Sobre la Parashat Vezot Haberajá

En esta semana estamos estudiando la parashat Parashat 54 Vezot Haberajá se encuentran en: Deuteronomio 33:1 – 34:12 — וְזֹאת הַבְּרָכָה (Vezot Haberajá) significa: “y esta es la bendición”.

Leemos en la Parasha:

Deuteronomio 33:8-11 – “…De Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu favorecido, Al cual probaste en Masah, Por quien contendiste junto a las aguas de Meriba, (9) El que de su padre y madre dijo: ¡No los conozco! Y no reconoció a sus hermanos, E ignoró a sus propios hijos. Guardaron tus oráculos, Y vigilaron sobre tu pacto, (10) Ellos enseñarán tus decretos a Jacob, Y tu ley a Israel. Ofrecerán incienso a tus narices, Y sacrificio perfecto sobre tu altar. (11) ¡Bendice, oh YHWH, su vigor, Y acepta la obra de sus manos, Aplasta los lomos de los que se alzan contra él, Y no se levanten quienes lo aborrecen!…”

Una de las bendiciones más amplias es la de Levi.  Esta fue la tribu elegida para servir a Dios en el Tabernáculo (y posteriormente en el Templo). 

Después de José, esta tribu es la que más a menudo se menciona en los libros de Moisés, En la bendición de Jacob, Simeón y Leví aparecen juntos. En este pasaje, Moisés no menciona a Simeón pues Jacob había predicho que sería esparcido entre sus hermanos (ver Gén. 49: 7).

Los levitas no sólo van a servir a Dios en el Templo, sino que también servirán como maestros y jueces para todas las tribus de Israel.

La tribu de Levi no formó parte del ejército de conquista, pero eso no quiere decir que no hubieran participado. Ellos daban ánimo al pueblo en la guerra (Deu. 20) y llevaban el arca delante del ejército (Num. 10:33-36).

vs.8 – “De Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu favorecido…” –

La tribu de Leví debía retener el alto honor de la dirección espiritual de los israelitas. Cuando menciona a tu favorecido, es una clara alusión a Aharón -el Sumo sacerdote- quien portó sobre su pecho los sagrados Urím y Tumím.

El Tumim es puesto antes de Urim, para indicar desde el principio que Leví había defendido el derecho del Señor, y que por esa razón el derecho del Urim y Tumim le había sido dado por Dios a él.

“Los Urim y Tummim eran las piedras donde estaba la escritura del Nombre Inefable, que se depositaba en los pliegues del חשן “hoshen” -pectoral-: y a través de él (Nombre) iluminaba sus palabras y salía la perfección de las palabras (T.B. Ioma 73 folio B).

Rashbam, comentando este mismo versículo, dice: Si a las naciones paganas sus oráculos les hablaban a través de un espíritu impuro y de magia, salvando las enormes diferencias, la Santidad puede expresarse.

Algunos intérpretes encuentran una etimología posible para Urim y Tummim, a saber: Urim derivaría de אור “Or”, -luz y Tumím derivaría de תפ “Tarn”, que quiere decir completo y perfecto.

Desde los días de los traductores alejandrinos del Antiguo Testamento se ha afirmado que significa “revelación y verdad” (δήλωσις καὶ ἀλήθεια), o “luces y perfecciones” (φωτισμοὶ καὶ τελεότητες); el τελειότης καὶ διδαχή de Symmachus (Jerónimo, “perfectio et doctrina”; Field, “Hexapla” en Deut. xxxiii. 8); y el φωτισμοί καὶ τελειώσεις de Aquila y Theodotion.

La tradición es unánime al afirmar que el uso del Urim y Tumim cesó con la destrucción del Primer Templo o, en otras palabras, con la muerte de los Profetas Antiguos; y estaban entre las cinco cosas que faltaban en el Segundo Templo (Soṭah ix. 10 [= 48b]; Yoma 21b; Yer. Ḳid. 65b). Josefo afirma (“Ant. Iii. 8, § 9) que” este oráculo había estado en silencio “durante 200 años antes de su tiempo, o desde los días de Juan Hircano. Sin embargo, los maestros del Talmud, si se pueden creer sus propias declaraciones, nunca habían visto el Urim y Tummim, y los consideraban como el “gran y santo nombre de Dios” escrito en el pectoral del sumo sacerdote (Targ. Pseudo- Jonathan a Ex. Xxviii.30); y etimologizan “Urim” como “aquellos cuyas palabras dan luz”, mientras que “Thummim” se explica como “aquellos cuyas palabras se cumplen” (ib.; Yoma 73b; Yer. Yoma 44c).

Se cuenta que la división de la Tierra prometida se hizo según el Urim y Tumim, ya que el sumo sacerdote, “lleno del Espíritu Santo”, proclamó la tribu a la que debía pertenecer cada división. Después de esto, se sacaron suertes de dos urnas, una que contenía el nombre de la tribu y la otra el del territorio, y se encontró que armonizaban con el anuncio del sumo sacerdote (BB 122a; Sanh. 16a; comp. Yer. Yoma 41b , a continuación). Para agrandar la Ciudad Santa o el patio del Templo eran necesarias las órdenes del rey, de un profeta, y del Urim y Tumim (Sheb. 2, 3, 16a; Yer. Sheb. 33d, más abajo). En Yer. Sanh. 19b se plantea la pregunta de por qué se necesitan el Urim y Tumim cuando cuando hay un profeta presente.

vs.8b – “…Al cual probaste en Masah, Por quien contendiste junto a las aguas de Meriba…” – Las pruebas en Masah se refieren a la murmuración del pueblo por la falta de agua en Refidim (Ex. 17:1-7, como en los caps. 6:16 y 9:22), por lo cual el lugar recibió el nombre de Masah y Meriba; la contienda en las aguas de la contención, a la rebelión del pueblo contra Moisés y Aarón por la falta de agua en Cades (Num. 20:1-3).

En ambos sitios fue principalmente el pueblo el que luchó con Moisés y Aharón, y con ello tentaron a Dios. Porque es evidente que incluso en Masah el pueblo murmuró no sólo contra Moisés, sino contra sus líderes en general, por el uso del verbo plural: «dadnos agua para beber» (Ex. 17:2).

Esta prueba del pueblo, sin embargo, al mismo tiempo fue una prueba a la que el Señor sujetó también a las cabezas y líderes de la nación con el propósito de probar su fidelidad. Del mismo modo, en el cap. 8:2ss. se describe toda la guía de Israel por en medio del desierto
como una prueba y humillación del pueblo por parte del Señor. Pero en Moisés y Aharón, las cabezas de la tribu de Leví, fue probada toda la tribu. Se eligen las dos pruebas de agua, como Schultz observa, «porque en su correlación eran las mas aptas para representar el principio y el fin, y por tanto todas las tentaciones».

vs.9 – “…El que de su padre y madre dijo: ¡No los conozco! Y no reconoció a sus hermanos, E ignoró a sus propios hijos. Guardaron tus oráculos, Y vigilaron sobre tu pacto…” – Las palabras, «quien dijo de su padre», etc., se relacionan con el evento narrado en
Ex. 32:26-29, donde los levitas sacaron su espada contra los israelitas sus hermanos, ante el mandato de Moisés, después de la adoración del becerro de oro, y ejecutaron juicio sobre la nación sin hacer acepción de personas.

A esto podemos añadir Num. 25:8, donde Pinjas se interpone con su espada en defensa del honor del Señor contra la vergonzosa prostitución con las hijas de Moab. En estas ocasiones los levitas manifestaron el espíritu que Moisés predica aquí de toda la tribu. Por medio de la intervención, en especial la de Sinaí, se entregaron al servicio del Señor con tal negación de sí mismos, que la dignidad del sacerdocio fue conferida sobre su tribu como consecuencia de ello.

Según Rashi, esto hace referencia al episodio del becerro, cuando la tribu de Levi se congregó en derredor de Moshéh, enfrentando al resto del pueblo, hasta reducir por completo “a tres mil de los adoradores del becerro”.

Después de este evento, Moises les dijo:

Exodo 32:27-29 – “…Dedicaos hoy a YHWH,… para que extienda sobre vosotros hoy, bendición…”

vs.10 – “…Ellos enseñarán tus decretos a Jacob, Y tu ley a Israel...” – La tribu de Leví había recibido el alto y glorioso llamado para instruir a Israel en los preceptos y mandamientos de Dios (Lev. 10:11), y para presentar al Señor los sacrificios del pueblo, incienso en el lugar santo, toda la ofrenda en el atrio. «Toda la ofrenda», un término aplicado a la ofrenda encendida, que es mencionado “instar omnium” como el sacrificio principal.

En realidad sólo se había confiado la instrucción del pueblo en lo que respecta a la ley y la adoración por medio de sacrificios, a los sacerdotes; pero como el resto de los levitas les fueron entregados como asistentes en su servicio, este servicio podría adscribirse muy
apropiadamente a toda la tribu; y no se podría desear para ellos mayor bendición que el Señor les diera el poder de realizar sus responsabilidades, su oficio, que aceptara su servicio con agrado, y que hiciera a sus oponentes inútiles.

Los enemigos y aborrecedores de Leví no sólo eran personas envidiosas, como Coré y su compañía (Num. 16:1), sino todos los oponentes de los sacerdotes y levitas. Los lomos son la base de la fuerza (Sal. 69:24; Job 40:16; Prov. 31:17).

vs.11 – “…¡Bendice, oh YHWH, su vigor, Y acepta la obra de sus manos, Aplasta los lomos de los que se alzan contra él, Y no se levanten quienes lo aborrecen!…” –

El versículo insinúa que los Cohanim constituirán el medio a través del cual la Bendición Divina se transmite al pueblo de Israel. Así leemos en Números 6:27: “Harán ellos (los Cohaninim) mención de Mi Nombre para los hijos de Israel y Yo los bendeciré” (basado en Rabbi Moshéh David Vali).

“…Y acepta la obra de sus manos…” ; la “obra” de la que habla Moisés son los sacrificios de los sacerdotes que son miembros de esta tribu. La expresión נרצה es especialmente apropiada para la expiación por los pecados que la mayoría de los sacrificios deben lograr. Si alguien que no es miembro de esa tribu, es decir, un sacerdote, ofrece tales sacrificios, no lo logrará.

Y no se levanten quienes lo aborrecen!… significa, golpear a los que se levantan contra él con un golpe en los lomos, similar a la idea que se expresa, ( Salmos 69:24 ) “Haz tambalear sus lomos continuamente”.

Hablaba de los que se oponían al sumo sacerdocio. – Otra explicación basada en el Midrash: Él previó que Hasmón y sus hijos en el futuro estarían en guerra con los griegos, y por eso oró por ellos, porque eran pocos en número, a saber, los doce hijos de Hasmón y Eleazar contra varias miríadas de enemigos. Por este motivo oró ברך ה׳ חילו ופעל ידיו תרצה BENDIGA, SEÑOR, A SU EJÉRCITO Y ACEPTA FAVORABLEMENTE LA OBRA DE SUS MANOS (véase Génesis Rabá 99: 2 ; Midrash Tanjuma, Vayechi 14 ).


De esta bendición aprendemos como Dios tiene sumo cuidado de la familia de Levi quien como dice la Escritura:

Deuteronomio 10:8 – “…En aquel tiempo el SEÑOR apartó la tribu de Leví para que llevara el arca del pacto del SEÑOR, y para que estuviera delante del SEÑOR, sirviéndole y bendiciendo en su nombre hasta el día de hoy…”

Estos mismos fueron los afortunados de ministrar en las cosas santas y dedicarse 100% al servicio para Dios, ¡que privilegio tan grande! entre todos sus demas hermnaos, este mismo privilegio nos a alcanzado a nosotros por los meritos de nuestro Mesías Yehoshua tal como esta escrito:

1Pedro 2:9 – “…Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable…”

Salmo 100:2-4 – “…Servid al Señor con alegría; venid ante Él con cánticos de júbilo. Sabed que Él, el Señor, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros[a] a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias[b], y a sus atrios con alabanza. Dadle gracias, bendecid su nombre…”


(Para mas reflexiones de las Parashot semanales haz click aqui)

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