Daniel López

Daniel López

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad 2 Timoteo 2:15

La Adopción

La adopción es un acto controlado por la ley o la costumbre que coloca a una persona bajo la filiación de alguien que no es su progenitor natural. La adopción incluye un cambio de estatus y, a menudo, disposiciones relativas a la herencia. Existe una diferencia entre la adopción y el acogimiento, ya que este último sugiere un acuerdo temporal o informal y, en última instancia, carece de disposiciones para la herencia.

Aunque la adopción se encuentra raramente en el AT y no estaba legislada en el judaísmo, la práctica de la adopción era común en la cultura grecorromana y en todas las culturas del Próximo Oriente Antiguo, aunque menos en Egipto.

La palabra adopción (gr. huiothesía, υἱοθεσία), de huiós («hijo»), y thesis («colocación»), está relacionada con la palabra gr. títhemi («colocar»); y esta denota el lugar y la condición de un hijo dados a alguien a quien no le pertenecen de forma natural. Esta palabra la utiliza únicamente el apóstol Pablo (Ro. 8:15, 23; 9:4; Gal. 4:5; Ef. 1:5).

Hijo de Dios, titulo

«Hijo de Dios» es quizás el título más conocido para referirse a Jesús tanto dentro como fuera de la iglesia, y podría decirse que es el título cristológico más importante del NT. Sin embargo, ni la fama del título ni su importancia han garantizado una comprensión exacta de sus numerosos significados.

Diálogo entre judíos y cristianos

Durante casi 2.000 años, cristianos y judíos se han asignado mutuamente papeles intrascendentes en las narraciones maestras que cada uno de ellos ha transmitido de generación en generación. Desde una perspectiva judía tradicional, la relación de alianza entre Dios e Israel determina el bienestar último del mundo. El destino de las naciones depende de que Israel cumpla sus obligaciones sagradas. Aunque los no judíos pueden servir como instrumentos de Dios para recordar a Israel sus deberes, la mayoría de los judíos han mantenido históricamente que tienen poco o nada de sustancia teológica o espiritual que aprender de los no judíos, incluidos los cristianos. La cuestión de por qué Dios necesitaba, o incluso se molestó, en crear tantos cristianos puede haber confundido a algunos judíos, pero no ha provocado una atención seria y sostenida a lo largo de los siglos.

Los cristianos han tenido mayores dificultades para ignorar el judaísmo, ya que Jesús y sus primeros discípulos eran judíos. La pregunta de cómo se puede seguir el camino de Jesús sin permanecer fiel a su tradición judía irritó a la Iglesia primitiva y su respuesta requirió un ingenio considerable. Las respuestas que surgieron en el siglo III se basaban en la lógica del supersesionismo cristiano. Según este punto de vista, Dios envió a Jesús al pueblo judío, pero su propio pueblo no aceptó su mensaje; por tanto, Dios rechazó a los judíos, con lo que la alianza con el pueblo judío quedó obsoleta. En su lugar se estableció una nueva alianza, dada a conocer en la persona de Jesucristo, a través de la cual el pueblo podía establecer una relación justa con Dios.

Juan

Aparte de Lucas y del apóstol Pablo, Juan escribió más del Nuevo Testamento que cualquier otro autor humano. La Escritura está, por lo tanto, llena de detalles sobre su personalidad y carácter. De hecho, mucho de lo que sabemos acerca de Juan lo extraemos de sus propios escritos. Vemos, a través de su Evangelio cómo ve a Jesús. Observamos en sus epístolas cómo se relaciona con la iglesia. Y en el libro de Apocalipsis incluso vemos el futuro a través de las visiones que le dio Dios.

Tanto la Escritura como la historia dicen que Juan desempeñó un papel importante en la iglesia primitiva. Por supuesto, era uno de los integrantes del círculo íntimo del Señor, pero él no fue la personalidad dominante de ese grupo. Era el hermano menor de Jacobo y aunque en los primeros doce capítulos de Hechos aparece como un compañero frecuente de Pedro, éste mantiene la primacía mientras que Juan ocupa un segundo plano.

Pero Juan también tuvo su turno de liderazgo. Finalmente, debido a que sobrevivió a los otros, cumplió un papel único y patriarcal en la iglesia primitiva, papel que duró hasta cerca del fin del siglo primero y alcanzó muy adentro de Asia Menor. Su influencia personal fue, por lo tanto, estampada en forma indeleble en la iglesia primitiva, bien dentro de la era post apostólica.

El significado religioso en los Salmos

Se ha dicho que en los salmos uno puede mirar en el corazón de los santos hebreos, pero incluso eso es sólo una parte de la verdad. En los salmos de Israel también se puede mirar en el corazón de Dios. La Biblia, incluidos los salmos, no es simplemente un libro sobre los sentimientos piadosos de los creyentes. Más que eso, es también una revelación del propio corazón de Dios.
Este intercambio vivo entre el hombre y Dios es quizá la razón más profunda por la que el Libro de los Salmos ha sido apreciado como la joya inestimable de la Biblia hebrea por los buscadores de Dios en todas las épocas. Ha demostrado ser una fuente incesante de consuelo y avivamiento espiritual.

Hijo del hombre

Hijo del Hombre (hebreo: בן אדם Ben'Adam, arameo: בר אנש BarʾEnāš, griego: υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου huiòs toû anthrṓpou) es una figura milagrosa y redentora asociada con el fin del mundo en varias obras apocalípticas en el período intertestamentario entre el Tanaj y el Nuevo Testamento.

En el Tanaj "Hijo del Hombre" se usa como una forma de título que contrasta a los seres humanos con Dios y los ángeles, o contrasta naciones extranjeras. (como Persia y Babilonia), que a menudo se representan como animales en los escritos apocalípticos (oso, cabra o carnero) con Israel que se representa como humano ("Hijo de hombre") o como símbolo humano que representa una figura escatológica . La expresión aparece 107 veces en el Tanaj,1​ la mayoría (93 veces) en el Libro de Ezequiel.1​

En el Nuevo Testamento, Hijo del Hombre es la más utilizada para referirse en los Evangelios a Jesús de Nazaret. En los evangelios sinópticos es mencionada en 66 ocasiones. En los otros libros del Nuevo Testamento apenas aparece: solo una vez en los Hechos de los Apóstoles y tres en Apocalipsis: Hch 7:56; Ap. 1:9,13, 14:14.

Premilenialismo

Se puede definir las dos convicciones centrales de los premilenialistas acerca del futuro en relación con la palabra premilenial. La convicción principal es que Jesús va a volver. Todas las esperanzas y expectativas para el futuro están enfocadas en su retorno. Su retorno será pre-, es decir antes del reino milenial.

Obviamente, entonces, la segunda convicción central tiene que ver con la parte milenial de
la palabra premilenial. Esto es la creencia que después de la venida de Jesús, Él establecerá y reinará sobre esta tierra por un milenio, eso es mil años.

Dureza de corazón

La dureza de corazón denota la terquedad y el rechazo de la voluntad de Dios. Donde aparece con mayor frecuencia es en el relato del éxodo, en relación con la negativa de Faraón a permitir que los israelitas abandonen Egipto. Debido a que a veces se describe a Dios como aquel que endurece el corazón de Faraón, estos pasajes presentan un desafío para los intérpretes que tratan de comprender qué relación tienen entre sí los conceptos de la voluntad de Dios y la responsabilidad humana para tomar decisiones personales. En el Deuteronomio la dureza de corazón adopta el matiz adicional de la falta de compasión hacia otras personas.

Amilenialismo

Aunque los cristianos de hoy día pueden considerar que los términos pre-, pos- y amilenialismo son tradicionales, actualmente se originaron hace poco en comparación a toda la historia de la iglesia. El término amilenialismo ha sido corriente desde los años 1930, sin embargo, cuándo fue usado por primera vez es un misterio. Pero como ha notado Louis Berkhof, mientras «el nombre está nuevo … el punto de vista que describe es tan viejo como el cristianismo»1.

En este artículo no vamos a concentrarnos en la historia de la iglesia, sino en las consideraciones bíblicas que han causado que muchos cristianos a través del tiempo rechacen el milenialismo, ya sea del tipo premilenial o posmilenial.

Posmilenialismo

El posmilenialismo espera que la proclamación del Evangelio de Jesucristo bendecido por el
Espíritu ganará la vasta mayoría de seres humanos a la salvación en esta época presente. El
éxito creciente del Evangelio gradualmente producirá un tiempo en la historia antes de la
segunda venida de Cristo en el cual la fe, justicia, paz, y prosperidad prevalecerán en los
asuntos de personas y naciones.

Después de una época extensa de tales condiciones, el Señor volverá visiblemente, corporalmente y en gran gloria, colocando un fin a la historia con una resurrección general y el juicio final de toda la humanidad. Así este sistema es posmilenial porque el retorno glorioso del Señor ocurre después de una época de condiciones «mileniales». De esta manera, la persona que adopta el sistema de escatología denominado posmilenialismo proclama en una forma especial que la historia está bajo el control de Él.