Mes febrero 2025

0. Introducción al día de reposo

En este primer atículo exploraremos el profundo significado del **séptimo día** El Shabat en la tradición bíblica, presentándolo como un tesoro perdido que resurgirá para iluminar preguntas fundamentales sobre la existencia humana y la presencia de Dios. En el **Antiguo Testamento**, el séptimo día es el clímax de la Creación (Génesis 2:1-3), un símbolo de libertad para los israelitas tras su liberación de Egipto (Éxodo 16:1-30), y un derecho para todas las criaturas en los Diez Mandamientos (Éxodo 20:8-11). También representa la relación entre Dios y la humanidad, extendiéndose más allá del pueblo judío para incluir a todas las naciones (Isaías 56:1-8).

En el **Nuevo Testamento**, Jesús vincula el séptimo día con su ministerio de sanación y su muerte, que ocurre al comienzo de este día, conectando así la redención con la Creación. Su exclamación "¡Consumado es!" (Juan 19:30) evoca el clímax de la Creación, reafirmando su identidad como Creador y Redentor. Sin embargo, el cristianismo primitivo relegó el séptimo día en favor del domingo, lo que contribuyó a una ruptura entre judíos y cristianos y a una teología que priorizó la salvación del alma sobre la Creación.

El texto también aborda las consecuencias de esta **discontinuidad**, como el antisemitismo cristiano y su papel en eventos históricos como el Holocausto. Además, critica la **contracción** de la teología cristiana, que ha descuidado la Creación y contribuido a la crisis ecológica. Finalmente, el séptimo día se presenta como un símbolo de esperanza y reconciliación, un llamado a restaurar la relación entre Dios, la humanidad y la creación, recordándonos que su significado teológico y existencial sigue vigente en un mundo fracturado.