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2.3. Los fariseos (Teología y práctica – Indulgencia)

Josefo distingue la clemencia de los fariseos y la dureza de los saduceos en sus juicios. Presenta dos ejemplos históricos: cuando Eleazar se opuso a Juan Hircano, los fariseos recomendaron solo azotes y cadenas, mientras que Ananus, un saduceo, ejecutó a Santiago, hermano de Jesús, con gran severidad. Los Hechos de los Apóstoles también muestran esta diferencia, con el fariseo Gamaliel abogando por la indulgencia hacia los cristianos frente a la dureza de los saduceos.

El tratado Sanedrín de la Mishná, que aborda los tribunales y delitos, es notablemente indulgente, dificultando la ejecución de penas de muerte con estrictas normas y procedimientos. Aunque estas normas reflejan un ideal judicial más que la realidad histórica, subrayan la inclinación hacia la clemencia en la tradición farisea. Esta indulgencia se mantiene en la Mishná, diferenciándose de la severidad de figuras históricas y sumos sacerdotes que actuaban con menos restricciones.

El auge de la Teología Bíblica

La evolución del estudio del Nuevo Testamento en los últimos cuatro siglos es compleja. Inicialmente, la "teología bíblica" surgió en 1607 con W. J. Christmann y se utilizó para apoyar la teología sistemática protestante. A finales del siglo XVII, los pietistas, influenciados por P. J. Spener, la utilizaron para oponerse a la teología ortodoxa luterana.

En el siglo XVIII, teólogos como Johann P. Gabler abogaron por un estudio inductivo del texto bíblico, independiente de la teología dogmática. Esta propuesta ganó tracción en las universidades, aunque la construcción de una nueva dogmática sobre esta base fue ignorada. Esto llevó a un énfasis en las diferencias internas de la Biblia y al surgimiento de estudios separados del Antiguo y Nuevo Testamento.

El siglo XIX vio un auge del análisis histórico-crítico, liderado por F. C. Baur y la "escuela de historia de las religiones", que consideraba que los documentos bíblicos reflejaban un desarrollo histórico y teológico más que una revelación divina coherente.

A lo largo del siglo XX, figuras como Karl Barth y Rudolf Bultmann reaccionaron contra el enfoque historicista, mientras que el "movimiento de teología bíblica" intentó unificar la historia y la teología. Aunque influyente, este movimiento se desvaneció en la década de 1960 debido a críticas sobre su ingenuidad lingüística y falta de unidad real en el canon.

Los últimos cincuenta años han visto una diversidad asombrosa en el estudio del Nuevo Testamento, desde enfoques confesionales hasta reconstrucciones críticas. Estudios recientes se enfocan en cómo los escritores del Nuevo Testamento utilizan el Antiguo Testamento, y la erudición continúa expandiéndose con numerosos comentarios y artículos especializados. Esta revisión delimita el terreno complejo y variado en el que trabajan los estudiosos contemporáneos del Nuevo Testamento.

Transmisión del texto del Nuevo Testamento

El estudio del Nuevo Testamento es un desafío complejo y fascinante que ha enfrentado desde sus orígenes numerosos obstáculos. A lo largo de los siglos, la distancia temporal, los cambios lingüísticos, culturales e históricos, así como la abundancia de comentarios y estudios, han hecho que esta tarea sea tanto más fácil como más difícil. A pesar de la gran cantidad de material disponible, que incluye una variedad de disciplinas y enfoques, el estudiante se enfrenta a una tarea desalentadora al intentar comprender estos textos antiguos.

El estudio contemporáneo del Nuevo Testamento requiere familiarizarse con una variedad de disciplinas, terminología y figuras clave. Desde la crítica textual hasta la hermenéutica, el estudiante se enfrenta a un abanico de herramientas y enfoques que pueden resultar abrumadores. Además, el proceso de transmisión y traducción de los textos del Nuevo Testamento a lo largo de los siglos ha introducido errores y variantes que complican aún más la tarea de comprensión.

La historia de la transmisión de los textos del Nuevo Testamento, desde los manuscritos originales hasta las primeras ediciones impresas, proporciona una visión de cómo han evolucionado los métodos de estudio y la comprensión de estos textos a lo largo del tiempo. La introducción de la imprenta marcó un hito en la disponibilidad y difusión de los textos del Nuevo Testamento, pero también planteó nuevos desafíos en términos de precisión y fidelidad al original.

La crítica textual ha desempeñado un papel crucial en la evaluación y comprensión de los manuscritos del Nuevo Testamento, desde los primeros trabajos de Richard Simon y John Mill hasta las contribuciones posteriores de eruditos como Johann Albrecht Bengel y Brooke Foss Westcott. El eclecticismo se ha convertido en el enfoque dominante en la actualidad, donde se evalúan cuidadosamente todas las pruebas disponibles, tanto internas como externas, para determinar la lectura más probable.

A pesar de las disputas y diferencias entre los eruditos, los lectores contemporáneos tienen acceso a una cantidad asombrosa de información sobre los textos del Nuevo Testamento. Aunque persisten algunas incertidumbres, especialmente en áreas no doctrinales, los avances en la crítica textual han proporcionado una base sólida para la comprensión y el estudio de estos textos sagrados. En última instancia, la disponibilidad y variedad de pruebas textuales han mejorado significativamente la comprensión del Nuevo Testamento a lo largo de los siglos.

Sobre el Origen de los fariseos (Parte 3)

En el próximo capítulo de nuestra serie de estudios sobre: El período del Segundo Templo, nos sumergiremos en el intrigante origen de los fariseos, explorando detalladamente su popularidad, situación social y económica, y hablaremos sobre los prejuicios de Josefo.