Etiqueta Disciplina

Comprometiéndonos con la Membresía de la Iglesia

La Biblia instruye a los creyentes a involucrarse activamente en la vida de la iglesia local, enfatizando que el compromiso no es solo asistir a los cultos, sino participar en la edificación mutua. La membresía también permite una administración ordenada y clarifica quiénes son considerados creyentes, facilitando la disciplina eclesiástica. Además, la membresía promueve la participación activa y la educación sobre la naturaleza de la iglesia.

Los beneficios de ser miembro incluyen oportunidades de servicio, acceso a ministerios y la responsabilidad de ser amonestado por el pecado, lo que contribuye al crecimiento espiritual. La membresía no es solo un compromiso individual, sino también un pacto de la iglesia para cuidar de sus miembros.

En resumen, la membresía es vista como un aspecto vital de la vida cristiana, reflejando la relación entre el creyente y la iglesia local.

¿Quien debe aconsejar Bíblicamente?

¿Es el aconsejar cristiano la obra de un grupo de personas muy especializadas?

¿Pertenece sólo a los pastores y a los ancianos de las iglesias exclusivamente?

¿Qué pasa con el miembro regular de una iglesia cristiana, hombre o mujer: tienen ellos un ministerio de aconsejar al cual Dios los haya llamado como legos?

La disciplina en la Iglesia

El propósito de Cristo para con la iglesia es santificarla y presentársela a Sí mismo sin mancha ni arruga (Efesios 5:26–27). Todas las actividades de la iglesia también deben tener la misma aspiración, incluyendo la disciplina, porque ésta también está diseñada para producir un carácter santo en los que son objetos de la misma.