Mes septiembre 2025

Las ovejas y las cabras «El juicio final del Hijo del Hombre (25:31-46)» por R. T. France

El pasaje sobre el Juicio Final (25:31-46) culmina el discurso sobre la preparación para la parusía del Hijo del Hombre. En esta visión, el Hijo del Hombre se convierte en juez de todas las naciones, dividiendo a los preparados de los no preparados, basándose en cómo han tratado a "los más pequeños" de sus hermanos. Este criterio de juicio ha generado controversia, especialmente entre los lectores protestantes, ya que sugiere que el destino final depende de actos de bondad, lo que parece contradictorio con la teología paulina. Sin embargo, se argumenta que este pasaje refleja la llamada de Mateo a la justicia y a hacer la voluntad de Dios.

La identificación de Jesús con sus discípulos implica que la forma en que se responde a ellos es un reflejo de la actitud hacia Jesús mismo. Tanto los "ovejas" como los "cabritos" se sorprenden al descubrir que sus acciones estaban dirigidas a Jesús, lo que sugiere que el juicio no se basa en el reconocimiento consciente de su identidad. La escena del juicio, influenciada por Daniel 7, presenta al Hijo del Hombre como el rey que juzga a todas las naciones, enfatizando su autoridad. Los "justos" son recompensados con la herencia del reino, mientras que los "malos" enfrentan el castigo eterno. Este pasaje destaca la importancia de las acciones hacia los necesitados y la conexión entre la fe y las obras en el contexto del juicio final.

Yom Kippur «Importancia, Principios & Cumplimiento»

Yom Kippur, o el Día de la Expiación, es la sexta de las temporadas sagradas de Israel, caracterizada por ser un día de aflicción del alma y descanso. Se le conoce también como Shabbat Shabbaton, el "Sábado de los Sábados", y Yom Hakippurim, que implica la expiación tanto para los vivos como para los muertos. Este día es considerado el más solemne del año judío, donde incluso aquellos que no observan otras festividades participan en el ayuno y la oración.

La observancia de Yom Kippur incluye un período de autoexamen de cuarenta días, culminando en el décimo día del mes de Tishrei. Durante este tiempo, se realizan rituales de purificación, reconciliación y confesiones. Aunque la Biblia no ordena el ayuno, la tradición judía lo ha adoptado como un elemento central. El día se caracteriza por la prohibición de trabajar y la realización de servicios en la sinagoga, donde se recitan oraciones de confesión.

Yom Kippur también tiene implicaciones mesiánicas, donde se considera que el sacrificio de Yeshua cumple con el propósito de expiación, ofreciendo una redención eterna. La tradición sostiene que el día de la expiación se relaciona con la purificación del pueblo de Israel, que se llevará a cabo en el futuro a través de la gran tribulación, donde se espera que el pueblo reconozca su error y busque a Dios, llevando a su salvación nacional.

El Sirviente perezoso que ocultó el dinero de Su Señor (Mt 25:14-30)

La parábola del siervo perezoso que escondió el dinero de su señor presenta una reflexión sobre la percepción de los talentos y la responsabilidad. A menudo, se espera que el siervo con un solo talento sea el héroe, pero el relato revela que la perspectiva divina sobre los talentos es diferente. El siervo resentido, que considera a su maestro como duro, es un símbolo de aquellos que, al sentirse menospreciados, no utilizan sus habilidades. Este comportamiento se refleja en la vida de varios personajes, como Ouranius, un joven ministro que desprecia a su congregación por su condición social, y un joven predicador que, al no tener una gran audiencia, decide no compartir su sermón.

Comprometiéndonos con la Membresía de la Iglesia

La Biblia instruye a los creyentes a involucrarse activamente en la vida de la iglesia local, enfatizando que el compromiso no es solo asistir a los cultos, sino participar en la edificación mutua. La membresía también permite una administración ordenada y clarifica quiénes son considerados creyentes, facilitando la disciplina eclesiástica. Además, la membresía promueve la participación activa y la educación sobre la naturaleza de la iglesia.

Los beneficios de ser miembro incluyen oportunidades de servicio, acceso a ministerios y la responsabilidad de ser amonestado por el pecado, lo que contribuye al crecimiento espiritual. La membresía no es solo un compromiso individual, sino también un pacto de la iglesia para cuidar de sus miembros.

En resumen, la membresía es vista como un aspecto vital de la vida cristiana, reflejando la relación entre el creyente y la iglesia local.

Comprendiendo la Importancia de la Iglesia Local

Vivimos en tiempos donde hay una decadencia y creciente desilusión y falta de compromiso hacia la iglesia local, si lo contrastamos a la luz de las Escrituras vemos un profundo en Jesús hacia ella. A pesar del aumento en la asistencia a las iglesias, muchos cristianos se sienten desencantados y buscan su crecimiento espiritual fuera de la iglesia, lo que ha llevado a un éxodo significativo de miembros.

De igual forma se cuestiona la idea de que el crecimiento espiritual solo puede lograrse dentro de la iglesia, sugiriendo que algunos encuentran alternativas fuera de ella.

En este artículo enfatizamos la importancia de la iglesia local como la "casa de Dios", donde Él habita y se manifiesta. Se argumenta que la iglesia es esencial para el crecimiento espiritual, ya que es el medio por el cual Dios actúa en el mundo. Se presentan cuatro descripciones de la iglesia: como la morada y familia de Dios, la columna y baluarte de la verdad, y el fundamento estable de la fe. La iglesia es vista como indispensable para sostener la verdad y proporcionar un contexto para la adoración y el crecimiento espiritual. El autor concluye que, a pesar de las críticas, la iglesia sigue siendo el epicentro de la obra de Dios en el mundo y debe ser valorada por su papel crucial en la vida de los creyentes.