{"id":44147,"date":"2023-08-21T17:52:30","date_gmt":"2023-08-21T15:52:30","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=44147"},"modified":"2023-08-21T17:54:57","modified_gmt":"2023-08-21T15:54:57","slug":"inspiracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/","title":{"rendered":"La Inspiraci\u00f3n de la B\u00edblia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea teol\u00f3gica de la inspiraci\u00f3n, al igual que su correlativa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb, presupone una mente y voluntad personal\u2014en la terminolog\u00eda hebrea, \u00abel Dios vivo\u00bb\u2014actuando para comunicarse con otros esp\u00edritus. <strong>La creencia cristiana en la inspiraci\u00f3n, no s\u00f3lo en la revelaci\u00f3n, descansa tanto en afirmaciones b\u00edblicas expl\u00edcitas como en el modo que penetra todo el relato b\u00edblico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>I. TERMINOLOG\u00cdA B\u00cdBLICA.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto el verbo <strong>\u00abinspirar\u00bb<\/strong> como el sustantivo <strong>\u00abinspiraci\u00f3n\u00bb<\/strong> comunican en el espa\u00f1ol de hoy muchos significados. Estas connotaciones diversas ya estaban presentes en el lat\u00edn inspiro e inspiratio de la Biblia Vulgata. Sin embargo, el sentido teol\u00f3gico t\u00e9cnico de inspiraci\u00f3n, en larga medida perdido en la atm\u00f3sfera secular de nuestro tiempo, es claramente defendido por la Escritura en relaci\u00f3n especial a los escritores sagrados y sus escritos. Definida en este sentido, la inspiraci\u00f3n es una influencia sobrenatural del Esp\u00edritu Santo sobre hombres elegidos divinamente, por lo que sus escritos vienen a ser confiables y autoritativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sustantivo <strong>aparece dos veces<\/strong> en la RV60: <strong>2 Ti. 3:16<\/strong>, \u00abToda la Escritura es inspirada por Dios, y \u00fatil para ense\u00f1ar, para redarg\u00fcir, para corregir, para instruir en justicia\u00bb; y <strong>2 P. 1:21<\/strong>, \u00abporque nunca la profec\u00eda fue tra\u00edda por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Esp\u00edritu Santo\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un hecho dram\u00e1tico que las Escrituras refieren la <strong>creaci\u00f3n del universo<\/strong> (Sal. 33:6), <strong>la creaci\u00f3n del hombre<\/strong> para la comuni\u00f3n con Dios (Gn. 2:7 \u00eddem.) y <strong>la producci\u00f3n de los Escritos Sagrados<\/strong> (2 Ti. 3:16) <strong>a la inspiraci\u00f3n o aliento de Dios<\/strong>. El sentido del \u00faltimo texto no es \u00abcada o toda escritura \u2026\u00bb, sino como lo coloca la RV60, \u00abToda la Escritura \u2026\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>II. ENSE\u00d1ANZA B\u00cdBLICA.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el t\u00e9rmino \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb ocurre irregularmente en las versiones y par\u00e1frasis modernas, el concepto mismo permanece firmemente enclavado en la ense\u00f1anza escritural. La palabra \u03b8\u03b5\u03cc\u03c0\u03bd\u03b5\u03c5\u03c3\u03c4\u03bf\u03c2 <strong>zeopneustos <\/strong>(2 Ti. 3:16), que literalmente significa que Dios \u00abexhal\u00f3\u00bb o \u00absopl\u00f3\u00bb, afirma que el Dios vivo es el autor de la Escritura, y que la Escritura es producto de su aliento creativo. As\u00ed que, el sentido b\u00edblico se eleva por sobre la tendencia moderna de asignarle al t\u00e9rmino \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb nada m\u00e1s que un significado din\u00e1mico o funcional (en su mayor parte por depender cr\u00edticamente en la dislocaci\u00f3n artificial que hizo Schleiermacher, a saber, que Dios comunica vida y no verdades sobre s\u00ed mismo). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Geoffrey W. Bromiley, el traductor de Church Dogmatics de Karl Barth, hace ver que mientras Karl Barth hace \u00e9nfasis en la \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb de la Escritura, esto es, el uso que de ella hace ahora el Esp\u00edritu Santo en los que la leen o escuchan, la Biblia misma empieza mucho m\u00e1s atr\u00e1s con \u00ablo inspirado\u00bb de los escritos sagrados. Los escritos mismos como un producto terminado son afirmativamente el aliento de Dios. Es precisamente este concepto de escritos inspirados, y no s\u00f3lo de hombres inspirados, lo que coloca el concepto b\u00edblico de la inspiraci\u00f3n en agudo contraste con las representaciones paganas de la inspiraci\u00f3n, en las que se hace mucho \u00e9nfasis en el modo y la condici\u00f3n psicol\u00f3gica subjetiva de aquellos individuos que fueron dominados por el divino aliento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el pasaje paulino reci\u00e9n citado hace hincapi\u00e9 en el valor espiritual de la Escritura, condiciona este ministerio \u00fanico al origen divino. Es a causa de este origen divino que el relato sagrado es \u00fatil (cf. ofele\u014d, \u00absacar provecho\u00bb) para ense\u00f1ar, redarg\u00fcir e instruir en justicia. El Ap\u00f3stol Pablo no duda de hablar de los escritos hebreos como los mismos \u00abor\u00e1culos de Dios\u00bb (Ro. 3:2 \u00abpalabra\u00bb en RV60). James S. Stewart no exagera cuando dice que Pablo, como jud\u00edo, y despu\u00e9s, como cristiano, sostuvo el alto concepto de que \u00abcada palabra\u00bb del AT era \u00abla voz aut\u00e9ntica de Dios\u00bb (A Man in Christ, Hodder and Stoughton, Londres, 1935, p. 39).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"44222\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio.jpg\" data-orig-size=\"731,1177\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/the_inspiration_of_saint_matthew_by_caravaggio.jpg?resize=225%2C362&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-44222\" style=\"width:225px;height:362px\" width=\"225\" height=\"362\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">La inspiraci\u00f3n de San Mateo <br>1602 Autor Caravaggio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los escritos de Pedro tambi\u00e9n contienen un \u00e9nfasis en el origen divino de las Escrituras. Se dice que \u00abla palabra prof\u00e9tica\u00bb es \u00abm\u00e1s segura\u00bb que aun la de los testigos oculares de la gloria divina de Cristo (2 P. 1:17ss.). Por tanto, la Escritura hereda una naturaleza supernatural de suyo propia. Aun cuando esto envuelve la instrumentalidad de \u00absantos hombres\u00bb, se afirma, sin embargo, que la Escritura debe su origen, no a la iniciativa humana, sino a la divina. Esto se dice en una serie de afirmaciones que dan \u00e9nfasis a la confiabilidad de las Escrituras: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. <strong>\u00abNinguna profec\u00eda de la Escritura procede de interpretaci\u00f3n privada\u00bb<\/strong> (RVR 1977). Aunque el pasaje es un poco oscuro, no entrega ning\u00fan apoyo al punto de vista cat\u00f3lico romano sobre que el creyente ordinario no puede interpretar confiadamente la Biblia, sino que requiere del ministerio de ense\u00f1anza de la iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque sea una idea teol\u00f3gicamente aceptable, el comentario de la Scofield Reference Bible es exeg\u00e9ticamente irrelevante; este comentario afirma que el sentido es que ning\u00fan vers\u00edculo individual es suficiente en s\u00ed mismo, sino que se necesita el sentido de la Escritura como un todo. Everett F. Harrison hace notar que ginetai tiene el sentido de \u00absurgir, brotar\u00bb, lo que es compatible con 1:21, y dice tambi\u00e9n que epiluse\u014ds puede indicar al origen en vez que a la interpretaci\u00f3n de la Escritura; pero el \u00e9nfasis podr\u00eda estar en la iluminaci\u00f3n divina como el corolario necesario de la inspiraci\u00f3n divina, de tal forma que, mientras el sentido de la Escritura es entregado objetivamente y puede determinarse por medio de la ex\u00e9gesis, de todas maneras debe ser discernido por la ayuda del mismo Esp\u00edritu por el cual fue primeramente comunicado. Sea como fuere, el texto impide que identifiquemos el contenido de la Escritura como un producto original de los autores humanos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. <strong>\u00abPorque nunca la profec\u00eda fue tra\u00edda por voluntad humana\u00bb<\/strong>. Si bien el pasaje anterior niega al hombre el derecho de decir la \u00faltima palabra en cuanto al sentido de la Escritura, la presente declaraci\u00f3n niega enf\u00e1ticamente que la Escritura dependa de la iniciativa humana para su origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. <strong>\u00abLos santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/strong>. El sentido podr\u00eda ser: \u00abDios habl\u00f3 por medio de hombres movi\u00e9ndolos por el Esp\u00edritu Santo\u00bb. S\u00f3lo a causa de una influencia determinante y constre\u00f1idora los agentes humanos hicieron efectiva la iniciativa divina. La palabra traducida \u00abinspirados\u00bb o \u00abmovi\u00e9ndolos\u00bb es fer\u014d (literalmente, \u00abtraer\u00bb, \u00abllevar\u00bb), lo que implica una actividad m\u00e1s espec\u00edfica que s\u00f3lo gu\u00eda o direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>III. EL CONCEPTO QUE JES\u00daS TUVO DE LA ESCRITURA.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si los pasajes que acabamos de citar nos dicen algo no s\u00f3lo de la nauraleza sino que tambi\u00e9n de la extensi\u00f3n de la inspiraci\u00f3n (\u00abToda la Escritura\u00bb; \u00abla palabra prof\u00e9tica\u00bb, que en otra parte se usa como un t\u00e9rmino para referirse a la totalidad de la Escritura), un vers\u00edculo de los escritos de Juan nos dice algo sobre la intensidad de la inspiraci\u00f3n, y al mismo tiempo nos capacita para ver cu\u00e1l es el concepto de Jes\u00fas. En Jn. 10:34s., Jes\u00fas cita un pasaje oscuro de los Salmos (\u00abvosotros sois dioses\u00bb, Sal. 82:6) para reforzar el punto de que la \u00abEscritura no puede ser quebrantada\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/bloch-sermononthemount.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"44228\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/the-sermon-on-the-mountcarl-bloch-1890\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/bloch-sermononthemount.jpg\" data-orig-size=\"1377,1545\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;www.freechristimages.org&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;The Sermon on the Mount\\rCarl Bloch, 1890&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;The Sermon on the Mount\\rCarl Bloch, 1890&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"The Sermon on the Mount\rCarl Bloch, 1890\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;The Sermon on the Mount&lt;br \/&gt;\nCarl Bloch, 1890&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/bloch-sermononthemount.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/bloch-sermononthemount.jpg?resize=230%2C258&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-44228\" style=\"width:230px;height:258px\" width=\"230\" height=\"258\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">The Sermon on the Mount\rCarl Bloch, 1890<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia es doblemente significativa ya que tambi\u00e9n desacredita la predisposici\u00f3n moderna en contra de identificar la Escritura como la Palabra de Dios, sobre la base de que esto deshonra definitivamente la revelaci\u00f3n suprema de Dios en el Cristo encarnado. Pero en Jn. 10:35, Jes\u00fas de Nazaret, mientras habla de s\u00ed mismo como aquel \u00abal que el Padre santific\u00f3 y envi\u00f3 al mundo\u00bb, aun as\u00ed se refiere a aquellos de la pasada dispensaci\u00f3n \u00aba quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada)\u00bb. La implicaci\u00f3n inevitable es que toda la Escritura es de una autoridad irrefutable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es tambi\u00e9n el punto de vista del Serm\u00f3n del Monte que el Evangelio de Mateo nos entrega: \u00abNo pens\u00e9is que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasar\u00e1 de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy peque\u00f1os, y as\u00ed ense\u00f1e a los hombres, muy peque\u00f1o ser\u00e1 llamado en el reino de los cielos \u2026\u00bb (Mt. 5:17ss., RV60). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los intentos por torcer la repetida declaraci\u00f3n, \u00abo\u00edsteis que fue dicho \u2026 pero yo os digo\u00bb para que contenga una sostenida critica a la ley mosaica no han podido probar su caso contra la probabilidad de que la protesta de Jes\u00fas es dirigida m\u00e1s bien contra las reducciones que la tradici\u00f3n hac\u00eda de la demanda e intenci\u00f3n interna de la ley. Por cierto, el cumplimiento necesario de todo lo que est\u00e1 escrito es un frecuente tema en los labios de nuestro Se\u00f1or (Mt. 26:31; 26:54; Mr. 9:12s.; 14:19, 27; Jn. 13:18; 17:12). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienquiera que investigue fielmente el relato de los Evangelios ser\u00e1 llevado una y otra vez a la conclusi\u00f3n de Reinhold Seeberg: \u00abJes\u00fas mismo describe y usa el Antiguo Testamento como una autoridad infalible\u00bb (p. ej., Mt. 5:17; Lc. 24:44)\u00bb (Text-Book of the History of Doctrine, Baker Book House, Grand Rapids, 1952, Vol. I, p. 82).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>IV. EL CONCEPTO DEL ANTIGUO TESTAMENTO.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto en sus predicaciones como en sus escritos, los profetas del AT se destacan por su resoluta seguridad de que ellos eran portavoces del Dios vivo. Cre\u00edan que las verdades que ellos pronunciaban acerca del Alt\u00edsimo, sus obras y voluntad, y que los mandamientos y exhortaciones que proclamaban en su nombre ten\u00edan su origen en Dios y llevaban su autoridad. La f\u00f3rmula constantemente repetida, \u00abas\u00ed dice Jehov\u00e1\u00bb es tan caracter\u00edstica de los profetas que no deja duda que ellos se consideraban a s\u00ed mismos agentes escogidos de la autocomunicaci\u00f3n divina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emil Brunner reconoce que en \u00ablas palabras de Dios que los profetas proclamaban como aquellas que hab\u00edan recibido directamente de Dios y que hab\u00edan sido comisionados a repetir tal como las hab\u00edan recibido \u2026 quiz\u00e1 encontramos la analog\u00eda m\u00e1s cercana a la teor\u00eda de la inspiraci\u00f3n verbal\u00bb (Revelation and Reason, trad. por Olive Wyon, Westminster Press, Filadelfia, 1946, p. 122, n. 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien sea que contradiga la confianza de los profetas sobre que ellos eran instrumentos de Dios al revelar verdades acerca de su naturaleza y su trato con el hombre, pues el tal ser\u00e1 llevado, consistente sino necesariamente, a la \u00fanica alternativa posible de su enga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/judios-moises_411b27c0_1280x720.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"44224\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/judios-moises_411b27c0_1280x720\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/judios-moises_411b27c0_1280x720.jpg\" data-orig-size=\"1280,720\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"judios-moises_411b27c0_1280x720\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/judios-moises_411b27c0_1280x720.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/judios-moises_411b27c0_1280x720.jpg?resize=420%2C236&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-44224\" style=\"width:420px;height:236px\" width=\"420\" height=\"236\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es imposible sacar a Mois\u00e9s de esta tradici\u00f3n prof\u00e9tica. \u00c9l mismo un profeta, llamado con justicia \u00abel fundador de la religi\u00f3n prof\u00e9tica\u00bb, fue el mediador de la ley y los elementos sacerdotales y sacrificiales de la religi\u00f3n revelada con la firme creencia de que promulgaba la mism\u00edsima voluntad de Jehov\u00e1. <strong>Dios ser\u00eda la boca del profeta<\/strong> (Ex. 4:14ss.); <strong>Mois\u00e9s ser\u00eda como si fuera Dios para el profeta<\/strong> (Ex. 7:1).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\"><strong>V. EL ANTIGUO Y EL NUEVO. <\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto que el NT en sus observaciones en cuanto a la Escritura las aplicar\u00e1 ante todo a los escritos del AT, los que ya exist\u00edan en la forma de canon unido. Pero <strong>los ap\u00f3stoles extendieron la demanda tradicional a divina inspiraci\u00f3n<\/strong>. Jes\u00fas su Se\u00f1or no s\u00f3lo hab\u00eda validado la concepci\u00f3n de un cuerpo de escritos \u00fanicos y autoritativos, sino que habl\u00f3 de un ministerio de ense\u00f1anza que el Esp\u00edritu realizar\u00eda (Jn. 14:26; 16:13). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los ap\u00f3stoles afirman confiadamente que ellos hablan as\u00ed por el Esp\u00edritu<\/strong> (1 P. 1:12). <strong>Atribuyen tanto la forma como el contenido de su ense\u00f1anza a \u00e9l <\/strong>(1 Co. 2:13). <strong>No s\u00f3lo asumen autoridad divina<\/strong> (1 Ts. 4:2, 14; 2 Ts. 3:6, 12), <strong>sino que la aceptaci\u00f3n de los mandamientos que ellos escrib\u00edan era una prueba de obediencia espiritual<\/strong> (1 Co. 14:37). <strong>Aun se refieren a los escritos de ellos con el mismo respeto que a los del AT<\/strong> (cf. la identificaci\u00f3n de un pasaje del Evangelio de Lucas en 1 Ti. 5:18, \u00abel obrero es digno de su salario\u00bb [Lc. 10:7] como Escritura, y la yuxtaposici\u00f3n de las ep\u00edstolas paulinas en 2 P. 3:16 con las \u00abotras escrituras\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>VI. EL PUNTO DE VISTA HIST\u00d3RICO.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La teor\u00eda tradicional (que la Biblia como un todo y en cada una de sus partes es la palabra de Dios escrita), era lo com\u00fan hasta que surgieron las teor\u00edas cr\u00edticas modernas de hace un siglo. W. Sanday, al afirmar que el concepto elevado era la creencia com\u00fan cristiana a mediados del siglo pasado, comenta que este punto de vista \u00abno es sustancialmente diferente del \u2026 sostenido dos siglos despu\u00e9s del nacimiento de Cristo\u00bb, por cierto, \u00ablos mismos atributos\u00bb se predicaban en cuanto al AT antes del NT (Inspiration, Longmans, Green, and Co. London, 1903, pp. 392s.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bromiley hace notar ciertas tendencias racionalistas que se levantaron a los bordes del elevado concepto: el rechazo de parte de los fariseos de Jes\u00fas de Nazaret como el Mes\u00edas prometido a pesar de su reconocimiento formal de la inspiraci\u00f3n divina de la Escritura; el atribuirle inspiraci\u00f3n a los puntos vocales y a la puntuaci\u00f3n por los dogm\u00e1ticos luteranos del siglo diecisiete; y el desprecio (p. ej. en la Edad Media) del papel de la iluminaci\u00f3n en la interpretaci\u00f3n de la Escritura (\u00abThe Church Doctrine of Inspiration\u00bb en Revelation and the Bible, Carl F.H. Henry, ed., Baker Book House, Grand Rapids, Michigan, 1959, pp. 213ss.). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformadores protestantes resguardaron el concepto que ten\u00edan de la Biblia de los errores del racionalismo y el misticismo. Para prevenir que el cristianismo declinara hasta llegar a ser mera metaf\u00edsica, enfatizaron el hecho de que s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo da vida. Y para evitar que el cristianismo llegara a ser un misticismo sin forma, hicieron \u00e9nfasis en que las Escrituras son la \u00fanica fuente confiable de conocimiento de Dios y sus prop\u00f3sitos. El punto de vista evang\u00e9lico hist\u00f3rico a firma que junto con la revelaci\u00f3n especial que Dios provee en hechos salvadores, Dios tambi\u00e9n se ha revelado a s\u00ed mismo por la verdad y las palabras. Esta revelaci\u00f3n es comunicada por un canon restringido de escritos fidedignos, d\u00e1ndole al hombre ca\u00eddo una exposici\u00f3n aut\u00e9ntica de Dios y sus relaciones con el hombre. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura misma se considera como una parte integral de la actividad redentora de Dios, una forma especial de revelaci\u00f3n, un modo \u00fanico de revelaci\u00f3n divina. De hecho, viene a ser un factor decisivo en la actividad redentora de Dios, interpretando y unificando toda la serie de hechos redentivos, y exhibiendo su mensaje y significado divino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\"><strong>VII. TEOR\u00cdAS CR\u00cdTICAS<\/strong>. <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cr\u00edticas posevolucionistas (v\u00e9ase) de la Biblia llevada a cabo por Julius Wellhausen y otros eruditos modernos, disminuyeron la confianza tradicional en la infalibilidad al excluir asuntos de ciencia e historia. Cu\u00e1nto era lo que estaba en juego al debilitar la confianza en la fidelidad hist\u00f3rica de la Escritura no lo pudieron apreciar al principio aquellos que colocaron el \u00e9nfasis en la confiabilidad de la Biblia en materias de fe y pr\u00e1ctica. Porque el punto de vista del NT no hace diferencia entre asuntos hist\u00f3ricos y doctrinales en cuanto a la inspiraci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda esto se debe a que se considera la historia del AT como el desarrollo de la revelaci\u00f3n salvadora de Dios; los elementos hist\u00f3ricos son un aspecto central de la revelaci\u00f3n. Pronto se hizo evidente que los eruditos que abandonaban la confiabilidad de la historia b\u00edblica, estaban proveyendo de toda una cu\u00f1a para el abandono de los elementos doctrinales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En teor\u00eda, semejante resultado podr\u00eda quiz\u00e1 haber sido evitado por un acto de la voluntad, pero en la pr\u00e1ctica no era as\u00ed. William Newton Clark, en su libro, The Use of the Scripture in Theology <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/71c3j7nld9l._ac_uf10001000_ql80_.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"44226\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/71c3j7nld9l-_ac_uf10001000_ql80_\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/71c3j7nld9l._ac_uf10001000_ql80_.jpg\" data-orig-size=\"667,1000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"71c3j7nld9l._ac_uf10001000_ql80_\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/71c3j7nld9l._ac_uf10001000_ql80_.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/71c3j7nld9l._ac_uf10001000_ql80_.jpg?resize=178%2C267&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-44226\" style=\"width:178px;height:267px\" width=\"178\" height=\"267\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1905) entreg\u00f3 la teolog\u00eda y la \u00e9tica b\u00edblicas, como tambi\u00e9n la ciencia y la historia b\u00edblicas a los cr\u00edticos, pero reserv\u00f3 como aut\u00e9ntica la ense\u00f1anza de Jesucristo. Los eruditos ingleses fueron m\u00e1s adelante. Dado que el respaldo de Jes\u00fas a la creaci\u00f3n, los patriarcas, Mois\u00e9s y la promulgaci\u00f3n de la Ley, lo envolv\u00edan a \u00e9l en la aceptaci\u00f3n de la ciencia e historia b\u00edblicas, algunos cr\u00edticos influyentes aceptaron solo la ense\u00f1anza teol\u00f3gica y moral de Jes\u00fas. Los eruditos contempor\u00e1neos han borrado r\u00e1pidamente aun este recuerdo, afirmando que la teolog\u00eda de Jes\u00fas no era infalible. Creer realmente en la existencia de Satan\u00e1s y los demonios era algo que la mente cr\u00edtica no pod\u00eda aceptar y, por tanto, esto invalida su integridad teol\u00f3gica, mientras que si Jes\u00fas hubiera pretendido o fingido creer (para acomodarse a la \u00e9poca), entonces esto habr\u00eda invalidado su integridad moral. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, Jes\u00fas present\u00f3 todo su ministerio como una conquista sobre Satan\u00e1s y recurri\u00f3 a su exorcismo de demonios como prueba de su misi\u00f3n sobrenatural (v\u00e9ase). Los cr\u00edticos s\u00f3lo podr\u00edan deducir su limitado conocimiento aun de las verdades teol\u00f3gicas y morales. La as\u00ed llamada escuela de Chicago de \u00abte\u00f3logos emp\u00edricos\u00bb arguy\u00f3 que el respeto por el m\u00e9todo cient\u00edfico en teolog\u00eda rechaza cualquiera que sea el tipo de defensa del car\u00e1cter absoluto e infalible de Jes\u00fas. En su obra The Modern Use of the Bible (1924), Harry Emerson Fosdick defendi\u00f3 solo experiencias \u00abde valor permanente\u00bb de la vida de Jes\u00fas como cosas que podr\u00edan revivirse normativamente por nosotros. Gerald Birney Smith fue un poco m\u00e1s adelante en su obra Current Christian Thinking (1928); aunque nosotros podemos recibir alguna inspiraci\u00f3n de Jes\u00fas, nuestra propia experiencia determina la doctrina y hace v\u00e1lido nuestro concepto de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simult\u00e1neamente, muchos escritores cr\u00edticos trataron de desacreditar la doctrina de una Escritura autoritativa como si fuera una desviaci\u00f3n del punto de vista que ten\u00edan los escritores b\u00edblicos mismos, o a un Jes\u00fas de Nazaret antes de ellos; y se admit\u00eda que ese era el punto de vista de Jes\u00fas, entonces se trat\u00f3 de desecharlo como una mera acomodaci\u00f3n teol\u00f3gica, sino como una indicaci\u00f3n de conocimiento limitado. Las dificultades internas de tales teor\u00edas fueron expuestas por B.B. Warfield con precisi\u00f3n cl\u00e1sica (\u00abThe Real Problem of Inspiration\u00bb, en The Inspiration and Authority of the Bible, The Presbyterian and Reformed Publishing Company, Philadelphia, 1948, pp. 169\u2013226). Este intento de conformar el punto de vista b\u00edblico sobre la inspiraci\u00f3n a las sueltas nociones de la cr\u00edtica moderna se puede decir ahora que fallaron. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La revuelta contempor\u00e1nea golpea m\u00e1s profundamente. Ataca el punto de vista hist\u00f3rico de la revelaci\u00f3n y la inspiraci\u00f3n afirmando, en defensa de la filosof\u00eda dial\u00e9ctica, que la revelaci\u00f3n divina no toma la forma de conceptos y palabras\u2014una premisa que contradice directamente en contra del testimonio b\u00edblico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No importa lo que digamos a favor de los derechos leg\u00edtimos de la cr\u00edtica, permanece como un hecho que la cr\u00edtica b\u00edblica ha pasado por la prueba de la erudici\u00f3n objetiva con muy poco \u00e9xito. La alta cr\u00edtica se ha mostrado m\u00e1s eficiente en crear una ingenua fe en la existencia de manuscritos para los cuales no existe evidencia alguna (p. ej., J, E, P, D, Q, o \u00abevangelios\u00bb no sobrenaturales del primer siglo y redacciones sobrenaturales del segundo siglo) que en sostener la confianza de la comunidad cristiana en los \u00fanicos manuscritos que la iglesia ha recibido como dep\u00f3sito sagrado. Quiz\u00e1 la ganancia m\u00e1s significativa de nuestra generaci\u00f3n es la nueva disposici\u00f3n de abordar la Escritura en t\u00e9rminos del testimonio primitivo en lugar de reconstrucciones remotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que la cr\u00edtica b\u00edblica es incapaz de a\u00f1adir algo m\u00e1s de luz sobre el modo en que el Esp\u00edritu oper\u00f3 en los escritores escogidos, de todas formas puede proveernos de un comentario de la naturaleza y extensi\u00f3n de esa inspiraci\u00f3n, y de la extensi\u00f3n de la fidelidad de la Escritura. El reconocido punto de vista b\u00edblico ha sido atacado en nuestra generaci\u00f3n en forma especial acudiendo al fen\u00f3meno textual de la Escritura como el problema sin\u00f3ptico, y a las aparentes discrepancias en el relato de los acontecimientos y n\u00fameros. Los eruditos evang\u00e9licos han reconocido el peligro de imponer el criterio cient\u00edfico del siglo veinte a los escritores b\u00edblicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n han notado que el canon del AT, que fuera respaldado ilimitadamente por Jes\u00fas, contiene muchas de las dificultades del problema sin\u00f3ptico en los rasgos de los libros de Reyes y Cr\u00f3nicas. Tambi\u00e9n admiten el papel adecuado de un estudio inductivo de los hechos reales de la Escritura al detallar la doctrina de la inspiraci\u00f3n derivada de la ense\u00f1anza de la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-coblocks-dynamic-separator\" style=\"height:50px\" \/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EXCURSUS &#8211; LA INSPIRACI\u00d3N EN LA HISTORIA DEL CRISTIANISMO: <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A.      LA EDAD PATRISTICA<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los escritos de los Padres de la iglesia existe una gran diversidad de opiniones en cuanto a la naturaleza de la inspiraci\u00f3n b\u00edblica. No lleg\u00f3 a predominar ninguna teor\u00eda o punto de vista en particular,22 y la erudici\u00f3n moderna todav\u00eda no nos ha provisto de un tratamiento completo de los textos pertinentes.23 Las opiniones de los Padres van desde una participaci\u00f3n humana extremadamente pasiva a una participaci\u00f3n m\u00e1s activa y voluntaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos de los primeros autores cristianos quiz\u00e1 se hayan visto influidos por el concepto del jud\u00edo alejandrino Fil\u00f3n (c. 20 a. de J.C.-42 d. de J.C.), seg\u00fan el cual los profetas \u201cperd\u00edan el conocimiento\u201d cuando Dios hablaba a trav\u00e9s de ellos.24 Los montanistas afirmaban que su profeta y sus dos profetisas se encontraban en estado inconsciente mientras profetizaban.25 Aten\u00e1goras de Atenas asocia la inspiraci\u00f3n con un \u201cestado de \u00e9xtasis\u201d y compara la inspiraci\u00f3n divina de las Escrituras con un flautista tocando su flauta.26 Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda 27 se refiere a los hombres inspirados como \u201cherramientas divinas\u201d e Hip\u00f3lito (m. 235) desarrolla una analog\u00eda entre el plectro y los autores inspirados, controlados por el Esp\u00edritu Santo.28 Ireneo ense\u00f1a la inspiraci\u00f3n verbal de las Escrituras, pero al mismo tiempo atribuye un papel activo a los autores humanos, como por ejemplo que Pablo transpusiera el orden de las palabras en sus oraciones.29 Or\u00edgenes se alej\u00f3 de la idea del \u00e9xtasis y del dictado, enfatizando los poderes conscientes y la agencia de los autores humanos.30 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su Comentario sobre Juan marca las diferencias entre el elemento divino (\u201ccomunicaci\u00f3n de una palabra revelada\u201d) y el elemento humano (\u201cel comentario sobre la palabra revelada por parte del autor b\u00edblico\u201d).31 Sin embargo, los libros b\u00edblicos son claramente la obra del Esp\u00edritu Santo.32 El concepto de la condescendencia elaborado por Juan Cris\u00f3stomo (entre 344 y 354\u2013407) incluye la paternidad literaria humana de las Escrituras.33 Jer\u00f3nimo (\u00bf347?\u2013419) reconoce las diferencias estil\u00edsticas y culturales entre los libros de la Biblia,34 y, sin embargo, piensa que \u201ccada palabra, <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/san_agustin_.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"44231\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/08\/21\/inspiracion\/san_agustin_\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/san_agustin_.jpg\" data-orig-size=\"900,1148\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"san_agustin_\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/san_agustin_.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/san_agustin_.jpg?resize=210%2C268&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-44231\" style=\"width:210px;height:268px\" width=\"210\" height=\"268\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Saint Augustine<\/em>.\u00a01650.\u00a0Philippe de Champaigne.\u00a0Los Angeles County Museum of Art<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">s\u00edlaba, tilde y punto est\u00e1 cargado de significado\u201d.35 Agust\u00edn de Hipona sugiere que al escribirse los Evangelios se utilizaron reminiscencias personales.36 Teodoro de Mopsuestia (350\u2013428) traza una distinci\u00f3n entre la inspiraci\u00f3n especial de los profetas del Antiguo Testamento y la \u201cgracia inferior de la \u2018prudencia\u2019 que le fue otorgada a Salom\u00f3n\u201d37 \u2014una distinci\u00f3n que los autores modernos, acertada o err\u00f3neamente generalmente han dado en llamar niveles de inspiraci\u00f3n\u2014; sin embargo, todos los autores b\u00edblicos escribieron bajo la influencia del Esp\u00edritu Santo.38<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>B. LA EDAD MEDIA<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Construyendo sobre el fundamento de la doctrina patr\u00edstica, los escol\u00e1sticos aplicaron la \u201ccategor\u00eda aristot\u00e9lica de la causalidad instrumental eficiente\u201d a la profec\u00eda.39 Seg\u00fan Tom\u00e1s de Aquino, la inspiraci\u00f3n de los libros b\u00edblicos fue una parte subordinada al tema mayor de la profec\u00eda.40<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C. LA REFORMA Y LA POST-REFORMA<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mart\u00edn Lutero ten\u00eda una doctrina altamente desarrollada y multifac\u00e9tica de la Sagrada Escritura, pero \u00e9sta trata muy poco el tema espec\u00edfico de la inspiraci\u00f3n.41 Para Juan Calvino, en su Institutio Religionis Christianae, lo primordial es el testimonio interno del Esp\u00edritu Santo en relaci\u00f3n con las Escrituras como aquello que convalida su inspiraci\u00f3n. Lo que pensaba Calvino acerca de la inspiraci\u00f3n b\u00edblica, es decir de la inspiraci\u00f3n verbal acomodada divinamente a diversos estilos humanos, tiene que deducirse principalmente de sus comentarios.42 El Concilio de Trento, en su delimitaci\u00f3n del canon b\u00edblico, reafirm\u00f3 que Dios es el \u201cautor\u201d del Antiguo y del Nuevo Testamentos y declar\u00f3 que tanto las Escrituras como las \u201ctradiciones no escritas\u201d hab\u00edan sido \u201cdictadas por el Esp\u00edritu Santo\u201d.43 Un luterano, Matthias Flacius Illyricus (1520\u201375), fue el primero en sugerir que la vocalizaci\u00f3n del hebreo b\u00edblico hab\u00eda sido inspirada divinamente.44 Durante el siglo XVII, los te\u00f3logos de la ortodoxia luterana y reformada, en especial Johannes Gerhard (1582\u20131637), Johannes Andreas Quenstedt (1617\u201388), Johann Heinrich Heidegger (1633\u201398) y Francis Turretin (1671\u20131737) ense\u00f1aron la total pasividad y pura instrumentalidad de los autores b\u00edblicos bajo la influencia del Esp\u00edritu Santo, y la consecuente inerrancia de la Biblia.45 Melchior Cano (1509\u201360) y Domingo Ba\u00f1ez (1528\u20131604), ambos te\u00f3logos dominicos, fueron \u201cmaximalistas\u201d, pues afirmaban que Dios hab\u00eda dictado los textos b\u00edblicos, incluyendo hasta la puntuaci\u00f3n, mientras que algunos te\u00f3logos cat\u00f3licos del siglo XVII, como por ejemplo Francisco Su\u00e1rez (1548\u20131617) y Richard Simon (1638\u20131712) fueron \u201cminimalistas\u201d, pues sosten\u00edan que \u201cDios provey\u00f3 una asistencia negativa para ayudar a los autores a evitar los errores en el texto\u201d,46 una posici\u00f3n similar a la del arminiano Hugo Grotius (1583\u20131645).47 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes en el siglo XVIII comenzaron a practicar la nueva cr\u00edtica literaria e hist\u00f3rica de la Biblia, con sus conceptos de la paternidad literaria y la redacci\u00f3n m\u00faltiple de los libros b\u00edblicos, abandonaron las doctrinas ortodoxas de la inspiraci\u00f3n. Johann Salomo Semler (1725\u201391) intent\u00f3 retener la idea que la Biblia demostraba una \u201cconciencia del poder de la palabra de Dios\u201d y de su mediaci\u00f3n, pero Johann Gottfried Herder (1744\u20131803), Johann David Michaelis (1717\u201391) y otros cr\u00edticos rechazaron todo intento de retener concepto alguno de la inspiraci\u00f3n de los escritos b\u00edblicos.48<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>D. LA ERA MODERNA:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XIX surgieron varios puntos de vista o teor\u00edas divergentes acerca de la inspiraci\u00f3n b\u00edblica, algunas de las cuales se hab\u00edan originado ya en siglos anteriores. Para la mayor parte de estas posiciones encontramos tambi\u00e9n defensores en el siglo XX. En 1888 Basil Manly, h. (1825\u201392), bautista del Sur de los EE. UU. de A., identific\u00f3 seis teor\u00edas distintas, algunas de las cuales ten\u00edan a su vez varias formas.49 En 1907, Augustus H. Strong hizo una lista de solamente cuatro teor\u00edas principales,50 las cuales tambi\u00e9n fueron detectadas por Dewey M. Beegle in 1963.51 En 1983, Millard Erickson mencion\u00f3 cinco.52 Es importante poder identificar estas teor\u00edas y sus principales exponentes.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Principales teor\u00edas u opiniones<\/strong>:<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>a. Inspiraci\u00f3n verbal con inerrancia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque intentan evitar la idea del dictado mec\u00e1nico o amanuense, teor\u00eda que sosten\u00eda la ortodoxia luterana y reformada de la post-Reforma, los defensores de esta posici\u00f3n han afirmado la inspiraci\u00f3n divina de las palabras \u2014no s\u00f3lo de las ideas\u2014 y la inerrancia total de las Escrituras. Entre ellos se encuentran F. S. R. Louis Gaussen (1790\u20131863), un protestante suizo cuyo libro tuvo amplia circulaci\u00f3n en el mundo anglosaj\u00f3n, Charles Hodge y B. B. Warfield de la Universidad de Princeton, y los papas Leo XIII, P\u00edo X y Benedicto XV.53 Aquellos que defienden esta postura tienen que responder a la habitual cr\u00edtica a la teor\u00eda del dictado: Que en ella se considera a los autores b\u00edblicos como \u201cinstrumentos pasivos o amanuenses \u2014 meras \u2018plumas\u2019 de Dios, pero que no llegan a ser verdaderos autores\u201d.54<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>b. Inspiraci\u00f3n din\u00e1mica o inspiraci\u00f3n verbal limitada<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los representantes de este punto de vista enfatizan la individualidad y la diversidad de los autores b\u00edblicos, especialmente en lo que al lenguaje se refiere, y aunque la inspiraci\u00f3n se extiende a las palabras que usan, la inerrancia suele limitarse a cuestiones de doctrina y de \u00e9tica. Aqu\u00ed podemos mencionar a James Orr (1844\u20131913), Abraham Kuyper (1837\u20131920) y G. C. Berkouwer entre los protestantes y Marie-Joseph Lagrange (1855\u20131938) entre los cat\u00f3licos.55<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>c. Diversos niveles o grados de inspiraci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan esta posici\u00f3n, la inspiraci\u00f3n divina funcion\u00f3 de manera distinta en varios niveles. Se habla de cuatro de esos niveles56 que son, en orden ascendente:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Superintendencia: Dios no permite que el autor caiga en errores<\/li>\n\n\n\n<li>Elevaci\u00f3n: Dios eleva el pensamiento del autor humano<\/li>\n\n\n\n<li>Direcci\u00f3n: Dios instruye al autor en cuanto a lo que debe incluir u omitir<\/li>\n\n\n\n<li>Sugesti\u00f3n: Dios determina tanto los pensamientos como las palabras que ha de utilizar el autor humano.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leonard Woods (1774\u20131854) y Salvatore de Bartolo aparentemente abogaron por esta \u00faltima posici\u00f3n.57<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>d. Inspiraci\u00f3n parcial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva se manifiesta de diversas formas, pero el elemento com\u00fan a todas ellas es que alg\u00fan aspecto de la Biblia est\u00e1 exceptuado del impacto directo de la inspiraci\u00f3n divina. Las variantes m\u00e1s importantes de esta posici\u00f3n probablemente hayan sido las que pon\u00edan \u00e9nfasis en la existencia de ideas inspiradas o bien de personas inspiradas. John Henry Newman (1801\u201390), Johannes Baptist Franzelin (1816\u201386), cuya teolog\u00eda influy\u00f3 en el Concilio Vaticano I, y William Robertson Smith (1846\u201394) fueron exponentes de la primera variante, seg\u00fan la cual las ideas de los autores b\u00edblicos estaban inspiradas, pero no as\u00ed su lenguaje, ilustraciones, citas o alusiones. William Sanday (1843\u20131920), Harry Emerson Fosdick y Charles Harold Dodd (1884\u20131973) se encuentran entre los defensores de la inspiraci\u00f3n de personas o autores, cuya inspiraci\u00f3n no se extend\u00eda a sus escritos.58<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>e. Inspiraci\u00f3n cristiana universal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan esta teor\u00eda, llamada tambi\u00e9n la teor\u00eda de la iluminaci\u00f3n, la Biblia fue inspirada por el Esp\u00edritu Santo de la misma manera en que lo es todo cristiano. Por lo tanto, no fue necesaria una agencia divina especial en la producci\u00f3n de las Escrituras cristianas. Entre los exponentes de esta posici\u00f3n descubrimos a F. D. E. Schleiermacher, Samuel Taylor Coleridge (1772\u20131834) y el te\u00f3logo unitario James Martineau (1805\u20131900).59<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>f. Inspiraci\u00f3n natural o intuici\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los representantes de esta teor\u00eda afirman que los autores de los libros b\u00edblicos estaban inspirados exactamente del mismo modo en que lo estuvieron poetas, dramaturgos, fil\u00f3sofos y genios tales como Homero (siglo IX a. de J.C.?), Plat\u00f3n, William Shakespeare (1564\u20131616), John Milton (1608\u201374) y Fedor Dostoievski (1821\u201381). Por tanto, todos los seres humanos est\u00e1n inspirados, y su inspiraci\u00f3n simplemente var\u00eda en intensidad. La inspiraci\u00f3n se entiende aqu\u00ed como una suerte de genio religioso y po\u00e9tico. Los defensores de esta posici\u00f3n no encuentran casi ning\u00fan rasgo \u00fanico en la Biblia si se la compara con otros \u201clibros sagrados\u201d. Esta fue la postura de Theodore Parker (1810\u201360), unitario norteamericano.60<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los l\u00edderes del protestantismo en el siglo XIX, de tendencia marcadamente liberal, aceptaron generalmente la inspiraci\u00f3n cristiana universal o la inspiraci\u00f3n natural. Los l\u00edderes protestantes de orientaci\u00f3n fuertemente conservadora, se volcaron en la mayor\u00eda de los casos a la inspiraci\u00f3n verbal con inerrancia o bien la inspiraci\u00f3n din\u00e1mica. Otros protestantes eligieron una de las otras dos posturas. Se evidenciaron diferencias de opini\u00f3n dentro de las diversas confesiones cristianas; tambi\u00e9n entre los te\u00f3logos cat\u00f3licorromanos se descubr\u00edan diferencias significativas.61<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. Variaciones ling\u00fc\u00edsticas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes han escrito acerca de la inspiraci\u00f3n de la Biblia durante la era moderna no han utilizado de manera uniforme los adjetivos principales que se aplican a la inspiraci\u00f3n. La definici\u00f3n que se le da a las expresiones \u201cinspiraci\u00f3n plenaria\u201d, \u201cinspiraci\u00f3n din\u00e1mica\u201d, \u201cinspiraci\u00f3n verbal\u201d e \u201cinspiraci\u00f3n esencial\u201d es m\u00faltiple. El t\u00e9rmino \u201cplenaria\u201d ha sido aceptado y unido a la inerrancia de la Biblia.62 Algunos autores hablan de la inspiraci\u00f3n \u201cplenaria\u201d y \u201cverbal\u201d, afirmando que la Biblia \u201ccarece de error\u201d pero negando el dictado mec\u00e1nico.63 Otros aceptan la palabra \u201cplenaria\u201d pero rechazan el t\u00e9rmino \u201cverbal\u201d.64 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expresi\u00f3n \u201cdin\u00e1mico plenaria\u201d, que significa el car\u00e1cter fidedigno de la Biblia en lo que a la historia secular se refiere es rechazada por algunos, que a su vez aceptan la expresi\u00f3n \u201cdin\u00e1mico religiosa\u201d en referencia al car\u00e1cter fidedigno de la Biblia en lo que a la religi\u00f3n se refiere.65 El t\u00e9rmino \u201cdin\u00e1mico\u201d se ha aplicado tanto a los autores como a los escritos, reflejando un intento de reconocer la individualidad de los escritores en cuanto a su medio, lenguaje y expresi\u00f3n; en ocasi\u00f3n se le agregan las expresiones \u201csobrenatural\u201d y \u201cplenaria\u201d.66 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros conectan la expresi\u00f3n \u201cverbal plenaria\u201d con la idea del dictado mec\u00e1nico y rechazan ambos conceptos.67 Tambi\u00e9n se han interpretado las expresiones \u201cplenaria\u201d, \u201cverbal\u201d y \u201cdin\u00e1mica\u201d como reflejo de tres teor\u00edas distintas de la inspiraci\u00f3n.68 Otros sostienen que ya no se necesita una teor\u00eda del m\u00e9todo de la inspiraci\u00f3n divina, y que no importa la precisi\u00f3n en cuanto a los adjetivos que se apliquen a la palabra \u201cinspiraci\u00f3n\u201d.69<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. Otras ramificaciones<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">a. Los modernistas cat\u00f3licos de principios del siglo XX retuvieron el concepto de la inspiraci\u00f3n, pero afirmaron que pod\u00edan existir errores en la Biblia, provocando una fuerte condena por parte del papa P\u00edo X (1835\u20131914).70<br>b. Los protestantes fundamentalistas del mundo anglosaj\u00f3n, bas\u00e1ndose en la teolog\u00eda de Princeton, unieron los conceptos de la inspiraci\u00f3n y la inerrancia de los manuscritos originales de la Biblia, defendiendo ambos aspectos.71<br>c. Los te\u00f3logos protestantes neoortodoxos criticaron el concepto de la inspiraci\u00f3n verbal, que consideraban id\u00e9ntico a la idea del dictado mec\u00e1nico. En su teolog\u00eda pasaron por alto el tema y no desarrollaron una postura espec\u00edfica acerca de la inspiraci\u00f3n.72<br>d. Se han formulado teolog\u00edas espec\u00edficas con relaci\u00f3n a la Biblia: El \u00e9nfasis sobre la historia de la salvaci\u00f3n, que enfoca los hechos poderosos de Dios en la historia b\u00edblica (Oscar Cullmann);73 la escuela del lenguaje religioso, que sostiene que Dios provey\u00f3 a los autores b\u00edblicos de im\u00e1genes esenciales o s\u00edmbolos ling\u00fc\u00edsticos, y no meramente de los hechos o verdades que las im\u00e1genes intentan describir (Austin Marsden Farrer, 1904\u201368);74 y la visi\u00f3n socioeclesial de la inspiraci\u00f3n, seg\u00fan la cual la inspiraci\u00f3n se entiende como inspiraci\u00f3n de la comunidad de fe. Aqu\u00ed se tiene en cuenta especialmente el trabajo de los escribas y redactores (Pierre Benoit, 1906\u201387, Karl Rahner, John Lawrence McKenzie, 1910\u2013, Paul John Achtemeier, 1927\u2013).75<br>e. Entre los evang\u00e9licos conservadores en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, especialmente en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, el concepto de la inspiraci\u00f3n ha alcanzado una nueva prominencia en conjunci\u00f3n con la inerrancia b\u00edblica.76<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>IV. LA INSPIRACION Y EL CRISTIANISMO ACTUAL<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la mayor parte de la historia cristiana el concepto de la inspiraci\u00f3n divina de la Biblia no se vio mayormente cuestionado, aunque no siempre se lo haya interpretado claramente o definido con precisi\u00f3n. El principal desaf\u00edo con el que se haya visto confrontado surgi\u00f3 en el per\u00edodo moderno como resultado del impacto de la cr\u00edtica literaria e hist\u00f3rica de la Biblia, que conlleva un \u00e9nfasis sobre los aspectos humanos de la Biblia. Durante el presente siglo, el concepto de la inspiraci\u00f3n ha sido pasado por alto o tenido como poco importante por algunos, mientras que otros, que lo consideran central para una aut\u00e9ntica fe cristiana, han hecho hincapi\u00e9 sobre \u00e9l, reinterpret\u00e1ndolo en alguna medida. A pesar del hecho de que ni la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (y su interpretaci\u00f3n respectiva por parte de los autores de los Evangelios), ni las principales ep\u00edstolas de Pablo, ni las ep\u00edstolas de Juan contienen una doctrina sobre la inspiraci\u00f3n b\u00edblica, el cristiano moderno no puede evitar la necesidad de confrontarse directa y responsablemente con el tema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que a la doctrina de la inspiraci\u00f3n se refiere, lo m\u00e1s importante es que busquemos el equilibrio entre la agencia divina y la actividad humana en nuestra explicaci\u00f3n del surgimiento de los libros del Antiguo y del Nuevo Testamentos. As\u00ed como en la cristolog\u00eda pueden surgir herej\u00edas o conflictos teol\u00f3gicos serios, como consecuencia de enfatizar demasiado los aspectos divinos de Jesucristo en detrimento de los humanos, o solamente los aspectos humanos olvidando los divinos, as\u00ed tambi\u00e9n deben evitarse las posiciones extremas con respecto a lo humano o lo divino en el caso de la Biblia. En el caso de la Biblia no se justifica ni el \u201cdocetismo\u201d ni un mero \u201chumanitarismo\u201d.77<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, los cristianos de fines del siglo XX deben percatarse, cada vez m\u00e1s, de que no se puede estudiar la inspiraci\u00f3n b\u00edblica sin tomar en cuenta otros temas relacionados que tambi\u00e9n conciernen a la Biblia: El canon, la relaci\u00f3n entre los dos Testamentos, la cr\u00edtica b\u00edblica, la hermen\u00e9utica b\u00edblica, el concepto de la palabra de Dios, la confiabilidad de la Biblia, y la pregunta m\u00e1s general acerca de la autoridad en el cristianismo. El concepto de la inspiraci\u00f3n debe desarrollarse en di\u00e1logo fruct\u00edfero con estos temas afines. Por lo tanto, es importante que exploremos los temas que acabamos de mencionar.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Fuentes<\/strong>:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">22 Maurice Wiles, The Making of Christian Doctrine (Cambridge: Cambridge University Press, 1967), p. 46.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">23 Vawter, Biblical Inspiration, p. 21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">24 Quis rer. div. haer. 249\u2013266 y De spec. leg. 4.48\u201349, citados por J. N. D. Kelly, Early Christian Doctrines (New York: Harper and Bros., 1958), p. 62.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">25 Epifanio, Haer. 48.4 ss., citado por Kelly, Early Christian Doctrines, p. 62.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">26 Apol., 7,9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">27 Ad Autolycum, citado por Vawter, Biblical Inspiration, p. 25.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">28 De Christo et Antichristo, 2, citado por Vawter, Biblical Inspiration, p. 25. La idea de que el Esp\u00edritu Santo haya dictado el contenido de los libros b\u00edblicos a amanuenses humanos pasivos parece tener sus ra\u00edces en 2 Esdras 14; ver George Eldon Ladd, Cr\u00edtica del Nuevo Testamento. Una Perspectiva Evang\u00e9lica, trad. Mois\u00e9s Ch\u00e1vez (El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano, 1990), 17\u201319.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">29 Adversus Haereses, 3.7.2, citado por Otto W. Heick, A History of Christian Thought, 2 tomos (Philadelphia: Fortress Press, 1965\u201366), 1:84\u201385.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">30 Hom. in Ezek., frag. 6.1, citado por Vawter, Biblical Inspiration, p. 26.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">31 Vawter, Biblical Inspiration, p. 26.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">32 De Principiis, 4.9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">33 Vawter, Biblical Inspiration, pp. 40\u201342.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">34 In Isa., prol., In Jerem., prol., e In Am., prol., citado por Kelly, Early Christian Doctrines, p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">35 In Eph. 2 (3.6), citado por Kelly, Early Christian Doctrines, p. 62.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">36 De Consensu Evangelistarum, 3.30.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">37 In Job, citado por Kelly, Early Christian Doctrines, p. 61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">38 In Nah. 1.1, citado por Kelly, Early Christian Doctrines, p. 61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">39 Vawter, Biblical Inspiration, p. 48.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">40 Ib\u00edd., pp. 52\u201357.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">41 Paul Althaus, The Theology of Martin Luther, trad. Robert C. Schultz (Philadelphia: Fortress Press, 1972), cap. 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">42 Institutio Religionis Christianae, ed. de 1559, 1.7; Vawter, Biblical Inspiration, p. 30. En relaci\u00f3n con la doctrina de Calvino, contr\u00e1stese (1) A. Mitchell Hunter, The Teaching of Calvin: A Modern Interpretation (Glasgow: Maclehose, Jackson and Company, 1920), pp. 59\u201387; Edward A. Dowey, Jr., The Knowledge of God in Calvin\u2019s Theology (New York: Columbia University Press, 1952), pp. 90\u2013124; Kenneth S. Kantzer, \u201cCalvin and the Holy Scriptures\u201d, en John F. Walvoord, ed. Inspiration and Interpretation (Grand Rapids: Eerdmans, 1957), pp. 115\u201355; John Murray, Calvin on Scripture and Divine Sovereignty (Grand Rapids: Baker Book House, 1960), pp. 11\u201351; y John H. Gerstner, \u201cThe View of the Bible Held by the Church: Calvin and the Westminster Divines\u201d, en Norman L. Geisler, ed. Inerrancy (Grand Rapids: Zondervan, 1980), pp. 385\u2013410; con (2) Wilhelm Niesel, The Theology of Calvin, trad. Harold Knight (Philadelphia: Westminster Press, 1956), pp. 22\u201339; T. H. L. Parker, Calvin\u2019s Doctrine of the Knowledge of God (Grand Rapids: Eerdmans, 1952), pp. 42\u201348; y H. Jackson Forstman, Word and Spirit: Calvin\u2019s Doctrine of Biblical Authority (Stanford, California: Stanford University Press, 1962), pp. 49\u201365.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">43 Canons and Decrees of the Council of Trent, 4th session, 8 April 1546.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">44 Bernhard Lohse, A Short History of Christian Doctrine, trad. F. Ernest Stoeffler (Philadelphia: Fortress Press, 1966), pp. 217\u201318.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">45 Vawter, Biblical Inspiration, pp. 81\u201383; Robert Gnuse, The Authority of the Bible: Theories of Inspiration, Revelation and the Canon of Scripture (New York: Paulist Press, 1985), pp. 22\u201323.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">46 Vawter, Biblical Inspiration, pp. 59\u201361; Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 7\u20138.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">47 Vawter, Biblical Inspiration, p. 82.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">48 Ib\u00edd., pp. 83\u201389.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">49 The Bible Doctrine of Inspiration Explained and Vindicated (New York: A. C. Armstrong and Son, 1888), pp. 44\u201360.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">50 Systematic Theology, pp. 202\u201312.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">51 The Inspiration of Scripture (Philadelphia: Westminster Press), pp. 124\u201325.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">52 Christian Theology, pp. 206\u2013207.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">53 Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 23\u201324; Dewey Beegle, Scripture, Tradition, and Infallibility (Grand Rapids: Eerdmans, 1973), pp. 145\u201346, 231; Vawter, Biblical Inspiration, pp. 121\u2013122, 138\u201341.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">54 Strong, Systematic Theology, p. 208.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">55 Ib\u00edd., p. 211; Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 34\u201337.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">56 Gaussen, The Divine Inspiration of the Bible, pp. 27\u201328, 107\u20138; Manly, The Bible Doctrine of Inspiration, pp. 52\u201354.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">57 Manly, The Bible Doctrine of Inspiration, p. 53; Vawter, Biblical Inspiration, p. 135.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">58 Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 42\u201347; Vawter, Biblical Inspiration, pp. 70\u201372, 96\u2013100.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">59 Strong, Systematic Theology, p. 204; Manly, The Bible Doctrine of Inspiration, pp. 56\u201359.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">60 Strong, Systematic Theology, p. 202; Manly, The Bible Doctrine of Inspiration, pp. 54\u201356.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">61 Por ejemplo, ver el art\u00edculo del autor \u201cRepresentative Modern Baptist Understandings of Inspiration\u201d, Review and Expositor 71 (Spring 1974): 179\u201395.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">62 Gaussen, The Divine Inspiration of the Bible, pp. 23, 34\u201335.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">63 A. A. Hodge en A. A. Hodge y B. B. Warfield, Inspiration (ed. reimpr.; Grand Rapids: Baker Book House, 1979), pp. 18\u201329. Richard Riss, \u201cEarly Nineteenth-Century Protestant Views of Biblical Inspiration in the English Speaking World\u201d (M.A. thesis, Trinity Evangelical Divinity School, 1986), citado por Donald A. Carson, \u201cRecent Developments in the Doctrine of Scripture\u201d, en Carson y John Woodbridge, ed., Hermeneutics, Authority, and Canon (Grand Rapids: Zondervan, 1986), pp. 12\u201313 y notas 31\u201333, ha citado a seis autores anglo-americanos del siglo XIX cuyas monograf\u00edas sobre la inspiraci\u00f3n no distingu\u00edan entre la \u201cinspiraci\u00f3n plenaria\u201d y la \u201cinspiraci\u00f3n verbal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">64 Charles A. Briggs, Presbyterian Review 2 (1881): 550\u201379, interpretado por Lefferts A. Loetscher, The Broadening Church (Philadelphia: University of Pennsylvania Press, 1954), p. 32.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">65 Alvah Hovey, Manual of Christian Theology (New York: Silver, Burdett, 1900), pp. 85, 78\u201381.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">66 Strong, Systematic Theology, p. 211.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">67 J. Clyde Turner, These Things We Believe (Nashville: Convention Press, 1956), p. 3; Stevens, Doctrines of the Christian Religion, p. 32.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">68 Dilday, The Doctrine of Biblical Authority, pp. 74\u201375.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">69 W. T. Conner, Doctrina Cristiana (El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1962, pp. 52\u201354; \u00eddem, La Revelaci\u00f3n y Dios, pp. 102\u2013104.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">70 Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 11\u201312.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">71 Ver George M. Marsden, Fundamentalism and American Culture: The Shaping of Twentieth Century Evangelicalism, 1870\u20131925 (New York: Oxford University Press, 1980), pp. 16\u201318, 103\u20138, 110\u201314, 119\u201322.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">72 Emil Brunner, Revelation and Reason, pp. 118\u201330, \u00eddem, Our Faith, trad. John W. Rilling (New York: Charles Scribner\u2019s Sons, 1936), pp. 6\u201311; William Hordern, The Case for a New Reformation Theology, pp. 53\u201375.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">73 Cullmann, Christ and Time; \u00eddem, Salvation in History; G. E. Wright, God Who Acts; E. C. Rust, Salvation History.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">74 Farrer, The Glass of Vision (London: Dacre Press, 1948).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">75 Karl Rahner, Inspiration in the Bible, trad. Charles Henkey y rev. Martin Palmer (2da ed. rev.; New York: Herder and Herder, 1964); Pierre Benoit, Inspiration and the Bible, trad. Jerome Murphy-O\u2019Connor y M. Keverne (New York: Sheed and Ward, 1965); Paul J. Achtemeier, The Inspiration of Scripture: Problems and Proposals, Biblical Perspectives on Current Issuees (Philadelphia: Westminster Press, 1980), pp. 114\u201318; Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 50\u201362.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">76 Jack B. Rogers, ed. Biblical Authority (Waco, Texas: Word Books, 1977); Rogers and Donald K. McKim, ed., The Authority and Interpretation of the Bible: An Historical Approach (San Francisco: Harper and Row, 1979); John D. Woodbridge, Biblical Authority: A Critique of the Rogers-McKim Proposal (Grand Rapids: Zondervan, 1982).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">77 Gnuse, The Authority of the Bible, pp. 30\u201331, 64; Berkouwer, Holy Scripture, pp. 17\u201320.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-coblocks-dynamic-separator\" style=\"height:50px\" \/>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong>:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Karl Barth, The Doctrine of the Word of God; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Charles Elliot, A Treatise on the Inspiration of the Holy Scriptures; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Th. Engelger, Scripture Cannot be broken; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">L. Gaussen, Theopneustia, The Plenary Inspiration of the Holy Scriptures; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carl F.H. Henry, ed., Revelation and the Bible; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Abraham Kuyper, Encyclopedia of Sacred Theology; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">James Orr, Revelation and Inspiration; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">N.B. Stonehouse and Paul Woolley, eds., The Infallible Word; John Urquhart, The Inspiration and Accuracy of the Holy Scriptures; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">John E. Walvoord, ed., Inspiration and Interpretation; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Benjamin B. Warfield, The Inspiration and Authority of the Bible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">H. Carl F.Henry, \u00abINSPIRACI\u00d3N\u00bb, ed. Everett F. Harrison, Geoffrey W. Bromiley, y Carl F. H. Henry, Diccionario de Teolog\u00eda (Grand Rapids, MI: Libros Desaf\u00edo, 2006), 324.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea teol\u00f3gica de la inspiraci\u00f3n, al igual que su correlativa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb, presupone una mente y voluntad personal\u2014en la terminolog\u00eda hebrea, \u00abel Dios vivo\u00bb\u2014actuando para comunicarse con otros esp\u00edritus. La creencia cristiana en la inspiraci\u00f3n, no s\u00f3lo en la revelaci\u00f3n, descansa tanto en afirmaciones b\u00edblicas expl\u00edcitas como en el modo que penetra todo el relato b\u00edblico.<\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":44233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_gspb_post_css":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1460447],"tags":[670584,174197,36050445,24888,7646174,545164390,764732842,764732836,764732838,3506111,2412327,764732828,486133,633438,4197737,268478,170949982,764732813],"class_list":["post-44147","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-varios","tag-antiguo-testamento","tag-escritura","tag-espiritu-santo-2","tag-inspiracion","tag-inspiracion-de-la-biblia","tag-inspiracion-dinamica","tag-inspiracion-natural-o-intuicion","tag-inspiracion-parcial","tag-inspiracion-verbal-con-inerrancia","tag-inspirar","tag-inspiratio","tag-insuflada","tag-nuevo-testamento","tag-profecia","tag-soplo","tag-teoria-critica","tag-toda-la-escritura-es-inspirada","tag-zeopneustos"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":7}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-bu3","jetpack-related-posts":[],"brizy_media":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/la-inspiracion-de-la-biblia.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80235555"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44147"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44236,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44147\/revisions\/44236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}