
8. El pacto con Abraham: juramento, circuncisión y fidelidad
Génesis 15 y 17 muestran cómo Dios ratifica su pacto con Abraham, acredita su fe por justicia, entrega la circuncisión como señal y mantiene unidas promesa, gracia, obediencia y fidelidad.
«La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.» — Salmo 119:130
«La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.» — Salmo 119:130

Génesis 15 y 17 muestran cómo Dios ratifica su pacto con Abraham, acredita su fe por justicia, entrega la circuncisión como señal y mantiene unidas promesa, gracia, obediencia y fidelidad.

Después de Babel, Dios llama a Abram y promete darle tierra, descendencia, un gran nombre y una bendición destinada a todas las familias de la tierra. Este estudio examina Génesis 11:27–12:9, la relación entre fe y obediencia, la elección para la misión y el cumplimiento de la promesa en Yeshúa.

La promesa de la tierra constituye uno de los grandes hilos que recorren la historia de la redención. Desde la pérdida del Edén, las Escrituras desarrollan progresivamente la esperanza de que Dios restaurará a su pueblo en un lugar de bendición y comunión con él. Esta promesa adquiere una forma concreta en el pacto con Abraham y en la tierra de Canaán, pero su alcance trasciende las fronteras de Israel. Los profetas anuncian una restauración mayor, vinculada al nuevo pacto, a un nuevo David, a la participación de las naciones y, finalmente, a unos cielos nuevos y una tierra nueva. El Nuevo Testamento muestra que todas estas expectativas convergen en Jesucristo: él es el verdadero descendiente de Abraham y aquel en quien el pueblo de Dios recibe su herencia. Así, desde el Edén hasta la Nueva Jerusalén, la promesa de la tierra revela el propósito de Dios de recuperar lo perdido por el pecado y llevar su creación a su consumación definitiva, cuando su pueblo redimido habite para siempre en su presencia.

¿Qué enseña Isaías acerca del nuevo pacto? Este estudio examina los principales pasajes del profeta para mostrar cómo el pacto eterno prometido por Dios cumple las promesas hechas a Abraham, Moisés, David y Noé. Descubre el papel del Siervo de Yahvé, la restauración de Sion, el nuevo éxodo y la esperanza de la nueva creación dentro del desarrollo de la teología bíblica.

El pacto (בְּרִית) constituye uno de los ejes centrales de toda la revelación bíblica, desde el pacto con Noé y Abraham hasta el pacto del Sinaí, el pacto davídico y el nuevo pacto anunciado por Jeremías y cumplido en Cristo. En Éxodo 19–24, Dios establece una relación única con Israel basada en gracia, obediencia y comunión, revelando su carácter y propósito redentor. Este estudio explora el trasfondo histórico y teológico de los pactos bíblicos, su relación con los tratados del Antiguo Cercano Oriente y la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, mostrando cómo el pacto del Sinaí complementa las promesas hechas a Abraham y apunta finalmente al nuevo pacto escrito en el corazón del creyente.