ignorantes e id\u00f3latras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La advertencia de Jes\u00fas contra los \u00abfalsos profetas\u00bb hizo del vers\u00edculo 15 un vers\u00edculo conveniente en los debates de la Reforma, ya que los cl\u00e9rigos cristianos de ambos bandos pod\u00edan tachar a sus oponentes de \u00ablobos con piel de cordero\u00bb. Aunque la falsa profec\u00eda no se limita a la religi\u00f3n, esta acusaci\u00f3n se dirige casi siempre contra los cl\u00e9rigos. Calvino dijo: \u00abCristo hab\u00eda predicho, no de los extranjeros, sino de los hombres que se presentaban como pastores, que ser\u00edan lobos rapaces\u00bb.117 Pero se dej\u00f3 a Churchill variar el texto al llamar a Clement Atlee \u00abuna oveja con piel de cordero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De nuevo en 7:18-20 (y 12:33) Jes\u00fas habla del \u00e1rbol y de sus frutos, recordando las palabras de Juan en 3:10. Este vers\u00edculo fue divulgado como una prueba de que el \u00e1rbol era un \u00e1rbol. Se dice que este vers\u00edculo era un texto de prueba para el dualismo de los c\u00e1taros medievales. \u00abPuesto que Dios es el sumo bien, los males no proceden de \u00e9l; pero puesto que los males existen, y no proceden de Dios mismo, proceden por tanto de algo distinto de Dios. En la Reforma, el \u00e9nfasis en las buenas obras hizo que Mateo pareciera un defensor del catolicismo, mientras que Pablo, con su teolog\u00eda de la gracia y la fe, parec\u00eda hablar en nombre de los protestantes, aunque las 542 referencias en los Institutos de Calvino, que sit\u00faan a Mateo justo detr\u00e1s de los Salmos y los Romanos, atestiguan su permanente atractivo para los reformadores. Puesto que el significado aparente es que, al igual que un \u00e1rbol es juzgado por sus frutos, los individuos ser\u00e1n juzgados por sus obras, es interesante que este significado se invirtiera, y el pasaje se convirtiera en un texto de prueba cr\u00edtico para la convicci\u00f3n de Lutero de la primac\u00eda y el poder de la fe: que, al igual que el \u00e1rbol debe ser bueno antes de que pueda dar buenos frutos, \u00ablas buenas obras siguen y proceden de la buena persona\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son la respuesta agradecida y casi espont\u00e1nea del cristiano a la gracia concedida gratuitamente por Dios; no pueden ofrecerse, calculadamente, a Dios como medio de merecer la salvaci\u00f3n: \u00abEs evidente que los frutos no dan el \u00e1rbol y que el \u00e1rbol no crece sobre los frutos\u00bb. Este \u00abfruto\u00bb podr\u00eda incluir incluso actos tradicionales de piedad, que eran \u00fatiles para vivir la vida de fe, pero ninguna peregrinaci\u00f3n o procesi\u00f3n, ninguna disciplina o devoci\u00f3n, ning\u00fan ayuno o fiesta -todas instituciones humanas- podr\u00edan justificar a los pecadores. Como confirmaci\u00f3n cit\u00f3 12:33, \u00abhaced bueno el \u00e1rbol\u00bb; 12:34, \u00ab\u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is, siendo malos, hablar cosas buenas?\u00bb; y Juan 15:5, \u00abEl que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto\u00bb. Tambi\u00e9n fue crucial para Lutero su interpretaci\u00f3n de 20, que por sus buenas obras \u00abconocer\u00e9is\u00bb qui\u00e9nes son los buenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, argument\u00f3, pero esto es s\u00f3lo un conocimiento superficial \u00aba la vista de los hombres\u00bb y no tiene nada que ver con la fe salvadora.119 Aunque Erasmo (1466-1536), que hab\u00eda discutido con Lutero sobre el libre albedr\u00edo y hab\u00eda sido objeto de sus insultos, se preguntaba m\u00e1s tarde por qu\u00e9 un cristiano como Lutero, que dec\u00eda estar lleno del \u00abesp\u00edritu de Cristo\u00bb, produc\u00eda los frutos de \u00absus burlas insensatas, sus risas viciosas, sus calumnias, amenazas y enga\u00f1os\u00bb.120 Antes de romper con Roma, Enrique VIII de Inglaterra tambi\u00e9n discuti\u00f3 con Lutero, aludiendo a esta imagen, as\u00ed como al \u00abcamino recto y estrecho que conduce al cielo\u00bb. Enrique contrast\u00f3 los \u00abfrutos\u00bb de los padres de la Iglesia -su saber, su fe y su vida santa- con lo que \u00e9l consideraba los defectos de Lutero. \u00abTodo lo que hac\u00e9is comenz\u00f3 por envidia y presunci\u00f3n, procede de la ira y la malicia, se exalta con orgullo y vana gloria, y termina en lascivia \u00ab121 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada de esto disuadi\u00f3 a Lutero, y en su preocupaci\u00f3n por predicar la Palabra, se preocup\u00f3 menos por el comportamiento institucional del creyente transformado por la fe y la gracia divina. As\u00ed que se dej\u00f3 a otros reformadores, como Melanchthon y Bugenhagen, la tarea de hablar del orden eclesi\u00e1stico y las preocupaciones pastorales; en resumen, de considerar la calidad de los frutos que daban los buenos \u00e1rboles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los calvinistas, la producci\u00f3n de buenos frutos era la \u00absantificaci\u00f3n\u00bb o \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb, las obras buenas y semejantes a las de Cristo que supuestamente segu\u00edan -y validaban- la gracia de la justificaci\u00f3n. Surgieron complicaciones al considerar modelos b\u00edblicos de santificaci\u00f3n que, no obstante, recayeron en el pecado -como David con sus debilidades, Salom\u00f3n con su idolatr\u00eda y Pedro con su triple negaci\u00f3n de Cristo-, pero ninguno de sus errores se consider\u00f3 lo bastante grave como para pesar m\u00e1s que su fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nietzsche no estaba convencido: \u00abLa fe es una profunda convicci\u00f3n por parte de Lutero y los suyos de su incapacidad para las obras cristianas\u00bb.122 Por \u00faltimo, \u00e9ste era un texto clave para los Cient\u00edficos Cristianos, ya que consideran que los testimonios de los sanados por su estudio de Ciencia y Salud (1875) de Mary Baker Eddy son una prueba de la fecundidad de sus creencias.123<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las formas de la palabra \u00abhacer\u00bb (poiein) aparecen unas veintid\u00f3s veces en el<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Serm\u00f3n concluye con la advertencia de Jes\u00fas (21-27) de que el discipulado no puede ser meramente nominal, sino que conlleva la obligaci\u00f3n de actuar, como Jes\u00fas hace la voluntad de su Padre. John Locke se\u00f1al\u00f3 el \u00e9nfasis del Serm\u00f3n en las obras: \u00abBenjamin Franklin cit\u00f3 el vers\u00edculo 21 (repetido en 12:50) al preguntar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a de Cristo sino un excelente discurso moral?\u00bb. Como protestante, admit\u00eda la prioridad de la fe, pero como de\u00edsta comprometido con la raz\u00f3n y la conciencia, argumentaba que la fe es \u00abun Medio para producir Moral, y la Moral de Salvaci\u00f3n. Pero que la salvaci\u00f3n pueda esperarse s\u00f3lo de la fe no me parece una doctrina cristiana ni razonable\u00bb.125<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Emerson, que advert\u00eda contra la distinci\u00f3n entre creencia y conducta, \u00abun hombre que hace buenas obras de manera uniforme es bueno, y un hombre que hace malas obras de manera uniforme es malo, que diga lo que quiera, que crea lo que pueda. \u00ab126 Y John Ruskin, que a pesar de su educaci\u00f3n evang\u00e9lica simpatizaba con la teolog\u00eda cat\u00f3lica de la rectitud por las obras (admiraba mucho Proverbios) escribi\u00f3: \u00abLean el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. Es trabajo, As\u00ed pues, la fe por s\u00ed sola no basta; implica obediencia, una lecci\u00f3n que puede haber estado dirigida a los carism\u00e1ticos de la comunidad de Mateo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas tambi\u00e9n se afirma aqu\u00ed como rey y juez, aunque Celso se preguntaba por qu\u00e9 Jes\u00fas denunciaba a los exorcistas y taumaturgos cuando sus seguidores afirmaban que esos mismos prodigios eran prueba de su divinidad. Or\u00edgenes respondi\u00f3 que las circunstancias revelar\u00edan las diferencias entre Cristo y los anticristos, del mismo modo que hab\u00eda diferencias obvias de prop\u00f3sito entre Mois\u00e9s y los magos egipcios cuando compet\u00edan como taumaturgos en \u00c9xodo 7-11 (2.49-50, 104-105). La palabra griega para \u00abiniquidad\u00bb (v. 23) es anomia, y como significa literalmente \u00abanarqu\u00eda\u00bb y se repite en 13:41, 23:28 y 24:12, algunos creen que iba dirigida a los antinomianos, quiz\u00e1 incluso dentro de la propia comunidad de Mateo, que quer\u00edan abolir la ley por completo. Otros grupos de este tipo podr\u00edan ser los \u00abfalsos profetas\u00bb del vers\u00edculo 15. La roca de los vers\u00edculos 24-27 se ha interpretado normalmente como Cristo (y \u00abestos dichos m\u00edos\u00bb) o la Iglesia, y las dos casas como Cristo (o la Iglesia) y Jerusal\u00e9n; pero los reformadores, preocupados por la \u00abjustificaci\u00f3n por la fe\u00bb, advirtieron contra el \u00e9nfasis de la par\u00e1frasis en la salvaci\u00f3n obtenida por cumplir la palabra de Dios. Edna St. Vincent Millay (1892-1950) escribi\u00f3: \u00abSeguras sobre la roca s\u00f3lida se alzan las casas feas: \/ Venid a ver mi palacio brillante construido sobre la arena \u00ab128. Mateo ofrecer\u00e1 una imagen m\u00e1s famosa de \u00abroca\u00bb en 16:18.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras finales de Mateo, seg\u00fan las cuales los escribas interpretan la ley, mientras que Jes\u00fas la imparte de forma aut\u00f3noma y autoritaria como alguien que conoce la voluntad de Dios que se esconde tras la ley, son ominosas, ya que es precisamente esta pretensi\u00f3n de autoridad divina lo que alarmar\u00e1 a las autoridades jud\u00edas y conducir\u00e1 a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Fue tambi\u00e9n este aspecto de sanci\u00f3n divina de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas lo que, para John Locke, distingui\u00f3 sus ense\u00f1anzas de las de los dem\u00e1s sabios del mundo, ya que sus seguidores pod\u00edan optar por seguirlas o no: \u00abO seg\u00fan conviniera a sus intereses, pasiones, principios o humores. No ten\u00edan ninguna obligaci\u00f3n: la opini\u00f3n de tal o cual fil\u00f3sofo no ten\u00eda ninguna autoridad\u00bb. Adem\u00e1s de la autoridad, exist\u00eda para los cristianos la \u00abpromesa de asistencia\u00bb, pues \u00absi hacemos lo que podemos, nos dar\u00e1 su Esp\u00edritu para ayudarnos a hacer lo que debemos y como debemos \u00ab129.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero que la autoridad de Jes\u00fas ha sido desafiada a lo largo de los siglos por una autoridad competidora qued\u00f3 bien expresado en un discurso compuesto en 1940 por el poeta Robinson Jeffers para una reuni\u00f3n de la Phi Beta Kappa Scholarship Society: \u00abCreemos en los valores cristianos, el amor universal, la abnegaci\u00f3n, la humildad, la no resistencia; pero tambi\u00e9n creemos, como individuos y naciones, en los valores paganos de nuestros antepasados: la justicia con su corolario, la venganza, el orgullo con el honor personal, la voluntad de poder, la disposici\u00f3n patri\u00f3tica a enfrentarse a la fuerza con la fuerza \u00ab130 .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">_______________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. John Wesley, Journals and Diaries II (1738-42), en Works (Nashville, Tenn.: Abingdon, 1990), 19:46.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Clarence Bauman, El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a: The Modern Quest for Its Meaning (Ma- con, Ga.: Mercer University Press, 1985), 3-4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3 Henry J. Cadbury, El peligro de modernizar a Jes\u00fas (Nueva York: Macmillan, 1937), 116.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. Friedrich Nietzsche, M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, 46, en La filosof\u00eda de Nietzsche (Nueva York: Random House, 1927), 432.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5. D. H. Lawrence, Kangaroo, ed. Byron Steele (Cambridge: Cambridge University Press, 1994 [1923]), 267. V\u00e9ase T. R. Wright, D. H. Lawrence and the Bible (Cambridge: Cambridge University Press, 2000), 107.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;6. Agust\u00edn, Comentario al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a del Se\u00f1or, trad. Denis J. Kavanagh (Washington, D.C.: Catholic University Press, 1951), 17-199.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7. Aquino, Summa Theologica, Cuesti\u00f3n 108, Art\u00edculo 4 (Nueva York: Benziger Brothers, 1947-48), 1118-19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8. Didach\u00e9, en Los primeros padres cristianos, 177-79.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9. Justino M\u00e1rtir, \u00abPrimera Apolog\u00eda\u00bb, 15, 16, en Primeros Padres Cristianos, 250-52.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10. Tolstoi, Mi religi\u00f3n, 81.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11. El Libro de Morm\u00f3n (Salt Lake City, Utah: Herald Press, 1986 [1830]), 430-38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12. G. K. Chesterton, El hombre eterno (Nueva York: Dodd, Mead, 1925), 324.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;13. 13. Bar\u00f3n Paul Tiry d&#8217;Holbach, Ecce Homo: An Eighteenth Century Life of Jesus, ed. Andrew Hunnick, trans. Andrew Hunnick, trad. George Houston (Nueva York: Mouton de Gruyter, 1995), 148.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14. James Doelman, King James I and the Religious Culture of England (Cambridge: D. S. Brower, 2000), 85.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15. Agust\u00edn, Carta 189, De Ireneo a Grocio: A Sourcebook in Christian Political Thought, ed., Oliver O&#8217;Donovan y Joan O&#8217;Donovan. Oliver O&#8217;Donovan y Joan Lockwood O&#8217;Donovan (Grand Rapids, Mich.: Eerd- mans, 1999), 135.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16. Obras de John Locke, reimpresi\u00f3n (Aulen, Alemania: Scientia, 1963), 6:15.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">17. Wesley, Obras, 9:70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">18. Nicolas Cop, \u00abDiscurso acad\u00e9mico\u00bb, Institutos (1536), ed. y trans. Ford Lewis Battles (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1975), Ap\u00e9ndice III, 371. A menos que se indique lo contrario, las referencias posteriores ser\u00e1n a esta edici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">19. Lutero, Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, 21:56-57.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">20. 20. Martin Niem\u00f6ller, \u00abLa sal de la tierra\u00bb, Religi\u00f3n de Tolstoi a Camus, ed.: Walter Kaufman. Walter Kaufman (Nueva York: Harper &amp; Row, 1961), 322-38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">21. P\u00edo XI, Nos es muy conocido (1937), en Church and State Through the Centuries, ed. y trans. Sidney Z. Ehler y John B. Morrall (Londres: Burns and Oates, 1954), 583.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">22. Citado en The Puritans: A Sourcebook, ed. Perry Miller y Thomas H. Johnson (Nueva York: Harper &amp; Row, 1963), 199; Joseph M. McShane, \u00abWinthrop&#8217;s &#8216;City on a Hill&#8217; in Recent Political Discourse\u00bb, America 159 (1988): 194-98.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">23. \u00abAdmonici\u00f3n general\u00bb, Documentos de la Iglesia cristiana, 106.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">24. William Penn, \u00abLos nativos de Pensilvania\u00bb, Witness, 123-24.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">25. Ireneo, \u00abContra las herej\u00edas\u00bb, 27.2, Ante-Nicene Fathers, 1:352.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">26. John Toland, Christianity Not Mysterious (Nueva York: Garland, 1978 [1696]), 160-63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">27. R. S. Sugirtharajah, La Biblia y el Tercer Mundo: Precolonial, Colonial and Postcolo- nial Encounters (Cambridge: Cambridge University Press, 2001), 232-33.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">28. \u00abTrial and Martyrdom of Michael Sattler\u00bb (Rottenburg, 1527), Martyrs&#8217; Mirror (1660, trad. 1886), en Spiritual and Anabaptist Writers: Documents Illustrative of the Radical Reforma- tion (Escritores espirituales y anabautistas: documentos ilustrativos de la reforma radical), ed. George Huntston Williams y Angel M. Mergal (Filadelfia, Pa.: Westminster, 1957), 140.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">29. Lutero, Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, 78.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">30. Mark Twain, \u00abLa ense\u00f1anza de la Biblia y la pr\u00e1ctica religiosa\u00bb, A Pen Warmed-Up in Hell, ed. Frederick Anderson (Nueva York: Harper &amp; Row, 1972 [1890]), 142. Frederick Anderson (Nueva York: Harper &amp; Row, 1972 [1890]), 142.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">31. 31. \u00abDeclaraci\u00f3n Cat\u00f3lico-Ortodoxa\u00bb, Documentos del Vaticano II, ed. Walter M. Abbott (New York: Harper &amp; Row, 1972 [1890], 142). Walter M. Abbott (Nueva York: America Press, 1966), 726.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">32. Camilo Torres, \u00abMensaje a los cristianos\u00bb, Sacerdote revolucionario: The Complete Writings and Messages of Camilo Torres (Nueva York: Random House, 1971), 368.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">33. Kant, La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la sola raz\u00f3n, 72.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">34. Aten\u00e1goras, \u00abUna s\u00faplica por los cristianos\u00bb, 32, Lecturas cl\u00e1sicas, 58.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">35. Agust\u00edn, Comentario al serm\u00f3n de la monta\u00f1a del Se\u00f1or, 53.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">36. Gregorio, Moral sobre el libro de Job, trad. J. H. Parker (Oxford, 1844-50), en Traditions of the Western World, ed., J. H. Hexter (Oxford, 1844-50). J. H. Hexter (Chicago: University of Chicago Press, 1967), 166-67.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">37. Fox&#8217;s Book of Martyrs (Filadelfia: Winston, 1926), 249.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">38. Voltaire, \u00abAdulterio\u00bb, Diccionario filos\u00f3fico, 1:38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">39. Tertuliano, De Cultu Feminarum, 2.6, en Ante-Nicene Fathers, 4:21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">40. Agust\u00edn, Carta a Publicola, en Tesoro, 133.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">41. Calvino, \u00abComentario 5:34,\u00bb Reformed Reader: A Sourcebook in Christian Theology, ed., William Stacy Johnson y John J. Johnson. William Stacy Johnson y John J. Leith (Louisville, Ky.: Westminster\/John Knox Press, 1993), 1:345.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">42. George Fox, Diario (Leeds: Pickard, 1836), 2:61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">43. \u00abMemor\u00e1ndum presentado al canciller Hitler, 4 de junio de 1936\u00bb, en Arthur C. Cochrane, The Church&#8217;s Confession under Hitler (Filadelfia: Westminster, 1952), 276.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">44. Tom\u00e1s Moro, Utop\u00eda, en Obras Completas, ed. Edward Surtz y J. H. Hexter (New Haven, Conn.: Yale University Press, 1963), 4:101.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">45. Benjamin Jowett, Ensayos y rese\u00f1as: The 1860 Text and Its Reading, ed. Victor Shea y William Whitla (Charlottesville: University Virginia Press, 2000), 496. Victor Shea y William Whitla (Charlottesville: University of Virginia Press, 2000), 496.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">46. Kant, La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la sola raz\u00f3n, 147.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">47. Carta 47.5, Cartas, en The Works of Saint Augustine, ed. John E. Rotelle (Hyottesville: University of Virginia Press, 2000, 496). John E. Rotelle (Hyde Park, N.Y.: New City Press, 2001), 2:190.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">48. Tom\u00e1s de Aquino, Summa, Q. 64, Art. 1, 1219.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">49. Carta a William Lenthall, Portavoz del Parlamento, 11 de octubre de 1649, Letters and Speeches of Oliver Cromwell, ed., Thomas Carlyle y S. C. Cromwell. Thomas Carlyle y S. C. Lomas (Londres: Methuen, 1904), 3:486.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">50. Luther and Calvin on Secular Authority, ed. y trans. Harro H\u00f6pfl (Cambridge: Cam- bridge University Press, 1991), 20.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">51. 51. Calvino, Comentarios, ed. y trans. Joseph Haroutunian y Louise Pettibone Smith (Filadelfia: Westminster, 1958), 334.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">52. Credos de las Iglesias, 287, 304.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">53. Tolstoi, Mi religi\u00f3n (1884), 83, 134.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">54. Las Sagradas Escrituras. Traducidas y corregidas por el Esp\u00edritu de Revelaci\u00f3n por Jos\u00e9 Smith hijo, el Vidente (1867); tambi\u00e9n An Inspired Revision of the Authorized Version, por Jos\u00e9 Smith hijo, Una nueva edici\u00f3n corregida (Independence, Mo.: Herald Press, 1944), 432.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">55. \u00abSpeeches and Writings of M. Gandhi\u00bb (Discursos y escritos de M. Gandhi), The Message of Jesus Christ (El mensaje de Jesucristo), ed. Anand T. Hin- gor. Anand T. Hin- gorani (Bombay: Bharatiya Vidya Bharan, 1971), 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;56. Jefferson, Jefferson&#8217;s Extracts, 333.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">57. Reimarus: Fragments, ed. Charles H. Talbert, trad. Ralph S. Fraser (Filadelfia: For- tress, 1970).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">58. David Friedrich Strauss, La vida de Jes\u00fas examinada cr\u00edticamente, trad. George Eliot, 2\u00aa ed. (Nueva York: Macmillan, 1892 [1835]).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">59. Ernest Renan, La vida de Jes\u00fas (Nueva York: Belmont\/Tower, 1972).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">60. Aquino, Summa, Q. 96, Art. 4, 1020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">61. Lutero, Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, 21:117.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">62. Calvino, Comentario sobre una armon\u00eda (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1949), 1:301.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">63. Boswell&#8217;s Life of Johnson, 28 de abril de 1783 (Londres: Oxford University Press, 1982), 1228.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">64. Elihu Palmer, Principles of Nature (Principios de la naturaleza), en American Deists, ed. Kerry S. Walters. Kerry S. Walters (Lawrence: University Press of Kansas, 1992), 257.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">65. Tertuliano, Apolog\u00eda 31, Documentos, 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">66. Thomas Paine, Escritos completos, 1:598.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">67. Citado en Taylor Branch, Pillar of Fire: America in the King Years (Nueva York: Simon &amp; Schuster, 1998), 336.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">68. Kant, La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la sola raz\u00f3n, 158.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">69. Martin Luther King Jr., The Strength to Love (Nueva York: Harper &amp; Row, 1963), 49-57.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">70. Calvino, Institutos (1536), 3.15.7, 38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">71. John Wesley, \u00abOn Perfection, Works of John Wesley, ed. Albert C. Outley (Nashville, EE.UU.: Nashville, 1963), 49-57. Albert C. Outley (Nashville, Tenn.: 1986), 3:70:87; v\u00e9ase tambi\u00e9n Barrie W. Tabraham, The Making of Methodism (Londres: Ep- worth, 1995), 38-39.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">72. George Fox, Journal, 27.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">73. William Ellery Channing, \u00abLikeness to God\u00bb (1828), en Selected Writings, ed. David Robinson (Nueva York: Paul. David Robinson (Nueva York: Paulist Press, 1985), 149.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">74. Citado en Spencer Klaw, Without Sin: The Life and Death of the Oneida Community (Nueva York: Allen Lane, 1993), 26.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">75. Cartas de Abelardo y Helo\u00edsa, ed. y trans. Betty Radice (Harmondsworth, U.K.: Pen- guin, 1974), 191.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">76. En Advocates of Reform, ed. Matthew Spinka (Filadelfia: Westminster, 1953), 302-303.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">77. 77. San Ambrosio, \u00abLos sacramentos\u00bb, Obras teol\u00f3gicas y dogm\u00e1ticas, trad. Roy J. DeFer- rari (Washington, D.C.: Catholic University of America Press, 1963), 322-23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">78. Dietrich Bonhoeffer, El coste del discipulado, trad. R. H. Fuller, rev. Irmgard Booth (Nueva York: Macmillan, 1963), en A Testament to Freedom: A Testament to Freedom: The Essential Writings of Dietrich Bonhoeffer, ed., Geffrey B. Kelly y F. B. Kelly. Geffrey B. Kelly y F. Burton Nelson (San Francisco: HarperSanFrancisco, 1990), 146.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">79. 79. Lutero, Carta a Pedro Biskendorf, 1535, Cartas de consejo espiritual, ed., Theodore G. Tappert (ed.: Luther&#8217;s Letters of Spiritual Counsel, 1535). Theodore G. Tappert (Filadelfia: Westminster, 1955), 128.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">80. Clarke Garrett, Respectable Folly: Millenarians and the French Revolution in France and England (Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1975), 18.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">81. Frank Paul Bowman, Le Christ Romantique (Ginebra: Droz, 1973), 97.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">82. Erasmo, \u00abLa queja de la paz\u00bb (1517), De Ireneo a Grocio, 575.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">83. 83. Lutero, Escritos de la Reforma, 92.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">84. George Bernard Shaw, Carta a Gilbert Murray, 22 de septiembre de 1913, en Sidney P. Al- bert, \u00abThe Lord&#8217;s Prayer and Major Barbara\u00bb, 107. V\u00e9ase tambi\u00e9n Shaw and Religion, ed. Charles A. Berst. Charles A. Berst (University Park: Penn State Press, 1981), 107-28.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">85. Calvino, Institutos (1536), 3.20.42, 79.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">86. P\u00edo X, Lecturas de historia de la Iglesia, 3:109.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">87. Voltaire, \u00abLibros\u00bb, Diccionario filos\u00f3fico, 1:219-20.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">88. Benjamin Franklin, Carta a Benjamin Vaughan, 9 de noviembre de 1779, \u00abThe Lord&#8217;s Prayer\u00bb, en American Deists, 89-91.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">89. Ola Elizabeth Winslow, John Eliot, \u00abApostle to the Indians\u00bb (Boston: Houghton Mifflin, 1968), 95.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">90. Or\u00edgenes, Oraci\u00f3n, Antiguos escritores cristianos, trad. John O&#8217;Meara (Westminster, Md.: New- man, 1954), 115.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">91. Lutero, \u00abBreve exposici\u00f3n\u00bb, en Escritos de la Reforma, 98.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">92. Agust\u00edn, Comentario al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, 139-40; \u00abCarta a Probus\u00bb, 412,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tesoro, 427.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">93. Franklin, De\u00edstas americanos, 89-91.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">94. Wesley, \u00abA Meditation on the Lord&#8217;s Prayer\u00bb, Selected Prayers, Hymns, Journal Notes, Ser- mons, Letters and Treatises (Nueva York: Paulist Press, 1981), 119.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">95. Calvino, \u00abCatecismo de la Iglesia de Ginebra\u00bb (1545), Tratados teol\u00f3gicos, 129.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">96. Mary Baker Eddy, Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras (Boston: Primera Iglesia de Cristo Cient\u00edfico, 1971 [1875]), 17.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">97. Walter Rauschenbusch, \u00abEl significado social del Padre Nuestro\u00bb, en Invitaci\u00f3n a la espiritualidad cristiana: An Ecumenical Anthology, ed. John R. Tyson (Nueva York: Oxford Univer- sity Press, 1999), 373-75.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">98. El Libro de Morm\u00f3n, trad. Joseph Smith Jr. (Salt Lake City, Utah: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas, 1986 [1830]), 434.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">99. Cuentos cortos completos de Ernest Hemingway (Nueva York: Macmillan, 1987), 291.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">100. San Jer\u00f3nimo, Tesoro, 96-97.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">101. Knox, Reformed Reader, 1:355.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">102. \u00abSerm\u00f3n LVIII\u00bb, Complete Sermons of Ralph Waldo Emerson, ed., Teresa Toulouse y Andrew Delbanco (Columbia: University of Missouri Press, 1989). Teresa Toulouse y Andrew Delbanco (Columbia: University of Missouri Press, 1989), 2:97.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">103. Citado en David Norton, A History of the Bible as Literature (Cambridge: Cambridge University Press, 2000), 2:87.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;104. Thomas Paine, Escritos, 1:486.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">105. Shaw, \u00abCristianismo e igualdad\u00bb (1913), Discursos religiosos, 56.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">106. Elihu Palmer, Principles of Nature (1801), \u00abThat the Immorality of the Christian Reli- gion Proves That It Is Not of Divine Origin\u00bb, en Varieties of Unbelief: From Epicurus to Sartre, ed. J. C. A. Gaskin. J. C. A. Gaskin (Englewood Cliffs, N.J.: Prentice Hall, 1989), 108.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">107. Tratado III, \u00abDe los caducos\u00bb, Padres antinicenos, 5:444.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">108. 108. San Ambrosio, \u00abCarta 17\u00bb, en Early Latin Theology, ed., S. L. Greenslade. S. L. Greenslade (Filadelfia: Westminster, 1956), 197.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">109. Tertuliano, De Spectaculis, 21; De Cultu Feminarum, 7.2, Disciplinary, Moral and As- cetical Works (Nueva York: Fathers of the Church, Inc., 1959), 96-97.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">110. Bertrand Russell, Por qu\u00e9 no soy cristiano (Nueva York: Simon &amp; Schuster, 1963 [1930]), 15.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">111. \u00abSecond Inaugural Address\u00bb (Segundo discurso inaugural), Collected Works of Abraham Lincoln, ed. Roy P. Basler (New Br. Roy P. Basler (New Brunswick, N.J.: Rutgers University Press, 1953), 8:333.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">112. John Stuart Mill, \u00abIn the Golden Rule of Jesus of Nazareth, we read the complete spirit of the ethics of utility\u00bb (\u00abUtilitarianism\u00bb), Essays on Ethics, Religion, and Society, in Collected Works, ed. J. M. Robson (Toronto: Rutgers University Press, 1953), 8:333. J. M. Robson (Toronto: University of Toronto Press, 1969), 10:218.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b&nbsp; bbbbb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">113. Jonathan Edwards hijo, \u00abThe Injustice and Impolicy of the Slave Trade, and of Slavery\u00bb (1791), Works, 2:75-82, en Reformed Reader, 1:370.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">114. Agust\u00edn, De Doctrina Christiana, trad. R. P. H. Green (Oxford: Clarendon Press, 1995), 2.62, 85.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">115. Bunyan, El progreso del peregrino, 25.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">116. Kierkegaard, Ataque a la cristiandad, en A Kierkegaard Anthology, ed., Robert Bretall (Princeton: Clarendon Press, 1995), 2.62, 85. Robert Bretall (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1946), 57f.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">117. \u00abRespuesta de Calvino a Sadoleto\u00bb (1539), 85.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">118. \u00abAllan de Lille: A Scholar&#8217;s Attack on Heresies\u00bb, en Heresies of the High Middle Ages, ed., Walter L. Wakefield y Austin Wakefield. Walter L. Wakefield y Austin P. Evans (Nueva York: Columbia University Press, 1969), 215-16.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">119. Lutero, \u00abLa libertad del cristiano\u00bb (1520), Escritos teol\u00f3gicos fundamentales, 613-14.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">120. Erasmo, Carta al duque Juan, elector de Sajonia, 2 de marzo de 1526, Documentos sobre la Reforma Continental, 27-28.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">121. \u00abRespuesta del rey Enrique VIII\u00bb, Reforma, ed. Hillerbrand, 314-15.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">122. 122. Nietzsche, Voluntad de poder, 192, en Obras completas de Friedrich Nietzsche, ed., Oscar Levy (Nueva York: Russell, 1999). Oscar Levy (Nueva York: Russell &amp; Russell, 1964), 14:114.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">123. Mary Baker Eddy, \u00abFruitage\u00bb, Science and Health, rev. ed. (Boston: Christian Science Publishing Co., 1971 [1875]), 600-700.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">124. John Locke, The Reasonableness of Christianity (1695), ed., John C. Higgin-Biddle. John C. Higgin-Biddle (Ox- ford: Clarendon Press, 1999), 55-56.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">125. Franklin, \u00abDi\u00e1logo entre dos presbiterianos\u00bb (1735), en American Deists, 82.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">126. Emerson, \u00abSerm\u00f3n XLVIII\u00bb, Sermones completos, 2:48.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">127. John Ruskin, Carta a J. J. Laing (mediados de la d\u00e9cada de 1850), Obras (Nueva York: Jefferson Press, 1900), 36:179-80. V\u00e9ase tambi\u00e9n Michael Wheeler, Ruskin&#8217;s God (Cambridge: Cambridge University Press, 1999), 156.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">128. Edna St. Vincent Millay, \u00abSecond Fig\u00bb, Collected Lyrics (Nueva York: Harper &amp; Brothers, 1943), 127.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">129. Locke, Razonabilidad del cristianismo, 151, 163.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">130. Melba Berry Bennett, The Stone Mason of Tor House: The Life and Work of Robinson Jef- fers (Los \u00c1ngeles: Ward Ritchie, 1966), 135-36. V\u00e9ase tambi\u00e9n Wayne Cox, \u00abRobinson Jeffers and the Conflict of Christianity\u00bb, Robinson Jeffers and a Galaxy of Writers (Columbia: University of South Caroline Press, 1995), 123.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"The Gospel of Matthew and Its Readers: A Historical Introduction to the First Gospel\" type=\"text\/html\" width=\"1870\" height=\"550\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"clipboard-write\" style=\"max-width:100%\" src=\"https:\/\/read.amazon.com\/kp\/card?asin=0253216001\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta introducci\u00f3n hist\u00f3rica presenta una muestra de las formas en que se ha le\u00eddo, entendido y aplicado este texto a lo largo de dos milenios. <\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":43539,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_gspb_post_css":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[531241],"tags":[1069449,1400364,210463,855869,88735744,500132,176321253,42329,138303,169516676,2764078,6534951,1300904,86197,983168,760004266,3911536,698605122,38969509,74337,116491,24794427,54185,760005581,18912310,4174165,1912210,3175756,2640810,126676,20833148,851765,786400,205988,193265,8154973,1197347,7783091,798517,2381181,216916,4228709,64923,2798053,11922100,5776170,36593,108552,2701333,760005553,5897292,624570,183158,5674829,1067298,67606,540584,44323,1580860,2609118,2268004,1576468,7752,4148851,612157,6921922,2416808,368091,189521,636574,760005381,93935,1829036,360182,21871426,486886,445200,118812,751937,657280,476624],"class_list":["post-43532","post","type-post","status-publish","format-gallery","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelios","tag-abelardo","tag-abolir","tag-abraham-lincoln","tag-adulterio","tag-agustin-2","tag-albert-schweitzer","tag-ubermensch-2","tag-benjamin-franklin","tag-bertrand-russell","tag-biblia-de-ginebra","tag-bienaventuranzas","tag-bugenhagen","tag-carlomagno","tag-celso","tag-cipriano","tag-clarence-bauman","tag-clemente-de-alejandria","tag-confesion-de-schleitheim","tag-d-h-lawrence-2","tag-didache","tag-divorcio","tag-documento-q","tag-edna-st-vincent-millay","tag-el-obispo-de-chipre","tag-elihu-palmer","tag-enrique-viii","tag-erasmo","tag-ernest-renan","tag-fornicacion","tag-friedrich-nietzsche","tag-fuego-del-infierno","tag-g-k-chesterton","tag-george-fox","tag-george-whitefield","tag-hitler","tag-j-paul-getty","tag-jacobo","tag-john-humphrey-noyes","tag-john-knox","tag-john-toland","tag-john-wesley","tag-john-winthrop","tag-joseph-smith","tag-juan-calvino","tag-juan-wesley","tag-justino-martir","tag-kant","tag-kennedy","tag-la-luz-del-mundo","tag-la-paja-y-la-viga-en-el-ojo","tag-la-sal-de-la-tierra","tag-leon-tolstoi","tag-ley","tag-makarios","tag-marcion","tag-mark-twain","tag-martin-lutero","tag-martin-luther-king-jr","tag-melanchthon","tag-michael-sattler","tag-mormonismo","tag-nicholas-ray","tag-nietzsche","tag-ojo-por-ojo","tag-padre-nuestro","tag-papa-gregorio-magno","tag-papa-pio-x","tag-reagan","tag-robinson-jeffers","tag-san-agustin","tag-semon-de-la-montana","tag-shaw","tag-somers","tag-strauss","tag-susan-warner","tag-thomas-cranmer","tag-tolstoi","tag-tyndale","tag-vulgata","tag-william-ellery-channing","tag-william-penn","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-bk8","jetpack-related-posts":[{"id":16867,"url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2016\/08\/25\/importancia-de-memorizar-las-escrituras-john-piper\/","url_meta":{"origin":43532,"position":0},"title":"Importancia de memorizar las Escrituras &#8211; 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