{"id":54361,"date":"2025-07-26T01:16:44","date_gmt":"2025-07-25T23:16:44","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=54361"},"modified":"2025-07-26T01:16:44","modified_gmt":"2025-07-25T23:16:44","slug":"expectativas-judias-sobre-el-mesias-y-el-fin-de-los-tiempos-en-diversas-tradiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2025\/07\/26\/expectativas-judias-sobre-el-mesias-y-el-fin-de-los-tiempos-en-diversas-tradiciones\/","title":{"rendered":"Expectativas jud\u00edas sobre el Mes\u00edas y el fin de los tiempos en diversas tradiciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los escritos jud\u00edos hablan con mucha frecuencia de los llamados \u00abdolores [del tiempo] del Mes\u00edas\u00bb (Chebhley shel Mashiach) (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Shabbat.118a?lang=bi\">Shabb. 118 a<\/a>).<sup data-fn=\"351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519\" class=\"fn\"><a href=\"#351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519\" id=\"351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519-link\">1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9stos eran en parte los del Mes\u00edas, y en parte \u2013quiz\u00e1 principalmente\u2013 los que acaecer\u00edan sobre Israel y el mundo previamente a la venida del Mes\u00edas y en relaci\u00f3n con ella. No tiene inter\u00e9s aqu\u00ed el describirlos en detalle, puesto que los detalles mencionados var\u00edan mucho y las descripciones son algo fant\u00e1sticas. Pero en general <strong>pueden caracterizarse como marcando un per\u00edodo de corrupci\u00f3n interna<\/strong> (fin del tratado m\u00edshnaico Sotah) <strong>y de aflicci\u00f3n externa, sobre todo de hambre y de guerra<\/strong>, la escena de los cuales hab\u00eda de ser Palestina y el pueblo de Israel el que m\u00e1s sufrir\u00eda (comp. <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sanhedrin.98a?lang=bi\">Sanh. 98 a<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sanhedrin.98b?lang=bi\">b<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como los datos rab\u00ednicos que poseemos son todos de despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, es por completo imposible hacer ninguna afirmaci\u00f3n absoluta sobre este punto; pero, de hecho, ninguno de ellos se refiere a la desolaci\u00f3n de la ciudad y el Templo como uno de los \u00absignos\u00bb o \u00abdolores\u00bb del Mes\u00edas (c.f. <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Mt24\">Mateo 24<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es verdad que algunas voces aisladas proclamaban este destino del Santuario, pero sin ninguna conexi\u00f3n con el triunfante Advenimiento del Mes\u00edas;<sup data-fn=\"f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce\" class=\"fn\"><a href=\"#f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce\" id=\"f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce-link\">2<\/a><\/sup> y si hemos de juzgar por las esperanzas que ten\u00edan los fan\u00e1ticos durante el \u00faltimo sitio de Jerusal\u00e9n, m\u00e1s bien esperaban una intervenci\u00f3n divina, no mesi\u00e1nica, para salvar la ciudad y el Templo, incluso hasta el \u00faltimo momento (comp. Jos. Guerr. ii.13.4; y espec. vi.5.2). Cuando Cristo, pues, proclam\u00f3 la desolaci\u00f3n de \u00abla casa\u00bb, e incluso la coloc\u00f3 en una conexi\u00f3n indirecta con su Advenimiento, \u00c9l ense\u00f1aba tanto lo que deb\u00eda haber sido nuevo como lo inesperado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto puede ser el lugar apropiado para explicar la expectativa judaica con relaci\u00f3n al Advenimiento del Mes\u00edas. Aqu\u00ed tenemos primero que poner a un lado, como perteneciente a un per\u00edodo ulterior, la ficci\u00f3n rab\u00ednica de los dos Mes\u00edas: <\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Uno, el primario y reinante, el Hijo de David.<\/li>\n\n\n\n<li>Otro, el secundario y guerrero, el Hijo de Efra\u00edn o de Manas\u00e9s. <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia talm\u00fadica m\u00e1s primitiva a este segundo Mes\u00edas (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sukkah.52a.1?lang=bi\">Sukk. 52 a <\/a>y<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sukkah.52a.1?lang=bi\"> <\/a><a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sukkah.52b?lang=bi\">b<\/a><a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sukkah.52a.1?lang=bi\">)<\/a> data del siglo III de nuestra era, y contiene noticias extra\u00f1as y casi blasfemas de que la profec\u00eda de Zacar\u00edas (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Zec12.12\">12:12<\/a>) con referencia al duelo por aqu\u00e9l que hab\u00edan traspasado se refer\u00eda al Mes\u00edas, el Hijo de Jos\u00e9, el cual ser\u00eda muerto en la guerra de Gog y Magog; y que cuando el Mes\u00edas el Hijo de David lo vio, \u00abpidi\u00f3 vida\u00bb de Dios, el cual se la dio a \u00c9l, tal como est\u00e1 escrito en el <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Ps2\">Salmo 2<\/a>: \u00abP\u00eddeme, y te dar\u00e9\u00bb (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Ps2.8\">v. 8<\/a>), por lo que Dios inform\u00f3 al Mes\u00edas que su padre David ya se lo hab\u00eda pedido y obtenido para \u00c9l, seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Ps21.4\">Salmo 21:4<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En general, el Mes\u00edas, el Hijo de Jos\u00e9, est\u00e1 relacionado con la reuni\u00f3n y restauraci\u00f3n de las diez tribus. Los escritos rab\u00ednicos posteriores relacionan todos los sufrimientos del Mes\u00edas por el pecado con este Hijo de Jos\u00e9 (ver sobre todo Yalk. sobre Is. 60, vol. ii, par. 359). La guerra en la que sucumbi\u00f3 \u00abel Hijo de Jos\u00e9\u00bb finalmente traer\u00eda la terminaci\u00f3n victoriosa por el Hijo de David, cuando ser\u00eda restaurada la supremac\u00eda de Israel, y las naciones andar\u00edan en su luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tenemos por que sorprendernos de que las varias noticias sobre el Mes\u00edas, Hijo de Jos\u00e9, sean confusas y algunas veces incompatibles, considerando las circunstancias en las cuales se origin\u00f3 este dogma. La raz\u00f3n primaria era sin duda de car\u00e1cter controversial. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se ve\u00edan apurados por argumentos cristianos sobre las profec\u00edas del Antiguo Testamento acerca de los sufrimientos del Mes\u00edas, la ficci\u00f3n del Hijo de Jos\u00e9, a distinci\u00f3n del Hijo de David, ofrecer\u00eda una escapatoria \u00fatil.<sup data-fn=\"e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6\" class=\"fn\"><a href=\"#e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6\" id=\"e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6-link\">3<\/a><\/sup> Adem\u00e1s, cuando en la rebeli\u00f3n jud\u00eda (132\u2013135 d.C.) bajo el falso Mes\u00edas \u00abBar-Kokhba\u00bb (\u00abel Hijo de una estrella\u00bb) (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Nu24.17\">Nm. 24:17<\/a>) este \u00faltimo sucumbi\u00f3 ante los romanos que le dieron muerte, la Sinagoga crey\u00f3 necesario reanimar la esperanza de Israel que hab\u00eda sido aplastada en sangre, con el cuadro de los dos Mes\u00edas, el primero de los cuales cay\u00f3 en batalla, en tanto que el segundo, el Hijo de David, llevar\u00eda la lucha a un resultado triunfante.<sup data-fn=\"8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69\" class=\"fn\"><a href=\"#8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69\" id=\"8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69-link\">4<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En general, hemos de recordar aqu\u00ed que hay una diferencia entre los tres t\u00e9rminos usados en los escritos jud\u00edos para designar lo que ha de venir despu\u00e9s de la \u00abpresente dispensaci\u00f3n\u00bb o \u00abmundo\u00bb (Olam hazzeh), aunque la distinci\u00f3n no siempre es llevada a cabo de modo consecuente. Este per\u00edodo feliz empezar\u00eda con \u00ablos d\u00edas del Mes\u00edas\u00bb (\u05d4\u05de\u05e9\u05d9\u05ea \u05d9\u05de\u05d5\u05ea). \u00c9stos se prolongar\u00edan en la \u00ab\u00e9poca venidera\u00bb (Athid labho), y terminar\u00edan con el \u00abmundo venidero\u00bb (Olam habba), aunque el \u00faltimo, algunas veces, se hace que incluya todo este per\u00edodo.<sup data-fn=\"5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac\" class=\"fn\"><a href=\"#5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac\" id=\"5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac-link\">5<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se expresan las opiniones m\u00e1s divergentes sobre la duraci\u00f3n del per\u00edodo mesi\u00e1nico. Parece un n\u00famero redondo cuando se nos dice que durar\u00eda tres generaciones (Siphr\u00e9, ed. Friedman, p. 134 a, hacia la mitad). En la discusi\u00f3n m\u00e1s plena sobre el tema (Tanchuma, p. 105) se citan las opiniones de diferentes rabinos, que establecen de modo vario el per\u00edodo desde cuarenta a\u00f1os hasta mil, dos mil y aun siete mil a\u00f1os, seg\u00fan analog\u00edas caprichosas.<sup data-fn=\"1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71\" class=\"fn\"><a href=\"#1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71\" id=\"1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71-link\">6<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/v01p296001-1-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"249\" height=\"413\" data-attachment-id=\"54380\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2025\/07\/26\/expectativas-judias-sobre-el-mesias-y-el-fin-de-los-tiempos-en-diversas-tradiciones\/v01p296001-1-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/v01p296001-1-1.jpg\" data-orig-size=\"249,413\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"V01p296001-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/v01p296001-1-1.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/v01p296001-1-1.jpg?resize=249%2C413&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-54380\" style=\"width:222px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Armilus (hebreo: \u05d0\u05e8\u05de\u05d9\u05dc\u05d5\u05e1; tambi\u00e9n deletreado Armilos y Armilius) es una figura antimesi\u00e1nica en la escatolog\u00eda jud\u00eda medieval que conquistar\u00e1 toda la Tierra, centraliz\u00e1ndose en Jerusal\u00e9n y persiguiendo a los creyentes jud\u00edos hasta su derrota final a manos del Mes\u00edas jud\u00edo. <br><br>Su supuesta destrucci\u00f3n simboliza la victoria final del Mes\u00edas jud\u00edo en la Era Mesi\u00e1nica.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las afirmaciones reposan sobre consideraciones tan caprichosas, apenas se les puede conceder ning\u00fan valor, y menos esperar acuerdo. Este comentario es v\u00e1lido igualmente con respecto a la mayor\u00eda de otros puntos afectados. Basta decir que, seg\u00fan la opini\u00f3n general, el nacimiento del Mes\u00edas ser\u00eda desconocido para sus contempor\u00e1neos;<sup data-fn=\"ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7\" class=\"fn\"><a href=\"#ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7\" id=\"ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7-link\">7<\/a><\/sup> que aparecer\u00eda, realizar\u00eda su obra y desaparecer\u00eda \u2013es posible que durante cuarenta y cinco d\u00edas\u2013; luego aparecer\u00eda de nuevo y destruir\u00eda a las potencias hostiles del mundo, especialmente Edom, Armilos, el poder de Roma \u2013el cuarto y \u00faltimo imperio (a veces se dec\u00eda: por medio de Ismael). Una vez rescatado Israel, ahora ser\u00eda reunido milagrosamente desde los cuatro extremos de la tierra, y tra\u00eddo de nuevo a su propio pa\u00eds, y las diez tribus participar\u00edan en su restauraci\u00f3n, pero esto s\u00f3lo bajo la condici\u00f3n de que se hubieran arrepentido de sus pecados anteriores.<sup data-fn=\"b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398\" class=\"fn\"><a href=\"#b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398\" id=\"b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398-link\">8<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la Midrash (Yalk. sobre Is., vol. ii, p. 42 c; Siphra, ed. Weiss, 112 b), todo el Israel circuncidado ser\u00eda dejado en libertad de la Gehena, y los muertos resucitar\u00edan \u2013seg\u00fan algunas autoridades, por medio del Mes\u00edas, al cual Dios dar\u00eda \u00abla clave de la resurrecci\u00f3n de los muertos\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sanhedrin.113a?lang=bi\">Sanh. 113 a<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta resurrecci\u00f3n tendr\u00eda lugar en la tierra de Israel, y aquellos de Israel que hubieran sido enterrados en otras partes tendr\u00edan que ir dando tumbos bajo tierra \u2013no sin sufrir dolor (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Ketubot.111a?lang=bi\">Kethub. 111 a<\/a>)\u2013 hasta que llegaran al suelo sagrado. Probablemente la raz\u00f3n de esta extra\u00f1a idea, que era apoyada por una apelaci\u00f3n a la orden de Jacob y de Jos\u00e9 en cuanto a su lugar de reposo al morir, hab\u00eda de inducir a los jud\u00edos, despu\u00e9s de la desolaci\u00f3n final de su pa\u00eds, a no abandonar Palestina. Esta resurrecci\u00f3n, que se supone que tendr\u00eda lugar, en formas diversas, al comienzo o durante el curso de la manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica, ser\u00eda anunciada con el sonido de una gran trompeta (4\u00b0 Esd. 6:23ss.). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda dif\u00edcil decir cu\u00e1ntas de estas ideas extra\u00f1as y confusas prevalec\u00edan en los tiempos de Cristo,<sup data-fn=\"e9476873-72a0-4143-85f9-2a131445b058\" class=\"fn\"><a href=\"#e9476873-72a0-4143-85f9-2a131445b058\" id=\"e9476873-72a0-4143-85f9-2a131445b058-link\">9<\/a><\/sup> cu\u00e1les eran considerados dogmas aceptados por todos, o de qu\u00e9 fuentes se hab\u00edan originado. Probablemente muchas de ellas eran cre\u00eddas de modo popular y despu\u00e9s se desarrollaron, seg\u00fan creemos, con elementos deformados de procedencia cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos llegado ahora al per\u00edodo de la <strong>\u00abedad venidera\u00bb (la Athid labho, o s\u00e6culum futurum).<\/strong> Toda resistencia a Dios ser\u00eda concentrada en la gran guerra de Gog y Magog, y con ella se unir\u00edan todas las fuerzas del mal. Y la situaci\u00f3n ser\u00eda apurada en extremo para Israel. Tres veces el enemigo procurar\u00eda asaltar la Ciudad Santa. Pero cada vez ser\u00eda repelido el asalto, y en el \u00faltimo la destrucci\u00f3n del enemigo ser\u00eda completa. La Ciudad sagrada ser\u00eda ahora reedificada totalmente y habitada. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00a1oh, qu\u00e9 diferente ser\u00eda de la antigua! Dentro de sus l\u00edmites (distancia a recorrer en un s\u00e1bado) ser\u00eda empedrada con piedras preciosas y perlas. La ciudad en s\u00ed se elevar\u00eda a una altura de unas nueve millas \u2013es m\u00e1s, con la aplicaci\u00f3n realista de <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Is49.20\">Isa\u00edas 49:20<\/a> \u00a1alcanzar\u00eda hasta el trono de Dios, en tanto que se extender\u00eda desde Jope hasta la puertas de Damasco! Porque Jerusal\u00e9n hab\u00eda de ser la residencia de Israel, y el lugar al que acudir\u00edan todas las naciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero m\u00e1s glorioso en Jerusal\u00e9n ser\u00eda el nuevo Templo que el Mes\u00edas edificar\u00eda, y al cual ser\u00edan restauradas estas cinco cosas que hab\u00edan faltado en el Santuario anterior: el candelabro de oro, el arca, el altar encendido con fuego del cielo, el Esp\u00edritu Santo y el querub\u00edn. Y la tierra de Israel ser\u00eda entonces tan amplia como hab\u00eda sido bosquejado en la promesa que Dios hab\u00eda dado a Abraham, y que nunca lleg\u00f3 a cumplirse, puesto que la extensi\u00f3n m\u00e1xima del dominio de Israel hab\u00eda sido s\u00f3lo sobre siete naciones, en tanto que la promesa divina se extend\u00eda a diez, si no a toda la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por extra\u00f1amente exageradas por la imaginaci\u00f3n oriental y materialistas que parezcan estas esperanzas, hay conectado con ellas un punto de profundo inter\u00e9s, sobre el cual, como se explica en otro lugar,<sup data-fn=\"d7b6f189-aa4f-43ea-8cba-bb537351f384\" class=\"fn\"><a href=\"#d7b6f189-aa4f-43ea-8cba-bb537351f384\" id=\"d7b6f189-aa4f-43ea-8cba-bb537351f384-link\">10<\/a><\/sup> prevalecen notables divergencias de opini\u00f3n. Se refiere a los servicios del Templo reconstruido, y a la observancia de la Ley en los d\u00edas mesi\u00e1nicos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unos insist\u00edan, aqu\u00ed, en la restauraci\u00f3n de todos los antiguos servicios, y en la observancia estricta de la Ley mosaica y rab\u00ednica \u2013es m\u00e1s, en su imposici\u00f3n plena a las naciones gentiles. Pero este punto de vista tiene que haber sido por lo menos modificado por la expectativa de que el Mes\u00edas dar\u00eda una nueva Ley (Midr. sobre Cnt. 2:13 [ex rec. R. Martini, Pugio Fidei, pp. 782, 783]; Yalk. ii, par. 296). Pero esta nueva Ley \u00bfse hab\u00eda de aplicar a los gentiles solamente o tambi\u00e9n a Israel? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, de nuevo, tenemos divergencias de opini\u00f3n. Seg\u00fan algunos, esta Ley ser\u00eda obligatoria sobre Israel, pero no para los gentiles, o bien estos \u00faltimos tendr\u00edan una serie de ordenanzas modificadas o condensadas (a lo m\u00e1s, treinta mandamientos). Pero el punto de vista m\u00e1s liberal y, como suponemos, el m\u00e1s aceptable a los ilustrados, era que en el futuro s\u00f3lo habr\u00eda dos temporadas festivas a observar: el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n y la Fiesta de Ester (o bien la de los Tabern\u00e1culos), y que de todos los sacrificios s\u00f3lo continuar\u00edan las ofrendas de gracias (Vayyik. R. 9, 27; sobre Sal. 56; 100). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, hab\u00eda opiniones a\u00fan m\u00e1s avanzadas, y muchos dec\u00edan que en los d\u00edas mesi\u00e1nicos las distinciones entre puro e impuro, leg\u00edtimo e ileg\u00edtimo, en lo referente a la comida, ser\u00edan abolidas (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Midrash_Tehillim.146?lang=bi\">Midr. sobre Sal. 146<\/a>; <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Vayikra_Rabbah.13?lang=bi\">Vayyik. R. 13<\/a>; Tanch., Shemini 7 y 8). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apenas puede haber duda de que estos modos de ver diferentes exist\u00edan en los d\u00edas de nuestro Se\u00f1or y en los tiempos apost\u00f3licos, y esto explica la extrema acerbidad con que el partido extremo farisaico en la ciudad de Jerusal\u00e9n defend\u00eda que los convertidos gentiles ten\u00edan que ser circuncidados, y que hab\u00eda de caer sobre sus cuellos todo el peso de la Ley. Y con respecto a esta nueva Ley que Dios dar\u00eda a su mundo mediante el Mes\u00edas, los rabinos divid\u00edan todo el tiempo en tres per\u00edodos: el primitivo, el per\u00edodo bajo la Ley y el del Mes\u00edas (Yalk. sobre Is. 26; <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Sanhedrin.97a\">Sanh. 97 a<\/a>; <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Avodah_Zarah.9a?lang=bi\">Ab. Z. 9 a<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo queda por describir de forma breve la bienaventuranza de Israel, tanto f\u00edsica como moral, en esos d\u00edas, el estado de las naciones y, finalmente, el fin de aquella \u00abedad\u00bb y su fusi\u00f3n con \u00abel mundo venidero\u00bb (Olam habba). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Moralmente, \u00e9ste ser\u00eda un per\u00edodo de santidad, de perd\u00f3n y de paz. No habr\u00eda ya enemigos ni opresores exteriores. Y dentro de la ciudad y la tierra prevalecer\u00eda un estado m\u00e1s que paradis\u00edaco, que es presentado en formas realistas (detalle material) t\u00edpicamente orientales. Para esta nueva Jerusal\u00e9n (no en el cielo, sino en la Palestina literal) los \u00e1ngeles cortar\u00edan joyas de 45 pies de longitud y amplitud, y las colocar\u00edan en sus puertas (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Bava_Batra.75a\">Bab. B. 75 a<\/a>); las ventanas y puertas ser\u00edan de piedras preciosas, las paredes de plata, oro y joyas, en tanto que toda clase de joyas andar\u00edan desparramadas, y que todo israelita las podr\u00eda recoger libremente. Jerusal\u00e9n ser\u00eda tan grande como es ahora todo Palestina, y Palestina como es todo el mundo (Yalk. ii, p. 57 b, par. 363, l\u00ednea 3). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Correspondiendo a esta milagrosa extensi\u00f3n habr\u00eda una elevaci\u00f3n milagrosa de Jerusal\u00e9n en el aire (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Bava_Batra.75b?lang=bi\">Bab. B. 75 b<\/a>). Y una de las m\u00e1s raras mezclas de realismo y justicia propia, con pensamientos m\u00e1s profundos y espirituales, la tenemos cuando los rabinos prueban, por medio de referencias de las Escrituras prof\u00e9ticas, que cada suceso y milagro de la historia de Israel hallar\u00eda su contrapartida, o incluso un cumplimiento mayor, en los d\u00edas mesi\u00e1nicos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, lo que se registra de Abraham (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Ge18.4\">Gn. 18:4<\/a>, <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Zec14.8\">5<\/a>) ser\u00eda a causa de su m\u00e9rito, hallado, cl\u00e1usula por cl\u00e1usula, en su contrapartida en el futuro: \u00abIr a buscar un poco de agua\u00bb, en lo que se predice en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Zec14.8\">Zacar\u00edas 14:8<\/a>; \u00ablavarse los pies\u00bb, en lo que se predice en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Is4.5\">Isa\u00edas 4:5<\/a>; \u00abdescansar bajo el \u00e1rbol\u00bb, en lo que se dice en <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Is4.4\">Isa\u00edas 4:4<\/a>; y \u00abpreparar un bocado de pan\u00bb, en la promesa del <a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Ps72.16\">Salmo 72:16<\/a> (Ber. R. 48).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero junto a esto hallamos mucho realismo burdo y ordinario. La tierra producir\u00eda espont\u00e1neamente los mejores vestidos y pasteles (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Shabbat.36b?lang=bi\">Shabb. 36 b<\/a>); el trigo crecer\u00eda como palmeras, es m\u00e1s, como monta\u00f1as, en tanto que el viento milagrosamente convertir\u00eda el grano en harina, y lo desparramar\u00eda por los valles. Cada \u00e1rbol dar\u00eda fruto (Kethub. 111 b), es m\u00e1s, producir\u00edan y dar\u00edan fruto cada d\u00eda <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Shabbat.30a?lang=bi\">(Shabb. 30 a<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Shabbat.30b?lang=bi\">b<\/a>); cada mujer dar\u00eda a luz un hijo diariamente, de modo que al final cada familia israelita ser\u00eda tan numerosa como todo Israel en los tiempos del \u00c9xodo (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Midrash_Tehillim.45?lang=bi\">Midr. sobre Sal. 45<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda enfermedad ser\u00e1 eliminada, y todo lo que pudiera da\u00f1ar. Por lo que se refiere a la muerte, la promesa de su abolici\u00f3n final (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Is25.8\">Is. 25:8<\/a>), se aplicaba con t\u00edpica ingeniosidad a Israel, en tanto que la afirmaci\u00f3n de que un ni\u00f1o morir\u00eda de cien a\u00f1os (<a href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/rvr60\/Is65.20\">Is. 65:20<\/a>) se entend\u00eda como referente a los gentiles, en el sentido de que, aunque morir\u00edan, su vida ser\u00eda en gran modo prolongada de modo que un centenario ser\u00eda considerado s\u00f3lo un ni\u00f1o. Finalmente, toda p\u00e9rdida f\u00edsica y externa, seg\u00fan el Rabinismo consideraba como consecuencia de la ca\u00edda (Ber. R. 12), ser\u00eda restaurada al hombre (Bemid. R. 13).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda f\u00e1cil multiplicar las citas, a\u00fan m\u00e1s realistas que \u00e9stas, si pudiera ser de alguna utilidad. El mismo literalismo se ve\u00eda con respecto al Reino del Mes\u00edas sobre las naciones del mundo. No s\u00f3lo se aplic\u00f3 en el modo m\u00e1s externo el lenguaje figurado de los profetas, sino que son a\u00f1adidos detalles del mismo car\u00e1cter. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jerusal\u00e9n, como residencia del Mes\u00edas, pasar\u00eda a ser la capital del mundo, e Israel ocupar\u00eda el lugar de la cuarta monarqu\u00eda universal, el Imperio Romano. Despu\u00e9s del Imperio Romano no se levantar\u00eda otro, porque ir\u00eda seguido inmediatamente del reinado del Mes\u00edas (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Vayikra_Rabbah.13.1?lang=bi\">Vayyik. R. 13<\/a>, final). Pero este d\u00eda, o mejor, el de la ca\u00edda de las (diez) naciones gentiles que inaugurar\u00eda el Imperio del Mes\u00edas, era una de las siete cosas desconocidas al hombre (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Bereshit_Rabbah.65.1?lang=bi\">Ber. R. 65<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, Dios hab\u00eda conjurado a Israel a que no comunicara a los gentiles el misterio de la computaci\u00f3n de los tiempos (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Ketubot.111a?lang=bi\">Kethub. 111 a<\/a>). Pero el mismo origen del malvado imperio mundial hab\u00eda sido causado por el pecado de Israel. Hab\u00eda sido fundado (idealmente) cuando Salom\u00f3n hizo una alianza con la hija de Fara\u00f3n, en tanto que R\u00f3mulo y Remo se levantaron cuando Jeroboam estableci\u00f3 el culto a los dos becerros. As\u00ed, lo que habr\u00eda pasado a ser el Reino Dav\u00eddico universal, a causa del pecado de Israel, hab\u00eda cambiado en la sujeci\u00f3n a los gentiles. No se ve claro si estos gentiles en el futuro mesi\u00e1nico pasar\u00edan a ser pros\u00e9litos. A veces se afirma (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Avodah_Zarah.24a\">Ab. Z. 24 a<\/a>); otras se dice que no ser\u00edan aceptados pros\u00e9litos (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Avodah_Zarah.3b\">Ab. Z. 3 b<\/a>), y por esta buena raz\u00f3n, que en la guerra y rebeli\u00f3n final estos pros\u00e9litos por temor rechazar\u00edan el yugo del Juda\u00edsmo y se unir\u00edan a los enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta guerra que parece una continuaci\u00f3n de la de Gog y Magog, terminar\u00eda la era mesi\u00e1nica. Las naciones que hasta entonces habr\u00edan dado tributo al Mes\u00edas se rebelar\u00edan contra \u00c9l, por lo que \u00c9l las destruir\u00eda con el aliento de su boca, de modo que Israel quedar\u00eda solo sobre la faz de la tierra (Tanch., ed. Vars. ii p. 115 a, arriba). <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized is-style-rounded\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/londres_edimburgo_dublin_1886__gog_magog_._4099789961-e1697500573603.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"1328\" height=\"980\" data-attachment-id=\"54381\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2025\/07\/26\/expectativas-judias-sobre-el-mesias-y-el-fin-de-los-tiempos-en-diversas-tradiciones\/londres_edimburgo_dublin_1886__gog_magog_-_4099789961-e1697500573603\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/londres_edimburgo_dublin_1886__gog_magog_._4099789961-e1697500573603.jpg\" data-orig-size=\"1328,980\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Londres_Edimburgo_Dublin_1886__Gog_Magog_._4099789961-e1697500573603\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/londres_edimburgo_dublin_1886__gog_magog_._4099789961-e1697500573603.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/londres_edimburgo_dublin_1886__gog_magog_._4099789961-e1697500573603.jpg?resize=1328%2C980&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-54381\" style=\"aspect-ratio:1.3562952317527912;width:372px;height:auto\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La duraci\u00f3n de este per\u00edodo de rebeli\u00f3n se dice que ser\u00eda de siete a\u00f1os. Parece dudoso, por lo menos, si se esperaba una segunda resurrecci\u00f3n de car\u00e1cter general; lo m\u00e1s probable era que hubiera s\u00f3lo una resurrecci\u00f3n, seg\u00fan los m\u00e1s, y que ser\u00eda s\u00f3lo la de Israel (Taan. 7 a), o, en todo caso, s\u00f3lo la de los entendidos y los p\u00edos (Kethub. 111 b), y que \u00e9sta tendr\u00eda lugar al comienzo del reinado mesi\u00e1nico. Si los gentiles se levantaban, en todo caso morir\u00edan inmediatamente (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Pirkei_DeRabbi_Eliezer.34\">Pirq\u00e9 de R. Eliez. 34<\/a>).<sup data-fn=\"25549dad-3a2d-49dd-a7ad-7deefd9781f3\" class=\"fn\"><a href=\"#25549dad-3a2d-49dd-a7ad-7deefd9781f3\" id=\"25549dad-3a2d-49dd-a7ad-7deefd9781f3-link\">11<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces empezar\u00eda el Juicio final. Hemos de hacer aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, la distinci\u00f3n entre Israel y los gentiles; con los gentiles hab\u00eda que contar \u2013aunque su castigo ser\u00eda a\u00fan mayor que el de ellos\u2013 a los pecadores extremos, los herejes y todos los ap\u00f3statas. Por lo que se refiere a Israel, la Gehena \u2013a la cual hab\u00edan sido consignados todos al morir, excepto los m\u00e1s perfectamente justos\u2013 hab\u00eda resultado ser una especie de purgatorio, desde la cual eran finalmente librados por Abraham (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Eruvin.19a?lang=bi\">Erub. 19 a<\/a>), o, seg\u00fan algunos de las \u00faltimas Midrashim, por el Mes\u00edas, aunque esta liberaci\u00f3n no era para los pecadores de Israel, sino s\u00f3lo para los paganos (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Moed_Katan.27a\">Moed K. 27 a<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n de si los tormentos de fuego que sufr\u00edan (y que son descritos con detalle) durar\u00edan hasta que terminaran con una aniquilaci\u00f3n, es algo que recibi\u00f3 diferentes respuestas en tiempos distintos, y ser\u00e1 explicado en otro lugar (ver Ap\u00e9ndice XIX en la nota al margen siguiente)<sup data-fn=\"119a2324-1792-430a-a4c7-7e262b6f614b\" class=\"fn\"><a href=\"#119a2324-1792-430a-a4c7-7e262b6f614b\" id=\"119a2324-1792-430a-a4c7-7e262b6f614b-link\">12<\/a><\/sup>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tiempo de Cristo el castigo de los imp\u00edos era considerado de duraci\u00f3n eterna. El rabino Jos\u00e9, un maestro del siglo II y un representante de la escuela m\u00e1s racionalista, dice de modo expreso: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl fuego de la Gehena nunca se apaga\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Pesachim.54a?lang=bi\">Pes. 54 a<\/a>). <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aun el pasaje, tantas veces citado (aunque parcialmente), en el sentido de que los tormentos finales de la Gehena durar\u00edan doce meses, despu\u00e9s de los cuales el cuerpo y el alma quedar\u00edan aniquilados, excepto para un cierto n\u00famero de pecadores jud\u00edos, mencionados de modo especial, como herejes, epic\u00fareos, ap\u00f3statas y perseguidores, a los que se designa como \u00abhijos de la Gehena\u00bb (ledorey doroth, para \u00ablos siglos de los siglos\u00bb) (Rosh haSh. 17 a). Y con estas otras afirmaciones est\u00e1n de acuerdo (Sanh. x. 3; 106 b), de modo que hay que entender que aunque la aniquilaci\u00f3n ser\u00eda para los menos culpables, los m\u00e1s culpables tendr\u00edan reservado un castigo eterno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es, pues, el Juicio final, que se ha de celebrar en el valle de Josafat, ante Dios, a la cabeza del Sanedr\u00edn celestial, compuesto por los ancianos de Israel (Tanch. u.s., i. p. 71 a, b). La descripci\u00f3n es realista, pero el colmo lo hallamos en un pasaje (Ab. Zar. 2 a a 3) en el cual las alegaciones pidiendo misericordia de varias naciones son rehusadas cuando, despu\u00e9s de una extra\u00f1a disputa entre Dios y los gentiles \u2013de mal gusto y aun blasfema\u2013 sobre la parcialidad que \u00c9l hab\u00eda mostrado a Israel, los gentiles son enviados al castigo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto en una forma repugnante para toda persona con sentimientos de reverencia. Y el contraste entre el cuadro jud\u00edo del Juicio final y el que perfila el Evangelio es tan notable como para reivindicar (si fuera necesario) la parte escatol\u00f3gica del Nuevo Testamento y probar que hay una distancia infinita entre la ense\u00f1anza de Cristo y la teolog\u00eda de la Sinagoga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del Juicio final hemos de ver la renovaci\u00f3n del cielo y la tierra. En esta \u00faltima no prevalecer\u00eda la oscuridad f\u00edsica (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Bereshit_Rabbah.91?lang=bi\">Ber. R. 91<\/a>) ni la moral, puesto que el Yetser haRa, o \u00abimpulso malo\u00bb, ser\u00eda destruido (Yalk. i, p. 45 c) (No se ve claro si hay que tomarlo en sentido figurado y espiritual). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la tierra renovada lo devolver\u00eda todo sin defecto y en perfecci\u00f3n paradis\u00edaca, en tanto que todo mal, as\u00ed f\u00edsico como moral, ha cesado. Luego empieza el Olam habba, o \u00abmundo venidero\u00bb. La cuesti\u00f3n de si habr\u00e1 funciones y goces para el cuerpo es contestada de varias formas. La respuesta del Se\u00f1or a la pregunta de los saduceos sobre el matrimonio en el otro mundo, parece implicar que en aquel tiempo la gente ten\u00eda ideas de car\u00e1cter materialista. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized is-style-rounded\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/behemoth3-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"385\" height=\"532\" data-attachment-id=\"54377\" data-permalink=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2025\/07\/26\/expectativas-judias-sobre-el-mesias-y-el-fin-de-los-tiempos-en-diversas-tradiciones\/file-written-by-adobe-photoshop%c2%a8-5-0-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/behemoth3-1.jpg\" data-orig-size=\"385,532\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;caption&quot;:&quot;File written by Adobe Photoshop\\u00a8 5.0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;File written by Adobe Photoshop\\u00a8 5.0&quot;}\" data-image-title=\"File written by Adobe Photoshop\u00a8 5.0\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;File written by Adobe Photoshop\u00a8 5.0&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/behemoth3-1.jpg\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/behemoth3-1.jpg?resize=385%2C532&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-54377\" style=\"width:385px;height:auto\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Yahveh se\u00f1alando a Behemot y Leviat\u00e1n. <em>Behemoth and Leviathan<\/em>, acuarela de William Blake perteneciente a <em>Ilustraciones del Libro de Job de William Blake<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos pasajes rab\u00ednicos, como los de la gran fiesta sobre Leviat\u00e1n y Behemot, preparada para los justos en los \u00faltimos d\u00edas (<a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Bava_Batra.74b\">Bab. B. 74 b<\/a>), confirman s\u00f3lo la impresi\u00f3n penosa de burdas expectativas materialistas.<sup data-fn=\"a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717\" class=\"fn\"><a href=\"#a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717\" id=\"a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717-link\">13<\/a><\/sup> Por otra parte, se pueden citar pasajes en que se insiste con lenguaje muy enf\u00e1tico (Yalk. vol. i, p. 32 d, y en especial <a href=\"https:\/\/www.sefaria.org\/Berakhot.17a\">Ber. 17 a<\/a>) sobre el car\u00e1cter no material del \u00abmundo venidero\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, existen aqu\u00ed las mismas divergencias fundamentales que hay en otros puntos, tales como la morada de los beatificados, la gloria visible, o bien, invisible, que cada uno disfrutar\u00eda, y aun la nueva Jerusal\u00e9n. Por lo que respecta a esta \u00faltima,<sup data-fn=\"385b32ef-c2c7-4825-920d-636ae379943f\" class=\"fn\"><a href=\"#385b32ef-c2c7-4825-920d-636ae379943f\" id=\"385b32ef-c2c7-4825-920d-636ae379943f-link\">14<\/a><\/sup> como en todo lo que hace referencia a las bienaventuranzas del mundo venidero, parece al menos dudoso si los rabinos no ten\u00edan intenci\u00f3n de describir, m\u00e1s que los d\u00edas mesi\u00e1nicos, el t\u00e9rmino final de todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-coblocks-dynamic-separator\" style=\"height:50px\" \/>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Fuente: <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Alfred Edersheim, Comentario B\u00edblico Hist\u00f3rico, trad. George Peter Grayling y Xavier Vila (VILADECAVALLS (Barcelona) ESPA\u00d1A: Editorial CLIE, 2009), 1164\u20131169.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes has-small-font-size\"><li id=\"351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519\">Si \u00e9stos son computados como de nueve meses de duraci\u00f3n, tiene que haber sido por una especie de analog\u00eda fant\u00e1stica con los \u00abdolores\u00bb de una mujer. <a href=\"#351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce\">Al usar la expresi\u00f3n \u00abAdvenimiento\u00bb en este sentido, nos referimos al Advenimiento del Mes\u00edas para reinar a su manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica, no a su nacimiento. <a href=\"#f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6\">Comp. J. M. Glaesener, De Gemino Jud. Mess., p. 145ss. Sch\u00f6ttgen, Horae Heb., 2, pp. 360\u2013366. <a href=\"#e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69\">As\u00ed, tanto Levy (Neuhebr. W\u00f6rterb., vol. 3, p. 271 a) como Hamburger (Real. Encykl. f. Bib. u. Talm., Abtheil. 2, p. 768). Aqu\u00ed debo expresar sorpresa de que un escritor tan enterado e independiente como Castelli (Il Messiah, pp. 224\u2013236) haya discutido que la teor\u00eda de un Mes\u00edas, hijo de Jos\u00e9, perteneciera a las m\u00e1s antiguas tradiciones jud\u00edas, y no se levantara como se explica en el texto. La \u00fanica raz\u00f3n que Castelli presenta contra un modo de ver que \u00e9l mismo admite probable, es que ciertas afirmaciones rab\u00ednicas hablan tambi\u00e9n del Hijo de David como sufriente. Incluso si fuera as\u00ed, tales inconsecuencias no demostrar\u00edan nada, puesto que hay muchos casos de ellas en los escritos rab\u00ednicos. Pero, realmente, el \u00fanico pasaje que por su edad merece atenci\u00f3n seria es Sanh. 98 a y b. En Yalkut, el Mes\u00edas sufriente es designado expresamente como el Hijo de Efra\u00edn. <a href=\"#8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 4\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac\">En Bemid. R. 15 (ed. Vars., p. 63 a, l\u00edneas 9 y 8 desde la base), los \u00abd\u00edas del Mes\u00edas\u00bb son distinguidos de modo especial de la \u00abAthid labho\u00bb, saeculum futurum. En Tanchuma (Eqebh, ed. Vars., 2, p. 105 a, hacia la mitad) se dice: \u00aby despu\u00e9s de los d\u00edas del Mes\u00edas viene el \u201cOlam habba\u201d\u00bb; de modo que el tiempo mesi\u00e1nico aqu\u00ed se hace que incluya el saeculum futurum. Adem\u00e1s, en Pes. 68 a y Sanh. 91 b, \u00ablos d\u00edas del Mes\u00edas\u00bb se distinguen del \u00abOlam habba\u00bb, y, finalmente (para no multiplicar los ejemplos), en Shabb. 113 b, del Athid labho. <a href=\"#5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 5\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71\">40 a\u00f1os = los a\u00f1os de peregrinaje en el desierto; 1.000 a\u00f1os = 1 d\u00eda (Sal. 90:4); 2.000 a\u00f1os = \u00abel d\u00eda de venganza y el a\u00f1o de salvaci\u00f3n\u00bb (Is. 63:4); 7.000 a\u00f1os = la semana de bodas (Is. 62:5), en que un d\u00eda son 1.000 a\u00f1os. <a href=\"#1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 6\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7\">Esto confirma Juan 7:26, y al mismo tiempo da nueva evidencia de que su autor era un jud\u00edo, conocedor a fondo de las creencias judaicas. <a href=\"#ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 7\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398\">Pero aqu\u00ed se divid\u00edan las opiniones; algunos sosten\u00edan que nunca ser\u00eda restaurado. Ver las dos opiniones en Sanh. 110 b. <a href=\"#b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 8\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"e9476873-72a0-4143-85f9-2a131445b058\">He ofrecido un extracto muy condensado. Es imposible llenar estas p\u00e1ginas de referencias rab\u00ednicas, puesto que ser\u00edan innumerables. <a href=\"#e9476873-72a0-4143-85f9-2a131445b058-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 9\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"d7b6f189-aa4f-43ea-8cba-bb537351f384\">Ver Libro III, cap. 3, y Ap\u00e9ndice XIV. <a href=\"#d7b6f189-aa4f-43ea-8cba-bb537351f384-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 10\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"25549dad-3a2d-49dd-a7ad-7deefd9781f3\">No se niega, naturalmente, que se asignar\u00edan voces individuales a algunos de los piadosos entre los gentiles. Pero, incluso en este caso, \u00bfqu\u00e9 significa esto exactamente? <a href=\"#25549dad-3a2d-49dd-a7ad-7deefd9781f3-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 11\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"119a2324-1792-430a-a4c7-7e262b6f614b\">Sobre el castigo eterno, seg\u00fan los rabinos y el Nuevo Testamento&#8212;&#8212;<br>Las par\u00e1bolas de las diez v\u00edrgenes y la del siervo infiel terminan con el discurso sobre las \u00abpostrimer\u00edas\u00bb, el Juicio final y el destino de los que est\u00e1n a la derecha de Cristo y los que est\u00e1n a su izquierda (Mt. 25:31\u201346). Este juicio final de nuestro Se\u00f1or forma un art\u00edculo fundamental del Credo de la Iglesia. Es el Cristo que viene acompa\u00f1ado por la hueste ang\u00e9lica, y se sienta en el trono de su gloria, cuando todas las naciones son reunidas delante de \u00c9l. Entonces se hace la separaci\u00f3n final, y cada uno recibe gozo o tristeza seg\u00fan su pasado. Y este pasado viene referido a la relaci\u00f3n con Cristo \u2013si \u00abse estaba con\u00bb \u00c9l o \u00abno se estaba con\u00bb \u00c9l, vi\u00e9ndose que este \u00faltimo equivale a estar \u00abcontra\u00bb \u00c9l. En el sentido profundo del amor a Cristo, uno se ignora a s\u00ed mismo en el servicio y es completamente humilde al darse cuenta de Aqu\u00e9l a quien ning\u00fan hombre puede prestar un servicio real. Con gran sorpresa, pues, los que est\u00e1n a \u00abla derecha\u00bb hallan ahora tarea y reconocimiento all\u00ed donde nunca hab\u00edan pensado que ten\u00edan su posibilidad; todo servicio prestado durante su vida, por peque\u00f1o que fuera, ahora es reconocido por \u00c9l como rendido a \u00c9l, en parte a causa de la nueva direcci\u00f3n en su vida que hab\u00eda precedido a aquel servicio, direcci\u00f3n que era \u00abCristo en\u00bb ellos, y en parte debido a la identificaci\u00f3n de Cristo con su pueblo. Por otro lado, tal como el servicio m\u00e1s peque\u00f1o de aqu\u00e9l que tiene la nueva direcci\u00f3n interna es hacia Cristo, del mismo modo el no hacer caso o pasar por alto a Cristo (\u00ab\u00bfCu\u00e1ndo te vimos\u2026?\u00bb) resulta en descuido del servicio de amor, descuido del servicio que procede de un descuido y rechazo de Cristo. Y as\u00ed la vida, o bien \u00abes para\u00bb Cristo o \u00abno es para\u00bb Cristo, y por necesidad termina, o bien en \u00abel Reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo\u00bb, o en \u00abel fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles\u00bb.<br>Hasta aqu\u00ed el significado de las palabras del Se\u00f1or, que s\u00f3lo pueden sufrir de cualquier intento de comentario. Pero tambi\u00e9n presentan cuestiones de la m\u00e1s profunda importancia, en las cuales est\u00e1 interesada no s\u00f3lo la cabeza, sino quiz\u00e1 mucho m\u00e1s el coraz\u00f3n en lo que se refiere al significado exacto del t\u00e9rmino \u00abpara siempre\u00bb y \u00abeterno\u00bb en relaci\u00f3n con esto y con otras cosas, respecto a los que est\u00e1n a la izquierda de Cristo. El tema ha atra\u00eddo renovada atenci\u00f3n. La doctrina de la eternidad de los castigos, con sus explicaciones y limitaciones apropiadas dadas a la misma en la ense\u00f1anza de la Iglesia, ha sido puesta ante el tapete por el Dr. Pusey en su tratado \u00abWhat is of Faith as to Everlasting Punishment?\u00bb. Antes de presentar, aunque sea brevemente, la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento, parece deseable establecer con cierta precisi\u00f3n las ideas jud\u00edas sobre este tema. Porque las ideas sostenidas al tiempo de Cristo, fueran las que fueran, han de ser las que ten\u00edan los oyentes de Cristo; y fueran lo que fueran estas ideas, Cristo no las contradijo, por lo menos directamente, y, hasta donde nosotros podemos inferir, no intent\u00f3 corregirlas.1 Y aqu\u00ed, por fortuna, tenemos materiales suficientes para una historia de las opiniones judaicas en los diferentes per\u00edodos sobre la eternidad de los castigos; y parece m\u00e1s deseable establecerlas cuidadosamente, puesto que se han hecho afirmaciones inexactas e incompletas al intentar presentarlas.<br>Dejando aparte la ense\u00f1anza de los ap\u00f3crifos y los escritos pseudoepigr\u00e1ficos (a la cual el Dr. Pusey se ha referido lo suficiente), las primeras afirmaciones rab\u00ednicas que nos llegan del tiempo inmediatamente anterior al de Cristo son de las escuelas de Shammai y de Hillel (Rosh haSh. 16 b, \u00faltimas cuatro l\u00edneas, y 17 a).2 La primera divid\u00eda a la Humanidad en tres clases: los perfectamente justos, que son \u00abinscritos y sellados inmediatamente para la vida eterna\u00bb; los perfectamente malvados, que son \u00abinmediatamente inscritos y sellados para la Gehena\u00bb; y la clase intermedia, \u00abque descienden al Gehinnom, y gimen, y suben otra vez\u00bb, seg\u00fan Zacar\u00edas 13:9, y que parecen tambi\u00e9n indicadas en ciertas palabras del C\u00e1ntico de Ana (1 S. 2:6). El lector cuidadoso notar\u00e1 que esta afirmaci\u00f3n implica creencia en el castigo eterno por parte de la escuela de Shammai. Porque: 1) los perfectamente malvados se dice que son \u00abinscritos y sellados para la Gehena\u00bb. 2) La escuela de Shammai expresamente cita, en apoyo a lo que ense\u00f1a sobre los malvados, a Daniel 12:2, pasaje que sin duda se refiere al juicio final despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. 3) Los perfectamente malvados, castigados as\u00ed, son distinguidos de modo expreso de una clase tercera o intermedia, que meramente \u00abdescienden a Gehinnom\u00bb, pero no \u00abson inscritos y sellados\u00bb, y \u00absuben de nuevo\u00bb.<br>Las ideas de la escuela de Hillel (u.s., 17 a), son sustancialmente las mismas que las de la escuela de Shammai con respecto a la eternidad del castigo. Con respecto a los pecadores de Israel y de los gentiles, ense\u00f1a realmente que son atormentados en la Gehena durante doce meses, despu\u00e9s de lo cual sus cuerpos y almas son quemados y esparcidos como polvo bajo los pies de los justos; pero except\u00faa, de modo significativo, de este n\u00famero a determinada clase de transgresores, \u00ablos cuales descienden a Gehinnom y son castigados por los siglos de los siglos\u00bb. El que el uso de la forma niphal del verbo \u05e0\u05d9\u05e8\u05d5\u05e8\u05d9\u05df ha de significar \u00abcastigados\u00bb, y no \u00abjuzgados\u00bb, se ve no s\u00f3lo por el contexto, sino por el uso de la misma palabra y forma en el mismo tratado (Rosh haSh. 12 a, l\u00ednea 7 y ss. desde arriba), en que se dice que la generaci\u00f3n del diluvio \u00abfueron castigados\u00bb \u2013sin duda no \u00abjuzgados\u00bb\u2013 por medio de \u00abagua caliente\u00bb. Por m\u00e1s que la escuela de Hillel puede acentuar la misericordia de Dios o limitar el n\u00famero de los que sufrir\u00e1n el castigo eterno, ense\u00f1a el castigo eterno en el caso de algunos. Y \u00e9ste es el punto de la cuesti\u00f3n.<br>Pero como las escuelas de Shammai y la de Hillel representan la ense\u00f1anza teol\u00f3gica al tiempo de Cristo y los ap\u00f3stoles, se sigue que la doctrina del eterno castigo era defendida en los d\u00edas de nuestro Se\u00f1or, aunque m\u00e1s tarde hubiera sido modificada. Aqu\u00ed, por lo que se refiere a este libro, podr\u00edamos considerar el caso como decidido. Pero por amor a dejar las cosas completas ser\u00e1 bueno seguir el desarrollo hist\u00f3rico de la ense\u00f1anza teol\u00f3gica jud\u00eda, por lo menos cierto trecho.<br>La doctrina de la eternidad de los castigos parece haber sido defendida por la Sinagoga a lo largo de todo el siglo I de nuestra era. Esto parece ser as\u00ed por los dichos de los maestros que florecieron durante su curso. La par\u00e1bola jud\u00eda sobre el destino de los que no han guardado sus vestidos festivos preparados, o aparecieron con ellos pero no estaban limpios (Shabb. 152 b, 153 a), ya ha sido citada en nuestra exposici\u00f3n de las par\u00e1bolas del hombre sin vestido de boda y la de las diez v\u00edrgenes. Pero tenemos m\u00e1s que esto. Se nos dice (Ber. 28 b) que cuando esta gran autoridad rab\u00ednica del siglo I, el rabino Joachanan ben Zakkai \u2013\u00abla l\u00e1mpara de Israel, el pilar derecho, el martillo poderoso\u00bb\u2013, se hallaba muriendo llor\u00f3, explicando sus l\u00e1grimas por el temor respecto a su destino en el juicio, ilustrando el peligro por el contraste del castigo por un rey terreno, \u00abcuyos lazos no son eternos ni su muerte es muerte eterna\u00bb, en tanto que consideraba a Dios y su juicio: \u00absi \u00c9l est\u00e1 airado conmigo, su ira es ira eterna; si \u00c9l me ata sus grillos, son grillos eternos, y si me mata, su muerte es muerte eterna\u00bb. En la misma direcci\u00f3n est\u00e1 el dicho de otro gran rabino del siglo I, Eliezer (Shabb. 152 b, hacia la mitad), en el sentido de que \u00ablas almas de los justos est\u00e1n escondidas bajo el trono de gloria\u00bb, en tanto que las de los malvados est\u00e1n amarradas e inquietas, y un \u00e1ngel las lanza de un cabo del mundo a otro \u2013idea extra\u00f1a que ven\u00eda confirmada en 1 Samuel 25:29. En cuanto al destino de los justos le aplicaba, entre otros hermosos pasajes, Isa\u00edas 57:2; al de los malvados, Isa\u00edas 57:21. Evidentemente, las ideas de los rabinos del siglo I estaban estrictamente de acuerdo con las de Shammai y las de Hillel.<br>En el siglo II de nuestra era notamos una diferencia marcada en la opini\u00f3n rab\u00ednica. Aunque se dec\u00eda que tras la muerte del rabino Meir el ascenso de humo de la tumba de su maestro ap\u00f3stata indicaba que las oraciones del rabino Meir por la liberaci\u00f3n de su maestro de la Gehena hab\u00edan sido contestadas (Chag. 15 b), la mayor\u00eda de los maestros eminentes de este per\u00edodo propusieron la idea de que en el \u00faltimo d\u00eda la funda o vaina que ahora cubr\u00eda el sol ser\u00eda quitada, y entonces su calor ardiente consumir\u00eda a los malvados (Ber. R. 6). Es m\u00e1s, un rabino sosten\u00eda que no hab\u00eda infierno en absoluto, sino que aquel d\u00eda consumir\u00eda a los malvados, y otro rabino que ni aun esto, sino que los malvados ser\u00edan consumidos por una especie de conflagraci\u00f3n interna.<br>En el siglo III de nuestra era tenemos una vez m\u00e1s una reacci\u00f3n y un retorno de las antiguas ideas. As\u00ed (Kethub. 104 a, hacia la mitad), el rabino Eleasar habla de las tres compa\u00f1\u00edas de \u00e1ngeles que sucesivamente van a recibir a los justos, cada una con una bienvenida propia, y de las tres compa\u00f1\u00edas de \u00e1ngeles de aflicci\u00f3n que de modo similar reciben a los malvados en su muerte, y esto en t\u00e9rminos que no dejan lugar a duda de lo que se espera como destino de los malvados. Y aqu\u00ed el rabino Jos\u00e9 nos informa (Tos. Ber. vi. 15) que \u00abel fuego de la Gehena que fue creado en el segundo d\u00eda no se ha extinguido ni lo ser\u00e1 para siempre\u00bb. Con esta idea est\u00e1n de acuerdo las siete designaciones que, seg\u00fan el rab. Josu\u00e9 ben Lev\u00ed, corresponden a la Gehena (Erub. 19 a, l\u00ednea 11ss. desde la base \u2013pero toda la p\u00e1gina se refiere al tema). Esta doctrina s\u00f3lo fue modificada cuando Ben Lakish sostuvo que el fuego de la Gehena no da\u00f1aba a los pecadores de entre los jud\u00edos (Kethub., u.s.). Ni aun este otro dicho (Nedar. 8 b, \u00faltimas cuatro l\u00edneas) implica por necesidad que sea negada la eternidad del castigo: \u00abNo hay Gehinnom en el mundo venidero\u00bb, puesto que es modificado por la expectativa de que los malvados ser\u00e1n castigados (\u05e0\u05d9\u05d3\u05d5\u05e0\u05d9\u05df), no aniquilados, por el fuego del sol, el cual ser\u00eda recibido como salut\u00edfero para los justos. Finalmente, de la ense\u00f1anza del rabino Jehuda parece deducirse, si no la beatificaci\u00f3n universal, al menos una especie de restauraci\u00f3n universal moral, en el sentido de que en el saeculum futurum Dios destruir\u00eda a los Yetser haRa.<br>Por tentador que sea el tema, hemos de interrumpir aqu\u00ed este repaso hist\u00f3rico por falta de espacio, no de material. El Dr. Pasey ha mostrado que los Targumim tambi\u00e9n ense\u00f1an la doctrina del eterno castigo \u2013aunque su fecha est\u00e1 bajo discusi\u00f3n\u2013, y a los pasajes que cita como evidencia se pueden a\u00f1adir otros. Y si por otra parte el dicho del rabino Akiba debe ser citado (Eduy. Ii. 10) en el sentido de que el juicio de los malvados en la Gehena no era una de las cinco cosas que durar\u00edan doce meses, hay que recordar que, incluso si esto se toma seriamente (porque, en realidad, es s\u00f3lo un jeu d\u2019esprit), no implica por necesidad m\u00e1s que la ense\u00f1anza de Hillel respecto a esta clase intermedia de pecadores que estaban en la Gehena durante un a\u00f1o, en tanto que hab\u00eda otra clase cuya duraci\u00f3n del castigo ser\u00eda por los siglos de los siglos. A\u00fan m\u00e1s claramente inapropiada es la cita de Bab. Mets. 58 b (l\u00edneas 5ss. desde la base). Porque si este pasaje declara que todos est\u00e1n destinados a subir de la Gehena, de modo expreso except\u00faa de \u00e9stos las tres clases siguientes de personas: los ad\u00falteros, los que pusieron a sus paisanos p\u00fablicamente en verg\u00fcenza y los que han calumniado a sus pr\u00f3jimos.<br>Pero no puede haber duda, por lo menos, de que el pasaje que ha sido citado al principio de estos comentarios (Rosh haSh. 16 b, 17 a), prueba, m\u00e1s all\u00e1 de la posibilidad de ser desmentido, que las dos grandes escuelas en que se divid\u00eda la ense\u00f1anza rab\u00ednica al tiempo de Cristo sosten\u00edan la doctrina del eterno castigo. Esto naturalmente, del todo aparte de la cuesti\u00f3n de qui\u00e9nes \u2013cu\u00e1ntos, o mejor cu\u00e1n pocos\u2013 sufrir\u00edan este terrible destino. Y aqu\u00ed las precauciones y limitaciones con las que el Dr. Pusey ha mostrado que la Iglesia ha rodeado esta ense\u00f1anza no pueden ser repetidas de modo excesivo. En verdad, parece penosamente extra\u00f1o que, si se comprende el significado de todo ello, algunos parezcan tan ansiosos de defender la consignaci\u00f3n de tantos a una desgracia que hace retroceder nuestro pensamiento en terror. A pesar de todo esto, estamos seguros que el Juez de toda la tierra va a juzgar no s\u00f3lo recta, sino misericordiosamente. S\u00f3lo \u00c9l conoce todos los secretos del coraz\u00f3n y la vida, y s\u00f3lo \u00c9l puede destinar a cada uno lo apropiado. Y en esta convicci\u00f3n segura podemos descansar nuestra mente, confiados por lo que respecta a los que han sido nuestros seres queridos.<br>Pero si en este terreno nos abstenemos de un dogmatismo estrecho y \u00e1spero, hay ciertas preguntas que no podemos evadir, aunque no podamos contestarlas de modo espec\u00edfico, sino general. Ponemos a un lado la se\u00f1al amenazante y morbosa de ciertos movimientos religiosos, la teor\u00eda \u00faltimamente presentada de una denominada \u00abinmortalidad condicional\u00bb. Hasta el punto al que llegan las lecturas y conocimientos del presente escritor, est\u00e1 basada en una mala filosof\u00eda y una peor ex\u00e9gesis. Pero la cuesti\u00f3n misma, a la cual se da esta respuesta precipitada, es una de las m\u00e1s serias. A nuestro modo de ver, un estudio imparcial de las palabras del Se\u00f1or registradas en los Evangelios \u2013como se ha indicado repetidamente en el texto de este libro\u2013 lleva a la impresi\u00f3n de que su ense\u00f1anza considera que la recompensa y el castigo deben tomarse en el sentido corriente y obvio, y no en el sugerido por algunos. Y esto lo confirma lo que parece bien claro: que los jud\u00edos a quienes \u00c9l hablaba cre\u00edan en el castigo eterno, aunque solamente fueran pocos los que ser\u00edan consignados al mismo. Y, con todo, creemos que este tipo de argumentaci\u00f3n no es del todo convincente. Porque \u00bfno podr\u00eda nuestro Se\u00f1or, en esto como con respecto al per\u00edodo de su Segunda Venida, haber querido dejar a sus oyentes en la incertidumbre? Y realmente, \u00bfes del todo necesario estar seguro de este aspecto de la eternidad?<br>Y aqu\u00ed surge la pregunta sobre el significado preciso de las palabras que us\u00f3 Cristo. Se defiende ciertamente que el t\u00e9rmino \u03b1\u1f30\u03ce\u03bd\u03b9\u03bf\u03c2 y expresiones afines siempre se refieren a la eternidad en el sentido estricto. Pero sobre esto no puedo decir que est\u00e9 convencido (ver, ad voc. Schleusne, Lex., el cual, sin embargo, va demasiado lejos; Warl, Clavis N.T.; y Grimm, Clavis N.T.), aunque en conjunto la evidencia est\u00e1 en favor de este significado. Pero al menos es concebible que las expresiones puedan referirse al fin de todos los tiempos, y la fusi\u00f3n de la \u00abregencia mediatorial\u00bb (1 Co. 15:24) en el reinado absoluto de Dios.<br>Si seguimos pensando sobre \u00e9ste el m\u00e1s solemne de los temas, nos parece que se han hecho exageraciones en el argumento. Se ha dicho que si se pone a un lado la hip\u00f3tesis de la aniquilaci\u00f3n, nos vemos cerrados a lo que es llamado el Universalismo. Y de nuevo este Universalismo implica no s\u00f3lo la restauraci\u00f3n final de todos los malos, sino incluso de Satan\u00e1s y de sus \u00e1ngeles. Y adem\u00e1s, se ha argumentado que las dificultades metaf\u00edsicas de la cuesti\u00f3n se resuelven \u00faltimamente en esto: \u00bfpor qu\u00e9 el Dios de toda presciencia cre\u00f3 seres \u2013fueran hombres o \u00e1ngeles ca\u00eddos\u2013 de quienes \u00c9l sab\u00eda de antemano que iban a pecar? Ahora bien, este argumento no tiene, evidentemente, fuerza contra un Universalismo absoluto. Pero incluso de otro modo es m\u00e1s bien especioso que convincente. Porque nosotros s\u00f3lo poseemos datos para razonar con respecto a la esfera que cae dentro de nuestro conocimiento, en tanto que lo absolutamente divino \u2013lo prehumano y lo precreado\u2013 no entra en esta esfera, excepto en cuanto ha sido objeto de Revelaci\u00f3n. Esta limitaci\u00f3n excluye de la esfera de nuestra posible comprensi\u00f3n todas las cuestiones referentes a la presciencia divina y su compatibilidad con lo que nosotros conocemos como ley fundamental de las inteligencias creadas, y la misma condici\u00f3n de nuestro ser moral: la libertad personal y de elecci\u00f3n. Luchar con esta limitaci\u00f3n en nuestra esfera de razonamiento ser\u00eda rebelarse contra las condiciones de nuestra existencia humana. Pero si es as\u00ed, entonces la cuesti\u00f3n de la presciencia divina no puede ser presentada, y la cuesti\u00f3n de la ca\u00edda de los \u00e1ngeles y del pecado del hombre debe ser dejada sobre la \u00fanica base inteligible (para nosotros): la de la elecci\u00f3n personal y la libertad moral absoluta.<br>De nuevo parece por lo menos una exageraci\u00f3n poner la alternativa de la siguiente manera: absoluta eternidad del castigo, y con ello el estado de rebeli\u00f3n que implica, puesto que es impensable que la rebeli\u00f3n pueda cesar en absoluto, y con todo, el castigo contin\u00fae; aniquilaci\u00f3n, o restauraci\u00f3n universal. Hay algo m\u00e1s que como m\u00ednimo es pensable, que puede no se halle dentro de estas l\u00edneas r\u00edgidas y fijas de demarcaci\u00f3n. Es por lo menos concebible que haya un quartum quid \u2013que pueda haber una purificaci\u00f3n o transformaci\u00f3n (sit venia verbis) de todos los que sean capaces de ella\u2013 o si se prefiere un desdoblarse del germen de la gracia, presente antes de la muerte, por m\u00e1s que haya sido invisible a los dem\u00e1s hombres, y que al fin de lo que llamamos tiempo o \u00abdispensaci\u00f3n\u00bb, s\u00f3lo aquellos que hayan sido moralmente incapaces de transformaci\u00f3n \u2013sean hombres o demonios\u2013sean echados en el lago de fuego y azufre (Ap. 20:10, 14, 15; 21:8). Y aqu\u00ed, si se hace excepci\u00f3n \u2013tal vez justa\u2013 de los t\u00e9rminos \u00abpurificaci\u00f3n\u00bb o \u00abtransformaci\u00f3n\u00bb (quiz\u00e1 desarrollo espiritual), quisiera referirme en explicaci\u00f3n a lo que el Dr. Pusey ha expresado de modo tan hermoso \u2013aunque mi referencia es s\u00f3lo a este punto, no a los otros que toca (Pusey, What is of Faith, etc., pp. 116\u2013122). Y en conexi\u00f3n con esto notamos que aqu\u00ed hay toda una serie de afirmaciones escriturales que ense\u00f1an tanto el reinado final de Dios (\u00abque Dios pueda serlo todo en todos\u00bb) como el poner finalmente todas las cosas bajo Cristo; y todo esto en relaci\u00f3n con el hecho bienaventurado que Cristo \u00abgust\u00f3 la muerte para todo hombre\u00bb, \u00abpara que el mundo por medio de \u00c9l pueda ser salvo\u00bb y, en consecuencia, \u00abatraer a todos\u00bb a s\u00ed mismo, comp. Colosenses 1:19, 20 (comp. Jn. 3:17; 12:32; Ro. 5:18\u201321; 1 Co. 15:20\u201328; Ef. 1:10; 1 Ti. 2:4, 6; 4:10; He. 2:9; 1 Jn. 2:2; 4:14, todos los cuales tienen que ser estudiados de modo conjunto).<br>Hasta aqu\u00ed, el objetivo del presente escritor ha sido poner delante del lector, en cuanto le ha sido posible, todos los elementos que hay que tomar en consideraci\u00f3n. El autor no pronuncia una conclusi\u00f3n definida, no lo desea ni se propone hacerlo. Esto solo va a repetir: que a su modo de ver las palabras de nuestro Se\u00f1or, tal como son registradas en los Evangelios, transmiten la impresi\u00f3n de que hay una eternidad de castigo; que, adem\u00e1s, \u00e9sta era la creencia aceptada por las escuelas jud\u00edas al tiempo de Cristo. Pero de estas cosas est\u00e1 seguro plenamente: que hemos de confiar de modo absoluto en la misericordia de nuestro Dios; que la obra de Cristo es para todos y es de valor infinito, y que su resultado ha de corresponder a su car\u00e1cter; y, finalmente, para objetivos pr\u00e1cticos, que con respecto a aquellos que se han apartado (tanto si nosotros sabemos que recibieron gracia como si no lo sabemos), nuestras ideas y nuestras esperanzas deber\u00edan ser amplias (para ser consecuentes con la ense\u00f1anza de la Escritura), y que por lo que se refiere a nosotros mismos, de modo personal e individual, nuestras ideas sobre la necesidad de una fe absoluta e inmediata en Cristo como el Salvador, la santidad de vida y el servicio al Se\u00f1or Jes\u00fas, deben de ser fijas de forma estricta y r\u00edgida.<br>1 Ya se entiende que nos referimos a la direcci\u00f3n general, no a los detalles.<br>Rosh haSh. El Tratado Talm\u00fadico Rosh haShanah, sobre la Fiesta de A\u00f1o Nuevo.<br>2 En vista de las extra\u00f1as traducciones e interpretaciones que se han hecho de Rosh haSh. 16 b y 17 a, he de poner especial atenci\u00f3n en este locus classicus.<br><br><br>Alfred Edersheim, Comentario B\u00edblico Hist\u00f3rico, trad. George Peter Grayling y Xavier Vila (VILADECAVALLS (Barcelona) ESPA\u00d1A: Editorial CLIE, 2009), 1335\u20131337. <a href=\"#119a2324-1792-430a-a4c7-7e262b6f614b-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 12\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717\">Hay que a\u00f1adir que muchas citas de escritores cristianos cuya intenci\u00f3n es mostrar el materialismo de las ideas judaicas, son injustas y falsas. Ser\u00eda f\u00e1cil hacer una lista de ellas. Ver, como ejemplo, Weber, Altsynag. Theol., p. 384. <a href=\"#a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 13\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"385b32ef-c2c7-4825-920d-636ae379943f\">\u00c9sta es la Jerusal\u00e9n edificada de zafiro, que tiene que descender del cielo, y en el santuario central de la cual (al rev\u00e9s de la adoraci\u00f3n del libro del Apocalipsis) Aar\u00f3n ha de oficiar y recibir los dones sacerdotales (Taan. 5 a; Bab. B. 75 b). <a href=\"#385b32ef-c2c7-4825-920d-636ae379943f-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 14\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este art\u00edculo se aborda las diferentes expectativas jud\u00edas sobre el Mes\u00edas y el fin de los tiempos, mencionando la figura del Mes\u00edas, que se presenta en diversas tradiciones. Se discuten las guerras del Mes\u00edas, la restauraci\u00f3n de Israel y la nueva Jerusal\u00e9n, que ser\u00e1 purificada y transformada. Las visiones apocal\u00edpticas de los jud\u00edos, aunque figurativas, reflejan un deseo de redenci\u00f3n y justicia. Se menciona la resurrecci\u00f3n de los muertos y el juicio final, donde los justos y los pecadores recibir\u00e1n su recompensa o castigo.<\/p>\n<p>Finalmente, se destaca la diferencia entre las ense\u00f1anzas apocal\u00edpticas de los escritos pseudoepigr\u00e1ficos y las del Nuevo Testamento, as\u00ed como las divergencias en la concepci\u00f3n del reino del Mes\u00edas, que se presenta como eterno en los textos ap\u00f3crifos, en contraste con las visiones m\u00e1s variadas de la tradici\u00f3n rab\u00ednica.<\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":54382,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_gspb_post_css":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"[{\"id\":\"351a3bc7-8d57-4cea-992e-cb6bc2c71519\",\"content\":\"Si \\u00e9stos son computados como de nueve meses de duraci\\u00f3n, tiene que haber sido por una especie de analog\\u00eda fant\\u00e1stica con los \\u00abdolores\\u00bb de una mujer.\"},{\"id\":\"f5290bd8-0e2f-46ea-a97f-d86f161772ce\",\"content\":\"Al usar la expresi\\u00f3n \\u00abAdvenimiento\\u00bb en este sentido, nos referimos al Advenimiento del Mes\\u00edas para reinar a su manifestaci\\u00f3n mesi\\u00e1nica, no a su nacimiento.\"},{\"id\":\"e9fdcec8-d677-493f-a632-3e90e8ac86e6\",\"content\":\"Comp. J. M. Glaesener, De Gemino Jud. Mess., p. 145ss. Sch\\u00f6ttgen, Horae Heb., 2, pp. 360\\u2013366.\"},{\"id\":\"8df5cfd7-d76f-4179-913b-d4cf0f2abe69\",\"content\":\"As\\u00ed, tanto Levy (Neuhebr. W\\u00f6rterb., vol. 3, p. 271 a) como Hamburger (Real. Encykl. f. Bib. u. Talm., Abtheil. 2, p. 768). Aqu\\u00ed debo expresar sorpresa de que un escritor tan enterado e independiente como Castelli (Il Messiah, pp. 224\\u2013236) haya discutido que la teor\\u00eda de un Mes\\u00edas, hijo de Jos\\u00e9, perteneciera a las m\\u00e1s antiguas tradiciones jud\\u00edas, y no se levantara como se explica en el texto. La \\u00fanica raz\\u00f3n que Castelli presenta contra un modo de ver que \\u00e9l mismo admite probable, es que ciertas afirmaciones rab\\u00ednicas hablan tambi\\u00e9n del Hijo de David como sufriente. Incluso si fuera as\\u00ed, tales inconsecuencias no demostrar\\u00edan nada, puesto que hay muchos casos de ellas en los escritos rab\\u00ednicos. Pero, realmente, el \\u00fanico pasaje que por su edad merece atenci\\u00f3n seria es Sanh. 98 a y b. En Yalkut, el Mes\\u00edas sufriente es designado expresamente como el Hijo de Efra\\u00edn.\"},{\"id\":\"5a64506d-6d10-428e-9430-e9c1b79fb0ac\",\"content\":\"En Bemid. R. 15 (ed. Vars., p. 63 a, l\\u00edneas 9 y 8 desde la base), los \\u00abd\\u00edas del Mes\\u00edas\\u00bb son distinguidos de modo especial de la \\u00abAthid labho\\u00bb, saeculum futurum. En Tanchuma (Eqebh, ed. Vars., 2, p. 105 a, hacia la mitad) se dice: \\u00aby despu\\u00e9s de los d\\u00edas del Mes\\u00edas viene el \\u201cOlam habba\\u201d\\u00bb; de modo que el tiempo mesi\\u00e1nico aqu\\u00ed se hace que incluya el saeculum futurum. Adem\\u00e1s, en Pes. 68 a y Sanh. 91 b, \\u00ablos d\\u00edas del Mes\\u00edas\\u00bb se distinguen del \\u00abOlam habba\\u00bb, y, finalmente (para no multiplicar los ejemplos), en Shabb. 113 b, del Athid labho.\"},{\"id\":\"1cd643d7-aea1-46e1-b22f-625df4675b71\",\"content\":\"40 a\\u00f1os = los a\\u00f1os de peregrinaje en el desierto; 1.000 a\\u00f1os = 1 d\\u00eda (Sal. 90:4); 2.000 a\\u00f1os = \\u00abel d\\u00eda de venganza y el a\\u00f1o de salvaci\\u00f3n\\u00bb (Is. 63:4); 7.000 a\\u00f1os = la semana de bodas (Is. 62:5), en que un d\\u00eda son 1.000 a\\u00f1os.\"},{\"id\":\"ada91e16-159d-44c6-b65f-0181f78f3cc7\",\"content\":\"Esto confirma Juan 7:26, y al mismo tiempo da nueva evidencia de que su autor era un jud\\u00edo, conocedor a fondo de las creencias judaicas.\"},{\"id\":\"b67b2f94-e673-4664-bb5e-e1ffe80e2398\",\"content\":\"Pero aqu\\u00ed se divid\\u00edan las opiniones; algunos sosten\\u00edan que nunca ser\\u00eda restaurado. 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Y este pasado viene referido a la relaci\\u00f3n con Cristo \\u2013si \\u00abse estaba con\\u00bb \\u00c9l o \\u00abno se estaba con\\u00bb \\u00c9l, vi\\u00e9ndose que este \\u00faltimo equivale a estar \\u00abcontra\\u00bb \\u00c9l. En el sentido profundo del amor a Cristo, uno se ignora a s\\u00ed mismo en el servicio y es completamente humilde al darse cuenta de Aqu\\u00e9l a quien ning\\u00fan hombre puede prestar un servicio real. Con gran sorpresa, pues, los que est\\u00e1n a \\u00abla derecha\\u00bb hallan ahora tarea y reconocimiento all\\u00ed donde nunca hab\\u00edan pensado que ten\\u00edan su posibilidad; todo servicio prestado durante su vida, por peque\\u00f1o que fuera, ahora es reconocido por \\u00c9l como rendido a \\u00c9l, en parte a causa de la nueva direcci\\u00f3n en su vida que hab\\u00eda precedido a aquel servicio, direcci\\u00f3n que era \\u00abCristo en\\u00bb ellos, y en parte debido a la identificaci\\u00f3n de Cristo con su pueblo. Por otro lado, tal como el servicio m\\u00e1s peque\\u00f1o de aqu\\u00e9l que tiene la nueva direcci\\u00f3n interna es hacia Cristo, del mismo modo el no hacer caso o pasar por alto a Cristo (\\u00ab\\u00bfCu\\u00e1ndo te vimos\\u2026?\\u00bb) resulta en descuido del servicio de amor, descuido del servicio que procede de un descuido y rechazo de Cristo. Y as\\u00ed la vida, o bien \\u00abes para\\u00bb Cristo o \\u00abno es para\\u00bb Cristo, y por necesidad termina, o bien en \\u00abel Reino preparado para vosotros desde la fundaci\\u00f3n del mundo\\u00bb, o en \\u00abel fuego eterno preparado para el diablo y sus \\u00e1ngeles\\u00bb.<br>Hasta aqu\\u00ed el significado de las palabras del Se\\u00f1or, que s\\u00f3lo pueden sufrir de cualquier intento de comentario. Pero tambi\\u00e9n presentan cuestiones de la m\\u00e1s profunda importancia, en las cuales est\\u00e1 interesada no s\\u00f3lo la cabeza, sino quiz\\u00e1 mucho m\\u00e1s el coraz\\u00f3n en lo que se refiere al significado exacto del t\\u00e9rmino \\u00abpara siempre\\u00bb y \\u00abeterno\\u00bb en relaci\\u00f3n con esto y con otras cosas, respecto a los que est\\u00e1n a la izquierda de Cristo. El tema ha atra\\u00eddo renovada atenci\\u00f3n. La doctrina de la eternidad de los castigos, con sus explicaciones y limitaciones apropiadas dadas a la misma en la ense\\u00f1anza de la Iglesia, ha sido puesta ante el tapete por el Dr. Pusey en su tratado \\u00abWhat is of Faith as to Everlasting Punishment?\\u00bb. Antes de presentar, aunque sea brevemente, la ense\\u00f1anza del Nuevo Testamento, parece deseable establecer con cierta precisi\\u00f3n las ideas jud\\u00edas sobre este tema. Porque las ideas sostenidas al tiempo de Cristo, fueran las que fueran, han de ser las que ten\\u00edan los oyentes de Cristo; y fueran lo que fueran estas ideas, Cristo no las contradijo, por lo menos directamente, y, hasta donde nosotros podemos inferir, no intent\\u00f3 corregirlas.1 Y aqu\\u00ed, por fortuna, tenemos materiales suficientes para una historia de las opiniones judaicas en los diferentes per\\u00edodos sobre la eternidad de los castigos; y parece m\\u00e1s deseable establecerlas cuidadosamente, puesto que se han hecho afirmaciones inexactas e incompletas al intentar presentarlas.<br>Dejando aparte la ense\\u00f1anza de los ap\\u00f3crifos y los escritos pseudoepigr\\u00e1ficos (a la cual el Dr. Pusey se ha referido lo suficiente), las primeras afirmaciones rab\\u00ednicas que nos llegan del tiempo inmediatamente anterior al de Cristo son de las escuelas de Shammai y de Hillel (Rosh haSh. 16 b, \\u00faltimas cuatro l\\u00edneas, y 17 a).2 La primera divid\\u00eda a la Humanidad en tres clases: los perfectamente justos, que son \\u00abinscritos y sellados inmediatamente para la vida eterna\\u00bb; los perfectamente malvados, que son \\u00abinmediatamente inscritos y sellados para la Gehena\\u00bb; y la clase intermedia, \\u00abque descienden al Gehinnom, y gimen, y suben otra vez\\u00bb, seg\\u00fan Zacar\\u00edas 13:9, y que parecen tambi\\u00e9n indicadas en ciertas palabras del C\\u00e1ntico de Ana (1 S. 2:6). El lector cuidadoso notar\\u00e1 que esta afirmaci\\u00f3n implica creencia en el castigo eterno por parte de la escuela de Shammai. Porque: 1) los perfectamente malvados se dice que son \\u00abinscritos y sellados para la Gehena\\u00bb. 2) La escuela de Shammai expresamente cita, en apoyo a lo que ense\\u00f1a sobre los malvados, a Daniel 12:2, pasaje que sin duda se refiere al juicio final despu\\u00e9s de la resurrecci\\u00f3n. 3) Los perfectamente malvados, castigados as\\u00ed, son distinguidos de modo expreso de una clase tercera o intermedia, que meramente \\u00abdescienden a Gehinnom\\u00bb, pero no \\u00abson inscritos y sellados\\u00bb, y \\u00absuben de nuevo\\u00bb.<br>Las ideas de la escuela de Hillel (u.s., 17 a), son sustancialmente las mismas que las de la escuela de Shammai con respecto a la eternidad del castigo. Con respecto a los pecadores de Israel y de los gentiles, ense\\u00f1a realmente que son atormentados en la Gehena durante doce meses, despu\\u00e9s de lo cual sus cuerpos y almas son quemados y esparcidos como polvo bajo los pies de los justos; pero except\\u00faa, de modo significativo, de este n\\u00famero a determinada clase de transgresores, \\u00ablos cuales descienden a Gehinnom y son castigados por los siglos de los siglos\\u00bb. El que el uso de la forma niphal del verbo \\u05e0\\u05d9\\u05e8\\u05d5\\u05e8\\u05d9\\u05df ha de significar \\u00abcastigados\\u00bb, y no \\u00abjuzgados\\u00bb, se ve no s\\u00f3lo por el contexto, sino por el uso de la misma palabra y forma en el mismo tratado (Rosh haSh. 12 a, l\\u00ednea 7 y ss. desde arriba), en que se dice que la generaci\\u00f3n del diluvio \\u00abfueron castigados\\u00bb \\u2013sin duda no \\u00abjuzgados\\u00bb\\u2013 por medio de \\u00abagua caliente\\u00bb. Por m\\u00e1s que la escuela de Hillel puede acentuar la misericordia de Dios o limitar el n\\u00famero de los que sufrir\\u00e1n el castigo eterno, ense\\u00f1a el castigo eterno en el caso de algunos. Y \\u00e9ste es el punto de la cuesti\\u00f3n.<br>Pero como las escuelas de Shammai y la de Hillel representan la ense\\u00f1anza teol\\u00f3gica al tiempo de Cristo y los ap\\u00f3stoles, se sigue que la doctrina del eterno castigo era defendida en los d\\u00edas de nuestro Se\\u00f1or, aunque m\\u00e1s tarde hubiera sido modificada. Aqu\\u00ed, por lo que se refiere a este libro, podr\\u00edamos considerar el caso como decidido. Pero por amor a dejar las cosas completas ser\\u00e1 bueno seguir el desarrollo hist\\u00f3rico de la ense\\u00f1anza teol\\u00f3gica jud\\u00eda, por lo menos cierto trecho.<br>La doctrina de la eternidad de los castigos parece haber sido defendida por la Sinagoga a lo largo de todo el siglo I de nuestra era. Esto parece ser as\\u00ed por los dichos de los maestros que florecieron durante su curso. La par\\u00e1bola jud\\u00eda sobre el destino de los que no han guardado sus vestidos festivos preparados, o aparecieron con ellos pero no estaban limpios (Shabb. 152 b, 153 a), ya ha sido citada en nuestra exposici\\u00f3n de las par\\u00e1bolas del hombre sin vestido de boda y la de las diez v\\u00edrgenes. Pero tenemos m\\u00e1s que esto. Se nos dice (Ber. 28 b) que cuando esta gran autoridad rab\\u00ednica del siglo I, el rabino Joachanan ben Zakkai \\u2013\\u00abla l\\u00e1mpara de Israel, el pilar derecho, el martillo poderoso\\u00bb\\u2013, se hallaba muriendo llor\\u00f3, explicando sus l\\u00e1grimas por el temor respecto a su destino en el juicio, ilustrando el peligro por el contraste del castigo por un rey terreno, \\u00abcuyos lazos no son eternos ni su muerte es muerte eterna\\u00bb, en tanto que consideraba a Dios y su juicio: \\u00absi \\u00c9l est\\u00e1 airado conmigo, su ira es ira eterna; si \\u00c9l me ata sus grillos, son grillos eternos, y si me mata, su muerte es muerte eterna\\u00bb. En la misma direcci\\u00f3n est\\u00e1 el dicho de otro gran rabino del siglo I, Eliezer (Shabb. 152 b, hacia la mitad), en el sentido de que \\u00ablas almas de los justos est\\u00e1n escondidas bajo el trono de gloria\\u00bb, en tanto que las de los malvados est\\u00e1n amarradas e inquietas, y un \\u00e1ngel las lanza de un cabo del mundo a otro \\u2013idea extra\\u00f1a que ven\\u00eda confirmada en 1 Samuel 25:29. En cuanto al destino de los justos le aplicaba, entre otros hermosos pasajes, Isa\\u00edas 57:2; al de los malvados, Isa\\u00edas 57:21. Evidentemente, las ideas de los rabinos del siglo I estaban estrictamente de acuerdo con las de Shammai y las de Hillel.<br>En el siglo II de nuestra era notamos una diferencia marcada en la opini\\u00f3n rab\\u00ednica. Aunque se dec\\u00eda que tras la muerte del rabino Meir el ascenso de humo de la tumba de su maestro ap\\u00f3stata indicaba que las oraciones del rabino Meir por la liberaci\\u00f3n de su maestro de la Gehena hab\\u00edan sido contestadas (Chag. 15 b), la mayor\\u00eda de los maestros eminentes de este per\\u00edodo propusieron la idea de que en el \\u00faltimo d\\u00eda la funda o vaina que ahora cubr\\u00eda el sol ser\\u00eda quitada, y entonces su calor ardiente consumir\\u00eda a los malvados (Ber. R. 6). Es m\\u00e1s, un rabino sosten\\u00eda que no hab\\u00eda infierno en absoluto, sino que aquel d\\u00eda consumir\\u00eda a los malvados, y otro rabino que ni aun esto, sino que los malvados ser\\u00edan consumidos por una especie de conflagraci\\u00f3n interna.<br>En el siglo III de nuestra era tenemos una vez m\\u00e1s una reacci\\u00f3n y un retorno de las antiguas ideas. As\\u00ed (Kethub. 104 a, hacia la mitad), el rabino Eleasar habla de las tres compa\\u00f1\\u00edas de \\u00e1ngeles que sucesivamente van a recibir a los justos, cada una con una bienvenida propia, y de las tres compa\\u00f1\\u00edas de \\u00e1ngeles de aflicci\\u00f3n que de modo similar reciben a los malvados en su muerte, y esto en t\\u00e9rminos que no dejan lugar a duda de lo que se espera como destino de los malvados. Y aqu\\u00ed el rabino Jos\\u00e9 nos informa (Tos. Ber. vi. 15) que \\u00abel fuego de la Gehena que fue creado en el segundo d\\u00eda no se ha extinguido ni lo ser\\u00e1 para siempre\\u00bb. Con esta idea est\\u00e1n de acuerdo las siete designaciones que, seg\\u00fan el rab. Josu\\u00e9 ben Lev\\u00ed, corresponden a la Gehena (Erub. 19 a, l\\u00ednea 11ss. desde la base \\u2013pero toda la p\\u00e1gina se refiere al tema). Esta doctrina s\\u00f3lo fue modificada cuando Ben Lakish sostuvo que el fuego de la Gehena no da\\u00f1aba a los pecadores de entre los jud\\u00edos (Kethub., u.s.). Ni aun este otro dicho (Nedar. 8 b, \\u00faltimas cuatro l\\u00edneas) implica por necesidad que sea negada la eternidad del castigo: \\u00abNo hay Gehinnom en el mundo venidero\\u00bb, puesto que es modificado por la expectativa de que los malvados ser\\u00e1n castigados (\\u05e0\\u05d9\\u05d3\\u05d5\\u05e0\\u05d9\\u05df), no aniquilados, por el fuego del sol, el cual ser\\u00eda recibido como salut\\u00edfero para los justos. Finalmente, de la ense\\u00f1anza del rabino Jehuda parece deducirse, si no la beatificaci\\u00f3n universal, al menos una especie de restauraci\\u00f3n universal moral, en el sentido de que en el saeculum futurum Dios destruir\\u00eda a los Yetser haRa.<br>Por tentador que sea el tema, hemos de interrumpir aqu\\u00ed este repaso hist\\u00f3rico por falta de espacio, no de material. El Dr. Pasey ha mostrado que los Targumim tambi\\u00e9n ense\\u00f1an la doctrina del eterno castigo \\u2013aunque su fecha est\\u00e1 bajo discusi\\u00f3n\\u2013, y a los pasajes que cita como evidencia se pueden a\\u00f1adir otros. Y si por otra parte el dicho del rabino Akiba debe ser citado (Eduy. Ii. 10) en el sentido de que el juicio de los malvados en la Gehena no era una de las cinco cosas que durar\\u00edan doce meses, hay que recordar que, incluso si esto se toma seriamente (porque, en realidad, es s\\u00f3lo un jeu d\\u2019esprit), no implica por necesidad m\\u00e1s que la ense\\u00f1anza de Hillel respecto a esta clase intermedia de pecadores que estaban en la Gehena durante un a\\u00f1o, en tanto que hab\\u00eda otra clase cuya duraci\\u00f3n del castigo ser\\u00eda por los siglos de los siglos. A\\u00fan m\\u00e1s claramente inapropiada es la cita de Bab. Mets. 58 b (l\\u00edneas 5ss. desde la base). Porque si este pasaje declara que todos est\\u00e1n destinados a subir de la Gehena, de modo expreso except\\u00faa de \\u00e9stos las tres clases siguientes de personas: los ad\\u00falteros, los que pusieron a sus paisanos p\\u00fablicamente en verg\\u00fcenza y los que han calumniado a sus pr\\u00f3jimos.<br>Pero no puede haber duda, por lo menos, de que el pasaje que ha sido citado al principio de estos comentarios (Rosh haSh. 16 b, 17 a), prueba, m\\u00e1s all\\u00e1 de la posibilidad de ser desmentido, que las dos grandes escuelas en que se divid\\u00eda la ense\\u00f1anza rab\\u00ednica al tiempo de Cristo sosten\\u00edan la doctrina del eterno castigo. Esto naturalmente, del todo aparte de la cuesti\\u00f3n de qui\\u00e9nes \\u2013cu\\u00e1ntos, o mejor cu\\u00e1n pocos\\u2013 sufrir\\u00edan este terrible destino. Y aqu\\u00ed las precauciones y limitaciones con las que el Dr. Pusey ha mostrado que la Iglesia ha rodeado esta ense\\u00f1anza no pueden ser repetidas de modo excesivo. En verdad, parece penosamente extra\\u00f1o que, si se comprende el significado de todo ello, algunos parezcan tan ansiosos de defender la consignaci\\u00f3n de tantos a una desgracia que hace retroceder nuestro pensamiento en terror. A pesar de todo esto, estamos seguros que el Juez de toda la tierra va a juzgar no s\\u00f3lo recta, sino misericordiosamente. S\\u00f3lo \\u00c9l conoce todos los secretos del coraz\\u00f3n y la vida, y s\\u00f3lo \\u00c9l puede destinar a cada uno lo apropiado. Y en esta convicci\\u00f3n segura podemos descansar nuestra mente, confiados por lo que respecta a los que han sido nuestros seres queridos.<br>Pero si en este terreno nos abstenemos de un dogmatismo estrecho y \\u00e1spero, hay ciertas preguntas que no podemos evadir, aunque no podamos contestarlas de modo espec\\u00edfico, sino general. Ponemos a un lado la se\\u00f1al amenazante y morbosa de ciertos movimientos religiosos, la teor\\u00eda \\u00faltimamente presentada de una denominada \\u00abinmortalidad condicional\\u00bb. Hasta el punto al que llegan las lecturas y conocimientos del presente escritor, est\\u00e1 basada en una mala filosof\\u00eda y una peor ex\\u00e9gesis. Pero la cuesti\\u00f3n misma, a la cual se da esta respuesta precipitada, es una de las m\\u00e1s serias. A nuestro modo de ver, un estudio imparcial de las palabras del Se\\u00f1or registradas en los Evangelios \\u2013como se ha indicado repetidamente en el texto de este libro\\u2013 lleva a la impresi\\u00f3n de que su ense\\u00f1anza considera que la recompensa y el castigo deben tomarse en el sentido corriente y obvio, y no en el sugerido por algunos. Y esto lo confirma lo que parece bien claro: que los jud\\u00edos a quienes \\u00c9l hablaba cre\\u00edan en el castigo eterno, aunque solamente fueran pocos los que ser\\u00edan consignados al mismo. Y, con todo, creemos que este tipo de argumentaci\\u00f3n no es del todo convincente. Porque \\u00bfno podr\\u00eda nuestro Se\\u00f1or, en esto como con respecto al per\\u00edodo de su Segunda Venida, haber querido dejar a sus oyentes en la incertidumbre? Y realmente, \\u00bfes del todo necesario estar seguro de este aspecto de la eternidad?<br>Y aqu\\u00ed surge la pregunta sobre el significado preciso de las palabras que us\\u00f3 Cristo. Se defiende ciertamente que el t\\u00e9rmino \\u03b1\\u1f30\\u03ce\\u03bd\\u03b9\\u03bf\\u03c2 y expresiones afines siempre se refieren a la eternidad en el sentido estricto. Pero sobre esto no puedo decir que est\\u00e9 convencido (ver, ad voc. Schleusne, Lex., el cual, sin embargo, va demasiado lejos; Warl, Clavis N.T.; y Grimm, Clavis N.T.), aunque en conjunto la evidencia est\\u00e1 en favor de este significado. Pero al menos es concebible que las expresiones puedan referirse al fin de todos los tiempos, y la fusi\\u00f3n de la \\u00abregencia mediatorial\\u00bb (1 Co. 15:24) en el reinado absoluto de Dios.<br>Si seguimos pensando sobre \\u00e9ste el m\\u00e1s solemne de los temas, nos parece que se han hecho exageraciones en el argumento. Se ha dicho que si se pone a un lado la hip\\u00f3tesis de la aniquilaci\\u00f3n, nos vemos cerrados a lo que es llamado el Universalismo. Y de nuevo este Universalismo implica no s\\u00f3lo la restauraci\\u00f3n final de todos los malos, sino incluso de Satan\\u00e1s y de sus \\u00e1ngeles. Y adem\\u00e1s, se ha argumentado que las dificultades metaf\\u00edsicas de la cuesti\\u00f3n se resuelven \\u00faltimamente en esto: \\u00bfpor qu\\u00e9 el Dios de toda presciencia cre\\u00f3 seres \\u2013fueran hombres o \\u00e1ngeles ca\\u00eddos\\u2013 de quienes \\u00c9l sab\\u00eda de antemano que iban a pecar? Ahora bien, este argumento no tiene, evidentemente, fuerza contra un Universalismo absoluto. Pero incluso de otro modo es m\\u00e1s bien especioso que convincente. Porque nosotros s\\u00f3lo poseemos datos para razonar con respecto a la esfera que cae dentro de nuestro conocimiento, en tanto que lo absolutamente divino \\u2013lo prehumano y lo precreado\\u2013 no entra en esta esfera, excepto en cuanto ha sido objeto de Revelaci\\u00f3n. Esta limitaci\\u00f3n excluye de la esfera de nuestra posible comprensi\\u00f3n todas las cuestiones referentes a la presciencia divina y su compatibilidad con lo que nosotros conocemos como ley fundamental de las inteligencias creadas, y la misma condici\\u00f3n de nuestro ser moral: la libertad personal y de elecci\\u00f3n. Luchar con esta limitaci\\u00f3n en nuestra esfera de razonamiento ser\\u00eda rebelarse contra las condiciones de nuestra existencia humana. Pero si es as\\u00ed, entonces la cuesti\\u00f3n de la presciencia divina no puede ser presentada, y la cuesti\\u00f3n de la ca\\u00edda de los \\u00e1ngeles y del pecado del hombre debe ser dejada sobre la \\u00fanica base inteligible (para nosotros): la de la elecci\\u00f3n personal y la libertad moral absoluta.<br>De nuevo parece por lo menos una exageraci\\u00f3n poner la alternativa de la siguiente manera: absoluta eternidad del castigo, y con ello el estado de rebeli\\u00f3n que implica, puesto que es impensable que la rebeli\\u00f3n pueda cesar en absoluto, y con todo, el castigo contin\\u00fae; aniquilaci\\u00f3n, o restauraci\\u00f3n universal. Hay algo m\\u00e1s que como m\\u00ednimo es pensable, que puede no se halle dentro de estas l\\u00edneas r\\u00edgidas y fijas de demarcaci\\u00f3n. Es por lo menos concebible que haya un quartum quid \\u2013que pueda haber una purificaci\\u00f3n o transformaci\\u00f3n (sit venia verbis) de todos los que sean capaces de ella\\u2013 o si se prefiere un desdoblarse del germen de la gracia, presente antes de la muerte, por m\\u00e1s que haya sido invisible a los dem\\u00e1s hombres, y que al fin de lo que llamamos tiempo o \\u00abdispensaci\\u00f3n\\u00bb, s\\u00f3lo aquellos que hayan sido moralmente incapaces de transformaci\\u00f3n \\u2013sean hombres o demonios\\u2013sean echados en el lago de fuego y azufre (Ap. 20:10, 14, 15; 21:8). Y aqu\\u00ed, si se hace excepci\\u00f3n \\u2013tal vez justa\\u2013 de los t\\u00e9rminos \\u00abpurificaci\\u00f3n\\u00bb o \\u00abtransformaci\\u00f3n\\u00bb (quiz\\u00e1 desarrollo espiritual), quisiera referirme en explicaci\\u00f3n a lo que el Dr. Pusey ha expresado de modo tan hermoso \\u2013aunque mi referencia es s\\u00f3lo a este punto, no a los otros que toca (Pusey, What is of Faith, etc., pp. 116\\u2013122). Y en conexi\\u00f3n con esto notamos que aqu\\u00ed hay toda una serie de afirmaciones escriturales que ense\\u00f1an tanto el reinado final de Dios (\\u00abque Dios pueda serlo todo en todos\\u00bb) como el poner finalmente todas las cosas bajo Cristo; y todo esto en relaci\\u00f3n con el hecho bienaventurado que Cristo \\u00abgust\\u00f3 la muerte para todo hombre\\u00bb, \\u00abpara que el mundo por medio de \\u00c9l pueda ser salvo\\u00bb y, en consecuencia, \\u00abatraer a todos\\u00bb a s\\u00ed mismo, comp. Colosenses 1:19, 20 (comp. Jn. 3:17; 12:32; Ro. 5:18\\u201321; 1 Co. 15:20\\u201328; Ef. 1:10; 1 Ti. 2:4, 6; 4:10; He. 2:9; 1 Jn. 2:2; 4:14, todos los cuales tienen que ser estudiados de modo conjunto).<br>Hasta aqu\\u00ed, el objetivo del presente escritor ha sido poner delante del lector, en cuanto le ha sido posible, todos los elementos que hay que tomar en consideraci\\u00f3n. El autor no pronuncia una conclusi\\u00f3n definida, no lo desea ni se propone hacerlo. Esto solo va a repetir: que a su modo de ver las palabras de nuestro Se\\u00f1or, tal como son registradas en los Evangelios, transmiten la impresi\\u00f3n de que hay una eternidad de castigo; que, adem\\u00e1s, \\u00e9sta era la creencia aceptada por las escuelas jud\\u00edas al tiempo de Cristo. Pero de estas cosas est\\u00e1 seguro plenamente: que hemos de confiar de modo absoluto en la misericordia de nuestro Dios; que la obra de Cristo es para todos y es de valor infinito, y que su resultado ha de corresponder a su car\\u00e1cter; y, finalmente, para objetivos pr\\u00e1cticos, que con respecto a aquellos que se han apartado (tanto si nosotros sabemos que recibieron gracia como si no lo sabemos), nuestras ideas y nuestras esperanzas deber\\u00edan ser amplias (para ser consecuentes con la ense\\u00f1anza de la Escritura), y que por lo que se refiere a nosotros mismos, de modo personal e individual, nuestras ideas sobre la necesidad de una fe absoluta e inmediata en Cristo como el Salvador, la santidad de vida y el servicio al Se\\u00f1or Jes\\u00fas, deben de ser fijas de forma estricta y r\\u00edgida.<br>1 Ya se entiende que nos referimos a la direcci\\u00f3n general, no a los detalles.<br>Rosh haSh. El Tratado Talm\\u00fadico Rosh haShanah, sobre la Fiesta de A\\u00f1o Nuevo.<br>2 En vista de las extra\\u00f1as traducciones e interpretaciones que se han hecho de Rosh haSh. 16 b y 17 a, he de poner especial atenci\\u00f3n en este locus classicus.<br><br><br>Alfred Edersheim, Comentario B\\u00edblico Hist\\u00f3rico, trad. George Peter Grayling y Xavier Vila (VILADECAVALLS (Barcelona) ESPA\\u00d1A: Editorial CLIE, 2009), 1335\\u20131337.\"},{\"id\":\"a487380c-a259-45e1-9f55-3936d28f7717\",\"content\":\"Hay que a\\u00f1adir que muchas citas de escritores cristianos cuya intenci\\u00f3n es mostrar el materialismo de las ideas judaicas, son injustas y falsas. Ser\\u00eda f\\u00e1cil hacer una lista de ellas. Ver, como ejemplo, Weber, Altsynag. 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