Éxodo 16 – Pan del cielo

Éxodo 16:1-3 – Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto. (2) Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; (3) y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de YHVH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud”

El pueblo de Israel partió de Elim tal vez en el Wadi Garandel, donde quizá pasaron varios días o aun semanas, retomaron los israelitas el viaje. De acuerdo con Números 33:10, donde se presenta un itinerario más completo que en Exodo, la siguiente etapa fue el mar Rojo. Este lugar parece haber sido la amplia planicie de el-Markha, que bordea el mar Rojo y está en la ruta regular a las minas egipcias de cobre en el Wadi Magara.

Israel había estado de viaje exactamente un mes – (cap 12:2, 6, 11, 12; Núm 33:3). Siendo que sólo se mencionan siete lugares donde acamparon – (Núm 33:5-11) y una jornada de tres días a través del desierto – (Exo 15:22), es evidente que debe haber habido detenciones prolongadas en varios lugares, o muchos sitios donde acamparon que no son mencionados, o ambos factores.rutaex16.jpg

Esto nos enseña que el maná vino el día 16 del segundo mes. En tal caso la salida de Egipto sería el quinto día de la semana. Tal como el maná vino el primer día de la semana, así el Mesías fue resucitado el primer día de la semana para dar la vida eterna a todo aquel que reciba ese pan del cielo.

La razón fue que ya no tenían nada para comer.

Deuteronomio 8:2-3 – “Y te acordarás de todo el camino por donde YHVH tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de YHVH”


Éxodo 16:4-7 – Y YHVH dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. (5) Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día. (6) Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: En la tarde sabréis que YHVH os ha sacado de la tierra de Egipto, (7) y a la mañana veréis la gloria de YHVH; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra YHVH; porque nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? (8Dijo también Moisés: YHVH os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque YHVH ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra YHVH

Son notables la paciencia y bondad de Dios hacia su pueblo escogido en estos casos cuando hubo murmuraciones. Reconociendo que su mente seguía siendo tan servil y su fe tan poco desarrollada como cuando estuvieron en Egipto, Dios no se mostró ofendido por su murmuración sino que les envió ayuda cada vez que estuvieron en dificultad. Al hacer eso, su propósito era prepararlos para que confiaran en sus jefes divinamente designados y para que tuvieran fe en Dios.

El fenómeno descrito aquí y en otros lugares de la Biblia – (Deut. 8: 3; Neh. 9: 15; Sal. 78: 23-25; 105: 40; Juan 6: 31), sólo visto como un milagro puede explicarse satisfactoriamente. Es descabellada la explicación de ciertos expositores modernos de la Biblia según la cual el “maná” – (Exo. 16: 15) era la secreción de los piojos de diversas plantas. Examinando este pretendido “maná” en 1927, F. S. Bodenheimer, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, encontró que los piojos de algunas plantas y las cigarras e insectos de las cortezas se alimentan de los árboles de tamarisco del desierto del Sinaí y excretan el exceso de sus hidratos de carbono en la forma de gotas de ligamaza. Esta última se evapora en la forma de partículas que dan la apariencia de una escarcha blanca. Esto se supone que fue el “maná” que Josefo (Antigüedades iii. 1. 6) dijo que todavía se encontraba en el Sinaí en su tiempo.

La aceptación del relato de Exo. 16 excluye la posibilidad de que el “maná” del tamarisco pueda haber sido el alimento milagroso con el cual se sustentaron los israelitas durante 40 años. El maná celestial era proporcionado durante todo el año, pero cesó tan pronto como entraron en la tierra prometida – (Jos. 5: 12). El “maná” del tamarisco se encuentra en el Sinaí sólo durante los meses de junio y julio.

La cantidad del “maná” de esta planta es pequeñísima y posiblemente no podría servir para alimentar a muchas personas, al paso que Dios alimentó a toda una nación con su maná durante casi 40 años. Además el maná bíblico no podía ser preservado ni aun para el día siguiente, con la excepción del sábado – (Exo. 16: 19, 20), pero podía ser cocido – (vers. 23).

“…En el sexto día…” -Aquí Moisés indica brevemente la naturaleza de la prueba del vers. 5. La mención del “sexto día” nos hace recordar el sexto día de la semana de la creación – (Gén. 1: 31), la única vez previa en que aparece esta expresión, y de esa manera recordamos que Dios completó en seis días su obra de creación – (Gén. 2: 1-3). Considerada junto con Gén. 2: 1-3 y Exo. 20: 8-11, esta referencia claramente indica que los hebreos conocían el ciclo semanal antes de la promulgación de la ley en el Sinaí – (Gén. 29: 28). El séptimo día, en el cual no caía maná, era “el santo día de reposo consagrado a YHVH” – (Exo. 16: 22-30) y en él el pueblo había de reposar (vers. 30). En hebreo, la palabra shabbat”sábado” significa “reposo“. junto con el vers. 23, el vers. 5 indica que únicamente el séptimo día tenía un nombre: “el santo día de reposo“, mientras que los otros seis días eran designados mediante números ordinales, tales como el primero, el segundo, el tercer día, etc.

El sexto día había de caer doble cantidad de maná y ellos debían recoger el doble. Se requerían este pensamiento semanal y esta actividad en preparación para el sábado, a fin de que fueran una lección para Israel sobre la importancia del día sábado.

En contraste, el “maná” del tamarisco puede ser guardado durante varios días pero no puede ser usado con el propósito de hornearlo aunque puede ser cocinado en otras formas.

Estas diferencias muestran que la aceptación de la interpretación moderna, que explica el maná como un producto natural del Sinaí, significa el rechazo del relato bíblico. Esta y otras explicaciones modernas, todas las cuales tienen el propósito de eludir todo lo que sea de naturaleza milagrosa, no merecen una consideración adicional.

Normalmente el pan viene de la tierra. Aquí vemos como el Eterno cambia el orden de lo natural y les da pan del cielo, para enseñarles acerca del Mesías que es el pan del cielo.

Juan 6:31-35 – “Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “LES DIO A COMER PAN DEL CIELO.” Entonces Yeshúa les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Yeshúa les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”

Aquí hay dos cosas que revelan secretos en cuanto al Mesías.

  1. La tarde.
  2. La mañana.

En el versículo 12 se repite este mensaje, pero allí se dice explícitamente que va a

ser entre las dos tardes que van a comer carne. El Mesías murió entre las dos tardes.

Este texto nos revela que el Mesías tenía que resucitar por la mañana para que pudiéramos ver la gloria del Eterno y ser totalmente saciados.


Éxodo 16:9-20 – Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de YHVH, porque él ha oído vuestras murmuraciones. (10) Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de YHVH apareció en la nube. (11) Y YHVH habló a Moisés, diciendo: (12) Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy YHVH vuestro Dios. (13) Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. (14) Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra. (15) Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que YHVH os da para comer. (16) Esto es lo que YHVH ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda. (17) Y los hijos de Israel lo hicieron así; y recogieron unos más, otros menos; (18) y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había de comer. (19) Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. (20) Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés”

Algunos comentadores han explicado que la palabra traducida “codornices” significa peces voladores o bien langostas, pero el pasaje del Sal. 78: 27 aclara que se trata de “aves que mana y codornices.jpgvuelan“. Ahora generalmente se concuerda en que la palabra “codornices” es correcta. Esta codorniz es un ave de caza de unos 25 cm de longitud, la Coturnix communis, y pertenece al mismo orden de los faisanes, las perdices y los guacos o guacharacas. Se parece a la codorniz americana. Los ornitólogos nos informan de grandes migraciones de codornices procedentes de Rumania, Hungría y el sur de Rusia, las que se desplazan hacia el norte del Africa a través del Mediterráneo oriental.

Desde el Sinaí miles de codornices por día han sido exportadas a los mercados de Europa. Muchos cuadros egipcios antiguos muestran a la gente cazando codornices con redes de mano arrojadas sobre los arbustos donde descansan las codornices.

“…Y cuando el rocío cesó de descender…” – En este texto vemos que el maná estaba debajo de la capa de rocío.

Números 11:9 – “Cuando el rocío caía en el campamento por la noche, sobre él caía el maná” 

El texto hebreo dice que el maná caía sobre la capa de rocío, aunque la mayoría de las traducciones no lo han escrito. De esto aprendemos que había una capa de rocío debajo del maná y otra capa encima del maná. Ambas capas servían para protegerlo. De allí surgió la tradición en el pueblo judío de tener un mantel blanco en la mesa del Shabat.

“…he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra…” –  Cuando se evaporó el rocío antes de que saliera el sol, quedó una delicada y pequeña sustancia que fácilmente podía recogerse en bolsas. Aquí se la compara con “escarcha“, y en otro lugar – (Núm. 11:7) con “semilla de culantro”.

Éxodo 16:31 describe más de este pan del cielo como semilla de culantro (como del tamaño de una semilla de ajonjolí), y era dulce como la miel. Números 11:7 dice que era del color del bedelio (un color parecido a la perla). Y éste se tostaba o hervía – (Éxodo 16:23).

Números 11:8 dice que el pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.

La tradición Judía supuestamente nos hablan del sabor que supuestamente tenía este pan del cielo.

“Uno simplemente debía de desear un cierto platillo, y no mucho después de haberlo pensado, entonces el maná tenía el sabor del platillo deseado. La misma comida tenía un sabor diferente de aquellos que la compartían, de acuerdo con su edad; a los niños pequeños sabía como leche, a los jóvenes fuertes como pan, a los hombres mayores como miel, a los enfermos como cebada remojada en aceite y miel.” Pero ellos también escribieron que el maná era amargo en la boca de los gentiles (Ginzberg)

También nos dicen de como lo podían barrer del piso del desierto sin que tuviera tierra. Estas leyendas dicen que cuando Dios enviaba el maná, Él primero mandaba un viento del norte para barrer el piso del desierto y luego una lluvia para limpiarlo. Luego el maná descendía en tierra limpia.

“…Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que YHVH os da para comer…” – Las dos palabras hebreas manhu’, traducidas maná, fueron durante mucho tiempo un enigma para los eruditos. La palabra man difícilmente podría traducirse como el nombre del pan celestial que aparece primero en el vers. 31. Por lo tanto, algunos han traducido esta expresión como “es un regalo“, pero esto también está lejos de ser convincente. La interpretación más probable es la de la LXX: “¿Qué es esto?“, traducción apoyada por las palabras que siguen inmediatamente: “porque no sabían qué era“.

Pero puesto que la palabra hebrea que corresponde a “qué” es mah y no man, se ha sugerido que la forma aramea habría influido en el texto. Sin embargo, la palabra aramea man no significa “qué“, sino “quién“.

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Con todo, F. M. Th. Böhl ha demostrado que la forma man era una antigua partícula semítica que significa “qué“. Aparece como manna en las cartas palestinas de Amarna, documentos escritos en el siglo XIV AC. Por lo tanto, podemos deducir que está correctamente traducida la corta frase “¿Qué es esto?” (LXX, VVR, BJ). Esta exclamación revela la sorpresa de los hebreos cuando descubrieron la extraña sustancia.

La solución final de este problema, ya anotada, es una de las muchas evidencias
de que el Pentateuco no fue escrito muchos siglos después del éxodo, como creen muchos eruditos modernos. Palabras y expresiones como ésta, encontradas únicamente en documentos de mediados del segundo milenio AC, no hubieran sido usadas por un escritor del primer milenio, pues él no hubiera tenido conocimiento de que existían en el tiempo del éxodo. El relato del éxodo fue escrito por un contemporáneo de ese gran acontecimiento, alguien que estuvo familiarizado con la terminología de su propio tiempo y sabía cómo usarla.

La palabra traducida como “maná” es “man”. Los hijos de Israel dijeron “man hu”, que significa “Esto es man”, porque no sabían como se llamaba. En hebreo “¿Qué es esto?” se dice: “Ma hu?”, no “man hu”. La palabra “man” significa “comida preparada” – (Ver Daniel 1:5). Asocia la palabra “man” con el verbo “va-yimen”, “preparar comida” de la raíz “maná”,“medir”, “contar”, “preparar”.

“…Esto es lo que YHVH ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer…” – 

1 Corintios 15:20 – “Mas ahora el Mesías ha resucitado de entre los muertos, primicias (referencia al ómer de cebada) de los que durmieron”

Cada uno se refiere a cada padre de familia. Tenía que responsabilizarse para que se recogiera para todos los de su casa, para que cada uno tuviera un omer. El omer es una medida de capacidad aprox. es de 2,5 litros.ex16.jpg

El omer alude al sacrificio de cebada que luego se iba a hacer en el templo el día después del shabat después de pesaj. Ese sacrificio fue instituido para anunciar el poder de la resurrección de las semillas que son cosechadas en primavera, en alusión a la resurrección del Mesías.

“…un gomer por cabeza…” – En hebreo dice “un omer por cráneo”. La palabra cabeza es “gulgolet” que significa “cráneo”, “calavera”.

De allí viene la palabra “Gulgolta” el lugar donde murió el Mesías.

Mateo 27:33 – “Cuando llegaron a un lugar llamado Gulgolta, que significa Lugar de la Calavera”

El gomer era la décima parte de un efa (vers. 36), es decir unos 2,2 litros. Se piensa que la copa acuñada con frecuencia en las monedas hebreas del primer siglo de la era cristiana representa el gomer de cebada de la nueva cosecha, presentado en el templo como una ofrenda de los primeros frutos del campo.

“…Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco…” –

2 Corintios 8:13-15  – “Esto no es para holgura de otros y para aflicción vuestra, sino para que haya igualdad; en el momento actual vuestra abundancia suple la necesidad de ellos, para que también la abundancia de ellos supla vuestra necesidad, de modo que haya igualdad. Como está escrito: EL QUE recogió MUCHO, NO TUVO DEMASIADO; Y EL QUE recogió POCO, NO TUVO ESCASEZ”

“…Ninguno deje nada de ello para mañana…” – Dios había proporcionado a los israelitas alimento por el cual no habían trabajado, pero no quería que se volvieran holgazanes.

Debían recoger cada día a fin de tener algo para comer. Además debían levantarse temprano porque el maná se derretia cuando “el sol calentaba” – (vers. 21).

Aun cuando no había campos que arar ni cosechas que recoger, el hecho de que debían levantarse temprano para obtener su alimento muestra que Dios había planificado cada detalle de este fenómeno para beneficio y educación del pueblo. La pobreza y la necesidad son el pago de los que duermen hasta tarde – (Prov. 6: 9-11).


Éxodo 16:21-26 – Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía. (22) En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. (23) Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho YHVH: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a YHVH; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana. (24) Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió. (25) Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para YHVH; hoy no hallaréis en el campo. (26) Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará”

Moisés comprendió que Dios había concedido el maná en tal forma que resultara santificado el sábado (vers. 4). La indudable ignorancia del pueblo acerca del sábado, junto con las instrucciones de Moisés acerca de él, y el hecho de que algunos intentaron buscar una provisión fresca de maná en sábado a pesar de las instrucciones de que no caería, muestran que durante su permanencia en Egipto, los israelitas en gran medida habían perdido de vista el día santo de Dios.

Los rigurosos requerimientos de los capataces habían sido la causa principal de ese relajamiento en la observancia del sábado.

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“…Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho YHVH: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a YHVH…” – El mandamiento del Shabat no viene de Sinai, vino antes. Es una herencia desde la creación. La esencia de guardar el Shabat es cesar de toda actividad creativa. En ese día el hombre deja de intervenir en la creación en reconocimiento de su Creador. El principal enfoque del Shabat no es el descanso, sino el cese de actividades creativas o productivas.

En primer lugar cesar y también descansar. Aunque una actividad no constituya un esfuerzo físico puede ser considerado un trabajo, en hebreo “melajá”, que viole el Shabat.

Cuando se cocina hay una transformación de los alimentos, lo cual es una violación del mandamiento si se hace en el Shabat. Además hay que encender fuego para cocinar, lo cual es una melajá, trabajo de intervención en la Creación.

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El propósito del Shabat es dedicarse al Eterno, no hacer lo que a uno le guste.

Isaías 58:13-14 – “Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo de YHVH, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en YHVH, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la boca de YHVH ha hablado”

“…Y ellos lo guardaron hasta la mañana…” – La mayor parte del pueblo obedeció, y experimentó un nuevo milagro cuando la porción reservada para el sábado “no se agusanó, ni hedió“. Durante 40 años este hábito semanal enseñó al pueblo a hacer del viernes un día de preparación para el sábado, y a hacer del sábado mismo un verdadero día de reposo.

“…Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para YHVH; hoy no hallaréis en el campo…” – Hay varias razones por las cuales el Eterno ha creado al hombre con la necesidad de comer:

  • Para aprender a depender de su Padre celestial.
  • Para aprender que el Padre celestial es bueno.
  • Para tener una ocupación diaria y no caer en la ociosidad.
  • Para poder de relacionarse con otros de manera profunda.
  • Para poder suplir las necesidades nutritivas del cuerpo.
  • Para poder aprender las verdades eternas del cielo.
  • Para aprender a obedecer los mandamientos.

Las Escrituras nos muestran que nuestra relación con la comida está conectada con nuestra relación con el Eterno. El primer pecado fue por una comida prohibida. La comida fue creada para que el hombre aprenda a obedecer al Eterno.

“…Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará…” – Este es el ciclo de la semana, seis días de trabajo y un día de cese, para dedicarse al Eterno en la congregación y también descansar en casa junto con la familia.


Éxodo 16:27-31 – Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron. (28) Y YHVH dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes? (29) Mirad que YHVH os dio el día de reposo, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día. (30) Así el pueblo reposó el séptimo día. (31) Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel”

Como sucede generalmente, hubo algunos que o no creyeron lo que había dicho Moisés y quisieron ver por sí mismos si había caído maná, o bien adrede quebrantaron el mandamiento debido a su terco deseo de hacer su propia voluntad.

El Shabat es un regalo del Eterno. Sólo el que lo abra y lo use podrá disfrutar de él. No se puede explicar la bendición que se experimenta cuando se guarda este día, hay que vivirla.

El mandamiento de quedarse en su lugar no significa que no se puede salir de su casa, como vemos más adelante encontraron a un hombre recogiendo leña en Shabat – (Números 15:32ss). Esta prohibición es para que el pueblo no salga a recoger maná en Shabat.

“…¿Hasta cuándo no querréis?…” – Hablando a Moisés personalmente, Dios se dirigió a la nación como un todo y a los individuos desobedientes en particular. Esto resalta en el hebreo por la forma plural del verbo “querer“. Ya había habido un acto de desobediencia el
día que el maná fue dado por primera vez (vers. 20), pero ahora ocurrió algo más serio.

Dios, dirigiéndose a ellos como juez, les pide que hagan frente a la pregunta de cuándo podría esperar él que terminara una conducta pecaminosa como era ésa, y cuándo aprenderían que no podían ganar nada con la desobediencia. La historia posterior de Israel muestra con claridad cuán “largo tiempo” se necesitaría para que aprendieran esa importante lección.

La pregunta de Dios “¿Hasta cuándo… ?” implica que durante un tiempo considerable habían estado haciendo precisamente eso: quebrantando el sábado, con pleno conocimiento de que hacian lo que era malo (ver com. vers. 25, 27).


Éxodo 16:32-36 – Y dijo Moisés: Esto es lo que YHVH ha mandado: Llenad un gomer de él, y guardadlo para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto. (33) Y dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un gomer de maná, y ponlo delante de YHVH, para que sea guardado para vuestros descendientes. (34) Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como YHVH lo mandó a Moisés. (35) Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán. (36) Y un gomer es la décima parte de un efa”

“…Toma una vasija…” –  Esta orden fue dada después de la erección del tabernáculo (vers. 34), pero se relata aquí a fin de reunir todo lo referente al tema del maná en un solo lugar.

La palabra traducida “vasija” proviene de un término egipcio que significa un cántaro más bien grande. En cambio, aquí parece haberse usado para designar una vasija de metal, hecha de oro para corresponder con el arca – (Heb. 9:4).

 “…Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como YHVH lo mandó a Moisés…” – La palabra “testimonio” significa las tablas de piedra que el Eterno iba a dar a Moisés más adelante. Es la primera vez que esta palabra aparece con este sentido.

La vasija de maná fue colocada dentro del arca (Heb. 9:4), delante de las dos tablas de piedra.

Habla también del testimonio interior del espíritu de cada persona que ha nacido del Espíritu del Mesías, que le dice que es un hijo de Dios:

1 Juan 5:10-12 – “El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo. Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida”

El maná simboliza al Mesías de la siguiente manera:

  • Revela la gloria del Eterno.
  • Tiene buen sabor.
  • Sacia completamente.
  • Viene en abundancia.
  • Es una obra milagrosa.
  • Representa la resurrección.
  • Da alegría.
  • Es como una semilla.
  • El sexto día es dado en doble cantidad para durar durante el Shabat (al final del sexto milenio volverá otra vez para estar presente durante el milenio).
  • Es blanco.
  • Viene del cielo.
  • Fue rechazado por muchos.
  • El que no lo come se muere.

“…Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán…” – Esta declaración fue escrita por Moisés poco antes de su muerte o bien fue añadida por un escriba Inspirado, probablemente Josué.

En favor de la paternidad literaria de Moisés está la expresión “hasta que llegaron a tierra habitada“, a la cual se añade “hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán”. Esto no necesita referirse al cruce del jordán sino a las tierras al este del Jordan.

El autor escribe exactamente como podría esperarse que escribiera Moisés hacia el fin de su vida. Un autor posterior hubiera sido más específico y es probable que hubiera hecho notar, como lo hizo Josué en su libro – (Jos. 5: 10-12), el tiempo exacto cuando cesó el maná.


(Fuentes: Comentario de Éxodo – Ellen G. White, Dr. Kblad – regresandoalasraices.org)

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