{"id":57412,"date":"2026-08-16T11:22:52","date_gmt":"2026-08-16T09:22:52","guid":{"rendered":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/?p=57412"},"modified":"2026-08-20T22:22:14","modified_gmt":"2026-08-20T20:22:14","slug":"la-promesa-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2026\/08\/16\/la-promesa-de-la-tierra\/","title":{"rendered":"La promesa de la Tierra"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La promesa de la tierra a Abram recupera y lleva m\u00e1s all\u00e1 lo que se perdi\u00f3 en el Ed\u00e9n, y se cumplir\u00e1 a trav\u00e9s de la descendencia de Abraham, que recrear\u00e1 un Ed\u00e9n nuevo y mejor (Dempster, 48). La tierra prometida, por tanto, anticipa una tierra a\u00fan mayor que est\u00e1 por venir. Aunque la promesa territorial se refiere inicialmente al asentamiento de Israel en la tierra de Cana\u00e1n, por designio divino tambi\u00e9n apunta a algo mucho m\u00e1s amplio, que revela el Nuevo Testamento. Nuestra principal preocupaci\u00f3n es seguir la evoluci\u00f3n de la promesa de la tierra a lo largo de los pactos b\u00edblicos hasta que alcance su cumplimiento definitivo en la nueva creaci\u00f3n en Cristo. <\/p>\n\n\n\t\t<div class=\"wp-block-jetpack-podcast-episode\">\n\t\t\t<article class=\"jetpack-podcast-episode\" itemscope itemtype=\"https:\/\/schema.org\/PodcastEpisode\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<link itemprop=\"url\" href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2026\/08\/16\/la-promesa-de-la-tierra\/\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"jetpack-podcast-episode__poster\">\n\t\t\t\t\t\t<img data-recalc-dims=\"1\"\n\t\t\t\t\t\t\tsrc=\"https:\/\/i0.wp.com\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/La-promesa-de-la-Tierra-en-la-Biblia.jpg?w=1870&#038;ssl=1\"\n\t\t\t\t\t\t\talt=\"\"\n\t\t\t\t\t\t\titemprop=\"image\"\n\t\t\t\t\t\t\tloading=\"lazy\"\n\t\t\t\t\t\t\/>\n\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t<div class=\"jetpack-podcast-episode__body\">\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 class=\"jetpack-podcast-episode__title\" itemprop=\"name\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/2026\/08\/16\/la-promesa-de-la-tierra\/\">La promesa de la Tierra<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"jetpack-podcast-episode__byline\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"jetpack-podcast-episode__author\" itemprop=\"author\" itemscope itemtype=\"https:\/\/schema.org\/Person\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/\" itemprop=\"url\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span itemprop=\"name\">Daniel L\u00f3pez<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<time\n\t\t\t\t\t\t\t\t\tclass=\"jetpack-podcast-episode__date\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t\tdatetime=\"2026-08-16T11:22:52+02:00\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t\titemprop=\"datePublished\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t16 Ago 2026\t\t\t\t\t\t\t\t<\/time>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"jetpack-podcast-episode__duration\">4:14<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t<div\n\t\t\t\t\t\tclass=\"jetpack-podcast-episode__player\"\n\t\t\t\t\t\titemprop=\"audio\"\n\t\t\t\t\t\titemscope\n\t\t\t\t\t\titemtype=\"https:\/\/schema.org\/AudioObject\"\n\t\t\t\t\t>\n\t\t\t\t\t\t<meta itemprop=\"contentUrl\" content=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/posts-to-podcast-1787257069.wav\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<meta itemprop=\"encodingFormat\" content=\"audio\/wav\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<meta itemprop=\"duration\" content=\"4:14\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<audio\n\t\t\t\t\t\t\t\tclass=\"jetpack-podcast-episode__audio\"\n\t\t\t\t\t\t\t\tcontrols\n\t\t\t\t\t\t\t\tpreload=\"none\"\n\t\t\t\t\t\t\t\tsrc=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/posts-to-podcast-1787257069.wav\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\tdata-mime=\"audio\/wav\"\t\t\t\t\t\t\t><a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/posts-to-podcast-1787257069.wav\">Escuchar el episodio<\/a><\/audio>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/article>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\n<nav aria-label=\"Tabla de contenidos\" class=\"wp-block-table-of-contents\"><ol><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"#la-tierra-y-el-antiguo-testamento\">La tierra y el Antiguo Testamento<\/a><\/li><li><a class=\"wp-block-table-of-contents__entry\" href=\"#la-tierra-y-el-nuevo-testamento\">La tierra y el Nuevo Testamento<\/a><\/li><\/ol><\/nav>\n\n\n<h2 id=\"la-tierra-y-el-antiguo-testamento\" class=\"wp-block-heading\">La tierra y el Antiguo Testamento <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las promesas hechas a Abraham en G\u00e9nesis ocupan un lugar especial en la promesa de la tierra. Los acontecimientos de G\u00e9nesis 1\u201311, sin embargo, son m\u00e1s que un simple pr\u00f3logo. En muchos sentidos son paradigm\u00e1ticos, pues reflejan el movimiento del pecado al exilio y a la restauraci\u00f3n, un ciclo que se repite a lo largo del resto del Antiguo Testamento. En otras palabras, las promesas de Dios a Abram abordan la maldici\u00f3n de la tierra y la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n del Ed\u00e9n provocadas por el pecado (G\u00e9nesis 3:17-19, 23).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el acto misericordioso de la salvaci\u00f3n se ilustra con No\u00e9, es con Abram con quien se revelan un nuevo comienzo y un plan. Dios interrumpe misericordiosamente la escalada del pecado y la muerte que emana de Ad\u00e1n y se propaga a trav\u00e9s de \u00e9l, prometiendo bendici\u00f3n a Abram y a trav\u00e9s de \u00e9l. La palabra \u00abbendecir\u00bb aparece cinco veces en el llamamiento del patriarca (Gen 12:1\u20133), el contrapeso misericordioso a las cinco \u00abmaldiciones\u00bb contra la creaci\u00f3n ca\u00edda y la humanidad (Gen 3:14, 17b; 4:11; 8:21; 9:25) (Gentry y Wellum, 260\u2013261). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llamada de Abram resucita la bendici\u00f3n de Dios. Por ejemplo, mientras que Ad\u00e1n y Eva sufren el exilio de su tierra natal (Gen 3:24), Dios llama a Abram para que salga de Ur y le promete una tierra que restaurar\u00e1 las bendiciones del Ed\u00e9n. Al igual que Ad\u00e1n y Eva reciben la promesa de restauraci\u00f3n en la profec\u00eda program\u00e1tica de G\u00e9nesis 3:15, la promesa a Abram aclara los medios mediante los cuales Dios traer\u00e1 de vuelta a su pueblo del exilio a un nuevo lugar de bendici\u00f3n. El pacto de Dios con Abraham recupera el prop\u00f3sito universal de Ad\u00e1n en lo que respecta a la bendici\u00f3n tanto de la descendencia como de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alcance universal del Ed\u00e9n se reduce a la tierra de Cana\u00e1n, permitiendo as\u00ed que Cana\u00e1n sirva como un microcosmos de lo que Dios ten\u00eda previsto para toda la humanidad. Con el tiempo, Cana\u00e1n se expandir\u00eda con la proliferaci\u00f3n de la descendencia de Abraham. Cuando se analizan conjuntamente G\u00e9nesis 22:17-18 y 26:3-4, el contexto inmediato del pacto con Abraham apunta a una expansi\u00f3n universal de la promesa territorial (m\u00e1s sobre este punto a continuaci\u00f3n) y comienza a establecer el tipo o patr\u00f3n que remite tanto al Ed\u00e9n como al cumplimiento definitivo de la promesa que, con el tiempo, abarcar\u00eda el mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, en el pacto con Abraham hay componentes tanto nacionales (G\u00e9nesis 12:2, \u00abnaci\u00f3n\u00bb) como internacionales (17:4-6, \u00abnaciones\u00bb) (Williamson, 19). G\u00e9nesis 15 es un pacto que Dios estableci\u00f3 con Abraham y su \u00abdescendencia\u00bb, y G\u00e9nesis 17, que (re)afirma este pacto tras las dudas planteadas en el cap\u00edtulo 16, ampl\u00eda la categor\u00eda de \u00abdescendencia\u00bb (Alexander, \u00abSeed\u00bb, 770). Adem\u00e1s, Dios cambia el nombre de Abram por el de Abraham, pues Dios lo convirti\u00f3 en \u00abpadre de una multitud de naciones\u00bb (Gen 17:5 ESV). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe, pues, una ambig\u00fcedad intencionada, ya que la \u00abdescendencia\u00bb de Abraham abarca tanto una multitud de naciones (cap. 17) como se refiere a un descendiente individual (Gen 22:17b) que transmitir\u00e1 la bendici\u00f3n a todas las naciones de la tierra. Al considerar estos textos en su conjunto, los herederos definitivos de las promesas patriarcales no se limitan a una entidad nacional, sino que se extienden a una comunidad internacional. El plan de Dios para la humanidad tras el Ed\u00e9n comienza con la formaci\u00f3n de una naci\u00f3n a trav\u00e9s de Abraham y apunta hacia un pueblo internacional, un tema que se retoma m\u00e1s adelante en los Profetas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo unas fronteras nacionales podr\u00edan agotar la promesa territorial, ya que la multiplicaci\u00f3n de los descendientes ampl\u00eda naturalmente las fronteras territoriales hasta que se llene la tierra. Aunque se produce una progresi\u00f3n y un cumplimiento significativos de las promesas de la tierra bajo l\u00edderes como Mois\u00e9s, Josu\u00e9, David y Salom\u00f3n, los profetas vuelven a centrar la atenci\u00f3n en las promesas abrah\u00e1micas y desarrollan el patr\u00f3n de cumplimiento de diversas maneras y en distintas etapas, incluyendo tanto un retorno f\u00edsico como espiritual con resultados nacionales e internacionales (Martin, 95\u2013114). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, Isa\u00edas describe el retorno de Israel del exilio tanto de forma inminente como lejana, as\u00ed como con un lenguaje que se asemeja al del \u00c9xodo (p. ej., Isa. 11; 35; 51:9\u201311; 52:11\u201312). El primer retorno del exilio es una liberaci\u00f3n f\u00edsica y un regreso a la tierra que llevar\u00e1 a cabo Ciro, el siervo de Dios (Is 42:18\u201343:21; 44:24\u201345:1; cf. Esdras 1:1\u20133). Pero, aunque este retorno es otro cumplimiento de la restauraci\u00f3n prometida por Dios, no se compara en absoluto con la visi\u00f3n final de los profetas. De hecho, un cautiverio m\u00e1s profundo imped\u00eda que Israel fuera restaurado plenamente. Es decir, aunque el pueblo sea sacado de las naciones id\u00f3latras, Yahv\u00e9 a\u00fan tiene que sacar la idolatr\u00eda del pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siervo-rey de Dios llevar\u00eda a cabo esta restauraci\u00f3n trayendo de vuelta a Israel para que la salvaci\u00f3n de Dios pudiera llegar a las naciones (Isa\u00edas 49\u201353). El perd\u00f3n vendr\u00e1 a trav\u00e9s del siervo (individual) de Dios, quien liberar\u00e1 a su siervo (colectivo) Israel (Is 42:1\u20139; 49:1\u20136), redimir\u00e1 a su pueblo (Is 9:2\u20137), gobernar\u00e1 sobre su pueblo (Is 11:1\u20135) y expiar\u00e1 el pecado al sufrir, morir y asumir sobre s\u00ed mismo el castigo que ellos merecen (Is 42:1\u20139; 49:5\u20136; 50:4\u20139; 52:13\u201353:12) (Para mas informaci\u00f3n vease: <a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2026\/08\/02\/el-nuevo-pacto-en-isaias\/\">El Nuevo Pacto en Isa\u00edas<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la expiaci\u00f3n sustitutiva del siervo dar\u00e1 inicio a un nuevo pacto que permitir\u00e1 tanto a Israel como a las naciones disfrutar de las bendiciones de los pactos con Abraham y con David (Isa\u00edas 54\u201355; cf. 19:19\u201325). Esa redenci\u00f3n internacional hab\u00eda sido el plan de Dios desde que Abraham recibi\u00f3 la palabra de la promesa. Adem\u00e1s, un rey dav\u00eddico bendecir\u00e1 y gobernar\u00e1 a las naciones porque Dios lo ha nombrado l\u00edder y comandante de los pueblos (Is 55:4\u20135). Esto se relaciona con el siervo-rey de Isa\u00edas 53, cuya ofrenda de s\u00ed mismo y resurrecci\u00f3n le permiten cumplir las promesas del pacto dav\u00eddico de Dios y servir de base para el nuevo pacto o pacto eterno. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sorprendentemente, Isa\u00edas no solo califica al remanente de los israelitas \u00e9tnicos como siervos del Se\u00f1or (Isa\u00edas 65:13\u201325), sino que tambi\u00e9n emplea la misma designaci\u00f3n para los extranjeros redimidos de las naciones (Is 56:6). Adem\u00e1s, en cumplimiento del pacto con Abraham, el Se\u00f1or dar\u00e1 su nombre y su bendici\u00f3n a sus siervos en la tierra (Gen 65:13\u201316; cf. G\u00e9nesis 12:3; 17:5; 22:18; 26:4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra salvadora del Siervo, por lo tanto, crea siervos, y todos \u2014tanto los israelitas transformados como los extranjeros\u2014 ir\u00e1n a Jerusal\u00e9n, el monte santo de Dios, en una peregrinaci\u00f3n de adoraci\u00f3n (Isa\u00edas 2:2\u20134; 27:13; cf. Miqueas 4:1\u20135). Pero Isa\u00edas contin\u00faa describiendo de forma a\u00fan m\u00e1s espl\u00e9ndida el resultado de este nuevo orden. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa\u00edas 65:17\u201366:24 resume sucintamente los temas del fin de los tiempos que aparecen a lo largo de todo el libro y profundiza en la esperanza de la restauraci\u00f3n de la ciudad de Jerusal\u00e9n y de la tierra con un lenguaje sobrenatural que describe realidades asombrosas (v\u00e9ase Isa\u00edas 2:1\u20134; 4:2\u20136; 9:1\u20137; 11:1\u201310). Al unir los distintos hilos, la visi\u00f3n de Isa\u00edas sobre la restauraci\u00f3n final incluye unos cielos nuevos y una tierra nueva (Is 65:17; 66:22), una nueva Jerusal\u00e9n (Is 65:18\u201319; cf. 4:2\u20136) y un monte santo, Si\u00f3n (Is 65:25; cf. 2:1\u20134; 4:2\u20136). Adem\u00e1s, en cumplimiento de las promesas y del pacto con Abraham, Dios les dar\u00e1 un nuevo nombre y recibir\u00e1n la bendici\u00f3n en la tierra de manos del Dios de la verdad (Is 65:15\u201316). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final del libro de Isa\u00edas, pues, este templo-monta\u00f1a-ciudad es coextensivo con los nuevos cielos y la nueva tierra, que resuenan con asombrosas realidades similares a las del Ed\u00e9n, expresadas en t\u00e9rminos del reino de Dios que viene a la tierra y la llena. De manera similar, en Jerem\u00edas, Dios promete acoger de nuevo a su pueblo si este se arrepiente, y \u00abentonces las naciones se bendecir\u00e1n en \u00e9l, y en \u00e9l se gloriar\u00e1n\u00bb (Jer. 4:1\u20132 ESV). Esta referencia identifica c\u00f3mo Dios cumplir\u00eda sus promesas a Abraham (p. ej., G\u00e9nesis 12:3; 22:18) si Israel se arrepintiera y glorificara a Dios. Al igual que en Isa\u00edas, el profeta ve a las naciones formando parte de la restauraci\u00f3n de Israel y Jud\u00e1, y la consecuci\u00f3n de este objetivo cosmol\u00f3gico y teleol\u00f3gico cumplir\u00e1 las promesas hechas a Abraham (Jer. 12:14\u201317) . <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jerem\u00edas 12 habla de manera intrigante de un exilio, no solo para Jud\u00e1, sino tambi\u00e9n para los vecinos malvados de Yahv\u00e9 \u00abque tocan la herencia que he dado a mi pueblo Israel para que la posea\u00bb (Jer 12:14 ESV). Sorprendentemente, en el v. 15, despu\u00e9s de que Yahv\u00e9 arranque a cada pueblo de su tierra, volver\u00e1 a tener compasi\u00f3n de ellos y \u00ablos traer\u00e1 de nuevo, cada uno a su heredad y cada uno a su tierra\u00bb (ESV). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y al final, cuando Yahv\u00e9 traiga a todos los exiliados a casa, si las naciones aprenden a jurar por el nombre de Yahv\u00e9, \u00abentonces ser\u00e1n edificadas en medio de mi pueblo\u00bb (v. 16, ESV). Adem\u00e1s, Jerem\u00edas proclama que Israel regresar\u00e1 del exilio en lo que se conoce como un nuevo \u00e9xodo (Jer 16:14\u201315). A continuaci\u00f3n, en los cap\u00edtulos 30\u201333, Jerem\u00edas desvela las grandes promesas de salvaci\u00f3n y ofrece esperanza m\u00e1s all\u00e1 del exilio, que se materializar\u00e1 en forma de un nuevo pacto y del regreso a la tierra. Revisten especial importancia los vers\u00edculos Jer 31:38\u201340, que tratan de la reconstrucci\u00f3n y la expansi\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de la restauraci\u00f3n del liderazgo dav\u00eddico (Jer 30:8\u201311), del sacerdocio (Jer 31:14) y del pueblo (Jer 31:31\u201334), la restauraci\u00f3n de la ciudad completa el glorioso cambio de rumbo de los pronunciamientos de juicio de Jerem\u00edas. Aunque la ciudad hab\u00eda sido destruida, la futura era de la redenci\u00f3n ver\u00e1 su restauraci\u00f3n y mucho m\u00e1s. Por lo tanto, la nueva Jerusal\u00e9n ser\u00e1 a la vez diferente y m\u00e1s amplia que la antigua, y la ciudad reconstruida se convertir\u00e1 en el centro de la presencia de Dios entre su pueblo (Jer 3:14\u201318; cf. Isa\u00edas 65:17; 66:22; Ap. 21:3) (vease tambien: <a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2026\/03\/22\/en-busca-de-la-ciudad-que-ha-de-venir\/\">En busca de la ciudad que ha de venir<\/a>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jerem\u00edas describe la restauraci\u00f3n tanto del pueblo como del lugar en el futuro y deposita estas esperanzas en un l\u00edder dav\u00eddico, un renuevo justo que, curiosamente, combina las funciones de rey y sacerdote. Este rey-sacerdote asegurar\u00e1 un nuevo pacto para su pueblo, tan seguro como el pacto de Dios con el d\u00eda y la noche, les har\u00e1 habitar seguros en la tierra y multiplicar\u00e1 la descendencia de David hasta que sea tan numerosa como la arena del mar, en cumplimiento de su alianza con Abraham (Jer 33:14\u201326). Adem\u00e1s, Jer. 31:35\u201340 insin\u00faa que este nuevo pacto se desarrollar\u00eda en el marco de una nueva creaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De manera similar, Ezequiel profetiza que el pueblo renovado ser\u00e1 purificado en coraz\u00f3n y esp\u00edritu, y formar\u00e1 un solo reba\u00f1o bajo un nuevo David (Ezequiel 34\u201337). Como resultado, \u00ablas naciones sabr\u00e1n que yo, el Se\u00f1or, santifico a Israel, cuando mi santuario est\u00e9 entre ellos para siempre\u00bb (Ez 37:28). Mientras que Dios hab\u00eda sido un santuario para los exiliados \u00abpor un breve tiempo\u00bb (Ez 11:16), su presencia estar\u00e1 con ellos para siempre. \u00c9l establecer\u00e1 un nuevo pacto (Ez 36:16\u201338), que se ocupar\u00e1 de su pecado y finalmente los reconciliar\u00e1 con Yahv\u00e9, de modo que pueda decir: \u00abEllos ser\u00e1n mi pueblo, y yo ser\u00e9 su Dios\u00bb (Ez 37:23; cf. v. 27). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, para que esta restauraci\u00f3n se produzca, Dios debe crear un pueblo santo de la nada. Y, sin duda, llevar\u00e1 a cabo su nueva creaci\u00f3n. De hecho, Ezequiel utiliza el lenguaje de la resurrecci\u00f3n para ilustrar la promesa del retorno de Israel a una nueva vida en su propia tierra, tras la existencia similar a la muerte que supuso el exilio. En otras palabras, la restauraci\u00f3n de la tierra est\u00e1 vinculada al motivo de la resurrecci\u00f3n. Los muertos volver\u00e1n a la vida para que tambi\u00e9n ellos puedan participar en la restauraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la visi\u00f3n de restauraci\u00f3n de Ezequiel no se limita a Israel. Al igual que en pasajes similares de los profetas escritores, Ezequiel indica que la restauraci\u00f3n tendr\u00e1 un significado internacional (16:59\u201363). Ezequiel contin\u00faa con su programa imaginando, en los cap\u00edtulos 40\u201348, un templo reconstruido con un culto revitalizado. Es decir, primero se (re)crea una nueva humanidad (Ez. 37) y luego se la sit\u00faa en un nuevo templo-Ed\u00e9n (Ez. 40\u201348). La visi\u00f3n culminante de los cap\u00edtulos 40\u201348 describe el cumplimiento de las promesas de los cap\u00edtulos 1\u201339. En un pasaje significativo, Ezequiel 37:25\u201328 re\u00fane diversas l\u00edneas argumentales del nuevo lugar para el pueblo de Dios y allana el camino para promesas a\u00fan m\u00e1s gloriosas en los cap\u00edtulos 40\u201348 (cf. Ez 43:7\u20139). Resulta significativo, pues, que Ezequiel concluya con una visi\u00f3n de una tierra purificada cuyos l\u00edmites se sit\u00faan en torno a un nuevo complejo del templo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s concretamente, Ezequiel 47:1\u201312 contiene una abundancia de imaginer\u00eda ed\u00e9nica y describe un templo paradis\u00edaco que se extiende hasta abarcar toda la tierra. Es significativo que Ezequiel utilice un lenguaje similar al de Jerem\u00edas en lo que respecta a una cuerda de medir que extiende los l\u00edmites hacia afuera (Ez. 47:3; Jer. 31:39; cf. Zac. 2). As\u00ed, la promesa relativa al Israel renovado que vive en la tierra bajo un nuevo David se cumple en la visi\u00f3n de un templo, que recrea un contexto ed\u00e9nico, cuyos l\u00edmites coinciden con los de la tierra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ezequiel, pues, en consonancia con los dem\u00e1s profetas, describe una esperanza asombrosa para el futuro que incluye una tierra y una naturaleza humana transformadas: un Ed\u00e9n nuevo y mejor, ampliado con un inmenso r\u00edo de vida y muchos \u00e1rboles de vida. Desde una perspectiva can\u00f3nica, Ap. 21\u201322 presenta este templo universal como el nuevo cielo y la nueva tierra a la luz del cumplimiento de Cristo (Beale, 348\u201353) (vease <a href=\"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/2024\/06\/20\/el-templo-escatologico-g-k-beale\/\">El Templo escatol\u00f3gico \u2013 G.K. Beale<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<h2 id=\"la-tierra-y-el-nuevo-testamento\" class=\"wp-block-heading\">La tierra y el Nuevo Testamento<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Nuevo Testamento presenta un cumplimiento \u00abya\/a\u00fan no\u00bb de las promesas sobre la tierra del Antiguo Testamento. M\u00e1s concretamente, el Nuevo Testamento presenta la tierra prometida a Abraham y a su descendencia como algo que se cumplir\u00e1 finalmente en la nueva creaci\u00f3n (f\u00edsica) como resultado de la persona y la obra de Cristo. En este momento de la historia de la salvaci\u00f3n, sin embargo, el cumplimiento se centra principalmente en Cristo, quien ha inaugurado \u00e9l mismo una nueva creaci\u00f3n mediante su resurrecci\u00f3n. Es decir, la presencia y la bendici\u00f3n del pacto de Dios se encuentran en Cristo, y aquellos unidos a \u00e9l por la fe en su muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n reciben en \u00e9l su herencia, su descanso y toda bendici\u00f3n espiritual en los lugares celestiales (Ef. 1:3). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el presente, los creyentes viven como exiliados (1 Pe. 1:1; 2, 11) entre la inauguraci\u00f3n y la consumaci\u00f3n del reino, y anticipan el cumplimiento definitivo y el disfrute de estas bendiciones de la alianza en su presencia, en el nuevo cielo y la nueva tierra (Ap. 21\u201322) . Un an\u00e1lisis de algunos pasajes seleccionados ilustra esta obra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Mateo, se introduce una conexi\u00f3n con la tierra en 2:15 (cf. Oseas 11:1). En el contexto de Oseas, Dios recuerda la historia de Israel, su hijo (\u00c9xodo 4:22\u201323), cuando los liber\u00f3 de Egipto en cumplimiento de sus promesas de darles su propia tierra. Pero Oseas 11:2-7 contin\u00faa lamentando c\u00f3mo Israel se ha alejado del Se\u00f1or y predice su futuro retorno al exilio (11:5). Se necesitaba otro \u00e9xodo. Este acontecimiento del \u00e9xodo pas\u00f3 a ser fundamental en la vida de Israel, como atestiguar\u00eda la revelaci\u00f3n posterior. A medida que la revelaci\u00f3n de Dios avanza a trav\u00e9s de los \u00e9xitos y fracasos de Israel, se empieza a anticipar un \u00e9xodo a\u00fan mayor (Isa\u00edas 43:16\u201321; 51:9\u201311; Jerem\u00edas 16:14\u201315; 31:31\u201334; Oseas 2:14\u201315; 11:10-11). En este contexto tipol\u00f3gico, Oseas espera una visita salvadora del Se\u00f1or. Este punto es importante, pues lo que Mateo ve es algo que el propio Oseas ya hab\u00eda visto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mateo est\u00e1 reuniendo acertadamente la revelaci\u00f3n org\u00e1nica y progresiva de Dios en orden cronol\u00f3gico para demostrar que el verdadero Hijo de Dios ha llegado para llevar a cabo un \u00e9xodo mayor en cumplimiento de sus promesas (Carson, \u00abMateo\u00bb, 92). Como resultado, Mateo ve ahora a Jes\u00fas como el centro del verdadero Israel, lo cual pasa a demostrar en la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el desierto, la entrega de una \u00abnueva ley\u00bb en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas como el verdadero Hijo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, la \u00abtierra\u00bb tambi\u00e9n aparece en Mt 5,5. El verbo \u00abheredar\u00bb en el Antiguo Testamento suele estar vinculado a la entrada de Israel en la tierra y a su posesi\u00f3n (p. ej., Dt 4,1; 16,20; Is 57,13). Hay algunas observaciones importantes para interpretar Mt 5,5 y el uso del Sal. 37. Para empezar, el Salmo 37 se asoma al horizonte escatol\u00f3gico (vv. 18, 29), en el que el conocido tema de heredar la tierra se promete como una esperanza futura a quienes esperan fielmente al Se\u00f1or (vv. 3, 9, 11, 18, 22, 29, 34). Esta orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica se ve confirmada adem\u00e1s por el hecho de que el Salmo 37 se reconoc\u00eda como mesi\u00e1nico en la \u00e9poca de Jes\u00fas (Carson, \u00abMateo\u00bb, 133). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del mismo modo, las Bienaventuranzas se enmarcan en el contexto escatol\u00f3gico ya inaugurado del reino, como lo demuestra la repetici\u00f3n de la bendici\u00f3n presente (Mateo 5:3, 10) y de las bendiciones futuras (vv. 4\u20139). Por lo tanto, Mateo, al igual que el resto del Nuevo Testamento, retoma y desarrolla la trayectoria escatol\u00f3gica del Salmo 37. Sin embargo, el cumplimiento definitivo no debe espiritualizarse como si se tratara de alg\u00fan tipo de espacio no territorial. De hecho, para Mateo, la culminaci\u00f3n de las promesas de Dios dar\u00e1 lugar a la renovaci\u00f3n de todas las cosas (Mat 19:27\u201328), cuando el reino de Dios en la tierra refleje su reino en los cielos (Mat 6:10). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, en un pasaje cargado de imaginer\u00eda del Antiguo Testamento, Jes\u00fas reivindica lo que se experiment\u00f3 (temporalmente) en la vida de Israel en la tierra: el descanso (Mateo 11:28\u201330). El descanso, que en su d\u00eda Dios prometi\u00f3 y concedi\u00f3 al Israel obediente en la tierra, ya no se centra en un territorio geogr\u00e1fico. M\u00e1s bien, ahora est\u00e1 ligado a Cristo y es concedido por \u00e9l, lo que da testimonio de su identidad divina. Es significativo que \u00ab \u00abencontrar\u00e9is descanso para vuestras almas\u00bb\u00bb se hace eco de Jer. 6:16, donde es la recompensa que Yahv\u00e9 ofrece a quienes buscan el buen camino y caminan por \u00e9l. Adem\u00e1s, el descanso prometido a David (2 Sam. 7:11) y experimentado bajo el reinado de Salom\u00f3n (1 Cr\u00f3n. 22:9) \u2014que se perdi\u00f3 como consecuencia del pecado\u2014 se concede ahora bajo el yugo del verdadero hijo de David. As\u00ed, Jes\u00fas participa ahora en la actividad divina de otorgar y cumplir las promesas de descanso, lo que probablemente evoca el descanso de Dios tras la creaci\u00f3n y el descanso sab\u00e1tico de Israel. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, por fin, tras la carga y el esfuerzo sufridos en el jard\u00edn tras la ca\u00edda (G\u00e9n. 3:17\u201319), bajo la esclavitud de Israel en Egipto (\u00c9xodo 6:6) y, en la actualidad, bajo las exigencias de Roma, el descanso es concedido y experimentado por aquellos que est\u00e1n unidos a Jes\u00fas. En Juan 15, Jes\u00fas dice: \u00abYo soy la vid verdadera\u00bb (v. 1). Las im\u00e1genes relacionadas con la vi\u00f1a eran comunes en el mundo antiguo, y quien estuviera familiarizado con el Antiguo Testamento comprender\u00eda la conexi\u00f3n que Jes\u00fas estaba estableciendo (p. ej., Isa\u00edas 5:1\u20137; 27:2\u20136; Salmos 80:8\u201316; Ezequiel 15:1\u20138; 17:1\u201321; Oseas 10:1\u20132). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta imagen era un s\u00edmbolo de Israel, el pueblo del pacto de Dios, y subrayaba constantemente la desobediencia de Israel y su incapacidad para dar fruto, por mucho que Dios lo cuidara y lo cultivara. Por ello, Dios juzgar\u00eda a Israel por medio de otras naciones (v\u00e9ase Isa\u00edas 5). Sin embargo, sorprendentemente, no es una naci\u00f3n ni un pueblo lo que constituye la vid, sino Jes\u00fas. El hecho de que la vid sea Jes\u00fas, y no la Iglesia, es intencionado. Se considera al Se\u00f1or en su capacidad representativa, como Hijo de Dios e Hijo del Hombre que muere y resucita para que pueda surgir un nuevo pueblo y dar fruto para Dios. De hecho, Jes\u00fas es la vid verdadera \u2014el verdadero Israel\u2014 y sus disc\u00edpulos son ahora los sarmientos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 el pasaje m\u00e1s importante del Antiguo Testamento para Juan 15 sea el Salmo 80, pues a\u00fana los temas de la vid y el Hijo del Hombre (Carson, Juan, 513). Este salmo es una oraci\u00f3n por la restauraci\u00f3n de Israel, una vid que Dios sac\u00f3 de Egipto, plant\u00f3 en la tierra y bendijo (vv. 8-9). As\u00ed como Dios liber\u00f3 y plant\u00f3 a su pueblo en el pasado, el salmista ora por la salvaci\u00f3n en el futuro, lo que presumiblemente incluye la restauraci\u00f3n a la tierra. Sin embargo, Juan 15 indica que se ha producido un cambio en la historia de la redenci\u00f3n. La verdadera vid ya no es el Israel ap\u00f3stata, sino el propio Jes\u00fas, y el lugar de la bendici\u00f3n est\u00e1 en \u00e9l. Ahora bien, si el Israel exiliado quiere ser restaurado, debe establecer una relaci\u00f3n correcta con Jes\u00fas y estar arraigado en \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Pablo, el cumplimiento de la promesa de la tierra en relaci\u00f3n con Cristo se confirma a\u00fan m\u00e1s en Rom. 4:13, que se basa en su argumento anterior, define el contenido de la promesa hecha a Abraham y explica en qu\u00e9 consiste: a saber, que Abraham \u00abheredar\u00eda\u00bb el mundo. Aunque la tierra prometida inicialmente a Abraham y a sus descendientes se extend\u00eda hasta las fronteras de Cana\u00e1n, tanto el patr\u00f3n como la trayectoria del Antiguo Testamento muestran que, a medida que su descendencia se multiplicara y llenara la tierra, tambi\u00e9n los l\u00edmites de la tierra abarcar\u00edan la tierra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reviste especial importancia G\u00e9nesis 26:3-4, donde el singular \u00abtierras\u00bb, cuando se lee junto con el juramento al que alude en G\u00e9nesis 22:17-18, deja claro que la descendencia de Abraham poseer\u00e1\/heredar\u00e1 las puertas de sus enemigos. Esto, junto con G\u00e9nesis 22:17, proporciona una base exeg\u00e9tica para la afirmaci\u00f3n de Pablo de que Abraham heredar\u00eda el mundo. Pablo, pues, est\u00e1 demostrando una s\u00f3lida ex\u00e9gesis b\u00edblica, basada en la l\u00ednea narrativa hist\u00f3rico-redentora de las Escrituras, al reunir los tres elementos del pacto (Schreiner, 435). Por lo tanto, a la luz de Cristo \u2014el descendiente (singular) de Abraham (G\u00e1latas 3)\u2014, Abraham y su descendencia (colectiva) heredar\u00e1n el mundo a medida que las personas, tanto jud\u00edas como gentiles, lleguen a la fe en Jesucristo. Para Pablo y Pedro, los conceptos de herencia y filiaci\u00f3n, que en el Antiguo Testamento se refieren a Israel, se ampl\u00edan. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, en Col. 1:12-13, la combinaci\u00f3n de t\u00e9rminos como \u00abherencia\u00bb, \u00abliberaci\u00f3n\u00bb y \u00abtransferencia\u00bb evoca el \u00c9xodo. As\u00ed, existe una recompensa escatol\u00f3gica para los creyentes que experimentan un \u00c9xodo mejor en Cristo, que va m\u00e1s all\u00e1 de la herencia del Antiguo Testamento de la tierra prometida hasta la herencia del Nuevo Testamento de la salvaci\u00f3n definitiva. Adem\u00e1s, la herencia en Pablo est\u00e1 relacionada con la filiaci\u00f3n, pues el Antiguo Testamento demuestra que el hijo de Dios es Israel (\u00c9xodo 4:22) y que la herencia es la tierra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Nuevo Testamento, sin embargo, Pablo entiende que todo el pueblo de Dios \u2014tanto jud\u00edos como gentiles\u2014 son hijos de Dios por la fe en Jesucristo, y si son de Cristo, entonces son descendientes de Abraham, herederos seg\u00fan la promesa (G\u00e1latas 3:26, 29; cf. 4:7; Romanos 8:17). Puesto que Cristo es el Hijo de Dios por excelencia, aquellos que est\u00e1n en Cristo reciben su herencia en \u00e9l mientras esperan el cumplimiento definitivo de las promesas de Dios. Adem\u00e1s, est\u00e1n sellados con el Esp\u00edritu Santo prometido, que es la garant\u00eda de su herencia hasta que entren en posesi\u00f3n de ella (Ef. 1:13\u201314; cf. Ez. 36:26\u201327; 37:14; Joel 2:28\u201330). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, la herencia del cristiano mira hacia lo que a\u00fan est\u00e1 por venir. Del mismo modo, Pedro alaba a Dios por la salvaci\u00f3n segura de la Iglesia, pues, mediante la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y gracias a la gran misericordia de Dios, han sido \u00abrenacidos\u00bb para una esperanza viva (1 Pedro 1:3 AT; v\u00e9ase 1:23), a una herencia imperecedera (1:4), y por el poder de Dios son guardados mediante la fe para la salvaci\u00f3n que ha de ser revelada (1:5). Es probable que Pedro elija el lenguaje de la herencia para describir lo que espera a los cristianos y que entienda la herencia ya no en t\u00e9rminos de una tierra prometida a Israel, sino m\u00e1s bien en t\u00e9rminos de la esperanza del fin de los tiempos que se les presenta. Para Pedro, al igual que para Pablo, el trasfondo de la idea de herencia es el Antiguo Testamento. En otras palabras, el uso que hace Pedro del t\u00e9rmino se entiende a la luz de Cristo y de su cumplimiento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el cumplimiento futuro de la promesa de Dios no debe entenderse como meramente espiritual. Esta esperanza sigue siendo f\u00edsica, pues en 2 Pedro aprendemos que se har\u00e1 realidad en un cielo nuevo y una tierra nueva (2 Pedro 3:13; cf. Ap. 21:1\u201322:5). <strong>Pero trasciende y deja atr\u00e1s la sombra de la tierra de Cana\u00e1n.<\/strong> En Hebreos 3:7\u20134:13, el descanso en Cana\u00e1n funciona como un tipo del descanso celestial de Dios en G\u00e9nesis 2 y Salmos 95. El descanso que lleg\u00f3 con la entrada en la tierra bajo el mando de Josu\u00e9 remite a la creaci\u00f3n; sin embargo, la tierra no fue conquistada por completo (cf., p. ej.,Josu\u00e9 13). Este descanso anticipaba el descanso escatol\u00f3gico para el pueblo de Dios, que David anunci\u00f3 en el Salmo 95. Como demuestra el Antiguo Testamento, el descanso en la tierra ya no era posible. Pero el descanso de Dios est\u00e1 al alcance de todos los que creen y obedecen. Mientras se llame \u00abhoy\u00bb, pues, no se exhorta al pueblo de Dios a volver al tipo de descanso en la tierra de Cana\u00e1n. M\u00e1s bien, se le exhorta a entrar en el descanso escatol\u00f3gico de Dios que viene a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n renovada con Cristo (Heb. 3:6). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Hebreos 11:8\u201322, el autor destaca la respuesta obediente de Abraham al mandato de Dios de ir a un lugar que recibir\u00eda como herencia (vv. 8\u201310). Seg\u00fan el v. 9, \u00abpor la fe [Abraham] fue a vivir a la tierra prometida, como en tierra ajena, habitando en tiendas con Isaac y Jacob, herederos con \u00e9l de la misma promesa\u00bb (ESV). La imagen de los patriarcas viviendo en tiendas subraya el hecho de que la mera entrada en la tierra no supuso la obtenci\u00f3n de la herencia prometida. A continuaci\u00f3n, se dice inmediatamente que \u00abesperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios\u00bb (v. 10, ESV). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante se\u00f1alar la relaci\u00f3n l\u00f3gica entre los vers\u00edculos 9 y 10. Abraham anhelaba la tierra prometida \u00abporque\u00bb ten\u00eda la mirada puesta en la ciudad con cimientos. El marcado contraste entre \u00abla tierra prometida\u00bb y \u00abuna tierra extranjera\u00bb sirve para mostrar la vida inestable de Abraham. Es decir, la entrada en la tierra prometida no le hab\u00eda proporcionado un asentamiento definitivo. Por eso, Abraham miraba m\u00e1s all\u00e1 de su situaci\u00f3n actual hacia la bendici\u00f3n invisible, pues la tierra apuntaba m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma. Seg\u00fan el autor, pues, los patriarcas sab\u00edan que la tierra prometida no era el cumplimiento definitivo, ya que viv\u00edan como extranjeros y exiliados (11:13) . <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este punto se subraya en el vers\u00edculo 16: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero, tal como est\u00e1n las cosas, ellos anhelan una patria mejor, es decir, una celestial. Por eso Dios no se averg\u00fcenza de ser llamado su Dios, pues les ha preparado una ciudad\u00bb (ESV). <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El hecho de que la tierra de Cana\u00e1n no fuera, en \u00faltima instancia, el cumplimiento de la promesa se confirma en que los patriarcas murieron all\u00ed sin recibir lo prometido<\/strong> (Heb 11:13). Sin embargo, la tierra de Cana\u00e1n no era meramente una parada de descanso. M\u00e1s bien, era la tierra prometida: la tierra que Abraham y su descendencia recibieron como herencia. Desde all\u00ed esperaron continuamente la aparici\u00f3n de la ciudad de Dios, de la que ya formaban parte en virtud del llamamiento y la promesa de Dios. A esta ciudad se la denomina m\u00e1s adelante la patria celestial (Heb 11:16), la ciudad del Dios vivo, la Jerusal\u00e9n celestial (Heb 12:22), el reino inquebrantable (Heb 12:28) y la ciudad permanente que est\u00e1 por venir (Heb 13:14). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, miraban m\u00e1s all\u00e1 de Cana\u00e1n hacia un nuevo cielo y una nueva tierra: una nueva Jerusal\u00e9n. Una vez m\u00e1s, la tierra prometida apuntaba a algo m\u00e1s grande. Dado su comienzo, el final de las Escrituras no deber\u00eda sorprendernos. El destino final del reino en el Apocalipsis \u2014la nueva creaci\u00f3n\u2014 se presenta como la consumaci\u00f3n de un complejo continuo b\u00edblico que se remonta a la creaci\u00f3n. Esta consumaci\u00f3n describe el nuevo cielo y la nueva tierra como un nuevo Ed\u00e9n paradis\u00edaco (cf. G\u00e9n. 2:10\u201314 y Ap. 22:1\u20132; G\u00e9n. 3:22\u201324 y Ap. 22:2; G\u00e9n. 2:11\u201312 y Ap. 22:18\u201321; G\u00e9n. 3:8 y Ap. 21:3\u20135), la nueva Jerusal\u00e9n (21:2) y el templo cosmol\u00f3gico (21:22) que, en el punto \u00e1lgido de los pactos, est\u00e1 lleno de la presencia de Dios (21:3) . <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el fin tambi\u00e9n se relaciona con las promesas de tierra universalizadas de Israel, que se remontan, a trav\u00e9s de los profetas, a Abraham y, de ah\u00ed, hasta el Ed\u00e9n. En cumplimiento de la promesa hecha a Abraham de que \u00aben ti ser\u00e1n benditas todas las familias de la tierra\u00bb (G\u00e9nesis 12:3 ESV), a las personas redimidas de toda tribu, lengua, pueblo y naci\u00f3n (Ap. 5:9) se les concede una nueva creaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta nueva creaci\u00f3n, los l\u00edmites geogr\u00e1ficos de este lugar se expanden a toda la nueva creaci\u00f3n de formas que reflejan de manera notable las visiones de los profetas. Es decir, Apocalipsis 21\u201322 muestra de forma deslumbrante el cumplimiento futuro de los profetas y de todo el Antiguo Testamento, al fusionar el templo, la ciudad y la tierra en una \u00fanica imagen paradis\u00edaca del fin de los tiempos que retrata la presencia de Dios en su alianza con su pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta imagen final representa un glorioso retorno del pueblo de Dios, que vive en su lugar bajo su gobierno, uniendo as\u00ed la creaci\u00f3n y el establecimiento del hombre en el Ed\u00e9n, la redenci\u00f3n de Israel y, finalmente, los prop\u00f3sitos escatol\u00f3gicos de Dios de traer bendici\u00f3n al mundo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, el modelo que el Ed\u00e9n anticipaba no solo se ha recuperado y se ha tomado posesi\u00f3n de la tierra prometida, sino que se ha transformado radicalmente a trav\u00e9s de la vida, la muerte, la resurrecci\u00f3n, la ascensi\u00f3n y el reinado del Cordero triunfante, quien gan\u00f3 una nueva creaci\u00f3n para su pueblo. De hecho, el reino del mundo se convertir\u00e1 en \u00abel reino de nuestro Se\u00f1or y de su Cristo, y \u00e9l reinar\u00e1 por los siglos de los siglos\u00bb (Ap 11:15 ESV; cf. Sal. 2; 8). El pueblo de Dios en Cristo volver\u00e1 a habitar en la tierra \u2014para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;Oren Martin, \u00abLand\u00bb, en Dictionary of the New Testament Use of the Old Testament, ed. G. K. Beale et al. (Grand Rapids, MI: Baker Academic: A Division of Baker Publishing Group, 2023), 449.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Bibliograf\u00eda. <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alexander, T. D., \u00abBeyond Borders\u00bb, en The Land of Promise, ed. P. Johnston y P. Walker (InterVarsity, 2000), 35\u201350; Alexander, From Eden to the New Jerusalem (InterVarsity, 2008); Alexander, \u00abSeed\u00bb, en NDBT, 769\u201373; Beale, G. K., *The Temple in the Church\u2019s Mission*, NSBT (InterVarsity, 2004); Carson, D. A., *The Gospel according to John*, PNTC (Eerdmans, 1991) ; Carson, \u00abMateo\u00bb, en EBC, 8:3\u2013599; Dempster, S. G., \u00abDominio y dinast\u00eda\u00bb, NSBT (InterVarsity, 2003); Gentry, P. J., y S. J. Wellum, \u00abEl reino a trav\u00e9s del pacto\u00bb, 2.\u00aa ed. (Crossway, 2018); Martin, O. R., \u00abEn camino hacia la tierra prometida\u00bb, NSBT (InterVarsity, 2015); Schreiner, T. R., \u00abRomanos\u00bb, 2.\u00aa ed., BECNT (Baker Academic, 2018); Williamson, P. R., \u00abPromesa y cumplimiento\u00bb, en *La tierra prometida*, ed. P. Johnston y P. Walker (InterVarsity, 2000), 15\u201334. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La promesa de la tierra constituye uno de los grandes hilos que recorren la historia de la redenci\u00f3n. Desde la p\u00e9rdida del Ed\u00e9n, las Escrituras desarrollan progresivamente la esperanza de que Dios restaurar\u00e1 a su pueblo en un lugar de bendici\u00f3n y comuni\u00f3n con \u00e9l. Esta promesa adquiere una forma concreta en el pacto con Abraham y en la tierra de Cana\u00e1n, pero su alcance trasciende las fronteras de Israel. Los profetas anuncian una restauraci\u00f3n mayor, vinculada al nuevo pacto, a un nuevo David, a la participaci\u00f3n de las naciones y, finalmente, a unos cielos nuevos y una tierra nueva. El Nuevo Testamento muestra que todas estas expectativas convergen en Jesucristo: \u00e9l es el verdadero descendiente de Abraham y aquel en quien el pueblo de Dios recibe su herencia. As\u00ed, desde el Ed\u00e9n hasta la Nueva Jerusal\u00e9n, la promesa de la tierra revela el prop\u00f3sito de Dios de recuperar lo perdido por el pecado y llevar su creaci\u00f3n a su consumaci\u00f3n definitiva, cuando su pueblo redimido habite para siempre en su presencia.<\/p>\n","protected":false},"author":80235555,"featured_media":57423,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_gspb_post_css":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1460447],"tags":[36869,675333,790841007,62677,202722017,9937,35576,12373048,15918981,790841009,20616033,790841008,5091258,504998,1931353],"class_list":["post-57412","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-varios","tag-abraham","tag-canaan","tag-cumplimiento-en-cristo","tag-eden","tag-historia-de-la-redencion","tag-israel","tag-jesucristo","tag-nueva-creacion","tag-nueva-jerusalen","tag-nuevo-cielo-y-nueva-tierra","tag-pacto-abrahamico","tag-promesa-de-la-tierra","tag-reino-de-dios","tag-teologia-biblica","tag-tierra-prometida"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":7}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5HWJ5-eW0","jetpack-related-posts":[],"brizy_media":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/La-promesa-de-la-Tierra-en-la-Biblia.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80235555"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57412"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57658,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57412\/revisions\/57658"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/atravesdelasescrituras.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}