Preguntas y Respuestas

Bienvenido a esta sección de preguntas y respuestas de A través de las Escrituras. Aquí examinamos cuestiones bíblicas desde una perspectiva mesiánica, reconociendo a Yeshúa de Nazaret como el Mesías de Israel y leyendo el Nuevo Testamento dentro de su contexto cultural judío, histórico y literario.

Nuestro propósito no es ofrecer respuestas simplistas ni defender conclusiones mediante textos aislados. Cada pregunta será estudiada atendiendo al contexto inmediato, al conjunto de las Escrituras, a los idiomas bíblicos y al contexto histórico en el que la Biblia esta inmerso.

Bienvenido a esta sección de preguntas y respuestas de A través de las Escrituras. Aquí examinamos cuestiones bíblicas desde una perspectiva mesiánica, reconociendo a Yeshúa de Nazaret como el Mesías de Israel y leyendo el Nuevo Testamento dentro de su contexto cultural judío, histórico y literario.

Nuestro propósito no es ofrecer respuestas simplistas ni defender conclusiones mediante textos aislados. Cada pregunta será estudiada atendiendo al contexto inmediato, al conjunto de las Escrituras, a los idiomas bíblicos y al contexto histórico en el que la Biblia esta inmerso.

Nuestro enfoque

Partimos de varias convicciones fundamentales generales:

  • El Tanaj y el Nuevo Testamento forman una historia bíblica unificada.
  • Yeshúa no vino para abolir la Torá y los Profetas, sino para llevarlos a su propósito y plenitud.
  • La salvación es un regalo de la gracia de Dios y no el resultado de las obras humanas.
  • La Torá debe entenderse como instrucción divina, no como un sistema mediante el cual el ser humano obtiene justificación.
  • La Torá no ha sido abolida; sin embargo, su interpretación y aplicación deben entenderse a la luz del Mesías, del Nuevo Pacto y de la enseñanza apostólica.
  • La llegada del Mesías introduce una nueva etapa en la historia de la redención y determina cómo deben comprenderse las instituciones, promesas y mandamientos relacionados con el antiguo pacto.
  • El Nuevo Pacto surge de las promesas hechas a Israel, se establece con Israel y alcanza su cumplimiento y expansión en el Mesías.
  • La incorporación de las naciones al pueblo de Dios no significa que Dios haya abandonado sus promesas a Israel. Según las Escrituras, las naciones son incorporadas a las bendiciones del pacto mediante el Mesías, mientras que Dios permanece fiel a sus promesas, a su llamado y a sus propósitos redentores para Israel viendo claramente como en el Mesías se cumple todo esto pues EL es el heredero de las promesas.
  • La unidad de judíos y gentiles en el Mesías no elimina toda distinción histórica, étnica o pactual, pero tampoco permite establecer dos pueblos de Dios separados ni dos caminos de salvación.
  • La pertenencia al pueblo de Dios se define finalmente por la unión con el Mesías y la participación en las promesas del Nuevo Pacto, no por una separación absoluta entre Israel y la Iglesia.
  • Las promesas hechas a Israel alcanzan su centro y cumplimiento en el Mesías de Israel, La Iglesia no debe entenderse como un pueblo completamente ajeno a Israel, sino como la comunidad mesiánica formada por judíos y gentiles incorporados al pueblo de Dios mediante el Mesías «El Israel de Dios».

En este sentido, nuestra perspectiva sobre Israel coincide en varios aspectos fundamentales con el pactualismo progresivo. Entendemos que existe una continuidad esencial en el plan redentor de Dios, que las promesas encuentran su cumplimiento y expansión en el Mesías, y que la Iglesia participa de las promesas hechas a Israel. Al mismo tiempo, no consideramos que esta perspectiva exija afirmar la abolición de la Torá ni negar la importancia histórica y teológica de Israel.

Por tanto, no somos abolicionistas de la Torá. Defendemos su autoridad como revelación divina y reconocemos su valor permanente para comprender el carácter de Dios, el pecado, la santidad, la justicia, la historia de la redención y la obra del Mesías.

La continuidad de la Torá debe entenderse como una continuidad viva, pactual y mesiánica. La Torá sigue siendo la instrucción de Dios y conserva su autoridad; sin embargo, su cumplimiento se desarrolla dentro de la historia de la redención y alcanza su plenitud en Yeshúa. Por eso, la obediencia a la Torá no puede separarse de la unión con el Mesías, de la realidad del Nuevo Pacto ni de la enseñanza apostólica.

Esto no significa reducir la Torá a una colección de principios generales ni relegarla únicamente a su valor histórico. Significa reconocer que sus mandamientos fueron dados dentro de un orden pactual concreto y que su aplicación debe realizarse conforme a la revelación progresiva de Dios. La misma Torá distingue entre diferentes destinatarios, responsabilidades, circunstancias y funciones dentro de Israel. Asimismo, los profetas y los escritos apostólicos muestran cómo las promesas y mandamientos alcanzan su desarrollo en las etapas posteriores del plan redentor.

Por tanto, afirmamos la continuidad de la Torá sin separar sus mandamientos de su contexto pactual, de su propósito redentor y de su cumplimiento mesiánico. También reconocemos que dentro del judaísmo, el cristianismo y el propio movimiento mesiánico existen diferentes interpretaciones. Por ello, procuraremos representar cada postura con respeto y precisión antes de presentar nuestra conclusión.

¿Cómo responderemos?

Cada respuesta incluirá, según lo requiera el tema:

  1. Una respuesta breve y directa.
  2. Los principales textos bíblicos relacionados.
  3. El contexto histórico y literario.
  4. El análisis de términos hebreos o griegos relevantes.
  5. Las principales interpretaciones judías, cristianas y mesiánicas.
  6. Una evaluación de los argumentos y objeciones.
  7. Cuando el tema lo requiera, un análisis de la relación entre Israel, las naciones y la Iglesia, distinguiendo su unidad en el Mesías de sus particularidades históricas, étnicas y vocacionales.
  8. Un análisis de la continuidad, el desarrollo y el cumplimiento de las promesas bíblicas.
  9. Una conclusión razonada desde nuestra perspectiva mesiánica, compatible con el pactualismo progresivo en lo referente a Israel.
  10. Bibliografía y enlaces para profundizar.

Nuestro compromiso es distinguir claramente entre lo que afirma el texto bíblico, las interpretaciones desarrolladas posteriormente y las conclusiones que proponemos.

Entendemos que la revelación bíblica se desarrolla progresivamente y alcanza su cumplimiento en el Mesías. Por ello, estudiaremos la relación entre la Torá, Israel, las naciones y la Iglesia dentro de la unidad de la historia redentora, reconociendo tanto la continuidad como las transformaciones o revelaciones introducidas por el Nuevo Pacto.

Envía tu pregunta

¿Hay algún pasaje que no comprendes? ¿Quieres conocer su contexto judío? ¿Tienes preguntas sobre Yeshúa, la Torá, Pablo, Israel, la Iglesia, las fiestas bíblicas, el Nuevo Pacto o las profecías mesiánicas?

Puedes enviarnos tu pregunta mediante el formulario. Las preguntas seleccionadas serán respondidas y publicadas en esta sección para beneficio de todos nuestros lectores.

“Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21).

«Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así» (Hechos 17:11).

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