
Sobre la Parashat Balaq «Balaam el adivino»
En esta semana estamos estudiando la Parashat 42 Balaq se encuentra en: Números 22:2-25:9 — Balaq (בָּלָק) significa: «Balaam».
«La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.» — Salmo 119:130
«La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.» — Salmo 119:130

En esta semana estamos estudiando la Parashat 42 Balaq se encuentra en: Números 22:2-25:9 — Balaq (בָּלָק) significa: «Balaam».

En este artículo se aborda las diferentes expectativas judías sobre el Mesías y el fin de los tiempos, mencionando la figura del Mesías, que se presenta en diversas tradiciones. Se discuten las guerras del Mesías, la restauración de Israel y la nueva Jerusalén, que será purificada y transformada. Las visiones apocalípticas de los judíos, aunque figurativas, reflejan un deseo de redención y justicia. Se menciona la resurrección de los muertos y el juicio final, donde los justos y los pecadores recibirán su recompensa o castigo.
Finalmente, se destaca la diferencia entre las enseñanzas apocalípticas de los escritos pseudoepigráficos y las del Nuevo Testamento, así como las divergencias en la concepción del reino del Mesías, que se presenta como eterno en los textos apócrifos, en contraste con las visiones más variadas de la tradición rabínica.

En este video reflexionamos en las palabras de Herman Bavinck sobre el bien supremo del hombre quien es Dios mismo, quien, sabemos que a diferencia de otras criaturas, el hombre tiene la capacidad de reconocer y buscar este bien.
Aunque el hombre comparte características con animales y plantas, su naturaleza espiritual y su creación a imagen de Dios le permiten aspirar a bienes eternos y celestiales. A pesar de la caída y la pérdida de atributos divinos, el hombre conserva un anhelo por lo eterno, lo que lo lleva a buscar satisfacción en cosas que no pueden colmar su necesidad espiritual.
Los placeres sensuales, la ciencia, el arte y la cultura no pueden completamente satisfacer al ser humano. Aunque estos aspectos son valiosos, no pueden llenar el vacío que deja la desconexión con Dios. La ciencia y la filosofía, si se separan de la sabiduría divina, se convierten en vanas y no logran resolver los enigmas de la existencia. El arte, aunque evoca belleza y armonía, no puede reconciliar al hombre con su pecado ni ofrecerle la salvación. Finalmente, se concluye que el corazón del hombre fue creado para Dios y solo encontrará descanso en Él.
La búsqueda de Dios es inherente al ser humano, aunque a menudo se dirija hacia lo material y temporal. La verdadera satisfacción y comprensión de la naturaleza humana solo se encuentran en la relación con Dios, quien revela tanto la grandeza como la miseria del hombre.

El artículo analiza las palabras de Jesús en Mateo 23:35, donde acusa a los escribas y fariseos de cargar con la culpa de toda la sangre inocente derramada, desde Abel hasta Zacarías. La dificultad surge al identificar a este Zacarías como “hijo de Berequías”, ya que el Zacarías asesinado en el templo (2 Crónicas 24) era hijo de Joiada. Varias teorías intentan resolver esta discrepancia: algunos piensan que Jesús se refiere al profeta Zacarías, hijo de Berequías, aunque no fue asesinado; otros sugieren una confusión textual o una mezcla de tradiciones.
Algunas fuentes antiguas incluso proponen que se trata de Zacarías, padre de Juan el Bautista, o de otro Zacarías mencionado por Josefo, pero estas teorías tienen limitaciones históricas o textuales. La hipótesis más aceptada es que Jesús se refería al Zacarías de 2 Crónicas, y que “hijo de Berequías” podría ser un error de transmisión o una referencia a un antepasado.
El punto central del pasaje, más allá de la identidad exacta de Zacarías, es la denuncia de Jesús contra la violencia histórica hacia los mensajeros de Dios y la responsabilidad moral acumulada de los líderes religiosos de su tiempo.

En este primer ensayo Daniel I.Block analiza la visión escatológica de Ezequiel, centrándose en el oráculo de Gog y Magog. Se divide en tres partes: observaciones generales sobre la escatología de Ezequiel, la naturaleza y diseño del oráculo de Gog, y una exposición resumida de sus elementos clave. Ezequiel presenta dos finales para Israel: uno inminente y otro en un futuro distante, donde se enfatiza la restauración del pueblo tras el juicio. Aunque el lenguaje escatológico es escaso en los oráculos de restauración, el oráculo de Gog se destaca como el único que contiene señales de este tipo. La visión de Ezequiel se basa en las promesas eternas de YHWH a su pueblo, y aunque sus mensajes de restauración contrastan con los de juicio, mantienen elementos de advertencia.
El oráculo de Gog se estructura en dos paneles simétricos, donde se describe la conscripción, motivaciones, avance, juicio y eventual derrota de Gog. A lo largo del texto, se destaca que YHWH controla los eventos, utilizando a Gog como un agente para demostrar su gloria y justicia. La narrativa culmina en la victoria de YHWH sobre Gog, simbolizando la restauración de Israel y la purificación de la tierra. Finalmente, se enfatiza que la experiencia de la gracia divina debe llevar a un reconocimiento de la propia indignidad y a la glorificación de YHWH, quien cumple sus promesas y restaura a su pueblo.

En esta semana estamos estudiando la Parashat 41 Pinjas se encuentra en: Números 25:10-30:1 — Pinjas (פִּינְחָס) significa: «Finees».

Mateo 24, junto con sus paralelos en Marcos 13 y Lucas 21, es uno de los pasajes más debatidos del Nuevo Testamento debido a su complejidad literaria, teológica y profética. El discurso, conocido como el "Discurso del Monte de los Olivos", aborda la destrucción del templo de Jerusalén y la segunda venida de Cristo. La dificultad central reside en cómo se relacionan estos dos eventos: algunos estudiosos los ven entrelazados simbólicamente, otros los distinguen claramente a partir del versículo 36, y otros sostienen que todo el discurso se refiere solo a la Parusía.
Carson analiza estas posturas y critica las interpretaciones que niegan la autenticidad profética del discurso o que lo fragmentan excesivamente. A su juicio, el discurso refleja cómo los discípulos asociaban el fin del templo con el fin del mundo, y Jesús responde corrigiendo esa percepción: habrá un periodo prolongado de tribulación antes de su retorno. Así, los versículos 4–28 describen las dificultades del tiempo entre su ascensión y su regreso, incluyendo la caída de Jerusalén; los versículos 29–31 anuncian su segunda venida, y el resto del discurso exhorta a la vigilancia y fidelidad mientras los creyentes esperan ese día.
En cuanto al término "inminente", Carson señala que no debe entenderse como “en cualquier segundo”, sino como “esperado con urgencia”. El NT enseña que el regreso de Cristo puede ser pronto, pero no necesariamente inmediato, y que ciertos eventos deben precederlo. Carson también descarta interpretaciones como la dispensacionalista, que separa el “rapto” de la segunda venida, por considerarla históricamente y textualmente débil.
En conclusión, Carson propone una visión equilibrada y coherente: el discurso es una unidad que trata ambos eventos (la destrucción de Jerusalén y la segunda venida), reconociendo la tensión entre lo inminente y lo aún por cumplirse. Jesús llama a sus seguidores a vivir con esperanza, vigilancia y fidelidad en medio de la espera.

En esta semana estamos estudiando la Parashat 40 Juqat se encuentra en: Números 19:1-22:1 — Juqat (חֻקַּת) significa: «Decreto de»

El pacto mosaico no fue un pacto de obras, sino una administración del pacto de gracia. Aunque contenía leyes y exigencias, su propósito no era ofrecer salvación por méritos, sino mostrar la incapacidad humana y conducir a Cristo. Pablo aclara que la ley no justifica, sino que revela el pecado. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento enseñan que la salvación siempre ha sido por gracia mediante la fe, como lo muestran los ejemplos de Abraham, David y otros santos. Interpretar el Antiguo Testamento como enseñanza de salvación por obras es un error. La obediencia a la ley era una respuesta al amor y la redención de Dios, no un medio de justificación.

Este artículo explora la importancia de los años sagrados en la Biblia, específicamente el año sabático y el año del jubileo, y su relevancia en la actualidad. El año sabático, que se celebra cada siete años, implica dejar descansar la tierra y cancelar deudas, promoviendo la justicia social y el cuidado de los pobres. En el contexto agrícola de Israel, se establece que la tierra debe descansar y que los propietarios deben permitir que los pobres recojan lo que crezca de manera natural. Además, se limita la esclavitud, permitiendo la liberación de los hebreos después de seis años de servicio.
El año del jubileo, que ocurre cada cincuenta años, se centra en la restauración de la propiedad y la libertad. Durante este año, se proclama la libertad y se devuelven las tierras a sus propietarios originales, lo que busca reducir la desigualdad social. Aunque estas regulaciones eran ideales, su cumplimiento en la práctica fue inconsistente en la historia de Israel.
Baker también relaciona estos conceptos con el mensaje de Jesús, quien proclamó "el año del favor del Señor", reinterpretando el jubileo en un contexto mesiánico. La reflexión final del texto destaca tres temas clave: descanso, libertad y restauración, sugiriendo que estos principios son relevantes hoy en día para abordar problemas contemporáneos como la explotación ambiental y la justicia social. Se propone que el milenio sea una oportunidad para reflexionar sobre estos temas y actuar en consecuencia.