Día 28 de septiembre de 2025

Las ovejas y las cabras «El juicio final del Hijo del Hombre (25:31-46)» por R. T. France

El pasaje sobre el Juicio Final (25:31-46) culmina el discurso sobre la preparación para la parusía del Hijo del Hombre. En esta visión, el Hijo del Hombre se convierte en juez de todas las naciones, dividiendo a los preparados de los no preparados, basándose en cómo han tratado a "los más pequeños" de sus hermanos. Este criterio de juicio ha generado controversia, especialmente entre los lectores protestantes, ya que sugiere que el destino final depende de actos de bondad, lo que parece contradictorio con la teología paulina. Sin embargo, se argumenta que este pasaje refleja la llamada de Mateo a la justicia y a hacer la voluntad de Dios.

La identificación de Jesús con sus discípulos implica que la forma en que se responde a ellos es un reflejo de la actitud hacia Jesús mismo. Tanto los "ovejas" como los "cabritos" se sorprenden al descubrir que sus acciones estaban dirigidas a Jesús, lo que sugiere que el juicio no se basa en el reconocimiento consciente de su identidad. La escena del juicio, influenciada por Daniel 7, presenta al Hijo del Hombre como el rey que juzga a todas las naciones, enfatizando su autoridad. Los "justos" son recompensados con la herencia del reino, mientras que los "malos" enfrentan el castigo eterno. Este pasaje destaca la importancia de las acciones hacia los necesitados y la conexión entre la fe y las obras en el contexto del juicio final.

Yom Kippur «Importancia, Principios & Cumplimiento»

Yom Kippur, o el Día de la Expiación, es la sexta de las temporadas sagradas de Israel, caracterizada por ser un día de aflicción del alma y descanso. Se le conoce también como Shabbat Shabbaton, el "Sábado de los Sábados", y Yom Hakippurim, que implica la expiación tanto para los vivos como para los muertos. Este día es considerado el más solemne del año judío, donde incluso aquellos que no observan otras festividades participan en el ayuno y la oración.

La observancia de Yom Kippur incluye un período de autoexamen de cuarenta días, culminando en el décimo día del mes de Tishrei. Durante este tiempo, se realizan rituales de purificación, reconciliación y confesiones. Aunque la Biblia no ordena el ayuno, la tradición judía lo ha adoptado como un elemento central. El día se caracteriza por la prohibición de trabajar y la realización de servicios en la sinagoga, donde se recitan oraciones de confesión.

Yom Kippur también tiene implicaciones mesiánicas, donde se considera que el sacrificio de Yeshua cumple con el propósito de expiación, ofreciendo una redención eterna. La tradición sostiene que el día de la expiación se relaciona con la purificación del pueblo de Israel, que se llevará a cabo en el futuro a través de la gran tribulación, donde se espera que el pueblo reconozca su error y busque a Dios, llevando a su salvación nacional.