1. El Shabbat – Introducción

Éxodo 20:8-11 – “Acuérdate del Sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para YHVH, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo YHVH los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, YHVH bendijo el (sábado) y lo santificó”

¿Sabías que el Shabbat es el único día que el Padre le da nombre? ¿Y que en hebreo se dice Sábado y significa descansar?

Pero aquí esta la cuestión en mano: ¿cómo podemos observar el día de reposo? Es más, ¿todavía es aplicable para nosotros hoy en día?shabat_2.jpg

En esta serie de estudios profundizaremos y veremos sobre uno de los mandamientos de la Torah (el 4º de las 10 palabras (mandamientos)), uno de los mandamientos mas atacados y mas degradados de todos, en este estudio veremos la riqueza espiritual y física del Shabbat y si realmente tenemos que guardar el día de reposo (shabbat) a día de hoy los creyentes en el Mesías.


Comencemos…La primera mención del día de reposo (heb. Shabbat) está en Génesis…

Génesis 2:2 – “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo” 

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El Creador descansó en el Séptimo Día luego de haber creado todo.

¿Acaso esto quiere decir que Él estaba cansado? 

Sabemos que no es así, ya que el Eterno no se cansa. 

Isaías 40:26-31 – “Alzad a lo alto vuestros ojos y ved quién ha creado estos astros : el que hace salir en orden a su ejército, y a todos llama por su nombre. Por la grandeza de su fuerza y la fortaleza de su poder no falta ni uno.  (27)  ¿Por qué dices, Jacob, y afirmas, Israel: Escondido está mi camino del SEÑOR, y mi derecho pasa inadvertido a mi Dios?  (28)  ¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el SEÑOR, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable.  (29)  El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor.  (30)  Aun los mancebos se fatigan y se cansan, y los jóvenes tropiezan y vacilan,  (31)  pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”

Dios no reposó porque estuviera cansado, sino porque la obra que se propuso hacer ya estaba completa. Ya no había nada más que agregar. Todo estaba perfecto tal como lo había hecho. 

La obra “completa” de Dios va más allá de lo que nos imaginamos.  Dios no sólo acabó de crear lo pasado, sino que también el futuro. 

¿Cómo se sabe esto? 

Porque lo que Dios comienza, lo termina. Tal vez a nosotros nos cueste entender esto, porque estamos limitados por el tiempo, pero Dios no lo está. Él trasciende el tiempo, y todo lo que hace es eterno. Para Él, el futuro ya está hecho.  

No es casualidad que en la Biblia hay un gran paralelo entre Génesis y Apocalipsis. Donde comenzamos, allí terminamos. Desde el principio, Dios no sólo creó lo que era en ese momento, sino también lo que será. Por eso, cuando acabó Su obra, Él reposó. No había nada más que hacer. Todo estaba hecho. Desde el principio, Dios diseñó el final de los tiempos, y todo lo que sucede en medio.

Dios no se ha desentendido del mundo. Él está en control de todo. Qué tranquilidad debería traernos saber que Dios hizo su obra perfecta, y que la terminará.

¿Qué mejor reposo podemos tener sabiendo que Dios está en control? 

Salmo 138:8 – “El SEÑOR cumplirá su propósito en mí; eterna, oh SEÑOR, es tu misericordia; no abandones las obras de tus manos”

Filipenses 1:6 – “…estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”


  • Lo Santificó/Apartó:

Génesis 2:3 – “Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” 

Desde esa primera semana de la creación, Dios bendijo el séptimo día y lo santificó.

Es un día bendito, el más especial de la semana. En hebreo, este es el único día que tiene nombre: “Shabat” (lit. reposo, descanso). Los demás días se les conoce por su número: día uno (domingo), día dos (lunes), etc.

Dios también santificó el Shabat, es decir, lo apartó para un uso especial.

¿Para qué apartamos el séptimo día? 

Es un día que Dios escogió para conectar con sus hijos. Es una cita que Él hizo con nosotros. Es un día de puertas abiertas que conectan la Tierra con el Cielo – (Eze. 46:1). 

¿Quién no quisiera asistir a tan privilegiada invitación? 

Luego de hacer nuestro trabajo toda la semana, debemos detenernos y recordar que Dios está en control de todo. Aunque las cosas no parezcan ir tan perfectas como nos gustarían, debemos tener paciencia y fe en Dios, pues Él ya acabó la obra. Lo que Él comenzó a hacer en el principio, lo terminará. 

¡Qué reposo saber esto!

Otra ocasión en la que la Biblia menciona que Dios acabó su obra fue cuando Jesús dijo:

Juan 19:30 – “…Consumado es…

 En la cruz, Él terminó Su obra de Redención.

1 Pedro 1:18-20 – “sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata,  (19)  sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.  (20)  Porque El estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros”

En el Shabat reposamos gracias a que Dios está en control. Detengámonos de nuestra labor y reconozcamos quién hace la obra. Démosle gracias. Reposemos sabiendo que Dios está en control de todo, pues Él acabó la obra desde el principio hasta el fin. 

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  • El Shabbat instituido:

La segunda mención del Día de Reposo en la Biblia la encontramos en Éxodo – (16:23-26), en el contexto de la provisión de alimento que Dios envió a los israelitas cuando éstos atravesaban el desierto en camino hacia la Tierra Prometida.

Éxodo 34:21 – “Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en el tiempo de arar y de segar, descansarás”

Cuando se les acabó el alimento que habían sacado de Egipto, los israelitas comenzaron a protestar.  En lugar de clamar a Dios, comenzaron a murmurar contra Moisés, recordando la comida que disfrutaban en Egipto.

¿Cómo podían los israelitas olvidar tan pronto la agobiante esclavitud cuyo precio era la comida que ellos añoraban?

Dios no se había olvidado de Su pueblo.  Él sabía que ellos tenían que comer, pero lo puso a prueba.  Dios estaba esperando que Su pueblo lo buscara; los israelitas necesitaban aprender a buscar a Dios como su proveedor, en lugar de Egipto.

Éxodo 16:4-5 – “Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: He aquí, haré llover pan del cielo para vosotros; y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en mi ley”

El mensaje de Dios para Su Pueblo es que les enviaría provisión del Cielo. Sin embargo, Él no iba a enviar mucho para que ellos llenaran sacos o graneros, y así se quedaran tranquilos.  Simplemente les iba a dar el “pan diario”, tanto como una persona pudiera comer y quedar satisfecha.

Éxodo 16:14-18 – “Cuando la capa de rocío se evaporó, he aquí, sobre la superficie del desierto había una cosa delgada, como copos, menuda, como la escarcha sobre la tierra.  (15)  Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?, porque no sabían lo que era. Y Moisés les dijo: Es el pan que el SEÑOR os da para comer.  (16)  Esto es lo que el SEÑOR ha mandado: “Cada uno recoja de él lo que vaya a comer; tomaréis un gomer por cabeza, conforme al número de personas que cada uno de vosotros tiene en su tienda.”  (17)  Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco.  (18)  Cuando lo midieron con el gomer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno había recogido lo que iba a comer”

El alimento que los israelitas recogieron en el desierto era llamado “Maná” (lit. ¿qué es esto?).  El “pan del cielo” aparecía en el suelo todas las mañanas, y los israelitas lo recogían, lo preparaban y lo comían. Éste fue su sustento durante todos los años que estuvieron en el desierto, hasta que entraron a la Tierra Prometida – (Jos. 5:11-12). manc3a1-para-o-povo-de-moisc3a9s

Cada día, los israelitas tuvieron suficiente para comer…pero sólo para ese día.

Moisés instruyó que no recogieran más que el alimento que comerían ese día.  Pero algunos quisieron más, y guardarlo para el día siguiente.  Todavía no confiaban en Dios, sino en su propia astucia…pero no les funcionó.

Éxodo 16:19-21 – “Y Moisés les dijo: Que nadie deje nada para la mañana siguiente .  (20)  Mas no obedecieron a Moisés, y algunos dejaron parte del maná para la mañana siguiente, pero crió gusanos y se pudrió; y Moisés se enojó con ellos.  (21)  Lo recogían cada mañana, cada uno lo que iba a comer; pero cuando el sol calentaba, se derretía”

¿Por qué Dios limitó el alimento sólo para un día, en lugar de enviar suficiente alimento para una semana, o un mes, o un año? 

Lo hizo así para que Su Pueblo aprendiera a confiar en Él. Esto era lo que Dios enseñó a los israelitas en el desierto, y lo mismo es para nosotros.

En el mundo se nos enseña a acumular, y luego a reposar confiando en nuestros ahorros o el seguro financiero. Pero Dios quiere que reposemos en Él, no es las reservas.

¿Quiere decir esto que es malo ahorrar? 

El ahorro en sí no es malo. La Biblia nos enseña a guardar en tiempos de la cosecha para cuando lleguen los días de invierno – (Prov. 6:6-8).  Lo importante es que no olvidemos que nuestra seguridad y confianza no debe estar puesta en el ahorro, sino en Dios.

Todos los días aparecía el Maná, excepto el Día de Reposo (heb. Shabat). 

¿Acaso significa esto que no habría comida para el día sábado? 

No. Más bien, Dios proveía doble porción el día viernes para cubrir el día de reposo.

Éxodo 16:5 – “Y sucederá que en el sexto día, cuando preparen lo que traigan, la porción será el doble de lo que recogen diariamente”

Éxodo 16:22-26 – “Y sucedió que en el sexto día recogieron doble porción de alimento, dos gomeres para cada uno. Y cuando todos los jefes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés,  (23)  él les respondió: Esto es lo que ha dicho el SEÑOR: “Mañana es día de reposo, día de reposo consagrado al SEÑOR. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana.”  (24)  Y lo guardaron hasta la mañana como Moisés había mandado, y no se pudrió ni hubo en él gusano alguno.  (25)  Y Moisés dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para el SEÑOR; hoy no lo hallaréis en el campo.  (26)  Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, día de reposo, no habrá nada”

El día de reposo ocurrió un milagro: la provisión que se arruinaba si no se usaba, en ese día se mantuvo bien y se pudo guardar. 

Tal vez hoy no comamos “maná”, pero seguimos dependiendo de Dios. Si dedicamos ese día a Él, ¿no guardará nuestra provisión?  ¿Confiamos que Dios proveerá y que Él nos dará una doble porción para cubrir el tiempo en que reposamos en Él?  ¿Ya aprendimos a descansar en Dios?


  • Reposo en la provisión Divina:

¿Qué relación tiene la provisión del pan diario con el día de reposo?

El día de reposo es un día en que debemos detenernos de esa carrera por obtener bienes y riqueza. Todos los días debemos hacer nuestro trabajo—y bien hecho. Pero un día reposamos, reconociendo que nuestra provisión viene de Dios. Aunque nosotros trabajamos, Él es quien nos bendice.

El Shabat es el día en que se nos pone “a prueba” para ver si realmente confiamos en Dios, o si creemos que nuestras manos lo han logrado todo. 

Deuteronomio 8:16-18 – “En el desierto te alimentó con el maná que tus padres no habían conocido, para humillarte y probarte, y para finalmente hacerte bien.  (17)  No sea que digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han producido esta riqueza.”  (18)  Mas acuérdate del SEÑOR tu Dios, porque El es el que te da poder para hacer riquezas, a fin de confirmar su pacto, el cual juró a tus padres como en este día”

El “reposo” no consiste en tener suficiente “colchón” para los gastos inesperados. Más bien, el reposo lo encontramos en Dios, quien está en control de todo y quien vela por Sus hijos. Nosotros debemos hacer nuestra parte y trabajar los seis días, haciendo las cosas como Dios manda, pero reposamos reconociendo que Dios está en control y Él proveerá si tuviéremos alguna necesidad.

El Shabat es el día que separamos para conectar con Dios. Confiando en Dios, podemos dejar atrás el afán de conseguir pan para nuestra mesa, y nos alimentamos del pan espiritual.

Deuteronomio 8:2-3 – “Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos.  (3)  Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del SEÑOR”


  • El Shabbat en las Escrituras:

Finalmente en esta parte citamos algunas de las cientos de menciones que hay en las Escrituras referente a el Shabbat.

  • El Creador manda descansar en Shabat.

Éxodo 20:10 y 11 – “Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es día de reposo para Elohim tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo el Creador los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el Creador bendijo el día de reposo y lo santificó” 

  • Es el cuarto mandamiento proclamado con su propia voz y escrito con sus propios dedos.

Deuteronomio 4:12 y 13 – “Entonces Elohim os habló de en medio del fuego; oísteis su voz, sólo la voz, pero no visteis figura alguna. Y El os declaró su pacto, el cual os mandó poner por obra: esto es, los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra” 

Éxodo 31:18 – “Y cuando terminó de hablar con Moisés sobre el monte Sinaí, le dio las dos tablas del testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Elohim” 

  • El Shabat es un pacto eterno y una señal entre El Eterno y los Hijos de Israel:

Éxodo 31:16 y 17 – “Los hijos de Israel guardarán, pues, el día de reposo, celebrándolo por todas sus generaciones como pacto perpetuo.” Es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre; pues en seis días Elohim hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó de trabajar y reposó”

  • El Shabat es una de las Fiestas del Creador:

Levítico 23:2 y 3 – “Habla a los hijos de Israel y diles: “Las fiestas señaladas de Elohim, que vosotros habréis de proclamar como santas convocaciones, son éstas:

“Seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santa convocación en que no haréis trabajo alguno; es día de reposo para Elohim dondequiera que habitéis” 

  • El Eterno bendice a todo aquel que guarda el Shabat:

Isaías 56:2 – “Cuán bienaventurado es el hombre que hace esto, y el hijo del hombre que a ello se aferra; que guarda el día de reposo sin profanarlo, y guarda su mano de hacer mal alguno” 

  • El Eterno quiere que llamemos al Shabbat “Delicia”, “Día santo del Eterno”, “Día glorioso”:

Isaías 58:13 y 14 – “Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo de Elohim, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en Elohim, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la boca de Elohim ha hablado”

  • El Shabat fue creado para el hombre:

Marcos 2:27 – “Y El les decía: El Shabat se hizo para el hombre, y no el hombre para el Shabat” 

  • Yeshua es el Señor del Shabbat:

Mateo 12:8 – “…Porque el Hijo del Hombre es Señor (Adon) del Shabbat…” 

  • Los profetas del Tanakh (A.T.) guardaron el Shabbat, el propio Yeshua guardó el Shabbat:

Lucas 4:16 – “Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer”

  • Las mujeres descansaron en Shabbat después de la muerte de Yeshua:

Lucas 23:56 – “Y cuando regresaron, prepararon especias aromáticas y perfumes. Y en el día de reposo descansaron según el mandamiento” 

  • Se celebraban reuniones en Shabbat:

Hechos 13:1 – “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron”

Hechos 13:42 y 44 – “Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas . . . El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios”

Hechos 16:13 – “Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido”

Hechos 17:2 y 3a – “Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras…” 

Hechos 18:4 – “Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos”

  • En el Brit Jadashah (N.T.) No tenemos ninguna referencia de que el Shabbat haya sido abolido y/o cambiado:

Mateo :17-19 – “No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”

  • El Shabat es una sombra de “lo que ha de venir”, es decir, del reinado milenial de Yeshua – (Ap. 20:4-6):

Colosenses 2:16 y 17 – “Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir”

  • Cuando El Eterno haga “cielos nuevos” y “tierra nueva” el Shabat seguirá siendo guardado por toda la humanidad:

Isaías 66:22 y 23 – “Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de mí -declara YHVH-, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y sucederá que de luna nueva en luna nueva y de día de reposo en día de reposo, todo mortal vendrá a postrarse delante de mí–dice el SEÑOR” 

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(No te pierdas las próximas partes en: El día de reposo – Shabbat)


(Fuentes: citadivina.blogspot.com.es, resandoalasraices.org)

Un pensamiento en “1. El Shabbat – Introducción

  1. Pingback: 2. Analizando el Shabbat tanto en el A.T como en el N.T. | A traves de las Escrituras

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