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El Nuevo Pacto en Jeremías

Jeremías anuncia un nuevo pacto con Israel y Judá marcado por el perdón, el conocimiento de Dios y una ley escrita en el corazón. Pero ¿cómo desarrolla el Nuevo Testamento esta promesa? Este estudio examina Jeremías 31 a la luz de las palabras de Jesús, Romanos 11 y Efesios 2–3, prestando especial atención a la incorporación de los gentiles, la imagen del único olivo y la controvertida afirmación de Pablo: «todo Israel será salvo».

Preguntas y respuestas #3 ¿Habrá un tercer templo?

Bienvenido a esta sección de preguntas y respuestas de A través de las Escrituras. Aquí examinamos cuestiones bíblicas desde una perspectiva mesiánica, reconociendo a Yeshúa de Nazaret como el Mesías de Israel y leyendo el Nuevo Testamento dentro de su contexto cultural judío, histórico y literario.

Nuestro propósito no es ofrecer respuestas simplistas ni defender conclusiones mediante textos aislados. Cada pregunta será estudiada atendiendo al contexto inmediato, al conjunto de las Escrituras, a los idiomas bíblicos y al contexto histórico en el que la Biblia esta inmerso.

Las ovejas y las cabras «El juicio final del Hijo del Hombre (25:31-46)» por R. T. France

El pasaje sobre el Juicio Final (25:31-46) culmina el discurso sobre la preparación para la parusía del Hijo del Hombre. En esta visión, el Hijo del Hombre se convierte en juez de todas las naciones, dividiendo a los preparados de los no preparados, basándose en cómo han tratado a "los más pequeños" de sus hermanos. Este criterio de juicio ha generado controversia, especialmente entre los lectores protestantes, ya que sugiere que el destino final depende de actos de bondad, lo que parece contradictorio con la teología paulina. Sin embargo, se argumenta que este pasaje refleja la llamada de Mateo a la justicia y a hacer la voluntad de Dios.

La identificación de Jesús con sus discípulos implica que la forma en que se responde a ellos es un reflejo de la actitud hacia Jesús mismo. Tanto los "ovejas" como los "cabritos" se sorprenden al descubrir que sus acciones estaban dirigidas a Jesús, lo que sugiere que el juicio no se basa en el reconocimiento consciente de su identidad. La escena del juicio, influenciada por Daniel 7, presenta al Hijo del Hombre como el rey que juzga a todas las naciones, enfatizando su autoridad. Los "justos" son recompensados con la herencia del reino, mientras que los "malos" enfrentan el castigo eterno. Este pasaje destaca la importancia de las acciones hacia los necesitados y la conexión entre la fe y las obras en el contexto del juicio final.

Teología de la Historia en el libro de Daniel

En este artículo se aborda la teología de la historia según el libro de Daniel, destacando el control soberano de Dios sobre los eventos históricos y el destino de las naciones. Se menciona que, a lo largo de la historia, grandes civilizaciones han surgido y caído, y se plantea la pregunta sobre el propósito y la dirección de la historia. Daniel sostiene que Dios tiene un plan que se alinea con su propósito de salvación, lo que otorga sentido a los acontecimientos históricos. La narrativa incluye la caída de Babilonia y el juicio de reyes arrogantes, ilustrando cómo Dios utiliza a las naciones para cumplir su voluntad.

De la misma forma se discute el determinismo divino frente a la libertad humana, sugiriendo que, aunque Dios conoce y dirige la historia, las decisiones humanas pueden influir en el curso de los eventos. Se enfatiza que la historia avanza hacia un final, donde el reino de Dios reemplazará a los reinos terrenales, culminando en la resurrección de los justos y los injustos. La figura del "hijo del hombre" es central en este plan, simbolizando la autoridad divina que prevalecerá sobre el mal.

Finalmente, se concluye que la teología de la historia de Daniel ofrece esperanza y ánimo a los fieles, recordándoles que, a pesar de las adversidades, Dios cumplirá sus promesas y establecerá su reino eterno, lo que proporciona un sentido de propósito y dirección en medio de la incertidumbre histórica.

Visión General exegética de Mateo 24 por D.A. Carson

Mateo 24, junto con sus paralelos en Marcos 13 y Lucas 21, es uno de los pasajes más debatidos del Nuevo Testamento debido a su complejidad literaria, teológica y profética. El discurso, conocido como el "Discurso del Monte de los Olivos", aborda la destrucción del templo de Jerusalén y la segunda venida de Cristo. La dificultad central reside en cómo se relacionan estos dos eventos: algunos estudiosos los ven entrelazados simbólicamente, otros los distinguen claramente a partir del versículo 36, y otros sostienen que todo el discurso se refiere solo a la Parusía.

Carson analiza estas posturas y critica las interpretaciones que niegan la autenticidad profética del discurso o que lo fragmentan excesivamente. A su juicio, el discurso refleja cómo los discípulos asociaban el fin del templo con el fin del mundo, y Jesús responde corrigiendo esa percepción: habrá un periodo prolongado de tribulación antes de su retorno. Así, los versículos 4–28 describen las dificultades del tiempo entre su ascensión y su regreso, incluyendo la caída de Jerusalén; los versículos 29–31 anuncian su segunda venida, y el resto del discurso exhorta a la vigilancia y fidelidad mientras los creyentes esperan ese día.

En cuanto al término "inminente", Carson señala que no debe entenderse como “en cualquier segundo”, sino como “esperado con urgencia”. El NT enseña que el regreso de Cristo puede ser pronto, pero no necesariamente inmediato, y que ciertos eventos deben precederlo. Carson también descarta interpretaciones como la dispensacionalista, que separa el “rapto” de la segunda venida, por considerarla históricamente y textualmente débil.

En conclusión, Carson propone una visión equilibrada y coherente: el discurso es una unidad que trata ambos eventos (la destrucción de Jerusalén y la segunda venida), reconociendo la tensión entre lo inminente y lo aún por cumplirse. Jesús llama a sus seguidores a vivir con esperanza, vigilancia y fidelidad en medio de la espera.

Premilenialismo

Se puede definir las dos convicciones centrales de los premilenialistas acerca del futuro en relación con la palabra premilenial. La convicción principal es que Jesús va a volver. Todas las esperanzas y expectativas para el futuro están enfocadas en su retorno. Su retorno será pre-, es decir antes del reino milenial.

Obviamente, entonces, la segunda convicción central tiene que ver con la parte milenial de
la palabra premilenial. Esto es la creencia que después de la venida de Jesús, Él establecerá y reinará sobre esta tierra por un milenio, eso es mil años.

Amilenialismo

Aunque los cristianos de hoy día pueden considerar que los términos pre-, pos- y amilenialismo son tradicionales, actualmente se originaron hace poco en comparación a toda la historia de la iglesia. El término amilenialismo ha sido corriente desde los años 1930, sin embargo, cuándo fue usado por primera vez es un misterio. Pero como ha notado Louis Berkhof, mientras «el nombre está nuevo … el punto de vista que describe es tan viejo como el cristianismo»1.

En este artículo no vamos a concentrarnos en la historia de la iglesia, sino en las consideraciones bíblicas que han causado que muchos cristianos a través del tiempo rechacen el milenialismo, ya sea del tipo premilenial o posmilenial.

La literatura apocalíptica

La literatura apocalíptica es un género antiguo cuyo nombre deriva del griego ἀποκάλυψις (apokalypsis), o “revelación”. Es crucial entender la literatura apocalíptica dentro del contexto del Cercano Oriente antiguo para entender su uso en los escritos posteriores de los judíos y de los cristianos.

La escatología Paulina

El lugar que ocupa Pablo en el ámbito de la teología escatológica es fundamental, entre otras cosas porque sus escritos se encuentran entre los primeros documentos cristianos conservados y, por tanto, reflejan perspectivas fundacionales sobre cuestiones escatológicas