Levítico 7 – Ofrendas por culpabilidad, agradecimiento, etc…

  • Ofrenda de culpabilidad:

Este pasaje sirve como complemento para las leyes de las ofrendas de culpabilidad (Asham) dictadas en el capitulo 5.

Levítico 7:1-7 – “…Esta es la ley de la ofrenda por la culpa. Es cosa santísima: (2) En el lugar donde se inmola el holocausto, degollarán la víctima por la culpa, y él rociará su sangre sobre el Altar en derredor. (3) Luego ofrecerá toda su grosura: la cola gorda, la grosura que cubre los intestinos, (4) los dos riñones y la grosura que hay sobre ellos en los ijares, sacando juntamente con los riñones la grosura del hígado. (5) Luego, el sacerdote lo dejará consumir sobre el Altar como ofrenda ígnea a YHVH. Es ofrenda por la culpa. (6) Todo varón de entre los sacerdotes la comerá. Se comerá en un lugar santo, es cosa santísima. (7) La ofrenda por el pecado es como la ofrenda por la culpa, tienen una misma ley: será del sacerdote aquel que haga la expiación con ella…”

vs.1 – “…Esta es la ley de la ofrenda por la culpa. Es cosa santísima…” – O, “sacrificio de reparación” (BJ). En general todas las ofrendas eran santas,
pero la parte del sacrificio dedicada al altar o al uso de los sacerdotes era
cosa santísima (caps. 2: 10; 10: 12).

El pan de la proposición (cap. 24: 9),el incienso (Exo. 30: 36), la carne de las ofrendas por el pecado y los sacrificios por la culpa eran cosa santísima (Lev. 6: 17, 18; 7: 1, 6; 14: 13; Núm. 18: 9, 10; ver com. Lev. 10: 13-20).

vs.3 – “…Ofrecerá…” – El ritual seguido en el caso de la ofrenda por la transgresión era el mismo que el de la ofrenda por el pecado, pero había alguna diferencia en la ministración de la sangre.

La sangre de la ofrenda por el pecado era puesta sobre los cuernos del altar de los holocaustos; la sangre de la ofrenda por la transgresión era rociada alrededor y sobre el altar. En ambos casos la grosura era quemada sobre el altar, “ofrenda encendida a YHVH” (vers. 5).

– “…Toda su grasa…” – Las partes que se disponen en el Altar son mencionadas aquí porque no habían sido enumeradas en el capítulo 5. Entre estas está el rabo, debido a que, a diferencia de otras ofrendas, sólo a partir de ovejas es que se puede ofrendar un asham (5:16,18), y la oveja es el único animal cuyo rabo es colocado en el Altar [véase 3:9] (Rashí)”.

vs.6 – “…Lugar santo…” – Es decir, en el atrio del tabernáculo de reunión. Allí se guardaban utensilios para cocinar y allí los sacerdotes se reunían para comer juntos.

Todo sacerdote, aunque tuviese algún defecto físico que le impidiese realizar sus deberes sacerdotales, podía comer “del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas” (cap. 21: 22, 23).


  • Diferentes regalos al Cohén (Sacerdote) – (vs.8-10):

Estos versículos amplían la regla de que las partes de las ofrendas que son para los Cohanim son divididas entre todos los que estaban en el Templo y eran aptos para realizar el servicio, no sólo para quienes efectivamente lo realizaban.

Levítico 7:8-10 – “…El sacerdote que presente el holocausto de alguno, tendrá para sí mismo la piel del holocausto que presentó. (9) Toda ofrenda vegetal cocinada en horno, y todo lo cocinado en cazuela o en sartén, será del sacerdote que lo haya presentado. (10) Pero toda ofrenda vegetal amasada con aceite, o seca, será para todos los hijos de Aarón, cada uno igual a su hermano…”

vs.8 – “…La piel…” – No se dice nada en cuanto a lo que había de hacerse con la piel de las ofrendas por la transgresión o de las ofrendas por el pecado, excepto lo que aparece en el cap. 4: 11, 12, 21.

Se dice específicamente que la piel del holocausto era para el sacerdote que había ofrecido el sacrificio.

– “…La ofrenda de elevación de una persona…” – Los Sabios entienden que este término enfatizaba pertenencia: los Cohanim recibían el muslo sólo si la ofrenda pertenecía a una persona, es decir, que a su dueño se le acredita haberla ofrendado. No obstante, si una ofrenda es invalidada de tal modo que sus partes sacrificiales no pueden ser colocadas en el Altar, los Cohanim tampoco se reparten el cuero del animal (Zevajim 103a)”.

– “…Pertenecerá…” – Está prohibido que un Cohén le diga a otro: “Toma mi parte de esta ofrenda y yo tomaré tu parte de la próxima, para que cada cual tenga una porción grande en vez de dos pequeñas”. Estos canjes están prohibidos porque esa carne no es de propiedad del Cohén para hacer lo que le plazca, sino de Dios (Kidushín 53b). Además, la expiación que se efectúa para el dueño se lleva a cabo en parte por el hecho de que los siervos de Dios comen de esa carne; mas ¿quién podría decir cuál Cohén -por medio de consumir la carne- traerá gran mérito para el dueño? Por ello, resulta importante que todos los Cohanim compartan de todas las ofrendas (Midrash HaGadof)”.


Levítico 7:11-18 – “…Esta es la ley del sacrificio de paz que se presentará a YHVH: (12) Si lo presenta en acción de gracias, entonces, junto con el sacrificio de acción de gracias, presentará tortas sin levadura amasadas con aceite, hojaldres sin levadura untados con aceite, y tortas fritas de flor de harina amasadas con aceite. (13) Además del sacrificio de sus ofrendas de paz en acción de gracias, presentará su ofrenda con tortas de pan leudado. (14) De ello, presentará una parte de cada víctima como ofrenda a YHVH, y será del sacerdote que haya rociado la sangre de los sacrificios de paz. (15) La carne del sacrificio de sus ofrendas de paz en acción de gracias, se comerá el día de su ofrecimiento. No dejará nada para la mañana siguiente. (16) Pero si el sacrificio de su víctima es por un voto u ofrenda voluntaria, se comerá el día que presente su sacrificio y su sobrante podrá comerse al día siguiente. (17) Mas la carne del sacrificio sobrante del tercer día, se quemará en el fuego, (18) pues si la carne del sacrificio de paz se come al tercer día, ciertamente no le será aceptado ni tenido en cuenta. Será cosa abominable, y la persona que coma de él cargará con su pecado…”

  • vs.11-18 – Ofrenda por agradecimiento:

Cuando alguien ha sobrevivido una crisis en la que su vida corrió peligro, trae una ofrenda por agradecimiento, para expresar su gratitud a Dios y su reconocimiento de que fue Dios quien lo salvó. A partir del Salmo 107, el himno de agradecimiento de David, los Sabios (Berajot 54b) derivaron que hay cuatro clases de personas que deben traer esta ofrenda:

  1. Quienes libraron sanos y salvos una travesía por el desierto (o cualquier otra de riesgo potencial).
  2. Un cautiverio peligroso.
  3. Una grave enfermedad.
  4. Un viaje por el mar.

La ofrenda por agradecimiento es en realidad una especie de ofrenda de paz, mas difiere de esta en dos aspectos: la todá puede ser comida sólo durante un día y una noche, en tanto que los shelamim pueden ser consumidos durante dos días y la noche intermedia.

Por lo demás, la todá debe traerse acompañada de cuarenta hogazas de pan, como se explica más adelante. No obstante estas diferencias, muchas de las leyes de ambas ofrendas se derivan las unas de las otras.

vs.12 – “…Si lo presenta en acción de gracias…” – El agradecimiento producido por un milagro o una intervención divina, se expresa por medio de un sacrificio de paz. Basándose en el Salmo 107 se han sacado cuatro razones por las cuales este sacrificio debe ser ofrecido:

  • Salmo 107:4   – por haber sido protegido en un viaje por el desierto.
  • Salmo 107:10 – por haber sido liberado de la prisión.
  • Salmo 107:17 – por haber sido recuperado o sanado de una enfermedad.
  • Salmo 107:23 – por haber sido protegido en un viaje marítimo.

En el Salmo 107:22 está escrito:

“…Ofrezcan también sacrificios de agradecimiento y pregonen sus obras con cantos de júbilo…”

En Jonás 2:1-9 está escrito:

“…Entonces oró Yoná a YHVH su Dios desde el vientre del pez, y dijo: En mi angustia clamé a YHVH, y Él me respondió. Desde el seno del Sheol pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz; pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí. Entonces dije: “He sido expulsado de delante de tus ojos; sin embargo volveré a mirar hacia tu santo templo.” (LBLA revisada) Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió, las algas se enredaron a mi cabeza. Descendí hasta las raíces de los montes, la tierra con sus cerrojos me ponía cerco para siempre; pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Eterno, Dios mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, de YHVH me acordé; y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. Los que confían en vanos ídolos su propia misericordia abandonan, mas yo con voz de agradecimiento te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es de YHVH…”

En el Salmo 27:6 está escrito:

“…Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; y en su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas a YHVH…”

En el Salmo 50:14, 23 está escrito:

“…Ofrece a Dios sacrificio de agradecimiento, y cumple tus votos al Altísimo… El que ofrece sacrificio de agradecimiento me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Dios…”

En el Salmo 116:17 está escrito:

“…Te ofreceré sacrificio de agradecimiento, e invocaré el nombre de YHVH…”

Hoy en día, cuando no hay templo, el judío que haya sido liberado de alguna de estas cuatro cosas, debe recitar en la sinagoga una bendición especial de agradecimiento, llamada birkat hagomel, en lugar de la ofrenda de agradecimiento.

– “…Rashi cita algunos ejemplos de agradecimiento, por los cuales se solía ofrecer el sacrificio shelamím², a saber: viajeros por vía marítima, cuando regresan sanos y salvos; la persona que ha cruzado un desierto; la persona liberada de la prisión y el enfermo restablecido.

En la actualidad esta costumbre se mantiene en la sinagoga, pues toda aquella persona incluída en estos ejemplos, cuando es llamada a la Toráh, intercala, después de la” ברכה “, “berajáh” -bendición- de la Toráh, “ברכת הגומל”, “bircat hagomél”, que es una bendición de agradecimiento a D’s por habernos prodigado Su protección.

¹ Hebr. lit.: Sacrificio expiatorio por culpa.

² Hebr. lit.: Sacrificios de paz.

Abarbanel nos recuerda el aspecto de celebración que rodeaba los sacrificios shelamím¹ , Y de allí que estos últimos estuvieran acompañados por las ofrendas descriptas en los versículos 12-14.

Abarbanel cita en su apoyo versículos de los profetas Isaías 56 y Jeremías 31.

Por último, las oraciones del pueblo de Israel mantienen este mismo esquema, pues el ritual de oraciones contiene loores y alabanzas en profusión (que equivaldrían al sacrificio shelamím¹), amén de rogativas y plegarías nacidas de la angustia del ser humano (tanto como lo eran los sacrificios hattát² y ashám³),

¹  Hebr. lit.: Sacrificios de paz.

²  Hebr. lit.: Sacrificio expiatorio por el error.

³  Hebr. lit.: Sacrificio expiatorio por culpa”.

  • Simbolismo de las hogazas:

La ofrenda por agradecimiento consistía de cuarenta hogazas, diez de cada una de las enumeradas en este pasaje. La mitad de la harina de la todá se usaba para hacer treinta hogazas no leudadas, que contenían aceite. La otra mitad era usada para hacer diez hogazas leudadas, horneadas sin aceite.

Rabí Hirsch explica que las hogazas leudadas simbolizaban el crecimiento y la libertad irrestricta. Las hogazas no leudadas, en tanto, representan el alimento y su aceite simboliza el bienestar, pues alimento y bienestar son las dos necesidades básicas para la vida. Así pues, la combinación de hogazas leudadas y sin leudar en una todá muestra que la persona ha podido salir de un peligro que confinaba su espí­ritu hacia una vida sin trabas (simbolizada por la levadura), mas al mismo tiempo reconoce que todo -sus alimentos y su bienestar- se lo debe a Dios, y renueva votos para dedicarse a Su servicio (matzá).

Damos una hogaza de cada una de las cuatro clases al Cohén para reconocer que tanto nuestra salvación del peligro como la obligación que de ello emana se deben a Dios, cuyo emisario es el Cohén. Los Sabios enseñan que después de la llegada del Mashíaj y el perfeccionamiento del mundo no habrá más necesidad de ofrendas [de expiación, porque la gente ya no pecará -lafé Toar], mas siempre habrá ofren as por agradecimiento (Valkrá Rabá 9:7).

Esto comunica tanto la importancia de expresar gratitud como el hecho (Pesajim 50a) de que en los tiempos mesiánicos la gente bendecirá a Dios incluso por lo que aparentemente es malo, porque entenderán que todo lo que Dios ace es bueno en definitiva

vs.13 – “…Además del sacrificio de sus ofrendas de paz en acción de gracias, presentará su ofrenda con tortas de pan leudado…” – Según el Talmud (Menajot 77b) cada uno de los cuatro tipos de oblación consistía en diez piezas de pan.

– “…Pan leudado…” – No se ponen hogazas de la ofrenda por agradecimiento en el Altar, por lo que este versículo no se contradice con el 2:11, que prohíbe colocar pan leudado en el mismo”.

vs.14 – “…de ello, presentará una parte de cada víctima como ofrenda…” – Es decir, una parte del total que trajese, que generalmente era diez, El sacerdote recibía la torta y la elevaba ante el Señor. Esta ofrenda era elevada o mecida junto al altar del holocausto. De este modo se la presentaba primeramente al Señor y luego se la daba al sacerdote.

– “…Una por cada clase de ofrenda…” – A los Cohanim se regala una hogaza de cada una de las cuatro variedades y el resto es consumido por el dueño y los demás comensales que invite. Respecto al animal, su servicio es idéntico al de las ofrendas de paz comunes (7:28-34); así, parte del animal es quemada en el Altar, en tanto que una parte es para los Cohanim y el resto es para el dueño (Rashí)”.

– “…El dia de su sacrificio…” – Por medio de un razonamiento hermenéutico, los Sabios derivaron de este versículo que el tiempo límite para comer la ofrenda antes de la mañana siguiente aplica a la carne de todas las ofrendas, a menos que la Torá especifique otra directiva. Así, no sólo la toda, sino asimismo las Jatat, asham y muchas otras ofrendas son consumidas durante un día y una noche. La única excepción importante es la ofrenda de paz común, la cual puede ser consumida durante dos días y la noche intermedia, como será explicado en el versículo siguiente (Rashi; Sifrá).

Por cierto, puesto que una toda es sólo una variedad de las ofrendas de paz, ¿por qué no debería ser consumida durante dos días y una noche, como todas las demás de su tipo? La toda representa nuestro agradecimiento a Dios por un milagro, ¡mas debemos estar conscientes de que permanentemente estamos rodeados de milagros! Como decimos en nuestros rezos, agradecemos a Dios por Tus milagros que están con nosotros todos los días (Modim de la Shemoná Esré), por lo que en realidad cuando ofrendamos una toda es sólo porque logramos tomar consciencia de un milagro, en tanto que nos pasan desapercibidos los demás; por consiguiente, el tiempo límite para comer una toda sólo es de un día, pues mañana habrá otros milagros por los que agradecer (Imrei Emet)”.

vs.15 – “…En el día que fuere ofrecida…” – Esta orden tenía buena razón de ser. Promovía la higiene, las relaciones sociales y la liberalidad para con los pobres. De estas tres razones, la primera era la más importante. En un clima cálido se hacía difícil mantener por mucho tiempo en buen estado de conservación un alimento de fácil descomposición. Esto ocurría con más facilidad aún si la persona estaba de viaje, como lo estaban muchos cuando iban al templo. Si el oferente intentaba guardarla por más de dos días, sin duda comenzaba la putrefacción.

Puesto que le resultaba imposible al oferente comer toda la carne de un animal en uno o dos días, naturalmente invitaba a otros a compartirla con él. Esto era lo que Dios se proponía (Deut. 12: 11, 12, 17, 18; 16: 11). De este modo la ocasión se transformaba en una reunión familiar solemne pero feliz (Sal. 42: 4; Isa. 30: 29). La presencia del levita invitado le daba a la fiesta cierta dignidad y proporcionaba una oportunidad para que éste instruyera a la familia.

Las riquezas del mundo no están repartidas en forma pareja. Algunos tienen menos de lo que necesitan; otros tienen mucho más. Dios manda a los que tienen que compartan con los que no tienen (Deut. 15: 7-11). Entre los que eran pobres en bienes terrenales estaban los levitas; por eso se los debía recordar (Deut. 12: 19, 12). La instrucción del Mesías de llamar a “los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos” cuando se hiciera una fiesta (Luc. 14: 12, 13) es una reiteración de las órdenes de Moisés, y refuerza las palabras de Isaías (Isa. 58: 6, 7).

– “…El dia de su sacrificio…” – Por medio de un razonamiento hermenéutico, los Sabios derivaron de este versículo que el tiempo límite para comer la ofrenda antes de la mañana siguiente aplica a la carne de todas las ofrendas, a menos que la Torá especifique otra directiva. Así, no sólo la toda, sino asimismo las Jatat, asham y muchas otras ofrendas son consumidas durante un día y una noche. La única excepción importante es la ofrenda de paz común, la cual puede ser consumida durante dos días y la noche intermedia, como será explicado en el versículo siguiente (Rashi; Sifrá).

Por cierto, puesto que una toda es sólo una variedad de las ofrendas de paz, ¿por qué no debería ser consumida durante dos días y una noche, como todas las demás de su tipo? La toda representa nuestro agradecimiento a Dios por un milagro, ¡mas debemos estar conscientes de que permanentemente estamos rodeados de milagros! Como decimos en nuestros rezos, agradecemos a Dios por Tus milagros que están con nosotros todos los días (Modim de la Shemoná Esré), por lo que en realidad cuando ofrendamos una toda es sólo porque logramos tomar consciencia de un milagro, en tanto que nos pasan desapercibidos los demás; por consiguiente, el tiempo límite para comer una toda sólo es de un día, pues mañana habrá otros milagros por los que agradecer (Imrei Emet)”.

– “… Y la carne… se habrá de comer…” – Según Abarbanel, esta ley tenía como finalidad dar una gran trascendencia al agradecimiento, puesto que el oferente, para cumplir con esta ley debería invitar a un número grande de comensales y celebrantes y allí dar gran difusión al agradecimiento y al motivo que lo habría provocado”.

vs.18 – “…Será cosa abominable…” –

  • Pigul פגול – Ofrenda rechazada:

Una ofrenda puede ser descalificada haciéndose pigul, si la persona que realiza el rito de la sangre (véase más adelante) tiene pensamientos impropios. Los pensamientos que descalifican el sacrificio -todos los cuales involucran el servicio o consumo de una ofrenda después del plazo límite- son los siguientes:

a) El rito de la sangre será realizado después del día en curso.

b) las partes sacrificiales serán puestas en el Altar después del principio del día siguiente.

c) la carne de la ofrenda será consumida después de su tiempo permitido.

Cualquiera de los pensamientos anteriores invalida la ofrenda en el acto, la que se convierte en pigul y debe ser quemada. Por su parte, quien coma pigul merece la grave pena de separación espiritual, como se define más adelante. Aunque el tema de nuestro versículo es una ofrenda de paz, que puede ser comida durante dos días y una noche, la descalificación de pigul aplica a todas las ofrendas, a cada una en función de sus requerimientos de tiempo (Rambam, Hiljot Pesulei HaMukdashín 13:1-3).

Los Sabios derivaron que una ofrenda puede convertirse en pigul si el Cohén tiene en mente la intención que la invalida durante cualquiera de las cuatro fases del rito de la sangre que son necesarias para permitir el consumo de la ofrenda, ya sea por personas o por las llamas del Altar.

Las mismas son: a) degollar la ofrenda; b) recibirla sangre en un receptáculo sagrado; c) llevar la sangre al Altar; y d) salpicar o en su defecto untar la sangre en el Altar (Sifrá)”.

– “…Según Rashi, esto implica la intencionalidad del oferente, pues el sacrificio puede convertirse en “פגול “, “piggúl” -repulsión- si en el momento de ofrecerlo, la intención habría sido comerlo fuera del período que la Toráh prescribe. Eso se llama ” פגול במחשבה “, “piggul bemahashabah”. Quiere decir que la intencionalidad y el pensamiento de la persona son los que determinan su acto religioso. Esta idea también está presentada en forma de ley en Levítico 19:8. Basándose en numerosos versículos similares al nuestro, Rabbénu Behayé Ibn Pakuda dedicó a este tema su libro Hovot Halevavot” (El deber de los corazones). Véase la introducción al mismo, donde este sabio afirma que, si el hecho religioso no se genera a partir de un pensamiento noble, éste se convierte en un cuerpo sin alma, o sea, un acto irrelevante. Por supuesto, el mero pensamiento o la sola intencionalidad seguramente resultan insuficientes. Por eso los preceptos de la Toráh incluyen מצוות הנפש, “mitsvót hanefesh” -actitudes espirituales y religiosas- y ” מצוות הגוף” ‘llln “, “mitsvót haguf’ -preceptos que tienen que ser hechos y cumplidos en forma práctica-. Las personas que reúnen estas dos condiciones, son llamadas” תמימה דרך “, “temimé dérej” -personas de vida íntegra”

– “…Se tuvo la intención de comer…” – Más bien, el versículo habla de alguien que al realizar el rito de la sangre pretendía que la ofrenda fuese consumida después del tiempo límite prescrito: por ejemplo, una ofrenda de paz en el tercer día. El versículo no quiere decir que a pesar de que el servicio había sido realizado apropiadamente, de todas maneras debido a que se transgredió comiéndose de la ofrenda en el tercer día, esta es retroactivamente inválida, pues una ofrenda realizad correctamente no puede ser invalidada de esta forma (Rashi)”.


Levítico 7:19-21 – “…La carne que toque alguna cosa impura no se comerá, será consumida con fuego. En cuanto a la otra carne, todo el que esté limpio puede comer carne tal. (20) Pero la persona que, estando impura, coma carne del sacrificio de paz que pertenecen a YHVH, aquella persona será cortada de su pueblo. (21) Si alguno toca cosa impura, de impureza de hombre o de animal inmundo, o de cualquier abominación inmunda, y luego come la carne del sacrificio de paz que pertenece a YHVH, tal persona será cortada de su pueblo…”

  • Comer en estado de contaminación:

La carne de las ofrendas debe ser consumida solamente si la carne en sí y la persona que pretende comerla están en estado de pureza ritual. Este pasaje establece las prohibiciones y las penas por transgresiones intencionales de este requerimiento. La ofrenda por una transgresión involuntaria se encuentra en 5:2-3.

vs.19 – “…La carne que toque alguna cosa impura no se comerá, será consumida con fuego…” –

– “…No podrá ser comida…” – Así como cuando se trasgrede cualquier mandamiento restrictivo para el que no se especifica un castigo, el transgresor es condenado a azotes (Rashi, v. 20). Sólo por las transgresiones mencionadas en los dos versículos siguientes hay pena de separación espiritual”.

– “…Toda persona no contaminada…” – La carne de una ofrenda de paz puede ser comida por cualquier persona apta para ello y no sólo por el dueño (Rashi; Sifrá)”.

  • vs.20-21 – Estando contaminada:

Estos dos versículos se refieren a una persona contaminada (Rashí), aunque difieren en cuanto a que el v. 20, que habla de “su contaminación”, se refiere a alguien que se hizo impuro como resultado de sus propias secreciones corporales, en tanto que el v. 21 especifica una contaminación que resulto de tocar otros cuerpos u objetos. Sin embargo en ambos casos la prohibición y la pena son las mismas (Ib n Ezra).

vs.20 – “…Pero la persona que, estando impura, coma carne del sacrificio de paz que pertenecen a YHVH…” – Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de caret, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

Se puede ver una similitud entre comer de las ofrendas de paz en agradecimiento, que consistía en carne y pan, y comer la mesa del Señor. Al comer la mesa del Señor Yeshúa con una actitud de rechazo y desprecio hacia los hermanos, es como comerlo en un estado de impureza, y produce un juicio divino. Por causa de que los santos en Corinto no habían reconocido a sus hermanos como parte del mismo cuerpo, cayeron bajo juicio y muchos recibieron enfermedades y murieron antes de tiempo, como está escrito en 1 Corintios 11:27-32:

“…De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo, come y bebe juicio para sí. Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen. Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo…”

El mensaje que se está dando al comer del pan, que simboliza la entrega del Mesías por su congregación, es que todos somos un cuerpo en él, como está escrito en 1 Corintios 10:17:

“…Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan…”

Entonces al tomar una parte de ese pan junto con los demás, hay una proclamación de unidad. El problema que hubo en Corinto fue que los que estaban tomando este pan, y así proclamaban su unidad con el cuerpo de los creyentes, luego vivían en divisiones y actitudes de crítica y desprecio hacia los demás.

No se puede proclamar una cosa y vivir otra. No se puede predicar algo que uno no vive. Tal actitud trae el juicio divino sobre el culpable. En este caso el juicio produjo enfermedades y muerte antes de tiempo. Así que si hay muchos enfermos y algunos que mueren jóvenes en nuestras congregaciones, tendremos que preguntarnos: ¿qué tipo de actitudes tenemos entre nosotros?

¡Qué importante es el amor entre los santos!

– “…El término hebreo “כרת “, “caret” que nuestra traducción recoge como “alma truncada” es un concepto polivalente. En palabras de Abarbanel: ” … este término admite interpretaciones distintas y divergentes de nuestros sabios a su respecto, aunque ninguna de éstas está exenta de duda”.

En lo que a” נפש “, “nefesh” se refiere, la opinión general de los exégetas modernos y contemporáneos es que este término es equivalente al de “persona”. Los fundamentos para esta aseveración son generalmente sólidos. No obstante, Abarbanel, en su comentario, distingue entre ” נפש  ” ,”nאיש “nefesh” e  “ish”, remarcando que, en general, cuando la Toráh habla de ” נפש “, “nefesh”, se está refiriendo a la dimensión espiritual de nuestro ser, aún cuando habla de la persona en su totalidad”.

vs.21 – “…Si alguno toca cosa impura, de impureza de hombre o de animal…” –

– “…Será separada esa alma de su pueblo…” – Ello se refiere al castigo de karet o separación espiritual.

Existe un debate entre los comentaristas sobre el significado exacto de karet. (Rashí 17:9) afirma que los hijos menores del transgresor mueren y él mismo fallece joven; más Tosafot (Ievamot 2a) sostiene que los hijos no mueren a menos que la Torá lo especifique. El Talmud Ierushalmi (Bikurim 2) afirma que esa muerte prematura se produce antes de que el transgresor llegue a la edad de cincuenta años, mas el Talmud Bavli (Moed Katán 28a) sostiene que eso sucedería entre las edades de cincuenta y sesenta años.

Rambán (18:29), fundamentándose en variantes presentes en los versículos que prescriben karet, sostiene que existen varios grados de severidad para este castigo dependiendo de los méritos del pecador y de la gravedad del pecado, Si alguien es esencialmente justo mas no pudo resistir la tentación de cometer una falta que conllevaba karet, morirá joven mas no perderá su parte en el Mundo Venidero.

Si sus pecados son más numerosos que sus méritos, su alma será separada del Mundo Venidero mas no necesariamente morirá joven, y de hecho podría vivir hasta una edad muy avanzada. En los casos de idolatría y blasfemia, la Torá prescribe tanto la muerte prematura como la pérdida de una parte en el Mundo Venidero. La esterilidad asimismo sólo se aplica cuando la Torá lo especifica en tal sentido, no formando parte de cada pena de karet

Por su parte, Rambán enfatiza que la mera mención de karet en la Torá demuestra que existe una recompensa eterna para el alma, pues no podría haber karet después de la muerte sí no hubiera recompensa eterna -de una intensidad más allá de lo concebible- para el alma justa luego de que abandona el cuerpo”.

– “…[Carroña de] animal contaminado – Es decir, un animal no kasher que murió por cualquier medio, o un animal kasher que murió de cualquier manera excepto por medio de shejitá o degüello ritual válido. Sin embargo, ningún animal vivo es, contaminado”.

– “…Cualquier [cadáver] detestable contaminado… – Esto se refiere a las ocho especies de animales pequeños o alimañas que son identificadas en 11:29-30”.


Levítico 7:22-27 – “…Y habló YHVH a Moisés, diciendo: (23) Habla a los hijos de Israel, y diles: No comeréis sebo de novillo, ni de cordero, ni de cabra. (24) La grasa de animal muerto o la grasa de animal despedazado podrán servir para cualquier uso, pero ciertamente no la comeréis. (25) Porque cualquiera que coma la grosura del animal del cual se ofrece sacrificio ígneo a YHVH, esa persona que la coma será cortada de su pueblo. (26) No comeréis ninguna sangre, ni de ave ni de bestia, en ninguno de vuestros asentamientos. (27) Cualquier persona que coma sangre alguna, esa persona será cortada de su pueblo…”

  • vs.22-27 – Grasa y sangre:

La prohibición de consumir grasas y sangre aplica a todas las ovejas, los chivos y el ganado, ya sea que estén consagrados o no. Aunque el término suele ser traducido como grasa, el idioma español carece de un vocablo que lo defina precisamente, porque en términos de esta prohibición “grasa” sólo significa el tejido adiposo que se pone en el Altar en el caso de las ofrendas (véase anteriormente 3:3-4), con la excepción del rabo de las ovejas, que puede ser comido.

Como dejan en claro los versículos siguientes, la grasa prohibida es exclusivamente la de especies aptas para ser ofrendadas, quedando permitido así comer la grasa de animales tales como venado y gacela, y de los otros animales kasher que no pueden ser ofrendados.

Los vs. 22-27 contienen reglas referentes al sebo. La fórmula introductoria en el vs. 22 indica un discurso dado en otra ocasión. Puede ser que la discusión anterior sobre el sebo y la sangre sugiere la inclusión de este mandato. En estos versículos, se explica qué tipo de sebo no se debe comer y la prohibición de comer sangre. No comerás ningún sebo… (vs. 23) parece una prohibición completa, pero el pasaje demuestra que la prohibición incluye el sebo de los animales usados en el sacrificio (ver 3:3, 4, 9), los animales muertos por causas naturales y los animales despedazados.

vs.23 – “…Ninguna grosura…” – Esta orden repetida con frecuencia, se basa en la explicación de que “toda la grosura es de YHVH” – (cap. 3: 16). La grasa de los animales que morían naturalmente o que eran despedazados por las fieras podía usarse para otros propósitos, pero no debía comerse – (cap. 7: 24).

Tampoco comeréis sangre… (vv. 26, 27). La prohibición de comer sangre parece más general e incluye la comida de cualquier sangre en cualquier lugar… en ningún lugar en que habitéis (v. 26). La razón de la prohibición de comer la sangre está explicada en 17:10, 11. Por supuesto, ni la palabra de la prohibición ni el espíritu de ella acepta la interpretación dada por los que dicen que ésta prohíbe la transfusión de sangre para los enfermos.

vs.24 – “…La grasa de animal muerto o la grasa de animal despedazado…” –

– “…Un animal despedazado…” – El animal no murió de sus heridas, pues de otra manera caería en la categoría de carroña previamente mencionada. Más bien, el animal había sido herido de muerte y luego fue rematado por medio de shejitá. O bien, el animal tenía una enfermedad o herida en un órgano vital que le causaría la muerte dentro de un plazo máximo de doce meses (Julín 42a). En ambos casos, la carne no puede ser consumida incluso si el degüello fue realizado por medio de shejitá”.

vs.26 – “…No comeréis ninguna sangre, ni de ave ni de bestia, en ninguno de vuestros asentamientos…” –

– “…Este versículo exime la sangre de peces y langostas (véase 11:21-22) de la prohibición (Rashí)…”

– “…En ninguno de sus lugares de residencia…” – Esta frase enseña que la prohibición se aplica en cualquier parte del mundo en la que un judío se encuentre, y no está confinada a Éretz Israel. Ello se deriva de la regla de que los mandamientos que son obligaciones personales, es decir que se relacionan con el comportamiento de la persona, aplican en todas partes, en tanto que las obligaciones relacionadas con la tierra, es decir las leyes agrícolas, sólo rigen en Éretz Israel. En vista de dicha regla, al parecer resultaría innecesario que el versículo nos diga lo obvio, ¡la sangre según la regla efectivamente está prohibida en todas partes! Por esto, el Talmud explica que hubiésemos podido pensar que, puesto que las prohibiciones contra el consumo de sangre y grasas se hallan en el capítulo de las ofrendas, quizás las mismas se aplicarían sólo cuando el Templo esté en pie y se pueden traer dichas ofrendas (Rashí, Kidushín 37b)”.


Lev’itico 7:28-34 – “…Y habló YHVH a Moisés, diciendo: (29) Habla a los hijos de Israel, y diles: El que presente el sacrificio de paz ante YHVH, conducirá su víctima a YHVH del sacrificio de sus ofrendas de paz. (30) Sus propias manos acercarán las ofrendas ígneas ante YHVH. Presentará la grosura y el pecho, el pecho para mecerlo como ofrenda mecida ante YHVH. (31) El sacerdote dejará consumir la grosura en el Altar, pero el pecho será para Aarón y sus hijos. (32) De vuestras ofrendas de paz también daréis la espaldilla derecha, como ofrenda mecida al sacerdote. (33) Aquel de entre los hijos de Aarón que presente la sangre de las ofrendas de paz y la grosura, recibirá la espaldilla derecha como porción. (34) Porque Yo he tomado de los hijos de Israel, de sus sacrificios pacíficos, el pecho que se mece y la espaldilla que se alza y los he concedido al sacerdote Aarón y a sus hijos por estatuto perpetuo de los hijos de Israel…”

  • vs. 28-34 – Mecimiento y elevación:

Este pasaje describe el ritual que se realiza con las partes de la ofrenda de paz que serán puestas en el Altar, y con las partes que serán presentadas como regalo a los Cohanim.

Antes de ser colocadas en el Altar o presentadas a los Cohanim, se las mece hacia los cuatro puntos cardinales, y luego son elevadas y bajadas, tal como lo indican las palabras servicio de mecimiento, en el v. 30 y regalo de elevación, en el v. 34. Se mecen las partes (hacia los cuatro puntos cardinales -Rashi, Shemot 29:24) y luego se las eleva y baja (Rashi; Suca 37b). Tales movimientos simbolizan que Dios controla la existencia en todas partes, en las cuatro direcciones, así como arriba y abajo. Este servicio se realiza sólo en el caso de las ofrendas de paz, para enseñar que uno de los aspectos fundamentales en satisfacernos con nuestra situación en la vida es el reconocimiento de que la persona es sierva de Dios y que su percepción del mundo debe estar fundamentada en la perspectiva de la Torá. Además, esta ofrenda de paz incluye un regalo al Cohén, lo que requiere el mismo servicio de mecimiento debido a que la devoción a Dios debe incluir la devoción a Sus siervos (Rabí Hirsch).

Rabenu Bejaie comenta que la razón por la cual estos miembros fueron designados para el servicio es que simbolizan el logro y el movimiento. El pecho es la morada del corazón donde reside el deseo, y el muslo representa la capacidad de desplazarse, por lo que al alzar y mecer tales miembros reconocemos que estas funciones están al servicio de Dios y bajo Su control.

vs.29 – “…Sacrificio de paz….” – Estas ofrendas fueron ampliamente estudiadas en el cap. 3. Aquí se dan algunos detalles adicionales.

vs.30 – “…Sus propias manos acercarán las ofrendas ígneas ante YHVH…” –

– “…Con sus propias manos traerá…” – Tanto el dueño como el ’Cohén toman parte en el ritual. Durante el servicio de mecimiento, el dueño sostiene las partes en sus manos, y el Cohén pone las suyas debajo de las del dueño (Rashí a Menajot 61b)”.

– “…Esta precisión figura únicamente con respecto al sacrificio shelamim¹. A diferencia del sacrificio hattát² o del sacrificio ashám³, no habrá intermediario entre el hombre y D’s cuando el hombre viene a manifestar su gratitud. por eso deberá hacerlo «con sus propias manos»”. (Elie Munk).

1 Hebr. lit.: Sacrificios de paz.

2 Hebr. lit.: Sacrificio expiatorio por el error.

3 Hebr. lit.: Sacrificio expiatorio por culpa”.


  • Las partes y su orden:

Las partes mencionadas en este pasaje se subdividen en dos categorías:

  1. Las que son quemadas en el Altar (3:3-4).
  2. Las que son prestadas a los Cohanim “Sacerdotes“.

Los regalos sacerdotales son; el pecho, mencionado en este versículo, y el muslo (vs.32).

A todos se les mece y eleva juntos de la manera descrita más adelante.

Nuestro versículo claramente dice que se ponen las grasas sobre el pecho, el cual sirve como su receptáculo. Debe asimismo señalarse que a pesar que nuestro versículo no lo menciona, se toma el muslo junto con el pecho durante todo este servicio (véase 10:15). Tres versículos que discurren sobre el servicio de mecimiento describen de manera aparentemente contradictoria la forma en que deben tomarse las diferentes partes.

Nuestro versículo y el 9:20 afirman que se ponen las grasas sobre el pecho, mas el 10:15 afirma que el pecho y el muslo se ponen sobre las grasas. [Por cuanto nuestro versículo trata del pecho sólo en tanto “receptáculo” de las grasas, omite mención del muslo.]

Para resolver esta contradicción, los Sabios (Menajot 62a) enseñan que la posición de las partes cambiaba a medida que avanzaba el servicio, siendo la secuencia como se describe a continuación:

a) Nuestro versículo describe la primera fase del proceso. Después de que la ofrenda ha sido trozada en las partes prescritas, un Cohén trae los cortes, con las grasas sobre el pecho y el muslo.

b) El Cohén transfiere las partes al dueño, y al hacerlo las invierte, de tal manera que las grasas ahora están debajo del pecho y del muslo (10:15). On segundo Cohén pone sus manos debajo de las del dueño, y juntos realizan el ritual del mecimiento al unísono.

c) Se le traspasan las partes a un tercer Cohén, invirtiéndolas de nuevo en el proceso, de tal modo que ahora las grasas están sobre el pecho y el muslo (9:20). Este Cohén toma las grasas para quemarlas, y el pecho y el muslo para distribuirlos entre los Cohanim (Rashi y Menajot 61 b-62a).

vs.32 – “…De vuestras ofrendas de paz también daréis la espaldilla derecha, como ofrenda mecida al sacerdote…” –

– “…El muslo derecho…” – Este regalo al Cohén es parte de la pata derecha trasera. Según Rashi, esta es la sección intermedia de las tres en que se divide la pata trasera. No obstante, Rambam (Hlljot Maasé HaKorbanot 9:10) dictamina según la opinión de que el incluye las dos secciones superiores de la pata trasera (Julín 134b)”.

vs.34 – “…el pecho que se mece y la espaldilla que se alza…” – La ofrenda mecida, también llamada “vaivén”, fue movida por el sacerdote hacia delante y hacia atrás, y luego hacia arriba y hacia abajo. El significado de estos movimientos es que el Eterno dirige y gobierna sobre el mundo que está en las cuatro direcciones y que Él es el dueño de los cielos y la tierra.

– “…El pecho del metimiento y el muslo de la elevación…” – A ambos miembros se les hace mecimiento y elevación conjuntamente, mas la Torá siempre asocia el pecho sólo con el mecimiento y el muslo exclusivamente con la elevación. Rambán (10:15) sugiere que el uso de estos términos, uno para el pecho y otro para el muslo, deriva de los días cuando el Tabernáculo fue inaugurado (Shemot 29:22-25). Ello se debe a que una característica singular del servicio de inauguración fue que el muslo no constituyó un regalo para el Cohén, sino que se elevó en humo en el Altar. El muslo fue llamado terumá porque fue separado y elevado del resto de la ofrenda, de la misma forma que se hace a la terumá de las cosechas. Por otra parte, al pecho de la ofrenda de inauguración se le hizo mecimiento y le fue entregado a Moshé, quien fungió como el Cohén Gadol en ese servicio. Por ello, el privilegio de los Cohanim de recibir el pecho y el muslo de futuras ofrendas fue fruto de la inauguración, la que consagró tanto a los Cohanim como al Tabernáculo. Por consiguiente, la Torá retuvo la asociación nominal del metimiento con el pecho y de la elevación con el muslo”.


Levítico 7:35-38 – “…Tal es la porción de Aarón y la porción de sus hijos, de las ofrendas ígneas a YHVH, desde el día en que los presentó para servir como sacerdotes de YHVH. (36) Es lo que YHVH ordenó que se les diera por estatuto perpetuo en sus generaciones, desde el día en que fueron ungidos por los hijos de Israel. (37) Tal es la ley del holocausto, de la ofrenda vegetal, de la ofrenda por el pecado, de la ofrenda por la culpa, de las consagraciones y del sacrificio de las ofrendas de paz, (38) que YHVH ordenó a Moisés en el monte Sinay, el día en que mandó a los hijos de Israel que hicieran acercar sus ofrendas ante YHVH en el desierto de Sinay…”

vs.35 – “…Tal es la porción de Aarón y la porción de sus hijos…” – En el cap. 7 se ha hecho resaltar la parte que les corresponde a los sacerdotes. Dios ordenó que hubiera generosidad para sostenerlos en su ministerio.

Cada israelita debía entender su propia responsabilidad en el sostén del sacerdocio. Así los sacerdotes eran tenidos en alta estima por el pueblo. Buena parte de lo que daban era para los sacerdotes.

– “…Esta es la [porción de la] unción…” – Como reconocimiento del hecho de que los Cohanim fueron elevados a un nivel excelso (Onkelos; Ibn Ezra), la Torá les presenta esos regalos, el pecho y el muslo, como así también los demás obsequios mencionados en los capítulos precedentes (Rashbam)”.

vs.37 – “…Tal es la ley del holocausto…” –

– “…Esta es la ley….” – El sabio talmúdico Reish Lakish dijo:, ¿Por qué dice ‘Esta es la ley de la ofrenda de elevación…? Para enseñar que si alguien estudia las leyes de una ofrenda se le considera como si en efecto la hubiera ofrendado” (Menajot 110a)”.

– “…Las ofrendas de inauguración…” – Es decir, las ofrendas traídas el día que el sacerdocio fue inagurado (Rashí). Las ofrendas están detalladas en Shemot 29:1-37 y más adelante en 8:1-32″.

– “…Parafraseando este versículo, los Sabios del Talmud comentan alegóricamente y dicen que toda aquella persona que estudia exhaustivamente la ley que rige para cada sacrificio “cuando el Santuario de Jerusalém no existe más”, es corno si hubiera ofrecido el mismo sacrificio.

Los Sabios del Talrnud nos han enseñado, en general, que después de la destrucción del Templo de Jerusalém, el estudio de la Toráh se ha convertido en el pilar fundamental de la vida espiritual del pueblo de Israel. Ellos nos enseñaron que el estudio de la Toráh equivale al cumplimiento de todas las”מצוות”, “mítsvót” -preceptos- incluyendo aquellas que tienen un valor eterno y permanente.

Por otra parte, llama la atención que el sacrificio shelamírn aparece en el último lugar de la enumeración de los sacrificios. Nuestros sabios quieren encontrar en ello una alusión a la armonía y actitud de paz, a la cual debe conducir toda nuestra actividad espiritual. Nótese también que tres de nuestras oraciones principales concluyen con la frase que dice: ” עושה שלום במרומיו “, “hoséh shalóm birnromáv … “El que establece la armonía en Sus alturas … -. Estos pasajes litúrgicos son la” עמידה “. “Hamidáh”, el” קדיש “. “kaddísh” y ברכת המזון “, “bircát hamazón” -la bendición para después de las comidas-. El mensaje es claro: todo ritual pierde parte de su sentido si no conduce al establecimiento de la paz y la quietud entre las personas.

Rabbi Iosef Albo concluye su “Sefer Hahikarím” diciendo que “‘ya que el ser humano está compuesto de dos fuerzas antagónicas como son: la materia y el espíritu, es imposible llegar a la perfección humana, a menos que haya «pos: y acuerdo» entre ambas fuerzas, concediendo a cada una de ellos lo que le corresponde y así se obtendrá la paz y quietud espiritual. La misma bendición que los cohaním ofrecían al pueblo de Israel: ברכת כהנים bircát cohanim» concluye con las palabras וישם לך שלום veiasem lejá shalóm» -que El te conceda la paz-” (Números 6:26)”.

vs.38 – “…que YHVH ordenó a Moisés en el monte Sinay…” –

– “En. realidad los קרבנות «korbanót» sacrificios rituales fueron prescriptos a Israel en el desierto de Sinai después de la erección del משכן, .mishcán»-Tabernáculo- y como quiera que el pueblo estaba acampado frente al Monte Sinai, el versículo dice: «Lo que había prescripto Adonai a Moshéh en el Monte Sinai … » y por eso el versículo agrega: «:., en el día que El había prescripto a los hijos de Israel … en el desierto de Sinai» para que no pensemos que los sacrificios habían sido prescriptos en el Monte Sinai cuando Moshéh había ascendido al mismo para recibir las Tablas de la Ley” (Abarbanel)”.


(Pulse aquí para ver mas comentarios del libro de Levítico)

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