
Niños en la Biblia y en el mundo Antiguo
De las más de cinco mil referencias bíblicas a niño y niños, más o menos la mitad son literales. Las alusiones a los niños en los libros poéticos y proféticos del AT así como en los Evangelios son, mayormente, figuradas.
El periodo de edad implicado en el término niño es impreciso. Incluye al niño nonato (Job 3:16), los bebés (todavía sin circuncidad), niños de pecho (Sal 131:2) o personas de cualquier edad en quienes se piensa como herederos o progenie como los hijos de las viudas a los que se apela para que cuiden de sus progenitores (1 Ti 5:4).
La infancia contrasta el tiempo presente con el pasado (Gn 8:21); Is 47:12, 15; Sal 37:25; Mr 9:21. La frase «cuando yo era niño» sugiere un intervalo de tiempo considerable (Os 11:1; 1 Co 13:11; Gá 4:3). Los días de juventud se recuerdan como un tiempo de vigor que se pierde más tarde en la vida: Job recuerda a un hombre cuyo «su carne será más tierna que la del niño, cuerpo se volverá tan sano como el de un niño; volverá a los días de su juventud» (Job 33:25RVR1960).









