El Tabernáculo – Introducción

Introducción

Antes de comenzar este estudio sobre la relevancia de la instrucción de YHVH a Moises de construir un tabernáculo… veamos porque es importante el estudiarlo, cual es el propósito, etc….


  • El Propósito de Estudiar El Tabernáculo:

mishkan

 

templo_cuerpo

  1. Nos muestra en toda su plenitud el sacrificio de la cruz del calvario, el plan redentor antes de ser consumado, En todo el santuario vemos una representación de Jesús, en este estudio veremos cada uno a detalle.
  2. Revela a través de su simbología y tipología la Divinidad en su Esencia: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que son uno (Ejad).
  3. Tabernáculo celestial (macrocosmos). “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres….” – Apocalipsis 21.3.
  4. Presenta al creyente y a la iglesia operando dentro del plan perfecto de Dios no solo para salvarnos sino para morar en medio de ellos.
  5. El Tabernáculo es la majestuosa y bien calculada obra de arquitectura que Dios revelo a Moisés.
  6. Aprenderemos que el diseño que Dios dio fue un modelo preciso que seguía un orden y en el cual no hay lugar a las imprevisiones.
  7. Estudiaremos el Tabernáculo no procurando ver sus beneficios redentores sino la Belleza de Cristo el autor de tan grande Redención.
  8. También vemos en el tabernáculo una representación de nuestros cuerpos, “…no sabes que sois templo de Dios…” – 1ª Corintios 3:16.

Colosenses 2:17 – “Éstas son sombras de las cosas por venir, pero la realidad pertenece a Cristo” 

En la carta a los Colosenses Pablo hace el mismo comentario que el de la carta a los Hebreos, son copias de algo que iba a venir, algo mas grande, perfecto y maravilloso: Yeshua (Jesús).

En este estudio, llegaremos a descubrir el significado del Tabernáculo y la relación paralela que tiene con nuestro Señor Jesús. Estudiaremos a la luz de su palabra, con la ayuda del Espíritu Santo para llegar a descubrir las enseñanzas que tiene Dios para nosotros a través de este divino diseño estructural.

Mateo 24:35 – “El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran” 

Nuestro Señor Jesús hace esta declaración acerca de su palabra, ella permanecerá para siempre.

¡¡Ayer, hoy y mañana la palabra de Dios está vigente!!.

Sabiendo una vez esto comencemos con el estudio del Tabernáculo…

Éxodo 25: 8-9 – “(8) Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. (9) Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo.. así lo harás”

Esta es la orden dada por Dios a Moisés en el Monte Sinaí. Es la primera vez que se menciona la palabra Tabernáculo en las escrituras traducidas al español.

La palabra tabernáculo se deriva del latín tabernaculum, que designa a una tienda de campaña, derivado de taberna, “habitación“.

Puesto que el (Mishkán en hebreo, מִשְׁכָּן) era una especie de Templo portátil, el nombre Tabernáculo es apropiado.

La palabra hebrea de Mishkán-מִשְׁכָּן, se traduce al español como “Tabernáculo,” y significa “tienda o lugar de habitación” Esa estructura debió ser extraordinaria, image020completamente plegable y portátil, conteniendo toneladas de oro, plata y bronce, además de la tela más fina fabricada durante esos tiempos.

Era un lugar solemnemente sagrado, pero a la vez tremendamente alegre, en que Dios se reunía con Su pueblo. Era el centro de adoración y sacrificio para todo el campamento de Israel, y servía también como una enorme señal de tránsito que indicaba al pueblo cuándo detenerse y cuándo seguir caminando.

Era un verdadero espectáculo, sirviendo como herramienta educativa para describir el tipo de relación que Dios quería establecer con Su pueblo desde el principio de los tiempos.

Dios deseaba morar con su pueblo, esta escena ocurrio después de haber sido liberado el pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto. Esta esclavitud duro 400 años.

El significado actual de este evento es que Dios nos libera de la esclavitud del pecado, estuvimos morando en Egipto (Pecado) pero ahora el nos ha liberado de esta opresión, Dios desea morar con nosotros, quiere poner un orden en nuestras vidas al igual que lo hizo con los Israelitas.

Cuando sucedio este evento transcurrierón aproximadamente 2248 años desde la expulsión del hombre del paraiso . Ya se encontraba constituida una descendencia de miles y miles de personas, ellas se encontraban esperando en el desierto a Moisés, tras una salida exitosa de Egipto ahora solo se estaban bajo el cuidado amoroso de Su creador.

Dios le mostraba este maravilloso plan de redención bajo la silueta de un santuario, la ley y sus instrucciones estaban siendo entregadas en el Monte Sinaí.

La presencia de Dios es el mayor deleite que el hombre puede experimentar, así como lo vivieron nuestros antepasados en Edén, Dios siempre ha querido que vivamos en comunión con El tal como lo cita David:

Salmos 16:11 – “Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre”

Así la presencia de Dios moraria en medio del pueblo hebreo en su peregrinaje a la tierra prometida.

Nahmánides, judío sabio y erudito del siglo 13, denominó el libro de Éxodo como “El Libro de la Nahmanides_paintingRedención” porque comienza cuando el pueblo hebreo está esclavizado en Egipto, detalla su asombrosa liberación, y termina con el establecimiento del Tabernáculo en el desierto.

Una vez que Moisés terminó de construir esa admirable estructura, según las instrucciones de Dios, Su gloria la llenó de forma tal que ni Moisés pudo entrar en ella (Éx. 40:34-35).

Las Escrituras nos dicen que la nube de Dios cubría el Tabernáculo de día, y Su fuego reposaba sobre éste de noche ante la vista de toda la casa de Israel (versos 36-38).

Qué manera tan gloriosa de ilustrar cómo Dios cubría, protegía y guiaba a Su pueblo durante “todas sus jornadas”.


  • Dios deseo morar en medio de Su pueblo:

El Rey del Universo escogió habitar entre Su pueblo, y Su presencia era algo tanto palpable como visible. De hecho, Éxodo 25:8 nos dice que la razón por la cual Dios los sacó de Egipto fue para poder habitar en medio de ellos.

No podría haber una señal más clara a los israelitas de la incomprensible gracia y misericordia de Dios que Su constante presencia en medio de ellos. Sin embargo, igualmente claro era Su intachable santidad. Aún Moisés, quien estuvo íntimamente involucrado en cada aspecto de la elaboración del Tabernáculo, tuvo que permanecer fuera de la tienda de reunión en ese momento inicial.

En la Palabra de Dios, el lugar en el que mora Dios toma tres aspectos, siendo el primero un tipo de los otros dos.

  1. El Tabernáculo en el Desierto y el Templo de Salomón – El Templo de Salomón fue construido de manera similar al Tabernáculo y contuvo los mismos artículos e inmobiliario, pero poseía una estructura permanente en vez de una movible, por lo cual sobrepasó notablemente al Tabernáculo en gloria y esplendor. Mientras Israel estuvo en su peregrinación, fue necesario que ellos tuvieran una estructura que pudieran transportar fácilmente de un lado para otro. En Éxodo 29:43-45 se registra la promesa de Dios de morar con los israelitas en el Tabernáculo. Salomón hizo una declaración similar que concierne al Templo: “Yo he edificado casa por morada para ti, sitio en que tu habites para siempre” (1. Reyes 8:13).
  2.  Jesucristo – Después, Dios moró en medio de la humanidad en Su Hijo, durante treinta y tres años y medio. La Palabra que era Dios (Juan 1:1) fue hecha carne y habitó entre
    nosotros (Juan 1:14). El vocablo “moró” en griego literal quiere decir “tabernaculizó”. Entonces el templo humano de Cristo, fue el tabernáculo de Dios, su lugar de morada entre la gente. Él fue el “verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre” (Hebreos 8:2). El lugar en el que mora Dios, es más que una casa de madera y de oro, pues es una casa de carne y hueso, el cuerpo del Señor Jesús (Hebreos 10:5). (Ver también Juan 14:9-10;  2. Corintios 5:19; Colosenses 1:15, 19; 2:8-9.)
  3. La iglesia – Después, Dios moró en la iglesia por el Espíritu Santo dado a cada uno de sus miembros. Cuando el tabernáculo del Hijo ascendió al cielo (Hechos 1:9), sus seguidores estuvieron solos, pero Dios vino a morar en ellos. El Señor prometió antes de marcharse, que Él no los dejaría solos, sino que vendría a morar en ellos: “Porque vosotros sois templos del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (2. Corintios 6:16). La gente Llena por el Espíritu de Dios es ahora su Tabernáculo (Ver Juan 14:16-17; Romanos 8:11; 2. Corintios 5:1.)

En conexión con el punto 2, Dios morará en medio de Su pueblo en la persona de Cristo  Tabernaculodurante todo el Milenio y por toda la eternidad. Nosotros vemos a Jesús morando en medio de su pueblo durante el Milenio en Isaías 32:1, Jeremías 23:5 y Zacarías 2:10-11.

Nosotros vemos a Dios morando con la humanidad durante toda la eternidad en la persona de Cristo, según Apocalipsis 7:15; 21:3, 22; 22:4.

Resaltemos Apocalipsis 21:3: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, como su Dios

El verso 22 habla de este tabernáculo:

“El Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”

Nótese el uso del verbo singular en el griego. Este término se aplica a un solo ser, ya que cuando Apocalipsis 22:3-4 describe “el trono de Dios y del Cordero” hace uso del pronombre singular para Él: “sus siervos… verán Su rostro; y Su nombre estará en sus frentes” (énfasis añadido).

El escritor a los Hebreos habla de la adoración en el Tabernáculo como “un símbolo para el tiempo presente” (Hebreos 9:9).

Hebreos 9:24 explica que Cristo, el sumo sacerdote verdadero, no entró “en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo”.

El Tabernáculo no fue sólo un tipo de la persona del Señor Jesús, pues cada mueble es también un ejemplo práctico que describe alguna fase de la obra de Cristo para la humanidad. (Ver Hebreos 9:2-11; 10:1).

El Tabernáculo y el Templo traen un número de declaraciones que muestran claramente que ambos son Tipos de Jesús. En 1. Reyes 8:27-30, vemos algunas similitudes entre Jesús y el templo.

  1. El templo fue una casa donde Dios decidió colocar Su nombre (verso 29). El cuerpo de Jesús fue el templo donde YHVH colocó su nombre. “Yo he venido en nombre de mi Padre” (Juan 5:43). El Hijo de Dios obtuvo Su nombre por herencia: “Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos(Hebreos 1:4).
  2.  Los hombres debían orar hacia el Templo.Oye, pues la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar” (1. Reyes 8:30). Esto ilustra que si deseamos encontrarnos con Dios, debemos orar hacia donde Él mora en el presente, y sólo podemos conseguir la audiencia con Dios, cuando lo buscamos en y por su Hijo Jesucristo. “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). En “la faz de Jesucristo”  es que contemplamos la gloria de Dios (2. Corintios 4:6).
  3. Aun cuando Dios moró en el Templo, Su Ser entero no estuvo contenido por este. “Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado (1. Reyes 8:27). Así, aunque la plenitud de la Deidad mora en Jesucristo (Colosenses 2:9), Dios es el Espíritu omnipresente que llena el universo.

El Tabernáculo es también un tipo del plan de salvación de Dios. Los sacrificios en el patio, mostraron que Dios no puede morar en medio de una gente pecadora, excepto sobre la base de una expiación de sangre. En el plan de salvación de Dios, ningún pecador puede acercarse a Dios a no ser que él confíe solamente en la sangre de su Salvador como la expiación para su pecado.

Las instrucciones para la elaboración del Tabernáculo, sus implementos y utensilios, así como también las vestimentas del Sumo Sacerdote de Israel son detalladas en el Libro de Éxodo, capítulos 25-31.

El tabernáculo era un espacio rectangular de 30 codos de largo (unos 13 metros) y 10 de ancho y de altura (unos 4 metros).

– Tenía tres divisiones:

  • El espacio que rodeaba el tabernáculo se llamaba atrio. En éste, frente a la puerta del Tabernáculo, estaba el Altar de los holocaustos, donde se quemaba la carne de los animales sacrificados como ofrenda. Había además un gran recipiente lleno de agua y llamado fuente de bronce, en donde los sacerdotes se lavaban las manos y los pies antes de ejercer las funciones de su ministerio. El Tabernáculo poseía un atrio donde se ubicaban quienes acudían a adorar a Dios, ya fuesen o no originariamente parte de las Tribus de Israel.
  • El Lugar Santo (hebMakóm Kadósh), de 20 codos de largo, que contenía el candelabro de siete brazos (Menorá), la mesa de los panes de la proposición y el altar donde se quemaban los perfumes e inciensos.
  • El Lugar Santísimo o Sanctasanctórum (heb. Kodesh ha-Kodashím) era donde se preservaba el Arca de la Alianza (conocida también como “Arca del Pacto” o “Arca del Convenio”) y donde se custodiaban las reliquias del Éxodo, es decir, las Tablas de la Ley, la vara de Aarón que reverdeció y el maná.

Había también un velo precioso suspendido de cuatro columnas de madera cubiertas de láminas de oro que separaba al Lugar Santo del Lugar Santísimo.

i. Pueden ver un articulo interesante en el que podemos ver en el tabernáculo y el templo de Dios, una estructura parecida al cuerpo del hombre…  El templo y el tabernaculo ¿forma de hombre?


  • Fiesta de Tabernáculos – Sukkot:

Cabe notar también que una de las fiestas sagradas de YHVH era la fiesta de “Sukkot” en español “Tabernáculos“. Esta fiesta es una de las principales solemnidades de los israelitas. Se celebra en el mes de Tishrei y dura siete días, durante los cuales se habita bajo tiendas y enramadas en memoria del tiempo en que los israelitas habían vivido bajo ellas, antes de entrar en la Tierra Prometida. (Para mas información ver nuestra enseñanza de: Sukkot – La fiesta de Tabernáculos)

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  • Constructores del Tabernáculo:

Moisés era el supervisor del proyecto del Tabernáculo de Dios, pero también contaba con un artesano principal. Moisés tenía una “mano derecha,” y su nombre era Bezaleel.

Dios informó a Moisés que había llamado a Bezaleel para que supervisara la obra artística, que lo había llenado con el Espíritu de Dios, en toda sabiduría,inteligencia y conocimiento, y en toda clase de arte (Éx. 31:3) para completar la obra según Sus especificaciones.

 

Bezaleel

Las Escrituras también nos dicen que Bezaleel reunió un equipo de trabajadores que también estaban llenos de sabiduría, entendimiento y habilidad en todas las tareas artísticas, llamados y capacitados por el Señor de los Ejércitos para crear el lugar donde moraría entre los hombres.

Bezaleel debió ser un hombre verdaderamente admirable, llamado a trabajar lado a lado con Moisés el Libertador y claramente ungido para hacer esa tarea tan sagrada.

Aunque tenemos muy poca enseñanza cristiana en torno a Bezaleel, la tradición judía relata mucho sobre él, comenzando con su linaje.

Nos dice Éxodo 31 que era el hijo de Uri, hijo de Hur, y los sabios ven aquí la razón por la cual BezalelDios lo hubiese seleccionado. El nombre de Hur aparece en las Escrituras en otros lugares. En Éxodo 17, cuando los israelitas pelearon contra los amalecitas, Hur y Aarón sostuvieron los brazos de Moisés hasta que alcanzaron la victoria. Y cuando Moisés anunció que subiría al Sinaí para escuchar la Palabra del Señor, les dijo que Aarón y Hur se encargarían de todo durante su ausencia.

Claramente, Hur tiene que haber sido un hombre de carácter íntegro, de modo que Moisés con ara tanto en él. Su dedicación al Dios de Israel y a Su pueblo era incuestionable, y debió haber enseñado a su familia para que guardase las ordenanzas del pacto con el único Dios Verdadero, compromiso que, según los sabios judíos, sobrepasó aún la lealtad de Aarón.

Como el nombre de Bezaleel no vuelve a mencionarse en la Torá, luego de que Moisés subiera al Monte Sinaí, excepto al describir su linaje, la tradición judía relaciona esa misteriosa desaparición con el incidente del becerro de oro.

Dicen lo siguiente: “Cuando los israelitas desearon hacer ese acto [de crear un ídolo para adorarlo], dijeron a Aarón, ‘Ven, haznos un Señor.’ Hur, el hijo de Caleb, se levantó y los regañó. Inmediatamente, se alzaron y lo mataron.

De esa manera, el Midrash (colección de comentarios judíos sobre la Biblia Hebrea) dice que Hur era un hombre de tal rectitud que voluntariamente entregó su vida en lugar de participar en dicho acto atroz. Su valiente dedicación debió pasar a su hijo Uri, quien debió haber influenciado al nieto de Hur, Bezaleel, para que igualmente amara y sirviera al Dios de Israel.

El Talmud (comentario rabínico sobre tradiciones judías y las Escrituras Hebreas) dice que Bezaleel era una persona extraordinariamente talentosa, y que cuando sólo tenía 13 años de edad, Dios lo llamó para que comenzara a trabajar en el Tabernáculo. Los rabinos enseñan que hubo una clara conexión entre la muerte de Hur y la selección de Bezaleel.

El hecho de que Dios usara al nieto de Hur para representar al pueblo de Israel en esa obra justa es otra indicación del perdón de Dios por sus reprensibles actos en el Sinaí. Su nombre mismo Bezaleel en hebreo בְּצַלְאֵל, que significa “bajo la sombra del Señor,” refleja el propósito por el cual fue llamado.


  • El significado del Tabernáculo hoy en día:

Es muy difícil que lectores bíblicos del siglo 21 puedan comprender cómo se vivía en tiempos antiguos, cómo era caminar día tras día por el árido desierto dirigidos por la nube, llevando consigo esa visible, perceptible y tangible presencia del Dios Altísimo.

Fácilmente podríamos saltar muchos capítulos en nuestra lectura de las Sagradas Escrituras en que se discute la construcción del Tabernáculo, pensando que no son relevantes a nuestras vidas modernas.

Pero el Mishkan no perdió significado cuando fue sustituido por el Templo unos 440 años luego como lugar de adoración. Para los hebreos y los cristianos, el Tabernáculo todavía es una lección visual de la redención de Dios.

En sus pequeños y grandes detalles, encontramos ventanas no sólo hacia la vida desértica de los antiguos israelitas pero, más aún, el corazón mismo de Dios y la forma en que el hombre pueda relacionarse con Él.

Muchos eruditos cristianos creen que no puede alcanzarse una verdadera comprensión de las Escrituras Cristianas (Nuevo Testamento) y la obra redentora de Yeshua (Jesús) sin una plena comprensión del Tabernáculo y su importancia en la vida de Israel.

Cada elemento de su estructura y composición tan cuidadosamente construido por Bezaleel y sus trabajadores representa algún aspecto de la vida y obra de Yeshua. A continuación algunos ejemplos breves antes de entrar a el estudio:

  • El altar de bronce puede representar la muerte redentora de Yeshúa en la cruz y la importancia de Su sacri cio de sangre.
  • El lavacro denota nuestra necesidad para la puri cación y santi cación que Yeshúa nos da por medio del estudio de la Palabra de Dios.
  • La menorá (o candelabro) puede simbolizar a Yeshúa como luz del mundo, alumbrando un mundo oscuro y solitario, y Su Palabra (Yeshua como la Palabra hecha carne) que es lumbrera para nuestro camino.
  • El pan de la proposición es frecuentemente interpretado como el deseo de Dios por tener comunión con Su creación a través de una cena. En las Escrituras Cristianas, Yeshua se identifica como el pan de vida.

Las Escrituras Cristianas hacen referencia a Yeshúa como sumo sacerdote y a los creyentes como sacerdotes. Los creyentes tenemos el mismo llamado a una vida de pureza, entrega y obediencia que Dios exigía de sus sacerdotes en el libro de Éxodo.


  • Interpretación Judía:

Aunque los cristianos y talmidim (discípulos) tenemos incontables libros y comentarios sobre el Tabernáculo desde una perspectiva cristiana, ignoramos las lecciones que el propio pueblo judío obtiene de los mismos capítulos de Éxodo.

A continuación algunos ejemplos:

Así como Moisés condujo una cuidadosa contabilidad de los materiales que trajeron para la torahconstrucción del Tabernáculo y supervisó cómo fueron utilizados, cada persona debe regularmente hacer un jeshbon hanefesh, una contabilidad espiritual. Con el propósito de utilizar plenamente los regalos que Dios me ha dado, debo diariamente realizar un examen de conducta y evaluar cómo represento a Dios ante el mundo, para la gloria de Su nombre.

Así como la presencia divina reposaba sobre el Tabernáculo a plena vista de todos los israelitas,

¿Mi conducta refleja la presencia de Dios a todo el que me rodea?

Los rabinos enseñan que una cuidadosa lectura de Éxodo 40 indica que Moisés desarmó y rearmó el Tabernáculo tres veces en un solo día.

¿Por qué lo haría?

El Midrash dice que lo hizo para enseñarnos una valiosa lección. Aunque podamos atravesar enormes esfuerzos para ser santuarios de Dios, vasos dignos de hospedar Su divina presencia, todavía tendremos momentos de tropiezo y caída.

A pesar de nuestros fracasos, sin embargo, nunca debemos rendirnos.Por el contrario, debemos levantarnos para inmediatamente reconstruir nuestro santuario.

¡La vida y la obra de YESHUA puede ser vista en cada elemento del TABERNÁCULO!

En Éxodo 28:36-38, Dios indicó al sumo sacerdote que una mitra (o lámina) de oro “estará siempre sobre su frente…” El sumo sacerdote debe estar siempre conciente del mensaje que lleva impresa la lámina de oro: “Santidad al Señor” santidad en su servicio y en su vida.

Los rabinos entienden que lo importante no es dónde se ponga la lámina, sino cómo se usa. No es suficiente ponerla sobre la frente; debe estar siempre en nuestra mente. Nunca debemos ser como el hombre cuyos pensamientos giran en torno a sus negocios y problemas mientras ora con vanas palabrerías.

Los sabios enseñan que la Divina Presencia manifestada en el Taberáculo provee un modelo para todos los descendientes de esos primeros israelitas. Cada generación, como también cada individuo, experimenta circunstancias similares mientras atraviesa el desierto, aunque cada “desierto” pudiera ser ínico para cada cual.Tenemos nuestros momentos altos y nuestros momentos bajos. El que es fiel a su meta de vivir una vida santa, caminando sólo donde dirige la nube, éste permanece firme sin importar los cambios o las dificultades. Tal persona anda por la vida con la Divina Presencia sobre él o ella.

Así como encontramos mucho en la Torá referente a la santidad del Tabernáculo, también debe ser en la vida del individuo judío. La Torá recomienda que la persona disfrute de la vida física, pero sólo como el medio para alcanzar un fin. Debe reconocer que algunos placeres de este mundo son un regalo de Dios, por los cuales puede estar agradecido, pero debe caminar en pureza de corazón mientras sirve a Dios en verdadera santidad.

El comentario judío Pirké Avot enseña que el pueblo judío debe procurar la Presencia Divina de manera directa, porque ya no existe el Tabernáculo. Si diez están unidos estudiando la Torá, Él está allí. Si cinco, o sólo tres, están unidos en Su nombre, Él está allí.

Eso es cierto si aún hubiere dos, porque Éxodo 20:24 dice: “…en todo lugar donde Yo haga recordar Mi nombre, vendré a ti y te bendeciré

Finalmente, los sabios a veces enseñan que la construcción del Mishkan es análoga a la creación del universo:

Día 1ro – Los cielos fueron extendidos como una cortina, así como las cortinas del Mishkan.

Dia 2do – Las aguas de arriba y de abajo fueron separadas, así como una cortina separa el Lugar Santo del Lugar Santísimo.

Día 3ro – Las aguas de abajo fueron reunidas, así como el pueblo fue reunido ante el lavacro.

Día 4to – El sol, la luna y las estrellas fueron creadas para alumbrar, así como la menor.

Día 5to – Los peces y las aves fueron creadas, al igual que los querubines.

Día 6to – Adán fue creado en Edén, así como Aarón fue dedicado para ser sumo sacerdote.

Día 7mo – Dios descansó en el shabat (sábado), así como Su presencia descansa sobre el Mishkan.


  • El Tabernáculo de Hoy – nuestros Corazones y nuestras Mentes:

El Tabernáculo ha sido un elemento crítico en la relación entre Dios y Su pueblo desde hace miles de años. Cientos de hombres y mujeres trabajaron con Moisés y Bezaleel para seguir meticulosamente las instrucciones de Dios y crear un lugar para la habitación de Su presencia.

¡Cuán esencial era la contribución de cada uno hacia la fe de tantos israelitas y cristianos a través de las generaciones!

Aunque la manera exacta en que fue construido, y su belleza singular, todavía son un misterio para nosotros actualmente, el mensaje esencial ha permanecido claro:

Dios ama a Su pueblo y procura un santuario donde pueda morar y disfrutar dulce comunión con nosotros. Sin embargo, nuestro Tabernáculo debe estar construido según Su diseño, purificado por Su Palabra, y caminando en la dirección que nos indica.

¡Que así estén nuestros corazones y nuestras vidas!

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“Puede ser comparado con un Rey quien posee solamente una hija. Cuando uno de los príncipes de un reino lejano la toma como esposa y la quiere llevar a su propio país, el Rey ruega a su yerno: ‘Como es mi única hija, no puedo alejarme de ella por completo. Ahora que es tu esposa, no puedo evitar que se vaya contigo, pero sólo tengo una petición. Dondequiera que establezcas tu hogar, reserva una habitación para mí, donde pueda venir ocasionalmente a visitar a mi amada hija.’ Así ha dicho Dios a Israel: ‘Te he dado la Torá. No te la puedo quitar, pero tampoco me puedo apartar de ella. Por eso, a dondequiera que vayas en esta tierra, constrúyeme una casa donde mi presencia pueda habitar contigo, con Mi amada y Mi Torá’” (Exodus Rabba).

Una vez sabiendo la trascendencia de lo que es el tabernáculo de Moises y lo que representa comencemos en nuestro estudio de estas porciones increíble de la Escritura con mucha riqueza espiritual.

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