{"id":45884,"date":"2023-11-13T18:14:42","date_gmt":"2023-11-13T17:14:42","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=45884"},"modified":"2023-11-13T18:14:42","modified_gmt":"2023-11-13T17:14:42","slug":"la-literatura-apocaliptica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/","title":{"rendered":"La literatura apocal\u00edptica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura apocal\u00edptica es un g\u00e9nero antiguo cuyo nombre deriva del griego \u1f00\u03c0\u03bf\u03ba\u03ac\u03bb\u03c5\u03c8\u03b9\u03c2 (<em>apokalypsis<\/em>), o \u201crevelaci\u00f3n\u201d. Es crucial entender la literatura apocal\u00edptica dentro del contexto del Cercano Oriente antiguo para entender su uso en los escritos posteriores de los jud\u00edos y de los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra <strong>\u00abapocalipsis\u00bb<\/strong> aparece como primera palabra en nuestro apocalipsis del NT, la REVELACI\u00d3N DE JUAN, que significa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb o \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb. En este libro designa \u00ablo que pronto ha de suceder\u00bb: la consumaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos redentores de Dios. Las revelaciones fueron impartidas a Juan en una serie de experiencias ext\u00e1ticas (v\u00e9ase \u00aben el Esp\u00edritu\u00bb en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.10\">Ap. 1:10<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.2\">4:2<\/a>;<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re17.3\"> 17:3<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.10\">21:10<\/a>) cuando Cristo le revel\u00f3 los acontecimientos que asistir\u00edan a la consumaci\u00f3n de la era y al establecimiento del gobierno de Dios en el mundo. El t\u00e9rmino \u00abapocalipsis\u00bb se ha tomado prestado del Apocalipsis y se ha aplicado a todo un g\u00e9nero de literatura jud\u00eda producida entre los a\u00f1os 200 a.C. y 100 d.C.. El apocalipsis m\u00e1s antiguo es el libro de Daniel, y los apocalipsis posteriores se escribieron imit\u00e1ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra \u00abapocal\u00edptico\u00bb se utiliza para designar dos cosas distintas: el grupo de escritos y el tipo de escatolog\u00eda que contienen. Es necesario distinguir claramente estos dos usos de \u00abapocal\u00edptico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra \u00abapocal\u00edptico\u00bb, o m\u00e1s bien la correspondiente forma nominal alemana Apokalyptik, fue introducida en el debate acad\u00e9mico por Gottfried Christian Friedrich L\u00fccke en 1832, en el contexto de una introducci\u00f3n al Apocalipsis de Juan, o Libro del Apocalipsis (L\u00fccke 1832). Impulsado en parte por la reciente publicaci\u00f3n del Libro et\u00edope de Enoc, L\u00fccke agrup\u00f3 obras como 1 Enoc 1, 4 Esdras y los Or\u00e1culos sibilinos para reconstruir un contexto literario para el Apocalipsis cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El corpus se ampliar\u00eda en el siglo siguiente, cuando se descubrieron m\u00e1s \u00abapocalipsis\u00bb antiguos en diversas lenguas, como el griego, el sir\u00edaco y el eslavo antiguo. Algunos de estos textos aparecen etiquetados como \u00abapocalipsis\u00bb o \u00abrevelaciones\u00bb en los manuscritos, pero muchos no (Smith 1983). \u00abApocalipsis\u00bb y \u00abapocal\u00edptico\u00bb son categor\u00edas anal\u00edticas modernas que coinciden s\u00f3lo parcialmente con las antiguas etiquetas gen\u00e9ricas. Hubo poco an\u00e1lisis gen\u00e9rico sostenido tanto en el juda\u00edsmo antiguo como en el cristianismo primitivo.<\/p>\n\n\n\n<ol><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#temas-criticos-definir-la-literatura-apocaliptica\">Temas cr\u00edticos: definir la literatura apocal\u00edptica<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#un-genero-literario\">Un g\u00e9nero literario<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#la-apocaliptica-como-literatura\">La apocal\u00edptica como literatura<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#la-teologia\">La Teolog\u00eda<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#la-apocaliptica-como-escatologia\">La apocal\u00edptica como escatolog\u00eda<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#apocalipsis-de-juan-ambientacion-historica\">Apocalipsis de Juan &#8211; Ambientaci\u00f3n Hist\u00f3rica<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#escritos-apocalipticos\">Escritos apocal\u00edpticos<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#los-viajes-al-otro-mundo\">Los viajes al otro mundo<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#hipotesis-persa\">Hip\u00f3tesis persa<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#hipotesis-acadia\">Hip\u00f3tesis acadia<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#mitos\">Mitos<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/#el-apocalipsis-moderno\">El Apocalipsis moderno<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">** Nota: Las citas b\u00edblicas tienen hipervinculos que al hacer click le llevara al texto B\u00edblico relevante de biblia.com \u2013 (Versi\u00f3n NVI por defecto si no se indica lo contrario), si tienes el software Logos te abrira directamente la app Logos Software\u2026<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"temas-criticos-definir-la-literatura-apocaliptica\">Temas cr\u00edticos: definir la literatura apocal\u00edptica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de la literatura apocal\u00edptica es predominante en el libro de Apocalipsis y en el libro de Daniel. Estas dos obras, junto con numerosos textos extracan\u00f3nicos jud\u00edos y cristianos (ej., Apocalypse of Peter, 1 Enoch, Jubilees, y 4 Ezra), parecen representar un g\u00e9nero autoconsciente que emplea elementos literarios espec\u00edficos para comunicar mensajes escatol\u00f3gicos. Estos mensajes son revelaciones divinas, las cuales se comunican a una figura humana por medio de una diversidad de seres sobrehumanos y que revelan una realidad trascendente con implicaciones temporales y espaciales (Collins, Apocalypse: The Morphology of a Genre, 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Numerosos de los otros textos b\u00edblicos no son apocal\u00edpticos en su totalidad, pero contienen secciones y elementos apocal\u00edpticos (ej., <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is24\">Isa 24\u201327<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Zec9\">Zac 9\u201314<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mk13\">Mar 13<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24\">Mat 24<\/a>). Aunque estos textos son similares, ni siquiera hay dos de ellos que usen de los mismos recursos literarios o que sostengan las mismas presuposiciones teol\u00f3gicas. Como resultado, la definici\u00f3n y el significado exacto del t\u00e9rmino \u201capocal\u00edptico\u201d est\u00e1 bajo discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hanson y Rowland han abandonado el uso de \u201capocal\u00edptico\u201d como un t\u00e9rmino general. En lugar de eso, utilizan un patr\u00f3n que divide al t\u00e9rmino \u201capocal\u00edptico\u201d en tres elementos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Un g\u00e9nero literario.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Una teolog\u00eda relacionada con una cosmovisi\u00f3n particular.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Un movimiento sociol\u00f3gico.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este enfoque permite que el t\u00e9rmino \u201capocal\u00edptico\u201d se refiera a m\u00e1s que simplemente un n\u00famero espec\u00edfico de textos; por el contrario, se lo puede apreciar por su enfoque peculiar y por su presencia en lugares que previamente no hab\u00edan sido categorizados como \u201capocal\u00edpticos\u201d. K\u00e4semann enfatiza la influencia amplia de la literatura apocal\u00edptica, manifestando que \u201cla literatura apocal\u00edptica fue la madre de toda la teolog\u00eda cristiana\u201d (K\u00e4semann, Essays on New Testament Themes, 102).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"un-genero-literario\">Un g\u00e9nero literario<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el principio no qued\u00f3 claro si Apokalyptik designaba un g\u00e9nero literario o un tipo de teolog\u00eda. Aunque la palabra indicaba invariablemente cierto grado de parecido con el Libro del Apocalipsis, el parecido real a menudo no era m\u00e1s que un motivo compartido. S\u00f3lo en la d\u00e9cada de 1970 hubo un intento sistem\u00e1tico de imponer orden en el uso del t\u00e9rmino. Klaus Koch argument\u00f3 que \u00absi en el futuro queremos llegar a una definici\u00f3n vinculante de la apocal\u00edptica, el \u00fanico punto de partida posible es la cr\u00edtica formal y la historia literaria y ling\u00fc\u00edstica\u00bb (1972: 23).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/91gjyhn1ypl._ac_uf10001000_ql80_-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"689\" height=\"1000\" data-attachment-id=\"45982\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/91gjyhn1ypl-_ac_uf10001000_ql80_-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/91gjyhn1ypl._ac_uf10001000_ql80_-1.jpg\" data-orig-size=\"689,1000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"91gjyhn1ypl._ac_uf10001000_ql80_-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/91gjyhn1ypl._ac_uf10001000_ql80_-1.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/91gjyhn1ypl._ac_uf10001000_ql80_-1.jpg?resize=689%2C1000&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45982\" style=\"width:191px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Semeia 14: Apocalypse: The Morphology of a Genre \u2013 1 Enero 1979<br><br>Semeia, revista experimental dedicada a la exploraci\u00f3n de \u00e1reas y m\u00e9todos nuevos y emergentes de la cr\u00edtica b\u00edblica. Cada n\u00famero est\u00e1 dedicado a un tema concreto, y los art\u00edculos exploran los m\u00e9todos, modelos y descubrimientos de la ling\u00fc\u00edstica, los estudios folcl\u00f3ricos, la cr\u00edtica literaria contempor\u00e1nea, el estructuralismo, la antropolog\u00eda social y otras disciplinas similares.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Koch no negaba que la apocal\u00edptica tambi\u00e9n pudiera discutirse desde perspectivas hist\u00f3ricas y sociol\u00f3gicas, y ofrec\u00eda demostraciones preliminares tanto de la \u00abapocal\u00edptica\u00bb como tipo literario como de la \u00abapocal\u00edptica\u00bb como movimiento hist\u00f3rico, pero planteaba una cuesti\u00f3n b\u00e1sica sobre la necesidad de aclarar de qu\u00e9 evidencia literaria estamos hablando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo la estela del trabajo de Koch, Paul Hanson propuso distinciones entre \u00abapocalipsis\u00bb como tipo literario, \u00abapocalipticismo\u00bb como ideolog\u00eda social y \u00abescatolog\u00eda apocal\u00edptica\u00bb como conjunto de ideas y motivos (1976). Tanto el apocalipsis como la escatolog\u00eda apocal\u00edptica pod\u00edan encontrar expresi\u00f3n en otros g\u00e9neros adem\u00e1s de los apocalipsis. El uso de \u00abapocal\u00edptico\u00bb como sustantivo se abandon\u00f3 en gran medida en la erudici\u00f3n estadounidense, aunque persiste en el Reino Unido (Grabbe 2003).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El intento de definir un g\u00e9nero literario que sirviera de piedra de toque de lo que podr\u00eda denominarse \u00abapocal\u00edptico\u00bb culmin\u00f3 con la publicaci\u00f3n de una definici\u00f3n y morfolog\u00eda del g\u00e9nero en la revista Semeia, en 1979 (Collins 1979; comp\u00e1rese Collins 1998: 2-9). Un \u00abapocalipsis\u00bb se defini\u00f3 como<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">un g\u00e9nero de literatura revelatoria con un marco narrativo, en el que una revelaci\u00f3n es mediada por un ser de otro mundo a un receptor humano, revelando una realidad trascendente que es a la vez temporal, en la medida en que prev\u00e9 la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, y espacial en la medida en que implica otro mundo sobrenatural.<\/p>\n<cite>Collins, John J. Apocalyptic: The Morphology of a Genre. Semeia 14. Missoula: Scholars Press, 1979.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta definici\u00f3n se bas\u00f3 principalmente en escritos jud\u00edos y cristianos del periodo comprendido entre el 250 a.C. y el 250 d.C., pero tambi\u00e9n incluy\u00f3 el an\u00e1lisis de escritos gn\u00f3sticos, grecorromanos, persas y algunos escritos jud\u00edos posteriores. Adem\u00e1s, el an\u00e1lisis distingu\u00eda distintos tipos de apocalipsis. La distinci\u00f3n m\u00e1s importante era entre apocalipsis \u00abhist\u00f3ricos\u00bb, del tipo conocido en el Libro de Daniel, que abarcan un amplio espectro de la historia que culmina en un juicio final, y viajes a otros mundos, con visiones del cielo y el infierno, asociados con Enoc en la tradici\u00f3n jud\u00eda, pero que predominan en el cristianismo primitivo despu\u00e9s del periodo del Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta definici\u00f3n se ha ganado una amplia aceptaci\u00f3n (DiTommaso 2007; Reynolds 2012: 28-32; Murphy 2012), pero tambi\u00e9n ha sido, y sigue siendo, controvertida en algunos aspectos. Para empezar, en los c\u00edrculos literarios existe una controversia constante sobre c\u00f3mo se pueden definir los g\u00e9neros, o incluso sobre si se pueden definir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carol Newsom, que ha escrito la cr\u00edtica m\u00e1s inteligente y \u00fatil del proyecto, caracteriza el enfoque como \u00abuno de definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n\u00bb, que era \u00abcaracter\u00edstico de los estudios de g\u00e9nero de la \u00e9poca\u00bb (2005: 438). Este enfoque del estudio de los g\u00e9neros ha encontrado resistencia en los c\u00edrculos literarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una objeci\u00f3n surge de la aguda apreciaci\u00f3n de la individualidad de cada texto, y del temor a que esta individualidad se pierda si una obra se considera miembro de un g\u00e9nero. Jacques Derrida admite que \u00abun texto no puede no pertenecer a ning\u00fan g\u00e9nero\u00bb, pero preferir\u00eda \u00abhablar de una especie de participaci\u00f3n sin pertenencia -un tomar parte sin ser parte de, sin pertenecer a un conjunto\u00bb (2000: 230). Newsom comenta que este tipo de enfoque \u00abse adapta mejor no s\u00f3lo a la naturaleza multigen\u00e9rica de muchos apocalipsis, sino tambi\u00e9n a su irreductible particularidad\u00bb (2005: 439). La objeci\u00f3n me parece aplicable, no a la clasificaci\u00f3n como tal, que me parece simplemente inevitable, sino a la rigidez en su aplicaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decir que un texto es un apocalipsis no es excluir la posibilidad de que sea simult\u00e1neamente otra cosa; o dicho de otro modo, el hecho de que un texto pueda agruparse provechosamente con los apocalipsis no excluye la posibilidad de que tambi\u00e9n pueda agruparse provechosamente con otros textos con fines distintos. Tambi\u00e9n es cierto que cada texto tiene un car\u00e1cter individual, y transmite su significado en gran parte a trav\u00e9s de las formas en que modifica las convenciones gen\u00e9ricas (Fowler 1982: 24).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos estudiosos se oponen a la clasificaci\u00f3n basada en una lista de caracter\u00edsticas, que consideran simplemente una lista de cosas que casualmente se encuentran en los apocalipsis. Esta objeci\u00f3n se plante\u00f3 a menudo contra tratamientos m\u00e1s antiguos de la \u00abapocal\u00edptica\u00bb, como el de Philipp Vielhauer (1965). Newsom invoca la idea de George Lakoff de un \u00abmodelo cognitivo idealizado\u00bb: \u00abLos &#8216;elementos&#8217; por s\u00ed solos no son los que desencadenan el reconocimiento de un g\u00e9nero; en su lugar, lo que lo desencadena es la forma en que se relacionan entre s\u00ed en una estructura Gestalt que sirve de modelo cognitivo idealizado. As\u00ed, los elementos s\u00f3lo tienen sentido en relaci\u00f3n con un todo. Dado que la estructura Gestalt contiene componentes predeterminados y opcionales, as\u00ed como necesarios, los ejemplares individuales pueden apartarse de los ejemplares protot\u00edpicos con respecto a los elementos predeterminados y opcionales y seguir siendo reconocibles como un caso ampliado de &#8216;ese tipo de texto'\u00bb (Newsom 2005: 444; cf. Lakoff 1987: 68). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero como tambi\u00e9n se\u00f1ala que el an\u00e1lisis del g\u00e9nero apocalipsis en Semeia 14 no se bas\u00f3 s\u00f3lo en una lista de elementos, sino en algo as\u00ed como una noci\u00f3n Gestalt de la forma en que estos elementos se relacionaban entre s\u00ed. Muchos elementos de la cuadr\u00edcula con la que se miden los textos son opcionales, pero algunos tienen un peso estructural, ya que conforman una visi\u00f3n impl\u00edcita del mundo. Estos son los elementos se\u00f1alados en la definici\u00f3n, por referencia al modo de revelaci\u00f3n y a la realidad trascendente, tanto espacial como temporal. El contenido del g\u00e9nero implica una cosmovisi\u00f3n distintiva. (Comp\u00e1rese Vines 2007, que subraya la \u00abilimitaci\u00f3n temporal y espacial del apocalipsis\u00bb, que \u00abofrece una perspectiva divina de la actividad humana\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 la objeci\u00f3n m\u00e1s extendida al tipo de definici\u00f3n ofrecida en Semeia 14 se basa en la suposici\u00f3n de que los g\u00e9neros no pueden definirse realmente, aunque podamos reconocer uno cuando lo vemos. Al final de la conferencia de Uppsala sobre apocalipticismo, se aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n contra definitionem, pro descriptione (Hellholm 1983: 2). Sin embargo, esto no fue el resultado de una discusi\u00f3n sistem\u00e1tica; fue simplemente una evasi\u00f3n diplom\u00e1tica de la cuesti\u00f3n al final de una conferencia estimulante pero agotadora. Sin embargo, en la cr\u00edtica literaria existe una resistencia a las definiciones por motivos m\u00e1s principistas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo se apela a la idea de Wittgenstein del parecido familiar, aunque el fil\u00f3sofo no pensaba espec\u00edficamente en los g\u00e9neros literarios. Wittgenstein sosten\u00eda, con respecto a la categor\u00eda \u00abjuegos\u00bb, que no existe un elemento com\u00fan esencial, sino que \u00abvemos una complicada red de semejanzas que se superponen y entrecruzan: a veces semejanzas de conjunto, a veces semejanzas de detalle\u00bb (1958: 31-32). Este enfoque fue adaptado al estudio de los g\u00e9neros por Alastair Fowler: \u00abEl g\u00e9nero literario parece ser justo el tipo de concepto con bordes borrosos que se adapta a tal enfoque. Se puede considerar que los representantes de un g\u00e9nero constituyen una posible clase cuyos septos [clanes o clases] y miembros individuales est\u00e1n relacionados de diversas maneras, sin tener necesariamente ning\u00fan rasgo com\u00fan a todos\u00bb (1982: 41-42).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero este planteamiento tambi\u00e9n ha encontrado cr\u00edticas. En palabras de John Swales, \u00abla teor\u00eda del parecido familiar puede hacer que cualquier cosa se parezca a cualquier cosa\u00bb. eory can make anything resemble anything\u00bb (1990: 51). La definici\u00f3n de juegos del Oxford English Dictionary, \u00abUna diversi\u00f3n de la naturaleza de un concurso, jugado de acuerdo con las reglas, y decidido por la fuerza superior, la habilidad o la buena fortuna\u00bb, se ajusta bastante bien a la gran mayor\u00eda de los juegos, aunque hay algunos residuos no explicados en el caso de los juegos infantiles. El punto crucial a tener en cuenta aqu\u00ed es que cualquier definici\u00f3n es una abstracci\u00f3n, y cuanto mayor sea el nivel de abstracci\u00f3n, m\u00e1s material encajar\u00e1. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, una definici\u00f3n puede ser tan abstracta que resulte in\u00fatil, y eso es una cuesti\u00f3n de juicio. Pero no es cierto que los g\u00e9neros o categor\u00edas no puedan definirse a partir de caracter\u00edsticas comunes. M\u00e1s bien ocurre que la mayor\u00eda de las definiciones de g\u00e9neros, y de categor\u00edas, admiten algunos casos problem\u00e1ticos l\u00edmite. Esto es ciertamente cierto en el caso del g\u00e9nero apocalipsis tal y como lo hemos definido. Sin embargo, hay una diferencia entre decir que un g\u00e9nero admite casos l\u00edmite y negar que sea posible definir un g\u00e9nero en absoluto. El \u00abparecido familiar\u00bb es demasiado vago para ser satisfactorio como base para el reconocimiento de un g\u00e9nero, pero el debate pone de relieve un problema persistente en los intentos de clasificaci\u00f3n: la dificultad de trazar una l\u00ednea clara entre un g\u00e9nero y las obras estrechamente relacionadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El intento m\u00e1s exitoso de abordar este problema, hasta donde yo s\u00e9, es la \u00abteor\u00eda de prototipos\u00bb desarrollada en la psicolog\u00eda cognitiva. Tal y como la describe John Frow:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">el postulado es que entendemos las categor\u00edas (como p\u00e1jaro) a trav\u00e9s de una l\u00f3gica muy concreta de tipicidad. Consideramos que un petirrojo o un gorri\u00f3n pertenecen m\u00e1s a esa categor\u00eda que un avestruz, y que una silla de cocina es m\u00e1s t\u00edpica de la clase de las sillas que un trono o un taburete de piano. En lugar de tener l\u00edmites claros, componentes esenciales y propiedades compartidas y uniformes, las clases definidas por prototipos tienen un n\u00facleo com\u00fan y luego se difuminan en los bordes. Es decir, clasificamos con facilidad en el nivel de los prototipos y con m\u00e1s dificultad -ampliando los rasgos del prototipo mediante la met\u00e1fora y la analog\u00eda para tener en cuenta los rasgos at\u00edpicos- a medida que nos alejamos de ellos. (2006: 54)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pertenencia a una categor\u00eda puede ser una cuesti\u00f3n de grado. Cabe se\u00f1alar que los ejemplares protot\u00edpicos de un g\u00e9nero no son necesariamente arquetipos hist\u00f3ricos: obras cl\u00e1sicas que se convirtieron en modelos para escritores posteriores. Los ejemplares tard\u00edos tambi\u00e9n pueden ser protot\u00edpicos, si ejemplifican especialmente bien los rasgos t\u00edpicos del g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este enfoque del g\u00e9nero tiene un atractivo considerable. En palabras de Swales \u00abPermite al analista de g\u00e9nero encontrar un camino entre intentar producir definiciones inexpugnables de un g\u00e9nero concreto y relajarse en la irresponsabilidad de los parecidos familiares\u00bb (1990: 52; comp\u00e1rese Newsom 2005: 443).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como reconoce Newsom, el an\u00e1lisis del g\u00e9nero apocalipsis en Semeia 14 tiene mucho en com\u00fan con el modelo del prototipo. Part\u00eda de una lista de apocalipsis que se consideraban protot\u00edpicos, y distingu\u00eda entre caracter\u00edsticas centrales y perif\u00e9ricas. La principal diferencia es que la teor\u00eda del prototipo se niega a establecer una frontera estricta entre los textos que pertenecen al g\u00e9nero y los que no. M\u00e1s bien distingue entre los textos que son muy t\u00edpicos y los que lo son menos. Y esto, creo, es una mejora que podr\u00eda habernos ahorrado algunas agon\u00edas sobre los casos l\u00edmite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La definici\u00f3n ofrecida en Semeia 14 identificaba los apocalipsis bas\u00e1ndose tanto en la forma como en el contenido. Otros estudiosos han defendido una definici\u00f3n puramente formal. As\u00ed, por ejemplo, Christopher Rowland escribe: \u00abhablar de apocal\u00edptica\u2026 es concentrarse en el tema de la comunicaci\u00f3n directa de los misterios celestiales en toda su diversidad\u00bb (1982: 14). Otros estudiosos han defendido una definici\u00f3n tem\u00e1tica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">E. P. Sanders (1983: 447-59) definir\u00eda \u00abapocal\u00edptico\u00bb como una combinaci\u00f3n de los temas de la revelaci\u00f3n y la inversi\u00f3n (de la suerte de un grupo). Dado que las definiciones son herramientas anal\u00edticas, la cuesti\u00f3n no es si una es la \u00fanica correcta, sino cu\u00e1l es m\u00e1s \u00fatil y cu\u00e1l capta mejor la naturaleza del corpus evocado por el t\u00e9rmino \u00abapocal\u00edptico\u00bb. De hecho, los apocalipsis cl\u00e1sicos jud\u00edos y cristianos se caracterizan no s\u00f3lo por el tema de la revelaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el protagonismo del mundo sobrenatural y de la escatolog\u00eda. La escatolog\u00eda no s\u00f3lo se ocupa del fin del mundo o de la historia, a la manera de los apocalipsis hist\u00f3ricos, sino tambi\u00e9n del destino de los muertos. La gran importancia de esta \u00faltima preocupaci\u00f3n es a veces pasada por alto por los cr\u00edticos que piensan en la \u00abescatolog\u00eda\u00bb s\u00f3lo en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos (por ejemplo, Fletcher Louis 2011: 1578-79). Las preocupaciones escatol\u00f3gicas no se describen adecuadamente como el tema de la inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"la-apocaliptica-como-literatura\">La apocal\u00edptica como literatura<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No sabemos con certeza qu\u00e9 c\u00edrculo del juda\u00edsmo produjo los apocalipsis, ni hasta qu\u00e9 punto eran conocidos y le\u00eddos en tiempos del NT. Albright sosten\u00eda que en el juda\u00edsmo pululaban los apocal\u00edpticos (FSAC, p. 374), mientras que G. F. Moore pensaba que eran s\u00f3lo un peque\u00f1o grupo de entusiastas pr\u00e1cticamente ignorados por las masas populares y sus l\u00edderes religiosos (El juda\u00edsmo en los primeros siglos de la era cristiana, I [1927], 127). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llamada literatura de Qumr\u00e2n nos ha proporcionado amplia informaci\u00f3n nueva sobre el juda\u00edsmo del siglo I, y al menos un hecho est\u00e1 claro: la comunidad de Qumr\u00e2n apreciaba los escritos apocal\u00edpticos. Prueba de ello es que en las cuevas de Qumr\u00e2n se han encontrado fragmentos de varios libros apocal\u00edpticos, o de fuentes de algunos de estos libros, incluidos fragmentos de diez MSS de Jubileos, fragmentos de diez MSS de cuatro de las cinco partes de Enoc y fragmentos de las fuentes de los Testamentos de Lev\u00ed y Neftal\u00ed (v\u00e9ase J. T. Milik, Ten Years of Discovery in the Wilderness of Judaea [1959], pp. 32-35). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este hecho ha llevado a algunos eruditos a concluir que la comunidad de Qumr\u00e1n, o m\u00e1s bien los protoesenios de la que era una comunidad, produjo y conserv\u00f3 la literatura apocal\u00edptica, y que estos escritos deben interpretarse en la situaci\u00f3n vital del pensamiento de esta comunidad (F. M. Cross, Jr., Ancient Library of Qumran and Modern Biblical Studies [1957], pp. 142ss; H. H. Rowley, Jewish Apocalyptic and the Dead Sea Scrolls [1957]). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, H. Ringgren s\u00f3lo admite la posibilidad de una fuente esenia para los escritos apocal\u00edpticos (\u00abJ\u00fcdische Apokalyptik\u00bb, RGG, I, 464); y aunque hay marcadas similitudes entre las ideas escatol\u00f3gicas de los apocalipsis y el resto de la literatura de Qumr\u00e2n, tambi\u00e9n hay diferencias sorprendentes (v\u00e9ase Millar Burrows, Dead Sea Scrolls [1955], p. 261). Tal vez este problema podr\u00eda resolverse si tuvi\u00e9ramos suficiente conocimiento del per\u00edodo intertestamentario para reconstruir con precisi\u00f3n la historia del movimiento esenio, pero debemos tratar con los apocalipsis tal como est\u00e1n y esperar m\u00e1s luz sobre su entorno hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized is-style-default\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-4.png?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"1870\" height=\"2540\" data-attachment-id=\"45895\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/imagen-4-7\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-4.png\" data-orig-size=\"2798,3801\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"imagen-4\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-4.png\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-4.png?resize=1870%2C2540&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45895\" style=\"width:476px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Albrecht D\u00fcrer, Apocalypse Series c.1498, The Four Horsemen (Rev. 6.2\u20138), London: British Museum. \u00a9 The Trustees of the British Museum<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como g\u00e9nero literario, la apocal\u00edptica destaca por varias caracter\u00edsticas que la diferencian de la literatura prof\u00e9tica. De hecho, una opini\u00f3n cr\u00edtica popular es que la escatolog\u00eda prof\u00e9tica y la escatolog\u00eda apocal\u00edptica son dos tipos de escatolog\u00eda mutuamente excluyentes en el AT y el juda\u00edsmo. Seg\u00fan este punto de vista, la escatolog\u00eda prof\u00e9tica esperaba que el reino de Dios surgiera de la historia y fuera un reino terrenal dentro de la historia. Sin embargo, cuando esta esperanza hist\u00f3rica no se realiz\u00f3, los jud\u00edos llegaron a desesperar de la historia y a esperar que el reino de Dios viniera de fuera de la historia -es decir, directamente de Dios-, que implicara una cat\u00e1strofe c\u00f3smica y que diera lugar a un reino tan diferente de la experiencia terrenal que s\u00f3lo podr\u00eda describirse como un reino \u00abm\u00e1s all\u00e1 de la historia\u00bb (v\u00e9ase S. Mowinckel, El que viene [1956]; P. Volz, Die Eschatologie der j\u00fcdischen Gemeinde [1934], cap. 23). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escatolog\u00eda prof\u00e9tica esperaba la venida de un rey dav\u00eddico terrenal (Mes\u00edas); la escatolog\u00eda apocal\u00edptica esperaba la venida de un Hijo del Hombre celestial. Sin embargo, el presente autor ha argumentado que la expectativa de una irrupci\u00f3n catacl\u00edsmica en la historia es intr\u00ednseca a la esperanza prof\u00e9tica del AT. El reino de Dios se establecer\u00e1 en este mundo, pero con una calidad de vida totalmente nueva (v\u00e9ase G. E. Ladd, Presence of the Future [1974], pp. 55ss). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T. C. Vriezen describe la escatolog\u00eda de Isa\u00edas y sus contempor\u00e1neos como \u00abhist\u00f3rica y al mismo tiempo suprahist\u00f3rica. Tiene lugar en el marco de la historia, pero es causada por fuerzas que trascienden la historia, de modo que lo que se forma es un nuevo orden de cosas en el que se revela la gloria y el Esp\u00edritu de Dios (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is11\">Isa. 11<\/a>)\u00bb (\u00abProfec\u00eda y escatolog\u00eda\u00bb, en Suplementos a Vetus Testamentum, I [1953], 222). Vriezen encuentra un contraste a\u00fan m\u00e1s marcado entre el orden antiguo y el nuevo en el Deutero-Isa\u00edas. Ciertamente la escatolog\u00eda de escrituras como Isa\u00edas 24-27, Sofon\u00edas, Joel, Zacar\u00edas 9-14 espera ver el reino de Dios establecido s\u00f3lo por un acto c\u00f3smico de Dios. Esta es la caracter\u00edstica m\u00e1s notable de la escatolog\u00eda apocal\u00edptica, y tiene sus ra\u00edces en el AT.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Car\u00e1cter revelador:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El g\u00e9nero literario apocal\u00edptico tiene varias caracter\u00edsticas sobresalientes. En primer lugar, es revelador del futuro. En este aspecto, la apocal\u00edptica difiere de la mayor\u00eda de los escritos de los profetas. Los profetas afirmaban recibir revelaciones, al igual que los apocal\u00edpticos; pero el contenido central de la revelaci\u00f3n prof\u00e9tica era la voluntad de Dios, y el principal medio de revelaci\u00f3n era la palabra de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los profetas predijeron a menudo la acci\u00f3n de Dios en el futuro, pero lo hicieron para que, a la luz del juicio y la salvaci\u00f3n futuros, pudieran hacer cumplir las exigencias de la voluntad divina en el presente. Adem\u00e1s, aunque los profetas recib\u00edan revelaciones a trav\u00e9s de sue\u00f1os y visiones (por ejemplo, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is6\">Isa\u00edas 6<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ezr1\">Esdras 1<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Je24\">Jerem\u00edas 24<\/a>), \u00e9stas no eran centrales. La \u00abpalabra del Se\u00f1or\u00bb, el mensaje din\u00e1mico del Dios vivo, era el centro de su experiencia. Los sue\u00f1os y las visiones no eran nunca un fin en s\u00ed mismos, sino que iban acompa\u00f1ados de una palabra explicativa y apremiante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con los apocal\u00edpticos, el centro de inter\u00e9s se ha desplazado. La palabra viva del Se\u00f1or ha cedido totalmente el paso a las revelaciones y visiones. Dios ya no habla por su Esp\u00edritu al profeta. El vidente aprende la soluci\u00f3n al problema del mal y la venida del reino de Dios a trav\u00e9s de sue\u00f1os, visiones o viajes celestiales. A trav\u00e9s de estos medios el apocal\u00edptico descubre los secretos del mundo oculto, la raz\u00f3n del sufrimiento de los justos en la tierra, y cu\u00e1ndo y c\u00f3mo vendr\u00e1 el Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos se\u00f1alar que algunos de los libros que suelen llamarse apocal\u00edpticos no son verdaderos apocalipsis, en el sentido de que no son revelaciones de este tipo. Los Testamentos de los Doce Patriarcas contienen escatolog\u00eda de car\u00e1cter apocal\u00edptico, pero la forma literaria no es la de un apocalipsis. Cada uno de los doce patriarcas ofrece un breve resumen de su vida, hace una aplicaci\u00f3n moral y suele pronunciar una breve predicci\u00f3n sobre el futuro de sus descendientes. En cuanto a la forma, el libro es profec\u00eda imitativa m\u00e1s que apocal\u00edptica. Los Salmos de Salom\u00f3n no son apocal\u00edpticos, es decir, reveladores, sino que siguen el modelo de los Salmos del Antiguo Testamento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que dos de los Salmos anticipan la venida del Mes\u00edas y del reino de Dios, suelen incluirse en el estudio de la literatura apocal\u00edptica jud\u00eda. Esos dos libros ilustran que la literatura apocal\u00edptica y la escatolog\u00eda apocal\u00edptica no son id\u00e9nticas; la escatolog\u00eda apocal\u00edptica encontr\u00f3 expresi\u00f3n en obras que no eran apocal\u00edpticas en su forma literaria.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Naturaleza artificial:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda caracter\u00edstica de la literatura apocal\u00edptica es la naturaleza imitativa y artificial de sus revelaciones. Esto contrasta con las visiones de los profetas can\u00f3nicos, que implicaban experiencias subjetivas genuinas. En la apocal\u00edptica, las visiones y los sue\u00f1os se han convertido en una forma de literatura. Aunque algunos de los apocal\u00edpticos pueden haber experimentado alg\u00fan tipo de experiencia subjetiva como resultado de cavilar sobre el problema del mal (v\u00e9ase G. H. Box, Ezra-Apocalypse [1912], p. lxvii), Porter est\u00e1 en lo cierto al decir que \u00ablas visiones descritas en los apocalipsis no son sin duda en la mayor\u00eda de los casos visiones reales en absoluto, sino ficciones literarias\u00bb (F. C. Porter, Messages of the Apocalyptical Writers [1905], pp. 40s).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pseudonimia:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tercera caracter\u00edstica de la apocal\u00edptica jud\u00eda es la <strong>Pseudonimia<\/strong>. Por lo general, los apocal\u00edpticos empleaban la transparente ficci\u00f3n de utilizar el nombre de un santo del Antiguo Testamento ya fallecido como medio de validar sus revelaciones. Muchos cr\u00edticos opinan que los verdaderos autores no pretend\u00edan enga\u00f1ar a sus lectores con esta devota ficci\u00f3n; sin embargo, si la interpretaci\u00f3n predominante del motivo de la seudonimia es v\u00e1lida, los autores s\u00ed esperaban que su piadoso fraude se tomara en serio. Despu\u00e9s de los d\u00edas de Esdras y Nehem\u00edas, el juda\u00edsmo sinti\u00f3 que la era de los profetas hab\u00eda terminado, pues nadie se levantaba entre el pueblo para anunciar: \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comunidad de Qumr\u00e2n cre\u00eda que el Esp\u00edritu Santo inspiraba a sus l\u00edderes, pero el prop\u00f3sito de esta inspiraci\u00f3n era la interpretaci\u00f3n correcta de la Palabra de Dios, no la pronunciaci\u00f3n de una nueva palabra de Dios. Si la era de la profec\u00eda hab\u00eda terminado, \u00bfc\u00f3mo pod\u00edan ser escuchadas las revelaciones de los apocal\u00edpticos? Como el apocal\u00edptico no pod\u00eda hablar como profeta, \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u00bb, <strong>tom\u00f3 prestado a un santo del AT y le atribuy\u00f3 sus visiones, para que el escrito recibiera la sanci\u00f3n del nombre prof\u00e9tico<\/strong>, ya fuera Enoc, los Doce Patriarcas, Mois\u00e9s, Esdras o Baruc.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/img_feat_enoch.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"1500\" height=\"606\" data-attachment-id=\"45985\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/img_feat_enoch\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/img_feat_enoch.jpg\" data-orig-size=\"1500,606\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"img_feat_enoch\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/img_feat_enoch.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/img_feat_enoch.jpg?resize=1500%2C606&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45985\" style=\"width:610px;height:auto\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A este respecto, debemos observar que Daniel no es un seud\u00f3nimo, ya que Daniel no es un santo del Antiguo Testamento cuyo nombre pudiera utilizarse para dar autoridad a un libro. Aparte de los relatos del libro de Daniel, es una nulidad. Este hecho apoya la opini\u00f3n de que, sea cual sea la fecha de composici\u00f3n de Daniel, \u00e9ste recoge las tradiciones de un personaje hist\u00f3rico que vivi\u00f3 en la \u00e9poca de la cautividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed tambi\u00e9n se encuentra una de las diferencias m\u00e1s notables entre el Apocalipsis y la apocal\u00edptica jud\u00eda. <strong>El Apocalipsis fue escrito por un autor vivo que era bien conocido por aquellos a quienes escrib\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pseudoprofec\u00eda:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La seudonimia puede ir acompa\u00f1ada de pseudoprofec\u00eda. El autor no s\u00f3lo toma prestado a un santo del Antiguo Testamento como supuesto autor de su libro, sino que a menudo reescribe la historia de Israel desde la \u00e9poca del supuesto autor hasta su propio tiempo, pero lo hace en forma de profec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los profetas eran hombres conocidos por su p\u00fablico, que tomaban posici\u00f3n en sus propias situaciones hist\u00f3ricas y proclamaban sus mensajes a sus propias generaciones con el trasfondo del reino de Dios venidero. Cada escrito prof\u00e9tico refleja los acontecimientos de la propia \u00e9poca del autor, que el cr\u00edtico debe estudiar para determinar la fecha del libro. Los profetas tambi\u00e9n predijeron acontecimientos tanto hist\u00f3ricos como escatol\u00f3gicos que a\u00fan estaban en el futuro. Los apocal\u00edpticos a menudo se situaban en un pasado lejano y reescrib\u00edan la historia como si fuera una profec\u00eda, atribuyendo la pseudoprofec\u00eda al pseudoautor. Con frecuencia es posible seguir el curso de la supuesta profec\u00eda hasta la propia \u00e9poca del autor, cuando las predicciones hist\u00f3ricas se vuelven vagas y se espera la llegada del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es significativo que el Apocalipsis no utilice esta t\u00e9cnica, como tampoco lo hace Nuestro Se\u00f1or en sus dichos apocal\u00edpticos. Ambos se sit\u00faan en su \u00e9poca y predicen tanto acontecimientos hist\u00f3ricos como escatol\u00f3gicos por venir.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Simbolismo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una \u00faltima caracter\u00edstica del g\u00e9nero apocal\u00edptico <strong>es el uso del simbolismo para declarar la voluntad de Dios<\/strong> al pueblo <strong>y predecir acontecimientos futuros<\/strong>. Esto se remonta a los profetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ilustrar la corrupci\u00f3n de Israel, Jerem\u00edas enterr\u00f3 una tela de lino hasta echarla a perder (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Je13.1-11\">Jer. 13:1-11<\/a>). La visi\u00f3n de Ezequiel del valle lleno de huesos representaba el renacimiento de Israel a la vida nacional (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Eze37\">Ez 37<\/a>). Con Zacar\u00edas las visiones simb\u00f3licas alcanzan una nueva dimensi\u00f3n. Los seis primeros cap\u00edtulos contienen ocho visiones, cada una de ellas con un simbolismo desarrollado. La \u00faltima visi\u00f3n es la de cuatro carros con caballos rojos, negros, blancos y grises moteados que salieron de entre los dos montes de bronce para patrullar por los cuatro puntos cardinales (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Zec6.1-8\">Zac 6:1-8)<\/a>. Estos carros simbolizan el cumplimiento de la voluntad de Dios en toda la tierra. No est\u00e1n dise\u00f1ados para ser identificados con acontecimientos o personajes hist\u00f3ricos concretos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el uso del simbolismo, Daniel va m\u00e1s all\u00e1 que los dem\u00e1s profetas e introduce un uso que imitar\u00e1n los apocalipsis posteriores. Utiliza el simbolismo para representar acontecimientos hist\u00f3ricos. La gran imagen de oro, plata, bronce y hierro representa cuatro naciones sucesivas en la historia antes de la venida del reino de Dios (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da2\">Dnl. 2<\/a>), al igual que las cuatro bestias de <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da7\">Dnl. 7<\/a>. Este dispositivo se elabora grandemente en apocalipsis subsecuentes (v\u00e9ase 12En 85-90), y el simbolismo de la bestia en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re13\">Rev. 13<\/a> es claramente dependiente en Daniel.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"la-teologia\">La Teolog\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El atributo m\u00e1s distintivo de la literatura apocal\u00edptica es su escatolog\u00eda. Dentro de la literatura apocal\u00edptica, <strong>la escatolog\u00eda se basa en la creencia de que un dios intervendr\u00e1 en la historia para traer a la existencia un futuro anticipado<\/strong>. Con frecuencia la idea de que dicho dios juzgar\u00e1 y\/o destruir\u00e1 esta realidad y crear\u00e1 una nueva realidad acompa\u00f1a a ese futuro; esta nueva realidad generalmente refleja, y con frecuencia embellece, la gloria primordial de un pasado idealizado. Con frecuencia una resurrecci\u00f3n, y ocasionalmente un \u201cjuicio de los individuos despu\u00e9s de la muerte\u201d acompa\u00f1an esta victoria c\u00f3smica (Collins, Apocalypse and Eschatology). Por lo general se retrata al futuro anticipado tan inminente como las se\u00f1ales autentificadas presentes en los d\u00edas del autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La teolog\u00eda de la literatura apocal\u00edptica tambi\u00e9n se caracteriza por la divisi\u00f3n de la historia del mundo en esta era y en la era venidera. Aunque esto es m\u00e1s evidente en la literatura persa, es un enfoque com\u00fan para entender el tiempo en el Cercano Oriente antiguo y no se limita a los textos apocal\u00edpticos. El dualismo tambi\u00e9n es un rasgo com\u00fan de la teolog\u00eda apocal\u00edptica, particularmente en el aspecto de catalogar a los reyes, a los tiempos o a las personas positiva o negativamente y de asociar esa calificaci\u00f3n con una lucha c\u00f3smica. Esto ayuda a orientar a la comunidad en la direcci\u00f3n de un futuro anticipado, aunque el prop\u00f3sito de describir el futuro afecta el presente del autor, lo cual es la meta. La combinaci\u00f3n del dualismo con una esquematizaci\u00f3n de la historia crea un fuerte sentido de determinismo: tal vez el mundo no sea de la manera que fue planeado, pero mejorar\u00e1 porque los dioses tienen el control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sabidur\u00eda m\u00e1ntica tambi\u00e9n juega un papel importante en la literatura apocal\u00edptica. A diferencia de la sabidur\u00eda proverbial, que busca argumentos racionales y la observaci\u00f3n de la repetici\u00f3n para entender el universo, <strong>la sabidur\u00eda m\u00e1ntica busca la interpretaci\u00f3n de los eventos por medio de los seres o agente divinos.<\/strong> En la sabidur\u00eda m\u00e1ntica, los individuos buscan el entendimiento divino para interpretar las estrellas (astrolog\u00eda), los sue\u00f1os (onirolog\u00eda), o las anomal\u00edas en las entra\u00f1as de los animales (extispicio).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>\u00c1ngeles y demonios:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es t\u00edpica de toda la apocal\u00edptica una presencia acentuada de los \u00e1ngeles y de los demonios. Siempre se les ve a los unos y a los otros por debajo de Dios y por encima del puro nivel humano. Normalmente no se hace ninguna lucubraci\u00f3n sobre su identidad, pero se acent\u00faa su funci\u00f3n dial\u00e9ctica: participan en el choque entre el bien y el mal que se desarrolla en la historia, hasta llegar a convertirse en sus protagonistas especiales. Pero el choque o suele ser directo; tanto los unos como los otros tienden a insinuarse en el mundo de los hombres y a obrar con los hombres y por medio de ellos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>El Mes\u00edas y el Hijo del Hombre:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gran protagonista que impulsa hacia su conclusi\u00f3n positiva el choque entre las fuerzas positivas y las negativas des el \u201cmes\u00edas\u201d. Se recogen y condensan los datos que se encuentran sobre \u00e9l en el AT; en la apocal\u00edptica jud\u00eda surge ya con claridad la figura del mes\u00edas elegido por Dios: hijo de Dios, resume en s\u00ed toda la fuerza que Dios manifiesta en la \u201cguerra santa\u201d del AT. Sabr\u00e1 derrotar a todos los enemigos del pueblo de Dios realizando de este modo el reino definitivo, que coincide con la situaci\u00f3n escatol\u00f3gica final El reino de Dios realizado por el mes\u00edas no ser\u00e1 una situaci\u00f3n so\u00f1ada, sino que tendr\u00e1 su concreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sta llega a veces hasta el punto de que se afirma la existencia de un reino el mes\u00edas, previo al reinado final, de duraci\u00f3n limitada. La concepci\u00f3n de un reino mesi\u00e1nico preescatol\u00f3gico ronda por toda la apocal\u00edptica asumiendo duraciones, tonos, y contenidos diversos: situaci\u00f3n de primerio, participaci\u00f3n funcional en el reino definitivo en devenir, expresi\u00f3n puramente simb\u00f3lica de la presencia activa del mes\u00edas en la historia. Relacionada m\u00e1s o menos estrechamente con el mes\u00edas, identificada a veces con ella, est\u00e1 la figura enigm\u00e1tica del \u201chijo del hombre\u201d. Expresi\u00f3n inicial probablemente de una personalidad corporativa y casi identificado con el pueblo, el hijo del hombre adquiere poco a poco un relieve m\u00e1s marcadamente personal. En uni\u00f3n con el mes\u00edas, subraya su vinculaci\u00f3n con la historia propia de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lo espec\u00edfico cristiano:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las persecuciones de Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes hab\u00edan hecho tomar bruscamente conciencia de que en el AT el material religioso que hab\u00eda madurado estaba dispuesto para ser aplicado a la historia. Un fen\u00f3meno an\u00e1logo se verifica para la apocal\u00edptica del NT. El cristianismo hab\u00eda tenido contactos interesantes, pero espor\u00e1dicos, con la sociedad civil no cristiana. Con las persecuciones llega una sacudida que obliga a mirar cara a cara una realidad social compleja y ordinariamente hostil; resulta irremediable una confrontaci\u00f3n teol\u00f3gica global. Obligada a enfrentarse con los hechos, la apocal\u00edptica cristiana consigue expresar su mejor mensaje, que encontramos especialmente en el Apocalipsis de Juan. Los temas teol\u00f3gicos que hab\u00edan aparecido en la apocal\u00edptica jud\u00eda encontrar\u00e1n as\u00ed una profundizaci\u00f3n caracter\u00edstica. Dios, se\u00f1or de la historia, es trascendente y nunca se le describe en sus rasgos, pero est\u00e1 presente y envuelto en la historia, que es a la vez salvaci\u00f3n y creaci\u00f3n. Y sobre todo incluso teniendo en cuenta la historia tal como se desarrolla, Dios es Padre de Jesucristo (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.6\">Ap. 1:6<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.21\">Ap. 3:21<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura central del mes\u00edas y la otra m\u00e1s fluida del hijo del hombre de la apocal\u00edptica jud\u00eda confluyen en Cristo y encuentran en \u00e9l una expresi\u00f3n nueva, inconcebible a nivel del AT; en Cristo, mes\u00edas (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.10\">Apocalipsis 2:10<\/a>) e hijo del hombre (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.13\">Apocalipsis 1:13<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.4\">14:4<\/a>), aparecen los atributos operativos de Dios mismo. Se da una cierta intercambiabilidad entre ellos: son Padre e Hijo, y esto lleva a su acci\u00f3n en la historia a un nivel vertiginoso de paridad rec\u00edproca: Dios \u00abvendr\u00e1\u00bb en Cristo y Cristo ser\u00e1 llamado alfa y omega no menos que Dios (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.4\">Apocalipsis 1:4<\/a> y <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.7\">1:7<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.8\">1:8<\/a> y <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.13\">22:13<\/a>). Se da un desplazamiento de perspectiva tambi\u00e9n en lo que se refiere a las fuerzas intermedias, entre el cielo y la tierra, que colaboran en el desarrollo de la historia de los hombres. Lo demon\u00edaco se hace m\u00e1s hist\u00f3rico; la conexi\u00f3n entre las fuerzas del abismo y la historia humana se hace m\u00e1s estrecha y completa: afecta al Estado, a los centros de poder negativos, a \u00abBabilonia\u00bb, a la concreci\u00f3n consumista de la ciudad secular (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re17.1-18\">Apocalipsis 17:1\u201318<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fuerzas positivas reciben mayor claridad e importancia: los \u00e1ngeles colaboran con el hijo del hombre (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.14-20\">Apocalipsis 14:14\u201320<\/a>); el hijo del hombre asocia a su acci\u00f3n activa al pueblo que le sigue (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.5\">Apocalipsis 1:5<\/a> y <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re19.14\">19:14<\/a>). Y el mes\u00edas hijo del hombre es presentado audazmente como una fuerza positiva inmersa en la historia al lado y en contraste con las fuerzas hostiles (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re6.1-2\">Apocalipsis 6:1\u20132<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis: aunque no podamos compartir la afirmaci\u00f3n de E. K\u00e4semann, seg\u00fan el cual la apocal\u00edptica es la madre de toda la teolog\u00eda cristiana, no podemos desconocer el papel que ha representado la apocal\u00edptica en el paso de los hechos brutos de la historia de la salvaci\u00f3n a su comprensi\u00f3n teol\u00f3gica. Precisamente porque su especificidad est\u00e1 en la interpretaci\u00f3n sapiencial de la realidad dial\u00e9ctica y fluida de los hechos, la apocal\u00edptica estimula la formulaci\u00f3n de todos aquellos elementos del mensaje religioso que necesita en su interpretaci\u00f3n. Al mismo tiempo, la constate apelaci\u00f3n a la realidad en que se vive ahora y al futuro que se prepara impide a la teolog\u00eda propiamente apocal\u00edptica degenerar en fantas\u00eda o girar ociosamente en torno a s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"la-apocaliptica-como-escatologia\">La apocal\u00edptica como escatolog\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos examinado las principales caracter\u00edsticas del g\u00e9nero literario apocal\u00edptico. Ahora debemos pasar a considerar los rasgos principales del tipo de escatolog\u00eda encarnada en los apocalipsis.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Dualismo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera y m\u00e1s importante caracter\u00edstica de la escatolog\u00eda apocal\u00edptica es el <strong>dualismo escatol\u00f3gico<\/strong>. Los apocal\u00edpticos ven un agudo contraste entre el car\u00e1cter de esta era y el de la era venidera. El presente es la era del pecado y del mal; el futuro ver\u00e1 el establecimiento del reino de Dios, cuando el pueblo de Dios sea redimido de todo rastro de pecado y todos los efectos del mal sean eliminados de la tierra. La transici\u00f3n de esta era no se lograr\u00e1 mediante procesos hist\u00f3ricos, sino s\u00f3lo por un acto c\u00f3smico de Dios sin mediaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este dualismo apocal\u00edptico es un desarrollo de la teolog\u00eda de los profetas, que eran conscientes del contraste entre el mundo ideal de Dios y el mundo real de la naturaleza y la historia. Aunque la naturaleza y la historia estaban bajo la soberan\u00eda divina, ambas yac\u00edan bajo la maldici\u00f3n del pecado y el peso del mal. El reino de Dios s\u00f3lo se instaurar\u00eda mediante una irrupci\u00f3n de Dios en la historia que provocar\u00eda una transformaci\u00f3n moral y f\u00edsica del orden actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escatolog\u00eda dualista mencionada en el texto se encuentra claramente representada en uno de los primeros profetas, Sofon\u00edas. Comienza su profec\u00eda con un anuncio del juicio divino en el que Dios \u00abbarrer\u00e1 todo de la faz de la tierra\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Zep1.2\">Sofon\u00edas 1:2<\/a>), incluidos el hombre y la bestia. \u00abEn el fuego de su ira celosa ser\u00e1 consumida toda la tierra; porque un final completo, s\u00ed, repentino har\u00e1 de todos los habitantes de la tierra\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Zep1.18\">v 18<\/a>). Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del juicio, Sofon\u00edas ve un tiempo de salvaci\u00f3n en el que un resto de Israel, redimido, se reunir\u00e1 en Si\u00f3n, e incluso los gentiles se convertir\u00e1n y adorar\u00e1n a Dios en la lengua de Si\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Zep3.9-20\">3:9-20<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sofon\u00edas no hace hincapi\u00e9 en la redenci\u00f3n de la naturaleza como otros profetas. Am\u00f3s ve una tierra que se ha vuelto rica y abundante en cosechas. Tan abundante ser\u00e1 el grano que la cosecha durar\u00e1 todo el verano. Las vides producir\u00e1n tan abundantemente que el trabajo del pisador de uvas en el lagar y el del sembrador en los campos se superpondr\u00e1n. Los montes y las colinas en cuyas laderas se extienden los vi\u00f1edos parecer\u00e1n fluir con el vino (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am9.13\">Am 9:13<\/a>). Isa\u00edas pinta el cuadro familiar del lobo que se acuesta con el cordero, del ternero con el le\u00f3n, de una naturaleza tan transformada que estas bestias feroces se convierten en los animales dom\u00e9sticos de los ni\u00f1os peque\u00f1os <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is11.6-9\">(Is. 11:6-9<\/a>). El segundo Isa\u00edas describe la nueva era en t\u00e9rminos de un nuevo cielo y una nueva tierra (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is65.17\">65:17<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is66.22\">66:22<\/a>), tan diferente ser\u00e1 el nuevo orden del antiguo. En resumen, existe la idea del contraste entre este mundo presente con su carga de maldad y el nuevo mundo transformado por un acto divino de redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La terminolog\u00eda de \u00abeste siglo\u00bb y \u00abel siglo venidero\u00bb se desarroll\u00f3 gradualmente en la escatolog\u00eda dualista. Esta terminolog\u00eda comienza a aparecer en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/1%20Enoc%2016.1;48.7;71.15\">1 Enoc<\/a> (16:1; 48:7; 71:15), pero se hace claramente presente en 4 Esdras y en el Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuarto Esdras, escrito a finales del siglo I d.C., afirma: \u00abEl Alt\u00edsimo no ha hecho una Edad, sino dos\u00bb (7:50, APOT); \u00abEsta Edad la ha hecho el Alt\u00edsimo para muchos, pero la venidera para pocos\u00bb (8:1). Si nuestros Evangelios recogen con exactitud el dicho de Jes\u00fas, es posible que fuera uno de los primeros en utilizar esta expresi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mc4.19\">Mc 4:19<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mk10.30\">10:30<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt12.32\">Mt 12:32<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Lc16.8\">Lc 16:8<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Lc20.34\">20:34<\/a>). La expresi\u00f3n tambi\u00e9n aparece en la correspondencia paulina (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Gl1.4\">G\u00e1l 1:4<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ef1.21\">Ef 1:21<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/1Co2.6\">1 Cor 2:6<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/1Co3.18\">3:18<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La teolog\u00eda del dualismo escatol\u00f3gico sostiene que los poderes del mal son tan dominantes en esta \u00e9poca que solo un acto directo y sin mediaci\u00f3n de Dios puede destruirlos. Este acto redentor de Dios liberar\u00e1 no solo al pueblo de Dios, sino al mismo mundo de la naturaleza de las garras del mal. \u00abLa creaci\u00f3n misma ser\u00e1 liberada de su esclavitud a la decadencia y obtendr\u00e1 la libertad gloriosa de los hijos de Dios\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ro8.21\">Rom. 8:21<\/a>). Se trata de un dicho totalmente apocal\u00edptico.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Historia y escatolog\u00eda:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda caracter\u00edstica de la escatolog\u00eda apocal\u00edptica es su visi\u00f3n no prof\u00e9tica de la historia. Los profetas ven una tensi\u00f3n din\u00e1mica entre el futuro hist\u00f3rico inmediato y el futuro escatol\u00f3gico m\u00e1s lejano. Por ejemplo, Am\u00f3s describe el d\u00eda del Se\u00f1or como un d\u00eda de tinieblas, en el que un juicio hist\u00f3rico alcanzar\u00eda a Israel (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am5.18-20\">5:18-20<\/a>). Esto significa nada menos que el cautiverio m\u00e1s all\u00e1 de Damasco (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am5.27\">5:27<\/a>). Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de este juicio hist\u00f3rico, Am\u00f3s ve otra visita: el D\u00eda escatol\u00f3gico del Se\u00f1or. El futuro depara un d\u00eda de juicio universal (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am7.4\">7:4<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am8.8\">8:8<\/a>s; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am9.5\">9:5<\/a>) y, m\u00e1s all\u00e1, un d\u00eda de salvaci\u00f3n en el que la casa de David revivir\u00e1, Israel ser\u00e1 restaurado y la tierra se convertir\u00e1 en una bendici\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Am9.11-15\">9:11-15<\/a>). Dios juzgar\u00e1 a su pueblo por sus pecados en un juicio hist\u00f3rico, pero finalmente lo redimir\u00e1 en el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los apocal\u00edpticos perdieron esta tensi\u00f3n entre historia y escatolog\u00eda. El presente y el futuro se ve\u00edan como algo totalmente desvinculado. Los apocal\u00edpticos no pod\u00edan entender la interpretaci\u00f3n prof\u00e9tica de la experiencia hist\u00f3rica presente como el juicio de Dios sobre su pueblo por su apostas\u00eda, pues Israel ya no era infiel. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de los d\u00edas de Esdras y Nehem\u00edas, la Ley asumi\u00f3 un papel de nueva importancia en la experiencia de Israel. En tiempos del Antiguo Testamento, Israel descuidaba una y otra vez la Ley y apostataba en favor de dioses extranjeros; pero en tiempos del Nuevo Testamento, bajo la influencia de la religi\u00f3n farisaica y de los escribas, muchos jud\u00edos se entregaron por completo a la obediencia de la Ley. De hecho, la religi\u00f3n se hab\u00eda convertido en una vida de estricta obediencia a un c\u00famulo de normas. He aqu\u00ed, pues, el problema de Israel: \u00abIsrael ha recibido y guardado la ley de Dios; \u00bfpor qu\u00e9, pues, sufre el pueblo de Dios bajo el calca\u00f1ar de paganos imp\u00edos? Esto no puede ser obra de Dios\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica respuesta que se da es que los caminos de Dios son inescrutables. No hay otra respuesta. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C., un esp\u00edritu muy sensible, reflexionando sobre este problema, escribi\u00f3 4 Esdras 3:32-36: \u00ab\u00bfTe ha conocido otra naci\u00f3n adem\u00e1s de Israel? \u00bfO qu\u00e9 tribus han cre\u00eddo tanto en Tus pactos como estas tribus de Jacob? Sin embargo, su recompensa no ha aparecido y su trabajo no ha dado fruto, \u2026 \u00bfcu\u00e1ndo no han pecado ante Ti los habitantes de la tierra? \u00bfO qu\u00e9 naci\u00f3n ha guardado Tus mandamientos tan bien [como Israel]? Ciertamente encontrar\u00e1s hombres individuales que hayan guardado Tus mandamientos, pero naciones no encontrar\u00e1s\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta a este problema es de total desesperaci\u00f3n: \u00abSer\u00eda mejor para nosotros no estar aqu\u00ed que venir aqu\u00ed y vivir en la impiedad, y sufrir y no entender por qu\u00e9\u00bb (4:12). La \u00fanica soluci\u00f3n que se ofrece es que Dios a\u00fan actuar\u00e1 para rectificar el mal del presente. La era llegar\u00e1 finalmente a su fin, y Dios inaugurar\u00e1 la nueva era de justicia. Sin embargo, este acto redentor final no tiene ninguna relaci\u00f3n con el presente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-5.png?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"743\" height=\"1024\" data-attachment-id=\"45907\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/imagen-5-6\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-5.png\" data-orig-size=\"743,1024\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"imagen-5\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-5.png\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/imagen-5.png?resize=743%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45907\" style=\"width:391px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Albrecht D\u00fcrer, Apocalypse Series, c.1498, The Six Trumpets (Rev. 8\u20139), London: British Museum. \u00a9 The Trustees of the British Museum<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el NT comparte el dualismo escatol\u00f3gico de la apocal\u00edptica jud\u00eda, no comparte su desesperaci\u00f3n por la historia. De hecho, el NT reaviva la tensi\u00f3n prof\u00e9tica entre historia y escatolog\u00eda. La visi\u00f3n de Jes\u00fas sobre los actos divinos en el futuro incluye tanto el juicio en la historia como el juicio al final de la historia. Llor\u00f3 sobre Jerusal\u00e9n porque la Ciudad Santa hab\u00eda rechazado al mensajero divinamente designado: \u00abHe aqu\u00ed que tu casa est\u00e1 abandonada y desolada\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt23.38\">Mt. 23:38<\/a>). Predijo la destrucci\u00f3n del templo sagrado; no quedar\u00eda piedra sobre piedra (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24.2\">Mt. 24:2<\/a>). Predijo la destrucci\u00f3n de Coraz\u00edn y Betsaida a causa de su esp\u00edritu impenitente (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt11.20-22\">Mt. 11:20-22<\/a>). De nuevo se vio a Dios activo en la historia para desafiar y juzgar a su pueblo. Jes\u00fas tambi\u00e9n anunci\u00f3 que Israel iba a ser despose\u00eddo como pueblo de la alianza de Dios y que se levantar\u00eda un nuevo pueblo para ocupar su lugar (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt21.43\">Mt. 21:43<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, Jes\u00fas mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de este juicio hist\u00f3rico hacia un juicio escatol\u00f3gico final. Esto se desprende claramente de las par\u00e1bolas; en el d\u00eda del juicio se separar\u00e1n el trigo y la ciza\u00f1a, y los peces malos ser\u00e1n recogidos de entre los buenos (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt13\">Mt. 13<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tensi\u00f3n entre historia y escatolog\u00eda (cf. G. E. Ladd. Presence of the Future [1974], pp. 64 y ss.) se aprecia con mayor viveza en el discurso del Olivar. Seg\u00fan Mateo, los disc\u00edpulos hicieron dos preguntas: \u00bfcu\u00e1ndo ser\u00e1 destruido el templo y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al del fin de los tiempos? En su respuesta, Jes\u00fas parece haber mezclado estos dos acontecimientos y haber contemplado el futuro escatol\u00f3gico a trav\u00e9s de la transparencia del futuro hist\u00f3rico m\u00e1s cercano. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mk13\">Mc 13<\/a> y <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24\">Mt 24<\/a> enfatizan el aspecto escatol\u00f3gico: la aparici\u00f3n del Anticristo y la \u00faltima gran tribulaci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24.15\">Mt 24:15<\/a>ss). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el pasaje paralelo, Lucas escribe que Jerusal\u00e9n est\u00e1 rodeada de ej\u00e9rcitos (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Lk21.20\">Lc. 21:20<\/a>). Dios, que actuar\u00e1 al final de la historia para establecer su reino, est\u00e1 actuando en la historia con su poder real. Esta tensi\u00f3n entre historia y escatolog\u00eda es uno de los rasgos m\u00e1s distintivos de la escatolog\u00eda prof\u00e9tica en contraste con la apocal\u00edptica jud\u00eda. Aunque Jes\u00fas comparte el dualismo escatol\u00f3gico de la apocal\u00edptica, con su expectativa de una cat\u00e1strofe c\u00f3smica. Sin embargo, se sit\u00faa de lleno en la tradici\u00f3n prof\u00e9tica, ya que tambi\u00e9n ve la mano de Dios en los acontecimientos hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pesimismo: <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La apocal\u00edptica jud\u00eda tambi\u00e9n puede describirse como pesimista sobre la historia. Algunos estudiosos (por ejemplo, H. H. Rowley, Relevance of Apocalyptic [1947], p. 36) se oponen al uso del t\u00e9rmino \u00abpesimista\u00bb. Como escribe Rowley, es err\u00f3neo calificar a los apocal\u00edpticos de pesimistas en su perspectiva \u00faltima, pues nunca perdieron la confianza en que Dios triunfar\u00eda finalmente. Pose\u00edan un optimismo final que nac\u00eda de una fe inquebrantable. De hecho, el prop\u00f3sito mismo de sus escritos era asegurar al pueblo de Dios que Dios no les hab\u00eda abandonado realmente, sino que en su momento se levantar\u00eda para salvar a Israel y castigar a los malvados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n es cierto que los apocal\u00edpticos no s\u00f3lo hab\u00edan perdido el sentido de la actividad divina en la historia; se hab\u00edan vuelto totalmente pesimistas sobre el car\u00e1cter malvado de esta \u00e9poca: las bendiciones del reino de Dios no pod\u00edan experimentarse en el presente, porque Dios hab\u00eda abandonado esta \u00e9poca al sufrimiento y al mal. Tal teolog\u00eda fue impuesta a los jud\u00edos devotos como la \u00fanica explicaci\u00f3n posible de su situaci\u00f3n de maldad. La soluci\u00f3n al problema del mal se proyectaba totalmente hacia el futuro; el presente se consideraba irremediablemente malo. Los justos s\u00f3lo pod\u00edan someterse pacientemente al sufrimiento, sostenidos por la seguridad de que la liberaci\u00f3n llegar\u00eda cuando la era del mal hubiera pasado y la nueva era del Reino hubiera llegado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ilustraci\u00f3n m\u00e1s v\u00edvida de esto se encuentra en las visiones on\u00edricas de 1 Enoc (caps. 83-90). Seg\u00fan la segunda visi\u00f3n, Dios gui\u00f3 personalmente las experiencias de Israel a lo largo de su historia hasta el cautiverio babil\u00f3nico. Entonces Dios retir\u00f3 su liderazgo personal, abandon\u00f3 el templo y entreg\u00f3 su pueblo a las bestias salvajes para que lo desgarraran y devoraran. Dios \u00abpermaneci\u00f3 impasible, aunque lo vio, y se alegr\u00f3 de que fueran devorados y tragados y robados, y los dej\u00f3 para ser devorados en manos de todas las fieras\u00bb (12En 89:58, APOT). Entonces Dios entreg\u00f3 la suerte de la naci\u00f3n a setenta \u00e1ngeles-pastores, d\u00e1ndoles instrucciones sobre el n\u00famero de jud\u00edos que pod\u00edan ser asesinados. Sin embargo, los pastores fueron obstinados e infieles, ignorando la directiva divina, y permitiendo que terribles males cayeran sobre el pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se inform\u00f3 a Dios de la mala conducta de los pastores, \u00c9l se desentendi\u00f3 y permaneci\u00f3 impasible y distante (12En 89:71, 75). Se dej\u00f3 constancia de la infidelidad de los \u00e1ngeles para que fueran castigados en el d\u00eda del juicio cuando Israel fuera liberado. Entre los a\u00f1os 586 y 165 a.C., Dios fue concebido como inactivo en las fortunas de Israel. El pueblo de Dios se encontr\u00f3 a merced de \u00e1ngeles infieles. No se pod\u00eda esperar ninguna liberaci\u00f3n hasta la era mesi\u00e1nica. El apocalipsis de Esdras refleja un pesimismo igual. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema de Esdras se encuentra en el hecho de que Israel ha recibido y guardado la Ley de Dios (4 Esdras 6:55-59), mientras que los gentiles la han rechazado (3:31-34; 7:20-24); sin embargo, Dios ha perdonado a los imp\u00edos y ha preservado a sus enemigos, pero ha destruido a su pueblo (3:30). Este problema insoluble sume a Esdras en una desesperaci\u00f3n abyecta. Desear\u00eda no haber nacido (4:12). Las bestias mudas est\u00e1n mejor que los justos, pues no pueden pensar en su destino (2:36). La \u00fanica esperanza reside en el futuro. Por decreto divino, hay dos \u00e9pocas: la actual es irremediablemente mala, pero la futura ser\u00e1 testigo de la soluci\u00f3n al problema del mal (4:26-32; 7:50; 8:1-3). Los justos, por tanto, deben ahora resignarse pacientemente al mal en la confianza de una soluci\u00f3n en la era venidera, y no deben perturbarse porque las masas perezcan. Dios mismo no se conmueve por la muerte de los imp\u00edos (7:60s, 131; 8:38, 55). Esta era es mala; la esperanza pertenece por completo a la era venidera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El NT comparte el punto de vista de la apocal\u00edptica jud\u00eda de que esta era es malvada (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ga1.4\">Gal. 1:4<\/a>). Incluso se llama a Satan\u00e1s el dios de esta era (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/2Co4.4\">2 Cor. 4:4<\/a>). Pero ning\u00fan escritor del NT comparte el pesimismo jud\u00edo sobre esta \u00e9poca. De hecho, el coraz\u00f3n del evangelio se encuentra en el hecho de que en Jes\u00fas de Nazaret Dios ha actuado para traer a los hombres las bendiciones de su gobierno real. El reino de Dios, que pertenece a la era venidera, ha llegado realmente a los hombres en la historia (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt12.28\">Mt. 12:28<\/a>). Aunque Satan\u00e1s es el dios de este siglo, la misi\u00f3n de Jes\u00fas logra atar a Satan\u00e1s (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt12.29\">Mt. 12:29<\/a>). Con su muerte, Jes\u00fas ha \u00abdestruido al que tiene el imperio de la muerte, es decir, al diablo\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Heb2.14\">Heb 2:14<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro apocalipsis del NT comparte esta visi\u00f3n redentora de la historia. Juan ve el rollo del destino humano reposando en la mano de Dios, pero el rollo est\u00e1 firmemente sellado con siete sellos para que nadie pueda abrir el libro y leer su contenido. Cuando Juan llora porque el libro no puede abrirse, se le dice: \u00abNo llores; he aqu\u00ed que el Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, la ra\u00edz de David, ha vencido [lit, ha ganado una victoria], de modo que puede abrir el rollo y sus siete sellos\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re5.5\">Ap. 5:5<\/a>). Cuando Juan se vuelve para ver al Le\u00f3n -el Rey Dav\u00eddico- ve en su lugar un cordero, que lleva las marcas del sacrificio. El Rey Dav\u00eddico s\u00f3lo podr\u00e1 llevar la historia al reino de Dios porque antes fue el Cordero sufriente de Dios. \u00c9l gan\u00f3 una victoria en la historia que conducir\u00e1 al reino de Dios. Este es el tema de todo el NT: la obra redentora de Dios en el Jes\u00fas hist\u00f3rico de Nazaret, que desembocar\u00e1 finalmente en la venida apocal\u00edptica de Jes\u00fas como Hijo del Hombre para establecer el glorioso reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Determinismo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra caracter\u00edstica de la apocal\u00edptica jud\u00eda es el determinismo. El curso de esta era est\u00e1 predeterminado y debe correr hasta su culminaci\u00f3n. El Reino no llega aunque los justos lo merezcan, porque primero deben desarrollarse ciertos per\u00edodos fijos. Por lo tanto, el Reino debe esperar su tiempo se\u00f1alado. Se pone poco \u00e9nfasis en un Dios soberano que act\u00faa a trav\u00e9s de estos tiempos se\u00f1alados para llevar a cabo Sus prop\u00f3sitos. M\u00e1s bien, Dios mismo est\u00e1 esperando el paso de los tiempos que \u00c9l ha decretado. \u00abPorque ha pesado la edad en la balanza, y ha medido los tiempos con medida, y ha contado los tiempos con n\u00famero; y no se mover\u00e1 ni los despertar\u00e1 hasta que se cumpla aquella medida\u00bb (4 Ez. 4:36s). Todo el curso de la historia humana est\u00e1 pregrabado en los libros celestiales (12En 81:1-3; 103:1s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que el tiempo del fin est\u00e1 fijado, a menudo se piensa que la era presente est\u00e1 dividida en ciertos per\u00edodos determinados. Las visiones on\u00edricas de Enoc dividen el tiempo, desde el cautiverio hasta el fin, en setenta per\u00edodos durante los cuales Israel es entregado al cuidado de setenta pastores (12En 89:72; 90:1, 5). S\u00f3lo cuando han transcurrido los setenta per\u00edodos puede llegar el fin. Los apocalipsis suelen suponer que los per\u00edodos fijados est\u00e1n a punto de agotarse y, por tanto, que el fin est\u00e1 a punto de llegar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraste con esto est\u00e1n las palabras de Jes\u00fas: \u00abPero de aquel d\u00eda y de aquella hora nadie sabe, ni aun los \u00e1ngeles del cielo, ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24.36\">Mt. 24:36<\/a>); \u00abVelad, pues, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 vuestro Se\u00f1or\u00bb (v. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24.42\">42<\/a>); \u00abEl se\u00f1or de aquel siervo vendr\u00e1 un d\u00eda que no espera y a una hora que no sabe\u00bb (v. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt24.50\">50<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pasividad \u00e9tica:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una \u00faltima caracter\u00edstica puede denominarse pasividad \u00e9tica. Los apocal\u00edpticos no estaban motivados por una fuerte urgencia moral o evang\u00e9lica. Los profetas apelaban continuamente a Israel para que se arrepintiera y se volviera de sus pecados a Dios. Profetizaron que el juicio caer\u00eda sobre una naci\u00f3n pecadora, pero que el reino llegar\u00eda un d\u00eda para un remanente justo. Sin embargo, los profetas no se interesaban por el futuro en s\u00ed mismo, sino s\u00f3lo por su impacto en el presente. Predijeron el juicio y la salvaci\u00f3n futuros para que, a la luz de ese futuro, pudieran confrontar a Israel con la voluntad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, tal como lo percib\u00edan los apocal\u00edpticos, el problema de su \u00e9poca no era la necesidad de un arrepentimiento nacional. M\u00e1s bien, el problema surg\u00eda de su convicci\u00f3n de que el Israel de su \u00e9poca era el remanente justo, pero el Reino no hab\u00eda llegado. Las definiciones apocal\u00edptica y rab\u00ednica de la justicia eran b\u00e1sicamente las mismas: obediencia a la Ley de Mois\u00e9s; y los c\u00edrculos en los que se mov\u00edan los apocal\u00edpticos eran fieles a la Ley. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura de las cuevas de Qumr\u00e2n, por ejemplo, demuestra que los qumran\u00edes eran legalistas estrictos. Por ello, la mayor\u00eda de los apocalipsis dedican muy poco espacio a la exhortaci\u00f3n \u00e9tica. Las dos excepciones notables son los Testamentos de los Doce Patriarcas y la \u00faltima parte de Enoc (caps. 92-105). Los Testamentos tienen un fuerte \u00e9nfasis \u00e9tico, con una notable insistencia en la justicia interior y la \u00e9tica del amor; pero esto diferencia al libro de la atm\u00f3sfera habitual de la literatura apocal\u00edptica. De hecho, el libro no tiene forma apocal\u00edptica, sino que es profec\u00eda imitativa. La \u00faltima secci\u00f3n de Enoc define la justicia en t\u00e9rminos de obediencia a la Ley (99:2, 4) y tiene poco material apocal\u00edptico en el sentido estricto de la palabra. Los eruditos que insisten en un fuerte \u00e9nfasis \u00e9tico en la literatura apocal\u00edptica extraen la mayor\u00eda de sus ilustraciones de los dos apocalipsis can\u00f3nicos, Daniel y Apocalipsis, y de los Testamentos de los Doce Patriarcas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Falta la exhortaci\u00f3n \u00e9tica porque se ha perdido el sentido de la pecaminosidad. El problema de los apocal\u00edpticos se encuentra en el hecho de que el verdadero Israel cumple la ley y, por tanto, es justo, y sin embargo se le permite sufrir. Cuarto Esdras parece ser una excepci\u00f3n a esta afirmaci\u00f3n, ya que el autor expresa en varios puntos un profundo sentido de pecaminosidad (4:12; 7:118). Esto, sin embargo, se contrarresta con un sentido de la justicia del pueblo de Dios, que ha recibido la Ley (3:32; 5:29; 8:29), la ha guardado (3:35; 7:25) y, por tanto, tiene un tesoro de obras ante Dios (6:5; 7:77; 8:33). Sin embargo, Jerusal\u00e9n ha sido destruida por los romanos y el templo arrasado, y seg\u00fan la teolog\u00eda prof\u00e9tica esto debe ser un juicio por los pecados de Israel. Pero ah\u00ed est\u00e1 el problema: de hecho, \u00a1Israel no es pecador! Ha cumplido la Ley. Este problema cre\u00f3 una tensi\u00f3n en la mente del autor que le llev\u00f3 a una profunda desesperaci\u00f3n (7:118) y a un grito lastimero a Dios para que tratara a su pueblo en t\u00e9rminos de gracia (8:6). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, el sentimiento de pecado de Esdras es m\u00e1s el resultado de una teolog\u00eda te\u00f3rica que de una convicci\u00f3n profunda. A lo largo del libro nos encontramos con el contraste entre los pocos justos que han guardado la Ley -los fieles de Israel- y la masa de hombres que perecen, pero por cuya suerte Dios no se preocupa (8:56; 7:61, 131; 8:38).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas como el Apocalipsis reflejan una teolog\u00eda prof\u00e9tica m\u00e1s que apocal\u00edptica en este punto. El pron\u00f3stico de Jes\u00fas sobre el futuro tiene una finalidad \u00e9tica. \u00abVelad, pues, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 vuestro Se\u00f1or. Pero sabed esto: si el due\u00f1o de casa hubiera sabido a qu\u00e9 hora de la noche iba a venir el ladr\u00f3n, habr\u00eda velado y no habr\u00eda dejado que asaltaran su casa. Por eso, estad siempre preparados\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Mt25.42-44\">Mt 25:42-44<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las siete cartas de Apocalipsis 2-3 est\u00e1n repletas de advertencias \u00e9ticas. La mayor\u00eda de ellas contienen una llamada al arrepentimiento. El Apocalipsis en su conjunto concluye con un llamamiento evang\u00e9lico para que los hombres vengan y beban del agua de la vida (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.17\">Ap. 22:17<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"apocalipsis-de-juan-ambientacion-historica\">Apocalipsis de Juan &#8211; Ambientaci\u00f3n Hist\u00f3rica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El llamado Apocalipsis de Juan presenta su propia originalidad, tanto en el aspecto literario como en el teol\u00f3gico, hasta el punto de constituir una obra maestra en el g\u00e9nero seg\u00fan la opini\u00f3n com\u00fan. Pero no es fruto de un genio solitario. Tanto por su forma literaria como por su mensaje, el Apocalipsis se sit\u00faa en el \u00e1mbito de la escuela apocal\u00edptica y, m\u00e1s espec\u00edficamente, del \u201cc\u00edrculo joanneo\u201d, al que se atribuyen el cuarto evangelio y las cartas que figuran bajo el nombre de Juan.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>La Escuela Apocal\u00edptica:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPuede hablarse de una verdadera y propia escuela apocal\u00edptica? La falta de una documentaci\u00f3n hist\u00f3rica en este caso impide la identificaci\u00f3n de un grupo apocal\u00edptico, dentro del \u00e1mbito del AT y NT, con la misma precisi\u00f3n con que podemos se\u00f1alar, por ejemplo, el grupo fariseos, los saduceos, el grupo de los esenios de Qumr\u00e1n. Resulta realmente dif\u00edcil, en el estado actual de las investigaciones, decir si exist\u00eda realmente un grupo apocal\u00edptico, con una actividad especifica o al menos con una importancia hist\u00f3rico-sociol\u00f3gica apreciable. Sin embargo, la existencia de un material escrito t\u00edpico, relativamente amplio y difundido \u2013 el \u201ccorpus apocalyptum\u201d\u2014 ha hecho que se piense as\u00ed con cierto fundamento. En efecto, a partir del s. II a.C. hasta el s. III d. C. por lo menos encontramos un verdadero florecimiento de este g\u00e9nero literario, con unas caracter\u00edsticas propias tanto en la forma literaria como en el contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas formas caracter\u00edsticas se pueden reducir a dos: la expresi\u00f3n simb\u00f3lica, particularmente elaborada hasta el artificio, y, por lo que se refiere al contenido, una atenci\u00f3n especial a los hechos concretos de la historia puestos en relaci\u00f3n con las promesas de Dios. Cuando tambi\u00e9n en el \u00e1mbito del NT se hizo sentir la exigencia de una confrontaci\u00f3n de los valores religiosos que aportaba la comunidad cristiana con el cuadro de la historia en que viv\u00eda, naci\u00f3 y se desarroll\u00f3 la apocal\u00edptica cristiana. La confrontaci\u00f3n con los hechos, aunque no represent\u00f3 respecto a la comunidad cristiana primitiva aquel papel decisivo y en sentido \u00fanico que se le ha atribuido a veces a la apocal\u00edptica, no cabe duda de que dio un impulso decisivo a la toma de conciencia, siempre por parte de la comunidad, del contenido de la fe y de las implicaciones aplicativas a la historia que supone.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>El \u201cc\u00edrculo jo\u00e1nico\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/cullmann_oscar_big.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"556\" data-attachment-id=\"45987\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/cullmann_oscar_big\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/cullmann_oscar_big.jpg\" data-orig-size=\"400,556\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;credit&quot;:&quot;Business Graphics Datentechnik G&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"cullmann_oscar_big\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/cullmann_oscar_big.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/cullmann_oscar_big.jpg?resize=400%2C556&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45987\" style=\"width:201px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Oscar Cullmann<\/strong> (Estrasburgo, Francia, 25 de febrero de 1902 &#8211; Chamonix, Francia, 16 de enero de 1999) fue un te\u00f3logo protestante franc\u00e9s. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde naci\u00f3 y se desarroll\u00f3 la apocal\u00edptica cristiana? No es posible dar una determinaci\u00f3n geogr\u00e1fica concreta. Dada la presencia de escritos de estilo apocal\u00edptico en el \u00e1mbito de textos diferentes por su \u00edndole y por su origen, se puede hablar de un conjunto de tendencias que cristalizaron en grupos existentes dentro de las diversas comunidades cristianas primitivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La apocal\u00edptica es casi una escuela dentro de otra escuela. Esto vale de manera especial para aquella gran escuela de cristianismo que floreci\u00f3 en Asia Menor en la segunda mitad del siglo I, y que ha sido denominada, con una terminolog\u00eda de O. Cullmann, como el \u201cc\u00edrculo joaneo\u201d. Son expresiones de esta escuela el cuarto evangelio, las tres cartas de Juan y el Apocalipsis. Aun dentro de la diversidad de su formulaci\u00f3n literaria, tienen un trasfondo teol\u00f3gico com\u00fan indudable; y, especialmente en lo que se refiere al cuarto evangelio y al Apocalipsis, pueden se\u00f1alarse muchos puntos de contacto \u2013relativos sobre todo a la cristolog\u00eda-, as\u00ed como un movimiento evolutivo que parte del cuarto evangelio y desemboca en el Apocalipsis<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>El Apocalipsis como \u201checho literario\u201d:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estudios relativos a los diversos y complejos aspectos literarios del Apocalipsis, desde la lengua que emplea hasta la estructura del libro, se han multiplicado y permiten determinar algunos puntos con un grado suficiente de aproximaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>La Estructura Literaria:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertos elementos literarios t\u00edpicos que se van encontrando a lo largo del libro, como frases que se repiten igual; frases que se repiten ampliadas progresivamente; concatenaciones t\u00edpicas, como las series septenarias y los tr\u00edpticos; las referencias al autor, las celebraciones doxol\u00f3gicas, estudiados de cerca y sumando sus resultados, sugieren este cuadro de conjunto, que vale la pena examinar en detalle para una comprensi\u00f3n del <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.1-3\">Apocalipsis 1:1\u20133<\/a> nos presenta el t\u00edtulo ampliado del libro y nos permite vislumbrar en la relaci\u00f3n t\u00edpica entre \u201cuno que lee\u201d y muchos \u201cque escuchan\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.3\">1:3<\/a>) la asamblea lit\u00fargica cristiana como protagonista activa del libro. Viene luego una primera parte (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.4-3\">1:4\u20133<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.20\">20<\/a>), caracterizada por un mensaje a siete Iglesias del Asia Menor, que geogr\u00e1ficamente giraban en torno a \u00c9feso. Esta primera parte se desarrolla en tres fases sucesivas: un di\u00e1logo lit\u00fargico inicial entre el lector y la asamblea cristiana (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.4-8\">1:4\u20138<\/a>); un encuentro particularmente detallado y enmarcado en el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d, con Cristo resucitado (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.9-20\">1:9\u201320<\/a>); un mensaje a las siete Iglesias en siete misivas, que Cristo resucitado dirige a las siete Iglesias del Asia Menor (2, 3, 22).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda parte es mucho m\u00e1s compleja (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.1-11\">4:1\u201311<\/a>, 5). Los indicios literarios antes se\u00f1alados permiten formular su articulaci\u00f3n en cinco secciones: una secci\u00f3n introductoria (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.1-5.11\">4:1\u20135, 11<\/a>); tres secciones centrales, a saber: la secci\u00f3n de los sellos (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re6.1-7.17\">6:1\u20137, 17<\/a>); la secci\u00f3n de las trompetas (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re8.1-11-14\">8:1\u201311\u201314<\/a>) y la secci\u00f3n de las tres se\u00f1ales (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re11.15-16.16\">11:15\u201316:16<\/a>); viene, por \u00faltimo, la secci\u00f3n final o conclusi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re16.17-22.5\">16:17\u201322:5<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas cinco secciones est\u00e1n atravesadas por un eje de desarrollo hacia adelante, preparado por la secci\u00f3n introductoria, puntualizado en las tres secciones centrales, sintetizado y concluido en la secci\u00f3n final. En torno al eje principal giran diversos elementos literarios desvinculados, a trav\u00e9s de un sutil pero evidente juego de tiempos verbales, del desarrollo hacia adelante. Hay que se\u00f1alar adem\u00e1s, para una primera aproximaci\u00f3n a cada una de las secciones, sus caracter\u00edsticas propias. La secci\u00f3n introductoria se desarrolla en tres fases: un redescubrimiento de Dios; la toma de conciencia de un plan de Dios relativo al hombre y a la historia, pero totalmente en manos de Dios y desesperadamente inaccesible, y, finalmente, la intervenci\u00f3n de Cristo, como cordero (arn\u00edon), que hace legible, a trav\u00e9s de su pasi\u00f3n y de su revelaci\u00f3n, el libro de los destinos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las tres secciones centrales se presentan, con repeticiones m\u00e1s o menos ligeramente variadas, ciertos paradigmas interpretativos, que podr\u00e1n servir al grupo de oyentes para hacer una lectura sapiencial de su historia. La secci\u00f3n conclusiva, al presentar la destrucci\u00f3n de la gran prostituta y el triunfo de la ciudad esposa, ilumina con una luz retroactiva el camino actual del cristiano. Finalmente, en el di\u00e1logo lit\u00fargico final, la explicitaci\u00f3n de todos los protagonistas de la experiencia apocal\u00edptica ya concluida\u2013Juan, el \u00e1ngel int\u00e9rprete, Jes\u00fas, el Esp\u00edritu y la \u201cesposa\u201d- confirma al grupo de oyentes en la situaci\u00f3n que se ha ido madurando.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>La lengua y el estilo:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una primera lectura del Apocalipsis surgen ya dos caracter\u00edsticas de fondo: un sustrato sem\u00edtico evidente y una serie de anomal\u00edas, gramaticales y sint\u00e1cticas, que rozan el l\u00edmite de lo inexpresable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A este problema, tal como lo hemos planteado, se han dado respuestas diversas. Se ha dicho que el texto actual del Apocalipsis es una traducci\u00f3n desma\u00f1ada del arameo (Torrey) o del hebreo (Schott), capaz de mostrar todav\u00eda ciertas huellas sin absorber del texto original; el autor piensa en hebreo y escribe en griego (Charles), hasta el punto de que muchas de sus anomal\u00edas se pueden explicar precisamente por la permanencia de estructuras gramaticales hebreas en un contexto griego (Lancellotti).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero estas soluciones no convencen si se aplican en conjunto. El autor del Apocalipsis tiene una personalidad desconcertante, incluso desde el punto de vista literario: fuerza deliberadamente la gram\u00e1tica, con la intenci\u00f3n de chocar al lector y de provocar de este modo su reacci\u00f3n.<br>El estilo \u2013Boismard lo define como \u201cinimitable\u201d\u2014 ejerce una seducci\u00f3n excepcional. Es dif\u00edcil precisar sus caracter\u00edsticas. Hay un ritmo particular que, aunque no obedece a las leyes fijas del car\u00e1cter m\u00e9trico, arrastra inmediatamente al lector en su marcha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor tiene una notable capacidad evocativa. Sugiere ciertas ideas, que luego el lector desarrolla espont\u00e1neamente. Es t\u00edpico en este sentido su modo de usar el AT: no tiene nunca una cita explicita, pero inserta, a menudo literalmente, con alg\u00fan ligero retoque, expresiones enteras veterotestamentarias, haciendo revivir el contexto del AT con la perspectiva que le a\u00f1adi\u00f3 el NT.<br>Tambi\u00e9n el estilo del autor tiene su propio refinamiento; lo vemos en el uso insistente, pero nunca mec\u00e1nico, de los esquemas (p.ej., los septenario); en los elegantes juegos de palabras; en el recurso a los criptogramas (cf. 13:18); en el uso del simbolismo, que aparece al mismo tiempo muy atrevido y muy mesurado.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>El autor:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta problem\u00e1tica la atribuci\u00f3n del Apocalipsis al ap\u00f3stol Juan. La encontramos atestiguada en la antig\u00fcedad por Justino, Ireneo, Clemente de Alejandr\u00eda y Tertuliano, los cuales, sin embargo, se limitan a dar las noticias que podemos sacar del propio Apocalipsis. Ya en la antig\u00fcedad la negaron algunos, por razones muy diversas; entre ellos est\u00e1n Gayo y Dionisio de Alejandr\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los puntos de contacto, evidentes y estimulantes, entre el Apocalipsis y el cuarto evangelio permiten opinar actualmente que las dos obras han nacido del mismo ambiente teol\u00f3gico-cultual, el c\u00edrculo joaneo. Las diferencias impresionantes de vocabulario y de estilo, y especialmente la diversa formulaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de los s\u00edmbolos, hacen pensar, todo lo m\u00e1s, en dos autores distintos, en el \u00e1mbito de la misma escuela.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>La Teolog\u00eda:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco de la teolog\u00eda del Apocalipsis resaltan ante todo algunos temas generales. Son comunes a todos los escritos del NT. Por lo que concierne al Apocalipsis, constituyen como otros tantos puntos de cristalizaci\u00f3n caracter\u00edsticos y especifican ya su mensaje: Dios, Jes\u00fas, el Esp\u00edritu, la Iglesia\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. <span style=\"text-decoration: underline\">Dios<\/span><\/strong>. El apelativo \u201cDios\u201d (ho Th\u00e9os), sin a\u00f1adidos, es el t\u00edtulo m\u00e1s frecuente (65 veces); evoca y actualiza la carga, incluso emotiva, que se tiene generalmente cuando en el AT se habla de Dios.<br>Entre los atributos que se le dan a Dios se impone particularmente a la atenci\u00f3n el de kath\u00e9menos, \u201csentado en el trono\u201d; inculca la capacidad de dominio de Dios sobre la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor de Dios sentado en el trono (cf <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.2\">4:2<\/a>ss) hay todo un contorno misterioso, pero significativo: encontramos a los \u201cveinticuatro ancianos\u201d, que representan con toda probabilidad esquemas relativos a personajes del AT y del NT, los cuales, llegados ya personalmente a la meta escatol\u00f3gica, ayudan a la Iglesia todav\u00eda en camino. Son nuestros santos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto a los ancianos, siempre alrededor del trono de Dios, est\u00e1n los \u201ccuatro vivientes\u201d: figuras simb\u00f3licas sumamente complejas, sacadas de Ezequiel, pero repensadas creativamente por el autor para expresar muy probablemente un movimiento ascendente y descendente de intercambio entre la trascendencia de Dios y la zona de los hombres. Y del trono sale continuamente un impulso por parte de Dios hacia la historia (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.5\">4:5<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el Apocalipsis no nos presenta un Dios visto s\u00f3lo en su funcionalidad: invita atrevidamente a realizar de \u00e9l una experiencia en cierto sentido dirigida a contemplarlo (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.3\">4:3<\/a>). Dios, sobre todo, es el \u201cPadre de Cristo\u201d: este ep\u00edteto se encuentra bajo la forma de \u201cmi Padre\u201d y est\u00e1 en labios de Cristo (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn1.6\">1:6<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn2.28\">2:28<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn3.5\">3:5<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn3.21\">3:21<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn14.1\">14:1<\/a>). Cristo es y se expresa como Hijo del Padre, en el sentido trascendente de la palabra. Pero Dios, Padre de Cristo, se sit\u00faa tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con los cristianos: ellos son \u201csacerdotes para su Dios y Padre\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn1.6\">1:6<\/a>). Cristo reconocer\u00e1 su nombre \u201cdelante de su Padre\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn3.5\">3:5<\/a>); los cristianos llevan escrito en su frente el nombre de Dios junto con el de Cristo (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn14.1\">14:1<\/a>), grabados por el mismo Cristo (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn3.12\">3:12<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una visi\u00f3n sint\u00e9tica: Dios es \u201cel que es, el que era y el que viene\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn1.8\">1:8<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn4.8\">4:8<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn11.17\">11:17<\/a>); (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Jn16.5\">16:5<\/a> tiene s\u00f3lo: \u201cEl que es, el que era\u201d). Domin\u00e1ndolo todo con su poder, pone en movimiento todo su proyecto y lo hace desarrollar en el tiempo. Pero Dios act\u00faa en la historia por medio de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. <span style=\"text-decoration: underline\">Cristo<\/span>.<\/strong> La cristolog\u00eda del Apocalipsis ha sido calificada como la m\u00e1s rica del NT (Bossuet). Esto aparece, sobre todo, en las denominaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezando por el nombre, se observa cierta frecuencia en el uso de \u201cJes\u00fas\u201d, que aparece sin m\u00e1s aditamentos en siete ocasiones (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.9\">1:9<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re12.17\">12:17<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.12\">14:12<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re17.6\">17:6<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re19.20\">19:20<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20.4\">20:4<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.16\">22:16<\/a>). Es una frecuencia apreciable, que nos remite o al Jes\u00fas hist\u00f3rico (Charles, Comblin) o, preferiblemente, al Jes\u00fas de la liturgia de la comunidad cristiana primitiva. \u201cCristo\u201d, solo, aparece en cuatro ocasiones (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re11.15\">11:15<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re12.18\">12:18<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20.4\">20:4<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20.6\">6<\/a>) y se refiere expresamente a su funci\u00f3n mesi\u00e1nica con una relaci\u00f3n especial al reino: En el t\u00edtulo del libro y en el saludo final (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.1\">1:1<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.2\">2<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.5\">5<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.21\">22:21<\/a>) encontramos la combinaci\u00f3n de los dos nombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas es sentido y concebido en el nivel de Dios. Es el Hijo de Dios en el sentido m\u00e1s fuerte de la expresi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.18\">2:18<\/a>). Pero se le ve especialmente en relaci\u00f3n con los hombres y con su historia: actualiza en s\u00ed mismo las prerrogativas del \u201cHijo de hombre\u201d de Daniel (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da7.13\">Dan 7:13<\/a>), incluida la de juzgar al final sobre el bien y el mal que se han realizado en la tierra (cf <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.11-12\">1:11\u201312<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.14\">14:14<\/a>). Es el \u201cviviente\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.18\">1:18<\/a>), el resucitado, pero despu\u00e9s de haber compartido la suerte de los hombres, la muerte; siempre en la relaci\u00f3n con los hombres, es \u201cel testigo fiel\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.5\">1:5<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.14\">3:14<\/a>) de las promesas de Dios; es \u201cel que dice la verdad\u201d a su Iglesia. El desarrollo de la historia de la salvaci\u00f3n est\u00e1, como ejecuci\u00f3n, en sus manos. Los atributos de Dios en el AT, especialmente los din\u00e1micos, se le aplican tambi\u00e9n a \u00e9l: \u00e9l es \u201cel primero y el \u00faltimo\u201d, \u201cEl alfa y la omega\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.7\">1:7<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.8\">2:8<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.13\">22:13<\/a>); se encuentra al comienzo y al final de la serie homog\u00e9nea de la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente cuando realiza su conclusi\u00f3n es cuando se manifiesta en todo su alcance; su nombre es entonces \u201cPalabra de Dios\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re19.13\">19:13<\/a>), probablemente en el sentido de una actuaci\u00f3n de todas las promesas de la palabra de Dios, que se realizan en \u00e9l. Habiendo superado las fuerzas terrenales hostiles a Dios, Cristo es \u201crey de reyes\u201d con esto se manifiesta como equivalente a Dios y le corresponde el t\u00edtulo divino de \u201cSe\u00f1or de los se\u00f1ores\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Apoc17.4\">17:4<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Apoc19.6\">19:6<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda parte del Apocalipsis se impone a la atenci\u00f3n el t\u00edtulo de \u201ccordero\u201d (arn\u00edon). Se trata de una construcci\u00f3n simb\u00f3lica t\u00edpica del autor. Seg\u00fan su estilo, la primera vez que habla de \u00e9l (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Apoc5.6\">5:6<\/a>) presenta un cuadro completo: el \u201ccordero\u201d es el Cristo preparado por el AT en la doble l\u00ednea del \u00c9xodo y del Segundo Isa\u00edas, juntamente muerto y resucitado, con un poder mesi\u00e1nico que le corresponde, con la plenitud del Esp\u00edritu que ha de enviar sobre la tierra. Las otras 28 veces que encontramos el t\u00edtulo de \u201ccordero\u201d habr\u00e1 que recordar expresamente todo este cuadro teol\u00f3gico para comprender adecuadamente el sentido del contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos continuar este an\u00e1lisis; la cristolog\u00eda del Apocalipsis es realmente inagotable. Cristo est\u00e1 presente en cada una de las p\u00e1ginas del libro bajo alg\u00fan aspecto nuevo. Muerto y resucitado, dotado de todas las prerrogativas de Dios, vivo en su Iglesia y para ella. Cristo la tiene s\u00f3lidamente asida de su mano y la impulsa hacia adelante. La juzga con su palabra, purific\u00e1ndola desde dentro (cc. 1\u20133); la ayuda luego a discernir su hora, su relaci\u00f3n con las fuerzas hist\u00f3ricas hostiles. Las derrota junto a ella, convirti\u00e9ndola as\u00ed por completo en su esposa. De esta manera Cristo sube al trono de Dios, prolongando en la realizaci\u00f3n hist\u00f3rica de la Iglesia la que hab\u00eda sido su victoria personal, obtenida con la muerte y la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. <span style=\"text-decoration: underline\">El Esp\u00edritu<\/span>. <\/strong>La teolog\u00eda del Esp\u00edritu en el Apocalipsis se presenta con indicaciones sobrias, descarnadas a primera vista, pero que, agrupadas, constituyen un cuadro especialmente interesante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Esp\u00edritu, como suele suceder generalmente en el AT, pertenece a Dios, es una prerrogativa suya; el Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 en su plenitud delante de \u00e9l (los \u201csiete Esp\u00edritus de Dios\u201d), seg\u00fan una interpretaci\u00f3n probable de <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.4\">1:4<\/a> y <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.5\">4:5<\/a>. El Esp\u00edritu de Dios en la totalidad de sus manifestaciones concretas se convierte \u2013como parece indicar adem\u00e1s el complejo simbolismo\u2014 de los \u201cvivientes\u201d \u2013 en una energ\u00eda que pare de la trascendencia divina y act\u00faa a nivel de la historia humana; es la energ\u00eda que invade al autor del Apocalipsis (cf <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.10\">1:10<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re17.3\">17:3<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.10\">21:10<\/a>), que da la vida de la resurrecci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re11.11\">11:11<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Esp\u00edritu, totalidad de la energ\u00eda divina trascendente, que entra en contacto con la historia humana, pertenece a Cristo, que \u201ctiene los siete Esp\u00edritus de Dios\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.1\">3:1<\/a>), el Esp\u00edritu en su totalidad, y lo env\u00eda a la tierra (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re5.6\">5:6<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enviado a la tierra, el Esp\u00edritu se manifiesta y act\u00faa como persona, convirti\u00e9ndose simplemente en \u201cel Esp\u00edritu\u201d (t\u00f4 pn\u00eauma). Pero esto se verifica en contacto con la Iglesia: el Esp\u00edritu revela (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.13\">14:13<\/a>), \u201chabla\u201d continuamente \u201ca las Iglesias\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.7\">2:7<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.11\">2:11<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.17\">2:17<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.29\">2:29<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.6\">3:6<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.13\">3:13<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.22\">3:22<\/a>), anima a la Iglesia en su amor de esposa y sostiene su esperanza escatol\u00f3gica (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.6\">22:6<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. <span style=\"text-decoration: underline\">La Iglesia<\/span><\/strong>. Dios se revela, se expresa en Cristo, testigo fiel; Cristo env\u00eda su Esp\u00edritu, que es recibido en la Iglesia; de este modo se pasa de Dios a Cristo, al Esp\u00edritu, a la Iglesia, sin soluci\u00f3n de continuidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor del Apocalipsis hace uso del t\u00e9rmino \u00abekklesia\u00bb para referirse a la iglesia local, bien identificada en su circunscripci\u00f3n geogr\u00e1fica (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.1\">2:1<\/a>). Pero habla de \u201cIglesias\u201d, tambi\u00e9n en plural (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.16\">22:16<\/a>), y entonces el discurso se hace m\u00e1s general. Incluso cuando insiste en las determinaciones locales expresa mediante el n\u00famero siete una totalidad generalizada: \u201clas siete Iglesias de Asia\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.4\">1:4<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.11\">1:11<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.20\">1:20<\/a>) constituyen el conjunto permanece la Iglesia m\u00e1s all\u00e1 de las concreciones espacio-temporales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son caracter\u00edsticas del autor del Apocalipsis algunas im\u00e1genes que expresan o ilustran su concepto de Iglesia: La Iglesia es la totalidad lit\u00fargica, en la que est\u00e1 presente Cristo (los siete candelabros de oro: <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.20\">1:20<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.1\">2:1<\/a>). La Iglesia terrestre tiene su propia dimensi\u00f3n trascendente (\u00c1ngeles de la Siete Iglesias: cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.20\">1:20<\/a>), la Iglesia celestial y terrestre al mismo tiempo tiene que expresar, en la tensi\u00f3n de las persecuciones, a su Cristo (la mujer vestida de sol: cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re12.1\">12:1<\/a>ss). La Iglesia es el conjunto del pueblo de Dios, con toda la carga de que este concepto tiene en el AT, tanto en el estado de peregrinaci\u00f3n por el desierto (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re12.6\">12:6<\/a>) como en la situaci\u00f3n final: es la Jerusal\u00e9n terrestre (cf. cap. 11) y la Jerusal\u00e9n nueva (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.1-22.5\">21:1\u201322:5<\/a>), fundada sobre los ap\u00f3stoles del Cordero (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.14\">21:14<\/a>), est\u00e1 unida a Cristo con un v\u00ednculo indisoluble de amor; es la novia que se convierte en esposa (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.2\">21:2<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.9\">21:9<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.17\">22:17<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la uni\u00f3n de estas dos im\u00e1genes, ciudad y esposa, se realiza (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.2\">21:2<\/a>): \u201c\u2026como una esposa\u201d <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.9-10\">22:9\u201310<\/a>; la ciudad\u2013 esposa) la s\u00edntesis de la eclesiolog\u00eda del Apocalipsis: la Iglesia est\u00e1 unida a Cristo con un amor que no debe caer de nivel (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re2.4\">2:4<\/a>), que debe ir creciendo hasta la intimidad familiar (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re3.20\">3:20<\/a>), venciendo todas las negatividades interiores: es el aspecto m\u00e1s personal, que interesa a cada uno de los individuos; pero la Iglesia es tambi\u00e9n ciudad: tienen un aspecto social que se desarrolla en su l\u00ednea, venciendo las negatividades hostiles exteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando acabe este doble proceso, interno y externo, entonces y s\u00f3lo entonces se alcanzar\u00e1 la s\u00edntesis perfecta entre las dos: La Iglesia \u201csanta\u201d, \u201camada\u201d, esposa capaz de amar, ser\u00e1 la ciudad en la que no podr\u00e1 entrar nada contaminado. Estaremos en la fase escatol\u00f3gica final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5. <span style=\"text-decoration: underline\">La escatolog\u00eda<\/span><\/strong>. La eclesiolog\u00eda desemboca en la escatolog\u00eda. La escatolog\u00eda es, en opini\u00f3n universal, uno de los temas teol\u00f3gicos m\u00e1s caracter\u00edsticos del Apocalipsis: la insistencia en el tiempo que pasa y que ya no tiene dilaci\u00f3n, las amenazas, el simbolismo de la convulsiones c\u00f3smicas, el desarrollo literario hacia adelante con vistas a una conclusi\u00f3n final\u2026, todo esto nos est\u00e1 hablando de escatolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es f\u00e1cil recoger estos elementos dispersos en una s\u00edntesis concreta. Pero podemos determinar al menos algunos rasgos fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arco de la historia de la salvaci\u00f3n abarca expresamente en el Apocalipsis, todos los tiempos: el presente, el pasado el futuro. Esto es lo que se expresa, entre otras cosas, por la frase caracter\u00edstica: \u201cel que es, el que era y el que viene\u201d (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.8\">1:8<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe en el Apocalipsis una tensi\u00f3n hacia una meta final; nos lo indica el an\u00e1lisis de la estructura literaria, que nos revela una sucesi\u00f3n creciente de las diversas secciones, nos lo dice igualmente el tiempo que, seg\u00fan la concepci\u00f3n del Apocalipsis, tiene un ritmo veloz de desarrollo: \u201cel tiempo esta cerca\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.3\">1:3<\/a>). \u201cEl gran d\u00eda\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re16.14\">16:14<\/a>) nos presenta el punto de llegada de todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mal, visto bajo las formas concretas que podr\u00e1 asumir en el arco de la historia \u2013la ra\u00edz demoniaca; el Estado que se hace adorar, simbolizado por el primer monstruo, la propaganda que le da vida, simbolizada por el segundo, los \u201creyes de la tierra\u201d, que corresponden a los centros de poder, y, finalmente, \u201cBabilonia\u201d, la ciudad secular por excelencia, expresi\u00f3n de un sistema terrenal cerrado a la trascendencia de Dios, que dar\u00e1 superado de forma irreversible. Vendr\u00e1 luego, la renovaci\u00f3n general, con la convivencia, al nivel vertiginoso de un amor paritario, entre Dios, Cristo-Cordero y el Esp\u00edritu, por una parte, y por otra, los hombres unidos entre s\u00ed. As\u00ed ser\u00e1 la Jerusal\u00e9n nueva (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re21.1-22.5\">21:1\u201322:5<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a esta fase cronol\u00f3gica final existe una anticipaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n reservada a una parte del pueblo de Dios, pero funcional respecto al conjunto, que es expresada por los 144.000 salvados con el \u201cCordero\u201d en el monte Si\u00f3n (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re14.1-14.5\">14:1\u20135<\/a>), por los \u201cdos testigos\u201d (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re11.1-11.13\">11:1\u201313<\/a>) y por los que participan del reinado milenario de Cristo (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20.1-20.6\">20:1\u20136<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>6. <span style=\"text-decoration: underline\">Teolog\u00eda de la historia<\/span><\/strong>. La escatolog\u00eda del Apocalipsis, con esta riqueza y complejidad de elementos, no permite una huida hacia adelante respecto a la realidad en que vive la Iglesia. La Escatolog\u00eda est\u00e1 anclada en la historia. En efecto, el Apocalipsis tiene como su materia espec\u00edfica \u201clo que va a ocurrir\u201d, la historia, entendida precisamente en su contenido concreto. \u00bfQu\u00e9 historia? La historia contempor\u00e1nea del autor, dicen con diversos matices Giet (guerra de los jud\u00edos), Touilleux (Culto a Cibeles, culto al emperador), Felulillet (conflicto con el juda\u00edsmo, con el paganismo, triunfo posterior) etc\u2026 El Apocalipsis expresa una interpretaci\u00f3n religiosa de esa historia: la comunidad que escucha estar\u00e1 en disposici\u00f3n de comprenderla y aprenderla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia futura, la historia universal de la Iglesia, nos dicen Joaqu\u00edn de Fiore y Nicol\u00e1s de Lira. El Apocalipsis es una profec\u00eda en el sentido habitual de la palabra: revela las grandes constantes hist\u00f3ricas concretas, nos instruye sobre lo que ha de ser el desarrollo evolutivo de los grandes per\u00edodos. La comunidad eclesial de cada \u00e9poca podr\u00e1 por tanto, escuchando, prever el desarrollo de hecho de la historia y sacar de este modo sus conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son innegables en el Apocalipsis alunas evocaciones y referencias concretas a hechos contempor\u00e1neos del autor, tanto en la primer como en la segunda parte. Pero no parece que el autor se detenga en ellos. El simbolismo arranca estos hechos de su concreci\u00f3n hist\u00f3rica aislada y les da al mismo tiempo una lectura teol\u00f3gica paradigm\u00e1tica. De aqu\u00ed surgen ciertas \u201cformas\u201d de inteligibilidad teol\u00f3gica. Estas \u201cformas\u201d tienen como trasfondo gen\u00e9rico el eje del desarrollo lineal de la historia de la salvaci\u00f3n, y en este sentido se refieren al futuro de todos los tiempos; pero, tomadas singularmente, pueden desplazarse hacia adelante y hacia atr\u00e1s respecto al desarrollo cronol\u00f3gico; tomadas en su conjunto, constituyen como un gran paradigma de inteligibilidad teol\u00f3gica capaz de aplicarse de la realidad hist\u00f3rica concreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por consiguiente, la historia concreta no es el contenido propio del Apocalipsis; por el contrario, se contienen en \u00e9l ciertas formas de inteligibilidad, casi a priori respecto al hecho hist\u00f3rico; m\u00e1s tarde tendr\u00e1n que llenarse con el contenido hist\u00f3rico concreto, ilumin\u00e1ndolo, para volver a desvanecerse en seguida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>7.<\/strong> <strong><span style=\"text-decoration: underline\">El tema teol\u00f3gico de fondo<\/span>:<\/strong> La Iglesia purificada, vislumbra su hora. La comunidad eclesial, situada en el desarrollo eclesial, situada en entre el \u201cya\u201d y el \u201ctodav\u00eda no\u201d, se pone en primer lugar en un estado de purificaci\u00f3n interior, someti\u00e9ndose al \u201cjuicio\u201d de la palabra de Cristo. Se renueva, se tonifica interiormente, se va adaptando a la percepci\u00f3n (\u201cEl que tenga o\u00eddos\u2026\u201d <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.7\">1:7<\/a>) de la voz del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta situaci\u00f3n interior se siente invitada a subir al cielo (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re4.1\">4:1<\/a>) y a considerar desde all\u00ed los hechos que la afectan desde fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aplicando a los hechos los esquemas de inteligibilidad correspondientes, la Iglesia estar\u00e1 en disposici\u00f3n de comprender mediante un tipo de reflexi\u00f3n sapiencial, su propia hora en relaci\u00f3n con las realidades hist\u00f3ricas simult\u00e1neas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta reflexi\u00f3n sapiencial y actualizante es el mismo paso en la hermen\u00e9utica del Apocalipsis (sigue al desciframiento del s\u00edmbolo) y se realiza en el contexto lit\u00fargico de la asamblea que escucha y discierne (cf. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.3\">1:3<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re13.18\">13:18<\/a>). Es \u00e9ste el punto focal, la clave de la b\u00f3veda del edificio teol\u00f3gico del Apocalipsis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor lo pone de relieve con el car\u00e1cter marcadamente lit\u00fargico que imprime a todo el libro: los elementos lit\u00fargicos m\u00e1s externos (\u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re1.10\">1:10<\/a>) son llevados por el autor a una profundidad de experiencia lit\u00fargica sin precedentes: la liturgia se desarrolla en la tierra, pero tiene una influencia decisiva en el cielo, constituye la expresi\u00f3n de la comunidad eclesial, consciente de la presencia de Cristo y del Esp\u00edritu (cf el \u201cdi\u00e1logo lit\u00fargico de <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re22.6-21\">22:6\u201321<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta situaci\u00f3n lit\u00fargica, la Iglesia se purifica y discierne su hora. Esto significa la posibilidad y la capacidad de una lectura religiosa, en profundidad, de la historia simult\u00e1nea. La historia simultanea, a su vez, se encuadra dentro del gran contexto de la escatolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s en general, en esta acci\u00f3n de purificaci\u00f3n, primero, de discernimiento, despu\u00e9s la comunidad eclesial descubre su identidad con todas las implicaciones y toma conciencia de ella; comprende que est\u00e1 animada por el Esp\u00edritu; descubre entonces al Cristo del misterio pascual y vence con ella; reconoce, a trav\u00e9s de Cristo y de su obra, la inmensidad inefable del Dios \u201csant\u00edsimo\u201d, \u201cque lo domina todo\u201d, pero que es al mismo tiempo Padre de Cristo y Padre nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>8. <span style=\"text-decoration: underline\">El Apocalipsis en la vida de la Iglesia<\/span><\/strong>. Los diversos m\u00e9todos de lectura. Aunque al principio surgieron algunas dificultades por parte de la Iglesia oriental para acoger el Apocalipsis dentro del canon de los libros inspirados, su presencia en el \u00e1mbito de la vida de la Iglesia ha sido siempre especialmente estimulante. Pero no siempre del mismo modo. Algunos estudios detallados sobre el desarrollo de la presencia del Apocalipsis en la vida de la Iglesia (Maier) han puesto de relieve dos aspectos que est\u00e1n en tensi\u00f3n entre s\u00ed: por un lado, la influencia profunda que ejerci\u00f3 siempre el libro del Apocalipsis; por otro, los diversos m\u00e9todos de lectura a los que se le ha sometido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No nos ha llegado verdaderos y aut\u00e9nticos comentarios del Apocalipsis de los tres primeros siglos cristianos. Las muchas citas que encontramos de \u00e9l en Justino, Ireneo, Hip\u00f3lito, Tertuliano, Clemente de Alejandr\u00eda y Or\u00edgenes permiten, sin embargo se\u00f1alar dos aspectos: les interesa de manera especial la per\u00edcopa <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20.1-10\">20:1\u201310<\/a>, donde se habla de un reino de Cristo que durar\u00e1 mil a\u00f1os (ver articulo sobre: <a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2023\/11\/01\/sobre-el-milenio\/\">El milenio<\/a>). Este reino es interpretado literalmente; tenemos entonces el llamado \u201cquiliasmo\u201d (de ch\u00edloi, \u201cmil\u201d) o milenarismo: se le atribuye al Apocalipsis la previsi\u00f3n de un reinado de Cristo sobre la tierra antes de la conclusi\u00f3n escatol\u00f3gica de la historia. Cada autor lo entiende de manera distinta como plazo y como duraci\u00f3n. Esta perspectiva literal supon\u00eda una interpretaci\u00f3n realista y de alcance inmediato, con una referencia prevalente al Imperio romano, de los s\u00edmbolos m\u00e1s caracter\u00edsticos, como la bestia del <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re13\">cap\u00edtulo 13<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva \u2013es el segundo aspecto que hay que se\u00f1alar\u2014 tiende a ser superada, en el \u00e1mbito de la escuela alejandrina, as\u00ed como la interpretaci\u00f3n literal del milenio. Or\u00edgenes ya no es milenarista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros comentaros completos del Apocalipsis son los de Victorino y Ticonio, redactados en lat\u00edn. Victorino es todav\u00eda milenarista, pero sienta expresamente un principio que llevar\u00e1 a la superaci\u00f3n del milenarismo: la recapitulaci\u00f3n. El Apocalipsis no se refiere a una serie continuada de acontecimientos futuros, sino que apela a los acontecimientos mismos bajo diversas formas. Ticonio formular\u00e1 de manera m\u00e1s precisa \u2014en siete reglas, comentadas por Agust\u00edn\u2014 la teor\u00eda exeg\u00e9tica de la recapitulaci\u00f3n, y con \u00e9l puede decirse que se ha superado ya el milenarismo: el reinado de Cristo del <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Re20\">cap\u00edtulo 20<\/a> es la victoria de Cristo desde la encarnaci\u00f3n en adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jer\u00f3nimo y Agust\u00edn, aunque no comentan expresamente el Apocalipsis, demuestran que aprecian adecuadamente su importancia. Su ex\u00e9gesis parece moverse en la l\u00ednea de la recapitulaci\u00f3n. Una vez rechazado radicalmente el milenarismo \u2014definido como una \u201cf\u00e1bula\u201d\u2014, se afirma en ambos la tendencia a una interpretaci\u00f3n amplia y polivalente. \u201cTiene tantos significados secretos como palabras\u201d, escribe Jer\u00f3nimo a Paulino (Carta LIII, 8). La influencia de Jer\u00f3nimo y de Agust\u00edn deja sentir sus efectos. Tenemos una serie de comentarios que siguen siempre sustancialmente la teor\u00eda de la recapitulaci\u00f3n, profundizando atinadamente en el conjunto del libro y en sus detalles. Encontramos as\u00ed el primer comentario griego que nos ha llegado: el de Andr\u00e9s de Cesarea, que destaca el sentido espiritual, entendido como aplicaci\u00f3n inmediata del texto a la experiencia de la vida de la Iglesia. En el mundo latino encontramos los comentarios de Primasio, Beda el Venerable, Beato de Li\u00e9bana, Ricardo de san V\u00edctor y Alberto Magno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este per\u00edodo tranquilo e intenso recibi\u00f3 una brusca sacudida en la segunda mitad del s. XII con Joaqu\u00edn de Fiore. Encuadrando el Apocalipsis en los tres per\u00edodos de la historia del mundo (AT de 42 generaciones; el reino milenario a partir del 1200: Cristo vuelve a aparecer en la tierra, vence al anticristo y conduce a los fieles a la vida contemplativa), lo refiere a la historia de los dos \u00faltimos per\u00edodos, distribuy\u00e9ndolo en ocho visiones de acontecimientos sucesivos, desde la persecuci\u00f3n de los ap\u00f3stoles hasta el juicio universal y la visi\u00f3n de Dios. En esta estrecha concatenaci\u00f3n con una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de los s\u00edmbolos no queda ya lugar para la recapitulaci\u00f3n: Joaqu\u00edn, con un gran artificio, intenta buscar ese lugar: las cinco primeras visiones- la historia hasta los tiempos de Joaqu\u00edn, adem\u00e1s de expresar su objeto principal, resumen cada una de ellas las fases anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la misma l\u00ednea, de una forma m\u00e1s en consonancia con los acontecimientos, se mueve Nicol\u00e1s de Lira (primera mitad del s. XIV): se ve y se interpreta el Apocalipsis como una profec\u00eda continuada y sin repeticiones de la historia de la Iglesia, desde Juan hasta el fin del mundo. Esta tendencia, seductora e insidiosa, a descubrir en el Apocalipsis acontecimientos hist\u00f3ricos precisos, llev\u00f3 a una proliferaci\u00f3n de interpretaciones fant\u00e1sticas, subjetivas y parciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se estaba gestando, sin embargo una reacci\u00f3n, que confluy\u00f3 en los grandes comentarios de Ribeira (1591), Pereyra 1606) y su escuela: el Apocalipsis se refiere a los acontecimientos del comienzo de la Iglesia y a los del final de la historia, no a los intermedios. Otra l\u00ednea, igualmente en reacci\u00f3n contras las fantasmagor\u00edas precedentes, pero paralela a la anterior, considera que el Apocalipsis se refiere al conflicto sostenido por la Iglesia naciente, primero contra los jud\u00edos y luego contra los paganos. El representante m\u00e1s notable es el comentario de Alc\u00e1zar (1614, 1519), que ejerci\u00f3 un influjo decisivo desde Grocio (1644) hasta Bossuet (1689). Hasta mediados del siglo XIX no hay novedades interesantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los comentarios, que siguen apareciendo en buen n\u00famero, se mueven sustancialmente en la l\u00ednea de Ribeira o en la de Alc\u00e1zar-Bossuet. No faltan algunos resabios milenaristas: el representante m\u00e1s original, Bengel (Ordo temporum, 1741, Cyclus sive de anno magno consideratio 1754), con su historia de los dos milenios: el de Satan\u00e1s atado: 1836\u20132836; el de Cristo: 2836\u20133836; y luego el juicio, lleva la convicci\u00f3n milenarista hasta sus \u00faltimas consecuencias. Es interesante la tendencia, presente toda una serie de autores (Abauzit, Harduin, Wettstein, J.G. Herder), a referir todo el Apocalipsis a la descripci\u00f3n figurada de la suerte de Jerusal\u00e9n y de los jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se lleva a cabo un giro aut\u00e9ntico en la segunda mitad del s. XIX, determinado por el desarrollo de la cr\u00edtica hist\u00f3rica y literaria. Apoy\u00e1ndose en la una y en la otra, se presenta una actitud nueva: se estudia y se pondera el texto, con una mentalidad t\u00edpicamente racionalista, en su contenido y en su forma. Uno de los representantes m\u00e1s ilustres, siempre en lo referente al Apocalipsis, es E. Renan (publica en 1873 su libro Ant\u00e9christ), seguido por Holtzmann (1891) y otros: el contenido del Apocalipsis se refiere constantemente a fen\u00f3menos naturales o a hechos hist\u00f3ricos de la \u00e9poca, que habr\u00edan sido recogidos por Juan para sensibilizar respecto a la venida de Cristo, que se consideraba inminente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al lado de esta actitud cr\u00edtica de car\u00e1cter hist\u00f3rico se desarrolla, quiz\u00e1 en dependencia de la misma, otra actitud paralela de tipo literario. La multiplicidad de los hechos hist\u00f3ricos a los que alude, la heterogeneidad de estilo y las numerosas anomal\u00edas gramaticales llevan a formular varias hip\u00f3tesis sobre la composici\u00f3n del libro: la hip\u00f3tesis redaccional (V\u00f6lter, Erbes, J. Weis, Loisy) piensa que al n\u00facleo primitivo se fue a\u00f1adiendo un material sucesivo, mediante un trabajo complejo de reelaboraci\u00f3n; por el contrario, la hip\u00f3tesis de las fuentes considera que el Apocalipsis es el resultado de un conjunto de escritos independientes (Spitta, Briggs, Schmidt), que es posible identificar todav\u00eda; la hip\u00f3tesis de los fragmentos piensa que el Apocalipsis es obra de un solo autor, pero que habr\u00eda incorporado a su escrito toda una multitud de fragmentos m\u00e1s antiguos (Weizs\u00e4cher, Sabatier, Bruston).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desplazamiento de perspectiva caracter\u00edstico de este m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico no dej\u00f3 de difundirse y fue madurando poco a poco. La expansi\u00f3n se produjo cuando se pas\u00f3 de las referencias hist\u00f3ricas judeo-cristianas a una atenci\u00f3n a las aportaciones del ambiente cultural de la \u00e9poca en el Asia Menor (otras religiones, corrientes, pr\u00e1cticas o creencias astrol\u00f3gicas). Hubo adem\u00e1s un desarrollo en profundidad: el desmembramiento del Apocalipsis de la primera cr\u00edtica literaria apareci\u00f3 en contraste con la personalidad literaria del autor; las referencias a la historia contempor\u00e1nea fueron valoradas con vistas a una comprensi\u00f3n m\u00e1s adecuada del mensaje. De esta forma fueron apareciendo algunos comentarios del Apocalipsis que siguen a\u00fan siendo cl\u00e1sicos: Swete, Bousset, Charles, Allo, Lohmeyer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desarrollo en extensi\u00f3n y en profundidad del m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico, una vez superadas las asperezas ingenuas del racionalismo primitivo, sigue a\u00fan vigente. Es el m\u00e9todo que prevalece en la ex\u00e9gesis actual. Cada vez se atiene m\u00e1s- es el desarrollo en extensi\u00f3n- a todos los elementos que pueden haber influido en el autor del Apocalipsis dentro de su ambiente cultural (elementos jud\u00edos, elementos del cristianismo primitivo, con especial referencia a la liturgia; aspectos sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos; comparaci\u00f3n con otros escritos apocal\u00edpticos). Igualmente \u2014es el desarrollo visto m\u00e1s desde dentro\u2014 se valoran cada vez m\u00e1s los aspectos literarios, desde la estructura hasta el estilo y el lenguaje simb\u00f3lico. Todo esto ha llevado en el per\u00edodo de los \u00faltimos a\u00f1os a una profundizaci\u00f3n notable del aspecto teol\u00f3gico-b\u00edblico, como demuestran las monograf\u00edas relativas a los temas m\u00e1s interesantes del libro (Dios, Cristo, el Esp\u00edritu, la Iglesia, el sacerdocio\u2026).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"escritos-apocalipticos\">Escritos apocal\u00edpticos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed se incluyen varios libros que suelen agruparse bajo el ep\u00edgrafe de escritos apocal\u00edpticos, aunque algunos de ellos no sean, estrictamente hablando, apocal\u00edpticos en su forma.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Primer (o et\u00edope) Enoc:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han llegado hasta nosotros tres libros apocal\u00edpticos que llevan el nombre de Enoc, conocidos como Enoc et\u00edope (1 Enoc), Enoc eslavo (2 Enoc) y Enoc hebreo (3 Enoc). Puesto que el \u00faltimo de \u00e9stos est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del per\u00edodo de nuestro inter\u00e9s, no recibir\u00e1 ninguna atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Primer Enoc es evidentemente una obra compuesta, que consta de al menos cinco partes diferentes. La tercera parte (caps. 72-82) es un tratado astron\u00f3mico que no contiene escatolog\u00eda y puede ignorarse aqu\u00ed. Dado que en las cuevas de Qumr\u00e2n se han encontrado fragmentos arameos de diez manuscritos diferentes, que representan cuatro partes del libro, es bastante seguro que el libro en sus diversas partes fue escrito originalmente en arameo y luego traducido al griego en una fecha temprana. Se han encontrado fragmentos considerables de la versi\u00f3n griega, que han sido reeditados recientemente por Matthew Black (Apocalypsis Henochi Graece [1970]). La versi\u00f3n griega se tradujo al et\u00edope. En 1773, un viajero, James Bruce, trajo a Gran Breta\u00f1a tres manuscritos en et\u00edope desde Abisinia. Ahora poseemos veintinueve manuscritos, todos ellos m\u00e1s o menos corruptos. No disponemos de materiales para trazar la historia de las cinco partes de Enoc como libros individuales o como colecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen pocos criterios objetivos para datar la producci\u00f3n de estos libros y su colecci\u00f3n. La mayor\u00eda de los eruditos creen que se escribieron entre el 165 y el 64 a.C., pero las conclusiones var\u00edan considerablemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El motivo central de Enoc es f\u00e1cil de entender. Seg\u00fan Gn. 5:24, Enoc fue arrebatado de la tierra para estar con Dios. Los libros de Enoc relatan muchos de los secretos celestiales que Enoc supuestamente vio en sus viajes por los cielos. No s\u00f3lo aprendi\u00f3 secretos sobre el fin de la era y la llegada del reino de Dios, sino tambi\u00e9n secretos sobre muchos de los misterios de la vida y del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer libro (caps. 1-36) se abre con una breve introducci\u00f3n (caps. 1-5) que contiene un breve pasaje citado en Judas 14s: \u00ab\u00a1Y he aqu\u00ed! \u00c9l viene con diez mil de Sus santos para ejecutar juicio sobre todos y destruir a todos los imp\u00edos, y para convencer a toda carne de todas las obras de su impiedad que han cometido, y de todas las cosas duras que los pecadores imp\u00edos han hablado contra \u00c9l\u00bb (1:9). En esta parte de Enoc no hay ning\u00fan personaje mesi\u00e1nico; es Dios quien viene.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor parte del primer libro trata del problema del mal. El origen del mal se remonta a los \u00e1ngeles ca\u00eddos que codiciaron a las hijas de los hombres. Los \u00e1ngeles ca\u00eddos instruyeron a los hombres en muchas artes y oficios de la civilizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, todo pecado se atribuye a estos \u00e1ngeles ca\u00eddos (10:8). Se les permite plagar a la humanidad a lo largo de la historia humana, pero Enoc prev\u00e9 su perdici\u00f3n final. Este libro describe la llegada del reino de Dios, pero en t\u00e9rminos muy crudos: \u00abEntonces escapar\u00e1n todos los justos, y vivir\u00e1n hasta engendrar millares de hijos. Y completar\u00e1n en paz todos los d\u00edas de su juventud y de su vejez\u00bb (10:17). No hay mes\u00edas de ning\u00fan tipo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus viajes, Enoc visita el Seol. La descripci\u00f3n del Seol muestra un desarrollo considerable m\u00e1s all\u00e1 de la concepci\u00f3n veterotestamentaria de un lugar donde todos los muertos tienen una existencia sombr\u00eda. En la descripci\u00f3n de Enoch hay varios compartimentos en los que se separa a los hombres seg\u00fan el bien y el mal de sus vidas. Los justos son reunidos en un lugar que tiene una fuente brillante de agua (cap. 22). Aunque no se dice expl\u00edcitamente, Enoc probablemente esperaba una resurrecci\u00f3n antes del d\u00eda del juicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo libro, llamado las Par\u00e1bolas o Similitudes (caps. 37-71), es de gran inter\u00e9s para los estudiosos del NT. Difiere significativamente del primer libro en que no hace referencia a los \u00e1ngeles ca\u00eddos. En cambio, se dice que los malvados est\u00e1n sometidos a Satan\u00e1s (54:6) que, a diferencia de los \u00e1ngeles ca\u00eddos, tiene acceso al cielo (40:7s) para acusar a los hombres. Las Similitudes revisten especial inter\u00e9s por su peculiar doctrina sobre el Hijo del Hombre y el reino de Dios. En Dnl. 7 \u00abuno como un hijo de hombre\u00bb se acerca al trono de Dios para recibir el reino de Dios. Los eruditos no se ponen de acuerdo sobre si este pasaje se refiere a un individuo concreto o simplemente a un s\u00edmbolo que representa a los santos de Dios (cf. las cuatro bestias). En cualquier caso, en Enoc el Hijo del Hombre se ha convertido en un individuo que tambi\u00e9n es llamado el Elegido. Es un ser sobrehumano, celestial, preexistente, a quien Dios ha dado todo dominio, que viene a resucitar a los muertos y a sentarse en juicio sobre todos los hombres. Dos veces en Enoc se llama a este Hijo del Hombre el \u00abmes\u00edas\u00bb (48:10; 52:4), pero como muestran los Salmos de Salom\u00f3n, se pensaba que el mes\u00edas era un rey terrenal, humano, dav\u00eddico, no un ser sobrenatural celestial. Por lo tanto, es bueno distinguir entre el mes\u00edas dav\u00eddico terrenal y el Hijo del Hombre preexistente celestial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/enoch-mt_fuji-768x439-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"439\" data-attachment-id=\"45990\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2023\/11\/13\/la-literatura-apocaliptica\/enoch-mt_fuji-768x439-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/enoch-mt_fuji-768x439-1.jpg\" data-orig-size=\"768,439\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"enoch-mt_fuji-768&amp;#215;439-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/enoch-mt_fuji-768x439-1.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/enoch-mt_fuji-768x439-1.jpg?resize=768%2C439&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45990\" style=\"width:462px;height:auto\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Enoc los justos ser\u00e1n resucitados a un Reino glorioso. Ser\u00e1n \u00abvestidos con vestiduras de gloria\u00bb (62:16). Tanto la tierra como el cielo se transformar\u00e1n (45:4) como morada final de los justos. Esto refleja la teolog\u00eda del nuevo cielo y una nueva tierra de Isa\u00edas <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is65.17\">65:17<\/a>; <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Is66.22\">66:22<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos eruditos han sostenido que la figura del Hijo del Hombre celestial en las semejanzas puede utilizarse para explicar el uso del t\u00e9rmino por parte de nuestro Se\u00f1or. Otros han argumentado que los pasajes del Hijo del Hombre en Enoc son el resultado de una redacci\u00f3n cristiana de un libro jud\u00edo. La situaci\u00f3n se complica a\u00fan m\u00e1s por el hecho de que se han encontrado fragmentos de los otros cuatro libros de Enoc en Qumr\u00e2n; y algunos estudiosos han utilizado este hecho para argumentar que las Similitudes son una obra cristiana. Sin embargo, no hay ning\u00fan elemento cristiano distintivo en el libro. El tema del Hijo del Hombre puede explicarse como un midrash sobre el Hijo del Hombre en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da7\">Dnl. 7<\/a>. Este libro es de gran valor para el estudio del Evangelio porque muestra c\u00f3mo algunos c\u00edrculos del juda\u00edsmo interpretaron <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da7\">Dnl. 7<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuarto libro (caps. 83-90) es el relato de dos visiones vistas por Enoc en sus sue\u00f1os. La segunda visi\u00f3n utiliza un elaborado simbolismo animal para trazar la historia del mundo hasta el establecimiento del Reino mesi\u00e1nico. Podemos seguir esta historia hasta la \u00e9poca macabea. En el per\u00edodo final, los gentiles atacar\u00e1n a Israel, pero no prevalecer\u00e1n porque surgir\u00e1 un libertador, representado como un poderoso cuerno que brota de una de las ovejas (90:9ss). El juicio tendr\u00e1 lugar, los malvados ser\u00e1n destruidos y los gentiles supervivientes se convertir\u00e1n para servir a Israel (90:30). Una nueva Jerusal\u00e9n sustituir\u00e1 a la antigua, los justos muertos se levantar\u00e1n y el mes\u00edas los guiar\u00e1 (90:37). No se le llama \u00abmes\u00edas\u00bb, pero la idea est\u00e1 presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El quinto libro (caps. 92-105) contiene un apocalipsis de las semanas, en el que la historia humana se divide en un periodo de diez semanas. La s\u00e9ptima semana est\u00e1 marcada por la apostas\u00eda; la octava semana es un tiempo de justicia; la novena semana ver\u00e1 la destrucci\u00f3n de las obras de los imp\u00edos; y la d\u00e9cima semana ser\u00e1 testigo del juicio final de los \u00e1ngeles. Este apocalipsis destaca por el hecho de que el reino de Dios est\u00e1 en un cielo nuevo (91:16); no se menciona una tierra nueva.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Libro de los Jubileos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su forma, Jubileos es un apocalipsis, pues supuestamente recoge la revelaci\u00f3n que Dios hizo a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed. \u00abEl \u00e1ngel de la Presencia\u00bb dicta la historia del mundo comenzando en la creaci\u00f3n y terminando con Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed. El libro se llama Jubileos por su forma de calcular el tiempo. La historia se divide en una serie de cuarenta y nueve jubileos de cuarenta y nueve a\u00f1os cada uno. Tambi\u00e9n se le ha llamado el \u00abPeque\u00f1o G\u00e9nesis\u00bb, no por su tama\u00f1o, sino porque cuenta la historia del G\u00e9nesis con mucho m\u00e1s detalle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los eruditos est\u00e1n de acuerdo en que fue escrito en el siglo II a.C. Se han encontrado fragmentos del libro en hebreo en tres de las cuevas de Qumr\u00e2n, que representan diez MSS diferentes. El texto hebreo en su totalidad se ha perdido, al igual que la mayor parte de la traducci\u00f3n griega. Poseemos cuatro traducciones et\u00edopes del griego y un fragmento considerable en lat\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro, aunque t\u00e9cnicamente es un apocalipsis, contiene muy poca escatolog\u00eda. Su principal objetivo es demostrar que las pr\u00e1cticas cultuales y religiosas aceptadas por el autor se remontan en realidad a Mois\u00e9s. Esto refleja la tradici\u00f3n jud\u00eda de que tanto la Ley escrita como la interpretaci\u00f3n oral de la Ley se remontan a Mois\u00e9s. El autor reescribe toda la historia del G\u00e9nesis para demostrar que los patriarcas observaban las costumbres de la \u00e9poca del autor. Se trata ante todo de un libro que glorifica la Ley e Israel, e insta a separarse de las pr\u00e1cticas gentiles. As\u00ed, por ejemplo, los \u00e1ngeles fueron creados circuncidados (15:27).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escasa escatolog\u00eda que contiene el libro es significativa. Se iniciar\u00e1 una \u00e9poca de decadencia y apostas\u00eda, a la que seguir\u00e1 un renovado estudio de la ley y la obediencia a los mandamientos. Esto dar\u00e1 lugar a la llegada del Reino, que se describe en t\u00e9rminos muy terrenales: los hombres vivir\u00e1n 1000 a\u00f1os (23:27). No hay ning\u00fan indicio de resurrecci\u00f3n, sino que \u00absus huesos reposar\u00e1n en la tierra y sus esp\u00edritus tendr\u00e1n mucha alegr\u00eda\u00bb (23:31), una ense\u00f1anza muy poco habitual en el juda\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Testamentos de los Doce Patriarcas: <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro (abbr. XII P.) pertenece m\u00e1s a la PSEUDEPIGRAPHA que a la literatura apocal\u00edptica, pues consta de doce pseudoprofec\u00edas supuestamente pronunciadas por cada uno de los patriarcas antes de su muerte. Por lo general, cada una de las doce partes consiste en un resumen de la vida del patriarca en cuesti\u00f3n, haciendo hincapi\u00e9 en sus m\u00e9ritos o debilidades particulares; una aplicaci\u00f3n moral instando a sus hijos a seguir su ejemplo en las cosas buenas y advirti\u00e9ndoles que eviten sus pecados; y una predicci\u00f3n del futuro de la tribu. El libro contiene un fuerte elemento escatol\u00f3gico, y por esta raz\u00f3n suele incluirse en el debate sobre la literatura apocal\u00edptica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto de XII P. es un problema sin resolver. Existe en traducci\u00f3n griega y en traducciones armenias y eslavas del griego. En las cuevas de Qumr\u00e2n se han encontrado numerosos fragmentos en arameo de Lev\u00ed y Neftal\u00ed, pero parecen m\u00e1s fragmentos de fuentes utilizadas por los autores que fragmentos del original sem\u00edtico. El problema del texto se complica a\u00fan m\u00e1s por el hecho de que hay algunos pasajes evidentemente cristianos en los Testamentos, por ejemplo, \u00abEn ti se cumplir\u00e1 la profec\u00eda del cielo, acerca del Cordero de Dios y Salvador del mundo\u00bb (T. Benj. 3:8, APOT.) La versi\u00f3n armenia carece de las glosas cristianas que aparecen en la griega. Estos hechos han llevado a diversas conclusiones. La conclusi\u00f3n m\u00e1s obvia es que XII P. es un libro jud\u00edo que ha sido interpolado por una mano cristiana. Aunque algunos eruditos han argumentado que XII P. in toto es una producci\u00f3n cristiana, los pasajes cristianos son tan obvios e interrumpen el contexto de forma tan abrupta que esto parece poco probable. Un erudito ha dicho: \u00abDada tal historia del texto es aparentemente in\u00fatil intentar desentra\u00f1ar la tortilla actual\u00bb (M. Smith, IDB, IV, 578).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fecha del libro es dif\u00edcil de determinar. Se lo ha fechado entre los siglos III y II a.C., pero prevalece la opini\u00f3n de que se trata de una obra de la Antig\u00fcedad. A.C., pero la fecha predominante elegida por quienes lo aceptan como obra jud\u00eda es el per\u00edodo macabeo, probablemente en el reinado de Juan Hircano, entre 140 y 110 a.C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro tiene un fuerte \u00e9nfasis moral y \u00e9tico. Dan advierte contra la ira y resume la ley en estas palabras: \u00abAma al Se\u00f1or durante toda tu vida, y a los dem\u00e1s de coraz\u00f3n sincero\u00bb (T. Dan. 5:3). Gad odia a Jos\u00e9 y advierte contra el odio. Jos\u00e9 se detiene largamente en su negativa a ceder ante la mujer de Potifar y exhorta al amor mutuo que cubre las faltas del otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo del libro, se hace hincapi\u00e9 en la ley moral m\u00e1s que en la ceremonial. El pecado es el resultado del impulso maligno del hombre, personificado en Beliar, el pr\u00edncipe del mal, y sus siete falsos esp\u00edritus: lujuria, avaricia, hostilidad, hipocres\u00eda, arrogancia, falsedad e injusticia (T. Reub. 3:3-6). Los siete falsos esp\u00edritus son, por tanto, tendencias malignas m\u00e1s que demonios. El arrepentimiento recibe una atenci\u00f3n considerable. \u00abPorque el arrepentimiento verdadero y divino ahuyenta las tinieblas, ilumina los ojos, da conocimiento al alma y conduce la mente a la salvaci\u00f3n\u00bb (T. Gad. 5:7). Hay un pasaje en Jos\u00e9 (1:5s) que es sorprendentemente similar a Mt. 25:35s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beliar desempe\u00f1a un papel importante en el libro y se menciona con frecuencia. Es el se\u00f1or de las tinieblas (T. Jos. 20:2); puede gobernar a los hombres (T. Dan. 4:7). En los \u00faltimos d\u00edas los hombres servir\u00e1n a Beliar (T. Is. 6:1). Se levantar\u00e1 uno (Mes\u00edas) que har\u00e1 la guerra a Beliar y librar\u00e1 a los hombres de su cautiverio (T. Dan. 5:10s). Atar\u00e1 a Beliar (T. Lev. 18:12) y lo arrojar\u00e1 al fuego (T. Jud. 25:3). Beliar se opone a Dios; es la encarnaci\u00f3n del mal como Dios es de la bondad. H. H. Rowley opina que Beliar se corresponde con el Anticristo (Relevance of Apocalyptic [1963], p. 72); y aunque no es una figura humana, es la personificaci\u00f3n de la oposici\u00f3n a la voluntad de Dios, por lo que cumple el papel del Anticristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay varias similitudes sorprendentes con la literatura del Qumr\u00e2n, especialmente en la oposici\u00f3n de la luz a la oscuridad (T. Lev. 19:1; T. Jos. 20:2). El oficio del sacerdocio se exalta por encima del oficio del rey. Se insta a los descendientes de Lev\u00ed a venerar a Lev\u00ed y a Jud\u00e1: el sacerdocio y el reino; pero Dios \u00abpuso el reino por debajo del sacerdocio\u00bb (T. Jud. 21:3). Antes de que se publicaran los materiales de Qumr\u00e2n, G. R. Beasley-Murray defendi\u00f3 la tesis de que hab\u00eda dos mes\u00edas en los Testamentos (aunque no se les llama \u00abmes\u00edas\u00bb), con el mes\u00edas real subordinado al mes\u00edas sacerdotal (STC, 48 [1947], 1-13); y \u00e9sta es aparentemente la teolog\u00eda mesi\u00e1nica de Qumr\u00e2n. \u00abEl Se\u00f1or suscitar\u00e1 de Lev\u00ed como un Sumo Sacerdote, y de Jud\u00e1 como un Rey\u00bb (T. Sim. 7:2; v\u00e9ase tambi\u00e9n T. Iss. 6:7). Jud\u00e1 dice: \u00abA m\u00ed me dio el Se\u00f1or el reino, y a \u00e9l (Lev\u00ed) el sacerdocio. Puso el reino debajo del sacerdocio. A m\u00ed me dio las cosas sobre la tierra, a \u00e9l las cosas en los cielos. Como el cielo es m\u00e1s alto que la tierra, as\u00ed el sacerdocio de Dios es m\u00e1s alto que el reino terrenal, a menos que por el pecado se aparte del Se\u00f1or y sea dominado por el rey terrenal\u00bb (T. Jud. 21:2s; cf. APOT).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 claro que se espera un rey mesi\u00e1nico que \u00abhar\u00e1 la guerra contra Beliar y ejecutar\u00e1 una venganza eterna contra nuestros enemigos\u00bb (T. Dan. 5:10). Israel ser\u00e1 devuelto a su tierra (T. Is. 6:4). Habr\u00e1 una resurrecci\u00f3n de los patriarcas (T. Jud. 25:1), de los m\u00e1rtires (v 4) y de todos los santos (T. Lev. 18:14). Habr\u00e1 un juicio de los hombres, de los \u00e1ngeles y de Beliar (T. Lev. 3:2s); los imp\u00edos ser\u00e1n arrojados al fuego eterno (T. Zeb. 10:3). Dios visitar\u00e1 a Su pueblo (T. Ash. 2:3), y \u00ablos santos descansar\u00e1n en el Ed\u00e9n, y en la Nueva Jerusal\u00e9n se regocijar\u00e1n los justos\u2026 y ya no sufrir\u00e1 desolaci\u00f3n Jerusal\u00e9n, ni Israel ser\u00e1 llevado cautivo, porque el Se\u00f1or estar\u00e1 en medio de ella, y el Santo de Israel reinar\u00e1 sobre ella\u00bb (T. Dan. 5:12s). Los santos entrar\u00e1n en la vida eterna (T. As. 6:6).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Salmos de Salom\u00f3n: <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos Salmos no son propiamente apocal\u00edpticos, pero dado que contienen uno de los pasajes escatol\u00f3gicos m\u00e1s importantes de la literatura jud\u00eda, suelen analizarse en relaci\u00f3n con este g\u00e9nero. Por qu\u00e9 se atribuyen los Salmos a Salom\u00f3n es cuesti\u00f3n de conjeturas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Salmos reflejan una situaci\u00f3n hist\u00f3rica concreta. Judea estaba sumida en la guerra (1:2), invadida por un extranjero (17:8) venido de los confines de la tierra (8:16). Las autoridades le abren las puertas de Jerusal\u00e9n (8:18s), pero encuentra una dura resistencia dentro de las murallas (8:21). Derrib\u00f3 las murallas con un ariete (2:1) y pisote\u00f3 Jerusal\u00e9n (2:20), profanando el santuario (2:2). Multitudes fueron asesinadas (8:23) y muchas llevadas cautivas a occidente (8:24; 17:13s). Sin embargo, el destructor pronto encontr\u00f3 su perdici\u00f3n en las monta\u00f1as de Egipto, a orillas del mar. Su cuerpo fue arrojado a las olas sin que nadie lo enterrara (2:30s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n descrita aqu\u00ed corresponde a la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del a\u00f1o 63 a.C., cuando el general romano Pompeyo lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Arist\u00f3bulo II e Hircano II se disputaban el liderazgo de los jud\u00edos. Cuando Pompeyo lleg\u00f3, le enviaron embajadores con regalos. Hircano abri\u00f3 la ciudad a Pompeyo, pero Arist\u00f3bulo se fortific\u00f3 en el monte Si\u00f3n; y Pompeyo tuvo que asediar y derribar con arietes los muros que proteg\u00edan la zona del templo. Entr\u00f3 en el lugar sant\u00edsimo para ver lo que hab\u00eda all\u00ed, profan\u00e1ndolo. Llev\u00f3 cautivos a Roma a Arist\u00f3bulo y a sus hijos. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde (48 a.C.) Pompeyo se enzarz\u00f3 en una guerra civil con C\u00e9sar. Derrotado en Farsalia, huy\u00f3 a Egipto, donde fue asesinado y decapitado. Su cuerpo permaneci\u00f3 insepulto durante alg\u00fan tiempo y finalmente fue quemado sobre una pila de palos. Las alusiones a estos hechos indican que el libro fue escrito poco despu\u00e9s del 48 a.C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tono de los Salmos es claramente farisaico. Israel se divide en los justos pobres que temen al Se\u00f1or, y los pecadores o transgresores que son la aristocracia sacerdotal o saducea. Los piadosos, o jasidim, son humildes y pobres (16:12-15), almas tranquilas que buscan la paz (12:6), soportando pacientemente el castigo de la angustia presente (14:1; 16:11). Esperan la recompensa despu\u00e9s de la muerte (13,9-11; 14,3; 15,13; 16,1-3) y la llegada del reino mesi\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor reza por la venida del rey, el Hijo de David, llamado \u00abel ungido del Se\u00f1or\u00bb (17:36; 18:8), es decir, \u00abel Cristo del Se\u00f1or\u00bb. \u00c9l destruir\u00e1 a sus enemigos con la palabra de su boca (17:37s), purificar\u00e1 Jerusal\u00e9n, reunir\u00e1 a los justos de Israel bajo su gobierno. As\u00ed, \u00abel Se\u00f1or mismo es nuestro Rey por los siglos de los siglos\u00bb (17:46, APOT).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed un concepto mesi\u00e1nico muy diferente del que se encuentra en las Similitudes de Enoch. Estas \u00faltimas, siguiendo a Dnl. 7, espera la venida de una figura preexistente, supramundana y celestial, a cuya llegada se transformar\u00e1 la tierra misma. Los Salmos esperan la venida de un mes\u00edas real dav\u00eddico, surgido de entre los hombres, humano pero con poder divino para destruir a los enemigos de Israel, purificar Jerusal\u00e9n y reunir al pueblo de Dios en un reino terrenal. Estos dos conceptos deben mantenerse diferenciados en el estudio del NT.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro existe en un \u00fanico MS latino del siglo VI descubierto en 1861 en Mil\u00e1n. Es evidente que el lat\u00edn est\u00e1 traducido del griego, y el griego del hebreo o del arameo. Se trata de una profec\u00eda de Mois\u00e9s a Josu\u00e9 en el umbral de la entrada en la Tierra Prometida. Mois\u00e9s pronostica el futuro de Israel hasta la llegada del Reino. Se trata en gran medida de una profec\u00eda did\u00e1ctica y no utiliza el elaborado simbolismo animal de Daniel o las visiones on\u00edricas de Enoc. Se pueden identificar acontecimientos que pertenecen al periodo macabeo. El rey insolente (6:2) es probablemente Herodes el Grande, y el Rey de Occidente (6:8) Varo, gobernador de Siria, que sofoc\u00f3 una rebeli\u00f3n en el a\u00f1o 4 a.C. A esto le sigue un tiempo de problemas y luego llega el reino de Dios. Por tanto, es f\u00e1cil datar el libro; debi\u00f3 de escribirse poco despu\u00e9s de la muerte de Herodes el Grande, en el a\u00f1o 4 a.C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bastante seguro que el cap. 8 est\u00e1 fuera de lugar y pertenece entre los cap. 5 y 6. Algunos eruditos piensan que el cap. 9 tambi\u00e9n est\u00e1 fuera de lugar. Algunos eruditos piensan que el cap. 9 tambi\u00e9n est\u00e1 fuera de lugar. Contiene una referencia a un misterioso personaje, Taxo (9:1), que tuvo siete hijos. Algunos creen que se trata de una referencia al Eleazar de la \u00e9poca macabea (2 Mac 6:18-31); otros piensan que es un contempor\u00e1neo desconocido del autor. S. Mowinckel (El que viene [1956], p. 301) sugiere que la palabra \u00abTaxo\u00bb procede del GK. t\u00e1x\u014dn, \u00abel ordenador\u00bb, el que expone la ley y establece el orden correcto. Mowinckel piensa que Taxo es id\u00e9ntico al Maestro de Justicia de la comunidad de Qumr\u00e2n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los eruditos discrepan en cuanto a la naturaleza del Reino en el libro. Una cosa est\u00e1 clara: no hay ninguna figura mesi\u00e1nica para \u00abel Dios Alt\u00edsimo, el Dios Eterno y \u00danico se levantar\u00e1 y se manifestar\u00e1 para castigar a las naciones\u00bb (10:7). \u00abEntonces ser\u00e1s feliz, oh Israel, y montar\u00e1s sobre el cuello y las alas del \u00e1guila\u2026 Y Dios te exaltar\u00e1 y te llevar\u00e1 al cielo de las estrellas, lugar de su morada. Y mirar\u00e1s desde lo alto y ver\u00e1s a tus adversarios en la tierra, y los conocer\u00e1s y te alegrar\u00e1s, y dar\u00e1s gracias, y reconocer\u00e1s a tu Creador\u00bb (10:7-10s). Es posible que en lugar de \u00abtierra\u00bb (GK. g\u1e17) debamos leer \u00abGehenna\u00bb, pues g\u1e17 puede representar por s\u00ed solo al heb. g\u00ea-hinn\u014dm. Algunos estudiosos piensan que se trata de una escatolog\u00eda terrenal nacionalista, otros de una escatolog\u00eda totalmente supramundana.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Segundo (o eslavo) Enoc:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha conservado un segundo libro con el nombre de Enoc s\u00f3lo en versi\u00f3n eslava. No est\u00e1 nada claro que este libro pertenezca a la \u00e9poca del NT, pues algunos estudiosos han encontrado razones de peso para fecharlo mucho m\u00e1s tarde (v\u00e9ase K. Lake, HTR 16 [1923]). Rowley dice que \u00abes improbable que la fecha del siglo I se mantenga\u00bb (Relevance of Apocalyptic [1963], p. 110). El libro describe las cosas vistas en los siete cielos cuando Enoc ascendi\u00f3 de la tierra a la morada de Dios. En el primer cielo ve a los \u00e1ngeles que guardan el hielo, la nieve y el roc\u00edo; en el segundo ve a los \u00e1ngeles ca\u00eddos en tormento esperando su condena final. En el tercer cielo ve el para\u00edso de los justos y el lugar de tormento de los malvados. En el cuarto cielo est\u00e1n el sol, la luna, las estrellas y los \u00e1ngeles que los acompa\u00f1an. En el quinto ve a los vigilantes que se rebelaron contra Dios, y a su jefe, Satan\u00e1s. En el sexto ve a los \u00e1ngeles que supervisan las fuerzas de la naturaleza. En el s\u00e9ptimo cielo llega al trono de Dios mismo, con los arc\u00e1ngeles y la gloria celestial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro contiene varios puntos de inter\u00e9s. A Enoc se le habla de las almas que han sido creadas desde la eternidad (23:5). Se le habla del curso de la creaci\u00f3n, que durar\u00e1 siete mil a\u00f1os: mil a\u00f1os por cada d\u00eda (33:1s). El s\u00e9ptimo milenio ser\u00e1 un per\u00edodo de descanso, correspondiente al s\u00e1bado. Este es el \u00fanico lugar de la literatura jud\u00eda donde encontramos la idea de un milenio, un reino interino de mil a\u00f1os. Al final de los mil a\u00f1os el tiempo llegar\u00e1 a su fin. No habr\u00e1 \u00abc\u00f3mputo ni fin; ni meses, ni semanas, ni d\u00edas, ni horas\u00bb (32:2). Se trata de una idea muy poco jud\u00eda, ya que nuestra otra literatura considera que la \u00abeternidad\u00bb es el tiempo sin fin en la era venidera. No hay referencia a un mes\u00edas ni descripci\u00f3n de un reino mesi\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Cuarto Esdras:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro se escribi\u00f3 originalmente en hebreo o arameo, que a su vez se tradujo al griego. De \u00e9l han descendido versiones en lat\u00edn, sir\u00edaco, et\u00edope, \u00e1rabe, armenio y copto. De todas ellas, la latina es la mejor. La latina contiene cuatro cap\u00edtulos adicionales -dos al principio y dos al final- que obviamente no forman parte del Apocalipsis. La traducci\u00f3n del lat\u00edn, incluidos los cuatro cap\u00edtulos adicionales, se incluye en nuestras versiones inglesas de los ap\u00f3crifos como 2 Esdras. El apocalipsis por s\u00ed solo suele denominarse 4 Esdras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro contiene una serie de siete visiones supuestamente dadas a Esdras en Babilonia, pero claramente fue escrito poco despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C.. Es, con mucho, el apocalipsis m\u00e1s profundo y conmovedor que poseemos. \u00abEsdras\u00bb est\u00e1 profundamente consternado por el hecho de que un destino tan terrible haya podido caer sobre el pueblo de Dios, que ha recibido y guarda la Ley de Dios. Desciende a las profundidades del pesimismo y la desesperaci\u00f3n, clama a Dios por ayuda y ruega por un coraz\u00f3n nuevo (8:6, 31-33). Siente que habr\u00eda sido mejor que la raza humana no hubiera sido creada ni se le hubiera dado el poder de elegir (7:116). \u00abSer\u00eda mejor para nosotros no estar aqu\u00ed que venir aqu\u00ed y vivir en la impiedad, y sufrir y no entender por qu\u00e9\u00bb (4:12).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En respuesta a su desesperaci\u00f3n, Esdras dice que los caminos de Dios son inescrutables (4:7-11), que la inteligencia humana es finita y limitada (4:12-21), que la historia humana est\u00e1 predeterminada (4:33-43) y que Dios ama a Israel (5:31-40). La respuesta m\u00e1s fundamental es que los males de la era actual se corregir\u00e1n en la era futura (7:1-16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sufrimiento en esta era es el camino hacia la bendici\u00f3n futura. Aunque Dios ama a Israel, no ama a la masa de los pecadores (7:60s, 131). Dios es paciente con los hombres no porque los ame, sino porque los tiempos han sido ordenados (7:74).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escatolog\u00eda del libro destaca por su dualismo expl\u00edcito. \u00abEl Alt\u00edsimo no ha hecho un mundo, sino dos\u00bb (7:50; cf. 6:7; 7:113; 8:1, 4-6). \u00abEste siglo est\u00e1 lleno de tristezas y enfermedades\u00bb (4:27); el siglo actual se ha cansado y ha perdido la fuerza de la juventud (5:55); este siglo debe pasar para dar paso a un nuevo siglo (4:29).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera visi\u00f3n (3:1-5:19), se le dice a Esdras que el final de la era actual no est\u00e1 lejos (4:44-50). Los signos del fin ser\u00e1n desolaci\u00f3n generalizada, portentos en los cielos, nacimientos monstruosos y maldad universal (5:1-5). Tambi\u00e9n se le dice a Esdras que \u00abreinar\u00e1 uno que no esperan los que moran en la tierra\u00bb (5:6) -probablemente el anticristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tercera visi\u00f3n (6:35-9:25) se cuenta a Esdras c\u00f3mo aparecer\u00e1 la Nueva Jerusal\u00e9n (7:26) y se revelar\u00e1 el mes\u00edas junto con los que no han probado la muerte. Al mes\u00edas se le llama \u00abmi Hijo el Mes\u00edas\u00bb. El mes\u00edas permanecer\u00e1 cuatrocientos a\u00f1os \u00aby los que queden se alegrar\u00e1n\u00bb (7:28). Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como en 2 Enoc, est\u00e1 la idea de un reino terrenal temporal antes de la era venidera. Despu\u00e9s de este \u00abmilenio\u00bb el mes\u00edas muere, y todos los hombres mueren con \u00e9l. Este es el \u00fanico lugar de la literatura apocal\u00edptica donde encontramos la idea de un mes\u00edas moribundo. Sin embargo, no se atribuye ninguna raz\u00f3n o valor a su muerte. Siguen siete d\u00edas de silencio en la tierra, tras los cuales vendr\u00e1 la resurrecci\u00f3n de todos los hombres para el gran juicio (7:31-35). La Gehena y el Para\u00edso se enfrentar\u00e1n (7:36), y el per\u00edodo del juicio durar\u00e1 una semana de a\u00f1os (7:43).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed el mes\u00edas es mortal y no desempe\u00f1a un papel significativo en el Reino ni en el Juicio. La resurrecci\u00f3n es universal, y no existe un reino terrenal e nduring reino terrenal, sino un reino terrenal temporal seguido de la edad por venir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la cuarta visi\u00f3n (9:26-10:59) Esdras contempla a una mujer afligida, que representa a Jerusal\u00e9n en toda su miseria y desolaci\u00f3n. El santuario est\u00e1 asolado y el altar derribado (10:21); el culto y los cantos sagrados ya no existen, y el exilio, la esclavitud y la deshonra son la suerte del pueblo (10:22). Este pasaje, que representa la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, apunta a una fecha para el libro poco despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C. De repente, la mujer se transfigura, de modo que ya no es una mujer, sino la Nueva Jerusal\u00e9n, sobrecogedora en belleza. De este modo se asegura al vidente un futuro bendito para la Ciudad Santa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La quinta visi\u00f3n (11:1-12:51) es la visi\u00f3n del \u00c1guila. La visi\u00f3n es de un \u00e1guila de doce alas con tres cabezas, que se interpreta como el cuarto reino de Dnl. 7. El \u00e1guila representa, pues, a Roma, cuyos emperadores est\u00e1n indicados por las alas y las cabezas. Las tres cabezas representan probablemente a Vespasiano, Tito y Domiciano, que reinaron como emperadores en los a\u00f1os 70-96 d.C. Despu\u00e9s aparece un le\u00f3n que anuncia la destrucci\u00f3n del \u00e1guila. El \u00e1guila es destruida y quemada. Se declara que el le\u00f3n es el mes\u00edas, que ejecutar\u00e1 el juicio sobre los opresores, librar\u00e1 a los justos con misericordia y los alegrar\u00e1 hasta el d\u00eda del juicio. Poco se dice aqu\u00ed del reinado del mes\u00edas, y \u00e9ste s\u00f3lo desempe\u00f1a el papel de libertador. Se limita a traer la alegr\u00eda que durar\u00e1 hasta el momento no especificado del Juicio Final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sexta visi\u00f3n (cap. 13) es interesante por la aparici\u00f3n de la figura del Hijo del Hombre. Esdras contempla un mar agitado por la tempestad y emergiendo de \u00e9l aparece la figura de un hombre, que viene con las nubes del cielo. Una multitud de hombres se re\u00fane para combatirle. Se construye una monta\u00f1a, que m\u00e1s tarde se explicar\u00e1 como el monte Si\u00f3n, y vuela sobre ella. Consume a sus enemigos con el aliento de su boca, y luego convoca a una multitud pac\u00edfica. En la interpretaci\u00f3n, el libertador es llamado \u00abmi Hijo\u00bb (13:32). El hecho de que vuele con las nubes del cielo muestra que no es un mes\u00edas humano de la descendencia de David, sino la figura trascendental celestial de Dnl. 7. Sin embargo, su misi\u00f3n es destruir a sus enemigos y liberar a los santos. Poco se dice de las bendiciones que conceder\u00e1 a los justos en el Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La s\u00e9ptima visi\u00f3n (cap. 14) asegura a Esdras que ser\u00e1 trasladado fuera del mundo junto con \u00abmi Hijo\u00bb (14:9), y junto con los que son como \u00e9l hasta el tiempo del fin; y se le dice que nueve de las doce partes en que se divide la era ya han pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, Esdras experimenta una notable inspiraci\u00f3n. Lleva a cinco hombres al campo, y despu\u00e9s de beber de la copa de la inspiraci\u00f3n dicta a los cinco escribas durante cuarenta d\u00edas y noches sin parar. Durante estos cuarenta d\u00edas, se escriben noventa y cuatro libros: los veinticuatro del canon hebreo que deben leer todos los hombres, y setenta libros que deben darse \u00aba los sabios de tu pueblo\u00bb (14:46). Al parecer, se trataba de libros apocal\u00edpticos, y este incidente sugiere que los apocalipsis no eran muy le\u00eddos entre el pueblo en general, sino que eran posesi\u00f3n particular de peque\u00f1os grupos esot\u00e9ricos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas siete visiones contienen escatolog\u00edas e ideas mesi\u00e1nicas muy diversas, y han dado lugar a teor\u00edas sobre el origen del apocalipsis. Una cosa est\u00e1 clara: no hubo una escatolog\u00eda \u00abortodoxa\u00bb en el juda\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Apocalipsis de Baruc:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n data de finales del siglo I d.C. d.C., el Apocalipsis de Baruc es similar a 4 Esdras en su teolog\u00eda, pero mucho menos profundo y original. La mayor\u00eda de los eruditos piensan que fue escrito a imitaci\u00f3n de 4 Esdras. Se ha conservado en una \u00fanica versi\u00f3n sir\u00edaca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro comienza con Baruc, el escriba de Jerem\u00edas, en Jerusal\u00e9n. Dios le anuncia la destrucci\u00f3n de la Ciudad Santa. Al d\u00eda siguiente, los caldeos asedian la ciudad; pero antes de tomarla, es destruida por cuatro \u00e1ngeles, que entierran los vasos sagrados del templo. Los caldeos toman entonces posesi\u00f3n de la ciudad. Jerem\u00edas parte al exilio, pero Baruc permanece en Jerusal\u00e9n lamentando su destino. No entiende por qu\u00e9, si el mundo est\u00e1 hecho para el pueblo de Dios, le suceden males tan grandes. (Como en 4 Esdras, la situaci\u00f3n hist\u00f3rica real es la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C.). En respuesta, se le dice a Baruc que los hombres han pecado deliberadamente; por lo tanto, merecen sufrir (15:6). Un mundo futuro est\u00e1 destinado a los justos. Aqu\u00ed aparece de nuevo el dualismo escatol\u00f3gico de las dos edades (15:7; v\u00e9ase tambi\u00e9n 44:13-15; 51:3; 83:8). Si el hombre es prosperado al final, entonces todo est\u00e1 en orden (19:7); lo que hay que considerar es el final (19:5). Mientras tanto, el destino de Si\u00f3n acelerar\u00e1 la visita divina y la llegada del fin (20:1s). Sigue una serie de revelaciones sobre los ayes finales, el juicio, el mes\u00edas y el reino mesi\u00e1nico. Estos acontecimientos no se revelan por medio de visiones o sue\u00f1os, sino en forma de di\u00e1logo con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las revelaciones comienzan con un tiempo de tribulaci\u00f3n en el que los hombres abandonar\u00e1n la esperanza (25:4). La tribulaci\u00f3n se divide en doce cat\u00e1strofes que preceder\u00e1n a la era mesi\u00e1nica. Estos males afectar\u00e1n a toda la tierra (29:1), pero los que est\u00e9n en la tierra ser\u00e1n protegidos (29:2). \u00abEntonces comenzar\u00e1 a revelarse el Mes\u00edas\u00bb (29:4), y se establecer\u00e1 el Reino, representado en t\u00e9rminos crudamente materialistas. Dos grandes monstruos, Leviat\u00e1n y Behemot, que han permanecido en el mar desde el quinto d\u00eda de la creaci\u00f3n, saldr\u00e1n del mar para servir de alimento a los que entren en el Reino (29:4). \u00abTambi\u00e9n la tierra dar\u00e1 su fruto diez mil veces, y en una vid habr\u00e1 mil sarmientos, y cada sarmiento producir\u00e1 mil racimos, y cada racimo producir\u00e1 mil uvas, y cada uva producir\u00e1 un cor (120 gal) de vino\u00bb (29:5). El man\u00e1 volver\u00e1 a descender de lo alto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios puntos de este libro son de gran inter\u00e9s. En comparaci\u00f3n con 1 Enoc, hay poca angelolog\u00eda. Esto demuestra que una elaborada angelolog\u00eda y demonolog\u00eda no es esencial para una visi\u00f3n apocal\u00edptica de la historia. El pecado no se origin\u00f3 con los \u00e1ngeles ca\u00eddos como en Enoc, sino que brota de un coraz\u00f3n malvado (3:20, 22). En efecto, el pecado se atribuye a Ad\u00e1n, pero Ad\u00e1n pec\u00f3 porque ten\u00eda un coraz\u00f3n malvado (3:21). El libro tiene bastante que decir sobre la fe; pero la fe para Esdras no es el compromiso personal como en el NT, sino la fe en la ley (5:20). Los gentiles son condenados porque no han tenido fe en la ley (7:24). Por otra parte, Esdras habla con frecuencia de tesoros de obras depositados ante Dios (7:27; 8:33).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abY suceder\u00e1 despu\u00e9s de estas cosas, cuando se cumpla el tiempo del advenimiento del Mes\u00edas, que \u00c9l volver\u00e1 en gloria\u00bb (30:1, APOT). Se trata de un pasaje desconcertante, pues el mes\u00edas parece revelarse antes del comienzo del Reino. Muchos interpretan este pasaje como que el mes\u00edas volver\u00e1 al cielo despu\u00e9s de su reinado en el Reino. Sin embargo, es posible que se refiera a su venida a la tierra. \u00c9l s\u00f3lo comienza a revelarse antes del Reino; su advenimiento se produce despu\u00e9s del Reino. En cualquier caso, tenemos aqu\u00ed un Reino terrenal temporal, al que sigue la resurrecci\u00f3n de \u00abtodos los que durmieron en la esperanza de \u00c9l\u00bb (30,2). Las almas de los imp\u00edos, sin embargo, se consumir\u00e1n en el tormento (30:4s). A esto seguir\u00e1 la renovaci\u00f3n de la creaci\u00f3n (32:6). En este pasaje el mes\u00edas parece ser s\u00f3lo una figura convencional, sin ninguna funci\u00f3n significativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda secci\u00f3n (caps. 36-40), Baruc tiene una visi\u00f3n on\u00edrica de la llegada del Reino. En la visi\u00f3n, ve un bosque que representa los cuatro reinos de Dnl. 7. En el bosque hay un gran cedro. Luego ve una fuente pac\u00edfica que sumerge el bosque, desarraigando la mayor parte de los \u00e1rboles de modo que no queda ninguno excepto el gran cedro. Finalmente, la fuente destruye tambi\u00e9n el cedro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La interpretaci\u00f3n de Baruc de esta visi\u00f3n toma la fuente como \u00abel principado de Mi Mes\u00edas\u00bb (39:7). El alto cedro es \u00abel \u00faltimo caudillo de aquel tiempo\u00bb (40:1), posiblemente el anticristo. La victoria de la fuente sobre el cedro significa que \u00abMi Mes\u00edas le condenar\u00e1 por todas sus impiedades\u2026 y despu\u00e9s le dar\u00e1 muerte, y proteger\u00e1 al resto de Mi pueblo que se encuentre en el lugar que he elegido. Y su principado permanecer\u00e1 para siempre, hasta que el mundo de corrupci\u00f3n llegue a su fin, y hasta que se cumplan los tiempos antedichos\u00bb (40:2s). Aqu\u00ed el Reino es un reino terrenal eterno, y el mes\u00edas un libertador guerrero que no destruye con la palabra de su boca, sino con la espada en su mano. El anticristo es aparentemente una figura humana, el \u00faltimo soberano romano; y el Reino del Mes\u00edas dura para siempre. No se dice nada sobre la Era Venidera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tercera secci\u00f3n (caps. 49-52) es importante por su ense\u00f1anza sobre la resurrecci\u00f3n. Baruc pregunta de qu\u00e9 forma saldr\u00e1n los hombres en la resurrecci\u00f3n. Se le dice que primero volver\u00e1n a la vida en la misma forma en que murieron, para que puedan reconocerse unos a otros. Despu\u00e9s de este reconocimiento, ser\u00e1n transformados. \u00abLos que ahora han sido justificados por Mi ley\u00bb (51:3) ser\u00e1n \u00abconvertidos a la luz de su belleza\u00bb, para que puedan heredar el mundo que no muere. Se transformar\u00e1n en el esplendor de los \u00e1ngeles porque han sido \u00absalvados por sus obras\u00bb y la Ley ha sido para ellos una esperanza. Morar\u00e1n \u00aben las alturas de aquel mundo\u00bb y \u00abser\u00e1n hechos semejantes a los \u00e1ngeles, y ser\u00e1n hechos iguales a las estrellas, y se transformar\u00e1n en toda forma que quieran\u00bb (51:10, APOT) en el para\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los cap\u00edtulos 53-74 se encuentra un apocalipsis final. En \u00e9l, Baruc tiene otra visi\u00f3n on\u00edrica en la que todo el curso de la historia se le revela en forma de doce aguas blancas y negras que se vierten sobre la tierra desde una gran nube. Las aguas negras representan per\u00edodos malos de la historia de Israel, el \u00faltimo de los cuales es el per\u00edodo romano, y las aguas brillantes representan per\u00edodos buenos de la historia. Finalmente, ve un rel\u00e1mpago en la cima de la nube, que brilla tan intensamente que ilumina toda la tierra, y cura el lugar de las \u00faltimas aguas negras y tiene dominio sobre toda la tierra. El rel\u00e1mpago representa a \u00abMi Mes\u00edas\u00bb, que \u00abconvocar\u00e1 a todas las naciones, y a unas perdonar\u00e1 y a otras matar\u00e1\u2026 Toda naci\u00f3n que no conozca a Israel y que no haya pisoteado a la descendencia de Jacob ser\u00e1 ciertamente perdonada\u00bb (72:2, 4, APOT). Los que han gobernado sobre Israel ser\u00e1n entregados a la espada. Aqu\u00ed el mes\u00edas es un ser guerrero que mata con sus propias manos a los enemigos de Israel. As\u00ed se establece el Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 claro que el concepto de justicia de Baruc es legalista. Los justos pueden morir en paz porque \u00abtienen contigo un c\u00famulo de obras conservadas en tesoros\u00bb (14:12). El Para\u00edso se abrir\u00e1 a \u00ablos que se han salvado por sus obras\u00bb (51:7). Baruc, como 4 Esdras, no tiene doctrina sobre los \u00e1ngeles ca\u00eddos. Sin embargo, su teolog\u00eda del pecado es diferente. En 4 Esdras el pecado se debe a un coraz\u00f3n malvado; pero en Baruc todo hombre es libre. Ad\u00e1n fue ciertamente el primero en pecar; pero los sucesores de Ad\u00e1n son responsables de su propio pecado. El hombre puede elegir el tormento o las glorias venideras. \u00abAd\u00e1n no es, pues, la causa sino de su propia alma, pero cada uno de nosotros ha sido el Ad\u00e1n de su propia alma\u00bb (54:19, APOT).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-viajes-al-otro-mundo\">Los viajes al otro mundo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ascenso de los videntes al cielo y el descenso a los infiernos est\u00e1 atestiguado en muchas culturas y a menudo se asocia con el chamanismo (Culianu). Homero relata el descenso de Odiseo al Hades. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un relato asirio de un sue\u00f1o de un pr\u00edncipe llamado Kumarbi en el que desciende a los infiernos (Kvanvig). Existe un elaborado relato persa de un ascenso, el Libro de Arda Viraf, de la \u00e9poca altomedieval, pero la tradici\u00f3n puede ser antigua. Existen relatos persas m\u00e1s antiguos sobre el ascenso del alma tras la muerte. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura grecorromana, el Mito de Er de Plat\u00f3n, en el libro 10 de la Rep\u00fablica, describe la experiencia de un hombre que muri\u00f3 en el campo de batalla y revivi\u00f3 m\u00e1s tarde. Este relato tuvo una enorme influencia. Otros ejemplos notables de viajes a otros mundos son el descenso de Eneas a los infiernos en el libro 6 de la Eneida y el Sue\u00f1o de Escipi\u00f3n de Cicer\u00f3n. (Para un inventario de textos grecorromanos, v\u00e9ase Attridge).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Literatura jud\u00eda de ascensi\u00f3n:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el contexto jud\u00edo, la ascensi\u00f3n protot\u00edpica fue la de Enoc. Seg\u00fan la Biblia, Enoc camin\u00f3 con elohim (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ge5.22\">Gn 5:22<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Ge5.24\">24<\/a>), que puede significar \u00e1ngeles o Dios. En los apocalipsis, esto se interpret\u00f3 en el sentido de que fue devuelto a la Tierra para revelar lo que hab\u00eda visto antes de ser ascendido definitivamente. El Libro de los Vigilantes (1 Enoc 1-36) describe su ascenso al trono divino, seguido de un recorrido en el que se le muestra el jard\u00edn del Ed\u00e9n y las moradas de los muertos. Todos los libros de Enoc presuponen esta ascensi\u00f3n, incluidas las Similitudes de Enoc, muy deudoras del libro de Daniel por la imaginer\u00eda del Hijo del Hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos de ascensi\u00f3n m\u00e1s elaborados del juda\u00edsmo antiguo se encuentran en 2 Enoc y 3 Baruc. Es significativo que estos libros se atribuyan a la di\u00e1spora egipcia. La fecha de 2 Enoc es incierta; 3 Baruc es claramente una meditaci\u00f3n sobre la destrucci\u00f3n del templo. Ninguno de estos libros presta mucha atenci\u00f3n a la historia o al tipo de escatolog\u00eda p\u00fablica que se encuentra en los apocalipsis hist\u00f3ricos. En cambio, describen el ascenso del vidente a trav\u00e9s de una serie numerada de cielos, y 2 Enoc tiene siete cielos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ascenso de Baruc parece interrumpirse tras cinco cielos, y los estudiosos discuten si \u00e9sta era la forma original del texto. Este tipo de apocalipsis se desarrolla en el juda\u00edsmo posterior en forma de misticismo hekalot (Gruenwald). El hekal era el templo o palacio de Dios; el nombre implica que el m\u00edstico asciende a trav\u00e9s de varios templos celestiales. Los Cantos del Sacrificio Sab\u00e1tico (4Q400-407) de Qumr\u00e1n, que no describen un ascenso sino la liturgia celestial, pueden presuponer ya una forma de misticismo Hekalot. Uno de los ejemplos posteriores m\u00e1s importantes es Seper Hekalot, tambi\u00e9n conocido como 3 Enoch.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Literatura cristiana de ascensi\u00f3n:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ascensi\u00f3n del visionario se convirti\u00f3 en la forma m\u00e1s popular de apocalipsis en el cristianismo primitivo despu\u00e9s del siglo I (A. Y. Collins 1979). Entre los primeros apocalipsis m\u00e1s importantes de este tipo se encuentran el Apocalipsis de Pedro y el Apocalipsis de Pablo. Tambi\u00e9n hay algunos ejemplos del g\u00e9nero en la biblioteca gn\u00f3stica copta de Nag Hammadi (v\u00e9ase Gnosticismo). Quiz\u00e1 la mayor influencia literaria de este g\u00e9nero se alcanz\u00f3 en la Edad Media: El Infierno de Dante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"hipotesis-persa\">Hip\u00f3tesis persa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura persa ofrece paralelos asombrosos con los textos apocal\u00edpticos, y desde fines del siglo XIX se ha discutido sobre la literatura persa en conexi\u00f3n con la literatura apocal\u00edptica. En el 1895, Gunkel fue el primero que propuso la hip\u00f3tesis de que la literatura apocal\u00edptica podr\u00eda rastrearse hasta la literatura persa; reconoci\u00f3 aspectos comunes referente al uso de diferentes metales para representar los per\u00edodos hist\u00f3ricos encontrados en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da7\">Dan 7<\/a>. Estas conexiones llevaron a un movimiento que buscaba ver el origen de la literatura apocal\u00edptica en la religi\u00f3n persa, espec\u00edficamente en el zoroastrismo. Aunque Collins, Russell, y otros han explorado las conexiones con los libros de Enoc y con el material del Qumr\u00e1n, todav\u00eda no es clara la relaci\u00f3n de la teolog\u00eda persa con la literatura apocal\u00edptica en el Cercano Oriente antiguo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Textos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos persas clasificados como apocal\u00edpticos se encuentran principalmente en la literatura Pahlavi. La forma de estos textos refleja un punto de vista marginalizado que proviene de un tiempo posterior a la ca\u00edda del Imperio sasaniano en el 651 d.C. A\u00fan las copias m\u00e1s antiguas se pueden fechar en el siglo noveno d.C. Aunque alcanzaron su forma presente en el siglo s\u00e9ptimo, contienen material m\u00e1s antiguo; posiblemente incluso secciones de la Avesta que se cree que son del mismo Zoroastro (Collins, Apocalyptic Imagination, 29\u201330).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este material se utiliz\u00f3 en nuevos contextos, pero con edici\u00f3n m\u00ednima, lo que ofrece indicios de lo que ser\u00eda el contexto original de los textos (Hultg\u00e5rd, Persian Apocalypticism, 33). Estos nuevos contextos determinan la presentaci\u00f3n del material m\u00e1s antiguo en lugar de simplemente embellecerlos (Hultg\u00e5rd, Forms and Origins of Iranian Apocalypticism, 387\u201389). Por ejemplo las narrativas mismas son construcciones posteriores para la teolog\u00eda m\u00e1s antigua la cual originalmente estaba en un formato de preguntas y respuestas entre Zoroastro y Ahura Mazda (el dios elevado) (ver Collins, Persian Apocalypses y Hultg\u00e5rd, Forms and Origins of Iranian Apocalypticism).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e1s famoso de estos textos es el Zand Vohuman Yast (o Bahman Yast) el cual es una interpretaci\u00f3n del Vohuman Yast, que se piensa fue la fuente para muchas otras obras (ej., Oracle of Hystaspes). El texto describe a Zoroastro pidi\u00e9ndole a Ahura Mazda la inmortalidad; en lugar de lo que pide, recibe \u201cconocimiento pleno\u201d (III.6b-8). Registra la visi\u00f3n de un \u00e1rbol con cuatro ramas compuestas de un metal diferente (I.3\u20135). Ahura Mazda le explica que la visi\u00f3n representa diferentes reinos, y describe al enemigo final; que se cree que representa a los griegos. Esta visi\u00f3n posteriormente se amplia para que incluya un total de siete brazos, y Ahura Mazda describe un proceso de agitaci\u00f3n c\u00f3smica y pol\u00edtica antes de que la figura de un \u201csalvador\u201d final venga y destruya a los enemigos (III.14\u201323). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de este evento hay un per\u00edodo de paz, en el cual las personas dominan la medicina al punto de eliminar la muerte. Cuando termina ese per\u00edodo, ocurre una gran purificaci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de todas las criaturas mientras comienza la era final (III.58\u201363). Tambi\u00e9n se encuentra un dualismo fuerte a lo largo de todas las visiones. Un ejemplo singular se relaciona con un giro escatol\u00f3gico, \u201cYo [Zaratust] he visto una celebridad con muchas riquezas, cuya alma, infame en el cuerpo, estaba hambrienta y amargada y en el infierno, y que a m\u00ed no me parec\u00eda exaltado; y v\u00ed a un mendigo sin riquezas y sin esperanzas, y su alma estaba floreciente en el para\u00edso y me parec\u00eda exaltado\u201d (II.12; West, Pahlavi Texts, 197). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de Plutarco Sobre Isis y Osiris (cap\u00edtulo 46 y 47) es otra evidencia importante sobre la literatura apocal\u00edptica persa. La fecha de la obra se remite a fines del siglo primero d.C. y afirma contener teolog\u00eda persa en base a lo explicado por Teopompo en el siglo cuarto a.C. Por lo tanto este material ofrece la evidencia m\u00e1s antigua de la literatura apocal\u00edptica persa. Plutarco describe a dos dioses que luchan por el dominio sobre cada per\u00edodo de la historia. Finalmente, el reino de un dios ser\u00e1 destruido; por \u00faltimo, el Hades mismo ser\u00e1 destruido, y la tierra colapsar\u00e1. Al final, las personas vivir\u00e1n vidas felices: no morir\u00e1n, no necesitar\u00e1n comer, no se deprimir\u00e1n, y hablar\u00e1n una sola lengua. El relato de Plutarco\u2014especialmente sobre los per\u00edodos de lucha\u2014comparte elementos con otras obras que se encuentran en la literatura Pahlavi.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Argumentos a favor. <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres elementos del modelo apocal\u00edptico est\u00e1n presentes en la literatura persa, incluyendo el enfoque en la revelaci\u00f3n divina (espec\u00edficamente utilizando la sabidur\u00eda m\u00e1ntica), la divisi\u00f3n de la historia en per\u00edodos, y un fuerte sentido de determinismo (Olsson, Apocalyptic Activity, 26). El uso del dualismo para comprender la lucha c\u00f3smica entre el bien y el mal tambi\u00e9n est\u00e1 bien desarrollado. Se cree que la escatolog\u00eda es el material m\u00e1s antiguo preservado por los textos. El hecho de que se haya preservado en los textos posteriores una tradici\u00f3n teol\u00f3gica que enfatiza la escatolog\u00eda indica su importancia en la sociedad (Hultg\u00e5rd, Forms and Origins of Iranian Apocalypticism, 391). Esta escatolog\u00eda se remonta a por lo menos el siglo primero d.C. y retuvo su influencia hasta el siglo noveno d.C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura emplea recursos literarios apocal\u00edpticos tal como el discurso con seres sobrenaturales y un autor an\u00f3nimo que escribe en primera persona como una figura venerada del pasado. Tambi\u00e9n es evidente que la forma apocal\u00edptica refleja las realidades de una sociedad con problemas posterior al per\u00edodo sasaniano. El lenguaje simb\u00f3lico juega un papel central en la incorporaci\u00f3n de material escatol\u00f3gico m\u00e1s antiguo a una estructura posterior.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Argumentos en contra:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El punto m\u00e1s flojo de la hip\u00f3tesis persa radica en el fechado de la literatura y en la libertad con la cual los escribas utilizaron los materiales m\u00e1s antiguos. Por ejemplo, cuando la periodizaci\u00f3n de la historia en el Zand Vohuman Yast se extiende de cuatro ramas a siete, las adiciones se enfocan principalmente en el per\u00edodo sasaniano. Aunque la reinterpretaci\u00f3n de los materiales y de la teolog\u00eda apocal\u00edptica m\u00e1s antigua y es una pr\u00e1ctica com\u00fan en muchas culturas, el problema de ponerle una fecha significa que no hay una manera de determinar si los textos persas son anteriores o contempor\u00e1neos con las obras helen\u00edsticas a las cuales se parecen. En este punto, no hay manera de determinar el nivel de desarrollo de la literatura apocal\u00edptica persa antes del siglo noveno d.C. (Collins, Persian Apocalypses, 207).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"hipotesis-acadia\">Hip\u00f3tesis acadia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La antig\u00fcedad de la literatura acadia ofrece uno de los ejemplos m\u00e1s antiguos de literatura del Cercano Oriente antiguo. La conexi\u00f3n de la literatura acadia con la literatura apocal\u00edptica es un desarrollo m\u00e1s reciente pero influyente. Los que argumentan a favor de la literatura apocal\u00edptica acadia lo hacen basados en una convergencia de rasgos en la literatura acadia y en su antig\u00fcedad establecida.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Textos:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan se debate la clasificaci\u00f3n del g\u00e9nero de los cinco textos acadios que se consideran aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Grayson y Lambert los catalogaron como profec\u00edas debido a que entienden que la predicci\u00f3n es la caracter\u00edstica central de la profec\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Hallo reclasific\u00f3 los textos como apocal\u00edpticos.<\/li>\n\n\n\n<li>Longman los catalog\u00f3 como \u201cautobiograf\u00eda acadia de ficci\u00f3n con un final prof\u00e9tico\u201d (Longman, Fictional Akkadian Autobiography, 166\u201367)<\/li>\n\n\n\n<li>Ellis los etiquet\u00f3 como \u201ctextos literarios predictivos\u201d (Ellis, Observations on Mesopotamian Oracles and Prophetic Texts: Literary and Historiographic Considerations, 127\u201386).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas clasificaciones reflejan los intentos de manejar el n\u00famero limitado de textos a medida que se los coloca junto con otras clases de literaturas acadias conocidas, tales como augurios astrol\u00f3gicos, textos religiosos, y juramentos. Aunque generalmente a estos cinco textos se los agrupa juntos, hay un peque\u00f1o acuerdo acerca de c\u00f3mo relacionarlos entre s\u00ed y con la literatura acadia como un todo. Abajo se los divide en dos grupos en base a la similitud de estructura (ver Longman, Fictional Akkadian Autobiography.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profec\u00eda de Shulgi (texto C) y la profec\u00eda de Marduk (texto D), parecen ser secciones de una misma obra. Como resultado, comparten muchos de los mismos elementos literarios apocal\u00edpticos, que incluyen:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>profec\u00eda Ex eventu.<\/li>\n\n\n\n<li>Adoctrinamiento.<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00faplicas al reino sobrenatural por revelaciones<\/li>\n\n\n\n<li>Lenguaje simb\u00f3lico que ten\u00eda el prop\u00f3sito de ser interpretado por una audiencia familiarizada con las referencias del autor.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambos textos siguen una estructura similar, presentando una introducci\u00f3n en primera persona con una revelaci\u00f3n divina o sue\u00f1o, luego una narrativa de la historia y finalmente una profec\u00eda. En la profec\u00eda de Marduk, se describe al dios Marduk como rey (I.7) junto con un rey salvador humano que ordenar\u00e1 la sociedad (III.7\u20138; IV.4), renovar\u00e1 el culto (I.1), y establecer\u00e1 la exenci\u00f3n de impuestos para los babilonios (I.19). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la profec\u00eda de Shulgi, un rey humano habla como un ser divino (6\u201d) y predice el levantamiento de un rey salvador humano quien restaurar\u00e1 el orden en el caos de la sociedad a medida que repara los santuarios antiguos y construye nuevos (V. 16\u201332).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres textos restantes\u2014el texto A, la profec\u00eda de Uruk, y la profec\u00eda din\u00e1stica\u2014se estructuran alrededor de un quiebre de la historia que se basa en la duraci\u00f3n del reinado de cada rey sucesivo y en la bondad o maldad de ese rey (Text A: I.9, 14; II.2, 9, 14b, 19, 20; Uruk: Obverse 9; Reverse 3, 7b, 9, 11, 16; Dynastic Prophecy: II.4\u201310, 11\u201316, 17\u201324). Aunque esto permite que cada per\u00edodo de tiempo sea clasificado como bueno o malo, estas categor\u00edas no est\u00e1n conectadas con una lucha c\u00f3smica. Esencialmente, la clasificaci\u00f3n de cada rey se basa en el que haya concedido o negado la justicia, mantenido o descuidado las obligaciones religiosas, y en su cr\u00f3nica de batallas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, la profec\u00eda din\u00e1stica manifiesta que (Grayson, Babylonian Historical-Literary Texts, 35):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15 \u201cEnlil, Shamash, y [Marduk]<br>16 ir\u00e1n al lado de su ej\u00e9rcito [y]<br>17 la derrota del ej\u00e9rcito de los hanaeanos el [ocasionar\u00e1]<br>18 llevar\u00e1 su bot\u00edn de guerra masivo y<br>19[traer\u00e1 (lo)] a su palacio.<br>20El pueblo que hab\u00eda [experimentado] desgracia<br>21[disfrutar\u00e1] bienestar<br>22 El humor de la tierra [ser\u00e1 uno de felicidad].<br>23 La exenci\u00f3n de impuestos [\u2026]\u201d <\/p>\n<cite>III.15\u201323<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profec\u00eda din\u00e1stica describe a un rey, posiblemente Dar\u00edo III, que derrota a los \u201chanaeanos\u201d, probablemente Alejandro el Grande (Longman, Fictional Akkadian Autobiography, 151). Este no fue el caso desde el punto de vista hist\u00f3rico; sin embargo, esta falta de exactitud no se puede explicar por el uso de la profec\u00eda ex eventu que lleva a una predicci\u00f3n falsa acerca de un evento inminente, debido a que la profec\u00eda din\u00e1stica contin\u00faa con la condena a los Imperios griego y sel\u00e9ucida (III.15\u201322). Parece que la teolog\u00eda del autor era lo suficientemente fuerte como para reescribir su historia. Se describe la victoria imaginaria como suficiente para asegurar la exenci\u00f3n de impuestos para el pueblo (III.23).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Argumentos a favor:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos acadios demuestran colectivamente seudonimia, lenguaje esot\u00e9rico, profec\u00eda ex eventu, una comprensi\u00f3n determinista de la historia, dualismo \u00e9tico, y un contexto de agitaci\u00f3n social y anuncio de restauraci\u00f3n. Estos textos est\u00e1n fechados desde fines del segundo milenio a.C. (profec\u00eda de Marduk) hasta el siglo segundo a.C. (profec\u00eda din\u00e1stica), y demuestran un papel distintivo en la sociedad acadia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Argumentos en contra. La literatura apocal\u00edptica acadia recibe cr\u00edtica principalmente debido a la \u201cescatolog\u00eda estrecha\u201d que comparten todos los textos. En cada texto, el futuro es simplemente una versi\u00f3n mejorada del presente (Walton, Ancient Near Eastern Thought and the Old Testament, 313). A este futuro en general lo ocasiona una figura humana. El texto tambi\u00e9n carece de revelaci\u00f3n o mediaci\u00f3n divina; los \u00fanicos ejemplos concebibles de mediaci\u00f3n o revelaci\u00f3n son la profec\u00eda de Marduk y la profec\u00eda de Shulgi. El principio de ambos textos se refiere a la sabidur\u00eda m\u00e1ntica y al origen divino de la informaci\u00f3n, pero no proveen contexto para su transmisi\u00f3n. En lugar de eso, la visi\u00f3n simplemente se expone sin interpretaci\u00f3n. A las visiones\/profec\u00edas casi siempre les falta completamente el simbolismo intensificado que es com\u00fan en las otras formas de literatura apocal\u00edptica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debido a la ausencia de escatolog\u00eda y a la falta de lenguaje simb\u00f3lico que exprese revelaci\u00f3n divina, Ellis y Nissinen han cuestionado la idea de una literatura apocal\u00edptica acadia desarrollada. Walton sostiene que por el contrario, una cosmovisi\u00f3n m\u00edtica com\u00fan al Cercano Oriente antiguo se combin\u00f3 con la cultura helen\u00edstica, abriendo de esta manera la posibilidad de que los textos sean obras de ficci\u00f3n literaria dise\u00f1ados como elementos de adoctrinamiento (Walton, Ancient Near Eastern Though and the Old Testament, 79\u201380).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Conclusiones:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la dificultad para fechar la escatolog\u00eda de la literatura persa, la hip\u00f3tesis de una literatura apocal\u00edptica persa desarrollada es v\u00e1lida. El uso de la escatolog\u00eda\u2014especialmente para entender una nueva crisis\u2014revela lo crucial que fue esta teolog\u00eda para la cosmovisi\u00f3n del autor. La adaptaci\u00f3n de la literatura apocal\u00edptica a una estructura apocal\u00edptica posterior no disminuye el papel que la literatura apocal\u00edptica tuvo en la religi\u00f3n persa m\u00e1s antigua ni su importancia en moldear a la sociedad persa. El hecho de que haya una evidencia tan temprana de la literatura apocal\u00edptica significa que no fue un desarrollo posterior de religiones fracasadas, sino que tiene una larga historia de luchas con un mundo deteriorado. El poder de la escatolog\u00eda apocal\u00edptica fue lo suficientemente grande como para sostener a la religi\u00f3n persa a lo largo de los siglos de un poder que crec\u00eda y decrec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la inversa, la hip\u00f3tesis de una literatura apocal\u00edptica acadia desarrollada no se sostiene mayormente debido a la falta de una escatolog\u00eda apocal\u00edptica. Incluso Longman, que apoya la literatura apocal\u00edptica acadia, lo hace debido a que los textos no se ajustan a otras formas literarias de los acadios (Longman, Fictional Akkadian Autobiography, 166).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comprender el desarrollo de la literatura apocal\u00edptica es crucial para leer y aplicar las Escrituras hebreas y el Nuevo Testamento. Por ejemplo, la comprensi\u00f3n del uso que la literatura acadia hace de la profec\u00eda ex eventu le permite al lector proporcionar las fechas aproximadas para el libro de Daniel, lo cual a su vez permite establecer el contexto hist\u00f3rico. Este contexto provee el fundamento necesario para percibir las creencias singulares de Daniel acerca de lo que Dios estaba haciendo en el mundo y acerca de c\u00f3mo eso se relacionaba con sus promesas del pacto en medio del caos social y religioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal advertencia es contra el intento de dar explicaciones definitivas acerca de la literatura apocal\u00edptica de otros lugares del Cercano Oriente antiguo. La literatura apocal\u00edptica persa se fundamentaba en una cosmovisi\u00f3n m\u00edtica que era com\u00fan en muchas sociedades de esa \u00e9poca. Tratar de explicar el desarrollo de la literatura apocal\u00edptica en otras religiones simplemente como un derivado posterior de la religi\u00f3n persa antigua ser\u00eda inapropiado. Por otra parte, la literatura acadia a\u00fan tiene un beneficio enorme al ayudar a comprender las im\u00e1genes y la estructura de revelaci\u00f3n que posteriormente se desarrollaron en el apocalipsis hist\u00f3rico del juda\u00edsmo del per\u00edodo del segundo templo y en el libro de Apocalipsis.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"mitos\">Mitos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia de Schwartz al \u00abmito apocal\u00edptico\u00bb llama la atenci\u00f3n sobre otro aspecto del apocalipticismo antiguo que guarda relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero, aunque no figure en el an\u00e1lisis estructural o morfol\u00f3gico presentado en Semeia 14. Se trata del uso de paradigmas m\u00edticos y, m\u00e1s en general, del uso de s\u00edmbolos extra\u00eddos de los mitos antiguos. Se trata del uso de paradigmas m\u00edticos y, m\u00e1s en general, del uso de s\u00edmbolos extra\u00eddos de mitos antiguos. Este aspecto del apocalipticismo ya fue se\u00f1alado por Hermann Gunkel a finales del siglo XIX (Gunkel 2006). La recuperaci\u00f3n de antiguos mitos de Babilonia y Ugarit ha arrojado mucha luz sobre los libros de Daniel y el Apocalipsis, en los que se describe un gran conflicto que se resuelve con la victoria de un dios concreto (Marduk en los textos babil\u00f3nicos, Baal en los ugar\u00edticos. Sobre el trasfondo m\u00edtico del Apocalipsis, v\u00e9ase Yarbro Collins 1976). Estos patrones m\u00edticos son m\u00e1s evidentes en el tipo \u00abhist\u00f3rico\u00bb de apocalipsis, y no son una caracter\u00edstica invariable del g\u00e9nero. (V\u00e9ase Reynolds 2011: 378-79 para una lista de \u00abapocalipsis no simb\u00f3licos\u00bb.) No obstante, debido a su prominencia en los apocalipsis can\u00f3nicos de Daniel y Apocalipsis, han tenido una influencia de gran alcance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todos los apocalipsis extraen sus mitos de una misma tradici\u00f3n cultural. Los mitos de combate del Pr\u00f3ximo Oriente de Ugarit y Babilonia son una fuente importante de im\u00e1genes apocal\u00edpticas, aunque difieren en los detalles. El dualismo de los dos esp\u00edritus que se encuentra en los Rollos del Mar Muerto es un mito claramente diferente, derivado del zoroastrismo. M\u00e1s importante que la tradici\u00f3n cultural espec\u00edfica es el patr\u00f3n de los mitos, que sugiere que el mundo se ajusta a una metanarrativa, en la que las fuerzas de la luz y la bondad acaban triunfando sobre el mal y la oscuridad. Gran parte de la fuerza emocional de los apocalipsis hist\u00f3ricos proviene de la evocaci\u00f3n de estos mitos, que sugieren que las pruebas del d\u00eda no son s\u00f3lo acontecimientos mundanos, sino representaciones de un patr\u00f3n c\u00f3smico, cuyo resultado es inevitable. El lenguaje m\u00edtico sirve para magnificar la importancia de los acontecimientos hist\u00f3ricos y ofrecer una perspectiva que trasciende las limitaciones de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso de modelos m\u00edticos conlleva la sensaci\u00f3n de que el curso de la historia no est\u00e1 controlado por las acciones humanas, sino por fuerzas superiores, sobrenaturales. Esto puede aumentar el terror de la historia, pero lo hace con un efecto cat\u00e1rtico, ya que tambi\u00e9n asegura al lector que el desenlace est\u00e1 asegurado. Al final, la liberaci\u00f3n y la reivindicaci\u00f3n est\u00e1n garantizadas. Al menos algunos de los mitos antiguos hablaban ya de triunfo sobre la muerte y de alguna forma de resurrecci\u00f3n, aunque s\u00f3lo fuera por parte de un dios (Baal, en los textos ugar\u00edticos, que triunfa sobre Mot, la Muerte). Lo m\u00e1s importante es el car\u00e1cter definitivo del triunfo, que una vez m\u00e1s trasciende las limitaciones de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, cabe se\u00f1alar que los modelos m\u00edticos preservan un sentido de misterio en la historia. Los mitos son multivalentes por naturaleza. Admiten m\u00faltiples realizaciones, y cualquier decodificaci\u00f3n literal de los mismos es necesariamente provisional. En consecuencia, los apocalipsis antiguos como Daniel y el Apocalipsis conservan una cualidad literaria que atrae la imaginaci\u00f3n mucho despu\u00e9s de que los acontecimientos a los que se refer\u00edan originalmente hayan desaparecido de la historia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-apocalipsis-moderno\">El Apocalipsis moderno<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El g\u00e9nero apocal\u00edptico en su forma cl\u00e1sica presupon\u00eda alguna forma de cosmolog\u00eda antigua, con varias capas de cielos y moradas de otro mundo para los bienaventurados y los condenados (Wright 2000; Yarbro Collins 1997). El auge de la ciencia moderna socav\u00f3 esta visi\u00f3n del cosmos. Sin embargo, la herencia apocal\u00edptica sigue viva, aunque las analog\u00edas con los apocalipsis antiguos suelen estar atenuadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 la forma m\u00e1s obvia en que el apocalipsis persiste en el mundo moderno sea la expectativa recurrente de un fin inminente de la historia o del propio mundo. El c\u00e1lculo del final, ya sea de una crisis inmediata o de la historia en su conjunto, es a lo sumo un motivo menor en los apocalipsis antiguos, pero hay un precedente fat\u00eddico en el Libro de Daniel, que calcula el tiempo restante como un n\u00famero espec\u00edfico de d\u00edas. En el contexto de Daniel, el \u00abfin\u00bb en cuesti\u00f3n es el fin de la profanaci\u00f3n del templo y la persecuci\u00f3n de los jud\u00edos por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, Daniel ofrece no uno sino varios c\u00e1lculos del tiempo restante, incluso yuxtaponiendo cifras contradictorias: \u00abDesde el momento en que el holocausto regular sea quitado y la abominaci\u00f3n desoladora sea erigida, habr\u00e1 mil doscientos noventa d\u00edas. Dichosos los que perseveren y alcancen los mil trescientos treinta y cinco d\u00edas\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nvi\/Da12.11-12\">Dan 12:11-12<\/a>). La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla de los dos n\u00fameros es que el primero pas\u00f3 y el autor volvi\u00f3 a calcularlo, un fen\u00f3meno bien conocido en el caso de las predicciones modernas (Collins 1993: 401). Daniel tambi\u00e9n ofreci\u00f3 un esquema m\u00e1s amplio para calcular la duraci\u00f3n de la historia, en forma de predicci\u00f3n de que el tiempo transcurrido desde la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los babilonios hasta el \u00abfin\u00bb ser\u00eda de setenta semanas de a\u00f1os, o 490 a\u00f1os. Evidentemente, el autor cre\u00eda que este tiempo se cumplir\u00eda en la era macabea, alrededor del a\u00f1o 164 a.C.. Su c\u00e1lculo se equivoc\u00f3 en casi setenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El c\u00e1lculo de Daniel era ya una reinterpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de la profec\u00eda de Jerem\u00edas de que Jerusal\u00e9n estar\u00eda desolada durante setenta a\u00f1os. Los int\u00e9rpretes posteriores aplicaron un m\u00e9todo similar a las predicciones de Daniel, a menudo reinterpretando los d\u00edas como a\u00f1os. Por ejemplo, el granjero William Miller, del norte del estado de Nueva York, calcul\u00f3 que el mundo se acabar\u00eda hacia el a\u00f1o 1843. (Interpret\u00f3 Dan 8:14, \u00abdos mil trescientas tardes y ma\u00f1anas\u00bb, como 2.300 a\u00f1os y, de forma un tanto arbitraria, tom\u00f3 como punto de partida el a\u00f1o 458 a.C., la misi\u00f3n de Esdras).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando 1843 lleg\u00f3 y pas\u00f3, algunos de sus seguidores se establecieron en una nueva fecha, m\u00e1s espec\u00edfica, el 22 de octubre de 1844. El fracaso de esta predicci\u00f3n se conoci\u00f3 como \u00abLa Gran Decepci\u00f3n\u00bb. Sus seguidores acabaron dando origen al movimiento Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Paul Boyer ha argumentado que el c\u00e1lculo de Miller fue un arca\u00edsmo en su \u00e9poca, y que se convirti\u00f3 en un ejemplo de los peligros de la fijaci\u00f3n de fechas (Boyer 1992: 82). No obstante, ha habido varios c\u00e1lculos de gran repercusi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, en particular la predicci\u00f3n de Harold Camping de que el mundo se acabar\u00eda el 21 de mayo de 2011 (Camping 2005) y el muy publicitado fin del calendario maya el 21 de diciembre de 2012.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal tradici\u00f3n \u00abapocal\u00edptica\u00bb en la Am\u00e9rica moderna es el dispensacionalismo premilenial, que se basa en un sistema formulado por John Nelson Darby, fundador de los Plymouth Brethern. No se basa tanto en los textos apocal\u00edpticos cl\u00e1sicos como en toda la Escritura interpretada como profec\u00eda sobre el fin de los tiempos, y en el continuo intento de identificar y descifrar los textos de prueba b\u00edblicos. El libro m\u00e1s vendido de Hal Lindsey, El Gran Planeta Tierra Tard\u00edo (1970), es una formulaci\u00f3n cl\u00e1sica, que ha sido revisada a trav\u00e9s de m\u00faltiples ediciones sin p\u00e9rdida aparente de credibilidad entre sus lectores. La mentalidad se populariz\u00f3 en la serie de novelas Left Behind. Los principales principios del dispensacionalismo son caracterizados de la siguiente manera por Paul Boyer:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan este esquema, a medida que la historia se acerca a su cl\u00edmax, probablemente muy pronto, una serie de \u00abse\u00f1ales\u00bb alertar\u00e1n a los fieles de que el fin est\u00e1 cerca. Aumentar\u00e1n la maldad y los desastres naturales. La fundaci\u00f3n del Estado de Israel en 1948 y la reconquista por Israel de la Ciudad Vieja de Jerusal\u00e9n en 1967 se consideran signos prof\u00e9ticos de primera importancia. Estos signos culminar\u00e1n en el Rapto, doctrina extra\u00edda de 1 Tesalonicenses 4:16. En este acontecimiento de importancia c\u00f3smica, que tendr\u00e1 lugar en un momento futuro desconocido\u2026 todos los verdaderos creyentes se reunir\u00e1n con Cristo en el aire. <\/p>\n<cite>(1999: 151)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los ojos del mundo secular y de los cristianos y jud\u00edos liberales, y de hecho de cualquiera que acepte una visi\u00f3n cient\u00edfica moderna del mundo, el dispensacionalismo, que a menudo va acompa\u00f1ado de conservadurismo pol\u00edtico y social, aparece como una superstici\u00f3n irracional. Muchos tienden a equipararlo con el apocalipticismo en general. \u00bfEs justa esta equiparaci\u00f3n con los textos antiguos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00abcreencia prof\u00e9tica\u00bb dispensacional es, en algunos aspectos cruciales, una variante muy reductora del apocalipticismo. Aunque Hal Lindsey y la serie Left Behind (Dejados atr\u00e1s) esperan la vida en el cielo (\u00ab\u00bfcu\u00e1ntas veces\u00bb, se pregunta Hal Lindsey, \u00abnos hemos preguntado c\u00f3mo ser\u00e1 el cielo?\u00bb, 1970: 167) y, por tanto, puede decirse que afirman la esperanza apocal\u00edptica de la trascendencia de la muerte, se preocupan principalmente por los signos del fin. Sus escritos carecen de la profundidad alusiva del simbolismo m\u00edtico o del alcance imaginativo de los apocalipsis de ascensi\u00f3n. La descodificaci\u00f3n literalista de los pasajes b\u00edblicos parece simplista. Mientras que los apocalipsis antiguos sol\u00edan surgir de la crisis y la persecuci\u00f3n, sus equivalentes modernos suelen parecer una autocomplacencia de los presuntos elegidos. Carecen del sentido de anomia y angustia existencial que caracteriza a los textos apocal\u00edpticos cl\u00e1sicos (Wilder 1971: 440).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, tambi\u00e9n hay puntos de continuidad. Desde la perspectiva dispensacionalista, el mundo est\u00e1 en crisis, aunque esa perspectiva pueda parecer paranoica a los forasteros. La interpretaci\u00f3n descodificadora, que \u00abconsiste en presentar el significado del texto de otra forma menos alusiva, mostrando lo que el texto realmente quiere decir, con gran atenci\u00f3n a los detalles\u00bb (Kovacs y Rowland 2004: 8), tiene una larga historia, que se remonta a los pesharim de los Rollos del Mar Muerto e incluso al Libro de Daniel. A lo largo de los siglos ha demostrado ser inmune a la falsificaci\u00f3n. Los apocalipsis antiguos tambi\u00e9n son propensos al dualismo, a la divisi\u00f3n del mundo entre elegidos y condenados, y a menudo se regocijan en su anticipaci\u00f3n de la vindicaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Es innegable que tambi\u00e9n los escritores antiguos cifraron sus esperanzas en una intervenci\u00f3n divina que no se materializ\u00f3 cuando esperaban que lo hiciera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consecuencia, algunos comentaristas modernos ven el apocalipticismo como una tradici\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la redenci\u00f3n. Rechazando la afirmaci\u00f3n de Amos Wilder de \u00abla saludable funci\u00f3n de la genuina apocal\u00edptica trascendental\u00bb (1971: 440), Lorenzo DiTommaso escribe que \u00abel apocalipticismo es una cosmovisi\u00f3n malsana, particularmente en su forma b\u00edblica. Es hostil a una visi\u00f3n madura del destino humano o a cualquier orden social basado en ideales humanistas. Es hostil a la vida en la Tierra, especialmente a la luz de la naturaleza y las necesidades de la sociedad contempor\u00e1nea\u00bb (2011: 236).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los cr\u00edticos les preocupa especialmente la violencia de la ret\u00f3rica apocal\u00edptica, que no incita directamente a la acci\u00f3n violenta, pero que se percibe ampliamente como promotora de la polarizaci\u00f3n y la intolerancia. \u00abEl apocalipsis\u00bb, escribe Tina Pippin, a prop\u00f3sito de Marcos 13, \u00abha de producirse mediante el asesinato y la destrucci\u00f3n en masa; cueste lo que cueste\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 pens\u00e9 alguna vez que este apocalipsis era \u00e9ticamente aceptable?\u00bb. (1995: 166). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Frankfurter rechaza los argumentos seg\u00fan los cuales la violencia en el Apocalipsis estaba \u00abdirigida o bien a desencadenar una justicia revolucionaria para los subalternos o bien a arremeter contra un imperio romano tir\u00e1nico; leer el texto en cualquiera de los dos casos como una defensa de la justicia, la igualdad y la esperanza en lugar de la brutalidad, la misoginia y la venganza\u00bb es un intento de \u00abracionalizarlo\u00bb, y \u00abun alegato can\u00f3nico especial para un texto muy problem\u00e1tico\u00bb (2007: 121).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cr\u00edticos como Frankfurter y Pippin tienen raz\u00f3n al oponerse a la ex\u00e9gesis revisionista que intenta salvar el apocalipsis can\u00f3nico negando o minimizando su potencial de violencia. (Para un ejemplo reciente, v\u00e9ase Hays y Alkier 2012.) Se trata, en efecto, de literatura problem\u00e1tica. Pero tambi\u00e9n es reduccionista ver s\u00f3lo \u00abbrutalidad, misoginia y venganza\u00bb en la literatura apocal\u00edptica. Se trata de una tradici\u00f3n compleja que ha contribuido a la cultura occidental de m\u00faltiples maneras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El argumento de que textos como el Apocalipsis abogan por la justicia y la esperanza (\u00a1no siempre por la igualdad!) no carece de fundamento. Como ha argumentado Elisabeth Fiorenza, el autor del Apocalipsis estaba \u00abclaramente del lado de los pobres y los oprimidos\u00bb (1981: 173; cf. Fiorenza 1985). Ella acusa a quienes critican la violencia en el Apocalipsis de \u00abno sufrir una opresi\u00f3n insoportable y no estar movidos por la b\u00fasqueda de la justicia\u00bb (Fiorenza 1981: 84-85). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso un cr\u00edtico como Scott Appleby, que simpatiza mucho menos con el apocalipsis que Fiorenza, concede que \u00abel fervor apocal\u00edptico o milenarista adquiere un papel decididamente terap\u00e9utico en la vida y la imaginaci\u00f3n de los &#8216;modernos antimodernos&#8217;. La anticipada inversi\u00f3n de la &#8216;historia ordinaria&#8217; es una fuente de gran consuelo para millones de verdaderos creyentes que viven en condiciones de miseria, privaci\u00f3n relativa o decadencia moral. El sufrimiento actual de los fundamentalistas no es m\u00e1s que el preludio de una recompensa profundamente satisfactoria por su perseverancia, ya vivan en los p\u00fatridos campos de refugiados de Gaza o del sur del L\u00edbano, o en medio de la relativa opulencia de los espiritualmente est\u00e9riles suburbios de Dallas\u00bb (Appleby 2002: 75). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos casos, las visiones apocal\u00edpticas, que afirman una inversi\u00f3n radical del orden actual, dan esperanza a personas que de otro modo no la tendr\u00edan en absoluto. Si estas visiones son violentas, al menos son honestas al expresar sentimientos que son casi inevitables para las personas que han sufrido a manos de un poder conquistador. La ira y las fantas\u00edas de violencia pueden ser vivificantes para los impotentes. Esto no niega que tambi\u00e9n puedan ser brutalmente violentas. En el mundo posmoderno deber\u00edamos haber aprendido que las acciones humanas rara vez son totalmente puras, y que la justicia y la brutalidad con demasiada frecuencia van de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no todas las aplicaciones de las fantas\u00edas apocal\u00edpticas son violentas por naturaleza. Christopher Rowland escribe sobre otro tipo de \u00abcristianismo radical\u00bb que tambi\u00e9n tiene ra\u00edces apocal\u00edpticas: \u00abA lo largo de la historia cristiana -y especialmente en \u00e9pocas de crisis y agitaci\u00f3n social- han surgido escritos que, reflejando los valores del Reino, se han comprometido con cr\u00edticas inquisitivas del orden pol\u00edtico y han promovido el cambio en las relaciones sociales y econ\u00f3micas, normalmente defendiendo o promulgando la igualdad de riqueza, poder, g\u00e9nero o estatus\u00bb (Bradstock y Rowland 2002: xvi; comp\u00e1rese con Rowland 1988). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto tambi\u00e9n forma parte de la historia efectiva del apocalipsis b\u00edblico, como ejemplifican Gerrard Winstanley y los Diggers (Rowland 1988: 102-14). Es bastante f\u00e1cil ver por qu\u00e9 la expectativa de un fin inminente de este mundo deber\u00eda inspirar una visi\u00f3n de igualdad radical. Consideremos el llamado apocalipsis de Isa\u00edas, uno de los textos prof\u00e9ticos tard\u00edos que anticipa los temas de destrucci\u00f3n c\u00f3smica de los apocalipsis:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora el Se\u00f1or est\u00e1 a punto de asolar la tierra y dejarla desolada,<br>torcer\u00e1 su superficie y dispersar\u00e1 a sus habitantes.<br>Y ser\u00e1, como con el pueblo, as\u00ed con el sacerdote;<br>como con el esclavo, as\u00ed con su amo;<br>como con el comprador, as\u00ed con el vendedor;<br>&nbsp;como con el prestamista, as\u00ed con el prestatario;<br>como con el acreedor, as\u00ed con el deudor.<br>La tierra ser\u00e1 asolada y despojada por completo.<\/p>\n<cite>(Isa\u00edas 24:1-3)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O el consejo de Pablo a los corintios:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo se\u00f1alado se ha acortado; de ahora en adelante, que incluso los que tienen esposas sean como si no las tuvieran, y los que lloran como si no lloraran, y los que se alegran como si no se alegraran, y los que compran como si no tuvieran posesiones, y los que tratan con el mundo como si no tuvieran tratos con \u00e9l. Porque la forma actual de este mundo pasa.<\/p>\n<cite>(1 Cor 7:29-31)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el mundo, tal como lo conocemos, pasa, entonces las distinciones sociales del orden actual pierden su significado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es menos cierto que la creencia en un eschaton inminente no siempre ha llevado a la abolici\u00f3n de las distinciones terrenales. Incluso las comunidades que comparten posesiones son a menudo muy autoritarias y jer\u00e1rquicas, como puede verse ya en los Rollos del Mar Muerto. Pero tambi\u00e9n en este caso las tradiciones apocal\u00edpticas est\u00e1n abiertas a m\u00e1s de un tipo de interpretaci\u00f3n.<br>Sin embargo, quiz\u00e1 el legado de mayor alcance del apocalipsis sea el c\u00famulo de im\u00e1genes y motivos que lega a la imaginaci\u00f3n, tanto en el arte (por ejemplo, Seidel 1998; Mennekes 2007) como en la literatura. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las im\u00e1genes de bestias surgiendo del mar persisten desde los mitos antiguos hasta los tiempos modernos porque articulan la sensaci\u00f3n de un mundo que escapa al control humano. Las novelas \u00abapocal\u00edpticas\u00bb modernas, como La carretera, de Cormac McCarthy, suelen centrarse en la desolaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n. Existe una larga tradici\u00f3n, que se remonta al menos a Qoh\u00e9let, de escritores que intentan \u00abencoger\u00bb la escatolog\u00eda apocal\u00edptica para hacerla encajar en nuestra experiencia mundana. (V\u00e9ase Sherwood 2002.) <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero como se\u00f1al\u00f3 Amos Wilder (2007) hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, el escenario apocal\u00edptico completo deber\u00eda incluir tanto la salvaci\u00f3n como el juicio, la nueva era. Sin embargo, la persistencia de los temas apocal\u00edpticos, incluso en los escritos seculares, deber\u00eda prevenirnos contra cualquier rechazo de esta tradici\u00f3n como algo que la humanidad ha superado. El apocalipsis nace de miedos y esperanzas end\u00e9micos de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez sea lamentable que la literatura apocal\u00edptica se invista tan a menudo de autoridad teol\u00f3gica, con la mirada puesta en mensajes codificados e instrucciones, en lugar de leerse como un producto exuberante de la imaginaci\u00f3n humana. M\u00e1s desafortunada a\u00fan es la tendencia moderna a reducir lo simb\u00f3lico a verdades proposicionales. En manos de los literalistas, la literatura apocal\u00edptica distorsiona la experiencia humana y puede ser \u00e9ticamente peligrosa. Pero la tradici\u00f3n es demasiado rica y multiforme para dejarla en manos de los literalistas. Es una tradici\u00f3n resistente que sigue rondando nuestra imaginaci\u00f3n y sigue siendo un recurso indispensable para dar sentido a la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Bibliograf\u00eda principal:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">G. E. Ladd, \u00abApocalyptic Literature\u00bb, ed. Geoffrey W. Bromiley, The International Standard Bible Encyclopedia, Revised (Wm. B. Eerdmans, 1979\u20131988), 151.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Brian Robinson, \u00abLiteratura apocal\u00edptica, antiguo Medio Oriente, trasfondo\u00bb, ed. John D. Barry y Lazarus Wentz, Diccionario B\u00edblico Lexham (Bellingham, WA: Lexham Press, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">John J. Collins, \u00abWhat Is Apocalyptic Literature?\u00bb, en The Oxford Handbook of Apocalyptic Literature, ed. John J. Collins, Oxford Handbooks (New York; Oxford: Oxford University Press, 2014), 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">L. M. Guerra Su\u00e1rez, \u00abAPOCAL\u00cdPTICA, Literatura\u00bb, ed. Alfonso Ropero Berzosa, Gran Diccionario Enciclop\u00e9dico de la Biblia (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 2013), 168.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">John J. Collins, \u00abApocalyptic Literature\u00bb, Dictionary of New Testament background: a compendium of contemporary biblical scholarship (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2000), 44.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Bibliograf\u00eda secundaria:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">HJP, II\/3, \u00a7 32; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">G. H. Box, The Ezra-Apocalypse (1912); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">R. H. Charles, ed., APOT (Charles has also published commentaries on Jubilees, 1 Enoch, The Testaments of the Twelve Patriarchs, 2 Enoch, Apocalypse of Baruch; many of the texts have been printed in the series Translations of Early Documents), R. H. Charles, Critical History of the Doctrine of a Future Life in Israel, in Judaism, and in Christianity (1913); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">F. C. Burkitt, Jewish and Christian Apocalypses (1914); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">C. C. Torrey, Apocryphal Literature (1945); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">H. H. Rowley, Relevance of Apocalyptic (rev. ed. 1946)\u2014includes an extensive bibliography; HNTT; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">J. Klausner, The Messianic Idea in Israel (1955); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">D. S. Russell, Method and Message of Jewish Apocalyptic (OTL, 1964); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">J. M. Schmidt, Die j\u00fcdische Apokalyptik (1969); K. Koch, Rediscovery of Apocalyptic (1972); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">L. Morris, Apocalyptic (1972); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">W. Schmithals, Apocalyptic Movement (1972); <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">P. D. Hanson, Dawn of Apocalyptic (1975).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Collins, John J. Apocalyptic: The Morphology of a Genre. Semeia 14. Missoula: Scholars Press, 1979.<br>\u2014\u2014\u2014. The Apocalyptic Imagination: An Introduction to the Jewish Matrix of Christianity. New York: Crossroads, 1984.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">\u2014\u2014\u2014. \u201cApocalypse and Eschatology: Reflections on the Proposals of Lester Grabbe\u201d. Knowing the End from the Beginning: The Prophetic, the Apocalyptic and their Relationships. Editado por Lester L. Grabbe y Robert D. Haak. Journal of the Psuedapigrapha Supplement Series 46. New York: T&amp;T Clark International, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">\u2014\u2014\u2014. \u201cPersian Apocalypses\u201d. Semeia no. 14 (1 de Enero, 1979): 207\u201317. ATLA Religion Database with ATLASerials, EBSCO host.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Grabbe, Lester L. \u201cProphetic and Apocalyptic: Time for New Definitions\u201d. Knowing the End from the Beginnig: The Prophetic, the Apocalyptic and their Relationships. Editado por Lester L. Grabbe y Robert D. Haak. Journal of the Psuedapigrapha Supplement Series 46. New York: T&amp;T Clark International, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Grayson, A.K. Bablyonian Historical-Literary Texts. Toronto: University of Toronto Press, 1975.<br>Hartman, Lars. \u201cSurvey of the Problem of Apocalyptic Genre\u201d. En Apocalypticism in the Mediterranean World and the Near East. Editado por David Hellholm. Tubigen: Mohr, 1983.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Hultg\u00e5rd, Anders. \u201cForms and Origins of Iranian Apocalypticism\u201d. Apocalypticism in the Mediterranean World and the Near East. Editado por David Hellholm. Tubigen: Mohr, 1983.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">\u2014\u2014\u2014. \u201cPersian Apocalypticism\u201d. The Continuum History of Apocalypticism. Editado por Bernard J. McGinn, John J. Collins, Stephen J. Stein. New York: The Continuum International Publishing Group, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Koch, Klaus. The Rediscovery of Apocalyptic: A Polemical Work on the Neglected Area of Biblical Studies and its Damagin Effects on Theology and Philosophy. Traducido por Margaret Kohl. London: SCM Press Ltd., 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Longman, Tremper III. Fictional Akkadian Autobriography: A Generic and Comparitive Study. Winona Lake, Ind.: Eisenbrauns, 1991.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Nissinen, Martti. \u201cNeither Prophecies nor Apocalypses: The Akkadian Literary Predictive Texts\u201d. Knowing the End from the Beginning: The Prophetic, the Apocalyptic and their Relationships. Editado por Lester L. Grabbe y Robert D. Haak. Journal of the Psuedapigrapha Supplement Series 46. New York: T&amp;T Clark International, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Olsson, Tord. \u201cThe Apocalyptic Activity\u201d. Apocalypticism in the Mediterranean World and the Near East. Editado por David Hellholm. Tubigen: Mohr, 1983.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ringgren, Helmer. \u201cAkkadian Apocalypses\u201d. Apocalypticism in the Mediterranean World and the Near East. Editado por David Hellholm. Tubigen: Mohr, 1983.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Russell, D.S. The Method and Message of Jewish Apocalyptic: 200 BC\u2013AD 100. Philadelphia: Westminster Press, 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">VanderKam, James C. \u201cRecent Studies in \u2018Apocalyptic\u2019\u201d. Word &amp; World 4, no. 1 (1 de Diciembre, 1984): 70\u201377. ATLA Religion Database with ATLASerials, EBSCO host.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Walon, John H. Ancient Near Eastern Thought and the Old Testament. Grand Rapids: Baker Academic, 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">West, E.W., trad. \u201cPahlavi Texts: Part 1\u201d. The Sacred Books of the East 5. Editado por F. Max M\u00fcller. New York: T&amp;T Clark International, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Yamauchi, Edwin M. \u201cHermeneutical Issues in the Book of Daniel\u201d. Journal of the Evangelical Theological Society 23, no. 1 (1 de Marzo, 1980): 13\u201321. ATLA Religion Database with ATLASerials, EBSCO host.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura apocal\u00edptica es un g\u00e9nero antiguo cuyo nombre deriva del griego \u1f00\u03c0\u03bf\u03ba\u03ac\u03bb\u03c5\u03c8\u03b9\u03c2 (apokalypsis), o \u201crevelaci\u00f3n\u201d. 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